Nuestras Letras amigas
Nuestras Letras amigas
San Martín - Provincia de Buenos Aires - Argentina
El precio del amor...
Me resisto a entregar mi voluntad,
aunque no sienta que este sea el punto de partida,
ya no puedo comprender ni centrar mis pensamientos,
si el olvido se ha olvidado hasta de mí...
Mi alma resuena en el eco del vacío,
me llama el susurro de una voz que no es mía,
es sólo el latido de un corazón que late en la oscuridad,
lo que me recuerda que aún hay algo que late en mí...
La sombra de lo que fui se cierra sobre mí,
un espectro que me acecha como un fantasma del pasado,
me recuerda lo que he perdido, lo que he dejado atrás, lo que he amado,
y me hace preguntar si alguna vez volveré a ser yo...
En la terquedad de mi mente se forma una imagen,
un rostro y el recuerdo del amor de alguna vez,
me aferro a él con la desesperación que da el miedo a olvidar,
pero se desvanece como el humo en el aire sin dejar huella...
La soledad me envuelve, me ahoga, me asfixia,
un abismo abisal que me deja un vacío que no se llena con nada,
busco un asidero, un punto de apoyo, algo a que aferrarme,
y no hay nada, solo silencio y oscuridad...
Y en este abismo me encuentro de frente con una verdad,
que duele, que quema, que no se puede callar,
porque el dolor es el precio que estoy pagando por haber amado,
y el olvido el destino que me espera al final del camino...
* * *
Renacer...
Dicen que después del naufragio y la tormenta,
indefectiblemente siempre vuelve a salir el sol,
después del llanto tímidamente asoma una sonrisa,
y como si fuera una ventana se abre nuevamente el corazón...
Un volver a empezar después de un fracaso,
es apostar a la vida en un mágico y nuevo amanecer,
es como entregar de nuevo el alma aunque aún tengamos miedo,
o empezar a sentir el misterio de la calidez de otra piel...
Su mirada me enamora y atrapa mis sueños más profundos,
como si cada destello en sus ojos tejiera un hechizo sobre mi,
como si de esas brillantes pupilas emanara la luz de mi destino,
esa luz que me transportará al interior de mi propio ser...
Las fantasías muchas veces se cumplen,
y la magia es una parte indisoluble de la vida,
cada día que me miras y mis ojos se pierden en tus ojos,
siento la fuerza del Fénix como cada vez que vuelve a renacer...
* * *
Sienes blancas...
Se han vuelto blancas mis sienes con el paso de los años,
y la marca de esa pérfida herida nunca se cerró,
se han puesto blancas mi barba y mis pupilas,
y mis ojos hace tiempo han dejado ya de ver el sol...
La soledad es un grito ahogado en la penumbra,
una noche deambulando inmerso en la oscuridad,
una suerte de quimera donde me he jugado todo,
y un vacío en la distancia sin tener después ni quizás...
Un silencio acompañado en un grito de súplica,
un vertedero de consciencias donde limpiar los porqué,
como un muro de los lamentos donde llorar las culpas,
de un sueño muerto a la distancia que tal vez no pudo ser...
Una historia terminada sin historias que contar,
un cuaderno con frases repetidas hasta el hartazgo,
mientras la pava silba solitaria en la vieja cocina,
un perfume de vainilla me distrae y dejo de llorar...
Camisas manchadas por la herrumbre del olvido,
amores amordazados en una taza de café,
noches que duermen el sueño de los angelitos,
y amores furtivos que no fueron y tal vez nunca llegarán a ser...
* * *
Heredarás...
Heredarás el viento que traerá el rumor de las voces del tiempo,
como carretas vacías golpeando la quietud de las calles viejas,
adoquines de la historia que escucharon silencios de cadenas rotas,
con gritos escondidos de amores convertidos en pasiones eternas...
Heredarás la noche para hacerte amigo de las estrellas,
para sentir la brisa mirando el reflejo de la luna llena,
con las luces apagadas en nuestra habitación en una noche de verano,
y esa luna que ilumina nuestro amor a través de la ventana...
Heredarás el silencio para oir los sonidos puros de la noche,
la música del alma que llena con su arpegio los días de nostalgia,
el canto de las aves como trinos mágicos de un idioma divino,
y el sonido del viento que deja a su paso ráfagas de olvido...
Heredarás los sueños y las ilusiones de un corazón enamorado,
latiendo jubiloso con la prisa que la juventud motiva,
con los sentimientos nuevos y puros de los primeros versos,
y la soledad que nos deja el tiempo cuando somos viejos...
Heredarás el tiempo que has de vivir más el que has vivido,
para comprender todos los recodos que tiene el camino,
que a veces nos acerca y otras nos aleja de nuestro destino,
mientras el reloj marca con cruel insistencia las horas que perdimos...
Heredarás las sombras de los caminos viejos y cansados,
para que siempre te espere alli tu poeta enamorado,
donde esconder los miedos esos que tanto nos aterran,
para llorar las lágrimas que al fin lavan nuestras penas...
Heredarás la vida sobre todo porque de eso se trata,
dibujando trazo a trazo garabatos en el libro de los recuerdos,
y en el momento de rendir cuentas a nuestros principios,
sentiremos la paz de llegar al final de nuestro camino...
* * *
Sahara...
Hoy tu amor me duele fuerte en el pecho,
mis latidos galopan perdidos en tu pasión,
el desierto me invadió con sus arenas ardientes,
y las momias del tiempo atraparon mi corazón...
El Sáhara me envolvió con sus indómitas tormentas,
con ese viento que te quema las arenas del corazón,
y en esas danzas locas entre el viento y las arenas,
descubrí el brillo de la luz de tus hermosos ojos moros...
Tu aceitunada piel sugerente entre los velos blancos,
y tus cabellos negros largos hasta la cintura,
se juntan en esas ardientes caderas que bailan y bailan,
esa danza que hechizó mis ojos hasta perder la razón...
La noche sahariana con su sinfín de estrellas,
nos hace palpitar con ellas en un eterno vaivén,
y ese amor nos lleva unidos como druidas nómadas,
en busca del oasis que nos permita trashumar...
Esta noche tu amor me duele fuerte en el pecho,
porque tus latidos ahora los siento en la lejanía,
el desierto volvió a soltar las momias del tiempo,
y el duro Sáhara está vez me arrebató tu amor...
* * *
El cajón de los misterios...
El cajón de los misterios guarda tus más grandes secretos,
tus más caros recuerdos con siete llaves cuidados,
esas fotos que llenan tus ojos enamorados,
y esa flor seca que guardaste de esa primera vez...
Me has dado mil noches y te hice mil preguntas,
me has dado mil respuestas junto a mil amaneceres,
me enseñaste a extrañarte y a fundirme en tu pecho,
me enseñaste a morirme si no tengo tu amor...
El cajón de los misterios guarda tus mejores momentos,
los que han quedado en la memoria de la piel y en la razón,
las cartas con los poemas que plasmaron los sentimientos,
y la servilleta del bar donde te dibuje un corazón...
Me has dado mil besos y he saboreado tu boca,
te he escrito mil versos para llenar tu corazón,
guardas aún la cinta con la música nuestra,
y el primer te quiero en el papel de un bombón...
El cajón de los misterios guarda parte de la vida,
desde nuestros comienzos hasta el día de hoy,
cuando pasen los años y volvamos a abrirlo,
viviremos de nuevo nuestra historia de amor...
* * *
Para ver otros contenidos: Volver a la Página de Inicio