Cuando se trata de niños tan pequeños, los cambios pueden generar cierta preocupación.
Es por esto por lo que el hogar debe ser un espacio seguro que fomente el desarrollo de las funciones biológicas fundamentales (andar, comunicarse...)
Es por esto por lo que los padres/tutores, deben actuar como una fuente de seguridad que les ayude a poner límites en el resto de ámbitos de su vida.
En estas edades comienzan a aflorar las dificultades de aprendizaje y los problemas de conducta. El paso a la educación primaria es un cambio muy grande que requiere de adaptación.
Han de aprender a estudiar, a hacer sus primeros deberes, responsabilizarse de su mochila, de prepararse por las mañanas para ir al colegio o incluso nos enfrentaremos a que elijan sus primeras actividades extraescolares (toma de decisiones, intereses o primeras aficiones).
Los principales motivos de consulta psicológicos entre estas edades tienen que ver con problemas de conducta: no aceptar las normas, tener una actitud caótica o desafiante, no adaptarse a los ritmos o exigencias del colegio, dificultad en la interacción de forma sana con sus compañeros/as (pegar, enfadarse mucho o directamente no relacionarse de ninguna manera).
También aparecen las dificultades de aprendizaje y los problemas de atención.
Actualmente se considera que entre los 10 y los 12 años los niños están entrando en la preadolescencia. Generalmente suelen tener su primera aproximación a la tecnología de forma individual. Si no tienen su primer móvil sí presionarán para tener redes sociales propias y empezar un camino de individuación.
Empiezan a querer pasar más tiempo solos/as, a esconder cosas a sus padres/madres y cambian de forma de relacionarse con sus iguales.
Entre los motivos de consulta más frecuentes en estas edades se encuentran los problemas de ansiedad que pueden empezar a aflorar tanto frente a los exámenes, las relaciones sociales (demasiada inhibición o introversión) o la falta de interés por actividades que antes disfrutaba (apatía).
Suelen surgir casos de bullying o cyberbullying por lo que hemos de prestar mucha atención a sus cyber interacciones, al repentino rechazo a acudir a la escuela o a la aparición de síntomas físicos persistentes (dolor de cabeza, molestias estomacales, diarrea, etc).
También empiezan a aparecer los primeros cambios físicos y hemos de estar pendientes de cómo los entienden (para lo cual habrá que explicarles lo que están viviendo y no confiar en que lo descubran solos/as).
Estos cambios pueden generarles mucho malestar: problemas de autoestima, autoexigencia, alejarse de los iguales, etc.
Es muy frecuente que los padres/madres se sientan desbordados por la cantidad de cambios que acontecen y lo difícil que resulta de pronto acercarse a sus hijos/as.