Entre los días 20 y 22 del mes citados se llevó a cabo una campaña arqueológica que centró sus esfuerzos en el espacio ocupado por dos mosaicos cuya cobertera había sido desmantelada por las lluvias que precipitaron en el otoño de 1987, suceso este que forzó a cubrir con arena la zona afectada. Tras la retirada de la arena y la delimitación de una zona de unos 100 m2 alrededor de la misma.
Iniciadas las labores de excavación se comprueba que los mosaicos están fragmentados, y que existen otros dos mosaicos más, así como unos muros que conformaban la habitación cuyo suelo estaba ocupado por las citadas superficies musivarias.
Imágenes registradas por las arqueólogas que llevaron a cabo las excavaciones a finales de los años 80. Fuente. Museo de Santa Cruz (Toledo)
Mosaico blanco y azul-grisáceo de la primera fase, con restauración de época romana de la fase posterior
Mosaico central polícromo y del octogono de la segunda fase
Muro NE con fragmentos de zócalo y placa de mármol de revestimiento de pared
Parte del interior de la habitación con la distribución de los dos mosaicos
Pequeño espacio octogonal de la cabecera
Superposición de dos mosaicos directamene sobre otro mosaico polícromo
Superposición de dos mosaicos en el interior de la habitación
Tercer mosaico de la primera fase con un tema de peltas
Años después, Sergio de la Llave Muñoz redactaba el artículo que se expone a continuación con motivo del libro que se publicó para celebrar el centenario del nombramiento de villazgo a Alcaudete de la Jara.