Mary Díaz, nacida en Maracaibo, desde muy joven tuvo la idea de irse de su país a raíz de la extensa crisis económica y política que se vivía. Antes de que las cosas se pusieran peor sus padres decidieron darle los ahorros de toda su vida para que se viniera a Uruguay, un país que aunque no tenía a nadie conocido que pudiera recibirla, sabían de buena fuente que era un país de fronteras abiertas que la acogería sin problemas.