A primera vista, las cosas en la bolsa no le parecieron relevantes al Detective, pero al abrir la libreta vio que solo contenía algunos registros con tres letras y cuatro números que parecían códigos...
Continuó con el celular de Laura. Al principio no encontró nada fuera de lo normal. Reviso los contactos, los mensajes, las redes sociales que estaban abiertas, todo limpio.
Justo antes de dejarlo volvió a entrar en las aplicaciones. Todo normal hasta que se dio cuenta que habían dos calculadoras instaladas. Abrió una, realizó una cuenta y al presionar el signo de igual, le apareció un mensaje de error. Su intuición entrenada le recordó los códigos de la libreta. Comenzó a probar con el primero. Cuando presiono el igual, no lo podía creer, era una carpeta oculta en el sistema con varias fotos de Laura y Karl. Animado, siguió probando los otros códigos. Todos abrían algún fichero oculto, hasta que el último abrió un archivo de texto.
Intrigado comenzó a leer y comprendió enseguida que era un diario…
¿Qué le sugieres al Detective hacer ahora?