Andrea Petrovsky era una mujer fría y calculadora, que conseguía todo lo que se proponía. Hija de padres divorciados, siendo muy joven tuvo que hacerse cargo de sus hermanos menores cuando su madre salía a trabajar. Cuando conoció a Karl durante una campaña política, pudo ver el potencial en sus ojos. Si bien no había sido fácil alcanzar el éxito, supieron salir adelante.
Soportaron varias crisis matrimoniales, pero ni Karl ni Andrea querían divorciarse. Cuando llego a un cargo importante dentro del partido, se había encontrado con muchas oportunidades para serle infiel pero eso no cambiaba su forma de pensar sobre el matrimonio. Andrea de cierta forma, lo sabía y lo aceptaba, después de todo seguía siendo la señora de Petrovsky.