La tía Bertha es una de las raíces más profundas y luminosas de Afroparacas.
Mujer afromexicana, con más de veinte años de trabajo comunitario, ha sido guía, sostén y memoria viva para las familias afro que han construido aquí su vida.
Cocinera tradicional, heredera de los sabores y prácticas afro que viajan con las mujeres, la tía Bertha alimenta no solo cuerpos, sino comunidad. Su cocina guarda la historia de un pueblo: el olor del coco, el ritmo del comino, el fuego lento donde se tejen la resistencia y el amor.
Desde su casa, su fogón y su palabra, ha sido punto de encuentro para quienes llegaron buscando apoyo, refugio o acompañamiento. Ha cuidado niñas y niños, ha compartido comida en tiempos difíciles, ha acompañado enfermedades, duelos y celebraciones.
Su trabajo es cuidado, es organización, es vida comunitaria.
No aparece en documentos ni en reuniones formales, pero ha sostenido lo que hoy Afroparacas puede nombrar, defender y visibilizar.
La tía Bertha representa la fuerza de las mujeres negras que, por décadas, han mantenido vivo el tejido comunitario.
Sin mujeres como ella, Afroparacas no existiría.