Es el período comprendido entre 1802-1809. Esta era se debió a la decidida actitud del general de brigada Jean Louis Ferrand de no rendirse ante los negros ni entregarse a los ingleses cuando Dessalines proclamó la independencia de Haití. Él era comandante del departamento del Cibao con asiento en Montecristi y reusó dimitir y se dirigió a Santo Domingo con 600 hombres a su mando, donde encontró a otros 400 hombres al mando del general Kerversau quien capitulaba ante los ingleses.
Ferrand desterró a Kerversau y empezó a dirigir los destinos de Santo Domingo, mientras, sus habitantes veían con desinterés a los extranjeros con desinterés. Los hateros y comerciantes de las regiones norte y noreste al no sentir que eran protegidos por los franceses decidieron respaldar el gobierno haitiano y enviaron una delegación a fin de informárselo a Dessalines; el presidente haitiano respondió enviando a José Campos Tavares quien estaba al mando de 200 hombres a la población de Santiago. Ferrand planteó un aserie de mediadas económicas tendentes a ganarse el respaldo de la población, algunas de ellas fueron:
El restablecimiento de la esclavitud.
Incentivos a la producción agrícola.
Reanudar el corte de madera para exportarlos a Estados Unidos.
Autorización del libre comercio del puerto de Santo Domingo.
En el plano militar implementó medidas con el fin de frenar cualquier invasión haitiana y fue creando condiciones en un intento de recuperar el anterior territorio francés. Autorizó que fueran realizadas agresiones en contra de la República de Haití, como incursiones a su territorio y capturas de sus habitantes para luego ser vendidos en la parte este o en el exterior