El muralismo, como expresión de arte público, no se restringe a las expresiones nacionalistas ni de critica social, no obstante que su estética casi siempre está ligada a su entorno comunitario. Esta es una ora resuelta en forma de collage, se arremolinan elementos inconexos marcados por una pincelada firme y esquemática, colorida pero amarrada a un planteamiento previo inviolable, con objetos muy identificable en nuestra cotidianidad pero que coexisten en realidades paralelas. Esta escena la contempla un rostro que se asemeja al de una deidad olímpica, un gran paisaje delineado en azules que encaman la naturaleza de la ciencia y extrapolando esta realidad plástica onírica, nos parece como si nos encontráramos en los sueños mundanos de cualquier estudiante de la institución educativa donde se ubica la obra.
Técnica empleada: Oleo.
Año: 1993.
Ubicación: Vestíbulo del Gimnasio Auditorio, Campus I.