Las adicciones o vicios morales tienden a hundir tanto a las personas que están siendo víctima al grado de hacerle creer que ya no tienen solución. Este pensar, destruye el sentido de lucha, que tanto soñó y baja su autoestima al nivel mas bajo de decepción. Su preocupación no debe ser la condición en que se encuentra, sino en salir de esa situación.