Este documento establece las políticas de seguridad obligatorias para el diseño, desarrollo, implementación y mantenimiento de la plataforma web.
Todos los desarrollos deben adherirse al principio de "seguridad desde el diseño" (Security by Design), integrando las siguientes prácticas:
Validación de Entradas: Todas las entradas de datos (formularios, parámetros de URL, etc.) deben ser validadas en el lado del servidor y limpiadas para prevenir ataques de inyección (SQL Injection, XSS, etc.).
Manejo de Errores: La aplicación nunca debe mostrar mensajes de error detallados (pilas de llamadas, nombres de tablas de bases de datos) al usuario final. Solo se deben mostrar mensajes de error genéricos y los detalles deben registrarse internamente.
Uso de Marcos de Trabajo (Frameworks): Se utilizarán frameworks de desarrollo probados y actualizados que incorporen mitigaciones de seguridad estándar contra vulnerabilidades comunes (CSRF, XSS).
Todas las bibliotecas, plugins y dependencias de terceros deben mantenerse actualizadas a la última versión estable.
Se debe realizar una revisión periódica de dependencias para detectar vulnerabilidades conocidas (CVEs).
La gestión de identidades y el acceso a los recursos de la aplicación deben ser estrictos:
Las contraseñas de los usuarios deben ser almacenadas únicamente como hashes seguros, utilizando algoritmos modernos y resistentes (e.g., Argon2, bcrypt) con un factor de salting adecuado. Nunca deben almacenarse en texto plano.
Los usuarios deben ser forzados a usar contraseñas robustas (mínimo 12 caracteres, mezcla de mayúsculas, minúsculas, números y símbolos).
La Autenticación Multifactor (MFA) es obligatoria para todos los usuarios con privilegios administrativos o acceso a datos sensibles.
Los usuarios y los procesos de la aplicación (e.g., conexiones a bases de datos) solo deben tener los permisos estrictamente necesarios para realizar sus funciones.
Se implementará una separación clara de roles y permisos.
El tratamiento de datos personales y sensibles debe cumplir con la legislación aplicable (e.g., GDPR, CCPA).
Datos en Tránsito: Toda la comunicación entre el usuario y el servidor debe estar cifrada utilizando HTTPS/TLS 1.2 o superior.
Datos en Reposo: Los datos más sensibles (información de pago, datos de identificación personal) deben ser cifrados en la base de datos.
Se establecerán políticas claras de retención de datos. Los datos que ya no sean necesarios para el funcionamiento del servicio deben ser eliminados de forma segura.
Todos los eventos de seguridad críticos (intentos fallidos de inicio de sesión, cambios de permisos, acceso a datos sensibles) deben ser registrados con marca de tiempo precisa y revisables por el equipo de seguridad.
La seguridad de la aplicación es un proceso continuo que requiere pruebas y monitoreo constantes.
Se realizarán Pruebas de Penetración (Penetration Testing) antes de cada lanzamiento mayor y, como mínimo, anualmente.
Se deben ejecutar escaneos de seguridad automatizados (SAST/DAST) de forma regular.
Los servidores, sistemas operativos y software de la aplicación deben ser parcheados inmediatamente tras la liberación de una actualización de seguridad crítica por parte del proveedor.
El equipo de desarrollo debe suscribirse a alertas de seguridad para las tecnologías utilizadas.
Se debe contar con un plan de acción para minimizar el impacto de cualquier incidente de seguridad.
Cualquier miembro del equipo que detecte una posible violación de seguridad o una vulnerabilidad debe notificarlo inmediatamente al responsable de seguridad.
Se mantendrá un Plan de Respuesta a Incidentes (IRP) documentado que detalle los pasos para: contención, erradicación, recuperación y análisis post-incidente.
Se realizarán copias de seguridad de la base de datos y los archivos de forma regular y se probará su restauración para garantizar la continuidad del negocio.