El mole poblano es uno de los platillos más emblemáticos de México, originario de Puebla. Se trata de una salsa espesa, oscura y compleja que combina chiles secos, especias, chocolate y semillas, cocinada lentamente. Se sirve comúnmente con guajolote (pavo) o pollo, acompañado de arroz blanco y tortillas. Su sabor es profundo, con un equilibrio entre lo dulce, lo picante y lo salado.
Chiles secos (ancho, mulato, pasilla, chipotle)
Chocolate negro o de metate
Almendras o cacahuates
Ajonjolí
Clavo, canela, pimienta y otras especias
Plátano macho
Tortilla y pan frito (como espesantes)
Tomate y cebolla
Ajo
Caldo de pollo
Sal y azúcar (opcional)
Los chiles en nogada son un platillo tradicional de Puebla, símbolo de la cocina mexicana. Se preparan con chiles poblanos rellenos de picadillo (carne con frutas), bañados con una salsa de nuez de Castilla y decorados con granada y perejil, representando los colores de la bandera de México. Se sirven fríos y suelen comerse en temporada, entre julio y septiembre.
Chiles poblanos
Carne molida (res y cerdo
Frutas: manzana, plátano macho, pera, durazno
Almendras y pasas
Cebolla, ajo, jitomate
Canela y clavo
Nuez de Castilla (pelada)
Leche y queso crema (para la nogada)
Granada y perejil (para decorar)
Sal y azúcar al gusto