Introducción

El crecimiento acelerado de las ciudades colombianas ha traído consigo dificultades para controlar los procesos de urbanización, que han sido en su mayoría de origen espontáneo e informal y como consecuencia no han generado condiciones adecuadas en la provisión de espacio público y con un fuerte incremento sobre la demanda de biodiversidad y servicios ecosistémicos asociados, el cual ha estado influenciado por un largo proceso de transformaciones, relacionadas con los modos de apropiación, ocupación y uso del territorio urbano, cuyos resultados son: escasez de suelo de dominio y uso público, falta de ordenamiento y planificación, poca accesibilidad, carencia de equipamientos, ocupación irregular, pérdida o deterioro de los recursos naturales por contaminación, tala, ocupación de rondas, relleno de humedales, ruido, estrechez y deterioro de las superficies de circulación peatonal e inseguridad (DNP, 2014; MADS, 2016).

A nivel mundial se ha fijado un indicador óptimo de espacio público entre 10 m2 y 15 m2 de zonas verdes por habitante, con el fin de que estos mitiguen los impactos generados por la contaminación de las ciudades y cumplan una función de amortiguamiento (OMS). En Colombia, el indicador promedio estimado en las ciudades para el año 2006 era de 4 m2 por habitante. No obstante, una revisión reciente del mismo con las ciudades, señala que esta cifra estuvo sobrestimada y que el indicador promedio ajustado a 2010 corresponde a 3,3 m²/hab, lo que significa que existe un déficit muy alto en este tema; la ciudad de Pereira que no es ajena a esta situación, ya que para el año 2010, contaba con 1,6 m2/hab (Planeación municipal, 2012), muy por debajo del promedio nacional y más aún de los estándares internacionales. Igualmente si tenemos en cuenta que la población se encuentra en constante desarrollo y crecimiento, ya que en la actualidad se cuentan con 472.023 habitantes y para el año 2020 se contarán con 481.129 (DANE, 2005), este indicador será aún más crítico si no se adoptan planes de desarrollo que permitan mejorarlo.

Asimismo, uno de los grandes retos que debe enfrentar la ciudad y su área metropolitana, es impulsar el desarrollo integral de un sistema de bosques y áreas verdes integrado al sistema de espacio público (parques, jardines, reservas ecológicas, áreas de cesión, estructura ecológica principal y áreas protegidas), que permitan brindar conectividad ecológica, debido a que las áreas verdes de la ciudad se encuentran en un acelerado proceso de degradación, producto del mal uso que se ha dado a uno de los recursos que puede garantizar la prestación de servicios ecosistémicos y la conservación de la biodiversidad como lo es su vegetación.

Por estas razones, es preciso planificar mejor el uso del suelo y el desarrollo urbano para evitar riesgos y crear sinergias. Por ejemplo, el agrupamiento de las viviendas en zonas verdes, destinar más suelo a la construcción de parques, áreas de recreación y esparcimiento, el fomento de vías peatonales y ciclistas y de medios de transporte público y de tránsito rápido limpios mejoran la calidad del aire y estimulan la actividad física, al tiempo que reducen las lesiones y los efectos de la isla de calor urbana (OMS). También es necesario que la ciudad construya los mismos espacios para todas las personas, esto contribuiría a cerrar las brechas sociales que fragmentan el territorio, una buena urbanización, un buen hacer de la ciudad hace que las comunidades puedan contribuir y tengan ese acceso a las oportunidades que esta puede ofrecer (DNP 2013, ONU-Habitat Colombia 2014, Unal, 2016).


Es por esto que este proyecto busca con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda – CARDER y la Universidad Tecnológica de Pereira – UTP, con el Jardín Botánico de la Universidad Tecnológica de Pereira como planeador y ejecutor de la propuesta, en el marco del convenio interinstitucional CARDER-UTP y por medio del proyecto Biodiversidad Urbana Integral, realizar una caracterización de las áreas de bosques y zonas verdes que se encuentran por fuera de la estructura ecológica principal urbana y áreas verdes potenciales del espacio público con el propósito de:

1) Definir criterios de identificación de áreas con potencial de conformar corredores

2) Elaborar un inventario utilizando herramientas de Sistema de Información Geográfica

3) Realizar una caracterización de bosques, zonas verdes y áreas del espacio público con potencial para la conectividad ambiental en el casco urbano del municipio de Pereira

4) Definir criterios y variables de priorización para las zonas de estudio

5) Realizar la priorización de áreas y/o corredores ecológicos que permitan la conectividad urbana

6) Seleccionar un área piloto que genere gran impacto para la intervención que permita mejorar las condiciones de las áreas de espacio público y de los bosques y zonas verdes que no se encuentran en la estructura ecológica principal de la zona urbana del municipio de Pereira.