Se centra en asegurar que los servicios se brinden de manera efectiva, adecuada y organizada con la finalidad de satisfacer las necesidades de los usuarios.
Su objetivo principal es proveer información precisa y detallada sobre los recursos sociales existentes, facilitando la cooperación para una atención integral del usuario.
Pretende mejorar la intervención social, garantizando la disponibilidad y el uso adecuado de los recursos, con el fin de mejorar el bienestar y calidad de vida de los usuarios
Dentro sus elementos principales se encuentran:
Mantiene una coherencia con las etapas del método básico del trabajo social, ya que sigue un proceso estructurado que incluye el diagnóstico, la planificación, la implementación, la supervisión y la evaluación de la intervención.
Resulta concluyente que el trabajador social cuente con un profundo conocimiento de la red de servicios disponibles en su área de actuación.
Debido a que facilita la identificación de recursos adecuados y a la vez ofrecer una atención integral al usuario, asegurando la implementación de estrategias eficaces que respondan a las necesidades particulares de cada caso.
Recursos complementarios