Más conocido por sus siglas TEI, es un programa de convivencia institucional que implica a toda la comunidad educativa. Se orienta a mejorar la integración escolar y trabajar por una escuela inclusiva y no violenta, fomentando que las relaciones entre iguales sean más satisfactorias, mejorando o modificando el clima y la cultura del centro respecto a la convivencia, conflicto y violencia (física, emocional o psicológica).
Tutorías de refuerzo: orientadas básicamente a competencias cognitivas y refuerzo escolar, para alumnos prioritariamente con necesidades educativas específicas.
Mentorías educativas: Dirigidas a competencias cognitivas y emocionales, como modelo positivo, tienen como alumnado con problemáticas académicas o sociales y habitualmente es desarrollada por perfiles diferentes. Tiene un carácter voluntario.
Tutorías entre iguales: Se centran en el desarrollo de competencias cognitivas, psicológicas y emocionales, sobre un modelo positivo, pero más centradas en el grupo y el desarrollo cooperativo
Facilitar el proceso de integración de alumnos, hacia una escuela inclusiva.
Crear un referente (tutor/a) para favorecer la autoestima y disminuir la inseguridad que provocan los espacios y las situaciones desconocidas.
Empoderar al alumnado como sujeto dinámico de la convivencia, en la prevención de la violencia y el acoso escolar.
Compensar el desequilibrio de poder y fuerza propio de la violencia y el acoso desde una perspectiva preventiva y disuasoria.
Conocer las percepciones del alumnado tutor, tras la puesta en marcha de la práctica.
Mejora académica tanto para el tutor como para el tutorado.
Desarrollo de las habilidades psicosociales: empatía, respeto, comunicación asertiva, relaciones interpersonales, solución de conflictos….
Mayor sentido de la responsabilidad y autoestima, sobre todo para el tutor.
Satisfacción y orgullo por parte del tutor del progreso del tutorado y de éste por su propio aprendizaje.
Permite atender a la diversidad del aula o de la escuela.
Mejora el clima en el aula, tanto entre los compañeros y compañeras como con los docentes.
Permite perder el miedo a preguntar, a equivocarse, a la corrección…
Mejora la convivencia del centro, acudiendo al tutor para resolver conflictos, dudas, para compartir sentimientos y emociones…
Reduce el acoso escolar, ya que también el tutor también puede ayudar a resolver un conflicto