Comúnmente, llamamos observación al acto de utilizar la vista para obtener información a partir de un fenómeno de la realidad. Por otro lado, se llama observación también a uno de los primeros pasos de cualquier investigación que se rija por el método empírico-analítico, que es un modelo posible del método científico, muy empleado en las ciencias naturales y en las ciencias sociales (Equipo Editorial, 2020).
En ese sentido, “Ob-servar es ponerse delante (eso significa el prefijo ob.) de un objeto, a la vez como esclavo (que este es el primer significado de la raíz serv.) para serle fiel; y como maestro para poseerlo o conservarlo (que es el segundo significado de la raíz serv.). Observar a uno es poner la mirada en él, considerarlo como objeto” (Fabbri, 2017).
La técnica de observación consiste en la recopilación directa de datos a partir de la naturaleza mediante trabajos de campo, trabajos de laboratorio, observar personas, fenómenos, hechos, casos, objetos, acciones, situaciones, etc., con el fin de obtener determinada información necesaria para una investigación. La observación es un elemento crucial de todo proceso de investigación; en ella se apoya el investigador para obtener el mayor número de datos. Gran parte del acervo de conocimientos que constituye la ciencia ha sido lograda mediante la observación.