La movilidad en el mundo está evolucionando de forma constante. La tecnología se está implementando cada día más en los medios de transporte. La electrónica, las telecomunicaciones y el poder computacional están siendo utilizados en el desarrollo de los coches actuales con el objetivo de proporcionar más seguridad y mayor comodidad para todos. Este objetivo está marcando la pauta para la generación de coches con mayor inteligencia que contribuyan a cumplir el objetivo planteado. Todo esto ha generado que en la última década se hable mucho de un nuevo concepto, conocido como los coches autónomos, como el futuro de la movilidad en el mundo.
En los últimos años, hemos escuchado el término coche autónomo como una nueva tecnología que revolucionará el concepto de movilidad actual al que estamos acostumbrados. Sin embargo, la pregunta que nos hacemos es ¿qué es un coche autónomo?
En forma general podríamos definir un coche autónomo como un vehículo que tiene una serie de capacidades para poder entender e identificar todo su entorno de conducción y que puede realizar todas las funciones de conducción sin la intervención de un conductor humano. Esto quiere decir que dentro del coche no es necesaria la presencia de un ser humano (pasajero o conductor). El coche puede ir a cualquier lugar como lo hace actualmente un coche tradicional y también puede hacer cualquier maniobra de conducción como lo podría hacer un conductor humano experimentado.
El coche autónomo necesita realizar tres acciones esenciales para poder realizar las funciones de conducción de la forma en como actualmente lo realiza un ser humano, esas tres funciones son: percibir, pensar y actuar.
Figura 1. Representación de las funciones esenciales de conducción
La función de “percibir” hace referencia al proceso por el cual el conductor tiene una visión detallada de todo su entorno de conducción, el conductor humano lo realiza mediante sus ojos y oídos, mientras que el coche autónomo lo realiza a través de una serie de dispositivos sensores, tales como cámaras, sensores radar, LiDAR, por mencionar algunos.
La función de “pensar” es aquella que le permite al conductor analizar la situación y tomar las decisiones adecuadas para mantener un entorno de conducción seguro. En el caso del conductor humano, esta función la realiza mediante el cerebro, donde procesa toda la información captada y toma las decisiones. Por otro lado, el coche autónomo se apoya en computadoras robustas y algoritmos complejos para procesar y tomar las decisiones. Esta función le permite al coche ir “aprendiendo” de las acciones tomadas en las diferentes situaciones a las que se va enfrentando durante el proceso de conducción, permitiendo inferir que hacer cuando se enfrente a una situación similar.
Finalmente, la función de “actuar” es aquella que se realiza después de que la función de “pensar” ha determinado todos los objetos dentro de su entorno y decide como actuar y ejecutar sus decisiones. Para el caso del conductor humano, se auxilia de sus pies y manos para ejecutar la acción, mientras que el coche autónomo lo realiza usando una serie de actuadores y controladores electrónicos que le permiten ejecutar las acciones indicadas.
Estas funciones son repetidas cientos de veces por segundo, con el fin de evaluar en todo momento la situación y tomar las decisiones lo más rápido posible.
Props y contras de los coches autónomos
Los impulsores de los coches autónomos mencionan la seguridad como su principal ventaja. De acuerdo con diferentes estudios, se dice que del total de accidentes automovilísticos que ocurren a nivel mundial, el 94% de ellos se deben a errores humanos o pobres decisiones debido a distracciones o condiciones físicas deficientes. Los coches autónomos quitarán esos factores del proceso de conducción, generando un entorno más seguro. Si los coches autónomos consiguen cumplir su objetivo de reducción de accidentes, se tendrá un impacto económico enorme, ya que se eliminarían las pérdidas económicas por productividad de las personas involucradas en los accidentes, así como las pérdidas económicas debido a las muertes y lesiones generadas producto de los accidentes.
Por otro lado, los vehículos autónomos podrán ofrecer la movilidad para todos, permitiendo a las personas con alguna discapacidad poder llegar a sus destinos a través de estos coches.
Se podría mencionar que se reducirán los problemas de congestionamiento vial, ya que una conducción eficiente ayudará a reducir en gran medida los atascos en las grandes ciudades.
No te preocuparás por estacionarte, simplemente te bajas en tu destino mientras el coche autónomo va y busca un lugar de estacionamiento, o incluso, podría dar una vueltas a la manzana mientras tanto.
Si bien, se puede ver que los coches autónomos nos facilitarán la vida, todavía hay cosas que tienen que ser resueltas. Por ejemplo, en caso de que los coches autónomos se vean involucrado en un accidente vial, ¿quién será el culpable? ¿Qué coche autónomo ha fallado? ¿Y si lo han hecho los dos? ¿Quién cubrirá los daños, el fabricante, el vendedor, el dueño del coche? Estas solamente son algunas preguntas que tienen que ser resueltas antes de que salgan al mercado.
Por otro lado, su precio, aunque todavía es una incógnita, por el tipo de tecnología de punta que están utilizando se espera que alcance cuotas muy elevadas, que por el momento solo pueden ser cubiertos por personas con alto poder adquisitivo. Sin embargo, se espera que como toda tecnología, con el paso del tiempo disminuyan sus costos conforme su demanda crezca considerablemente.
Otra de las desventajas que se podría mencionar es la pérdida de la privacidad. Como el coche autónomo necesita de satélites para estar ubicándose en todo momento, entonces podríamos decir que es potencialmente viable que alguien conozca exactamente dónde nos ubicamos en cualquier momento, es decir, podemos perder nuestra privacidad.
Finalmente, podemos plantearnos otras preguntas. Si ya no necesitará conducir, ¿entonces ya no tendré que tramitar mi licencia? ¿ya no será necesario aprender a conducir un coche tradicional? ¿habrá coches autónomos en todo el planeta?
Lo cierto es que todavía falta mucho camino que recorrer, sin embargo, se están haciendo grandes esfuerzos por hacer que los coches autónomos sean una realidad en el corto plazo.
Foto de portada obtenido de la Federación Internacional del Automóvil.
Parte de las ilustraciones utilizadas en las figuras son obtenidas de storyset.com