1. Evaluación Inicial: Realizar una entrevista detallada para conocer el historial médico, hábitos alimenticios y estilo de vida del paciente.
2. Análisis de Composición Corporal: Utilizar herramientas digitales para evaluar la composición corporal (porcentaje de grasa, músculo, etc.) a través de cuestionarios o aplicaciones.
3. Planificación de Dietas Personalizadas: Diseñar un plan de alimentación adaptado a las necesidades, preferencias y objetivos del paciente.
4. Educación Nutricional: Proporcionar información sobre los grupos de alimentos, porciones adecuadas y técnicas de cocción saludables.
5. Seguimiento y Evaluación: Realizar seguimientos regulares para ajustar el plan y monitorizar el progreso del paciente.
6. Soporte Emocional: Ofrecer apoyo y motivación, abordando barreras emocionales relacionadas con la alimentación.
7. Recetas y Sugerencias de Comidas: Compartir recetas saludables y consejos para la preparación de comidas equilibradas.
8. Asesoramiento sobre Suplementos: Evaluar la necesidad de suplementos nutricionales y brindar recomendaciones basadas en la salud del paciente.
9. Comunicación Continua: Mantener una comunicación abierta a través de correos electrónicos o plataformas de mensajería para resolver dudas y brindar apoyo constante.
L.N. Mariana Muñoz Lozano
Licenciada en Nutrición, egresada de la Universidad Autónoma de Chihuahua, con una sólida formación académica y profesional en el área. Cuenta con experiencia en clínica nutricional y en el ámbito de la docencia, así como en funciones administrativas en laboratorios. Ha desempeñado el cargo de coordinadora de nutrición en una guardería y ha implementado consultas nutricionales adaptadas a diversas patologías y a diferentes grupos de edad. Su enfoque integral en la nutrición le permite abordar las necesidades específicas de cada paciente de manera efectiva.