MODULACIÓN Y CONTROL DEL DOLOR
MODULACIÓN Y CONTROL DEL DOLOR
El dolor está modulado a múltiples niveles del sistema nociceptivo, como los nociceptores periféricos, los ganglios de la raíz dorsal, el asta dorsal, el tálamo y la corteza. Se han desarrollado diversas intervenciones físicas, químicas y psicológicas que se basan en los conocimientos actuales de los mecanismos que subyacen a la modulación del dolor
MODULACIÓN DEL DOLOR A NIVEL DE LA MÉDULA ESPINAL : TEORÍA DE CONTROL DE LA COMPUERTA
La teoría de control de la compuerta la propusieron por primera vez Melzack y Wall en 196536. Según esta teoría, la intensidad de la sensación dolorosa queda determinada por el equilibrio entre señales de entrada excitadoras e inhibidoras de las células T de la sustancia gelatinosa de la médula espinal
Los dispositivos de electroestimulación nerviosa transcutánea (TENS) se desarrollaron basándose, en la teoría de la compuerta de la modulación del dolor. Además, en la actualidad se comprende mejor la eficacia de numerosas técnicas de tratamiento ya establecidas, ya que se han aclarado los mecanismos subyacentes al control del dolor. Por ejemplo, ahora se piensa que los agentes térmicos, que se han utilizado durante siglos para controlar el dolor, pueden ser eficaces porque controlan la transmisión del dolor a nivel medular
En este pequeño video podrás comprender de manera fácil la teoría de la compuerta, o comúnmente conocida como "Sana, sana colita de rana"
EL SISTEMA DE OPIOIDES ENDÓGENOS
La percepción del dolor está modulada por péptidos endógenos similares a los opioides, llamados opiopeptinas (o endorfinas). Estos péptidos se unen a receptores de opioides específicos en el sistema nervioso para controlar el dolor. Las opiopeptinas, como la met-encefalina y la leu-encefalina, fueron descubiertas por primera vez en la década de 1970 y se ha comprobado que tienen efectos similares a la morfina, bloqueados por la naloxona.
Las opiopeptinas y los receptores de opioides se encuentran en varias partes del sistema nervioso, incluyendo la sustancia gris periacueductal (SGPA), el núcleo del rafe en el tronco encefálico, el asta dorsal de la médula espinal, el sistema límbico y el sistema nervioso entérico. Estos péptidos inhiben la transmisión del dolor al provocar inhibición tanto presináptica (reducción de la entrada de calcio) como postsináptica (aumento de la salida de potasio). También bloquean la liberación de GABA, lo que indirectamente inhibe la percepción del dolor.
La estimulación eléctrica de áreas con alta concentración de opiopeptinas, como la SGPA y el núcleo del rafe, puede inhibir intensamente el dolor y aumentar las concentraciones de beta-endorfinas en el líquido cefalorraquídeo, lo que sugiere que estos efectos analgésicos están mediados por la liberación de opiopeptinas. Este mecanismo explica la euforia y alivio del dolor asociado al uso de morfina, ya que el sistema límbico, relacionado con las emociones, tiene una alta concentración de receptores opioides.
El estrés emocional también puede desencadenar la liberación de opiopeptinas, elevando el umbral del dolor tanto en animales como en humanos. Esto sugiere que el alivio del dolor bajo estrés está relacionado con un aumento en la concentración de opiopeptinas en la médula espinal y el sistema nervioso central. Además, la teoría de los opioides endógenos podría explicar por qué técnicas como la acupuntura o la estimulación dolorosa pueden aliviar el dolor, al inducir la liberación de opiopeptinas en el cerebro. Incluso se cree que la analgesia inducida por placebos podría estar mediada por opiopeptinas, ya que los efectos del placebo en el alivio del dolor y otros síntomas pueden revertirse con la naloxona, un antagonista de los opioides