Mi ruta del proyecto personal
Del interés personal a un producto y una reflexión significativa
Del interés personal a un producto y una reflexión significativa
El Proyecto Personal se desarrolla por etapas, pero el proceso no siempre es completamente lineal. Podrás revisar decisiones, ajustar tu planificación y mejorar tu producto a medida que aprendes.
Importante: comenzarás a escribir el informe desde el primer día. Las evidencias, decisiones, cambios y reflexiones se incorporarán directamente en él; no tendremos una bitácora separada.
Propósito de esta etapa
Explorar tus intereses y convertirlos en una idea de proyecto significativa, desafiante y posible.
¿Qué debo hacer?
Explorar temas que despiertan mi curiosidad.
Reconocer lo que ya sé y lo que quiero aprender.
Formular posibles objetivos de aprendizaje.
Considerar diferentes productos que permitan aplicar lo aprendido.
Conversar con mi asesor sobre el alcance y la viabilidad de la idea.
¿Qué debo registrar en la bitácora?
Lluvia de ideas o mapa de intereses.
Preguntas iniciales.
Conocimientos y experiencias previas.
Alternativas consideradas.
Retroalimentación del asesor.
Razones para seleccionar o descartar ideas.
¿Qué debe quedar definido?
Un interés personal claramente explicado.
Un objetivo de aprendizaje preliminar.
Una propuesta inicial de producto.
Antes de avanzar, pregúntate:
¿Mi objetivo expresa algo que realmente quiero aprender o solamente describe el producto que quiero crear?
Propósito de esta etapa
Convertir la idea inicial en un proyecto claro, verificable y realizable.
¿Qué debo hacer?
Revisar y precisar mi objetivo de aprendizaje.
Definir claramente el producto deseado.
Desarrollar criterios de logro específicos y verificables.
Crear un plan de acción detallado.
Establecer tareas, fechas, recursos y prioridades.
Anticipar posibles dificultades.
¿Qué debo registrar en la bitácora?
Versiones del objetivo de aprendizaje.
Criterios de logro y sus ajustes.
Plan de acción.
Decisiones de planificación.
Recursos necesarios.
Dificultades previstas y posibles soluciones.
Retroalimentación del asesor.
¿Qué debe quedar definido?
Objetivo de aprendizaje final.
Producto deseado.
Criterios de logro.
Plan claro y detallado.
Antes de avanzar, pregúntate:
¿Otra persona podría utilizar mis criterios para evaluar objetivamente la calidad de mi producto?
Propósito de esta etapa
Ampliar el aprendizaje y desarrollar el producto mediante la investigación, la experimentación y la aplicación consciente de habilidades ATL.
¿Qué debo hacer?
Buscar y seleccionar fuentes pertinentes y confiables.
Registrar y organizar la información encontrada.
Aplicar lo aprendido en el desarrollo del producto.
Crear, probar y mejorar diferentes versiones.
Solicitar y utilizar retroalimentación.
Revisar periódicamente el plan de acción.
Identificar las habilidades ATL que realmente estoy utilizando.
¿Qué debo registrar en la bitácora?
Fuentes consultadas y evaluación de su confiabilidad.
Notas, datos y aprendizajes relevantes.
Bocetos, pruebas, prototipos y versiones.
Problemas encontrados y soluciones ensayadas.
Decisiones tomadas y su justificación.
Retroalimentación recibida y cambios realizados.
Evidencias de habilidades ATL.
Debo identificar evidencias diferentes para:
Las habilidades ATL que me ayudaron a alcanzar mi objetivo de aprendizaje.
Las habilidades ATL que me ayudaron a desarrollar mi producto.
Antes de avanzar, pregúntate:
¿Puedo mostrar una evidencia concreta y explicar cómo la habilidad influyó en mi aprendizaje o en mi producto?
Propósito de esta etapa
Evaluar el producto con evidencia y analizar el impacto del proyecto en mi aprendizaje.
¿Qué debo hacer?
Probar el producto terminado.
Evaluar cada criterio de logro por separado.
Recoger evidencias, datos o retroalimentación.
Identificar fortalezas y limitaciones.
Determinar en qué medida alcancé mi objetivo de aprendizaje.
Reflexionar sobre cómo el proyecto influyó en mí como estudiante.
¿Qué debo registrar en la bitácora?
Fotografías o evidencias del producto final.
Resultados de pruebas.
Opiniones de usuarios o expertos, cuando sean pertinentes.
Evaluación de cada criterio de logro.
Evidencias que respaldan cada valoración.
Fortalezas, limitaciones y posibles mejoras.
Cambios en mis conocimientos, habilidades o manera de aprender.
Una evaluación sólida debe incluir:
Una valoración de cada criterio.
Evidencia concreta.
Explicación y justificación.
Reconocimiento de aspectos logrados y no logrados.
Antes de avanzar, pregúntate:
¿Estoy evaluando mi producto con evidencia o solamente afirmando que quedó bien?
Consulta las fechas de acompañamiento, entregas y actividades del Proyecto Personal. Revisa periódicamente este cronograma, ya que cualquier actualización se reflejará aquí.