Por: Arq. Doménico Conte.
Imaginemos que estamos en el 500 a. C., en los valles centrales de Oaxaca, buscando el lugar ideal para desarrollar lo que, a la larga, será una ciudad capital, que durante su existencia albergará hasta 25,000 habitantes.
El proyecto ejecutivo debe tomar en cuenta los siguientes elementos:
Gran plaza central
Templos
Residencias con patio central y habitaciones para la nobleza y sacerdotes
Tumbas para estas residencias, subterráneas o adosadas.
Canchas para el juego de pelota
Observatorio astronómico
Marcadores de tiempo
Sistema hidráulico
Red de caminos y terrazas agrícolas que conecta todos lo anterior
Todo esto en un esquema de patio central de 300 m de largo, que sigue un eje de norte a sur delimitado por los templos, ubicando los demás edificios al oriente, poniente y centro de la plaza.
Pero tenemos que ver a futuro, ya que nos llevará mucho tiempo realizarlo y seguramente no lo veremos terminado. Así que debe ser lo suficientemente ordenado y planificado para que las siguientes generaciones puedan continuar su construcción.
Lo más común sería buscar un terreno en las planicies, preferentemente cerca de un río.
Pero no. Queremos trascender y demostrar dominio sobre la región; por lo tanto, escogemos la parte alta de una montaña aislada, que nos dé una posición estratégica. Aunque esto nos genere más retos:
Enrasado. Necesitamos acomodar los requerimientos principales en una planicie.
Creación de terrazas que permitan albergar al resto de la población.
Construcción de canales y diques para el control y almacenamiento de agua.
Todo lo anterior y aproximadamente 1300 años de construcción dieron lugar a Monte Albán, uno de los centros políticos, religiosos y astronómicos más importantes de Mesoamérica, producto de un impresionante estudio urbanístico, arquitectónico y científico por parte de los zapotecos. Y 2500 años después, podemos seguir admirándolo.
Abarcar visualmente los tres valles centrales de Oaxaca nos habla de la cosmovisión de los zapotecos: dominar no solo la tierra, sino también el cielo.