La violencia machista no es un problema de las mujeres, sino de toda la sociedad. Por eso, desde la casa de acogida Bauma, gestionada conjuntamente por Cáritas Barcelona y Suara Cooperativa, queremos involucrar a toda la comunidad para prevenir y detener la violencia machista. Por este motivo, el equipo profesional junto con otras personas expertas del ámbito de las fuerzas de seguridad o de la sanidad hemos elaborado este decálogo sobre cómo actuar ante una situación de violencia machista tanto si somos personas víctimas o testigos.
¿Qué hacer ante una situación de violencia machista?
Prioriza la seguridad, busca soportes: si presencias una agresión en la calle o oyes gritos y/o golpes en un domicilio, evita ponerte en riesgo, pide ayuda y avisa a los servicios de emergencia como el 112.
Activa recursos de emergencia sin dudar: llama inmediatamente al 112: se encargarán de activar y dar respuesta especializada a la mujer. Si quieres informar o buscar asesoramiento, utiliza el 900 900 120.
No te limites a mirar a otro lado, actúa: si una mujer podría estar en una situación de violencia, pregúntale cómo está y ofrécele apoyo una vez que el agresor se haya alejado.
¿Cómo acompañar a la víctima?
Crea un refugio de confianza: un espacio físico tranquilo y seguro para hablar, lejos del agresor y de sus miradas.
Ábrete a la escucha activa (¡sin juzgar!): Escucha con los cinco sentidos. Deja a un lado tus propios pensamientos, prejuicios y juicios.
Valida sus emociones y experiencia: hazle saber que la crees. No minimices ni le des consejos no solicitados.
Respeta sus tiempos y decisiones: ella es la única que puede decidir cuándo y cómo actuar.
¿Qué hacer más allá del momento?
Infórmate e informa de los Recursos Específicos: más allá del 112 y el 900 900 120, existen otros recursos como el Servicio de Atención, Recuperación y Acogida (SARA), Servicios de Intervención Especializada (SIE), Servicios de Información y Atención a las Mujeres (SIAD), o en el Centro de Urgencias y Emergencias sociales (CUESB), y, en caso de que sea necesario, pedir por ertoca por atención jurídica, psicológica y social.
Reconoce y combate a los micromachismos: los llamados micromachismos (comentarios despectivos, paternalismo, abuso del tiempo y el espacio) son la base de la violencia más grave. No los toleres en tu entorno.
Se un agente de cambio: edúcate y educa tu entorno. La violencia machista no es un problema de las mujeres, sino de toda la sociedad. Promueve la igualdad.
Si quieres conocer este decálogo en profundidad, accede a este enlace.