PROYECTO DE EDUCACIÓN SEXUAL

Por:                                                                                                                                                                             

 

RAMON ELIAS ORTEGA

RUBIELA VILLAMIZAR

NANCY MADARIAGA

JANER LIZARAZO

GUILLERMO A. ORTIZ

AURELIANO MENDOZA

MARIA JOSEFA CONTRERAS 

 
CENTRO EDUCATIVO RURAL FILO EL GRINGO

  

INTRODUCCIÓN

 

Actualmente las instituciones educativas tienen un serio compromiso de educar a los niños y jóvenes tanto académicamente como en su rol personal, de aquí la importancia de implementar conocimientos que den criterios firmes frente a la sexualidad.

Con la ley 115 de educación, el Ministerio de Educación Nacional estableció a partir de 1994 la obligatoriedad de desarrollar programas y proyectos de educación sexual en la formación básica de los niños y  jóvenes en el País.

“El objetivo que se busca con este programa es que el individuo tome decisiones responsables con respecto a su sexualidad, que reconozca los derechos y deberes sexuales de sí mismo y de los otros.

El Proyecto de Educación Sexual es una propuesta de transformación y construcción de la cultura sexual en la institución educativa a nivel de afectos, conocimientos, actitudes, comportamientos y valores de su comunidad. La evaluación en el Proyecto de Educación Sexual es ante todo un ejercicio pedagógico que pretende explorar, indagar, reflexionar y discutir sobre la educación sexual en las instituciones educativas.

 

Desde el punto de vista educativo, y teniendo en cuenta el desarrollo del niño se debe abundar en un conocimiento del cuerpo, en la diferenciación e identidad sexual, identificación de papeles en relación con las formas de vincularse, potenciando la cooperación entre sexos y no reforzando diferencialmente comportamientos y conductas de carácter discriminatorio.

 

Debemos tener en cuenta que la familia cumple un papel muy importante con respecto a la educación que se debe dar frente a los diferentes temas que tienen referencia con la sexualidad.  La base del conocimiento de la sexualidad, tiene absoluta referencia con los vínculos y las relaciones que cada individuo tiene con su entorno familiar, es allí donde se construyen los primeros conceptos tanto teóricos como vivénciales,  frente a su rol como individuo en constante  desarrollo  de sus expectativas tanto físicas como psíquicas, formando parte del proceso de búsqueda de identidad, de aquí se espera  el logro de la llamada maduración social, en la cual el individuo logra incorporar de modo adecuado a su pensamiento las relaciones sociales y sus esquemas. Gracias a esta maduración, el individuo  podrá ocupar un lugar en el mundo de los adultos, puesto que podrá elegir roles y metas de acuerdo a sus habilidades y posibilidades ambientales, logrando un intercambio adecuado con su medio que permitirá su independencia.

 

Igualmente la  institución educativa se convierte en un ente facilitador el cual le permite al individuo crear espacios donde socializa y explora sus conocimientos tanto académicos como personales. El profesor brinda las herramientas necesarias para que el  individuo visualice su entorno centrado en un principio de   realidad  y no en un principio de placer, ayudando a que sea consciente  y responsable de sus acciones. 

 

JUSTIFICACIÓN

 

 

La sexualidad es una parte importante en nuestra vida,  habitualmente se suele distinguir sexo y sexualidad. El termino sexo se utiliza para referirse a los aspectos biológicos de la reproducción  (anatomía y fisiología de los dos sexos). Sexualidad implica, además de estos aspectos biológicos, todo lo relacionado con el disfrute del placer sexual, con la necesidad de amor y realización personal, incluye nuestra conciencia de ser personas de determinado sexo y genero, y nuestra reacción a nuestra feminidad  o masculinidad y la de las personas con las que interaccionamos.

 

La educación sexual es un proceso que se caracteriza por su continuidad en el tiempo abarcando toda la vida de la persona, desde la infancia a la vejez; resulta indudable que es en la infancia  y en especial en la adolescencia, cuando los aspectos educativos relativos al sexo, como a otras áreas de la persona tienen una mayor importancia.   Por ello y de acuerdo a las necesidades de la institución y de sus entes institucionalizados, vemos de vital importancia elaborar un trabajo dinámico y practico con los escolares de dicha entidad educativa, teniendo en cuenta que para cada grado se abordaría una temática diferente, acorde a las necesidades de cada etapa de desarrollo, brindando las herramienta adecuadas para la comprensión de una sexualidad plena.

 

 El espacio en la institución educativa debe ser definido como taller, no como una asignatura tradicional. El taller permite la relación maestro- estudiante en un ambiente de diálogo y participación, además de investigación que facilita en desarrollo de los temas y la solución a preguntas y problemas. 

 

OBJETIVOS

 

OBJETIVO GENERAL

 

Favorecer por medio de estrategias de aprendizaje el desarrollo socio afectivo que permita clarificar los derechos sexuales y reproductivos al interior de cada individuo y a su vez  promover  la formación de valores y actitudes positivas en el  entorno social.

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

  1. Tener un conocimiento de la anatomía y la fisiología de los aparatos genitales femenino y masculino, y relacionarlo con la conducta sexual y sus consecuencias (embarazo, enfermedades, felicidad, placer...).
  2. Comprender el hecho de la pubertad: Cambios físicos (caracteres sexuales secundarios) y cambios psicológicos, captando la diversidad de ritmos de desarrollo para cada persona.
  3. Identificar y diferenciar los términos de uso cotidiano referentes a la sexualidad y la reproducción, y saber cuales son los términos utilizados en el lenguaje divulgativo y científico.
  4. Conocer las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes (SIDA),  tomando conciencia de la necesidad de evitar las conductas de riesgo.
  5. Promover la autoestima para proporcionar elementos de apreciación y respeto por el propio cuerpo y el del otro.
  6. Entender y respetar los derechos sexuales y reproductivos de las personas.
  7. Aprender a valorar otras cualidades en las personas, y no únicamente su aspecto físico.
  8. Expresar, argumentar, fundamentar y defender opiniones, sobre cualquier aspecto referido a la sexualidad y la reproducción con una actitud tolerante hacia las otras personas y sus puntos de vista. 

MARCO TEORICO

 

Según  Wilhelm Stekel 'La vida sexual del ser comienza el mismo día de su nacimiento y acaba con el de su muerte.' (Dallayrac, 1972. Esta idea, que ya había sido insinuada por diferentes autores, entre ellos Darwin (Heat, 1982), aparece con toda su entidad cuando, en 1905, Freud publica la obra 'Tres ensayos para una teoría de la sexualidad'. En esta obra, y más concretamente en el segundo de estos ensayos titulado 'La sexualidad infantil', Freud afirma:

'De la concepción popular del instinto sexual, forma parte la creencia de que falta durante la infancia, no apareciendo hasta el período de la pubertad. Constituye esta creencia un error de consecuencias graves, pues a ella se debe principalmente nuestro desconocimiento de las circunstancias fundamentales de la vida sexual'. (Freud, 1905).

 

Esta obra va a tener que soportar durante cerca de dos décadas una critica feroz por parte de aquellos que se negaban al reconocimiento de la existencia de una sexualidad infantil, mientras que, hoy en día, se considera una de las mayores aportaciones de la psicología. En ella se establece la cronología de las etapas por las que pasa la sexualidad infantil a lo largo del desarrollo.

 

Las ideas fundamentales a retener son:

 

_ Existen zonas erógenas, es decir regiones del cuerpo susceptibles de producir

Placer, preponderantes según las edades; cada una de estas zonas determinará

las sucesivas fases por las que irá atravesando el niño.

_ Del éxito o fracaso en superar cada una de las fases, dependerá, en parte, la

personalidad adulta. Freud habla de que se producen fijaciones en cada una de

las etapas, las cuales, posteriormente, originarían un tipo peculiar de carácter.

_ Las manifestaciones de la sexualidad infantil no son 'pensadas', sino que son

naturales y espontáneas.

_ No es una sexualidad gentilizada, es decir no está basada exclusivamente en la zona genital.

 

La primera de estas fases es la denominada FASE ORAL y su duración abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente el año y medio de vida. En ella, la zona erógena predominante es la boca. Las manifestaciones típicas consisten en tres actividades: la succión del pulgar, el chupeteo y el acto de morder. Esta etapa se caracteriza por el desarrollo de un sentimiento de confianza por parte del niño. La necesidad básica de alimento se convierte, además, en una experiencia sensual y placentera y, para él, es muy importante la sensación de que sus necesidades están cubiertas. Merece prestar especial atención en este momento a como se produce el destete, pues si este se lleva a cabo de una manera brusca o si el niño es sometido a una reglamentación excesivamente rígida de su alimentación se podría generar un sentimiento de desconfianza por su parte.

 

La segunda de estas fases es la FASE ANAL, que dura desde el primer año y medio hasta los tres años. En ella, la sensibilidad irá dirigida a la mucosa anal y al acto de la defecación -sin olvidar el placer bucal-, la cual aparecerá como nuevo foco de sensaciones placenteras, reforzado por el aprendizaje del control de esfínteres. Este aprendizaje supondrá la aparición de las primeras prohibiciones, y también de los primeros 'regalos' (las heces). En paralelo con el placer que el niño obtiene a través de la defecación está la realidad de la limpieza, y el control a que esta es sometida por parte del entorno. El niño aprende que produce algo valioso y que su control le permite, en cierta medida, manipular a su madre. 

 

Establece, además, una nueva forma de relación que puede ser vivida como algo beneficioso (la limpieza) y satisfactorio (la alegría de la madre) o bien como una imposición difícil de aceptar. Se podrán observar también juegos con las heces o con sustitutos (arena, fango, etc.). Es una etapa en la que se inicia un cierto proceso de autonomía y de autoafirmación.

 

En esta etapa va a empezar a manifestarse también, con intensidad, la necesidad de explorar el cuerpo, lo cual le hace contactar con sus órganos genitales que manipulará para obtener placer.

 

 

La tercera fase es la denominada FASE FÁLICA, que comprende aproximadamente de los tres a los cinco o seis años. En ella, la zona erógena preponderante es el pené en el caso de los niños y el clítoris en el caso de las niñas, aunque en menor grado. En esta etapa se despierta el interés sexual propiamente dicho: la curiosidad conduce a una intensa exploración sexual y al descubrimiento de los órganos genitales como fuente de placer. La curiosidad, asimismo, se centra básicamente en el propio origen y en las diferencias entre los sexos, que intentan aclarar a través del juego y de la exhibición de sus genitales.

 

Todos los actos o afirmaciones por parte de los adultos en la dirección de reprimir las manifestaciones de la sexualidad en esta etapa van a tener especial importancia en el individuo.  Al final de esta etapa  aparece el  Complejos de Edipo y de castración; el complejo de Edipo se refiere al conjunto de sentimientos que afloran en el niño en relación con el progenitor del sexo contrario; para el psicoanálisis este desempeña un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en la orientación del deseo humano.

 

El complejo de castración está centrado en la fantasía de castración, la cual aporta una respuesta al enigma que plantea al niño la diferencia anatómica de los sexos (presencia o ausencia de pene): esta diferencia se atribuye al cercenamiento del pene en la niña. La estructura y los efectos del complejo de castración son diferentes en el niño y en la niña. El niño teme la castración como una amenaza paterna en respuesta a sus actividades sexuales: lo cual le provoca una intensa angustia de castración. En la niña, la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido que intenta negar, compensar o reparar.

 

El complejo de castración guarda íntima relación con el complejo de Edipo y, especialmente, con su función prohibitiva y normativa. Esta etapa culminará con la adquisición de la identidad de genero, es decir la conciencia acerca de sí mismo/a, en relación a la propia individualidad como varón o hembra (Money, 1972). En definitiva, esta va a ser una de las etapas más conflictivas, difíciles y sensibles de nuestro desarrollo.

 

En estas edades, la atención de niños y niñas se centra, fundamentalmente, sobre el propio cuerpo, sus partes y funciones, diferencias entre el cuerpo del niño y el de la niña, características elementales y morfología de los genitales, la propia identidad como niño o niña. En este momento, niños y niñas deberían empezar a utilizar correctamente el vocabulario referente a la anatomía sexual, aunque compartido con otras palabras utilizadas familiarmente.

 

Es importante que, además de abordar todas estas temáticas, podamos añadir otros aspectos relacionados con la higiene corporal y el cuidado del propio cuerpo,

Fomentando el respeto y la estima por el mismo. Convendrá, asimismo, favorecer el desarrollo de roles sexuales flexibles, no discriminativo, especialmente a través de la relación cotidiana, en el trabajo en el aula y en el juego. En este sentido, muchos de los juegos utilizados en psicomotricidad infantil pueden ser de gran ayuda.

 

Para niños y niñas es importante no sólo experimentar diferentes sentimientos, sino también reconocerlos y diferenciarlos. Se puede entonces relacionar los sentimientos con una serie de personas: padres, hermanos y hermanas, abuelos u otras personas de la familia.

 

Asimismo deben empezar a conocer la amistad y entenderla también como una relación de afecto, distinguiendo entre compañeros/as y amigos/as. Es un buen momento para empezar a forjar sentimientos de solidaridad, colaboración y ayuda, procurando que estos puedan ser manifestados en el trabajo en el aula.

En estas edades va a empezar a manifestarse la curiosidad natural sobre cómo han venido al mundo, cómo se desarrollan, el nacimiento, etc. Es importante vincular estas explicaciones con el amor entre los padres y el deseo responsable de tener un hijo.

 

Culminada esta fase inicia otra de igual importancia, la FASE DE LATENCIA  la cual inicia desde los siete años hasta aproximadamente los diez o doce. En esta fase no existe ninguna zona erógena preponderante, considerándose como una etapa de tranquilidad. Esto no quiere decir que las inquietudes por la sexualidad desaparezcan sino que surgen otros intereses y preocupaciones con más fuerza. Como hechos importantes a destacar cabe resaltar la escolarización, el aprendizaje intelectual y unas mayores relaciones sociales.

 

Es una etapa basada en la competencia y en la aparición de una gran variedad de intereses. También existe un mayor equilibrio psicológico, en parte, posiblemente debido a la aparición del compañerismo y la amistad, aunque se produce una cierta discriminación sexual expresada básicamente a través del juego.

 

También es una etapa de grandes amores y de relaciones sentimentales que, en algunos casos, pueden ir dirigidos hacia personas del mismo sexo.  En esta edad niños y niñas empiezan a tener conciencia de su masculinidad o su feminidad, dándoles sentido a través de las diferencias que observan en el mundo adulto.

 

En este momento también, va desapareciendo progresivamente la necesidad de sentirse el centro del mundo -como sucedía en el período anterior- y se es capaz de iniciar el camino de la cooperación, reconociendo a los demás como diferentes de uno mismo; en esta situación se inicia también un proceso de autoafirmación, que va a ser favorecido o refrenado a través de la consideración de los demás.

 

A partir de los doce años empiezan nuevos cambios en la vida del individuo los cuales son caracterizados por el periodo de  Pre-adolescencia,   en esta etapa se empezaran a producir los primeros cambios fisiológicos propios de la pubertad (maduración órganos sexuales), también cambios a nivel psicológico lo que tendrá como consecuencia el entrar en conflicto con categorías mentales más adultas y más infantiles a la vez. Se producirá una cierta inestabilidad de la afectividad, se darán reacciones contradictorias y aparecerá una mayor dificultad en comprenderse a sí mismos y en comprenderlos.

 

La evolución de las relaciones en esta edad vendrá determinada por los pasos dados en edades anteriores. Así, en relación con el grupo se podrá observar una cierta estabilidad y constancia, aunque existirá una marcada tendencia a que éstos sean un sólo sexo, ya que ello favorece su proceso de identificación sexual. Niños y niñas juegan separados y cuando lo hacen juntos es básicamente con la finalidad de confrontarse.

 

Tanto en la etapa anterior como en esta, el educador puede realizar una labor muy

importante colaborando en la desmitificación de los roles sociales asignados a cada sexo, jugando el mismo un papel muy importante como modelo, a pesar de que encontrará serias dificultades en la educación dado que la relación entre sexos pasa fundamentalmente, por el enfrentamiento, aunque dentro del mismo sexo la actitud predominante sea de colaboración.

 

Es importante para esta etapa el conocimientos de los cambios fisiológicos que, en breve, van a comenzar a producirse en su cuerpo y de como estos afectarán a su propia imagen, a su forma de pensar y a la relación con los demás (primeras eyaculaciones en los chicos, monarquía en las chicas, el ciclo menstrual, cambios corporales, etc.). Otro aspecto importante consistirá en promover un buen nivel de aceptación de la propia imagen y el fortalecimiento de la autoestima.

 

A nivel de la afectividad, los jóvenes deben conocer el significado de los diferentes vínculos que se establecen con otras personas y como estos dan origen a diversos tipos de relaciones: de pareja, amistosas, etc. El sentido de la pertenencia debe ser fomentado, como un aspecto que va a facilitar la seguridad en si mismos, es importante saber que se pertenece a una familia, a una escuela, a un grupo de amigos y amigas, etc. Este mismo sentido de pertenencia, puede ser compaginado con el inicio del sentir la necesidad de una cierta autonomía personal.

 

En cuanto al propio origen, se debe poseer un correcto conocimiento del proceso de fecundación, así como del desarrollo de un embrión. Se debe insistir en como un embarazo es fruto de una decisión, libre y responsable de los padres, en relación al amor existente entre ellos. Por contra, también han de conocer que puede haber actividad sexual sin fecundación, y evidentemente, los diferentes métodos contraceptivos, al menos a nivel elemental.

 

Un tema a introducir hacia el final de esta etapa seria el de la comprensión de la variedad del comportamiento sexual. Así, se deberían empezar a tocar aspectos tales como las diferentes prácticas sexuales, caricias, besos, abrazos, masturbación,'petting', relaciones coitales, etc., siempre bajo la óptica del afecto, la intimidad y el respeto. Conviene tratar también el tema de los abusos sexuales, preparándolos para reaccionar adecuadamente y, si es el caso, denunciarlos.

 

La adolescencia es una de las principales etapas por las que atraviesa el individuo y se encuentra en estrecha relación con la denominada pre-adolescencia. En la adolescencia el individuo se redefine como persona, está en la búsqueda de si mismo, es una etapa de transición entre la identidad infantil y la identidad adulta. El resultado de esta búsqueda ejerce un papel fundamental en la formación y consolidación de la estructura básica de la personalidad.

 

 

Para dar claridad al desarrollo de esta etapa tendremos en cuenta otros enfoques psicológicos (cognitivo, psicogénico)  que brindaran  mayor profundidad y conocimiento a   dicho proceso.

Podríamos decir que una de las  tareas principales de la adolescencia,  es el logro de la identidad, tal como lo señala Erikson. Esta estaría constituida por tres subtareas: la primera, sería la adopción de una identidad psicosexual definida, que suele estar ligado al establecimiento de relaciones de pareja estable; como segunda tarea se encontraría la separación de la familia de origen, lo que implica la posibilidad de individualización de la persona, y como tercera tarea tenemos la elección vocacional y laboral. (Florenzano, 1997).

 

La identidad es la vivencia o sensación de ser nosotros mismos, así como todo lo que nos permite ser distintos ante los ojos de otros. Esta sensación de mismisidad de pertenencia tiene un origen y desarrollo desde el recién nacido.

 

El si mismo “self” es la suma total de todo lo que el individuo puede llamar suyo, no solamente su cuerpo y sus capacidades físicas, sino también la ropa que usa y su morada, su  consorte y sus hijos, sus antepasados y amigos, su reputación y su trabajo; el si mismo consiste en todo aquello que puede ser llamado “mío” o “formar parte de mi”.

                

Como parte del proceso de búsqueda de identidad, se espera el logro de la llamada maduración social, en la cual el individuo logra incorporar de modo adecuado a su pensamiento las relaciones sociales y sus esquemas. Gracias a esta maduración, el adolescente podrá ocupar un lugar en el mundo de los adultos, puesto que podrá elegir roles y metas de acuerdo a sus habilidades y posibilidades ambientales, logrando un intercambio adecuado con su medio que permitirá su independencia (Montenegro y Guajardo, 1994; Hurlock, 1980; Remplein, 1971).

 

Para Piaget, el criterio de moralidad se desarrolla siguiendo un proceso gradual que va unido a las distintas fases del desarrollo cognitivo. En la fase preoperacional (de 2 a 7 años) el niño se limita a obedecer las reglas impuestas por sus padres; en la fase de las operaciones concretas (de 7 a 11 años), el niño acepta las reglas pero es incapaz de admitir algún tipo de excepción, y en la fase de operaciones formales (de 11 a 22 años), el adolescente acepta las reglas como algo bueno para la sociedad en general.

Tanto Piaget como Erikson quienes se apoyaron en el principio epigenético, término tomado de la embriología que sostiene que el desarrollo se produce a través de etapas secuenciadas y claramente definidas. Cada etapa debe ser resuelta satisfactoriamente para que el proceso se desarrolle con suavidad.

Para ello tanto el niño como el adolescente necesitan seguridad, que únicamente le puede brindar una familia estable y permanente. De ser así se posibilita el arribo a una personalidad integrada y por lo tanto madura.

Por otro lado, si no se produce una solución favorable en cualquiera de las etapas, las posteriores reflejarán un fracaso en forma de desajuste físico, cognitivo-moral, social o emocional: por más que se llegue a la edad cronológica que corresponde a la del adulto, se vivirán rasgos de etapas anteriores no resueltas.

De acuerdo a esta  la persona se puede encontrar inadaptada e insatisfecha consigo misma y con el mundo: son personalidades inmaduras que se traducen en adolescentes perpetuos. Los mismos que conforman parejas, tienen hijos, crean familias y educan niños y adolescentes. Pero que también pueden ser dirigentes de grupos, miembros de partidos políticos, concejales, diputados y presidentes. Pero si, influenciado por los medios y el grupo de pares, adopta las conductas dictadas desde esos ámbitos, que sugieren que la libertad del individuo equivale a una expresión sexual temprana, se desajusta, se desorienta o se invierte el proceso de personalización. De hecho la ciencia y la experiencia se han encargado de demostrar que la actividad sexual temprana no aporta nada positivo al adolescente, haciéndole correr riesgos que luego gravitarán negativamente sobre él.

 

GLOSARIO

 

 

ü      Amenorrea: falta de menstruación.

ü      Andrógenos: hormona sexual masculina, como la testosterona que origina e impulsa el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios en el hombre y que asimiladas en grandes cantidades fomentan la masculinización de la mujer.

ü      Anticonceptivo: método cuyo  fin es impedir la fecundación del óvulo por el espermatozoide.

ü      Bisexual: persona que se siente atraída y lleva a cabo conductas sexuales con sujetos de ambos sexos

ü      Celibato: abstención de realizar el coito

ü      Cesárea: procedimiento quirúrgico empleado en obstetricia mediante el cual se libera el feto  a través de una sección de las paredes abdominal y uterina.

ü      Chancro: ulcera contagiosa de origen venéreo o sifilítico.

ü      Ciclo menstrual: serie de cambios que se repite periódicamente en el ovario, el útero y otros órganos sexuales femeninos asociados con la menstruación. 

 

BENEFICIARIOS

 

 

 

Los ejes en los que se estructura el proyecto de sexualidad son: la persona, la pareja, la familia y la sociedad y unos énfasis para cada grado escolar de acuerdo al momento que están viviendo los estudiantes así:

 

Pre-escolar: identidad.  

Primero: reconocimiento. 

Segundo: tolerancia. 

Tercero: reciprocidad.  

Cuarto: vida. 

Quinto: ternura. 

Sexto: diálogo

Séptimo: los cambios físicos, psicológicos, embarazo y parto.

Octavo: amor, sexo,  métodos anticonceptivos y enfermedades venéreas.

Noveno: responsabilidad, conciencia crítica y creatividad.     

Supuestos Básicos: la autonomía, la autoestima, la convivencia y abuso sexual. 

 

 

RECURSOS

 

Para la realización de las actividades que competen al proyecto serán necesarios los siguientes recursos:

 

RECURSOS HUMANOS:

 

Estudiantes  

Profesores

Coordinadores   de Salud Pública Municipal

Coordinadores de Salud Pública  Departamental.

                        Enfermera

 

 

RECURSOS FÍSICOS:

 

Salones Comunales

Salón de Clase

                        Centro de Salud

                        Salón de audiovisuales

 

RECURSOS DIDÁCTICOS

 

Video vid

Televisor

VHS

Videos

Marcadores

Hojas de Block

Grabadora

                        Acetatos

 

RECURSO INSTITUCIONAL

 

                        Centro Educativo Rural Filo el Gringo, Municipio de El Tarra

                        Institución Educativa Colegio Monseñor Díaz Plata

 

 

 

PLAN DE ACCIÓN

 

 

Se  realizarán en cada período una de las siguientes actividades:

 

 

  • Conferencias de Prevención y Promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos

 

  • Carrusel Pedagógico sobre Prevención y Promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos

 

  • Talleres orientados por educadores de la primaria y la Telesecundaria (Dos) 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

Pedagogía de la sexualidad

Ed. Graó, Barcelona, 1990

Referencias

_ Dallayrac, N. : (1972) Los juegos sexuales de los niños. Barcelona, Granica,

1977.

_ Erikson : (1968) Identidad. Juventud y crisis. Madrid, Taurus, 1980.

_ Fierro, A.: (1985) Adolescencia: edad de transición. Cuadernos de Pedagogía,

130, Octubre.

_ Freud, S.: (1905) Tres ensayos sobre teoria sexual. Madrid, Alianza Editorial,

386, 1978.

_ Freud, S.: (1906) Ensayos sobre la vida sexual y la teoria de las neurosis.

Madrid, Alianza Editorial, 62, 1970.

_ Funes, J., Lorite, N. : (1981) Adolescencia y juventud en Cornellá, 1980-81.

Barcelona, Fundació Jaume Bofill.

_ Laplanche, J., Pontalis, J.B.: (1968) Diccionario de Psicoanálisis. Barcelona, Ed.

Labor, 1981.

_ Lowe, G.R.: (1972) El desarrollo de la personalidad. Madrid, Alianza Editorial,

535, 1974.

_ Xambo, R.: (1986) L'alliberament sexual dels joves. Mite o realitat. València.

Institució Alfons el Magnànim.

 

Cartillas “Prevenir para Disfrutar” Educación Sexual.     Guillermo González Illidge

Comments