La nueva vida de la familia Ratia

In Dei Nomine sea a todos manifiesto que en el año del nascimiento de Nuestro Señor Jesucristo  de mil seiscientos y once día es a saber que se contaba a veinte y cinco  días del mes de octubre  en la villa de Mesones  ante el ilustrísimo señor  don Antonio Jiménez de Urrea, conde de Aranda, Vizconde de Biota, señor del Vizcondado  de Rueda, villa y lugares en el Reyno de Aragón y de dicha Villa de Mesones de la tenencia de Alcalaten baronía  de Mislata, Beniloba y cortes en el reino de Valencia, presentes yo Martin de Abiego, notario  y testigos abajo nombrados comparecieron Jayme Blasco, Juan de Ratia, Miguel Pérez, Silvestre Gil, Juan Gil Tojo, Mateu Benedid, Francisco de Ubau, Bernabé Alcayde, Juan de Casañas, Juan García, Miguel Benedid, Antón Gascón, Millán Cardiel, Miguel Chueca, Pedro López, Domingo García, Domingo Embid, Francisco Cisneros, Juan de Cirimendez mayor, Millán Sánchez, Juan Cardiel, Domingo Sánchez, Antón Gil, Juan Gil, Millán Blasco, Baptista Martínez, Juan Molinero, Matías López, Juan Alcayde, Miguel Cortés, Juan de Cirimendez menor, Tomás Garcés, Juan Benedid, Jerónimo Cisneros, Juan de ortega, Milán Rojo, Millán Monrreal, Juan García, Miguel Pérez, Juan Pardo, Miguel García, Jerónimo Gil, Martín Roy, Juan Gil, Francisco Cimorra, Julián de Clares, Juan Molinero, Domingo Navarro, Pedro Burbano, Antón Sánchez, Domingo Blasco, Sebastián García, Juan Benedid, Domingo Pérez, Francisco Gascón mayor, Francisco Gascón menor, Juan Gil, Blas Gil, Miguel Gascón, Juan Doro, Domingo Alonso, Pero Calavia, y dijeron que habiendo llegado a su noticia que la dicha villa de Mesones era de su señoría Ilustrísima y poblada antes de moros y que por la expulsión que dellos ha hecho la Majestad del Rey Don Felipe nuestro señor en estos sus reinos de España dicha villa de Mesones ha quedado despoblada de vecinos y moradores y ellos todos los arriba nombrados teniendo como tienen grande amor y voluntad a  su señoría Ilustrísima han deliberado de venir y han venido a poblar dicha villa y hacerse vecinos y pobladores y moradores della y vasallos de su señoría Ilustrísima . Por tanto suplicaban y suplicaron a su señoría Ilustrísima les haga merced de admitilles por tales porque ellos todos se le avasallaron y se le ofrescian como se le avasallaron por tales y que les haga merced dalles leyes y ordinaciones como señor dellos con las cuales vivan en quietud, paz y justicia y puedan servir a su Ilustrísima bien y fielmente (…)  Ordinaciones de la Villa de Mesones otorgadas por el Conde de Aranda. AHPZ casa Ducal de Hijar, . P/4-042-37

 

El 17 de abril de 1610 Felipe III firma la orden de expulsión de los moriscos aragoneses, que se proclamaría en Zaragoza el 29 de mayo. En ese momento, habría unos 60.000 moriscos en Aragón[1], que vivían sobre todo en la ribera del Ebro y los valles de sus afluentes. Entre mayo y septiembre de ese año se completó la expulsión  que dejó completamente desiertos muchos pueblos que en aquel entonces estaban habitados enteramente por moriscos.

Los nobles aragoneses se opusieron frontalmente a esta medida que iba a suponer la despoblación de muchos territorios y por consiguiente la perdida de las rentas que les pagaban los labradores moriscos. Sus argumentos no sirvieron de nada y tras la marcha de sus vasallos se pusieron manos a la obra en la búsqueda de nuevos pobladores.

No iba a ser fácil la repoblación ya que los señores no hicieron ningún esfuerzo por ofrecer unas condiciones ventajosas. Los señores firmaron con sus nuevos vasallos –que vendrían sobre todo de poblaciones cercanas- unas cartas de repoblación en las que aparecen los nombres de las personas que en un primer momento acudieron a repoblar. A veces estas cartas se actualizan unos pocos años después pudiendo comprobarse que los nombres han cambiado, bien porque algunos han desistido, bien porque otros se han incorporado o por otras razones. Sea como fuere, en aquellos pueblos que habían sido de mayoría morisca iban a instalarse nuevas familias que traerían un nuevo repertorio de apellidos que en muchos casos siguen siendo característicos de estos pueblos.


Huerta de Mesones

En este caso, en las ordinaciones que el 25 de octubre de 1611 otorga el Conde de Aranda a los nuevos pobladores, aparece Juan de Ratia y al año siguiente cuando se revocan estas ordinaciones y se concede  Carta de Población, el que se menciona como presente en la firma es su hermano Domingo. Por otros documentos sabemos de la presencia en Mesones de la madre, Ana Catalán –viuda de Martin de Ratia- y de sus hijos y los cónyuges de estos, todos procedentes de el Frasno. Por ejemplo, en la sogueación de la huerta de Mesones de 1612 constan las piezas que tienen para cultivar Ana Catalán y su hijo Juan:

 

Juan de Ratia

1 pieza en el término de la cantera

30 cuartales y un almud

1 pieza en las balselcas?

33 cuartales y medio

1 huerto en el termino del molino

2 almudes y medio

1 pieza en el moronal

23 cuartales y medio almud

Ana Catalán

1 pieza en el término de su campo?

45 cuartales

1 huerto en su castillo?

1 cuartal y un almud

En general, obviando las diferencias que puede haber por zonas: 1 cahiz = 8 fanegas,=24 cuartales=96 almudes (o celemines). Un cahiz equivale a alrededor de 33 litros de semillas (las que se pueden sembrar en esa extension de tierra).

Esta espléndida huerta que ocupa toda la vega del rio Isuela en el término de la población destacando en un paisaje de tonalidades áridas, nos recuerda las habilidades agrícolas e hidráulicas que debieron poseer  aquellos moriscos de los que nuestros antepasados recibieron las tierras y propiedades.

La familia Ratia se quedó en Mesones y permaneció allí durante casi un siglo, continuando la línea Domingo de Ratia, su hijo y su nieto, antes de pasar a Brea de Aragón.


[1] Henri Lapeyre  Géographie de l'Espagne morisque, París, 1959

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