Una casa en Villamayor en 1814

28-4-1814. Venta por Ynes Arrieta a Raymundo Gascón de una porción de casa en C/ Salitrería  que se compone de la pieza principal con dos alcobas, un pasadizo antes de entrar a la cocina, la cocina que tiene entrada por el pasadizo y al patio de dicha casa un pasadizo con una porción de corral de tres pasos de ancho y cuatro de largo todo confrontante por un lado con la demás porción de la casa y por otro con casa de los conspiradores francés por precio de sesenta y cinco libras, doce sueldos y ocho dineros jaqueses (…). (AHPZ. Oficio de Hipotecas de Villamayor de Gállego. 5010-2 f.48)

 

Corresponde este texto a una venta recogida en el libro de tomas de razón de Villamayor de Gallego, de principios del siglo XIX, que comienza justo después del episodio de los Sitios de Zaragoza. En concreto este texto es del año 1814, cuando ya había terminado la ocupación francesa.

Según sabemos por este documento, Inés Arrieta, viuda de Jorge Fernando, tenía una casa en la Calle de la Salitrería de la cual una parte decide vender y la otra mantener para uso propio. El comprador fue Raymundo Gascón, que se quedo dos habitaciones, una cocina y una parte del corral.

Aunque ahora pueda parecernos llamativo, la práctica de dividir las casas era muy frecuente en otras épocas. Los padres al morir repartirán las habitaciones de las casas entre sus hijos o los propietarios dividían sus propiedades y las vendían separadamente.  Conozco un ejemplo actual de una casa de varias plantas unas de cada cual corresponde a un hermano.

Villamayor. Casa tipica en la Calle del Paso

¿Cómo serian estas casas? Pues principalmente de barro y ladrillo. La madera apenas se utilizaría más que para los elementos estructurales como vigas. La piedra se utiliza sobre todo para la cimentación.

El tipo y distribución de la casa es también el típico de la casa aragonesa del valle del Ebro, en el que no suele faltar el corral, el granero-situado en la planta superior- y la bodega, que aquí no se menciona. En otra venta de 1820, Inés Arrieta vende el granero de la casa a Manuel de Gracia (AHPZ. Oficio de Hipotecas de Villamayor de Gállego. 5010-2 f.96). Vemos también que hay una estancia con dos alcobas, una cocina y que las distintas estancias están comunicadas  por pasadizos. La casa de Inés tenía más estancias y sabemos de la existencia de un cuarto y otra cocina en la porción que cede en 1817 a su hija y su yerno (AHPZ. Oficio de Hipotecas de Villamayor de Gállego. 5010-2 f.58). La referencia a la pieza principal con dos alcobas nos hace pensar en la típica disposición de los dormitorios en estas casas antiguas donde dichas alcobas estaban separadas  de la habitación principal simplemente con cortinas, como las que podemos ver en la casa natal de Goya en Fuendetodos.

Como vemos en la descripción las habitaciones donde se pasaba el día estaban abajo (un patio de acceso, la cocina el corral…) y las alcobas en el segundo piso. El granero, también en la habitación de la parte alta de la casa, como sabemos por la venta del mismo en 1820, refiriéndose al altillo o falsa, que reconocemos por la galería de arquillos típica de las casas aragonesas imitando el estilo de los palacios. Así que podemos imaginar la casa de Inés con esta fisonomía tan característica.

Por último, un apunte que llama la atención es la referencia a que la casa confronta por un lado con la de los “conspiradores francés”. Se trataría de la familia política de Enrique Cabezani, un francés que llegó al pueblo hacia 1780 y que se casó con Teresa Sacacia, viuda de Manuel Camarasa. La hija de Manuel y Teresa, Prudenciana, estaba casada con Francisco Perera, cuya familia tenía casa en la misma calle que Inés. Enrique fue hecho prisionero durante los Sitios -como muchos otros franceses de la ciudad- y murió en Rosas en 1809. No sabemos si por afinidad política o simplemente por afinidad familiar, el caso es que parece que esta familia llevaba encima el sambenito de su relación con el desafortunado Enrique.

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