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El censo de 1857

Los primeros censos Europeos fueron los de Dinamarca y Suecia en el siglo XIII. En España conocemos relaciones de habitantes desde la Edad Media, pero de forma parcial y con fines concretos (fiscales, militares...) , por lo que no reflejan a la totalidad de la población en un momento concreto. Los censos aragoneses mas antiguos que conocemos son del siglo XIV, hechos con fines militares.

En 1495, las Cortes Aragonesas de Tarazona hicieron un fogaje, o censo de fuegos (unidades familiares, más o menos) de los que debían pagar impuestos para calcular el reparto de la contribución entre las localidades, lo cual nos da una idea de que todo el que pudo se escondió para no salir en la foto. Es decir, no estaban todos y tenemos que hacer cuentas e hipótesis para hacernos una idea de cuantos aragoneses eramos en total por aquel entonces.

Durante mucho tiempo se siguieron utilizando los resultados de este censo. Hasta que las Cortes de Calatayud decidieron elaborar uno nuevo en 1646.

En el siglo XVIII, con la llegada de los Borbones y la Ilustración, se retoma la actividad censal con entusiasmo aunque siguen sin ser censos que den datos completos. El primero que recoge los datos de edad, estado civil, sexo y ocupación es el de Floridablanca, que, además, por pirmera vez, recoge a todos los habitantes y no solo a vecinos.

No es hasta 1857 cuando
podremos comenzar a tener censos fiables. Son censos hechos para un territorio concreto, que recogen la población en un momento simultáneo y que recogen a todas las personas de cualquier edad y condición.

En 1856 se constutuyó la Comisión Estadística General del Reino y el Real decreto de 14 de Marzo dispuso que se hiciera un censo general de toda la población de España y de sus Islas adyacentes. Este censo se formará por empadronamiento nominal y simultáneo de todos los habitantes, en el que se recogería nombre, sexo, edad, estado civil, profesión y si eran extranjeros o transeuntes.

Los padrones se realizaron simultaneamente el 21 de mayo de 1857. Para ello se repartieron cedulas de empadronamiento, una por casa, hogar, vecino, familia o establecimiento, explicando a los vecinos, en su caso, lo que tenian que hacer. La ley recoge tambien que es el funcionario quien rellena la cedula en el caso de que el ciudadano no sepa escribir, por lo que imaginamos que, dado el alto índice de analfabetismo de la época, tuvieron que rellenar muchas.

Con la cedulas de empadronamiento se formarían padrones de pueblo, con estos, resúmenes de partido judicial y a su vez, con estos, los resúmenes provinciales.

Decreto publicado el 15 de marzo con las instrucciones para la elaboracion del censo

En Zaragoza, en el Archivo Municipal podemos encontrar los dos tomos que recogen ese Padrón general de la capital formado por la Junta Municipal del Censo General de la población.

Podemos encontrar padrones de diversos pueblos en el Archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza. Hay padrones de 1857, 1860 y otros años.

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