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Novena a San Roque

NOVENA AL GLORIOSO SAN ROQUE VENERADO en su Santuario de la Ciudad de CALLOSA DE SEGURA (Dispuesta por un sacerdote deseoso del bien espiritual de las almas)

INTRODUCCIÓN

La imagen de San Roque, que por una pía tradición venera como aparecida la Ciudad de Callosa, era ya célebre por los años de mil seiscientos; la segunda Sínodo de Orihuela lo da a entender, pues recomienda su devoción y encarga las limosnas de todo el Obispado a favor de su nueva Ermita. Ya entonces había sucedido el prodigioso sudor de la imagen; y el crecer el aceite de la lámpara hasta derramarse. Desde entonces ha seguido la devoción a nuestro Santo, y han experimentado los hijos de Callosa y forasteros, la protección de San Roque, en los repetidos lances que han visitado, u ofrecido visitar esta Santa Imagen; y pueden justificarse en el día entre otros los que se refieren en la Oración al Santo, que se pondrá al fin. Pero como Dios nuestro Señor no se paga de la honra sola de los sabios, si nuestro corazón está separado de su Divina Majestad, así los santos quieren que busquemos su intercesión reconciliadora antes con Dios y adictos al cumplimiento de su Santa Ley; a este fin pongo en manos de los devotos de San Roque esta novena, para que busquemos su intercesión con utilidad de nuestras almas. Si estamos enfermos en el cuerpo, procuremos antes la salud del alma, y así lograremos la salud corporal, o nos servirá la enfermedad de provechoso ejercicio de nuestro espíritu. Lo menos deberá principarse el examen de la conciencia el mismo día que se principie la Novena, y se aprovecha en esta ocupación la subida y bajada de la Ermita, se logrará otra saludable utilidad, evitando de este modo la distracción de los sentidos. Confesar y comulgar en cualquiera de los días intermedios de la Novena, no omitiendo el hacer alguna obra de misericordia en cada uno de ellos, y sobre todo, meditar lo que se haya leído en el día. Este será el medio de lograr la protección de San Roque y por su mediación, la misericordia de Dios, sus auxilios y la gracia.

ORACIÓN PARA PRINCIPIAR TODOS LOS DÍAS LA NOVENA

Señor mío Jesucristo, Dios Omnipotente, y verdadero hombre, Hijo de la Virgen María, dulce Jesús, por tu infinita bondad y misericordia, ten piedad de mí; por aquella preciosísima sangre, que tan liberalmente te dignaste derramar por nuestras culpas y pecados, te suplico limpiéis mi alma de toda mancha y miréis con ojos de piedad a este indigno pecador, que implora tu misericordia e invoca tu Santísimo nombre de Jesús; Jesús, nombre dulcísimo, nombre amabilísimo, que da fuerza y vigor espiritual. No permitas, Señor, que siendo hecho a tu imagen y semejanza, me condene, no me arrastre a la eterna pena mi malicia; borra dulcísimo Jesús y aparta de mi alma todo lo que no es tuyo; por tan dulcísimo nombre espero el perdón de mis culpas, y por los ruegos y merecimientos de mi Patrón y abogado vuestro siervo San Roque, dadme gracia para perseverar en vuestro santo servicio y temor hasta la muerte. Amén.

DEPRECACION AL SANTO

Glorioso Santo y abogado mío. Roque, admirable, hostia viva y agradable a Dios; templo vivo del Señor, y vaso capacísimo de todas las virtudes que en ti resplandecieron en grado heroico y elevado; a tu patrocinio acudo confiado en tu intercesión y gran valimiento, para que me alcances de la divina clemencia auxilios poderosos para resistir las tentaciones de mis enemigos y me consigas la gracia que pretendo en esta Novena, si es para mayor honra tuya, gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

1º DÍA PRIMERO

Glorioso San Roque, que para ser viva imagen del Salvador, fue anunciado vuestro nacimiento de una madre anciana, y confirmado este prodigio con la Cruz Roja que sacásteis impresa en vuestro pecho, alcanzadnos del Señor que así como vuestras obras fueron dirigidas desde los principios a imitar a Jesús, nos resolvamos a principiar desde hoy esta imitación detestando todos nuestros pecados, para que no nos sean estorbo a seguir la senda de la virtud, que el señor nos enseñó y Vos seguisteis.

                Ahora se rezarán cinco padrenuestros en memoria de los cinco años que estuvo preso el Glorioso San Roque y se pedirá lo que necesite en esta Novena.

LUEGO SE DIRÁ LA SIGUIENTE ORACIÓN

Glorioso Protector San Roque, amabilísimo custodio de esta Ciudad, que os venera como aparecido, cuya protección ha experimentado en los prodigios de sudar vuestra imagen, crecer, hasta derramarse el aceite de vuestra lámpara, aparecer las tres luces en lo alto de vuestra Ermita, para consuelo de estos vecinos vuestros devotos, en lo más fuerte de una desecha tempestad, y cesar una epidemia en el instante que se principió a hacer vuestra Novena; por esta que humildes y agradecidos hacemos, os pedimos que continuéis en proteger a cuantos os buscan por medianero para con su Divina Majestad, alcanzadnos el remedio en nuestras enfermedades y con especialidad el perdón de nuestros pecados, que detestamos de todo nuestro corazón, como peste de nuestra alma; y cuanto particularmente pedimos, siendo del agrado del Señor, para así vivir en su gracia y merecer gozarle después en vuestra compañía en la gloria. Amén.

Luego los Gozos y Oración.

 
2º DÍA SEGUNDO

Señor mío Jesucristo, etc.

Glorioso Santo, etc.

ORACIÓN

Bienaventurado San Roque, que para ser todo de Jesús, y su vivo retrato, dejáis los adornos de vuestro nacimiento, cambiándolos, por disposición superior en un humilde vestido de Peregrino, y Tercero del Orden del Seráfico Francisco; alcanzadnos, que desnudándonos del vicio y de tanto desenfreno de pasiones con que nos ha cubierto nuestra miseria, vistamos la hermosa túnica de la gracia, y la conservemos hasta la muerte, Amén.

                Ahora se rezarán cinco padrenuestros, etc.

                Glorioso protector San Roque, etc.

è Así se hace todos los días.

 

3º DÍA TERCERO

Gloriosísimo San Roque, que en la más tierna edad salís de vuestra casa, dejando comodidades y parientes, expuesto y precisado a mendigar el alimento, para asistir a los enfermos apestados y hacer la voluntad del Eterno Padre imitando en esto los pasos de nuestro amabilísimo Jesús, que para hacer la voluntad de su Padre celestial, dejó la compañía de su amorosa Madre y parientes, y anduvo pobre y expuesto a peligros, hasta que después de tres días fue hallado en el templo; alcanzadnos, Angel tutelar nuestro, que no nos detengan la comodidad ni los afectos a la sangre, ni el temor a los peligros, para hacer la voluntad del Señor, y que imitando a Jesús, de quien Vos fuisteis retrato, nuestros pasos se dirijan al templo y nuestros deseos al cumplimiento de nuestra obligación, amor de Dios  del prójimo, para así merecer la eterna gloria. Amén.

4º DÍA CUARTO

Gloriosísimo San Roque, que siguiendo los pasos de Jesús, sois perseguido y echado de las poblaciones donde entrábais y negándoos el alimento, aún en una casa de campo, la encontráis en las selvas, en la soledad, entre fieras y por mano de ángeles, con abundancia de consuelos espirituales, alcanzadnos del Señor la gracia de sufrir con paciencia los agravios de nuestro prójimo y los trabajos y aflicciones de esta vida, para que sacando de ellos utilidad espiritual, nuestra alma esté siempre unida a la voluntad del Señor y conforme con su divina providencia. Amén.

5º DÍA QUINTO

Bienaventurado y glorioso San Roque, que a imitación de Jesús, lográis hacer de un pecador público, un Apóstol y de un perseguidor de los fieles un vaso de elección, como se vio por vuestros consejos a la persona de Gotardo, caballero placentino; alcanzadnos del Señor que nuestro corazón se mude del amor al sigla, al amor de un Dios infinitamente digno de ser amado, y resolviéndose a dejar todo aquello que estorbe al servicio del Señor, sólo apetezca hacer sus santísima voluntad y cumplir sus Santa Ley, para merecer de este modo mayor gracia, y después la gloria. Amén.

6º DÍA SEXTO

Gloriosísimo San Roque, que al volver a Montpellier, después de ocho años de peregrinación, encontrasteis en lugar de obsequios, prisiones y en lugar de veneración como a un Señor natural, el mayor desprecio, tratándoos como espía de los enemigos, con los que estaba en guerra la provincia; alcanzadnos del Señor la gracia de sufrir con paciencia la mala correspondencia de los hombres, y sólo buscar el premio de la gloria, dirigiendo a él nuestras palabras, obras y pensamientos. Amén.

7º DÍA SEPTIMO

Pacientísimo San Roque, que a imitación de Jesús ocultásteis vuestra nobleza, calidad y soberanía, por conocer esa voluntad del Padre Celestial, padeciéseis oprobios ante los jueces a quienes tenías autoridad para mandar, os suplicamos Protector nuestro nos alcancéis del Señor esta heroica conformidad, para que suframos por su voluntad divina, las enfermedades, trabajos y persecuciones que nos ocurren, y de este modo merezcamos la eterna gloria. Amén.

8º DÍA OCTAVO

Sufridisímo San Roque, que imitáis a Jesús cuando el Gobernador de Montpellier, cual otro Pilatos, os reprende el silencio, y por esta causa os pone en un estrecho calabozo, donde estuvisteis cinco años, en cuyo tiempo, a ejemplo del Divino Maestro en la noche de la Pasión no se os oyó un ay, ni un suspiro que indicase queja de los trabajos que padecíais, os suplicamos amantísimo protector nuestro, nos alcancéis del Señor que los trabajos, enfermedades y aflicciones de este mundo, no nos distraigan de la atención que debemos tener siempre al servicio del Señor y cumplimiento de su santísima voluntad. Amén.

9º DÍA NONO

Gloriosísimo San Roque, que finalizásteis la carrera de esta vida en un oscuro calabozo, para que así fuese más glorioso vuestro mérito, pues a imitación de la muerte de Jesús, los empedernidos corazones de los que os atormentaban, se rompieron con el sentimiento de no haberos conocido, se iluminó la prisión, asistiendo a recibir vuestra alma coros de Angeles, que convirtió en Cielo lo que era mazmorra hedionda; alcanzadnos del Señor, feliz muerte en su santa gracia y que merezcamos la asistencia de María Santísima, Madre de Piedades, la de nuestros Angeles Custodios y la vuestra, con cuya protección logrando feliz sentencia en el Tribunal del Redentor, pasemos en el instante a gozar por todas las eternidades, la gloria. Amén.

GOZOS

Pues por vuestra caridad

Sois con Dios tan poderoso,

Libradnos, Roque Glorioso,

En toda necesidad.

 

Permitidnos que cantemos

Algunas de vuestras glorias,

Y renovemos memorias

Del gran bien que poseemos;

Y pues que nos protegéis

Desde tanta antigüedad,

                               Libradnos, etc.

 

Causasteis admiración

A los padres, y contento,

Pues fue vuestro nacimiento

El fruto de su Oración,

Ya entonces dais a entender

Cuál será vuestra bondad,

                               Libradnos, etc.

 

Despreciáis vuestra nobleza,

Comodidades y haberes,

Y huyendo de los placeres

Abrazasteis la pobreza,

Nada fue dificultoso

A vuestra grande humildad,

                               Libradnos, etc.

 

En este estado escogéis

Servir en los hospitales,

Aliviando de los males

A los enfermos que veis;

Testigo es Aquapendente,

De tan grande caridad,

                               Librados, etc.

 

Sus vecinos desahuciados

Por la peste se juzgaron,

Y a vuestro tacto quedaron

Libres los infeccionados;

Se aumenta la admiración

De vuestra gran santidad,

                               Libradnos, etc.

 

Si después a Roma os vais

Que de peste está asaltada,

Sólo con vuestra llegada

Del contagio la libráis;

Os veneran Cardenales,

Y también su Santidad,

                               Libradnos, etc.

 

A esta Ciudad que os venera

Muy afligida la veis,

Y luego, os aparecéis

Dando el remedio que espera;

No es extraño que confíe

En vuestra benignidad.

                               Libradnos, etc.

 

Alguna vez se veía

A vuestra imagen sudar,

La lámpara derramar

El aceite con que ardía;

Uno y otro a los enfermos

Les daba la sanidad;

                               Libradnos, etc.

 

Si un enfermo con desvelo

En su mayor aflicción,

Os suplica, a su oración

Se sigue pronto el consuelo;

A daros las gracias vienen

Todos con solemnidad,

                               Libradnos, etc.

 

Nuevamente os suplicamos

Todos, con grande fervor,

Seáis nuestro Protector

Es cuanto necesitamos;

La gracia de Dios pedimos,

Salud en la enfermedad,

                               Libradnos, etc.

 

Pues por vuestra caridad

Sois con Dios tan poderoso,

Libradnos, Roque Glorioso

En toda necesidad.

 

V. Ora pro nobis, Beate Roche.

R. Ut digni efficiamur, promissionibus Christi.

 
OREMUS

Deus, qui Beato Roche, per Angelum tuum tábulam eidem afferentem promissiti, ut qui ipsum invocaverit a nullo pestis cruciate laederetur praesta quaésumus ut qui ejus solemnia celebramus, ipsius méritis el precibus a mortífera peste corporis et ánimae liberemus, Per Dominum, etc.

ORACIÓN

Oh Dios que, enviando a San Roque una tabla por medio de tu Angel, le ofrecistes que el que le invocare no sería herido ni dañado por contagio alguno; concédenos, te rogamos, que los que celebramos su memoria, nos veamos libres, por sus méritos y ruegos, de la mortífera peste del cuerpo y del alma. Por Jesucristo tu Hijo y Señor nuestro que contigo, oh Dios, vive y reina, en unión del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Cuarenta días de indulgencia por decir esta Novena.

 

D.O.M.

EFEMERIDES

 

FECHA DE LA APARICION DE SAN ROQUE: 16-XI-1409. NOMBRE DE LOS PASTORES A QUIENES SE APARECIÓ:

HERNAN MERINO, FRANCISCO PEREZ, JACOBO ANTOLINEZ Y FELIPE MIRALLES.

ERA CURA DE SAN MARTIN: MOSEN PEDRO OLORIS. OBISPO DE CARTAGENA: D. PABLO DE SANTA MARIA. SUMO PONTIFICE: GREGORIO XII. REY DE ARAGON: D. MARTIN I EL HUMANO.

Reimprímase: Pedro María, Obispo de Orihuela.
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