¿Cenizas o astillas?: el falso dilema de la biomasa forestal.

          Las fincas donde se ha actuado así son de un particular, la finca Venta de Corrales, la Casa de Enmedio, la Casa del Balcón  y Antolí. Nefasta gestión la permitida por su dueño, si eso puede llamarse gestión. El mismo nefasto proceder que tiene a gala el Ayuntamiento de Enguera que deja actuar de forma similar entre los Km 12 y 16 de la carretera que sube a Benali. En realidad no estamos ante gestión alguna del patrimonio forestal y natural:  a esta destroza  se le  llama extracción de biomasa forestal y es el nuevo azote de nuestra sierra. Por supuesto con dinero público, para que sea rentable para el maderista: antes pagaban por cortar los pinos marcados. Ahora cobran por arrasar con lo que se les antoja. Nada de mulas para sacar la madera. Máquinas que arrastran los pinos enteros, en haces a ser posible, y abriéndose camino con cada extracción. Un sólo operario se encarga de ello. Pero el efecto es el del paso de un ejército en desbandada. Qué ironía que sean unos gobernantes que presumen de liberales y tienen, como la Sra. Bonig, Consellera responsable de estas subvenciones, al “libre mercado” en un altar , que sea ella la que deba pagar con el dinero de todos una práctica, la de astillar el monte, que en términos puramente económicos es una ruina. Liberalismo en estado puro: privatización de ganancias, socialización de pérdidas.

       Nos dicen que astillando el monte, éste no se convertirá en cenizas. Una gran mentira para amparar un nuevo negocio que  ni tiene un balance energético favorable, ni crea puestos de trabajo en proporción al dinero dilapidado, ni contribuye a conservar el monte. ¡Al contrario! Como  no podía ser de otra forma el matorral sigue ahí pero más reseco y deteriorado. Las zonas de sombra desaparecen y eso en modo alguno ayuda en la lucha contra los incendios, ni preserva la función de los montes como generadores de humedad, ni respeta el suelo forestal como esponja capaz de retener las aguas.

       Pero el negocio tiene que ser alimentado, a costa de lo que sea. Incluso a costa de saltarse las propias normas que desde la Generalitat se marcan . Si la norma establece que pinos con más de 23 cm de diámetro, árboles “maderables” que se decía antes, no pueden entrar dentro de la madera subvencionable como “biomasa forestal” (51€/Tm es el importe de la subvención), tómense la molestia de contar los árboles de ese diámetro incluidos en las pilas amontonadas junto  a los caminos. Todo se carga a la vez, se pesa a la vez y se contabiliza y cobra a la vez. Burla a la norma en estado puro. ¿Levantan acta de este incumplimiento los agentes de la autoridad?

        Frente a esta nefasta gestión de arrase de las mejores masas forestales que nos quedan, mejor haríamos en invertir esos dineros públicos, al parecer tan abundantes, en mantener las zonas cortafuegos y  fajas auxiliares existentes,  conservando y ampliando los depósitos de agua contra-incendios a la vez que dando  trabajo a la gente de nuestros pueblos forestales y reforzando su compromiso con sus montes.

       Primero nos vendieron, ¿ya lo han olvidado?, la biomasa forestal para generar energía eléctrica. Dijimos que era inviable y un engaño. Hoy está olvidada esa posibilidad. Hoy nos quieren vender el astillado de los montes. El mismo engaño pero con otro envoltorio. Bien cerca lo tienen todas aquellas personas que quieran comprobarlo. Vayan y vean. Luego juzguen.


Fdo: Carlos Feuerriegel

 
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