Navegación

1821 días desde
Inicio crecida del Nilo y Año Nuevo egipcio

El ciclo estacional del Nilo.

 

Estiaje.

 
El estiaje del Nilo tenía lugar en Asuán a finales de mayo y a principios de junio en El Cairo. La altura del cauce en este periodo era de 1 metro en Asuán. La población campesina de todo el país, y los oficiales de las administraciones central y local, llevaban movilizados al menos dos meses preparando el país para recibir la ya inminente crecida del Nilo: reparación de diques y represas, limpieza de canales y acequias, consolidación de las defensas de ciudades, aldeas y poblados que quedarían en medio de las aguas, acopio de reservas de alimentos para el periodo de la inundación, etc.
 

Inicio de la crecida.

 
Entre fines de mayo e inicios de junio el cauce empezaba a adquirir volumen y elevarse en Asuán, y hacia el 20 de junio en El Cairo.
 

Inundación.

 
Hacia el 10 de julio el cauce ya se había cuadruplicado en Asuán (4 metros de alto), y hacia el 20 del mismo mes el río había empezado a desbordarse por sus orillas y a extenderse por los campos colindantes inundándolos.
 
Mediado agosto se iniciaba en Asuán el periodo de “aguas altas” o “caudal alto” del río (en El Cairo hacia finales de agosto), es decir, el periodo de la inundación en sentido estricto. El país quedaba sumergido por las aguas y solo sobresalían los diques, y también las ciudades, aldeas y poblados que se encontraban asentados en altozanos naturales o artificiales emergiendo de las aguas a modo de islas.
 

Culminación de la crecida.

 
La altura máxima o “pico” de la crecida se registraba normalmente a finales de agosto en Asuán (entre los días 28-30), y a principios de septiembre en El Cairo (hacia los días 5-10). Los nilómetros de la Primera Catarata registraban en estos momentos la altura alcanzada por las aguas en unos 9 metros (17 “codos” egipcios); 2/3 de ésta registraban los del Cairo (11,5 codos), y 1/3 de aquélla los del Delta (5,7 codos). Estos registros podían considerarse medios o normales; las crecidas consideradas perfectas y abundantes, óptimas, alcanzaban los 16-18 codos en los nilómetros del Cairo; por encima de estos registros la crecida ocasionaba perjuicios, daños e incluso desastres para el país; y lo mismo ocurría cuando la crecida venía “pobre”, débil, y los registros no superaban la frontera de los 8-9 codos en los nilómetros de El Cairo.
 

Decrecida.

 
El “techo” de la crecida se mantenía durante 10-12 días, e inmediatamente después se iniciaba la progresiva disminución del caudal. La decrecida era muy lenta. Incluso podría decirse que en realidad no dejaba de disminuir hasta que comenzaba el periodo de elevación del cauce al año siguiente (finales de mayo del siguiente año) aunque diversos factores podían ralentizar todavía más este descenso.
 
Durante el primer mes (desde inicios de septiembre a inicios de octubre) la decrecida era algo más rápida que en los siguientes meses.
 
El cauce del río volvía a los márgenes de su lecho hacia noviembre.
 
En enero los nilómetros de Asuán registraban aún una altura de 5 m., y a partir de aquí el caudal disminuía a razón de 1 m. por mes.
 
Esta lenta progresión de la decrecida aseguraba que el subsuelo del Valle quedara totalmente anegado y permaneciera húmedo bastante tiempo después de la desaparición de las aguas, pero sobre todo propiciaba que la deposición de limo fuera abundante y quedara extendida equilibradamente por los campos de cultivo.
 
En este momento llegaba el periodo de la recomposición de límites de campos y parcelas de cultivo (por motivos fiscales entre otros), la limpieza de caminos y demás vías de comunicación y transporte, y la preparación del suelo para la siembra de los campos, todo lo cual requería una segunda movilización general de la población campesina del país y una actividad frenética de los oficiales de las administraciones central y local.
 

Final de la crecida.

 
A finales de mayo se producía por fin un brevísimo periodo de estiaje -en sentido estricto- en Asuán, y a principios de junio en El Cairo. La altura del cauce volvía a tener 1 m. en Asuán. El país entero aguardaba expectante la llegada de la crecida.
Comments