Alteraciones neurológicas en niños

En la infancia las alteraciones de origen neurológico que tienen repercusiones en la cognición y el lenguaje se producen sobre todo asociadas a lo que se ha venido llamando Parálisis Cerebral Infantil pero pueden tener otros orígenes como los traumatismo craneoencefálicos, los accidentes cerebro vasculares, encefalitis tumores así como en otras enfermedades y síndromes.

Cuando se habla de Parálisis Cerebral Infantil (PCI) nos referimos a un trastorno del desarrollo psicomotor que tiene diversos orígenes y que se produce en etapas muy tempranas. Puede ser la consecuencia de traumatismos, infecciones, tumores, falta de oxígeno, falta de circulación sanguínea, falta de glucosa o tóxicos y temporalmente se producen antes o en un momento cercano al nacimiento.
Se trata por tanto de una agrupación de síntomas (motores fundamentalmente) para diferentes etiologías. Lo que tienen en común estos niños y niñas es una alteración del movimiento que puede ir o no acompañada de déficit sensoriales (como pérdidas de audición o de visión) y/o cognitivas, lo que hace referencia a mayores dificultades para comprender y aprender del medio, adquirir habilidades y desarrollar destrezas.

Hasta los 3-5 años las lesiones cerebrales se siguen agrupando bajo la etiqueta de PCI y mas adelante se empiezan a considerar Daño Cerebral Adquirido Infantil. Esta distinción tiene su sentido desde el hecho de que cuanto mayor es la edad del niño o la niña más funciones cerebrales están desarrolladas y las repercusiones del daño serán distintas puesto que el momento del desarrollo en el que se ve afectado el cerebro también varía. Además de la edad a la que se ha producido el daño, otros aspectos a tomar en cuenta son la extensión del daño, la localización de la lesión, la etiología ( lo que la ha causado) y la historia de desarrollo previo.

Entre las causas de Daño Cerebral Infantil están:

  • Los traumatismos craneoencefálicos, que en la infancia suelen derivarse de accidentes de tráfico o bicicleta, atropellos y caídas desde altura.

  • Los accidentes cerebro vasculares, que son menos frecuentes

  • Infecciones, como la encefalitis

  • Tumores que afectan al cerebro

  • Daños secundarios a tratamientos como la quimioterapia