LIBIA: EL MARTIRIO POR DEFENDER

SU SOBERANIA Y LIBRE AUTODETERMNACION

PRONUNCIAMIENTO

A la sociedad Peruana, Latinoamericana y Mundial

Los peruanos de bien, demócratas y pacifistas, indignados frente a la creciente destrucción del hermano Pueblo de Libia, a causa inicialmente por supuestos demócratas mercenarios y terroristas que dicen buscar una extraña democracia a punta de bala y extorción a su propio pueblo y ahora por la ilegal, injusta y cruenta intervención militar del imperialismo norteamericano y la OTAN, expresamos nuestra indignación y deploramos las criminales acciones bélicas encabezadas por los EE.UU, Francia e Inglaterra, que desconocieron o interpretaron a su antojo la resolución S/RES/ 1973 (2011), adoptada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el día 17 de marzo en curso, destinada a establecer una zona de exclusión aérea para proteger a la población civil y ahora hace todo lo contrario.

La ONU una vez más ha fracasado, olvida que su papel es buscar la paz, alcanzar el pleno respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales en todos los países miembros. Las amargas y perversa violación a los derechos humanos que se ejecutan hasta hoy en Irak y Afganistan con más de 1 millon de muertos, y sin ningún indicio de resolver estos frentes no han sido suficiente como lecciones. La hipócrita intervención militar en Libia solo responde a un marcado interés de dominio geoestratégico y saqueo energético por parte de las potencias agresoras, el siniestro plan es primero asesinar al Coronel Muhamar Gadaffi, segundo dividir el territorio libio, tercero instaurar gobiernos títeres que faciliten el saqueo del petróleo y gas Libio.

Los peruanos rechazamos el diabólico accionar del premio nobel de la paz, a Obama se le ha caído totalmente la máscara, hoy luce el cinismo moderno mientras masacra a gran escala a la indefensa población civil, ya se contabilizan cerca de 250 muertes civiles, la destrucción de hospitales, carreteras, centros de producción alimentaria y viviendas a causa del bombardeo “Aliado” con la inútil intención de asfixiar al régimen de Gadaffi por cuanto no les interesa el derecho a la paz de los libios, la integridad de su territorio y peor aún no les interesa que el gobierno Libio defienda su soberanía y autodeterminación de una banda de mercenarios y terroristas traídos a llamarse “rebeldes o revolucionarios”.

Denunciamos que esta intervención es hipócrita porque quienes la patrocinan tergiversan las luchas legitimas del pueblo Árabe ¿por qué no lo hacen con Arabia Saudita, Yemen, Marruecos, Túnez, Egipto, el reino de Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Qatar? donde gobiernan tiranos y monarquías retrogradas que ventilan decenas de muertos sin que nadie les diga nada, o por qué no intervinieron cuando el terrorista Estado de Israel invadió el Libano y hasta hoy despoja y asesina a los Palestinos, aquí brilla la doble moral de las potencias agresoras, que hasta hace unos días recibía, rendía honores de jefe de Estado y firmaba millonarios contratos energéticos y armamentisticos con el Líder Libio Mohamar gadaffi hoy lo traicionan y estigmatizan como enemigo de la democracia.

Es importante resaltar que libia cuenta con el mejor ingreso percapita de toda la zona norte africana, los libios cuentan con garantizados derechos sanitarios gratuitos, el más alto índice de alfabetización, La expectativa de vida es de 74 años, la mortalidad infantil de 18 por l.000 y el analfabetismo de 5,5%, tienen una insignificante deuda externa de 5.000 millones de dólares, se ubica como el primer país del continente en reservas petroleras y gasíferas, tercero en producción y de los principales exportadores a la Unión Europea con 1.6 millones de barriles diariosLa Autoridad Inversora Libia (LIA) está considerado el 13º mayor fondo soberano del mundo, cuanta con cerca de 200.000 millones de dólares en reservas internacionales y 430.000 millones en inversiones entre EEUU y Europa. TODO ESTO Y MAS LE QUIEREN ROBAR A LOS LIBIOS. Por ello los peruanos saludamos y nos aunamos a los esfuerzos del llamado a la paz, al diálogo y a la no intervención ni en Libia ni en ningún otro país soberano, propuesta hecha por el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, a la que se han sumado el ALBA, La Unión Africana, intelectuales y organizaciones sociales y políticas de todo el mundo que esperan se sumen China, Rusia y Alemania para detener la locura de la guerra, es urgente consolidar un equipo de países amigos de Libia que promuevan el diálogo entre las partes para evitar el inútil derramamiento de sangre de los hermanos Libios.

De igual modo condenamos la felonía del delincuente Alan García, fraudulento presidente del Perú y otros gobiernos serviles al imperialismo que se apresuraron a felicitar el gigantesco crimen contra el hermano pueblo de Libia. No olvidar que los imperialistas ya vienen a pretender apoderarse de todo el AMAZONAS, los recursos minerales, petroleros y gasíferos de nuestro continente, Ollanta Humala deberá estar preparado para afrontar y enfrentar este desafío, como lo hace Bolivia, Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Argentina y Cuba. Finalmente, hacemos un llamado a todos los pueblos del mundo a realizar actividades de movilización en rechazo a la invasión que está dejando miseria, opresión y muerte no sólo para un pueblo que tiene derecho a construir su propio futuro, sino para toda la humanidad.

TODO EL AMOR, SOLIDARIDAD Y AMISTAD

AL HEROICO PUEBLO DE LIBIA…!

EN DEFENSA DE LA SOBERANIA Y LIBRE AUTODETERMINACION

LIBIA SOMOS TODOS…!

LIBIA ¿REVUELTA POPULAR? NUEVOS DATOS

Por: Dizdira Zalakain

En este artículo se ofrecen enlaces a noticias de fuentes fiables de cuya lectura se concluye que, en 2009, Gaddafi presentó un plan que incluía estos tres puntos principales:

1- Nacionalización de los hidrocarburos.

2- Desmantelamiento de la burocracia ministerial y gestión directa del ejecutivo por órganos populares.

3- Distribución directa y equitativa de los ingresos del petróleo a los ciudadanos.

La cúpula de poder se opuso a este plan y logró que el Congreso Popular votase por un aplazamiento de su puesta en marcha.


Por fortuna parece que el peso ineludible de los hechos y la reflexión están permitiendo rectificar a buena parte de esa izquierda que aplaudía demasiado irreflexivamente las Inexplicadas revolucionesnorteafricanas y en especial la de Libia. Se llamaba conspiranoicos a los que veían en ellas nuevos casos degolpe de estado blando organizados por las transnacionales. Como ya en un post anterior me referí a un artículo de Santiago Alba para ejemplificar esta postura, hoy vuelvo a referirme a otro artículo suyo, publicado ocho días después, en el que se aprecian notables cambios. No lo hago con el fin de dejarlo en evidencia. Al contrario, valoro la capacidad de rectificar o de evolucionar en las ideas y espero, además, que esa evolución no se detenga, ni en él ni en nadie.

El primer artículo es del día 24 de Febrero, y el segundo es del 4 de Marzo.

Se aprecia cómo Alba ahora ya acepta que las conspiraciones no son ni fantasías ni excepciones, sino el funcionamiento estructuralmente inevitable de la política internacional. Ojalá algunos lo tuvieran más en cuenta: Herodoto o Tucídides ya tenían muy claro su papel fundamental para explicar sucesos históricos. También se aprecia que ya no descalifica a Gaddafi de forma tan dura. Si el día 24 de Febrero consideraba improbable una invasión de la OTAN, el día 4 la considera un riesgo tan probable que la prioridad del izquierdista es oponerse a ella. Una prioridad, por cierto, que coloca por encima de la de derrocar a Gaddafi. Ni que decir tiene que ya no menciona lo de los bombardeos a manifestantes en Trípoli. Por si alguno, después de todas las evidencias que han ido apareciendo, aun lo pone en duda, puede preguntar a los delegados de la UE que visitaron ayer la capital Libia.

Mi agradecimiento y respeto por los que saben rectificar. Santiago Alba hace honor a su condición de filósofo.
No obstante, la idea que Santiago Alba sigue manteniendo y que muchos de nosotros, sin embargo, no compartimos es que la revolución contra Gaddafi es realmente una revolución


La idea de que las revueltas populares en Libia poseen un genuino caracter popular, es decir, que no han sido provocadas, organizadas, mantenidas por servicios de inteligencia del imperio es una idea que no sostiene con argumentos. En su segundo artículo, repite en varias ocasiones que el pueblo libio tiene derecho a derrocar a Gaddafi. No voy a entrar a discutir hasta qué punto el puesto que ocupa Gaddafi es legítimo, es decir, hasta qué punto emana de la soberanía popular. Digamos solo que, como mínimo, es tan legítimo -si no más- que el de nuestro monarca.


Pero lo que voy a intentar demostrar aquí es lo extraño que resultaría afirmar que Gaddafi no goza de apoyo popular en Libia, a tenor de los datos que voy a ofrecer. Es más: tales datos indicarían que son más bien ciertas élites de poder del país las que tendrían motivos para desear derrocarlo.
Si bien podrían buscarse datos en varias áreas de la vida política libia, está claro que el área decisiva es el petróleo. Aunque se ha repetido hasta la saciedad, recordemos que Libia es la principal reserva petrolífera de África y que se estima que aun no se ha explotado ni la tercera parte de sus recursos.


La National Oil Company.

1970-1973
La National Oil Company (NOC) es la empresa pública libia encargada de gestionar las riquezas petrolíferas del país. Está controlada directamente por el Congreso Popular Libio. Fue creada por Gaddafi un año después de la Revolución que derrocó al rey Idris. En 1970 las multinacionales petroleras que se enriquecían libremente con los recursos energéticos libios, Esso, Mobil, Texas Gulf, etc, fueron obligadas o a marcharse o a acatar unos Acuerdos de Reparto de Producción (ARP). Un ARP es un acuerdo por el que el estado permite a una compañía petrolera privada operar en su territorio a cambio de pactar un reparto de la producción entre el estado y la empresa privada.


La política petrolera del régimen libio a partir de los 70 consistió en nacionalizar progresivamente más pozos petrolíferos a través de la empresa pública NOC y en pactar ARPs cada vez más beneficiosos para el estado con una pluralidad de petroleras de muy diversos países, en lugar de con unas pocas, lo cual parece suponer una clara estrategia de "divide y vencerás". No hace falta decir que esto indignó a las transnacionales. Pero lo que realmente colmó el vaso de su imperial paciencia fue el embargo que en 1973 Libia y otros países árabes decretaron contra los países que financiaban la política genocida de Israel contra los palestinos. De entre los países embargados estaba EE.UU. El embargo se prolongó hasta Marzo de 1974 y el único país que se negó a levantarlo fue precisamente Libia.


1973-1992
Desde entonces, la presión de EE.UU. fue en aumento. Sólo el apoyo de la URSS libró a Libia de una invasión. En 1982 los EE.UU. decretan un bloqueo comercial a Libia. En 1984 perpetran un atentado fallido contra Gaddafi. En 1986, ya sin miedo ante la URSS de la Perestroika, bombardean Trípoli y Bengasi.

1992-1999
A partir de 1992, una vez eliminados los regímenes socialistas del este de Europa, la ONU, controlada ya sin oposición por EE.UU. y sus aliados, decreta un embargo a Libia tras considerar a su gobierno responsable del atentado de Lockerbie. En 1993 lo endurece aun más. Tras el embargo, en pocos años, la economía de Libia, dependiente totalmente de los hidrocarburos, se tambalea.


1999-2009
Ante la situación económica insostenible y la probable inminencia de una invasión como la de Irak, Gaddafi decide pactar una especie de rendición con EE.UU. y sus aliados. En 1999 la ONU levanta las sanciones.

En 2004 lo hace EE.UU. A cambio, Libia renuncia a su proyecto de generar energía nuclear y, desde 2005, saca a subasta los pozos petrolíferos hasta entonces públicos y establece un nuevo ARP, mucho más ventajoso para las multinacionales. En ese 2005 anuncia dos subastas, en 2006 otra y en 2007 otra más.

Decenas de empresas petrolíferas, entre ellas Repsol se lanzan al gran pastel y Gaddafi es recibido amistosamente por los gobiernos que antes lo declaraban terrorista.

Esta historia es de sobra conocida y puede consultarse en cualquier lugar, por ejemplo en Wikipedia.


2009-2011
Ahora toca explicar por qué de pronto todo cambia, por qué la denominada "comunidad internacional" vuelve a pedir el derrocamiento de Gaddafi, de ese que hasta ayer era su amigo. Mucha gente piensa que es porque ha habido una revuelta cívica. De entre ellos se distinguen dos grupos.

-Los de derechas, como los articulistas de ABC o El País, piensan que el objetivo de esa comunidad internacional es ayudar al pueblo libio a cumplir sus justas aspiraciones de democracia y libertad. Esto no lo voy a rebatir, porque asumo que los que leen este blog se reirán ante semejante explicación.
-Los de izquierdas, como Santiago Alba, piensan que el objetivo de esa comunidad internacional es aprovechar la justificada revuelta popular para invadir el país y expoliar por completo sus riquezas.


Lo que aquí sostenemos, sin embargo, es que en Libia no ha habido una revuelta que pueda ser denominada popular y justificada
De hecho, negamos que la revuelta haya sido popular. Pero para demostrar esto sería preciso recurrir a pruebas fácticas irrefutables. Y esas pruebas son de las que, por desgracia, casi nunca se dispone en sucesos como estos. Tenemos de ello indicios muy claros, como el repentino e inexplicable potencial militar del que gozan los rebeldes, y algún otro que se verá a continuación. Así que nos veremos obligados a demostrar que la revuelta no es justificada. Lo cual, en realidad, constituirá el mejor indicio de que tampoco es popular, pues es poco probable que el pueblo se rebele contra sus propios y evidentes intereses.


Las pruebas que presento, como no podía ser de otra manera, proceden de internet. Hubiera estado bien poder acceder a la 
página web de la compañía NOC, pero, sintomáticamente, está caída, al menos cuando escribo este post. Pero en esta otra página tenemos todo lo necesario:

Se trata de Energy-pedia News, una web dirigida a personas interesadas en el mundo de los grandes negocios relacionados con la energía. En ella hay una completa recopilación de noticias para inversores y empresarios del sector. Si pulsamos en el margen, accederemos a las News by region, desde donde podemos buscar noticias sobre Libia para un determinado año. Nos interesan las noticias desde 2009 hasta hoy. Si les damos un vistazo rápido observaremos que menudean las que se refieren a nuevos hallazgos petrolíferos en diversas regiones, tanto del desierto como del mar. También, sobre todo conforme más nos acercamos a nuestros días, figuran noticias sobre rescisiones de contratos de explotación a diversas compañias. Hay un grupo de noticias muy curioso que va desde mediados del año 2010 hasta casi el día de antes de la revuelta en las que se nos cuenta que BP no hace más que posponer la prospección marítima que estaba anunciada para 2010. Ciertamente, esto no es una prueba fehaciente de que BP ya sabía que iba a haber una revuelta en Libia, pero desde luego se trata de una notable casualidad.

Pero las noticias que más nos interesan yo creo que son éstas tres:


25 de Enero de 2009. Gaddafi estudia la nacionalización de las compañias petrolíferas extranjeras.

(extractos traducidos de la noticia)

El líder libio Muammar Gaddafi dijo el pasado miércoles que su país y otros exportadores de petróleo están considerando nacionalizar las empresas extranjeras, dado el descenso del precio del petroleo. (...) "No podemos adherirnos a las regulaciones de la OPEP porque nuestro sustento depende del petróleo." (...) El principal periódico del estado, generalmente considerado como el portavoz del propio Gaddafi, dijo que el Congreso Popular, el máximo órgano legislativo y ejecutivo, debería votar la nacionalización de las empresas extranjeras en la sesión que tendrá lugar dentro de unos días. (...) "Los países exportadores de petróleo deben tender a la nacionalización (...) No nos podemos permitir vender a precios tan bajos." Los rumores sobre nacionalización comenzaron a raíz del informe para 2008 de la NOC cuyos expertos sugerían la necesidad de modificar la política basada exclusivamente en ARPs. Algunos diplomáticos afirmaron que se trataba de una amenaza para presionar a las empresas petrolíferas de cara a las próximas negociaciones.

16 de Febrero de 2009. Gaddafi instó a los libios a que apoyen su plan para recuperar los ingresos del petróleo.
(extractos traducidos de la noticia)

El líder libio Muammar Gaddafi pidió el sábado a los libios que le apoyaran en su propuesta de destituir al gobierno y entregar los beneficios del petróleo directamente a los 5 millones de ciudadanos del país. Su plan de entregar los ingresos del petróleo directamente a los libios se ha encontrado con la oposición de los altos cargos, que se verían abocados a perder sus puestos de producirse la purga que Gaddafi quiere llevar a cabo para terminar con lo que él denomina estado de corrupción persistente y generalizada. Cargos como el Primer Ministro Al-Baghdadi Ali al-Mahmoudi y el Gobernador del Banco Central, Farhat Omar Bin Guidara, advirtieron a Gaddafi en Noviembre que su proyecto terminaría dañando la economía del país miembro de la OPEP.


"No tengáis miedo de tomar directamente el dinero del petróleo y la responsabilidad de crear las estructuras de gobierno necesarias para el bien de nuestro pueblo." dijo Gaddafi a los representantes del Congreso Popular Libio. El Congreso Popular es la espina dorsal del régimen de la Yamahiriya libia. Constituye el máximo órgano ejecutivo y legislativo. Representa al pueblo a nivel regional y local y vota las leyes y las decisiones políticas del gobierno. (...) Muchos libios afirman que no se han beneficiado del aumento de la producción petrolífera y la inversión extranjera desde que en 2003 terminó (...) su aislamiento internacional. (...) "La administración ha fallado y la economía estatal ha fallado. Ya está bien. La solución es que nosotros los libios nos apropiemos directamente del dinero del petróleo y decidamos qué hacer con ese dinero." dijo Gaddafi, en un discurso retransmitido por la TV pública. Gaddafi urgió a una profunda reforma de la burocracia gubernamental, afirmando que el sistema ministerial tenía que ser desmantelado para librar a los libios de la corrupción y la mala gestión. "Estos ministerios deben devolver al pueblo la propiedad de todas las escuelas, fábricas, granjas, de todas las empresas públicas y el dinero del petróleo."


4 de Marzo de 2009El Congreso retrasa el plan de reparto de petróleo de Gaddafi.

(extractos traducidos de la noticia)


El Congreso Popular de Libia (...) ha votado retrasar el plan de Gaddafi de disolver el gobierno y entregar el dinero del petróleo directamente al pueblo. (...) Existe una inusitada atmósfera de oposición entre los altos cargos del gobierno, que consideran que semejante plan causará estragos en la economía nacional, provocando el descontrol de la inflación y la fuga de capital. El propio Gaddafi advirtió a los libios que el plan, que promete rentas de hasta 23.000 dólares anuales para el millón de ciudadanos con menores ingresos, podría provocar al principio un cierto caos. "No tengáis miedo a experimentar nuevas formas de gobierno" dijo, antes de proceder a la votación y advirtió: "Este plan es para ofrecer un futuro mejor a nuestros hijos. Si lo hacéis fracasar, yo me lavaré las manos, pues será responsabilidad vuestra." (...) En las votaciones efectuadas (...) solo 64 de los 468 miembros del Congreso del Pueblo votaron por el plan de apropiarse del dinero inmediatamente. 251 aceptaron el plan en principio, pero pidieron que se retrasara hasta que fueran tomadas las medidas apropiadas. (...) Esto permitirá retrasar el proyecto por lo menos unos cuantos meses, dando así tiempo a desactivarlo.


Creo que la lectura de estos tres artículos sorprenderá a más de uno. El Gaddafi tirano, estalinista, napoleónico, proburgués y capitalista del que nos han hablado los medios de izquierda aparece aquí, en estas noticias escritas por y para consumo más bien privado de capitalistas, como un radical comunista dispuesto a cargarse hasta el aparato burocrático de su gobierno y a realizar un reparto directo de la riqueza nacional. Vemos cómo la oposición a Gaddafi surge precisamente de entre las élites políticas y no del pueblo. Vemos cómo el Congreso Popular logra aplazar unos meses el plan de Gaddafi de repartir la riqueza directamente al pueblo, una vez nacionalizado el petróleo. Y vemos cómo tras esos meses, aparecen grupos armados dirigidos por un ex-ministro afirmando representar al pueblo. ¿Alguien puede creer que el pueblo libio va a oponerse a este plan, va a levantarse en armas para pedir la cabeza de quien se ha atrevido a proponer la nacionalización del petróleo y el reparto directo de sus beneficios a todos los libios?

Leyendo estas noticias ¿puede todavía un marxista mantener que las revueltas en Libia, o mejor dicho, que el golpe de estado en Libia, es popular y justificado?

LIBIA: PREPARATIVOS DE GUERRA

Como en Iraq, el problema central no es quién es Sadam o Kadhafi, sino qué papel juegan los recursos de sus pueblos en los planes de dominación y expolio de las grandes potencias.

Por: Ángeles Maestro

Los levantamientos en Libia, coincidiendo con las luchas populares del resto de países del Magreb y Masrek, responden a razones semejantes a las del resto de países pero tienen connotaciones bien diferentes.

En parte son el resultado del hartazgo de un pueblo que ha visto deteriorarse gravemente sus condiciones de vida en los últimos años al tiempo que comprueba la corrupción y el enriquecimiento de las camarillas cercanas al poder.

En 1969 la lucha anticolonial derrocó la monaquía fantoche del rey Idris, nacionalizó la industria petrolera y las grandes empresas bajo control de EE.UU y Gran Bretaña y generó un desarrollo agrario e industrial que permitió mitigar las graves desigualdades sociales y el acceso de la población a la vivienda, la educación y la sanidad públicas. No era una revolución socialista pero se situó claramente contra el imperialismo y el sionismo. Kadhafi formaba parte destacada del “eje del mal” y Reagan bombardeó Bengasi y Trípoli en 1986.

La situación cambió radicalmente a partir de los años 90, cuando el gobierno da un giro de 180 grados y empieza a abrirse a la penetración extranjera, sobre todo tras la invasión de Iraq en 2003. Las grandes empresas petroleras, fundamentalmente europeas, van controlando porciones cada vez mayores del crudo y del gas, se privatizan las industrias y, sobre todo, cediendo a las exigencias del FMI se van eliminando los subsidios a los productos alimenticios, combustible y se van anulando las medidas de protección social.

Mientras el pueblo se empobrecía y la corrupción y el nepotismo se extendía, Kadhafi era recibido con gran pompa por los gobiernos europeos convertido en un aliado “un poco excéntrico”. El estallido de la ira popular tiene pues ráices semejantes a la que ha hecho levantarse a otros pueblos árabes, cuyos responsables son los gobiernos corruptos que han aplicado las políticas impuestas por el imperialismo.

Pero hay otros elementos. Sobre el caldo de cultivo de la legítima indignación popular es preciso analizar quién está dirigiendo la oposición. El elemento político fundamental es la Conferencia Nacional de la Oposición Libia integrada por el Frente Nacional por la Salvación de Libia (FNSL), fundado en 1981, financiado por la CIA y con oficinas en Washington, con una organización militar, el Ejército Nacional Libio, y por la Unión Constitucional Libia, organización monárquica que reclama lealtad al rey Idris. Ambas organizaciones reclamaron inmediatamente la intervención internacional.

Y la “comunidad internacional” está respondiendo. Las inmensas riquezas derivadas del control absoluto del petróleo y el gas, a los que hasta ahora no estaba accediendo EE.UU., son sin ninguna duda el objetivo de las “intervenciones humanitarias”, dirigidas por los mismos que han sido y son los responsables directos de las mayores matanzas y sufrimientos perpetrados contra los pueblos.

Lo primero que votó el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU han sido las sanciones a Libia, las mismas que asolaron al pueblo iraquí antes de la invasión, y el mismo CS que asistió sin rechistar a las masacres israelíes sobre Gaza y Líbano. Y para que no quepa duda de lo que se prepara, la evacuación de civiles británicos y alemanes se está realizando mediante barcos de guerra fuertemente armados, mientras el gigantesco portaviones USS Enterprise y la Sexta Flota se encaminan hacia Libia. Por su parte, la OTAN discute la imposición de una zona de exclusión aérea y el establecimiento de corredores militares desde Egipto y Túnez, los cuales además de cercar las instalaciones petroleras y de gas pondrían la bota militar sobre las esperanzas de democracia y soberanía de estos pueblos.

Al tiempo que Sarkozy clamaba por bombardeos selectivos para evitar que Kadhafi ataque a su pueblo con “armas químicas”, Francia y Reino Unido, avanzadilla de las posiciones de EE.UU. en Europa han reconocido ayer al Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT) integrado fundamentalmente por el FNSL y por la UCL que pretende restaurar la monarquía. Este “gobierno provisional” con sede en Bengasi está así mismo clamando por una intervención militar de la OTAN. ¿Es legítimo hacer paralelismos entre esta “oposición” y las revueltas populares en Tunez, Egipto y demás países árabes? ¿Alguien les ha oído reclama una intervención militar?

Por si hay alguna duda, comprensible en estos tiempos de tanta mentira mediática, acerca de la petición reiterada del “gobierno provisional” de una intervención militar informo de algo vivido directamente. Cuando asistía a una reunión preparatoria de una próxima manifestación en solidaridad con los levantamientos de los pueblos árabes y al exigir que se explicitara con toda claridad que los convocantes nos oponíamos radicalmente a cualquier intervención extranjera y exigíamos al gobierno español que no participara en acción alguna de la OTAN, ni prestara las bases, la representante de Casa Libia dijo que su organización seguía las directrices del gobierno provisional reclamando una intervención militar y que si la propuesta citada se aceptaba, ellos no suscribirían el Manifiesto. La propuesta se aceptó.

Para cualquiera que se moleste lo más mínimo en informarse está claro que las organizaciones libias anteriormente son criaturas de la CIA y/o expresión de una monarquía que debe su existencia al sometimiento al colonialismo. Nada nuevo, por otra parte; es lo mismo que ocurrió con la oposición iraquí o con los jefecillos locales que hacen el trabajo sucio y esperan ocupar su lamentable cuota de poder aupados por las armas del imperio.

No me cabe duda de que entre los alzados hay sectores del pueblo libio que rechazan la intervención extranjera y, que como en otros países árabes, reclaman democacia y justicia social. Cuando oigamos su voz – aún débil o sepultada por la propaganda – merecerán el apoyo y la solidaridad que están generando las demás luchas populares árabes,; pero deberán diferenciarse nítidamente de quiénes no son más que esbirros del imperialismo en Libia. Después de lo que sabemos, de lo que hemos conocido directamente de su propaganda de guerra como pretextos inventados para masacrar, deponer gobiernos que no se les someten y asesinar a centenares de miles de personas, ¿Alguien puede creer que estén vertiendo lágrimas por los sufrimientos de ningún pueblo y mucho menos que la OTAN, la mayor maquinaria de guerra y de destrucción se apreste a realizar “intervenciones humanitarias”?

Por otra parte, la intervención en Libia serviría perfectamente como “aviso para navegantes” para los demás pueblos árabes”. Esa y no otra es la lectura del apoyo de la Liga Árabe a un ataque a Libia: sería el mejor regalo que se les podría hacer a corruptas petromonarquías que ven sus tronos tambalearse por la ira popular.

No puede haber la menor duda: es al pueblo libio y a los pueblos árabes a quienes corresponde decidir sobre sus gobiernos en su legítima lucha por la democracia y la soberanía sobre sus recursos, que inevitablemente les lleva a confrontar con el sionismo y el imperialismo.

A nosotros nos toca hacer todos los esfuerzos posibles por intentar detener los proyectos criminales del imperialismo, a defender la lucha por la autodeterminación de los pueblos y a impedir que ni un sólo soldado, ni una sóla base se utiliza para atacar a ningún Estado.

Como en Iraq, el problema central no es quién es Sadam o Kadhafi, sino qué papel juegan los recursos de sus pueblos en los planes de dominación y expolio de las grandes potencias. Hoy como entonces: ¡No a la guerra imperialista!

LA HIPOCRESIA DEL IMPERIALISMO

HACE UNOS DIAS LO LLAMABAN AMIGO Y ALIADO

HOY LO DECLARAN ENEMIGO Y ASESINAN A SU PUEBLO



EL IMPERIO TAMBIÉN SE ENREDA

Por: Rómulo Pardo Silva

Es posible que los imperialistas invadan Libia, pero no completamente seguro como parecía en los primeros momentos. La realidad los traba.

Durante la crisis de Libia muchas declaraciones de autoridades occidentales superaron en agresividad a sus actos posteriores. Después de casi anunciar una guerra relámpago al parecer se encerraron a meditar.

Quizás es porque las potencias pasan en la actualidad por un mal momento.

Sus problemas económicos son graves. Tienen deudas gigantescas, el crecimiento económico es débil y no mejora el empleo. No hay confianza en el dólar ni el euro. La competencia china es implacable y aunque le exigen revaluar su moneda no cede. Los ajustes neoliberales para enfrentar los déficits tensan las relaciones con sus ciudadanos.

Suben los precios de los alimentos y del petróleo y se pueden producir estallidos populares que rompan el orden creado con la colaboración de gobiernos dependientes. La juventud de las capas medias pese a su calificación no encuentra un lugar en el sistema y ha dado pruebas de su ira en Egipto y Túnez.

China se alza como una potencia emergente que les amenaza el futuro.

En los primeros días los países dominantes parecían desconocer la existencia del gobierno de Libia y por consiguiente de cualquier medida que pudiera tomar frente a los rebeldes. Hillary Clinton y el secretario general de la ONU son un ejemplo. En cambio hoy hablan de una guerra civil entre un gobierno y rebeldes. Ya no se refieren a civiles desarmados asesinados en manifestaciones sino a combatientes que se han dado el objetivo de tomar el control del país. Se exige al gobierno de Kadafi solo no atacar a los a civiles.

La campaña de prensa obsesiva ha dado paso a informaciones a veces en segundo plano.

Algunos mandatarios del bloque imperial daban señales de iniciar acciones inmediatas e individuales. Pero vino la declaración del secretario general de la OTAN que no habría intervención militar sin una autorización del Consejo de Seguridad. Un retroceso en comparación con la guerra ilegal que hicieron en Irak.

Los resultados de sus guerras contra Irak y Afganistán les han sido negativos. Internamente enormes gastos y críticas. En los países víctimas más de un millón de muertos, aumento de la pobreza, destrucción material generalizada, migración de millones, odio a los agresores, divisiones nacionales y ningún ordenamiento político subalterno sólido de reemplazo. Consecuencias que conocen los libios.

Los ataques acordados contra Irán no han sido ejecutados. Movilizaron medios militares, lograron legalizar la inspección de barcos de guerra iraníes como detonante, pero han tenido que frenarse.

Al interior de los rebeldes los imperialistas no tienen una acogida unánime. Hay corrientes opuestas, los que rechazan toda intervención extranjera, los que piden una invasión, los que solo demandan una zona de exclusión aérea por las potencias, los que únicamente aceptan la entrega de armas. Eran rebeldes los que hicieron prisioneros y expulsaron a soldados ingleses que se habían infiltrado.

Varias fuentes señalan como un factor importante en la indecisión de los imperialistas la conducta valiente de los pueblos árabes contra las dictaduras dependientes de las potencias. Se sabe que el ciudadano común musulmán no quiere a sus antiguos colonizadores ni a Washington, victimarios de sus hermanos iraquíes, afganos, paquistaníes, palestinos… y se teme su reacción durante una guerra contra Libia.

En Estados Unidos se acusa a Obama de vacilante. Él y su sector parecen estar conscientes que una intervención directa podría ser otra mala aventura como las de gobiernos anteriores. Los servicios de inteligencia tampoco ven que sea clara la derrota de Kadafi, algunos piensan que se impondrá conservando el poder. La política de la supremacía global norteamericana si bien tiene consenso en sus círculos de poder presenta subjetividades durante las coyunturas que no logran superar pese al gran aparato de apoyo de que disponen.

El gobierno libio ha atacado con determinación logrando avanzar en el control del territorio. Cuenta ahora con una mejor situación en lo internacional. China y Rusia han dicho que están por una solución interna sin intervención militar extranjera. Estados con influencia como Brasil e India no se han sumado como Colombia y Chile a la postura de los imperialistas. Los países del ALBA impulsan una propuesta de no injerencia extranjera y un encuentro entre libios.

En este momento se ha empezado a pensar más que en una invasión en una lucha civil larga alimentada por los países occidentales desde el exterior. Se menciona como medio a Arabia.

El grave accidente en los reactores nucleares de Japón es un nuevo contratiempo para el proyecto Libia de Estados Unidos y la OTAN. Lo nuclear se demuestra como un peligro a la humanidad y se levanta como tema de preocupación asociado inevitablemente a la violencia permanente de los que gobiernan el mundo imponiendo sus conveniencias.

Los imperialistas nunca dejan de planificar nuevas conquistas en el globo; pero no siempre les son posibles. El gigantesco poder militar que poseen no es el único factor en la política internacional. Al menos por ahora

Reflexiones del compañero Fidel

La OTAN, LA GUERRA, LA MENTIRA Y LOS NEGOCIOS

Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.

Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.

Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.

Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.

Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.

Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.

En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli, entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.

En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.

La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.

El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter "Socialista" de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.

Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.

La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.

Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.

Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.

El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.

Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.

A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.

Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.

A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.

Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.

Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.

Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.

En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.

En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.

El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.

Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.

El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.

En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia Libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N'Djamena-Paris, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.

Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.

Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.

Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.

El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.

Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.

En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.

El 2 de diciembre, Massimo D'Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.

Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.

Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.

A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.

En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del "eje del mal".

Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.

Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.

Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.

A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.

Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.

En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.

En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato "enormemente importante" según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.

En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.

¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?

Todo resulta sumamente extraño.

George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point "Nuestra seguridad requerirá […] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y […] nuestra vidas."

"Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más […] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso."

¿Qué pensará Obama de ese discurso?

¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?

Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, rebela que: "El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2.800 muertos, un 15% mas que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población."

"…la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este."

"Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán…"

"El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su "profundo pesar" al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates."

"…el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año.

"El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30.000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado."

Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:

"La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación."

Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:

"Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?"

"¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

"¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

"¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?"

Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.

Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.

LA EXAGERACIÓN DE LA CRISIS DE LIBIA,

¿SÓLO POR EL PETRÓLEO?

Por Nyls G. Ponce Seoane

Geólogo cubano

Una de las primeras medidas del Gobierno Interventor de los EE UU en Cuba, en 1898, fue la designación de una Comisión integrada por 3 geólogos, con el objetivo principal de estudiar las potencialidades geólogo mineras y las condiciones generales del país, y rendir el correspondiente Informe. Se iniciaba en aquellos momentos la primera ocupación militar yanki que escamoteó al ejército mambí la victoria por las armas, la que con tanta sangre, sudor y sacrificios, había logrado éste tras 30 años de lucha en los campos de batalla, con el apoyo de la población cubana.

En la actualidad, en pleno siglo XXI, esto ya no se hace casi necesario debido al fenómeno de la globalización en todos los campos del saber y del actuar humanos: Los muchos congresos internacionales, regionales y nacionales con sus resúmenes y memorias, la escritura de artículos en las más diversas revistas especializadas y las publicaciones en Internet, hacen que se pueda obtener prácticamente cualquier tipo de investigación sin necesidad de enviar a nadie a cualquier país a rastrearlo.

Cualquiera que tenga un poco de sentido común, independientemente de los expertos y analistas, se ha dado cuenta que las élites de los países desarrollados, del Imperio Mundial, han puesto sus mal interesadas miras en la República Yamahíra Árabe Socialista de Libia. La crisis económica mundial, el desempleo, la elevación de los precios de los alimentos, el no aumento de salarios durante muchos años y otros factores cercanos y relacionados con estos, explican la crisis que exponen correctamente los especialistas.

Del mismo modo se explica la magnificación desmesurada e hiperbolización de la crisis Libia con respecto a los de los otros países árabes que, como una reacción en cadena, se han visto envueltos en ella. El Imperio Mundial, aunque no ha podido evitarlas en los otros países cuyos gobiernos respondían a sus intereses, al menos ha tratado de atenuarlas. En el caso libio no ocurrió así. Prácticamente en días han actuado enérgicamente contra el gobierno de Muanmar el Khadafi, exigiendo su cabeza, sin excusas ni pretextos, utilizando todos los medios a su disposición, comenzando por su arma preparatoria y de ablandamiento preferida: los canales de información. Pero no podrán evitar que la gente piense y al menos, intercambie entre sí. Para ellos, mientras más rápido eliminen al actual gobierno libio, mejor. Los observadores lo comentan constantemente: el petróleo es su objetivo primordial. Sin discusión alguna es así. Como lo fue y es en Irak, No obstante, este gigantesco empeño a todos los niveles por desestabilizar a Libia, ¿es sólo tras el petróleo?, cabe preguntarse.

Aparte de la geopolítica, del aumento de la zona de influencia y dominio comercial del Imperio Mundial y otras motivaciones, pienso que subyace una motivación que cada vez cobra mayor importancia a nivel mundial debido a la crisis medioambiental que también azota al planeta. Tal pareciera que es el Apocalipsis. Pero las verdades, con alegorías o sin ellas, se deben enfrentar y afrontar, para lo cual hay que decirlas. Veamos.

A principios de los años noventa, cayó en mis manos un Resumen de un Congreso Internacional de Geología, donde un especialista convincentemente describía y calculaba las reservas de agua potable libias. Quedé impactado: aquel país “flotaba” en un verdadero mar de agua potable subterránea. Aunque ahora fui en búsqueda de aquel Resumen y de aquella Memoria, no los pude encontrar. El tiempo había hecho su trabajo y borrado de mi memoria al autor, el título del trabajo que por casualidad leí y hasta el Congreso en que se expuso. No obstante, recurrí al arma tecnológica moderna que nos da la oportunidad y ayuda en todos los campos de la batalla de y por la socialización del conocimiento, si la sabemos emplear. Y confirmé lo leído en aquel artículo de marras…

Libia es uno de los países del planeta que registra una menor precipitación anual y, tradicionalmente, se han utilizado acuíferos cercanos a las zonas costeras donde habita la mayor parte su población para su abastecimiento. El agua subterránea es la principal fuente de agua potable en Libia y cubre el 96% de sus necesidades; pero la sobreexplotación y el aumento de su demanda ha hecho que el suministro de agua peligre y que muchos de estos acuíferos presenten problemas graves de salinidad. Semejante situación ocurre en muchos países. Sin embargo, contradictoriamente y por suerte para los libios, si allí cae poca agua del cielo, se puede considerar que tienen un verdadero océano de agua pura subterránea a solo unos 100 metros bajo la superficie árida del desierto

Se estima que las cuencas de aguas subterráneas de Libia contienen más de 10, 000 (sí, diez mil), kilómetros cúbicos de agua económicamente viable para su extracción con fines agrícolas, industriales y poblacionales. Y el gobierno de Khadafi mantiene en marcha, desde hace años, un impresionante Proyecto hidrológico destinado a llevar esa agua desde el desierto interior del país a las densamente pobladas áreas costeras, para el consumo humano y para la agricultura,

Como se sabe, cada vez se hace más crítica para los sectores agrícolas, urbanos e industriales de las naciones la dependencia de los recursos hídricos, los que cada día son más limitados por la crisis medioambiental y el desmesurado crecimiento poblacional que afectan al planeta: en varias naciones ya se sienten los impactos del incremento de la demanda de agua y las realidades finitas de su suministro, agravadas por la ineficiencia de su uso y por la contaminación. Hay regiones que tienen más agua que otras. Ya se anuncia que las próximas guerras serán por el agua. Para que esto no ocurra, se requerirá, en primer lugar, la solidaridad humana, para que haya un trasvase extensivo a gran escala que permita trasladar el agua de un país a otro. Sí la población mundial continúa aumentando, entonces las políticas estatales de suministro y uso del agua se harán cada vez más necesarias, así como se hace ya necesaria la discusión inmediata de las prioridades futuras de agua y el desarrollo de un manejo estratégico del agua. Y en estas circunstancias actuales con respecto al vital líquido, es cuando el Imperio Mundial intenta y pone ya sus garras sobre el pueblo libio, poseedor de uno de los mayores reservorios de agua del mundo. Por eso cabe preguntarse. ¿No será el inicio de la primera guerra de rapiña por el agua en el mundo? ¿Es sólo por el petróleo que miran hacia Libia? ¿Es esta una simple especulación nuestra? La realidad es que ahora ellos tienen una oportunidad para hacer el ensayo. Recordemos las palabras del Ché en su carta a Armando Hart escrita desde dar-Es-Salam, Tanzania, el 4/12/1965, ya que “…el instinto del imperialismo es superior al nuestro en estos aspectos”… saquemos pues nuestras propias conclusiones.

SANGRE POR PETROLEO

“LA IRONIA DE LA TRAGEDIA HUMANA
EL PECADO DE LIBIA ES TENER PETROLEO



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