Presentación de las Jornadas


Desde que hace ahora cinco años comenzamos la organización de estas Jornadas hemos tenido la sensación de dejar al margen especialidades que cada vez han tenido más auge en el mercado de la información. La idea de la transversalidad de una disciplina como el Diseño, unida a las posibilidades cada vez mayores de la tecnología digital, nos hacía preguntarnos por la importancia del dominio de técnicas que, tradicionalmente, habían permanecido, si no ajenas, sí al menos netamente separadas del diseño clásico, entendido éste como diseño gráfico y poco más, como la organización de fragmentos de información en un espacio plano. Una clara referencia al diseño ‘de lo impreso’. Y, sin embargo, éramos conscientes de la importancia, cada vez mayor, que, a través de los nuevos canales (Internet), acabarían tomando, por ejemplo, la imagen en movimiento, la animación o el vídeo. Por ello nos atrevimos en aquel entonces (2009) a presentar la ponencia de Álvaro Barrasa sobre los efectos del diseño de postproducción en series de televisión y a cuestionarnos, en algunos de aquellos debates, si el sonido, como especialidad, acabaría marcando carácter en la usabilidad de los dispositivos, como así ha sido.

Por eso nos metemos ahora de lleno en el diseño de ‘lo audiovisual’, cuando alcanzamos la quinta edición de las Jornadas de Diseño en la Sociedad de la Información, con un lema más que sugerente: Experiencias dinámicas en el entorno audiovisual: Cine, Televisión e Internet. Lo que nos lleva a abrir aun más el espectro del diseño de la información: desde la gráfica de los carteles cinematográficos, hasta la realidad aumentada en Publicidad; desde las infografías en entornos online, hasta las aplicaciones para móviles; desde la animación en los nuevos formatos de anuncios digitales, hasta los diseños líquidos.
La aparición de tantos y tan variados soportes de la información (ordenador, papel, tabletas, móviles…) ha multiplicado las posibilidades de diseño que, en las premisas a las que constriñe el formato, el tamaño, no tienen otra salida que adaptarse a todos ellos. Y no como un dispositivo flexible que aumente o disminuya espacios, que también, sino como herramienta que construya comunicaciones legibles, claras, directas y sin ruidos para que el lector/usuario acceda en las mejores condiciones al contenido. Es la diferencia entre el diseño líquido o fluido de algunos dispositivos (‘liquid or fluid layout’) y el denominado diseño sensible (‘responsive design’), que permite realizar ajustes más precisos a los diferentes soportes, como por ejemplo el ordenamiento y jerarquización de los bloques informativos en función de la pantalla donde se muestran.

Desgraciadamente, desde la Universidad no podemos presumir de estar a la vanguardia de las experimentaciones en Diseño de la Información. Por eso, con actuaciones como estas, tratamos de acercar a nuestros alumnos las novedades que el mercado laboral nos exige a cada nuevo cambio y que, de alguna manera, se constituyen en referentes importantes para los futuros profesionales.

Estamos convencidos que el del Diseño es un campo enorme, un campo que aumenta exponencialmente, para buscar salidas laborales en las que muchos alumnos puedan desarrollar sus inquietudes de trayectoria vital y sus necesidades creativas.

En esta ocasión queremos hacer una llamada a quienes estén interesados en saber cuáles son las funciones, habilidades y perspectivas de quienes, bajo especialidades diversas y a veces poco conocidas (directores de arte, publicistas, confeccionadores, maquetadotes, fotógrafos, ilustradores, infógrafos, realizadores, diseñadores de postproducción, cámaras, montadores, etc.), actualizan sus conocimientos sobre la tecnología, las modas y las tendencias para ofrecer productos informativos más completos e interesantes.