En los Años 90

En la mayoría de los casos, lo positivo en los Leones del Caracas fue siempre la capacidad de renovar sus filas de peloteros estrellas. Fue una era en la que Phil Regan dirigió al equipo en ocho oportunidades, convirtiéndose también en un importante hombre de béisbol, cuyo aporte al conjunto capitalino fue vital. En la campaña 90-91, Brent Knackert culminó como el líder en efectividad con 0.92, convirtiéndose en apenas el cuarto serpentinero en lograr porcentaje de carreras limpias aceptadas menor a uno. Los otros fueron Jim Owens de Oriente (0.90), Mel Queen de los Tigres (0.76) y Mike Hedlund de La Guaira (0.75).

En la memoria de los aficionados está fija la temporada 93-94, pues fue la primera vez en que los "eternos rivales" del profesional venezolano, Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas, disputaron el cetro. Antes de ese importante episodio, el 22 de noviembre de 1993, Bob Abreu conectó de 7-5 para convertirse en el pelotero número 15 de la franquicia en batear cinco imparables en un desafío. Al día siguiente, el jardinero Jorge Uribe emulaba al "Come dulce" al disparar la misma cantidad de hits. También lo hizo Roger Cedeño el 17 de diciembre de ese mismo año, para así ser el número 17 en lograrlo.

Durante siete emocionantes encuentros, tanto Caracas como Magallanes se tranzaron en una guerra sin cuartel en busca de un gallardete que significaba más que eso. Al final, Magallanes se llevó los honores.

Uno de los astros del Caracas, Urbano Lugo Jr., alcanzó en la zafra 94-95 las 50 victorias de por vida. Fue el 18 de diciembre de 1994, cuando el diestro falconiano blanqueó a los Petroleros de Cabimas y se ubicó en el tercer puesto entre los serpentineros de la franquicia con mayor número de conquistas detrás de Diego Seguí y Luis Peñalver.

En esta misma temporada, Caracas recuperaba su sitial y pudo vengarse de Magallanes, cuando el 20 de enero, en un segundo juego extra por el pase a la final, se impusieron a los turcos 5-4. De esta manera, disputó el título con Águilas del Zulia con la decidida intervención de Omar Vizquel y bajo el mando de Pompeyo Davalillo, quien había sustituido a Phil Regan a inicios del torneo. El 29 de enero Calvin Jones y Ugueth Urbina, en calidad de relevistas, detuvieron a la ofensiva de los zulianos y los Leones se impusieron en el sexto juego de la final con marcador de 5-2. Fue la diadema número 15 para la tropa capitalina.

Otro hecho que destacar fueron las 40.1 entradas consecutivas sin permitir carreras que logró el diestro Jesús Hernández el 9 de diciembre de 1995, en plena justa 95-96. De esta manera, fijó un récord en la liga.

Por otro lado, Omar Daal se convirtió en el primer serpentinero de los Leones en llegar a diez o más triunfos en un año desde que lo hicieron Diego Seguí y Howe Reed en la 68-69, al derrotar el 28 de diciembre de 1995 a los Caribes de Oriente, que significó su décima victoria de la temporada. Mientras tanto, el pitcher Ronnie Sorzano se convirtió en el Novato del Año, luego de concluir la ronda eliminatoria con marca de 5-2 y 1.36 de efectividad. La designación se dio a conocer el 12 de enero de 1996.

Daal se hizo merecedor, en el campeonato 96-97, del premio Pitcher del Año, al dejar balance de 9-1 con 1.49 de efectividad y 64 ponches. En esa misma justa, se realizó la segunda final entre Caracas y Magallanes. Nuevamente, la balanza se inclinó a favor de los carabobeños, esta vez 4 juegos por 1. Los Leones estuvieron dos veces más en la final, con Cardenales de Lara como principal oponente. En la 97-98, finalizaron en el segundo puesto de la División Oriental y pudieron pasar a la serie decisiva tras dejar balance de 12-4 en la semifinal. No obstante, Lara se llevó el trono bajo la dirección de Omar Malavé.

En la 98-99, una nueva oportunidad se abría para los melenudos. Pudieron alcanzar, de igual manera, el "todos contra todos" semifinal y pasaron al ganar 10 y perder 6 choques. No obstante, cayeron por segunda ocasión ante Lara en 6 juegos.

En la última campaña del siglo XX, que significó la última de la década, Caracas no pudo clasificar, por primera vez desde la justa 92-93, a la postemporada. En una temporada signada por una cadena de 11 derrotas consecutivas y un despido de manager (John Stearns), el conjunto leonino llegó en el último puesto de la División Oriental con récord de 20-42.


Copiado de:  http://www.leones.com/historia.php 
































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