El 90% del territorio de Egipto es desértico. En cuanto te separas  cierta distancia del cauce del Nilo, aparecen paisajes inhóspitos, a veces de singular belleza, como los de los desiertos Negro y Blanco, a unos 400 Km. de El Cairo.


 

 

          Noviembre es un mes estupendo para visitar Egipto. Hemos disfrutado de unas temperaturas por el día de unos 25 grados en El Cairo, cerca de 30 por el sur del país y vuelta a los 25 en el Mar Rojo y Alejandría. En el desierto tuvimos una temperatura muy suave de día y bastante fresca de noche. Fue de hecho, el único momento en que abandonamos la manga corta. Los días más calurosos fueron los de visita a los templos y las tumbas en Luxor.

 

            En la zona del Mar Rojo que visitamos, la temperatura del agua resultó ser ideal para el baño o para practicar buceo (snorkel).

 

            No hemos conocido lo que es llover en nuestra estancia de 17 días y el cielo apenas estuvo nublado, aunque en determinados momentos en El Cairo lo parecía, debido a la densa contaminación.

 

 

HORARIOS:

 

            La diferencia horaria entre España y Egipto es de una hora. Cuando en España son las doce de la mañana, en el país de los faraones es la una de la tarde. Pero, ¡cuidado!, porque hay dos periodos al año, que se corresponden con casi la totalidad de los meses de abril y octubre, en que ambos países tienen la misma hora. Ello es debido a que en Egipto el horario se adelanta un mes más tarde que en Europa y se retrasa un mes antes.


            Los horarios de bancos, establecimientos y demás lugares que tienen apertura y cierre los podéis conseguir en cualquier guía sobre el país. Simplemente decir, que se puede encontrar casi todo abierto a cualquier hora. En El Cairo hay tiendas o bares que no cierran durante las 24 horas.

 

Cualquiera que sea el lugar, se colocan unas alfombras y ya está improvisado el lugar de oración. En este caso, en la estación de Ramses II, en El Cairo

 

A partir de que anochece (sobre las cinco y cuarto en esta época del año) los zocos se van animando y llenando paulatinamente de gente, los bares se pueblan de asiduos que van a jugar al dominó o a fumar la pipa de agua, mientras toman té y los restaurantes se abarrotan de clientes para servir cenas. Por lo que vimos, hay mucha más clientela a estas horas que a la de comer

 

            Resulta encantador mezclarse con ellos en alguna de estas actividades o acercarse a algún bar o restaurante donde vendan cervezas y pasar así de forma relajada las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche, antes de volver al hotel para conseguir ese reparador y merecido descanso.

 

            Nuestra estancia en Egipto la hemos vivido en la calle. La mayoría de los días a las ocho de la mañana ya estábamos pisando el asfalto (unas cuantas jornadas, incluso mucho antes) y no nos hemos recogido hasta las nueve o las diez de la noche.

 

 

EL TABACO:


            Es más sagrado que las vacas de la India. Por supuesto, nadie te va a preguntar si se puede echar un cigarro en tu presencia. Eso sí, son educados y siempre ofrecen, lo cual es un detalle en un país pobre.

 

            Si os molesta el humo ajeno tendréis que armaros de paciencia, porque en Egipto se fuma en absolutamente todos los sitios, incluidos los taxis, microbuses y autobuses. Se cortan un poco al principio, pero luego como corachas.

 

            Esto, junto a la inmensa contaminación de El Cairo ha hecho que durante el viaje haya sufrido algunos problemas de garganta. Nada que no haya podido arreglar con un par de cervezas.

 

 

EL REGATEO:

 

            Muchas fueron las líneas que escribí en el relato de Marruecos sobre el regateo y la verdad es que no me acuerdo ya de lo que puse. Voy a volver a escribir aquí sobre el asunto, pero sin releer aquello. Luego compararé las dos versiones y veré mi propia evolución de un año a otro y las diferencias que existen en esa práctica entre Marruecos y Egipto.

 

            Decir de antemano, que a mi el regateo me aburre y me parece una pérdida del valioso tiempo del que disponemos las personas. Me resulta más cómodo que las cosas tengan precio fijo. Si me interesa las compro y si no, pues a otra cosa. Pero en países como Egipto no te queda otra, si no quieres pagar unos precios exagerados por los bienes y servicios.

 

            Lo primero que hay que tener en cuenta si se quiere hacer un buen regateo, es conocer el precio real que tiene la cosa que queremos comprar en ese país determinado. Si no es así, vamos listos y seremos carne de cañón y presa fácil para cualquier comerciante, por inexperto y novato que este sea.

 

            Hay quienes dicen que hay que ofrecer una tercera parte de lo que te piden de salida, pero esta me parece una recomendación muy simple, incompleta e inexacta. ¿Por qué?.

 

 

    Khan el-Khalili. El Cairo.       

 

            -Porque muchas veces el primer precio que te va a dar un comerciante o prestador de servicio puede ser sencillamente desorbitado. Te puede pasar –como nos ocurrió- que te soliciten de salida cincuenta piastras por gramo de cominos, lo que haciendo una sencilla cuenta supondría pagar los cien gramos ¡¡ni más ni menos que a 50 libras!!. O que te ofrezcan una falúa a 20€ la hora, cuando el precio real apenas sobrepasa los tres. En estos casos lo mejor es usar la táctica contraria. Dar un precio ridículo a la baja: "yo te ofrezco pagar a una libra por los cien gramos"

 

            -El regateo depende de la oferta y de la demanda y debemos ser conscientes de cuando podemos apretar y cuando, con resignación, debemos de tragar y envainárnosla. Si estás en un lugar donde hay un solo taxi y tienes prisa, acabarás pagando lo que te pida y solo podrás deducir un pequeño importe regateando. Lo mismo te pasará, por ejemplo, si estás en una estación de autobuses y solo hay un puesto de agua o si solo hay una tienda abierta a las cinco de la mañana y quieres comprar algo.

 

            Por el contrario, si quieres contratar una calesa en Luxor –las hay a cientos- o una falúa en Asuán, podrás apretar hasta donde quieras y conseguir precios cinco o diez veces inferiores al que te piden. Porque ellos además, venden tiempo y cuando este oasa sin clientes, están perdiendo dinero.

 

            Algunos consejos:

 

            -Dejar que el primer precio siempre lo fije el vendedor.

 

            -Dejar claro en cada momento si estamos hablando de libras egipcias o de euros. Son muy liantes con este asunto.

 

            -Hablar de dinero desde el principio. No os dejéis liar por el "no, amigo, no problema, precio no es un problema, aquí muy barato". Ante esto decir: “No, no, ¿Cuánto?”

 

            -No dejarse liar con las típicas y constantes  alusiones de  “high quality” y “handmade”. Para ellos todo es de alta calidad y está hecho a mano. Es que les preguntas que si los papiros son originales y antiguos y te dicen que si. No se cortan, se los sacas por dos libras, pero erre que erre que son originales y antiguos.

 

            -Abandonar la tienda ante cualquier oferta desproporcionada. Siempre irán detrás de ti. Nosotros hemos llegado a abandonar una tienda hasta siete veces y al final hemos comprado

 

            -Ir cerrando trato a trato, producto a producto. Tienen mucha costumbre de mezclarte muchos productos para tratar de liarte.

 

            -Intentar esconder hasta el final el objeto que nos interesa comprar, tanteando y despistando primero al vendedor con otros objetos.

 

            -Desconfía de las gangas. Las gangas casi nunca existen. Nadie te va a vender sin sacar su margen comercial, cosa que además, es completamente justa. 

 

 

 

 

          Khan el-Khalili. El Cairo

 

            -No regatear si no se tiene intención de comprar.

 

            -Una vez que se ha ofrecido un precio y el vendedor lo acepta, no cabe echarse atrás.

 

            -Tú verás si estás dispuesta –lo digo solo para las chicas- a tener un precio más reducido a cambio de dejarte dar un beso. En más de una ocasión recurren al “vale, te dejo ese precio, pero a cambio me tienes que dejar que te dé un beso o me lo tienes que dar tú”

 

 

LOS ZOCOS:


            Después de haber recorrido los zocos de Fez y Marrakech, o los bazares de Estambul y del resto de Turquía, los zocos de Egipto me parecen un pelín cutres, la verdad sea dicha y sobre todo no demasiado grandes.

 

            En Marruecos los zocos son más equilibrados, con un nivel medio de tiendas bastante similar, mientras que en Egipto hay más contrastes. Podemos poner como ejemplo Khan el-Khalili, de El Cairo o el zoco de Luxor, donde a muy pocos metros de calles asfaltadas y a veces techadas, con tiendas elegantes; conviven vías sin asfaltar donde las cabezas de vaca y las coliflores se pudren al sol o son pasto de las moscas y las cabras y gallinas merodean a sus anchas entre los puestos (llamarlos puestos es una simple forma de decir, dado que no encuentro la palabra adecuada para denominar a ese negocio).

 

            Hay tiendas que no se sabe lo que venden y otras que venden de todo, pero la pregunta que ineludiblemente se acaba haciendo siempre el turista es: ¿Pero de qué vive esta gente?. Porque el caso es que das una y otra vuelta y casi nunca ves a nadie que entre. Estuvimos una hora sentados  en un banco en el zoco, mientras en Hurgada hacíamos tiempo para que llegara la hora de partir a El Cairo y en ese rato solo vimos entrar a dos o tres personas en las tiendas de alrededor, que serían unas diez o quince. Y claro, tanto tiempo esperando carne fresca, que  cuando entra alguien se emocionan demasiado y comienzan a agobiar.

 

            Sin embargo, si que debo decir que al igual que en algún zoco de Marruecos me sentí agobiada –Tánger y Casablanca-, nunca tuve esta sensación en ninguno de los que visitamos en Egipto, ni siquiera en Luxor, ciudad patrimonio de los plastas. Los vendedores me parecieron agradables y simpáticos, con bastante sentido del humor y no demasiado pesados.

 

 

            Estructura en forma y uso de mezquita, en uno de los deprimidos poblados nubios de Isla Elefantina.

 

           Parece como si hubiera convenciones anuales nacionales de vendedores de los zocos, porque en todos los que estuvimos recitan las mismas frases en castellano para hacer gracia a los potenciales clientes y la verdad es que deberían ir renovando un poco el repertorio. Aquí van unas cuantas.

 

            -Hola Pepsi Cola, Coca Cola o pajarito sin cola.

 

            -Aquí, más barato que en Andorra.

 

            -Aquí más barato que en Carrefour, o Corte Inglés, o Lidl.

 

            -Solo mirar, no comprar.

           

            -Solo mirar, no agobiar.

 

            -Aquí la entrada es gratis y la salida también.

 

            -Barcelona es bona, si la bolsa sona y el caso es que si sona….

 

            -¿Español?.. ¿Madrid?... ¿Bacelona? (si dices Madrid te dirán viva Ronaldinho y si dices Barcelona responderán, que viva Raúl o Casillas.

 

            -Mi tienda es chachi piruli.

 

            -¡Eh, aquí, tengo unos precios de la hostia!.

 

            -España, que bonita es Salamnca (esta se la oímos a un comerciante de Luzor al que supongo unos salmantinos la debieron hacer una muy buena compra).

 

            -¿España?. ¡Ah, yo tengo primo en Málaga” (y es que parece ser, que todo buen egipcio que se precie debe tener un primo en Málaga)

 

            Y así podríamos seguir durante un rato, pero la que más nos llamó la atención y la repitieron en un montón de lugares es:

 

            -¡¡Español rácano, español tacaño!!.

 

            Supongo que lo mismo le dirán a los italianos, alemanes… Sin darse cuenta de que más que un estímulo para la compra están propiciando todo lo contrario.

 

            Siguen todavía queriendo cambiar a las mujeres por camellos (en Marruecos nunca nos ocurrió esto) y termino contando esta anécdota.

 

            Íbamos por el zoco de Asuán cuando se acerca un vendedor bastante desenvuelto en castellano alabando mis ojos y le dice a mi chico que le haga una oferta, que cuantos camellos quiere a cambio de mí, a lo que él responde.

 

            -No es necesaria la oferta, nunca podrías pagarla, porque serían millones y millones de camellos.

 

            -Sí, sí, ¿pero cuántos?, –dice el comerciante-

 

            -Seis mil millones de camellos –dice mi chico pensando en esta oferta como algo inaccesible-

 

            -Está bien. Te doy por ella nueve mil millones de camellos.

 

            Mi chico un supo que responder

 

            Moraleja: Esta gente, se las sabe todas.

 

 

COMPRAS:


            Ponemos punto final al capítulo de generalidades con un breve apartado de compras, dado que es algo que podéis encontrar en cualquier guía convencional.

 Las cabras campan a sus anchas por pleno Cairo Islámnico

 

            Me pareció que en los zocos de Egipto hay bastante mierda y que en Marruecos o Turquía se pueden comprar cosas más interesantes que en este país.

 

            La mercancía que tiene una salida más fácil son las especias. A estas tiendas nos acercamos casi todos los guiris a comprar y es una buena forma de recordar el país una vez ya hemos vuelto, a través del paladar.

 

 

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 Atardecer sobre el Nilo, en Luxor

 

"La tahina o Tahini es una pasta hecha a partir de semillas de sésamo molidas que interviene como ingrediente en varios platos de Oriente Medio.

Se hace a partir de semillas integrales, es decir, molidas con su cáscara, o sin ella. La primera variedad tiene una proporción mayor de vitaminas y calcio, aunque en el comercio es más frecuente encontrar la segunda.

Es un ingrediente esencial del hummus (puré de garbanzos) y del babaganuch (puré de berenjena). Puede tomarse también untada en pan y aliñada, y con frecuencia se diluye en zumo de limón y agua, con adición opcional de ajo, para formar una salsa que acompaña diversos platos, como las brochetas de carne (los llamados pinchos morunos), la carne asada (shawarma), las croquetas de garbanzos o habas (faláfel), ensaladas, etc. En Turquía, la tahina mezclada con sirope (pekmez) se consume comúnmente como desayuno de invierno." 

(De Wikipedia) 


Caballo cargando mercancía, en Luxor

 

 

"¿Cómo hacer una pipa de agua, narguile, cachimba o sheesha? En la parte superior de la pipa de agua se coloca un recipiente con el tabaco, cubriéndolo con papel de aluminio. Sobre el papel de aluminio se colocan las brasas que harán quemar el tabaco y así producir la combustión del mismo. El narguile se fuma entre unos cuantos fumadores (o individualmente; se ha de tener en cuenta que el acto de fumar con un narguile puede durar una hora aproximadamente) aderezado con buen turco (manzana, limón, naranja...) o con un magnífico café árabe; para fumar en la pipa de agua se proporcionará una boquilla para cada "participante". También gozan de una popularidad creciente en otras ciudades europeas, donde existen actualmente cafés y bares en los que se puede pedir un narguile. En el mundo árabe es ampliamente utilizado ya que el Narguile proviene del actual Iraq.

Hay diferentes tipos de narguile (pipas de agua) y son fáciles de hacer, también se usan para fumar marihuana y cualquier otra cosa que se pueda quemar y fumar.

Su forma es similar a la de una botella de vidrio no muy grande ni muy pequeña, un tubo de metal que parece un embudo pero más largo, y en la parte de arriba (del embudo) se coloca el tabaco, o lo que se vaya a usar, y encima de este el carbón, por otro espacio del cuello de la botella se ponen unas boquillas que no llegan a tocar el agua, el cuello (o el orificio por donde entran loa tubos y boquillas) debe ser tapado completamente, si este no es tapado no se podrá fumar, ya que al estar tapado, si se aspira unas pocas veces, este no tardara en llenarse, cuando se llena de humo, este es el que se fuma, estará lleno hasta por una hora o más.

La forma más fácil de hacer una es la siguiente:

  • Se corta una Botella de plástico, a la altura del fondo de la misma, dejando así la boquilla de la botella, el cuerpo de la botella y nada más.
  • En la parte de la boquilla de la botella normalmente se pone un papel metálico con pequeños agujeros, y encima de este papel, el tabaco o lo que se vaya a consumir.
  • La botella se sumerge en un balde con agua y al prender el tabaco (que está ubicado en la parte de arriba, obviamente sin tocar el agua), la botella se eleva para crear un vacío, y que de esta forma el humo del tabaco (o lo que fuese) entre en la botella. Luego se retira el papel metálico con el tabaco, o lo que fuese, se pone la boca en la boquilla y se vuelve a sumergir la botella, mientras se aspira.
  • De esta forma el humo se libera de algunas toxinas y se enfría."

  (De Wikipedia)

  

 

Dioses egipcios

Ra "Gran Dios" anónimo, demiurgo, dios Solar de Heliópolismitología egipcia. Ra, era tanto el símbolo de la luz solar, dador de vida, como del ciclo de la muerte y la resurrección. en la 

 Dios Ra. De egiptoaldescubiero.com.

  • Iconografía: Su representación más habitual era la de un hombre con cabeza de halcón, sobre la cual portaba el disco solar, el ureo, llevando un cetro y el anj. Otra forma de culto que se le dio a esta deidad fue como Ra-Horajti, un dios sol con cabeza de halcón.
  • Historia: La identificación de Amon-Ra con Zeus o Júpiterciudad de Zeus a Tebas. El culto de Amón-Ra se ha relacionado en numerosas ocasiones con el de Apolo (Roma) por la simbología solar que ambos representan. fue reconocida por griegos y romanos. Los griegos incluso dieron el nombre de Dióspolis

A principios del Imperio Antiguo, Ra era sólo una de las varias deidades solares existentes, pero hacia el 2400 adC se había convertido ya en el dios oficial de los faraones, que se consideraban sus hijos e incluso sus reencarnaciones. Durante la dinastía V fue elevado a deidad nacional y posteriormente fusionado con el dios tebanoAmón para convertirse en Amon-Ra, la principal deidad del panteón egipcio.

Durante el Imperio Medio su importancia cedió ante el auge del culto a Osiris, si bien en Tebas fue identificado como el dios local Amón bajo la forma de Amón-Ra, venerado como "único creador de la vida". Incluso el breve período durante el cual Amenhotep IV, que cambió su nombre a Ajenatón, intentó suplantar a Amón por Atón, el disco solar, es interpretado por los historiadores como una muestra de la persistencia del antiguo culto a Ra.

Una de las razones por las que Ra fue considerado indestructible era porque nadie conocía su nombre. Esta creencia fue asimilada por varias religiones, entre ellas el judaísmo y el Islam, que denominan a su dios de múltiples formas pero establecen que se desconoce su nombre definitivo y cuyo conocimiento pronosticará el fin de los tiempos.

Ra conservó la supremacía durante siglos, excepto durante un corto periodo de suspensión en tiempos de Ajenatón (1350-1334 adC), cuando el culto monoteísta a Atón se impuso en el reino de Egipto.

Fue venerado en Heliópolis, y Abu Gurab (templo de Nyuserra-Iny).

Varios faraones llevaron su nombre, Nebra "Ra es el señor", Menkaura (Micerino) como "Hijo de Ra", título muy utilizado posteriormente.

  • Mitología: La leyenda mitológica más conocida en torno a Ra describe como durante el día cruzaba el cielo con su barca solar, Mandjet, en tanto que por la noche viajaba en otra barca, Mensenktet, a través del inframundo bajo la forma del Sol de poniente, Auf-Ra (carnero). Según los momentos del viaje, encarnaba tres entidades diferentes: al amanecer era Jepri; al mediodía, Horajti y al anochecer, Atum. Tras derrotar a la maléfica serpiente Apofis, la cual intentaba detener el avance de la barca, ascendía de nuevo al firmamento cada mañana.