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 INFORMACION SOBRE HONDARRIBIA - FUENTERRABIA (Obtenida de la página web del ayuntamiento de Hondarribia http://www.hondarribia.org)

 

Victor Hugo en su libro de viajes "Los Pirineos" describió Hondarribia como el "la silueta de un pueblo de oro, con campanario agudo, al fondo de un golfo azul, en una extensión inmensa" Unos años antes, durante la primera Guerra carlista Stendhal visitó Hondarribia como lo recoge en sus "memories de un turiste". Muchos han sido los viajeros y escritores que han hecho referencia en sus diarios y guías a Hondarribia, la visión ha sido diversa desde los románticos que vieron en sus murallas y palacios reminiscencias árabes hasta los costumbristas o realistas como Pío Baroja que vieron un sencillo pueblo de pescadores y una decadente ciudad amurallada. Lo cierto es que a nadie ha dejado indiferente.

Hondarribia es una ciudad situada en la desembocadura del río Bidasoa en la costa vasca. Está muy bien comunicada, cuenta con aeropuerto y a pocos kilómetros está la estación internacional de Irun, así como una buena red de carreteras que la comunican con el resto de Europa.
Su clima atlántico se caracteriza por inviernos y veranos suaves, esto unido a la playa y a las magníficas infraestructuras hoteleras y deportivas la hacen muy atractiva para el turismo. Ya a finales del S.XIX una importante colonia veraniega se estableció en nuestra ciudad condicionando la arquitectura y el urbanismo.

Se realizaron ensanches en los que de manera ordenada se construyeron villas y urbanizaciones redefiniendo la fisonomía de Hondarribia Su población supera los 16.000 habitantes que residen en varios barrios con identidades diversas: el barrio antiguo, el barrio marinero y las faldas del Jazkibel por donde se diseminan los caseríos. En verano se llega a superar la cifra de 40.000 dándole un carácter dinámico. Las numerosas actividades culturales y deportivas junto sus famosas fiestas son un atractivo añadido para el visitante.
Su economía es eminentemente de servicios. La pesca, que todavía ocupa una parte importante en el quehacer diario de los hondarribiarras, junto a una agricultura de tipo familiar hacen de la oferta gastronómica un rica y variada muestra de nuestra cocina.
Tiene un importante patrimonio cultural y artístico, herencia de una rica historia, que atrae a numerosos visitantes, siendo una de las pocas plazas fuertes de País Vasco. Sus murallas, gran parte de ellas en pie y en constante proceso de recuperación, le confieren una especial fisonomía, evocando un pasado épico e impregnando cada rincón, callejuela, y plaza de aromas, sabores y sonidos que nos transportan a otras épocas.

 

Hondarribia
Es una ciudad, con una población de 14.000 habitantes que se encuentra en el extremo oriental de la Costa Vasca.
A los pies del Monte Jaizkibel, (el más alto de la Cornisa Cantábrica), bañada por el Mar Cantábrico y la Bahía de Txingudi, (que forma la desembocadura del río Bidasoa) se encuentra en una privilegiada situación que se complementa con su fácil acceso y su condicion de frontera natural con Hendaia en el País Vasco-francés.
A tan solo 20 minutos de San Sebastián, y a una hora de Bilbao y de Pamplona, se encuentra ubicado en Hondarribia el Aeropuerto de San Sebastián del que parten todos los días vuelos a Madrid y Barcelona.

Por carretera
La autopista A 8 Bilbao-Behobia, La N-1 y la N-121 que viene de Pamplona, todas ellas terminan en Irún.
Ambas localidades (Hondarribia e Irún) son colindantes, por lo que no nos resultará nada difícil llegar. De la misma forma, Irún es el paso obligado si queremos cruzar por carretera a Francia.

En avión
El aeropuerto de San Sebastian se halla localizado en el término municipal de Hondarribia. Con vuelos diarios a Madrid y Barcelona, además de aterrizar directamente en la localidad, nos permite poder contemplarla desde el aire.
Teléfono de información de vuelos: 943 64 22 40

En tren
A la Estación Internacional de Irún llegan y parten trenes a cualquier destino de Europa. Una línea de autobuses cuya parada se encuentra a escasos cinco minutos de la Estación enlaza con Hondarribia cada diez minutos. También hay una parada de Taxis junto a la Estación.
Teléfono de información de trenes: RENFE: 943 61 67 08
Ferrocarriles Vascos: 943 61 76 33

En barco
Desde el puerto deportivo de Hendaya, cada 15 minutos sale un barco que nos lleva a Hondarribia atravesando en pocos minutos la bahía de txingudi. Es una forma agradable y sencilla de llegar hasta el mismo centro de la ciudad.

 

Horario de vuelos


Barco Hondarribia-Hendaia


Autobuses interurbanos Hondarribia-Donostia


Autobuses Urbanos Irun-Fuenterrabia (AUIF)

 

Barrio por barrio
ORIGEN DE LOS BARRIOS
Quiséramos aclarar al lector desde el principio del libro, para que en adelante no se sorprenda, que fue Euskaltzaindia quien a petición del ayuntamiento de Hondarribia determinó el nombre de los barrios: Akartegi, Amute, Arkolla, Hondarribia, Jaitzubia, Kosta, Mendelu, Gornutz (Montaña), Portua eta Zimizarga. Los utilizaremos, pues, de esta manera, siguiendo el consejo de la Academia y la decisión del ayuntamiento.

La palabra Barrio ha sido entendida de diversas formas, y todavía hoy en día puede adoptar diferentes significados: el entorno en sí, o los habitantes del entorno, la casa de al lado, conjunto de casas separado de otro, cada parte de una ciudad, o el propio conjunto de habitantes de un barrio, entre otros. En muchas ocasiones no se diferencia con claridad dónde empieza y dónde acaba un barrio, qué tipo de entidad es o qué tipo de personalidad tiene. En nuestro caso, hablamos de un conjunto de caseríos diferenciados, o dicho de forma más clara, lo que conocemos como barrio tradicional.

Si le preguntáramos a cualquier vecino de Hondarribia que se preocupe por los problemas de este pueblo sobre los barrios del mismo, y teniendo en cuenta el escrito de 1785 enviado por el ayuntamiento respondiendo a la pregunta formulada por la Real Academia de la Historia de España recogido en el libro Hondarribia, Notas Históricas y curiosidades, nos contestaría que Gornutz o Mugiro y Jaitzubia fueron en un principio los únicos dos barrios de Hondarribia y después nombrarían el resto: Akartegi, Zimizarga, Arkolla, Jaitzubia y Montaña. Luego, se preguntaría si Amute, Mendelu, Kosta o Puntalea son barrios o no.

Hasta hace poco era difícil dar respuesta a esta pregunta ya que ni en el propio ayuntamiento había un criterio claro sobre este tema. Para dar solución a estas preguntas, el 13 de junio de 2001, el ayuntamiento tomó la resolución definitiva de decidir el nombre oficial y la personalidad de cada barrio y los límites geográficos de cada uno de ellos.

Reparemos, sin embargo, en la historia y veamos la evolución de cada uno de los barrios.

Empezaremos en 1568. La Provincia ordenó hacer un alarde o una exhibición de armas en el plazo de diez días. El ayuntamiento, siguiendo el mandato, hizo llamar a todos los vecinos del pueblo, a los de Gornutz y Jaitzubia y a los de Lezo y Pasaia; no se mencionaron más barrios. Ese llamamiento nos lleva a pensar que allá por el siglo XVI no existían más que esos dos barrios en Hondarribia.

En 1598, cuando una epidemia terrible se expandió, el regimiento y el pueblo en sí, no tenían suficiente dinero para pagar a los médicos y a los cirujanos y se pidió a todos los habitantes del pueblo que ayudaran con los gastos. Para ello, el ayuntamiento hizo una lista de todas las casas, tanto de las casas que había entre los muros como de las del puerto (La Ribera) y de todos los caseríos. En esta lista no se hace referencia alguna a los barrios.

Lope de Isasti, por su parte, hizo en 1.625 una lista de casas solariegas de Guipúzcoa. En esta lista había 21 caseríos de Hondarribia, “fuera de la villa, en los cotos de Cornuz y Jaizubia”. Al caserío Gornutz le llama por otro nombre Muguirio. Según da a entender esta lista, sólo conocía los barrios de Gornutz y Jaitzubia.

En 1639, se hizo una lista con los caseríos destruidos e infestados por las tropas contrarias el año anterior; pero nuevamente no aparece ninguna mención a barrios.

En 1700, en el libro de actas del ayuntamiento, aparecen todos los habitantes del pueblo (tanto de la calle, como del puerto, como de los caseríos). En este libro tan sólo aparecen los nombres de los habitantes y no de los caseríos. Los nombres, sin embargo, vienen ordenados por términos. La palabra término no coincide completamente con lo que ahora conocemos por barrio, sino que los términos serían los que en un futuro serían barrios. Por lo tanto, estos son los que en el libro de actas aparecen como términos: Saindua, Sobre la Magdalena, Acartegi, La Roca, Ochote, Cornus, Planta, Labrader, Plaza Entera y debajo de Guadalupe, Muliate y Chiplao, Santa Engracia, Costa y Arkoll, Santiago, Monzarrate y Jaizubia, Mendelo.

Llegamos a otra lista que parece de gran exactitud. Se trata de una lista hecha en 1787, pedida por Floridablanca, ministro de Carlos V, ordenada por la Provincia y elaborada por el Ayuntamiento. En esta lista tan exacta, aparecen una por una todas las casas y construcciones de intramuros. También todas las pertenecientes a barrios extramurales: La Marina y Lonja, Santa Engracia, Sobre Santa Engracia y Arcoll, Chiplao, Saindua-Muliate-Mojoya, Santiago, Zimizarga bajo de Guadalupe, Labrader, Acartegui, Sobre la Marina, Mendelo, Santhelmo-La Roca y Cornoz, Planta, Jaizubia, Montaña de Olearso-Jaizquibel. Podemos ver, por lo tanto, que las casas extramurales estaban divididas en quince barrios.

De ahí en adelante, se repiten estos barrios (tanto en número como en nombre) con muy pequeñas variaciones. En alguna ocasión aparecen algunos nombres nuevos de barrios, así como Plazaentera, Costa, Damarri u otros.
También tenemos otros documentos referentes a los barrios de Hondarribia: en un documento de 1794, el ayuntamiento ordenó a la gente por barrios para que trabajaran en las trincheras: “han de trabajar en los atrincheramientos”. En otro documento de 1796, la parroquia hace una lista de todos los caseríos para asegurar los diezmos y las primicias; también son muy interesantes unas listas de 1825 y 1842, donde uno por uno quedan registrados todos los habitantes por nombre y apellido y tienen gran parecido con los censos que se conocerán posteriormente.

También hemos visto otras listas llamadas Estados territoriales, elaboradas en 1810, 1812, 1821 y posteriormente. En ellas aparecen los caseríos y los dueños de los mismos, pero no aparece ninguna referencia a los barrios. Tampoco hay ningún nombre de barrio en Nomenclator de la Provincia de Guipúzcoa publicado en 1857 por la Diputación. En él se pueden encontrar todos los caseríos de la provincia de Guipúzcoa de aquel año, ordenados por pueblos y divididos en barrios en muchas ocasiones. En el caso de Hondarribia, los caseríos aparecen ordenados alfabéticamente, pero no se hace ninguna referencia a los barrios.

A partir de 1857 los censos empezaron a hacerse cada 10 años y a partir de 1921 cada 5. Cada vez se recogían más datos y a medida que se hacían, se empezaron a acercar más al número de barrios que hoy en día conocemos. En el censo de 1900, por ejemplo, se nombran casi los mismos barrios que hoy en día conocemos, cada uno con los caseríos que les corresponden. Estos son los barrios que aparecen en el censo de 1921: Casco de la Población, Marina, Jaitzubia, Acartegui, Arcoll y Santiago, Semisarga, Costa, Montaña, Lonja y Damarri. Tan sólo faltan Amute y Mendelu. 

Esta última lista fue la se utilizó a lo largo de todo el siglo XX, aunque fueron añadiéndose algunos otros, tanto en documentos oficiales como no oficiales, así como: Amute, Portua, Puntalea, Marina.

En la documentación que nosotros hemos analizado no hay nada parecido a la resolución tomada por el ayuntamiento en 2001. Esa resolución determinó de forma oficial los nombres y los límites oficiales de los barrios y los caseríos de cada uno de ellos. Es verdad, de cualquier forma, que anterior a esta resolución todos los habitantes sabían a qué barrio pertenecían, los límites de cada uno de ellos, etc. Pero nada de esto era oficial.

Hodarribia ha crecido mucho en los últimos tiempos. En algunos barrios la población ha crecido considerablemente. Y se han construido grupos de casas en muchos lugares. El ayuntamiento quiso solucionar ciertas incertidumbres y dudas, basado en un informe de los autores de este libro. En nuestro informe se encuentran criterios históricos y geográficos documentados. En lo que se refiere a los barrios tradicionales, analizamos la toponimia, los ríos, los picos, las vertientes, etc. En lo que se refiere a barrios nuevos, sin embargo, analizamos la evolución urbanística. Por último, mencionar que en lo que se refiere a los nombres de los barrios y de su grafía, se ha aceptado el informe técnico de Euskaltzaindia.

Estos son, por lo tanto, los barrios y sus nombres oficiales de Hondarribia a partir de 2001:


Alde Zaharra
Amute-Kosta
Akartegi
Arkolla
Gornutz (Montaña)
Jaitzubia
Mendelu
Portua
Puntalea
Zimizarga

Luis Mari Elosegi, Fermin Olaskoaga, Koldo Ortega y Jose Ramon Gebararen.-Extraído del libro Hondarribiko baserriak

 

Barrio por barrio
Conozca Hondarribia, barrio por barrio

 

 

Prehistoria
El Paleolítico
Hondarribia se encuentra entre los escasos lugares vascos que cuentan con huellas de presencia humana datables al menos en el Paleolítico Medio, hace más de 50.000 años.
El Paleolítico Superior se extiende desde hace unos 40.000 años hasta hace unos 10.500. Todo él tiene lugar dentro de un recrudecimiento climático grande, en especial hacia los 18.000 años. Es durante esta fase cuando tienen lugar los períodos más fríos de la última glaciación, la glaciación del Würm. Todo esto obligó a los grupos humanos del País a deshabitar en buena medida las tierras meridionales del mismo, para refugiarse en las cuevas de los valles de la vertiente Atlántica, mucho más abrigados que las tierras altas de Alava y Navarra. La línea de costa se encontraba lejos de su situación actual. Del Paleolítico Superior conocemos un yacimiento en el Cabo Higuer

El Mesolítico
Es un tiempo de transición entre el Paleolítico y el Neolítico. Durante él se va operando lentamente una transformación del paisaje. Va dulcificándose el clima. El límite inferior de las nieves perpetuas va ascendiendo hasta quedar por encima de las cotas más altas del País. La línea de costa se aproxima, para establecerse, tras algunas oscilaciones, cerca de su situación actual.
En las excavaciones llevadas a cabo en el la ladera costera del monte Jaizkibel por M. J. Iriarte y A. Arrizabalaga el año de 2003, ha aparecido ya un enterramiento humano en un contexto de conchero mesolítico, datado en 8300 años desde hoy. La progresión de estas investigaciones puede dar importante luz para conocer el paso de los últimos cazadores-recolectores de la zona hacia las economías de producción que van estableciéndose durante el Neolítico en el País.

El Neolítico.
De Hondarribia en esta época sabemos, hoy por hoy, muy poco. Es en esta época cuando penetran en el País los ganados ovino, caprino, vacuno y más tarde porcino.
Al poco de este enorme avance, va penetrando también en el País la metalurgia. Como en el resto de Europa, el primer metal en ser conocido fue el cobre. Ello es debido en buena parte, a que este elemento, como el oro, se encuentra nativo en la Naturaleza y su elaboración es fácil. Puede en efecto encontrarse puro sin necesidad de fundición previa
A estas épocas, en especial del Calcolítico (cobre) y Edad del Bronce, pertenecen nuestros dólmenes. En Hondarribia conocemos hasta el presente cinco ejemplares, todos ellos en Jaizkibel.
El dolmen era una sepultura en la que inhumaban a los muertos. Era reutilizado repetidas veces, ya que incluso en dólmenes de pequeño tamaño se ha visto que habían sido enterrados de 10 a 20 individuos.
Los dólmenes de Hondarribia, por el tamaño de sus túmulos y lo que queda de sus cámaras, pertenecían al tipo pequeño de montaña.
Junto a los cuerpos de los muertos ponían ajuares diversos (cerámica, armas, objetos de adorno) y alimentos.
Eran situados en lugares conspicuos, como collados, parte superior de cordales montañosos, junto a los caminos que utilizaban los pastores para acceder con sus rebaños a los pastos elevados. Así es la situación de los dólmenes de Hondarribia.
En torno a Hondarribia, en montes de Errenteria, Oiartzun, Sara, Askain y Urruña existen otros muchos dólmenes. Estos últimos se encuentran alrededor del macizo de Larrun.
En estas épocas, además de enterrar en dólmenes y túmulos, enterraban también en cuevas, a veces pequeños covachos, escogiendo en estos casos lugares recónditos. Son muchos los existentes en las zonas del País donde abundan los macizos calizos y por tanto las cuevas. Pero no es el caso de Hondarribia, aunque pudieran aparecer en el futuro en los refugios bajo roca existentes en Jaizkibel.
Durante el Bronce Final y la Primera Edad del Hierro, es decir a finales del segundo milenio y primera mitad del primer milenio anterior a Cristo, van llegando al País Vasco grupos humanos de origen indoeuropeo, procedentes de Centroeuropa. Estos grupos atraviesan por la zona occidental del Pirineo asentándose especialmente en Alava y Navarra.
En todo caso estos grupos, en la zona septentrional del País, especialmente en el oriente guipuzcoano y en ambas vertientes pirenaicas construyen una serie de necrópolis consistentes en círculos de piedras hincadas verticalmente, que pueden tener, en su inmensa mayoría, de 5 a 12 metros de diámetro. Estos círculos o cromlechs pirenaicos suelen estar reagrupados en número superior a tres generalmente, pudiendo en casos ser más de veinte.
En Hondarribia conocemos algunos de estos ejemplares. Así en Jaizkibel, bajo la denominación de Jaizkibel II existe un conjunto de 5 cromlechs. Se encuentran a una altitud de unos 375 metros sobre el mar, en un pequeño collado junto a la cresta del cordal. Algunos de estos círculos están desfigurados y su reconocimiento no es fácil, dado que algunos de los testigos verticales u ortostatos han desaparecido y otros se encuentran tapados por la vegetación del lugar


Època Romana
La situación pre-romana en el espacio guipuzcoano.
Contando con los datos obtenidos en las investigaciones arqueológicas de los últimos años sobre la Edad del Hierro, se plantea que el territorio guipuzcoano era un espacio en el que convergían tres ámbitos culturales: el mundo aquitano que se asomaba al Bidasoa; el vascón que ocuparía el sector occidental y alcanzaría el Leitzaran, y el céltico, cantábrico o celtibérico, extendiéndose por los zonas central, oriental y meridional.

En cuanto a los vascones, las informaciones reflejan su presencia hasta el valle medio del Ebro, desplegándose desde las estribaciones de los Pirineos y alcanzando el litoral marítimo en torno al Bidasoa. Se conocen varias de sus ciudades; Pompaelo debió ser fundada por Pompeio en el año 75 a. C. como asentamiento para sus tropas. Por su territorio atravesaba la calzada que unía el Mediterráneo procedente de Tarragona (Tarraco) y el Atlántico, en Irun (Oiasso) y los pasos occidentales de los Pirineos.

Testimonios arqueológicos
El territorio costero es el mejor dotado, contando con asentamientos de cierta entidad en Getaria, en Zarautz, en Donostia y en la desembocadura del Bidasoa, al menos. Las manifestaciones costeras se inscriben en la ruta de navegación del litoral atlántico, ofreciendo enclaves de apoyo a las actividades marítimas. En este contexto destaca la civitas de Oiasso, en Irun, que dispone de un puerto de categoría regional, situado en el mismo eje del Golfo de Bizkaia, equidistante de otros dos puertos de importancia, Burdeos (Burdigala) y Santander ( Portus Victoriae Ioliobrigensium)
Proponemos que la incorporación del espacio sujeto a la demarcación municipal de la población de Hondarribia a la ordenación romana se realiza a través de la civitas de Oiasso. La influencia de esta civitas alcanzaba –por lo menos- ambas orillas del estuario, hasta la desembocadura, conociéndose manifestaciones de ese período en el recinto amurallado de Hondarribia, en las inmediaciones de la playa de Ondarraitz (Hendaia), en el monte San Marcial, en Jaizkibel y al pie del castillo de San Telmo, en la rada de Higer, además del área urbana que se ha identificado en el casco de Irun.
Hondarribia, a la llegada de los romanos, era –como se desprende del comentario de Estrabón- territorio de los últimos pueblos vascones del Oceano, en la región de Oiasso, en el litoral. Esta relación étnica estaría confirmada por los cromlechs pirenáicos de Jaizkibel.
En 1926, el profesor Schulten vino al municipio, convencido de que el cabo de Venus citado por el poeta Avieno, recogiendo el periplo de un navegante massaliota del siglo VI a.C., se encontraba en Higer
En 1961 se reconocieron los primeros objetos romanos en el fondeadero de Asturiaga; en 1984 se recuperaron, en este mismo yacimiento, los llamados “bronces de Higer” y en 1998, mientras se realizaban obras de excavación para construcción de un bloque de viviendas en la calle Pampinot, en el caso histórico, apareció un conjunto de vajilla y de piezas cerámicas características del período altoimperial, siglos I y II. Estos tres descubrimientos certifican la presencia romana en Hondarribia y establecen las primeras pautas de estudio que, de un primer carácter ocasional, caso de los naufragios del fondeadero, pasan a ofrecer la visión de asentamiento estable, a través del lote de Pampinot.


 

Edad Media
Tras la desaparición de Oiasso y hasta el siglo XII, poco sabemos de lo que aconteció en la desembocadura del Bidasoa. ¿Desapareció el asentamiento humano? ¿Se desperdigaron sus habitantes? O por el contrario, ¿se mantuvo algún tipo de población?. Las fuentes historiográficas poca luz arrojan en este sentido. La arqueología, hoy por hoy, no da ninguna pista en este sentido.
La entrada de los bárbaros en el 409 supuso un período relativamente revuelto para el tercio septentrional de la península, que soportó en el 429 la presencia de los vándalos astingos y en el 456 la cruel depredación marítima de los hérulos. En el litoral cantábrico y vascón, superado el período conflictivo que fue corto, se reanudaron sus relaciones con Aquitania. A partir de la segunda mitad del siglo VI la vertiente cantábrica norteña dependía de los reyes y caudillos merovingios a los que tributaba continuando sus relaciones con la Galia.
Los historiadores hispanos habían creído que los montes Pirineos fueron la frontera natural entre el ámbito de actuación merovingia y visigoda, pero las excavaciones realizadas en Aldaieta (Nanclares de Gamboa en Alava) y Buzaga (Elorz, Navarra), vienen a respaldar las sospechas hace años lanzadas tras la excavación del cementerio de francos que afirman una expansión merovingia hasta las tierras de la Cantabria.
No será hasta 1180 cuando aparezca por primera el nombre de Hondarribia. En el fuero que el rey navarro Sancho VI, el Sabio, concede a San Sebastián aparece mencionada como Undarribia. Tras la conquista de Gipuzkoa por Alfonso VIII en 1200 éste para afianzar los territorios conquistados concede cartas de fundación a varios asentamientos, entre ellos a Hondarribia el 18 de abril de 1203. En opinión de José Luis Orella tanto Hondarribia como Getaria son de fundación navarra anteriores a la conquista castellana.
La población de Hondarribia estará constituida por gascones y por población autóctona. Los gascones procedentes de Bayona se establecieron en la costa guipuzcoana dedicándose a la navegación y al comercio, estas familias gasconas en un principio mantendrán una relación endogámica que la final de la Edad Media desaparecerá emparentándose con los linajes autóctonos.
Desde el siglo XIII y hasta el final de la Edad Media Hondarribia será uno de los puertos referentes del Cantábrico, formará parte de la Hermandad de las Marismas y mantendrá una estrecha relación comercial con los puertos del norte de Europa. Será el puerto de Navarra, por el se exportarán los productos navarros al norte de Europa.
También será un activo puerto pesquero, la pesca de la ballena era una actividad importante durante la Edad Media en el golfo de Bizkaia, esta actividad se verá reflejada en el sello de su concejo.
A finales del siglo XV las relaciones entre Castilla y Francia se deteriorarán, convirtiéndose la frontera en lugar de enfrentamientos bélicos. En 1476 se sitiará la villa siendo liberada dos meses después por las tropas castellanas recibiendo numerosos privilegios.
Nuestra villa en 1498 sufrirá un pavoroso incendio que la destruirá casi completamente, sólo 6 casas torres permanecerán en pie, el resto de las edificaciones, en su mayoría casas de madera, resultarán calcinadas.

 

Edad Moderna
A principio del siglo XVI Hondarribia conocerá una auténtica revolución urbanística la vieja villa medieval arrasada por el incendio de 1498 va ha ser totalmente modificada. Una nueva traza urbanística, una nueva iglesia, un nuevo castillo y unas murallas nuevas van a cambiar totalmente la fisonomía de la villa.
Las relaciones entre Carlos V y Francisco I de Francia van a ser pésimas sumiendo a media Europa en una guerra constante que va durar prácticamente toda la primera mitad del siglo XVI Hondarribia por su posición geoestratégica se va ver totalmente involucrada en este ambiente bélico. En 1521, durante la guerra de Navarra, se verá sitiada y conquistada por tropas franco-navarras que lograrán mantenerla bajo su dominio a lo largo de tres años. En 1524 una vez sofocadas las revueltas comuneras de Castilla el Emperador tendrá las manos libres para actuar contra Hondarribia. Tras su conquista elaborará un gran proyecto de fortificación construyendo el recinto abaluartado que conocemos hoy día y el castillo. Este proyecto formará parte de uno mucho más amplio que tenía como fin fortificar los pasos de los Pirineos con el objetivo de defenderse de las posibles agresiones de Francia.
Tras la muerte de Carlos V, la política imperial de Felipe II tendrá otro enemigo diferente: Inglaterra. Esta nueva situación alejará el peligro de las incursiones francesas pero no traerá la paz, el golfo de Bizkaia se convertirá en el nuevo escenario bélico condicionando el tráfico mercantil con el norte de Europa y exigiendo un brutal tributo de barcos y marinos a los pueblos costeros vascos. Esta situación sumirá al sector marítimo vasco en una grave crisis que algunos de los pueblos no podrán superar. Hondarribia no pudo resarcirse de la pérdida que supuso la competencia del puerto del Pasaje, jurisdicción de San Sebastián, y se vio sumida en una crisis que la postró en un letargo hasta prácticamente finales del siglo XIX.
Su valor estratégico como plaza fuerte le seguirá dando un poder del que se valdrá tanto en las Juntas Generales como en la Corte consiguiendo algunos privilegios, sobre todo a partir del sitio de 1638. En junio de ese año tropas francesas al mando del príncipe de Condé sitiarán la villa durante dos meses, hasta el siete de setiembre, en que se liberará la villa tras un largo y heroico asedio. Tras este asedio se logrará una serie de privilegios y sobre todo el mantener los poderes que le permitirán continuar la relación de dependencia sobre Irun.

 


Edad Contemporánea
El siglo XIX sufrirá Hondarribia los embates de las guerras carlistas. Durante la primera guerra la ciudad será tomada por las tropas del Pretendiente y resistirá los ataques de la Legión Auxiliar Inglesa del general Lacy Evans, tras la caída de Irun en mayo 1837 la ciudad se entregó a las tropas de Espartero y Evans.
Durante la Segunda Guerra Carlista la ciudad permanecerá en manos liberales aunque los alrededores serán terreno de las partidas carlistas. Tras el fin de esta contienda la ciudad, prácticamente arruinada, buscará una salida a su situación económica. Con el nacimiento del veraneo se verá una nueva posibilidad para el resurgir económico de Hondarribia.
Se proyectarán dos ensanches que cambiarán la fisonomía de la ciudad; se decidirá expandir el núcleo poblacional abriendo la ciudad hacia el mar ganando terreno a éste y la campiña poco a poco surgirá un importante sector turístico. La pesca hasta entonces reducida a una pequeña flota de bajura conocerá un importante desarrollo convirtiéndose en una de las principales del Cantábrico.
La llegada de la República será recibida con gran expectación, en la elecciones municipales la coalición republicana ganará de manera clara. Durante la Guerra Civil la ciudad permanecerá fiel al gobierno hasta su caída en manos de las tropas franquistas en setiembre de 1937. Tras el franquismo y con la llegada de la democracia la Ciudad conocerá un nuevo impulso urbanístico económico y demográfico siendo, hoy en día, Hondarribia una ciudad de servicios con una alta calidad de vida y dotada de unas excelentes infraestructuras para el disfrute del tiempo libre.

 

 

Guia de Hostelería
La Asociación de Hostelería de Hondarribia está compuesta por la mayor parte de los establecimientos de restauración y alojamiento de la Ciudad y tiene como objetivos la promoción de la actividad turística y gastronómica, así como servir de interlocutor con las instituciones tanto locales como de ámbito territorial superior.
Lleva a cabo un buen número de iniciativas en la Ciudad y es una de las asociaciones más activas de Hondarribia.

Hondarribiko Sukaldariak es el colectivo de cocineros de las empresas miembros de la Asociación de Hostelería de la Ciudad. Forman un grupo de casi veinte profesionales que han puesto en marcha diferentes iniciativas gastronómicas, siempre promocionando la buena alimentación y de los productos locales que proporciona el importante sector primario de Hondarribia: agrícola y pesquero.

 

Asociación de Hostelería de Hondarribia


“Huerta y Gastronomía en Hondarribia – Hondarribiko Baratzea”
Es el libro de los cocineros de la Ciudad en el que se resume la iniciativa que han llevado a cabo durante 2004 de promoción de las hortalizas y verduras de los productores locales. Un libro que contiene una descripción histórico-turística de Hondarribia, un repaso detallado a más de treinta hortalizas y cincuenta recetas de los cocineros profesionales de la Ciudad. Puede adquirirse a través de la web.


Hotel Obispo

 

FiestasNAVIDAD

Durante éstas fiestas se celebran distintos actos que marcan la época en la que nos encontramos. Así, se instala desde el día de la Inmaculada, un Belén en la Plaza de Armas en el que se representa la Navidad en el mundo rural y pesquero. Además se lleva a cabo por parte de vecinos de la localidad la representación de un Belén Viviente y la víspera de Reyes se lleva a cabo la Adoración de los Magos de Oriente al Niño Jesús.


CARNAVALES

Durante estas fiestas se desarrollan diversos actos y desfiles, tanto tradicionales vascos, "Mairuak", como el desfile que se lleva a cabo el domingo al mediodía y en el que se reparten premios a los mejores disfraces, actuaciones y coreografías.


SEMANA SANTA

Destaca la celebración de la procesión del Viernes Santo. Una de las más antiguas de Gipuzkoa y con la presencia de Pasos y figuras de gran valor, que año tras año son transportadas por vecinos de la localidad. Destaca la presencia de los Apóstoles, encarnados por miembros de diversas familias, que generación tras generación van sustituyendo a sus mayores. Al igual que los soldados romanos.

El Domingo de Resurrección se lleva a cabo la representación de los "Jaungoiko Artzaileak" (Guardatzaileak) y que escenifican en la Parroquia la Resurreción de Cristo. En el mismo lugar se lleva a cabo la Ttopara o encuentro entre La irgen y Jesus Resucitado.

Ese mismo día, al mediodía, en la calle Mayor actúan Bertsolaris y se celebra una Sokamuturra.


HERRI KANTA
Se celebra en Junio y se trata de una fiesta en la que los coros populares locales, con más de 200 cantores, ofrecen un concierto en la plaza de Gipuzkoa, donde interpretan canciones populares en euskera. Durante la jornada estos coros cantan por las distintas calles de la ciudad y celebran una comida popular.

FERIA MEDIEVAL

Que se lleva a cabo en el Casco Histórico durante un fin de semana del mes de junio. En esta feria se intenta demostrar a los visitantes los mercados de antaño tanto de alimentación como de artesanía. Además todo el Casco Histórico se engalana para la ocasión y se preparan juegos de la época , como tiro con arco, ajedrez, laberintos etc…


KUTXA ENTREGA
Se celebra el 25 de Julio, festividad de Santiago, se lleva a cabo el acto de la "Kutxa entrega" y en el que una comitiva formada por pescadores y encabezadas por su Abad Mayor, se desplazan desde la Cofradía de San Pedro hasta la Parroquia de la Ciudad, con el fin de renovar los cargos y documentos de la cofradía. La Kutxa es un arcón que es llevada por una joven, hija de pescador, y que va flanqueada por jóvenes pescadores que portan remos. En la comitiva participan, además de los responsables de los pescadores, autoridades locales y territoriales vinculadas con el sector de la pesca. A la vuelta de la parroquia y delante del Arco de la Cofradía de San Pedro, la joven que transporta la Kutxa, gira al son de la música que interpreta la Banda de Música de la Ciudad. Dice la tradición que a mayor número de vueltas mejores capturas se obtendrán durante el año.


HERRI GIROA

Feria de Artesanía y alimentación del País Vasco, y que tiene lugar el tercer fin de semana del mes de Agosto. La feria se ubica en el Casco Histórico y suele estar acompañada de actuaciones de bailes vascos, así como de demostraciones de deporte rural. 

FIESTAS PATRONALES
Se desarrollan entre los día 6 y 11 de septiembre, en Honor a la Virgen de Guadalupe y cuyo día central es el 8. Ese día se lleva a cabo el voto a la Virgen de Guadalupe y que la ciudad realiza desde el sitio de 1638. Durante las fiestas se llevan a cabo distintas actividades, como juegos para los niños, partidos de pelota, música y conciertos para distintas edades y ambientes. El día 11 se celebra el "Baserritar Eguna" cuyos actos centrales se desarrollan en la Alameda y que consisten en un mercado de productos de la tierra, así como actuaciones de bertsolaris y concurso de arrastre de piedra por bueyes. Durante toda la jornada la música tradicional vasca está presente en el lugar.

 

 

Hiria
Victor Hugok, Pirinioak bidai liburuan, honela deskribatu zuen Hondarribia: "urrezko herri baten silueta, kanpandorre zorrotzekoa, golko urdin baten atzean, eremu handi batean". Zenbait urte lehenago, lehen Karlistadan zehar, Stendhal izan zen Hondarribian; memories de un turiste idatzian jasota geratu zen bisitaldi hori. Bidaiari eta idazle askok aipatu dute Hondarribia beren egunkari eta gidetan, eta askotariko ikuspegiak adierazi dituzte; adibidez, erromantikoek kutsu arabiarrak ikusi zituzten Hondarribiko harresi eta jauregietan, eta kostrunbristek edo errealistek -esate baterako, Pio Barojak- berriz, arrantzale herri xume bat eta harresiz inguratutako hiri goibela. Edonola ere, Hondarribiak ez du inor epel uzten.

Hondarribia euskal kostaldeko hiria da eta Bidasoa ibaiaren bokalean dago. Oso komunikazio onak ditu; izan ere, aireportua izateaz gain, Irungo nazioarteko tren geltokia du kilometro gutxitara, baita Europako gainerako lekuekin komunikatzen duen errepide sare ona ere. Klima atlantikoa du; beraz, gozoak dira neguak eta udak. Horren ondorioz, eta hotel eta kirol azpiegitura bikainak dituenez, oso hiri erakargarria da turistentzat. XIX. mendearen amaieran, udatiarren kolonia handi bat kokatu zen gure hirian, eta horrek arkitektura eta hirigintza baldintzatu zituen.

Zabalguneak egin ziren, eta, horietan, txaletak eta urbanizazioak eraiki zituzten, oso modu ordenatuan; horri esker, Hondarribiaren itxura aldatu egin zen. 16.000 biztanle baino gehiago daude Hondarribian, eta ezaugarri desberdineko zenbait auzotan bizi dira; esaterako, auzo zaharrean, marinel auzoan eta Jazkibel mendiaren hegalean (hor, sakabanatuta daude baserriak). Udan, berriz, 40.000 pertsona baino gehiago daude, eta horrek asko dinamizatzen du gure herria. Kultur eta kirol jarduera ugari egiten dira, eta horrek, Hondarribiko jai ospetsuekin batera, are erakargarriagoa egin du herria bisitariarentzat.
Ekonomia zerbitzukoa da, batik bat. Arrantza garrantzi handikoa da, oraindik ere, hondarribiarren eguneroko zereginetan. Arrantzari eta familiar motako nekazaritzari esker, oso eskaintza gastronomiko aberatsa eta askotarikoa dugu, gure sukaldaritzaren erakusgarria.
Kultur eta arte ondare handia dago Hondarribian, historia aberatsaren lekuko, eta bisitari ugari hurbiltzen dira hura ikustera. Horrez gain, Euskadiko gotorleku bakarretakoa da. Garai bateko harresi gehienek zutik irauten dute, eta, horrez gain, haiek berritzeko prozesua etengabea da. Fisonomia berezia ematen diote harresiek Hondarribiari; iragan epikoa gogorarazi eta beste garai bateko usainez, zaporez eta soinuz betetzen dute bazter, kalezulo eta plaza bakoitza.

 

 

Nola Heldu
Hondarribia
Hondarribia 14.000 biztanleko hiria da, eta Euskadiko kostaldeko ekialdean dago. Jaizkibel mendiaren (Bizkaiko Golkoko Ertzeko mendirik garaiena) oinean, Txingudi badian (Bidasoa ibaiak osatua), Bizkaiko Golkoko urek bustia, leku pribilegiatu batean dago; horrez gain, oso erraza da Hondarribira iristea, eta Ipar Euskal Herriarekiko mugakidea da, Hendaiarekin muga naturala egiten baitu.
Hondarribian, Donostiako Aireportua dago, Donostiatik 20 minutura eta Bilbotik eta Iruñatik ordubetera, eta, horretatik, egunero irteten dira Bartzelona eta Madrilerako hegaldiak.

Errepidez
A 8 Bilbo-Behobia autobidea eta N-1 eta N-121 (Iruñatik datorrena) errepideak Irunen amaitzen dira. Hondarribia eta Irun herri mugakideak dira, eta, beraz, ez da batere zaila Irundik Hondarribira iristea. Halaber, Frantziara errepidez joan nahi badugu, Irundik igaro beharko dugu.

Hegazkinez
Donostiako Aireportua Hondarribiko udalerrian dago. Egunero, Madril eta Bartzelonarako hegaldiak daude; beraz, bertara zuzenean iristeaz gain, herria airetik ikusteko aukera dago.
Hegaldiei buruzko informazioa lortzeko telefono zenbakia: 943 64 22 40

Trenez
Irunen, Nazioarteko Tren Geltokia dago. Bertara iristen dira Europako leku askotako trenak. Geltokitik bost minutura, autobus geraleku bat dago, eta linea horretako autobusak Hondarribira joaten dira, hamar minutuan behin. Halaber, Taxi geltoki bat dago tren geltokiaren ondoan.
Trenei buruzko informazioa: RENFE: 943 61 67 08
Eusko Trenbideak: 943 61 76 33

Itsasontziz
Hendaiako kirol portutik, Hondarribira eramango gaituen itsasontzi bat irteten da, hamabost minutuan behin; minutu gutxitan, Txingudi badia zeharkatzen du itsasontzi horrek. Hiriaren hiriguneraino bertaraino iristeko modu atsegina eta erraza da.

 

 

Hegalaldien ordutegia


Hondarribia eta Hendaia arteko itsasontzia


Hondarribia eta Donostia arteko autobusak


Irun eta Hondarribia arteko autobusa


Auzoz-auzo
AUZOEN JATORRIA
Ohartarazi nahi dugu jada liburuaren sarreran, gero irakurlea harritu ez dadin, Euskaltzaindia dela Hondarribiko auzoen izenak finkatu zituena udalaren eskaerari erantzunez: Akartegi, Amute, Arkolla, Hondarribia, Jaitzubia, Kosta, Mendelu, Gornutz (Montaña), Portua eta Zimizarga. Honelaxe, beraz, jarriko ditugu, haren esanari eta udalaren onarpenari eta erabakiari jarraiki.

Auzoa hitza modu askotara ulertu izan da, eta orain bertan era askotako esanahia dauka: ingurua bera, edo inguruan bizi dena, aldameneko etxea, kaletik bereizirik dagoen etxe-multzoa, hiri bat banatzen den zati bakoitza, edota auzoko biztanleen multzoa bera ere bai, besteak beste. Sarritan ez da jakiten non hasten den eta non bukatzen den auzo bat, zein erakunde mota den, edo ze nortasun mota duen. Gure kasuan, baserri batzuk osatzen duten multzo berezi batez ari gara, edo, azken baten, betiko auzoaz mintzatuko gara.

Herriko arazoez arduratzen edo kezkatzen den edozein hondarribiarri galdetuko bagenio, Hondarribia, Notas Historicas y curiosidades izeneko liburuan Espainiako Real Academia de la Historiaren galderari erantzunez 1785ean udalak bidali zuen idatziari buruz, erantzungo liguke Gornutz edo Mugiro eta Jaitzubia izan zirela, antzina, Hondarribiko bi auzo bakarrak, eta ondoren esango zituen beste auzo arrunten izenak: Akartegi, Zimizarga, Arkolla, Jaitzubia eta Montaña. Gero, berak galdetuko zigun Amute, Mendelu, Kosta, edo Puntalea, auzoak diren ala ez.

Zaila zen, duela gutxi arte, galdera hauei erantzun egokia ematea, udalean bertan ere ez baitzegoen iritzi finkorik gai honi buruz. Arazoari irtenbidea emateko, beraz, udalak 2001eko ekainaren 13an hartu zuen, behin betiko, hartu beharreko ebazpena, auzo bakoitzari bere nortasuna ezarriz, izen ofiziala onetsiz, eta muga geografikoak finkatuz.

Eman diezaiogun, hala ere, begirada bat Historiari, eta ikus dezagun nolako bilakaera izan duten auzoek.

1568an hasiko gara. Hamar eguneko epean alardea edo arma-erakusketa bat egiteko agindu zuen Probintziak. Udalak, haren aginduari jarraiki, dei egin zien herriko biztanle guztiei eta Gornutzeko eta Jaitzubikoei, eta Lezo eta Pasaiako lekuei. Ez zuen aipatu beste auzorik. Dei horrek pentsarazten digu XVI. mendean auzo bi horiek bakarrik egongo zirela Hondarribian.

1598an, hain tamalgarria izan zen izurritea hedatu zenean, gaixoak sendatzen ibili ziren medikuen eta kirurgialarien kostuak ordaintzeko, Regimientoak berak, edo herriak, ez zuela hainbeste diru, eta agindu zuen herriko biztanle guztien artean banatzeko zorrak. Orduan, etxez etxeko zerrenda bat prestatu zuen udalak, nola murru barruko etxeena, hala Portukoena (La Ribera), eta baserriz baserri ere bai. Baina, auzoren izenik ez dago zerrendan.

Lope de Isastik, 1.625ean, bere aldetik, Gipuzkoako oinetxeen zerrenda bat egin zuen. Hondarribian, 21 baserri sartu zituen zerrendan, fuera de la villa, en los cotos de Cornuz y Jaizubia. Gornutz baserriari por otro nombre Muguirio deitzen dio. Badirudi, beraz, Gornutz eta Jaitzubia bakarrik ezagutu zituela auzo bezala.

1639an, aurreko urteko setioan etsaien tropek suntsitu eta infestatu zituzten etxe eta baserrien zerrendan, berriz, ez da ageri auzo izenik.

1700ean, udaleko akta-liburuan, herri osoko hiritarren zerrenda dago, bai kaleko, bai Portuko, bai baserritako. Hala ere, Liburuan biztanleen izenak bakarrik daude, eta ez dago baserri izenik. Izenak, ordea, terminoen arabera daude jarriak. Termino hitza ez zen, berez, orain auzoa hitzaz ulertzen dugun gauza bera, baizik eta gero auzoak izango zirenak ziren terminoak. Hala, hauek dira akta-liburuan azaltzen diren terminoak:
Saindua, Sobre la Magdalena, Acartegi, La Roca, Ochote,Cornus, Planta,Labrader, Plaza Entera y debajo de Guadalupe, Muliate y Chiplao, Santa Engracia, Costa y Arkoll, Santiago, Monzarrate y Jaizubia, Mendelo.

Erabat zehatza dirudien beste zerrenda batera iritsi gara. 1787koa da berau, Karlos V.aren ministroa zen Floridablancak eskatuta eta Probintziak agindurik, udalak prestatua. Zehatz egindako lan honetan banan-banan daude izendatuak intramuros-eko etxeak eta eraikinak. Baita extramurales-eko Varrios extramurales-etakoak ere:
La Marina y Lonja, Santa Engracia, Sobre Santa Engracia y Arcoll, Chiplao, Saindua-Muliate-Mojoya, Santiago, Zimizarga bajo de Guadalupe, Labrader, Acartegui, Sobre la Marina, Mendelo, Santhelmo-La Roca y Cornoz, Planta, Jaizubia, Montaña de Olearso-Jaizquibel-eko etxeak eta eraikinak, alegia.
Hamabost auzotan zeuden, beraz, banatuak murrutik kanpoko etxeak.

Handik aurrera, aldaketa gutxirekin errepikatu ziren auzoen kopurua eta izenak. Izen berriak agertu ziren aldian behin, hala nola, Plazaentera, Costa, Damarri, eta abar.
Beste dokumentu batzuk ere eskuratu ditugu auzoei dagozkienak: 1794koa da bata, jendea, lubakietan jarduteko, udalak auzoka antolatu zuenekoa: han de trabajar en los atrincheramientos; beste bat, hamarrenak eta hasikinak ziurtatzeko, parrokiak 1796an egindako baserrien zerrenda; baita 1825ean eta 1842an hiritar guztien banan-banako izen-abizendegi bat, txoil interesgarria, jaso zituen datuengatik eta geroago landuko ziren errolden antzekoa.

Estados territoriales izeneko beste zerrenda batzuk ere ikusi ditugu, 1810ean, 1812an, 1821ean eta geroago ere prestatuak, baserrien eta baserrijabeen izenekin, baina auzoren aipamenik gabe. Ez dago ezta Aldundiak 1857an argitaratuko Nomenclator de la Provincia de Guipúzcoa-n ere auzoen izenik. Urte hartan Gipuzkoan zeuden baserri guztiak dakartza, herriz-herri Nomenklatorrak, auzotan bereizita gainera herri askotan. Hondarribiko kasuan, baserri guztiak alfabeto ordenan jarriak datozen arren, ez dago auzoren arrastorik.

1857az gero hamar urtetik hamar urtera eta 1921az gero bost urtetik bost urtera egin ziren erroldak, datu gehiagorekin aldiko, gaur onartua dagoen auzoen kopurura eta banaketara hurreratzen hasi ziren. Hala, 1900eko erroldan, oraingo auzo ofizialak ia berak izendatzen ditu, bakoitza bere baserriekin. Hauek dira 1921eko erroldan azaltzen diren auzoak: Casco de la Poblacion, Marina, Jaizubia, Acartegui, Arcoll y Santiago, Semisarga, Costa, Montaña, Lonja eta Damarri. Amute eta Mendelu bakarrik falta dira.

Azkeneko zerrenda hauxe erabili zen XX. mende guztian, baina beste izen batzuk ere joan ziren gehituz, agiri ofizialetan eta ez ofizialetan, hala nola, Amute, Portua, Puntalea, Marina.

Guk ikertu dugun dokumentazio ugarian ez dago udalak 2001ean hartu zuen ebazpenaren antzekorik. Ebazpen horrek finkatu zituen ofizialki auzoen mugak eta izena, eta zeintzuk diren auzo bakoitzeko baserriak. Egia da lehendik ere denek zekitela nor nongoa zen, eta zein auzotakoa zen orube bakoitza, edota non hasi eta non bukatzen zen auzoa, baina ez zen ofiziala.

Aunitz hazi da azkenaldian gure hiria. Biztanleriak gora egin du nabarmen auzo batzuetan. Eta etxe-multzoak eraiki dira han eta hemen. Zehazgabetasun hauek eta beste nahaste batzuk zuzentzera etorri zen udala, liburu honen egileen txosten baten oinarritua. Historiako eta geografiako irizpide dokumentatuak daude gure txostenean. Betiko auzoei dagokienez, toponimia, errekak, gailurrak, uren isurialdeak, eta abar, ikertu genituen. Auzo berrien kasuan, berriz, hirigintzako garapenak. Azkenik, auzoen izenendako eta grafiarendako, Euskaltzaindiaren txosten-teknikoa onartu da.

Hauexek dira, bada, 2001az gero, Hondarribiko auzo eta auzoen izen ofizialak:

Alde Zaharra
Amute-Kosta
Akartegi
Arkolla
Gornutz (Montaña)
Jaitzubia
Mendelu
Portua
Puntalea
Zimizarga

Luis Mari Elosegi, Fermin Olaskoaga, Koldo Ortega eta Jose Ramon Gebararen.-Hondarribiko baserriak liburutik harturta.

 

Auzoz auzo
Hondarribia ezagutu, auzoz auzo


Historiaurrea
Paleolitoa
Euskadin, oso leku gutxitan dago gutxienez Erdi Paleolitokoa den giza arrastorik; alegia, duela 50.000 urte baino gehiagoko arrastorik. Eta Hondarribia da leku horietako bat.
Goi Paleolitoa duela 40.000 urte inguru hasi zen, eta duela 10.500 urte inguru amaitu. Goi Paleolitoan –batik bat, duela 18.000 urte inguru–, izugarri gogortu ziren klima baldintzak. Izan ere, fase horretan izan ziren azken glaziazioko –hau da, Würm-eko glaziazioko– periodorik hotzenak. Horren guztiaren ondorioz, herri honetako gizakiek hegoaldeko lurraldeetatik joan egin behar izan zuten, eta Atlantikoko isurialdeko haranetako haitzuloetan babesa bilatu; izan ere, askoz babestuago zeuden Arabako eta Nafarroako lurralde garaietan baino. Kostaldea egungo kokapenetik urrun zegoen. Goi Paleolitoko aztarnategi bat dago, Higerreko Lurmuturrean.

Mesolitoa
Paleolitoaren eta Neolitoaren arteko trantsizio garaia izan zen. Periodo horretan, paisaia aldatuz joan zen, pixkanaka-pixkanaka. Klima gozatu egin zen. Elur betikorren behealdeko maila gero eta gorago zegoen eta, azkenean, herrialdeko kotarik altuenak baino gorago egon zen. Kostaldea hurbildu egin zen, eta, zenbait gorabeheraren ondoren, egungo kokapenetik hurbil geratu zen.
Jaizkibel mendiaren itsasertzeko hegalean 2003an egindako indusketetan, M. J. Iriartek eta A. Arrizabalagak giza hilobi bat aurkitu zuten, duela 8.300 urtekoa, Mesolitoko maskortegi batean. Ikerketa horien bilakaerak asko argi dezake nola igaro ziren leku horretako azken ehiztari-biltzaileak gure herrialdean Neolitoan zehar ezarri ziren ekoizpen ekonomietan jardutera.

Neolitoa.
Gaur egun, oso gutxi dakigu periodo horretako Hondarribiari buruz. Garai hartan, ardi, ahuntz eta behi aziendak sartu ziren, baita, geroago, txerri aziendak ere.
Aurrerapen handi hori gertatu eta gutxira, metalurgia ere sartu zen herrialdean. Europako gainerako lurraldeetan bezala, kobrea izan zen ezagututako lehen metala; izan ere, neurri handi batean, elementu hori, urrea bezala, natiboa da naturan, eta erraz lantzen da. Beraz, puru aurki daiteke eta ez dago landu aurretik galdatu beharrik.
Garai horietakoak dira gure dolmenak; batik bat, Kalkolitokoak (kobrea) eta Brontze Arokoak. Gaur egun, bost dolmen daude Hondarribian, Jaizkibel mendian.
Dolmenak hildakoak ehorzteko hilobiak ziren. Hainbat aldiz erabiltzen zituzten; izan ere, zenbait dolmen txikitan, gorpu bat baino gehiago lurperatuta zeudela ikusi izan da (10 eta 20 bitartean).
Hondarribiko dolmenen tamainari eta horien ganberaren barruan geratzen denari erreparatuta, mendiko mota txikikoak direla esan daiteke.
Hildakoen gorpuen ondoan, zenbait gauza jartzen zituzten (zeramikako piezak, armak, apaingarriak, etab.), baita janaria ere.
Leku argitsuetan jartzen zituzten; esaterako, muinoetan, mendi kordalen goialdean eta artzainek beren saldoekin bazkaleku garaietara iristeko erabilitako bideen ondoan. Horrelako lekuetan daude Hondarribiko dolmenak.
Hondarribia inguruan, dolmen ugari daude; adibidez, Errenteriako, Oiartzungo, Sarako, Askaingo eta Urruñako mendietan. Azken leku horietako dolmenak Larrungo mendigunean daude.
Beste garai batzuetan, gorpuak dolmenetan eta tumuluetan lurperatzeaz gain, haitzuloetan ere lurperatzen zituzten; batzuetan, haitzulo txikietan, haitzulo horietako leku ezkutuetan, hain zuzen. Horrelako hilobi asko daude kareharrizko mendiguneak eta, beraz, haitzuloak dauden lekuetan. Baina ez Hondarribian, nahiz eta, Jaizkibel mendian, harrien azpiko babeslekuetan, etorkizunean agertzeko aukera dagoen.
Brontze Aroaren amaieran eta Lehen Burdin Aroan zehar –hots, Kristo aurreko bigarren milurtekoaren amaieran eta lehen milurtekoko lehen erdialdean–, jatorri indoeuroparreko giza taldeak Euskadira iritsi ziren, Erdialdeko Europatik. Talde horiek Pirinioen mendebaldeko gunetik igaro ziren eta, batik bat, Araban eta Nafarroan kokatu ziren.
Edonola ere, herrialdeko iparraldean –batez ere, Gipuzkoako ekialdean eta Pirinioetako bi isurialdeetan–, zenbait nekropoli egin zituzten. Nekropoli horiek bertikalki sartutako harriez egindako zirkuluak ziren; zirkulu horiek gehienak 5 eta 12 m-ko diametroa dute. Pirinioetako zirkulu edo cromlech horiek taldekatuta egoten dira; oro har, hiru zirkuluko edo gehiagoko multzotan daude, baina, zenbaitetan, hogei baino gehiagokoak dira multzo horiek.
Hondarribian, zenbait cromlech multzo daude. Esate baterako, Jaizkibelen, Jaizkibel II izendapenean, 5 cromlecheko multzo bat dago. Itsasoaren gaineko 375 metro inguruko altueran daude, kordalaren tontorraren ondoko muino batean. Zirkulu horietako batzuk desitxuratuta daude, eta zaila da haiek ezagutzea; izan ere, lekuko bertikal edo ortostatuak desagertu egin dira, eta beste batzuk bertako landarediak estalita daude.

 


La Ville
Victor Hugo, dans son carnet de voyages « Les Pyrénées » décrivait Fontarrabie comme « la silhouette d'un village en or, avec un clocher pointu, au fond d'un golfe bleu, sur une immense extension ». Quelques années auparavant, pendant la première guerre carliste, Stendhal avait aussi visité Fontarrabie comme il le décrit dans ses « mémoires d'un touriste ». De nombreux voyageurs et écrivains ont fait référence à Fontarrabie dans leurs journaux et guides, avec des visions différentes : de celle des romantiques qui virent dans ses murailles et palais des réminiscences arabes à celle des « costumbristas » ou des réalistes comme Pío Baroja qui y voyaient un simple village de pêcheurs et une ville fortifiée décadente. On peut dire en tout cas qu'elle ne laisse personne indifférent.

Fontarrabie est une ville située à l'embouchure du fleuve Bidassoa sur la côte basque. Elle est très bien desservie avec son aéroport et la gare internationale de Irun à quelques kilomètres, ainsi que grâce à un solide réseau de routes qui la relie au reste de l'Europe.

Son climat atlantique est caractérisé par ses hivers et ses étés doux. À la fin du XIX e siècle, de nombreux estivants s'établirent dans notre ville et conditionnèrent ainsi l'architecture et l'urbanisme.

La ville fut élargie pour accueillir de nouvelles villas et lotissements qui redéfinirent la physionomie de Fontarrabie. Sa population de 16 000 habitants est répartie dans plusieurs quartiers aux identités bien différenciées : la vieille ville, le quartier marin et les versants du mont Jaizkibel parsemé de mas rustiques. En été cette population peut atteindre les 40 000 habitants, qui lui donnent un caractère dynamique. Les nombreuses activités culturelles et sportives ainsi que ses célèbres fêtes sont un attrait indéniable pour le visiteur.

Son économie est principalement basée sur les services. C'est grâce à la pêche, qui occupe encore une partie importante des activités quotidiennes des habitants de Fontarrabie et à une agriculture de type familial que l'offre gastronomique de la ville est un échantillon savoureux et varié de notre cuisine.

Elle dispose d'un patrimoine culturel et artistique important, hérité d'une riche histoire qui attire de nombreux visiteurs, puisqu'il s'agit d'une des rares villes fortifiées du Pays basque. Ses murailles, dont une grande partie est toujours présente et en constante rénovation lui donnent une physionomie particulière et évoquent un passé épique qui imprègne chaque coin, chaque ruelle et chaque place d'odeurs, de saveurs et de sons qui nous renvoient à d'autres époques.

Prehistoire Le Paléolithique
Fontarrabie est situé dans l'un des rares endroits de la géographique basque où l'on peut apprécier des traces de présence humaine datant au moins du Paléolithique Moyen, il y a plus de 50 000 ans.
Le Paléolithique Supérieur date de 40 000 ans à 10 500 ans avant nos jours. Cette époque s'est déroulée dans une recrudescence climatique importante, particulièrement il y a 18 000 ans. C'est à cette ère que survinrent les périodes les plus froides de la dernière glaciation, la glaciation du Würm. Tout ceci obligea les groupes humains du Pays à quitter une grande partie des terres méridionales pour se réfugier dans les grottes du versant Atlantique, beaucoup mieux abritées que les terres d'altitude d'Alava et de Navarre. La côte était placée loin de sa situation actuelle. Nous connaissons un gisement du Paléolithique Supérieur sur le Cap Higuer.

Le Mésolithique
Il s'agit d'une époque de transition entre le Paléolithique et le Néolithique. Elle va connaître une lente transformation du paysage. Le climat s'adoucit. La limite inférieure des neiges perpétuelles augmente jusqu'à dépasser les cotes les plus hautes du Pays. La ligne côtière se rapproche et s'établit, après quelques variations, près de sa situation actuelle.
Les fouilles réalisées sur le versant côtier du mont Jaizkibel par M. J. Iriarte et A. Arrizabalaga en 2003 ont mis à jour un enterrement humain dans un contexte d'amas de coquillages mésolithique, daté de 8300 ans. La progression de ces recherches peut permettre de connaître le cheminement des derniers chasseurs – pêcheurs de la région vers les économies de production qui s'établissent au cours du Néolithique dans le Pays.

Le Néolithique.
Nous n'avons aujourd'hui que très peu d'informations sur Fontarrabie à cette époque. C'est à cette époque que pénètrent dans le Pays les élevages d'ovins, de caprins, de bovins et plus tard de porcins.
Peu après cet énorme progrès, la métallurgie fait aussi son entrée dans le Pays. Comme dans le reste de l'Europe, le premier métal connu est le cuivre. Ceci est en grande partie dû au fait que cet élément, comme l'or se trouve à l'état brut dans la Nature et qu'il est facile à transformer. Il peut en effet être trouvé pur et n'a pas besoin d'être fondu.
Nos dolmens datent de cette époque, et particulièrement du Chalcolithique (cuivre) et de l'Âge de Bronze. Nous en connaissons actuellement 5 exemplaires à Fontarrabie, tous à Jaizkibel.
Le dolmen était une sépulture dans laquelle les morts étaient inhumés. Il était réutilisé de nombreuses fois ; on a pu ainsi voir 10 à 20 individus enterrés même dans les dolmens de petite taille.
Les dolmens de Fontarrabie, étant donné la taille de leur catafalque et ce qui reste de leurs chambres, étaient du type petit de montagne.
On déposait à côté des corps des mots des trousseaux variés (céramique, armes, objets de décoration) et des aliments.
Ils étaient situés dans des lieux illustres, comme des coteaux, la partie supérieure des cordillères de montagne, à côté des chemins empruntés par les bergers pour accéder avec leur troupeau aux pâturages d'altitude. C'est là que se trouvent les dolmens de Fontarrabie.
Autour de Fontarrabie, sur les monts de Renteria, Oiartzun, Sare, Ascain et Urrugne il existe de nombreux autres dolmens. Ces derniers se trouvent autour du massif de La Rhune.
À cette époque les hommes enterraient les morts dans les dolmens et les catafalques mais aussi dans des grottes, parfois de petits caveaux dans lesquels ils choisissaient les coins les plus reculés. Il en existe un grand nombre dans les régions du Pays où abondent les massifs calcaires et donc les grottes. Mais ce n'est pas le cas de Fontarrabie, même s'il n'est pas impossible que nous en trouvions à l'avenir dans les refuges sous roche existants à Jaizkibel.
Pendant la fin de l'Âge de Bronze et le début de l'Âge de Fer, c'est à dire à la fin du second millénaire et dans la première moitié du premier millénaire avant le Christ on voit arriver au Pays basque des groupes humains d'origine indo-européenne, en provenance d'Europe centrale. Ces groupes traversent par la partie occidentale des Pyrénées et s'établissent particulièrement en Alava et Navarre.
Dans tous les cas, ces groupes dans la région septentrionale du Pays, particulièrement dans l'Est de Gipuzkoa et sur les deux versants des Pyrénées construisent plusieurs nécropoles consistant en des cercles de pierres enfoncées verticalement qui peuvent atteindre pour la plupart de 5 à 12 mètres de diamètre. Ces cercles ou cromlechs pyrénéens sont en général organisés en groupe de plus de trois, et même parfois de plus de vingt.
À Fontarrabie nous connaissons certains de ces exemplaires. À Jaizkibel il existe un ensemble de 5 cromlechs appelé Jaizkibel II. Il se trouve à 375 mètres d'altitude au-dessus de la mer, sur un petit coteau à proximité de la crête de la cordillère. Certains de ces cercles sont défigurés et il n'est pas facile de les reconnaître étant donné que certains des témoins verticaux ou orthostates ont disparu et que d'autres sont recouverts de végétation.

 

Église paroissiale de santa maría de la asunción et del manzano
Construite sur les ruines d'anciennes murailles, cette église est située au centre de la vieille ville. De style gothique avec des ajouts de la renaissance et baroques. Il s'agit d'une construction avec des éléments qui vont du XV e au XVII e siècle. La sacristie fut érigée dans la première moitié du XVII e siècle sur l'enceinte médiévale. Le clocher baroque du XVII e siècle fut construit par Francisco de Ibero sur une maison-tour précédente.

Le sol de l'église a base de croix latine avec trois nefs à différentes hauteurs. On peut y admirer la voûte étoilée sous le chœur sur laquelle repose un arc en segment très richement décoré avec notamment une iconographie religieuse et héraldique variée. On retiendra notamment la représentation de la Trinité comme une figure à trois têtes qui se confondent et portant dans ses mains un triangle équilatéral. Selon certains spécialistes, il s'agit de l'unique représentation de ce type encore existante dans la péninsule ibérique, et sûrement l'une des rares toujours présentes en Europe.

L'église a deux accès de l'extérieur. L'accès principal est situé dans la rue Mayor. Ce parvis principal, dont la construction fut commandée en 1566, présente un aspect hybride entre le gothique et le style renaissance. Un grand arc décoré de caissons encadre le portail proprement dit divisé en deux parties par un meneau sur lequel est placé un entablement classique couronné par un fronton qui présente en son centre l'image de la Vierge de l'Assomption.

Le côté nord abrite la partie la plus ancienne de l'église avec un portail simple composé de trois archivoltes en forme d'arc en anse de panier qui rappelleraient le gothique flamboyant ou élisabéthain. C'est là que se trouve le premier blason de la Ville. Cette façade contient de nombreux éléments intéressants comme le portail déjà cité, la forme et le tracé de ses fenêtres et la crête qui la couronne. Cette crête, en deux hauteurs, n'est pas ajourée et se compose de deux parties : d'une part, l'œuvre totalement gothique avec une décoration basée sur des cercles emplis de tracés flamboyants et, sur celle-ci une bande avec une décoration végétale schématique semblant nettement postérieure qui paraît répondre au souhait de surélever ces murs latéraux pour installer la toiture en bâtière.

La façade Sud attire les regards avec les quatre énormes fenêtres (dont l'une n'est pas visible) percées au début du XX e siècle et la crête avec une décoration ajourée typique du gothique final. Il faut aussi souligner le fragment d'archivolte situé dans la partie inférieure de l'extrémité la plus occidentale de cette façade – utilisé comme matériau de construction – et qui peut appartenir à l'église d'origine. On retiendra aussi le graffiti de la forme architecturale grandeur nature – situé sous l'une des fenêtres citées – gravé dans la pierre et qui reproduit des éléments de la crête et un étage de la corniche du clocher.

La muraille entoure de près l'église par sa partie Est, et on remarquera le Chemin de Ronde qui traverse les appuis et est parfaitement intégré dans l'architecture de l'église. On soulignera la robustesse et le caractère défensif de la tête de l'église.

Aux XIX e et XX e siècles se produisirent de grandes transformations comme le remplacement du retable renaissance en bois exécuté par Joanes de Iriarte – qui avait lui-même remplacé un autre retable gothique construit en albâtre anglaise – par un autre de style néoclassique. Des fragments des retables remplacés sont conservés dans la sacristie. Cette sacristie renferme aussi de délicats vêtements, dont certains furent utilisés lors du mariage entre l'Infante Marie Thérèse d'Autriche, fille de Philippe IV, avec le roi de France Louis XIV. On y trouve notamment les chasubles, les capes et les tiares bordées de soie et richement décorées de motifs d'inspiration orientale.

Protección:
 Édifice déclaré Monument historique (Décret espagnol 265/1984, du 17 juillet, journal officiel du Pays basque nº 132 du 4 août 1984).
Adresse : Calle Mayor s/n
Réservations et visites guidées : Office du Tourisme. Calle Javier Ugarte, 6. Tél.: + 34 943 64 54 58 ; Fax : + 34 943 64 54 66
Château de Charles Quint
Forteresse construite sur les ruines d'un château médiéval situé sur le point le plus élevé du promontoire, dans la vieille ville, et qui surplombe l'embouchure de la Bidassoa.

Sa construction d'origine est attribuée à Sancho Abarca de Navarre ; elle fut ensuite élargie et fortifiée en 1190 par un autre roi navarrais, Sancho el Sabio. La façade sobre correspond à l'époque de Charles Quint. C'était à la fois un château et un palais. Il était composé de six étages pour le repos des troupes, les entrepôts, les réserves de munition et de poudre, les cachots et les écuries. Il a été aménagé en 1968 comme Parador de Tourisme (hôtel de luxe) ( http://www.parador.es ). Cet immeuble a été déclaré Monument historique (Décret espagnol 265/1984, du 17 juillet, journal officiel du Pays basque nº 132 du 4 août 1984).

Protección:
 Édifice déclaré Monument historique (Décret espagnol 265/1984, du 17 juillet, journal officiel du Pays basque nº 132 du 4 août 1984). .
Adresse : Plaza de Armas, 14
Visites : Il est possible d'entrer dans la cafétéria située au rez-de-chaussée ainsi que dans la cour intérieure.


Maison Casadevante
Immeuble baroque de formes régulières et toiture en bâtière situé dans la vieille ville. Dans la façade principale se trouvent des orifices disposés de manière symétrique sur trois axes, tous encadrés par des moulures. Au rez-de-chaussée flanqué de deux fenêtres de chaque côté on pourra remarquer l'accès central encadré d'une colonne à chapiteau doré sur lequel est disposée une entablure avec des triglyphes et des métopes à rosettes avec un fronton à pyramides à billes aux extrémités et une ouverture au centre pour accueillir l'un des trois balcons individuels du premier étage. Ces balcons sont couronnés par un fronton triangulaire interrompu en son centre où figure le blason. On soulignera au second étage de nouveau trois ouvertures avec des balcons pourvus d'un garde-fou. Cette façade principale se termine sur une corniche à moulures et un double jeu de corbeaux taillés. C'est actuellement un hôtel.

Protection:
Édifice compris dans l'Ensemble Monumental qualifié et avec un niveau de protection moyen. (JO du Pays basque, nº21, du 30 janvier 2001).
Adresse :Calle Mayor, 5

 


Fêtes NOËL
Plusieurs événements ont lieu pendant cette période de fin d'année. Par exemple depuis le jour de la fête de l'Immaculée Conception , une Crèche est installée sur la Plaza de Armas ; elle représente Noël dans le monde rural et pêcheur. Par ailleurs des habitants de la ville présentent une crèche vivante et la veille de l'Épiphanie a lieu l'Adoration des Rois Mages à l'Enfant Jésus.

CARNAVAL
Pendant ces fêtes ont lieu plusieurs événements et défilés traditionnels basques, « Mairuak », ou autres comme le défilé qui a lieu le dimanche midi et qui donne lieu à des récompenses aux meilleurs déguisements, aux meilleures présentations et aux meilleures chorégraphies.

SEMAINE SAINTE
Il faut particulièrement souligner la procession du Vendredi Saint. Il s'agit de l'une des plus anciennes de Gipuzkoa, avec la présence de « Pasos » et de statues de grande valeur qui année après année sont transportées par des habitants de la ville. On remarquera notamment la présence des Apôtres, incarnés par les membres de plusieurs familles qui se relaient de génération en génération. Comme pour les soldats romains.

Le Dimanche de Pâques a lieu la représentation des « Jaungoiko Artzaileak » (Guardazaileak) qui se présentent dans l'Église la Résurrection du Christ. Dans l'église aussi a lieu la Ttopara ou rencontre entre la Vierge et Jésus Ressuscité.

Ce même jour on pourra assister à une représentation de Bertsolaris dans la rue Mayor ainsi qu'une Sokamuturra .

HERRI KANTA
À l'occasion de cette fête célébrée en juin, les chorales populaires locales, avec plus de 200 chanteurs, offrent un concert sur la place de Gipuzkoa, et interprètent des chansons populaires en Euskera. Pendant la journée, ces chorales chantent dans les différentes rues de la ville et organisent un déjeuner populaire.

MARCHÉ MÉDIÉVAL
Organisé dans la vieille ville pendant un week-end du mois de juin. Dans ce marché les visiteurs pourront retrouver les marchés d'antan d'alimentation et d'artisanat. En outre toute la vieille ville se pare pour l'occasion et on organise des jeux d'époque comme du tir à l'arc, des échecs, des labyrinthes, etc.

KUTXA ENTREGA
La « Kutxa entrega » est organisée le 25 juillet, fête de la Saint Jacques. À cette occasion, un défilé de pêcheurs menés par leur chef se déplace de la Confrérie de Saint Pierre à la Paroisse de la Ville, pour renouveler les charges et les documents de la confrérie. La Kutxa est un coffre portée par une jeune fille de pêcheur accompagnée par de jeunes pêcheurs qui portent des pagaies. Dans cette procession défilent les responsables des pêcheurs mais aussi les autorités locales et territoriales liées au secteur de la pêche. De retour de l'église et devant l'Arc de la Confrérie de Saint Pierre, la jeune qui transporte la Kutxa tourne au son de la musique interprétée par l'Orchestre de la ville. La tradition dit que plus la jeune fille tourne et meilleure sera la pêche pendant l'année.

HERRI GIROA
Marché d'artisanat et d'alimentation du Pays Basque, et qui a lieu le troisième week-end du mois d'Août. Le marché est installé dans la Vieille Ville et est en général accompagné de danses basques, ainsi que d'exhibitions de sport rural.

FÊTES PATRONALES
Elles ont lieu du 6 au 11 septembre, en honneur à la Vierge de Guadalupe et le jour principal est le 8. Ce jour-là a lieu le vœu à la Vierge de Guadalupe que la ville réalise depuis le siège de 1638. Pendant les fêtes ont lieu plusieurs activités comme des jeux pour les enfants, des matches de pelote basque, de la musique et des concerts pour tous les âges. Le 11 a lieu le « Baserritar Eguna », dont les actes principaux ont lieu sur l'Alameda et qui consistent en un marché de produits de la terre, ainsi que des représentations de bertsolaris et un concours de tirage de pierre par des bœufs. Pendant toute la journée la musique traditionnelle basque est présente dans la ville.

 
Comment y aller
Fontarrabie
Il s'agit d'une ville de 14 000 habitants à l'extrême est de la Côte basque.
Aux pieds du Mont Jaizkibel (le plus haut de la Corniche de Cantabrie), baignée par le Golfe de Gascogne et la Baie de Txingudi (qui forme l'embouchure du fleuve Bidassoa), la ville se trouve dans un emplacement privilégié bien desservi facile d'accès et compose une frontière naturelle avec Hendaye au Pays basque français.
À 20 minutes à peine de Saint Sébastien, et à une heure de Bilbao et de Pampelune, Fontarrabie accueille l'Aéroport de Saint Sébastien d'où décollent tous les jours des vols vers Madrid et Barcelone.

Par route
L'autoroute A8 Bilbao – Béhobie, la nationale 1 et la nationale 121 qui vient de Pampelune, toutes terminent à Irun.
Les deux villes (Fontarrabie et Irun) se jouxtent, il n'est donc pas difficile de se rendre à Fontarrabie. Irun est par ailleurs le passage obligé si vous voulez passer en France par la route.

En avion
L'aéroport de Saint Sébastien se trouve dans la ville de Fontarrabie. Avec des vols quotidiens vers Madrid et Barcelone qui atterrissent directement dans la ville et nous permettent aussi de l'admirer du ciel.
Téléphone d'information sur les vols : 943 64 22 40

En train
À la Gare Internationale d'Irun arrivent et partent des trains vers toutes les destinations d'Europe. Une ligne d'autobus avec un arrêt à cinq minutes à peine de la Gare relie la gare à Fontarrabie toutes les dix minutes. Il y a aussi une station de Taxis à côté de la Gare.
Téléphone d'information sur les trains : RENFE: 943 61 67 08
Chemins de Fer basques  : 943 61 76 33

En bateau
Depuis le port de plaisance d'Hendaye, un bateau part toutes les 15 minutes vers Fontarrabie et traverse en quelques minutes la baie de Txingudi. Une manière agréable et simple d'arriver au cœur même de la ville.

 

Horaire des vols


Bateau Fontarrabie - Hendaye


Autobus interurbains Fontarrabie – Saint Sébastien


Autocars Urbains Irun – Fontarrabie (AUIF)


How to get there 
Hondarribia

It is a town with a population of 14,000 inhabitants located on the east side of the Basque Coast.
At the foot of Mount Jaizkibel (the highest on the Cantabrian Coast), bathed in the Cantabrian Sea and the Txingudi Bay (which forms the River Bidasoa estuary), it is in a privileged location that is complemented by its easy access and its condition as a natural frontier with Hendaye in the French Basque Country.
At only 20 minutes away from San Sebastian, at an hour from Bilbao and Pamplona, San Sebastian Airport is situated in Hondarribia from which flights to Madrid and Barcelona depart every day.

By road
The A 8 Bilbao-Behobia motorway, the N-1 and the N-121 coming from Pamplona all lead to Irun.
Both towns (Hondarribia and Irun) are adjacent, so we have no difficulty in getting there. Likewise, we have to go through Irun if we want to cross into France by road.

By air
San Sebastian Airport is located in the municipal area of Hondarribia. With daily flights to Madrid and Barcelona, and since flights land directly in the town, it lets us see the town from the air.
Flight information telephone number: 943 64 22 40

By train
Trains arrive from and depart for any destination in Europe from the International Irun Station. A bus route with a bus stop just five minutes from the station connects with Hondarribia every ten minutes. There is also a taxi stand next to the station.
Train information telephone number: RENFE: 943 61 67 08
Basque Railways: 943 61 76 33

By boat
Every 15 minutes, a boat leaves the sports port of Hendaye that takes us to Hondarribia by crossing the Txingudi Bay in a few minutes. It is a pleasant and simple way to get to the very centre of the town.

 

Flight times


Hondarribia-Hendaye boat


Hondarribia-Donostia intercity buses


Irun-Fuenterrabia (AUIF) town buses


The Town
In his book on travel, “Los Pirineos” (“The Pyrenees”), Victor Hugo described Hondarribia as the “silhouette of a town of gold, with a sharp bell tower, in the depth of a blue gulf, in an immense area”. Some years previously, during the first Carlist War, Stendhal visited Hondarribia as explained in his “memories of a tourist”. Many travellers and writers have referred to Hondarribia in their diaries and guide books. There have been different views from the romantics who saw Arab references on its walls and palaces to the authors who write about local customs or the realists like Pio Baroja who saw a simple town of fishermen and a decadent walled town. The truth is that it left nobody indifferent.

Hondarribia is located at the estuary of the River Bidasoa on the Basque coast. It is very easily accessible. It has an airport and the international Irun station is a few kilometres away. It also has a good road network that connects it to the rest of Europe. Its Atlantic climate is characterized by mild winters and summers, which, along with the beach and the magnificent hotel and sports infrastructures, makes it very attractive for tourism. At the end of the nineteenth century, an important summer camp was established in our town, which determined the architecture and town planning.

Suburbs were created where villas and estates were built in an orderly fashion which redefined Hondarribia’s appearance. It has more than 16,000 inhabitants who live in several neighbourhoods with different identities: the old quarter, the sea district and the side of the Jaizkibel Mountain where the farmhouses are scattered. In the summer, the population is over 40,000, making it dynamic. The numerous cultural and sports activities, along with its famous fiestas, are an added attraction for visitors.
Its economy is based on services. Fishing, which is still an important part in the day-to-day work of the people of Hondarribia, along with family agriculture, make the gastronomy a rich and varied sample of our cooking.

Hondarribia has an important cultural and artistic heritage, rich in history, which attracts numerous visitors, for it is one of the few fortified towns in the Basque Country. Its walls, most of which are still standing and are constantly being restored, give it a special appearance by evoking an epic past and by impregnating every corner, alley and square with aromas, flavours and sounds that take us back to other times.


In his book on travel, “Los Pirineos” (“The Pyrenees”), Victor Hugo described Hondarribia as the “silhouette of a town of gold, with a sharp bell tower, in the depth of a blue gulf, in an immense area”. Some years previously, during the first Carlist War, Stendhal visited Hondarribia as explained in his “memories of a tourist”. Many travellers and writers have referred to Hondarribia in their diaries and guide books. There have been different views from the romantics who saw Arab references on its walls and palaces to the authors who write about local customs or the realists like Pio Baroja who saw a simple town of fishermen and a decadent walled town. The truth is that it left nobody indifferent.

Hondarribia is located at the estuary of the River Bidasoa on the Basque coast. It is very easily accessible. It has an airport and the international Irun station is a few kilometres away. It also has a good road network that connects it to the rest of Europe. Its Atlantic climate is characterized by mild winters and summers, which, along with the beach and the magnificent hotel and sports infrastructures, makes it very attractive for tourism. At the end of the nineteenth century, an important summer camp was established in our town, which determined the architecture and town planning.

Suburbs were created where villas and estates were built in an orderly fashion which redefined Hondarribia’s appearance. It has more than 16,000 inhabitants who live in several neighbourhoods with different identities: the old quarter, the sea district and the side of the Jaizkibel Mountain where the farmhouses are scattered. In the summer, the population is over 40,000, making it dynamic. The numerous cultural and sports activities, along with its famous fiestas, are an added attraction for visitors.
Its economy is based on services. Fishing, which is still an important part in the day-to-day work of the people of Hondarribia, along with family agriculture, make the gastronomy a rich and varied sample of our cooking.

Hondarribia has an important cultural and artistic heritage, rich in history, which attracts numerous visitors, for it is one of the few fortified towns in the Basque Country. Its walls, most of which are still standing and are constantly being restored, give it a special appearance by evoking an epic past and by impregnating every corner, alley and square with aromas, flavours and sounds that take us back to other times.


Prehistory
The Paleolithic Period
Hondarribia is among the few Basque areas with evidence of human presence that can be traced at least to the Medium Paleolithic era, more than 50,000 years ago.

The Superior Paleolithic era ranges from about 40,000 years ago to about 10,500 years ago. This all takes place at a time when there were great changes in the climate, especially about 18,000 years ago. It is during this time when the coldest periods of the last glaciation take place, the Würm glaciation. This all made the country’s groups of humans leave the southern lands to a large extent to take refuge in the caves in the valleys of the Atlantic slopes, which were much warmer than the highlands of Alava and Navarre. The coastline was far from its present situation. We know of a Superior Paleolithic site in Cape Higuer.

The Mesolithic Period
This is a transition period between the Paleolithic and the Neolithic periods. During this time, the landscape is slowly changing. The climate is becoming milder. The lower limit of the perpetual snowfalls is ascending until it remains at the highest levels of the country. The coastline is approaching and, after some oscillations, will remain close to its present situation.
In the excavations carried out by M. J. Iriarte and A. Arrizabalaga in the year 2003 on the coastal side of Mount Jaizkibel, a human grave appeared in the form of a Mesolithic shell hole, traced back to 8,300 years. The progress of this research could give important information for discovering the passage of the last hunter-gatherers in the area towards productive economies that become established in the country during the Neolithic period.

The Neolithic Period.
At this moment in time, we know very little about Hondarribia during this period. It is in this era when sheep, goats, cattle and later pigs come into the country.
Shortly after this enormous advancement, metallurgy also starts to appear in the country. As in the rest of Europe, the first metal to become known was copper. This is basically due to the fact that this element, like gold, is native to nature and it is easy to work with. It may, indeed, be found pure with no need to smelt it previously.
Our dolmens belong to these periods, especially to the Calcolithic (copper) age and the Bronze Age. In Hondarribia, we know so far of at least 5 examples, all of them in Jaizkibel.
The dolmen was a tomb in which the dead were buried. It was re-used several times, for even in small dolmens 10 to 20 persons have been found to be buried.
Due to the size of their burial mounds and to what is left of their chambers, the Hondarribia dolmens belonged to the small mountain type.
Different items (ceramics, weapons, decorations) and food were placed along with the bodies of the dead.
They were placed in conspicuous places such as in mountain passes, the higher part of mountain ridges, or alongside the paths that the shepherds used to get to the high pastures with their flocks. That is the situation of the Hondarribia dolmens.

On the hills of Errenteria, Oiartzun, Sara, Askain and Urruña, all round about Hondarriba, there are many other dolmens. These last ones are found around the Larrun massif.
During these periods, as well as burying the dead in dolmens and burial mounds, they also buried them in caves, sometimes in small ones, in some cases choosing remote areas. There are many in those areas of the country where there is an abundance of limy massifs and, therefore, caves. However, this is not the case of Hondarribia, although they may appear in the future in the shelters under rocks that exist in Jaizkibel.

During the end of the Bronze Age and at the beginning of the Iron Age, i.e. at the end of the second millennium and in the first half of the first millennium b.c., groups of Indo-European humans from Central Europe begin coming to the Basque Country. These groups cross through the western area of the Pyrenees and settle especially in Alava and Navarre.
In any case, in the northern area of the country, especially to the east of Guipuzcoa and on both sides of the Pyrenees, these groups build a series of cemeteries consisting of circles of stones dug in vertically, the immense majority of which may measure from 5 to 12 metres in diameter. These circles or Pyrenee cromlechs generally tend to be regrouped in more than three, and in some cases may be more than twenty.

We know of some of these examples in Hondarribia. In Jaizkibel, under the name of Jaizkibel II, there is a group of 5 cromlechs. They are at an altitude of about 375 metres above sea level in a small pass next to the crest of the mountain. Some of these circles are disfigured and it is not easy to recognize them, for some of the vertical markers or orthostats have disappeared, while others are covered by the vegetation of the area.

The Roman Era 
The pre-Roman situation in the Guipuzcoa area.
Going by the information obtained from the archaeological research of the last years of the Iron Age, it is thought that the Guipuzcoa territory was an area where three different cultures converged: the Aquitaine world that appeared on the Bidasoa, the Vascon culture which would occupy the western area and would reach the Leitzaran, and the Celtic, Cantabrian or the Celtiberian culture, which would spread to the central, eastern and northern areas.

With regards to the Vascons, information reflects their presence even in the middle valley of the Ebro, spreading out from the foothills of the Pyrenees and reaching the coastal area around the Bidasoa. We know several of their cities. Pompaelo must have been founded by Pompey in the year 75 b.c. as a settlement for his troops. The road that joined the Mediterranean coming from Tarragona (Tarraco) and the Atlantic in Irun (Oiasso) crossed through his territory, as well as the western passes in the Pyrenees.

Archaeological evidence
There is more evidence in the coastal area, at least with settlements in Zarautz, Donostia and at the Bidasoa estuary. The signs on the coast are inscribed on the navigation route on the Atlantic coast, and offer support enclaves to sea activities. In this context, the Oiasso civitas in Irun are outstanding, which has a regional port located on the main artery of the Biscay Gulf which is equidistant from another two important ports, Burdeos (Burdigala) and Santander ( Portus Victoriae Ioliobrigensium)
We propose that the incorporation of the area belonging to the municipal boundary of the town of Hondarribia to the Roman territory be done through the Oiasso civitas. The influence of these civitas reached – at least – both shores of the estuary until the mouth, and we know of signs of that period in the walled area of Hondarribia close to the Ondarraitz beach (Hendaye), in Mount San Marcial, in Jaizkibel and at the foot of the San Telmo castle , in the Higer inlet and in the town area that has been identified in the heart of Irun.
When the Romans arrived, Hondarribia was – as understood from Estrabon’s comment – the land of the last Vascon towns on the Ocean, in the region of Oiasso, on the coast. This ethnic relationship would be confirmed by the Pyrenee cromlechs at Jaizkibel.
In 1926, Professor Schulten came to the town convinced that the Venus cape mentioned by the poet, Avieno, following the wanderings of a sixth century b.c. Massaliot navigator, was in Higer.
In 1961, the first Roman objects were recognized in the Asturiaga anchorage. The so-called “Higer bronzes” were recovered in 1984 at the same site and in 1998, while excavations were being carried out for the building of a block of houses in Pampinot Street in the historic quarter, a set of dishware and ceramic objects appeared that are typical of the empire period in the first and second centuries. These three discoveries confirm the presence of Romans in Hondarribia and they become the first guidelines for research which, from being a first chance finding as in the case of the anchorage shipwrecks, now offered the possibility of a stable settlement through the Pampinot findings.

 

 Middle Ages 
After the disappearance of Oiasso, until the twelfth century, we know little about what happened in the Bidasoa estuary. Did the human settlement disappear? Did the inhabitants scatter, or to the contrary did some kind of population remain? Historiography sources shine little light on this. At this moment in time, archaeology gives no clues on this.

The arrival of the Barbarians in 409 meant a period of relative unrest for the northern part of the peninsula. In 429 it had to bear the presence of the Asding Vandals and in 456 the cruel sea depredation of the Heruls. On the Cantabrian and Vascon coast, once they had overcome the conflictive period, which was short, they resumed their relations with Aquitaine. From the second half of the sixth century, the northern Cantabrian coast depended on the Merovingian kings and leaders to whom it paid taxes, while it continued its relations with Gaul.

The Spanish historians thought that the Pyrenees were the natural frontier between the Merovingian and the Visigothic fields of action, but the excavations carried out in Aldaieta (Nanclares de Gamboa in Alava) and in Buzaga (Elorz, Navarre) support the suspicions from years ago, after the excavation of the Frank cemetery, of Merovingian territory as far as Cantabria.

The name of Hondarribia will not appear for the first time until 1180. In the charter granted by the Navarre king, Sancho VI the Wise, to San Sebastian it appears as Undarribia. After Alphonso VIII’s conquest of Guipuzcoa in 1200, he awards foundation charters to several settlements, among which is Hondarribia on April 18th, 1203, in order to consolidate the conquered territories. In the opinion of Jose Luis Orella, both Hondarribia and Getaria are founded by Navarre before the Castilian conquest.

The town of Hondarribia will be constituted by Gascons as an autoctonous population. The Gascons from Bayonne settled on the coast of Guipuzcoa and worked in navigation and trade. These Gascon families will initially have an endogamy relationship which will disappear at the end of the Middle Ages when they will become related to the autoctonous lineages.

From the thirteenth century until the Middle Ages, Hondarribia will be one of the referent ports in the Cantabrian, it will form part of the Wetlands Fraternity and it will keep a close commercial relationship with the ports in the north of Europe. It will be the Navarre port from which Navarre products will be exported to the north of Europe.
It will also be an active fishing port. Whale catching was an important activity during the Middle Ages in the Gulf of Biscay. This activity can be seen on the council seal ring.

At the end of the fifteenth century, the relations between Castile and France will deteriorate and the frontier will become a battle area. In 1476, the town will be besieged and will be freed two months later by the Castilian troops. It will be given numerous privileges.
In 1498, our town will suffer a horrific fire that will destroy it almost entirely. Only 6 chateaux will remain standing. The rest of the buildings, most of which are wooden houses, will burn.


 

Modern Era 
At the beginning of the sixteenth century, Hondarribia will see a true urban revolution. The old medieval town destroyed by the fire in 1498 will be completely reformed. A new look for the town, a new church, a new castle and new walls are going to completely change the town’s appearance.
Relations between Charles V and Francis I of France are going to be terrible and half of Europe is plunged into a permanent war that will last almost the entire first half of the sixteenth century. Due to its geo-strategic position, Hondarribia will be completely involved in this war atmosphere. In 1521, during the Navarre war, it will be besieged and conquered by Franco-Navarre troops who will manage to keep it under their rule for three years. In 1524, once the Castile rebel revolts have been crushed, the emperor will have his hands free to act against Hondarribia. After conquering it, he will prepare a large fortification project and will build the bastioned area that we now know today and the castle. This project will form part of a much larger one the objective of which was to fortify the Pyrenee passes in order to defend against possible aggressions from France.

After Charles V’s death, the imperial politics of Philip II will have another different enemy: England. This new situation will move away the danger of French raids, but it will not bring peace. The Gulf of Biscay will become the new war scenario. This will affect the traffic of trade with the north of Europe and will require an enormous amount of ships and sailors from the Basque coastal towns. This situation will plunge the Basque maritime sector into a serious crisis that some of the towns will not be able to overcome. Hondarribia could not make up for the loss resulting from the competition from the port of Pasaje, under San Sebastian’s jurisdiction, and was plunged into a crisis that left it lethargic almost until the end of the nineteenth century.

Its strategic worth as a fortified town will continue to give it a power that it can use both in the General Meetings and in the court to get some privileges and especially since the 1638 siege. In June of that year, French troops under the Prince of Conde will besiege the town for two months until September 7th, when it will be freed after a long, heroic siege. After this siege, a number of privileges will be obtained, and especially it will be able to keep its powers that allow it to maintain its dependence on Irun.

During the eighteenth and nineteenth centuries, the town, in a serious economic crisis, will suffer the risk of the political situation. The wars against France, the Berwick siege in 1719 and the delegates’ in 1793 will confirm the loss of the town’s military worth and, therefore, the loss of influence in the powerful circles.


Contemporary Age 
In the nineteenth century, Hondarribia will suffer the ravages of the Carlist wars. During the first war, the town will be taken by the Pretender’s troops and it will resist the attacks from General Lacy Evans’ English Auxiliary Legion. After the fall of Irun in May, 1837, the town surrendered to Espartero and Evans’ troops.

During the second Carlist war, the town will remain in liberal hands, although the surrounding areas will be the Carlist groups’ territory. After the end of this conflict, the town, almost ruined, will find a way out of its economic situation. With the birth of summer holidays, a new possibility will be seen for Hondarribia to economically re-emerge.
Two suburbs will be planned that will change the town’s appearance. A decision will be taken to expand the centre by opening the town towards the sea. It will gain land from it and the countryside and, little by little, an important tourist sector will arise. The fishing industry, reduced at that time to a small fleet, will undergo a strong development and will become one of the most important fleets in the Cantabrian.

The arrival of the Republic will be seen with great expectation. The republican coalition will clearly win the municipal elections. During the Civil War, the town will remain faithful to the government until it falls into the hands of Franco’s troops in September, 1937. After Franco’s regime and with the arrival of the democracy, the town will see a new urbanistic, economic and demographic impulse, and will become what it is today:
Hondarribia, a service town with a high quality of life, equipped with excellent infrastructures for you to enjoy your spare time.

 

 

 

 

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