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Pedro Camejo "NEGRO PRIMERO"

En la Venezuela de hoy,
como la de siempre,
al sonar los disparos,
ponen al negro primero...

Pedro Camejo - El Negro Primero

Pedro Camejo nació en San Juan de Payara, Estado Apure en 1790. El apodo de Negro Primero que le distinguía se había inspirado en su bravura y destreza en el manejo de la lanza. Vecino de Achaguas o de San Juan de Payara. Había sido esclavo de Vicente Alonzo, de Apure.

Pedro Camejo o Negro Primero era una persona de escasa preparación intelectual, aun cuando poseía una mente ágil y despierta. A comienzos de la Guerra de Independencia formó parte del ejército realista. En 1816 sentó plaza en las filas republicanas en las fuerzas que mandaba el general José Antonio Páez en Apure.

En 1816, el teniente Camejo y el presbítero Trinidad Travieso intercedieron ante el general Páez, en favor del teniente José María Córdoba (más tarde general de división), quien había sido condenado a muerte por un Consejo de Guerra, por el delito de deserción.

En 1818, cuando el general en jefe Simón Bolívar llegó a San Juan de Payara, durante el desarrollo de la campaña del Centro, vio a Camejo por primera vez. La corpulencia del guerrero y las referencias que le dio el general Paez, despertaron en Bolívar su interés y en la breve charla que sostuvieron, Bolívar le formuló algunas preguntas, las cuales fueron respondidas por Camejo con ingenuidad y sencillez; al explicar la razón que le llevó a sentar filas en el ejército republicano, dijo que fue inicialmente la codicia; pero que luego comprendió que la lucha tenía otros propósitos más elevados.

Fue uno de los 150 lanceros que participaron en la batalla de las Queseras del Medio (2 de abril de 1819) y en esa ocasión, recibió la Orden de los Libertadores de Venezuela. En la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821) era integrante de uno de los regimientos de caballería de la primera división de Páez; allí rindió la vida.

Eduardo Blanco, en Venezuela Heroica, narra el momento cuando, herido de gravedad, Camejo compareció ante el general Páez y con voz desfalleciente le dijo: Mi general, vengo a decirle adiós porque estoy muerto.

El Negro Primero murió el 24 de junio de 1821



Escultura del Negro Primero en San Fernando de Apure

Tomado de:

http://www.jacknoticias.com/2010/07/la-leyenda-del-negro-primero.html

Miguel Azpúrua.- En el sincretismo religioso del venezolano existe una figura que tiene muchos devotos, es la del Negro Primero.

La representan con un busto de un hombre de raza negra, labios gruesos, nariz achatada y pelo ensortijado; con uniforme de colores rojo y negro. ¿Pero quien fue el Negro Primero? ¿Por qué se le venera? ¿Existió realmente? Bien, esas son las interrogantes principales que hoy trataremos de responder desde el punto de vista historiográfico. Su nombre era Pedro Camejo, había nacido en San Juan de Payara, estado Apure, en la hacienda de un español de nombre Vicente Alonso.

Hijo de esclavos negros procedentes de Guadalupe, isla francesa en el grupo de sotavento caribeño; se calcula que nació por 1790, de escasa preparación educacional pero de carácter vivaz y ladino. Actuó en la guerra de Independencia a las órdenes del asturiano José Tomás Boves, quien lo reclutó entre una partida de negros cimarrones que se unieron al feroz realista en octubre de 1813. Formará parte de la terrible “legión infernal” que asolaba los campos y pueblos venezolanos, tenían autorización expresa de su jefe Boves, para que después de tomar cualquier población, practicasen el pillaje, vandalismo, ingesta alcohólica y violación de mujeres.

El Negro Primero estuvo con Boves hasta la muerte de éste en la batalla de Urica, hoy estado Anzoátegui, el 5 de diciembre de 1814. Lloró la muerte del caudillo y jefe y con otros de la mesnada volvió a los llanos apureños. En 1816 se alista como voluntario a las órdenes de Francisco Aramendi y su batallón de caballería, todos pertenecientes a las fuerzas del entonces comandante José Antonio Páez. Camejo era alto, corpulento, valiente y decidido. Con Aramendi tomó parte en las acciones de Mata de la Miel, Yagual, Achaguas y Banco Largo, en decisivos combates favorables a los patriotas; el Negro Primero fue uno de los 150 lanceros que tomaron parte en la legendaria batalla de las Queseras del Medio (2 de abril de 1819) y en su pecho lució la condecoración “Orden de los Libertadores”; en la culminación de la Campaña de Apure, emprendida bajo la supervisión directa de El Libertador Simón Bolívar Palacios.

Existen menciones de que Bolívar se interesó por el Negro Primero y por ello solicitó informes a Páez sobre él, charlaron sobre su incorporación al ejército libertador, diciendo Camejo que al principio lo había hecho por codicia y por la probabilidad de obtener prebendas y tierras, tal como El Libertador lo había prometido; pero que luego comprendió que “la Guerra de Independencia era con fines mas elevados”. Así son las leyendas que surgen de los hechos, que transmitidos, bien sea oralmente o con otro tipo de testimonios, se engrandecen de tal forma en las mentes del vulgo, quienes le atribuyen poderes milagrosos o así lo esperan fervorosamente.

Cuenta el general José Antonio Páez en su Autobiografía: “Camejo, teniente de caballería, se me acercó, en plena lucha en Carabobo el 24 de junio de 1821, y yo le grité: -¿Por qué huyes cobarde? A lo que el Negro primero me contestó: -¡General, vengo a decirle adiós, porque estoy muerto!; acto seguido él y su caballo cayeron a mis pies”. En la batalla perdieron la vida el general Manuel Cedeño “El bravo de los bravos de Colombia” y el coronel Ambrosio Plaza; este último murió en los brazos de Bolívar expresando: “-Mi General muero con gusto en este campo de victoria, llegué hasta donde no pudo Páez”.

Pedro Camejo –como relatamos- murió en la batalla de Carabobo, la más importante acción de guerra de Venezuela y la que resultó decisiva para su emancipación. Al Negro Primero –cuenta la leyenda- le apodaron así, porque aseguraba que: “-Delante de mi solamente la cabeza de mi caballo”. Murió en pleno combate, heroicamente, como le gusta a la conseja popular; y es por eso que su gesta ha trascendido sobre hechos reales y su personalidad ha ido más allá de mitos y leyendas. En tierras de encanto y superstición, tales como Sorte, Yaracuy, santuario de la diosa María Lionza; el Negro Primero integra el panteón pagano de la superchería y las falsas creencias, y será por ello que goza de la devoción de un pueblo tan ingenuo, como lo fue él mismo…

Fuente: Miguel Azpurua desde Venezuela

ETIQUETAS: General José A. Páez, negro primero, Simón Bolívar

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