Análisis de textos

¡VAMOS A COMENTAR ESTE TEXTO!
Pero, ¿no sabéis comentar un texto?
Los alumnos de hoy en día no aprenden ya nada. Nosotros comentábamos cualquier texto con el meñique.

Puede que hayáis oido estas expresiones u otras parecidas cuando vuestro profesor de Historia os ha pedido/exigido realizar un comentario de texto histórico. Pero, ¿qué puñetas es un comentario de texto histórico? Que alguien me diga si ha perdido siquiera dos segundos en explicar los qués, los para qués, los porqués, los cómos… Un silencio se cierne sobre las clases de Historia: es una asignatura de empollar.
  • Reivindico que la Historia es una materia escolar que nos enseña a pensar.
  • Defiendo que la Historia nos hace más críticos.
  • Sueño que la Historia nos forma como personas.
Vamos a poner en su sitito a los que dicen “ese es de letras” refiriéndose al que no entiende ciertos contenidos, al que obtiene malas notas, al desencantado… Normalmente serán alumnos de ciencias, personas que no tienen que entender nada porque la vida les parece plana o aburrida, plena de números que se deslizan sobre superficies resbaladizas.
Y serán alumnos de letras los preocupados por su entorno, los que lo aceptan críticamente o lo critican ferozmente, los esperanzados por un mundo mejor y los desesperanzados por este mundo cada vez peor, los que golpean y reciben, los que vienen y van. No serán de letras los hipócritas y los maledicentes de los demás.
Si quieres construirte como persona, lee Historia, analiza y explica textos históricos, no repitas como un papagayo las cosas que te dicen tus profesores de Historia. Reivindica una Historia que te sirva para entender el mundo, no una Historia que sólo sirva para comprender “el mundo de tu profesor de Historia”.

Después del desahogo vamos a intentar APRENDER A ANALIZAR UN TEXTO HISTÓRICO.
No os preocupéis. Intentaré que todo el proceso quede perfectamente explicado y ejemplarizado.
Y, en primer lugar, os debo una explicación.

  • ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ? Quizás ya habeis leído que mi recomendación es LEER HISTORIA. Y no se lee Historia como se lee una novela o poesía. Los objetivos personales y sociales que me llevan a tan “extraña” empresa son diferentes y los textos son diferentes. No busco ni tramas ni bellezas ocultas. Busco respuestas: a mi mundo, a nuestro mundo, a tu mundo, al mundo que dejaré a mis hijos, al porqué de las fronteras o de los horizontes, al cómo de los edificios o de los caminos, a los qués. BUSCO RESPUESTAS.
  • ¿QUÉ? Los textos históricos son escritos dejados por nuestros antepasados que nosotros leemos e interpretamos para hacernos una idea de como vivían en aquellos tiempos. LEEMOS E INTERPRETAMOS.
  • ¿CÓMO? Seguro que vuestros profesores de Historia (me incluyo en la categoría) os han dado alguna vez un guión para realizar un comentario de texto histórico. SON NORMAS. Es un método de realización que en ningún momento se “deconstruye” para afianzar sobre él algo que sirva para algo. Por eso mi enfado conmigo mismo y con mis compañeros. Pretendemos que los alumnos sepan hacer cosas que nosotros hemos transformado en algo muerto, sin sentido. Y por eso este intento, quizás no completo pero os aseguro que sincero, por fijar PASOS que conduzcan a la interpretación del texto (imagino un avión: sólo vuela si antes despega). Y el primer paso (¿despegue?) es saber ANALIZAR TEXTOS HISTÓRICOS. A ello vamos.
EMPEZAMOS
  1. La Historia se basa en una cosa que llamamos FUENTES HISTÓRICAS. Las hay de muchos tipos (una casa del siglo XVI o del XVIII, un contrato de arrendamiento de una parcela, una pirámide egipcia, un esqueleto de un Homínido). Básicamente, tenemos los siguientes tipos de fuentes históricas:
    • RESTOS MATERIALES: cualquier resto material del pasado. Puede ser una casa, un palacio, un apero de labranza, una punta de flecha paleolítica, el Homo Antecessor…
    • TEXTOS ESCRITOS: aquellas que tienen como medio la escritura sobre cualquier soporte. Este tipo de fuente, por ejemplo, divide la Historia en dos fases: la Prehistoria, que no cuenta con restos escritos; y la Historia, que sí los tiene.
    • FUENTES ORALES: las que se transmiten de forma verbal. Si bien en la actualidad contamos con soportes de grabación y, por tanto, conservación de este tipo de fuentes, en el pasado no ocurría así por lo que las fuentes orales aparecen limitadas en el tiempo.
    • FUENTES ICONOGRÁFICAS: aquellas que, bajo la forma que sea, transmiten imágenes o símbolos. En este apartado englobamos las manifestaciones, artísticas o no, que nos han legado elementos visuales del pasado (desde un cuadro de Velázquez a un grafiti urbano, desde el Partenón ateniense en cuanto símbolo del poder de esta polis a los Libros de los egipcios).
  2. De esta diversidad nace la necesidad de la clasificación. Lo mismo ocurre con las FUENTES ESCRITAS. Necesitamos clasificarlas porque son muy diversas. Pero las clasificaciones en cualquier aspecto de la vida pueden responder a criterios diferentes (puedo clasificar a las personas según su altura, el color de su pelo o el idioma que hablan). En las fuentes escritas utilizamos, entre otros, dos criterios:
    • Según el tema, un texto puede tratar sobre aspectos políticos, sociales, económicos, culturales, y así un largo etcétera.
    • Según su origen,los textos pueden ser:
      • Primarios (directos o fuentes históricas) si han sido elaborados contemporáneamente a los hechos que describe o hace referencia.
      • Secundarios (indirectos o historiográficos) si han sido elaborados con posterioridad a los hechos que describe o hace referencia.
TODO LO ANTERIOR ES TEORÍA y necesitamos práctica, ejemplos, trabajo de campo. Emprendamos la aventura.