Propuesta ética para un proyecto educativo de inspiración cristiana para CUBA.

Propuesta ética para un proyecto educativo de inspiración cristiana para CUBA.

Obispado de Pinar del Río, calle Máximo Gómez No. 160, e/Ave. Rafael Ferro y Comandante Pinares. Pinar del Río. Cuba.
CP 20100.
e-mail: gedu@obipinar.co.cu web: www.vitral.org.
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Introducción
“Instruir puede cualquiera, educar sólo quien sea un Evangelio vivo”, este aforismo de uno de
los más ilustres educadores cubanos, Don José de la Luz y Caballero, es y debería ser
fundamento y acicate para cada uno de los cubanos y cubanas que desean para sus hijos y para
toda la Nación, un sistema educativo que nos sirva a todos para crecer como personas libres,
responsables, justas y fraternas, buscadores de la verdad, hacedores de la justicia y artífices de la
paz.
Esta es, sin duda alguna, obra de todos: padres y madres, educadores, formadores y líderes
civiles y religiosos, animadores comunitarios, grupos de amigos, asociaciones de la sociedad civil y
cuanta persona de buena voluntad que se comprometa con el presente y el futuro de nuestra
Patria.
El Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, en su inolvidable visita a Cuba expresó con
vehemencia en la Misa dedicada a la familia en Santa Clara:
“La familia, la escuela y la Iglesia deben formar una comunidad educativa donde los hijos de
Cuba puedan crecer en humanidad. No tengan miedo de abrir las familias y las escuelas a los
valores del Evangelio de Jesucristo, que nunca son un peligro para ningún proyecto social.” (22
de Enero de 1998)
La convocatoria de nuestros patricios, y más recientemente la del recordado Pontífice, animó a
la Conferencia de Religiosos/as de Cuba (CONCUR) a invitar a todos a reflexionar sobre este
importante aspecto de la educación en Cuba.
El Grupo de Educadores del Centro de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis de Pinar
del Río, ha querido responder a estas tres llamadas y comenzó desde Enero de 2004 un
ITINERARIO DE REFLEXIÓN SOBRE UNA PROPUESTA ÉTICA PARA UN PROYECTO
EDUCATIVO DE INSPIRACIÓN CRISTIANA PARA CUBA en el que invitó a participar a padres de
familia, educadores, catequistas, animadores de centros de formación, sacerdotes, religiosas y
religiosas, y otras personas de buena voluntad que estuvieran interesadas en el tema,
independientemente de su credo y opinión política.
Luego de más de un año de reflexión personal y comunitaria, hemos recopilado tanto las
conferencias, aportes de los trabajos en equipo y plenarias, así como reflexiones de diversas
personas que se tuvieron en cuenta como referencia para los ponentes y animadores de la
reflexión, aún cuando no se discutieran íntegramente en las sesiones de trabajo.
Con gusto, le presentamos esta compilación de las reflexiones que han sido fruto de este año
y más de mucho trabajo de pensamiento y amor por Cuba y sus futuras generaciones.
Evidentemente, como podrá apreciar, no es una reflexión terminada. Es solamente el comienzo
de un proceso de reflexión que debería ser enriquecido, modificado, corregido, ampliado, revisado,
por cuantos se sientan llamados a hacerlo, sin ningún tipo de diferencia ni distinción.
Así lo hemos concebido desde el principio, queremos presentar este esbozo inacabado,
imperfecto, limitado, tal como ha salido de los talleres de reflexión o de los diferentes ámbitos
donde fueron presentadas las conferencias o reflexiones.
Invitamos a todos a trabajar sobre este pequeño aporte y a modificarlo en su totalidad o en
parte, según lo estimen conveniente, o a empezar desde el principio, quiza, sirviendonos del
esquema inicial para poder luego facilitar la síntesis de los aportes.
En un segundo tiempo un equipo podría recopilar y sintetizar los aportes venidos de las
diferentes diócesis, centros de formación, educadores, catequistas, padres de familia, y otras
personas de buena voluntad que deseen hacer sus contribuciones. Para ello incluímos una “proforma”
para facilitar el proceso de modificaciones.
Estas modificaciones serían incluidas y todo el Proyecto enriquecido a partir de este borrador
de trabajo, sería publicado para la consulta de familias, educadores y personas de buena voluntad
y para estar siempre abierto a nuevos aportes y rectificaciones.
El Itinerario de Reflexión acerca de un Proyecto Educativo para Cuba consta en este momento
de cinco etapas:
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La primera etapa se detiene en un Análisis de la realidad educativa, en la que se ha
extendido una mirada consciente, crítica pero no confrontativa, sobre las experiencias, hechos,
instituciones y consecuencias de la situación educativa en Cuba hoy. Comenzar desde la realidad
puede dar a todo proyecto o visión de futuro un seguro basamento para poder trabajar a partir de lo
aquellas realidades positivas o negativas, convergentes o contradictorias, con las que es posible
construir el porvenir de la educación en Cuba.
La segunda etapa, se refiere a la Visión antropológica, es decir, a la imagen, o perfil de la
persona humana que se aspira a formar con la aplicación de este proyecto educativo. La
educación es para formar hombres y mujeres integrados e integradores de todas las aristas de un
proceso de personalización-socialización en el que la misma persona sea la protagonista principal
de su historia. Un proyecto educativo debe tener siempre un proyecto de humanismo como meta y
utopía a la que debe tender como objetivo general y englobante de toda actividad pedagógica. todo
formador debe preguntarse, antes, durante y después de su labor educativa: ¿qué tipo de hombre
o mujer, que cualidad de persona estoy contribuyendo a formar?
La tercera etapa aborda el tipo de “escuela” pedagógica, el Modelo pedagógico, que
sustentará ese camino hacia esa nueva visión antropológica. No se trata de tipos de colegios o
enseñanzas (privada, pública, religiosa, laica, confesional, no confesional, de inspiración cristiana,
etc). Esa es solo una dimensión reducida y externa. Se trata del estilo pedagógico de los
educadores y de las instituciones, independientemente de su carácter público o su identidad
religiosa.
La cuarta etapa trata sobre el Perfil de los educadores, es decir, que responde a la pregunta
de ¿qué características, morales, cívicas, técnicas, personales, deben cultivar los formadores
todos, sean padres o madres, maestros o profesores, animadores de comunidades o catequistas?.
Este aspecto es de suma importancia habida cuenta de que la educación no es sobre todo un
proceso de aprendizaje de materias científicas o literarias, sino la transmisión de un testimonio
personal vivido y compartido, convincente y coherente.
En la quinta etapa se reflexiona sobre uno de los aspectos más novedosos y necesarios,
actuales y perspectivos de todo proyecto educativo. Se trata de la formación y el funcionamiento de
una Comunidad educativa en la que se integren, se complementen y se controlen mutuamente, la
familia, la escuela, la Iglesia, las demás organizaciones de la sociedad civil y del Estado.
La Iglesia, en cuyo espacio de reflexión se está animando este camino de pensamiento y
participación constructiva, no tiene soluciones técnicas específicas que aportar porque ella misma
no reconoce en eso su misión. La Iglesia no tiene, ni debe presentar proyectos políticos
específicos, en esta ni en ninguna materia. Ella tampoco aspira a tener un papel hegemónico, ni de
privilegio, ni imponer un modelo confesional o sectario para un futuro proyecto educativo para
Cuba. Pero, como “nada humano le es ajeno” al decir del Concilio Vaticano II, y como la Iglesia es
“experta en humanidad”, y además cuenta con una experiencia bimilenaria en estos procesos de
educar en valores y virtudes, para lo cual ella misma se reconoce como “madre y maestra”, y por
su única intención de servir al pueblo del que forma parte indisoluble es, por todo ello, que la
Iglesia brinda su espacio, sus medios y su acompañamiento respetuoso de la diversidad y de la
autenticidad de la identidad cubana, para que todos los hijos e hijas de Cuba que lo deseen
puedan servirse de esos espacios para reflexionar sobre temas medulares de la Nación como este
de un renovado Proyecto Educativo para Cuba.
Pedimos a Dios y a la Virgen de la Caridad, Madre y Maestra de Cuba, que aliente los
esfuerzos de cuantos se acerquen a este itinerario de reflexión, con animo sosegado, corazón
ardiente, mirada limpia y manos abiertas para hacer entre todos y sin exclusiones una comunidad
educativa para que los cubanos y cubanos podamos crecer en humanidad.
Con estas intenciones y anhelos, ponemos en tus manos estos primeros e incompletos
aportes, con la esperanza de que podamos contar con tu valiosa contribución y la de otros amigos
tuyos que estén interesados en este decisivo tema de la educación.
Respetuosamente,
Grupo de Educadores
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del Centro de Formación Cívica y Religiosa
Diócesis de Pinar del Río, Cuba
19 de mayo de 2005.
Muerte del Maestro José Martí
Email:gedu@obipinar.co.cu
Web: www.vitralorg
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Esquema del itinerario
Su estructura respondió a un orden de prioridades por etapas:
Primera etapa: para conocer la realidad educativa actual, sus aspectos positivos y
negativos.
Segunda etapa: tipo de personas que pretendemos formar, visión antropológica.
Tercera etapa: qué tipo de escuela pedagógica se optaría para la nueva
formación educacional dentro del nuevo proyecto.
Cuarta etapa: cuál debe ser el perfil del educador para este tipo de escuela.
Quinta etapa: cómo debe estar integrada y estructurada la comunidad educativa y
sus funciones.
Este itinerario reflexivo diocesano por etapas, fue desarrollado en un espacio de
tiempo aproximado de algo más de 2 años lectivos en diferentes momentos y con
una amplia participación.
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Crónica de las reflexiones
en la diócesis de Pinar del Río
El Itinerario de las reflexiones comunitarias en la Diócesis de Pinar del Río, con vistas a la
Propuesta ética al Proyecto educativo de inspiración cristiana para Cuba, se llevaron a cabo de
manera abierta, con la siguiente convocatoria y participación:- Animadores del C.F.C.R., Grupo de
Educadores, Catequistas del Inst. Pablo VI, Animadores de comunidades y misioneros del Inst.
Balbín, Formadores de Caritas, PAS, Comisión Católica para la Cultura, MCAS, grupo de mujeres
comprometidas con actividades formativas, animadores de La Hermandad, sacerdotes, religiosas,
religiosos, padres de estudiantes de diferentes niveles de enseñanza, maestros y profesores de
todas las enseñanzas y niveles y otros invitados interesados en la realidad educativa.
Estas reflexiones se desarrollaron todas en la casa diocesana Ntra. Sra. del Loreto, en Pinar
del Río. Se desenvolvieron según lo acordado en el esquema del itinerario, atendiendo a las cinco
etapas y pasos previstos con sus correspondientes temáticas, presentadores, conferencistas y
animadores.
El lema que presidió cada una de las etapas, pasos y encuentros de análisis y reflexión
comunitaria de la Diócesis pinareña fue:
Educar para personalizar y socializar.
La primera etapa y la segunda del Itinerario, se efectuaron en el marco del XI Encuentro de
Animadores del Centro de Formación Cívica y Religiosa, durante los días comprendidos del 23 al
25 de Enero de 2004 en la Casa Diocesana de esta diócesis.
En esos días se analizaron y reflexionaron las temáticas correspondientes a las dos primeras
etapas:
Primera Etapa:- Análisis de la realidad educativa presentada y animada por la Lic Mariolis
Moreira, profesora de Biología y miembro del Grupo de educadores del CFCR.
En su presentación la profesora empleó dinámicas de grupo y de análisis de la realidad,
siguiendo la dinámica de:-Ver, Juzgar y Actuar, que permitió a los participantes arribar a los
análisis, reflexiones y consensos en el trabajo por equipos y recoger a través de los relatores los
aportes que fueron luego brindados en plenaria, compartidos y enriquecidos nuevamente por todos
los participantes teniendo en cuenta la diversidad y el consenso pluralista de ideas de toda la
asamblea.
Comprendido en igual fecha y lugar se desarrolló la segunda etapa:- Visión antropológica.:-
esta vez con la presencia del Lic. Omar Babún Codorniú, físico, profesor de Antropología,
Cosmología y Filosofía de las Ciencias en el seminario de San Basilio Magno de Santiago de
Cuba.
Fue muy interesante conocer las diferentes corrientes filosóficas con respecto a las
concepciones acerca del hombre, de la persona humana, su origen, su dignidad y trascendencia,
así como las concepciones reduccionistas que concebían al hombre de una manera simplista y
mecanicista, como un ente al servicio de las instituciones y de las ideologías.
Fue una faena agradable muy participativa y enriquecedora desde el punto de vista de la
calidad de los aportes brindados por los participantes.
En el segundo encuentro se desarrolló el análisis y reflexión de la tercera etapa:- Escuela
pedagógica (primera parte) en la fecha comprendida del 16 al 18 de abril de 2004, siempre en el
mismo lugar de la Casa Diocesana.
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Para esta temática se contó con la entusiasta presencia del sacerdote catalán escolapio el P.
Eduard Pini, actualmente rector de los Escolapios de Guanabacoa. Él nos brindó su conferencia y
apuntes sobre Educación formal, muy amena, participativa y de muy excelentes frutos en los
aportes y los debates ofrecidos durante el desarrollo de los trabajos en equipo y en la plenaria final.
En distinta fecha hubo una segunda parte de esta segunda etapa a cargo de la Lic. María
Caridad Gálvez Chiú que nos presentó una iniciativa de los coordinadores del encuentro, referida a
la temática:- La educaciön liberadora e informal, tomando como base para iniciar la reflexión, ,un
video film sobre una entrevista efectuada al ilustre y prestigioso pedagogo latinoamericano, el
desaparecido brasileño Paulo Freire. Fue efectiva la idea de entregar un folleto impreso a cada
participante con el contenido íntegro de la mencionada entrevista fílmica de presentación, pues ello
permitió la posibilidad de un más amplio y fructífero análisis y reflexión de su valioso contenido.
El resultado de los debates y las conclusiones de las reflexiones, llevaron a considerar estos
aportes como unos de los más ricos y valiosos del encuentro de esta tercera etapa.
La cuarta etapa .-Perfil del educador y la quinta etapa:- La comunidad educativa, fueron
desarrolladas durante los días del 28 al 30 de enero de 2005. La presentación de la temática de la
cuarta etapa, estuvo brillantemente expuesta por la Hna. Carmina Roselló (r.s.c.J.), española,
residente en Cuba desde l988.Actualmente se encuentra prestando sus servicios en la Parroquia
del Rosario.
Fue muy importante definir qué perfil debíamos concebir como modelo para los presupuestos
de un proyecto renovado humanista y de inspiración cristiana para una pedagogía y educación
personalista liberadora, empoderada y empoderadora no fundamentalista.
Esta temática llevó a muchos de los participantes a reflexiones muy serias y controvertidas
dentro de la riqueza de la pluralidad y la diversidad que hicieron aun más valiosos los aportes
obtenidos.
De Santiago de Cuba nos trajo el regalo de su conferencia para la quinta etapa de reflexión
titulada:-La comunidad educativa, la Lic. María de la Caridad Campistrous, laica de la región más
oriental de la Isla. Directora del Inst. Pérez Serantes de Santiago de Cuba.
El desarrollo de su conferencia y su posterior análisis, debate y reflexión en el trabajo por
equipos, permitieron una visión más clara de cuáles deben ser las pistas donde inculturar un
proyecto educativo de nuevo tipo, para quién, para quiénes, cómo deberían estar constituidas las
comunidades, los compromisos y las diversas interrogantes que nos dejó:- como las de si existe
realmente la comunidad educativa, si es funcional, operativa y dinámica, o si es sólo una
entelequia. Por qué no existen, cuáles son las razones.
Con estas y otras interrogantes más, los equipos se dieron a la tarea de brindar sus aportes a
esta iniciativa de propuesta ética a un Proyecto educativo de inspiración cristiana para Cuba, en la
que humildemente e inspirados en el Espíritu Santo queremos proponer a todos los cubanos de
buena fe y para que sea, con todos y para el bien de todos.
Con el cierre de los aportes de esta quinta etapa final siguiendo el esquema , éste queda
detenido momentáneamente el itinerario de reflexión que aguarda con esperanzas, la continuidad
de su enriquecimiento y los aportes de todos los estamentos y entramados de nuestra sociedad
civil, de todas sus instituciones, religiones, sectas y creencias y de todos los cubanos de buena
voluntad creyentes o no.
En espera del compartir con los demás que harán posible con sus nuevos aportes el
enriquecimiento de esta propuesta ética. Invitamos a todos a pensar en la realidad educativa con la
que contamos, sus coincidencias y divergencias con el nuevo tipo de propuesta ética de un
Proyecto educativo de inspiración cristiana para Cuba.
Es hora apropiada para ir pensando en la persona humana que deseamos educar y formar,
qué visión antropológica tenemos de esa persona,-el hombre- como centro ,sujeto, principio y fin
de esa educación y principal protagonista de ese proceso.
Cómo deseamos que sea el perfil del educador que se corresponsabilizará con esa inmensa e
infinita obra de amor , reflexionar en el tipo de escuela pedagógica, las características de una
educación y escuela confesional y cuáles han de ser las características de una educación y
escuela de inspiración cristiana y cuáles las de una educación y escuela laica.
Qué es una comunidad educativa, cómo debe estar estructurada la comunidad educativa,
cuáles deben ser sus integrantes, cómo garantizar que la persona en formación sea el principal
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protagonista de su educación qué ha de dar vida y circunde el ambiente donde se ha de desarrollar
todo el proceso de crecimiento integrador para una educación liberadora , empoderada y
empoderadora, no manipuladora que permita por fin alcanzar gradualmente su perfeccionamiento,
comenzando por la sanación de la persona hasta alcanzar paulatinamente una Educación
integradora en que intervengan la formación intelectual, (los conocimientos) la formación
emocional, (los sentimientos), la formación volitiva, (la voluntad) y la formación trascendente, ( la
espiritualidad). Sea así según la voluntad del Señor de la Historia y de todos los hombres de buena
voluntad de esta bendita tierra cubana.
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Análisis de la realidad educativa
primera etapa
Objetivo de esta propuesta ética de inspiración cristiana
para un proyecto educativo para Cuba
Proponer a todos los cubanos y cubanas de buena voluntad el producto de
esta reflexión diocesana, someterlas al consenso participativo ampliado no
excluyente, donde todos puedan hacer valer sus opiniones, criterios, sugerencias
y cambios en la presente propuesta ética para la elaboración de un Proyecto
Educativo a partir de consideraciones sobre las transformaciones necesarias en el
ambiente educativo: la escuela, visión antropológica, perfil del educador, escuela
pedagógica y comunidades educativas, sin omitir el papel de la educación
informal, artífice del desarrollo integrador de la persona humana.
Nota: El hecho de que la propuesta sustente los presupuestos de una inspiración cristiana que
defendemos, no significa que estemos hablando de un proyecto educacional centralizado, unívoco,
confesional y excluyente, si así fuera equivaldría a repetir los mismos errores del sistema motivante
fundamental de los cambios que proponemos en la presente fundamentación reflexiva.
Estas centralizaciones de cualquier lado, han demostrado en el mundo con experiencias
históricas ya vividas, ser responsables de daños antropológicos en la conciencia y los valores de
los educadores y educandos muy difíciles de reparar.
El autoritarismo, el irrespeto a las libertades individuales, pérdida de la responsabilidad
personal y colectiva de la identidad personal y cívica con la consiguiente despersonalización,
pérdida de la autoestima, falta de iniciativas personales, ausencia de la capacidad del
discernimiento y la creatividad, el deterioro creciente de los valores morales, imperio de la doble
moral, el relativismo, el daño por la omisión a las buenas costumbres y tradiciones han provocado
también daños casi irreparables, ya que invaden la mayor parte de existencia de las personas y de
manera omnipresente.
La omnipresencia ofuicialista del factor ideologizante en todos los ámbitos educativos con el
consiguiente adoctrinamiento obligatorio, orientado exclusivamente a favor de intereses políticos
de poder, así como el irrespeto a la libertad de pensamiento, crencias religiosas y pólíticas de cada
persona y con el corrrespondiente deterioro de la calidad de los resultados educativos en el orden
curricular-instructivos; y peor aún en los resultados en la formación axiológica.
También producen daños psicológicos y de la conciencia la deficiente calidad en la formación
integradora cultural y espiritual de la persona humana; sus relaciones endógenas y exógenas en
los niveles: personal, familiar, profesional, comunitario y social, fundamentalmente por la invasión e
intromisión abrupta en el sagrario de las conciencias produciendo lo que algunois hemos dado en
llamar genocidio masivo de las conciencias.
No queremos ni pretendemos proponer la historia conocida de mesianismos autocráticos,
centralismos omnímodos, autoritarios omni-prescentes e ideologizantes manipuladores de las
conciencias de la verdad y la libertad que coartan los derechos naturales y libertades individuales
de las personas, las instituciones civiles y grupos sociales. Somos cristianos y esa es nuestra
inspiraqción liberadora y personalista, la misma que Cristo ofrece al hombre con su Palabra:
propone, predica, enseña y da testimonio al mismo tiempo de la verdad liberadora, la caridad, el
bien, la paz y la justicia; ofreciendo al hombre, al mismo tiempo, en la libertad del discernimiento
para elegir entre el bien y el mal sin considerar la exclusión por no abrazar lo confesional.
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¿Qué ocurre en la realidad educativa actual?
Objetivo: Analizar la realidad educativa cubana a partir de una valoración ética- pedagógicacientífica
– religiosa (en sus diferentes metodologías: ver – juzgar – actuar.
Técnica: Dinámicas de grupo.-
-Motivación y constatación de la manifestaciones del ambiente educacional en nuestra
realidad
-Debate y elaboración conjunta.
-Posteriormente empleó varias téc-nicas y dinámicas que le permitieron a los
participantes analizar con detenimiento y veracidad, los matices de una realidad
compleja y urgente de transformaciones que requieren de una valoración y unos aportes
éticos y humanos encaminados a la personificación del estudiante como sujeto y
protagonista con métodos humanistas para alcanzar mayores grados de
corresponsabilidad, en una educación liberadora y empode-radora.
I) Presentación e introducción al tema:
El tema general de estos encuentros de educadores y maestros es la realidad de la educación
cubana. Esta esfera de la vida, esta realidad en específico tiene disímiles aristas, dimensiones,
parámetros par evaluar, intercambiar, debatir y proyectarse. Para realizar un acertado análisis de la
realidad educativa hay que tener en cuenta que la misma presentan un pasado, un presente y un
futuro, es decir, tiene sus antecedentes históricos, muchas veces constituyen columnas
vertebrales; tiene logros y fracasos, sombras y luces, aspectos + y – y tiene además sueños,
proyectos, desafíos y alternativas.
Es por ello que el tema que nos reúne presenta en su concepción y estructura estos tres grandes
móviles.
Motivación:
A cada participante se le entrega un listado con características, calificativos sobre la realidad
educativa.
Pasos:
-Circular aquellos que en su opinión la caracterizan o tienen algo que ver con ella.
-Completar en el esquema con aquellas que definen la realidad de la educación cubana, que la
hacen ser nuestra realidad.
-Por equipos compartir la reflexión personal y llegar a un consenso sobre qué tipo de hombre
estamos formando o pretendemos formar o queremos formar con esta propuesta.
-Plenaria y presentación de los equipos y exposición de los consensos recogidos por cada uno
de los relatores,
III) Se resumen las ideas principales y se hace la siguiente pregunta:
-Después de evaluar y caracterizar la REC, pudiéramos hacernos preguntas colaterales como
las siguientes:
1)- ¿Por qué nuestra REC es así?
2)- ¿Qué causas y consecuencias la han llevado a ser como es? + -
3)- ¿Dónde buscar sus raíces?
A)- ¿Ha sido desterrado de nuestros programas y sistemas de educación formación?
B)- ¿Cuáles son sus nuevas formas de manifestarse?
C)- ¿Soy un Mª, profesor escolástico?
Este fue en síntesis el esquema y la metodología de animación-participación y modelo empleados
para el desarrollo del análisis y reflexión de la realidad educativa.
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Aportes
MISIÓN DE LA FAMILIA
Aspectos positivos:
Los padres manifiestan ansias de progreso para sus hijos.
La educación y formación para algunas familias juega todavía un lugar destacado a pesar de las
presiones y falta de apoyo a sus derechos, así como las autolimitaciones y autcensuras de los
padres en cuanto a sus derechos por las presiones qye ejerce el sistema
Aspectos negativos
Fuerte influencia de contravalores en muchas familias por la omisión, reducción y cesión de sus
derechos en su función educadora, con la consiguiente actitud permisivista conducentes al
relativismo y a la superficialidad.
Insatisfacción económica, precios altos y salarios insuficientes, intensión oficial deliberadaen la
dispérsión y desintegración familiar para lograr mayor control del tiempo, los espacios y atención a
los fines ideológicos y de poder.
Manifestaciones frecuentes de palabra y acción en el trato cotidiano dentro de las relaciones
interpersonales, familiares, y escolares.
Familias más interesadas en la promoción académica de sus hijos, (en los resultados instructivos) que
por la formación y desaarrollo educativo en valores cívicos y humanos de sus hijos.
Becas, internados, seminternados y escuelas al campo temporales y permanentes que conspiran por
la limitación que producen limitación de los contactos familiares con los educandos, tan
importantes y vitales en las edades infantiles, en los adolescentes y jóvenes.
No existe otra opción educativa que los padres puedan elegir para sus hijos.
Familias en franca convivencia con la prostitución. Hijas e hijos que viven con extranjeros como vía
fundamental de subsistencia económica. Madres y padres que desheredan a sus hijos por negarse
a aceptar el camino de la prostitución.
M I S I Ó N DE LA ESCUELA
Aspectos positivos:
A algunos profesores les interesan que los alumnos aprendan, sienten disposición a enseñar a
pesar de las dificultades de todo tipo que confrontan para su desarrollo.
Se les permite al acceso de los servicios educacionales a todas las personas, aunque se exige
reiteradamente la incondicionalidad de los estudiantes, profesores y familiares con el sistema social
imperante y es consigna reiterada “La Universidad es para los revolucionarios”. Y se separan en
número aparte y se controlan los creyentes de diferentes sectas y religiones de los supuestos no
creyentes, dentro de los cuales muchos ocultan por miedo sus crencias.
“La gratuidad” de los servicios educacionales. Todos pueden acceder a esos servicios.
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Aspectos negativos:
No existe otra opción educacional. los padres no pueden elegir el tipo de educación escolar que
desean dar a sus hijos.
El fracaso antropológico del sistema educacional ha dado al traste con el afán de la creación y
formación del “Hombre Nuevo”.
Los recurtso económicos invertidos en la educación son insuficientes y nal distribuidos.
Fuerte tendencia a identificar educación con instrucción.
Estadío de una educación en permanete emergencia.
Deficiente sistema de control y evaluación proclives al fraude y a la información manipulada, de
muy compleja aplicación práctica y de una subjetividad inaudita, sin contar con las operaciones
estadísticas complejas, alejadas de la realidad y por otras consideraciones promocionistas donde
la escuela, el estado, el profesorado y las dirrecciones son cómplices callados de la misnma falta:
la permisividad, el promocionismo y el fraude estadístico para conservar lugares, banderas,
puestos, reconocimientos; y convertirse en refrendadores injustificantes de las transformaciones
impuestas desde arriba.
Es lesiva a las conciencias de las personas, la visión de aparentar e intentar identificar a las
personas (alumnos, profesores, familiares) con los intereses de la nación y el partido, compulsar a
que estos sean aceptados incondicionalmente respondiéndose a los intereses políticos del
gobierno.
Históricamente un gran por ciento de los que escogen carreras pedagógicas (con sus lógicas
excepciones) para maestros y profesores de todos los niveles son estudiantes de bajo
aprovechamiento académico, sin una vocación expresa y conculcados a integrar contigentes
pedagógicos a los cuales generalmente acceden por no poder optar por otras carreras por razón
de sus deficiencias académicas y vocación no definida. Estos son los que conforman el gran
ejército de educadores.
Otro aspecto dentro de la realidad es la obligatoriedad y la omnipresencia de la confesionalidad
ideológica y la cantidad excesiva de actividades extras en correspondencia con los intereses del
Estado. Al mismo tiempo se interrumpen los programas de estudio provocando atrasos o
acumulando contenidos en deterioro del aprendizaje de los alumnos. Se considera más importante
el adoctrinamiento político que el aprendizaje, lo que hace que la formación cívica y en valores no
sean asumidos corresponsablemente con coherencia; así la calidad académica queda
prácticamente relegada a planos irrelevantes.
Las carreras por las que pueden optar los estudiantes muy pocas veces se corresponden con las
vocación personal de los mismos, sin embargo, existen prioridades para obtener carreras para los
estudiantes de los Cursos de Superación Integral, quienes además ganas más que los estudiantes
universitarios, para que no se diga que existen vagos y desvinculados pues se les pagan para que
estudien.
Padres, estudiantes y profesores plantean que la escuela actual no da margen posible al desarrollo
del pensamiento de los educandos, pues no enseña a pensar con cabeza propia, por tanto no se
aprende a pensar libremente. La existencia de un solo tipo de escuela y educación, solo se
diferencia de esta educación no formal que transmite la Iglesia considerada, además, no legal.
MISIÓN DEL ESTADO:
Aspectos positivos:
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El Estado posibilita el acceso gratuito para todos y se manifiesta preocupación por la
instrucción e interés de llevar estos servicios hasta los lugares más recónditos e inéditos.
Aspectos negativos:
El estado facilita el acceso a la educación para todos, aunque de manera manipuladora y
paternalista al servicio de los intereses ideológicos y políticos, relegando así los intereses genuinos
de la familia y la persona humana. Además, no se admite otra opción educativa que no sea la que
brinda el Estado.
Se manifiestan actitudes de exclusión por razones ideológicas, religiosas y de miembros de
comunidades marginales.
En las actividades de trabajo agrícola en las escuelas al campo y las que permanentemente se
encuentran en él ,se realiza trabajo con mano de obra gratis, ejecutado por los estudiantes en
condiciones higiénicas deprimentes, la mayoría de las veces, en condiciones insalubres sin contar
con las conductas perniciosas y actitudes inmorales de todo tipo por la dispersión y disminución de
la influencia familiar y el relajamiento de la disciplina .Muchas veces la diferencia de edades de
estudiantes y profesores facilita relaciones íntimas de todo tipo en ambos sexos.
Las personas de los padres desconocen los derechos que le asisten a darles a sus hijos la
educación conforme a sus criterios y creencias de cualquier tipo. De esto resulta que la gratuidad
aparente se convierte en una prebenda que hay que agradecer durante toda la vida de forma
incondicional, sin darse cuenta los padres, que este tipo de servicio educacional se convierte en el
más caro, pues con él va implícito lo más preciado de la persona humana, su libertad, pues
renuncia a pensar, expresarse libremente y actuar consecuentemente.
En este sistema educacional no existe preocupación por la formación ética, cívica y
responsable que permita a los estudiantes desarrollar la capacidad para el discernimiento y el
protagonismo personal, ya que su objetivo esencial y final es formar futuros revolucionarios
comunistas que se identifiquen incondicionalmente con : líder, revolución, política, partido como
manifestación fundamentalista.
La militarización de la enseñanza, exige una actitud militante basada en la disposición a
combatir a la hora y el lugar que sea, ante cualquier manifestación que se considere perjudicial a
los intereses politizantes, así como se les inculca el odio a todo lo que vaya en contra del
pensamiento oficialista.
Prevalece más bien un estado de amoralidad que de moralidad.
MISIÓN DE LA IGLESIA:
Aspectos positivos:
Han sido positivos los encuentros de matrimonios, el trabajo constante por la formación y
preparación de las personas que se desenvuelven en los ambientes educativos de todo tipo,
mediante las escuelas de verano, los encuentros de jóvenes, de animadores del CFCR. La Iglesia
presta vital importancia a los valores del evangelio, abriendo espacios para la formación musical, la
computación, los talleres educativos.
Se aprecia preocupación por parte de la Iglesia por elevar el nivel de la catequesis. Se ha
extendido a los barrios y comunidades alcanzando mayor participación de los padres en las
cuestiones de la Iglesia y esto a su vez incide en la educación religiosa de los niños.
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Han logrado un avance positivo los encuentros de matrimonios, la formación y preparación de
las personas que trabajan.
Estamos en presencia de una Iglesia renovada y renovadora, abierta, propositiva, no
competitiva.
Existen espacios valiosísimos creados por el CFCR en cuanto a la formación cívica, la
personalización y la apertura a pequeños espacios de libertad y responsabilidad. Muy valiosas las
publicaciones periódicas, su aporte a la cultura, las posibilidades de publicación en ellas:- de niños,
adolescentes, jóvenes y adultos.
L a atención a los enfermos de VIH, Down, Alcohólicos Anónimos.
El trabajo en las comunidades con niños, adolescentes y jóvenes .La atención a ancianos
desamparados, el trabajo de los animadores y miembros de La Hermandad y los grupos de
Caritas.
A pesar de los esfuerzos de la Iglesia por brindar en sus espacios y seervicios obras al alcance
de las personas más necesitadas, se puede afirmar que es insuficiente aun, por la carencia de
medios y recursos y por las limitaciones que se le imponen a la Iglesia desde dentro y fuera por
interpretaciones y juicios personales erróneos de la realidad.
Aspectos negativos:
Se aprecia pasividad en algunos laicos, esperando que la jerarquía religiosa, resuelva los
problemas que le corresponden a cada ciudadano en su corresponsabilidad y su protagonismo.
Abundan personas que manifiestan pertenencia a la Iglesia, entre ellos, (sacerdotes, laicos)
cerrados a la dimensión social de la Iglesia, limitándose solamente a lo cultual.
Los métodos empleados por la Iglesia en diferentes pastorales se perciben la influencia de los
métodos empleados por los ambientes y medios que nos rodean y se convierten en una educación
igualmente autoritaria como las que prevalecen en nuestras escuelas oficiales del estado.
Se da el caso con frecuencia que los agentes pastorales extranjeros desconocen la realidad
cubana.-La Iglesia actual es una Iglesia abierta, propositiva, no competitiva.-Lo apuesta todo en la
comunidad.Se expresó el ejemplo del CFCR que no ha esperado que le abran espacios, se los ha
creado y ha dado pasos concretos para abrirlos.
Instituciones de la Sociedad Civil:
-La Iglesia Católica
-Iglesias Protestantes
-Las Logias
-Organizaciones no Gubernamentales y no Reconocidas.
Aspectos positivos:
A:- Sociedad civil reconocida
Alguna de ellas realizan orientación vocacional y se preocupan por dar u ofrecer testimonio
como lo hacen las Logias y otras confesiones religiosas.
Se preocupan por apoyar a la escuela en cuanto al tiempo libre de que disfrutan los niños.
B:- Sociedad civil no reconocida
Existen además Instituciones, asocia-ciones, monumentos que aunque no encuentran
espacios, dan su aporte a la sociedad civil.
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Los medios de comunicación se están dirigiendo hacia una educación de la protección de la
naturaleza y contra el consumo de bebidas y drogas.
Existen servicios de los medios de comunicación dirigidos hacia una educación y protección de
la naturaleza y contra el consumo de bebidas y drogas. También en programas radiales y
televisivos y algunas programaciones infantiles.
Han surgido de manera muy tímida iniciativas, sobre todo en los últimos años, que sirven de
contén a la educación paternalista.(aunque desgraciadamente son pocos).
El cubano promedio ha aprendido a valorar a organizaciones que juegan un papel importante
dentro de la sociedad civil y saben que no deben ser polea entre la persona y el estado.
Aspectos negativos:
En una sociedad cerrada, como ocurre en nuestra realidad, se produce en las personas un
estado de alienación ante la imposibilidad de la no existencia de ninguna otra alternativa y se
adopta una actitud despersonalizadora encerrada en el ostracismo y el continuismo oficial, en la
evasión y el escapismo, en numerosas ocasiones esto lleva a las personas a vivir la doble moral.
Esta falta de autonomía lleva a muchas personas a perder el gusto por la vida y sus valores y se
produce una desmotivación por todo lo que sea estudio, al perder todas las perspectivas de
realización personal.
Se afirma el reconocimiento de que la mayoría de las personas no tienen conciencia de lo que
significa la dignidad de la persona humana y el derecho que le asiste a vivir y desarrollarse en esa
dignidad siempre ascendente y nunca degradante.
Todos los presupuestos anteriores hacen que buen número de personas vean como única
solución y salida a esta situación, la migración o el exilio interno refugiándose en el ostracismo y la
anulación.
Los participantes reconocen que todos somos responsables de todo lo que acontece en el
ambiente educacional de las instituciones pero pocos están en disposición de asumir dicha
responsabilidad.
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Visión antropológica
segunda etapa
Apuntes
-Las grandes preguntas existenciales: la naturaleza humana.
-status epistémico de la antropología filosófica: ni teología disfrazada, ni seudociencia.
-de la arrogancia de los científicos a la arrogancia de los filósofos: la descalificación de las ciencias
humanas y su reducción a lo inesencial.
-reivindicación del valor de las ciencias humanas. La tentación y el peligro de desahuciar a la
filosofía.
-las grandes humillaciones antropológicas: la cósmica, la biológica, la psicoanalítica, la
estructuralista, la cibernética. De la mismidad a la alteridad: disolución o muerte teórica del hombre.
-el ámbito propio de la antropología filosófica: la irreductible trascendencia ....no necesariamente
religiosa....del hombre y la hermenéutica de las culturas.
- más allá del relativismo cultural, el discurso filosófico fundado en el logro humano, no en la
mitología. Su universalidad.
-necesidad de la filosofía de tomar en cuenta las aportaciones de antropología cultural, en orden a
descubrir los universales humanos; insuficiencia de la introspección y de la sociología.
-de la hominidad a la humanidad, o de la intersubjetividad restringida a la intersubjetividad
universal.
-cometido ético de la antropología filosófica: evaluar el alcance ontológico y las implicaciones
axiológicas de los diversos paradigmas de las ciencias humanas.
-ineluctabilidad de un posicionamiento moral en una ontología del hombre.
- la actitud antropológica renacentista y el rodeo antropológico: del nosotros a los otros y de
vuelta al nosotros.
- los otros como pasado, como presente y como futuro: del etnocentrismo colonialista a la
¨¨utopía primitivista¨¨ pasando por el relativismo cultural.
- Rasgos de las sociedades modernas: no referencia a un pasado fundacional, tecnofrenia,
urbanización despersonalizadora, marginalidad de la vida privada, pérdida del sentido
simbólico y evocador )de las fiestas, de la sexualidad...)
- Sociedades esquizofrenogénicas.
- Aplicación a la realidad social y eclesial cubana.
EXISTENCIALISMOS.
-contra la filosofía especulativa, la filosofía existencial. Frente a las abstracciones abstrusas, la
existencia concreta del hombre.
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- el punto de partida: la existencia humana. Las cosas son; sólo el hombre existe´
-la existencia humana como devenir en el tiempo, como realización de posibilidades por medio de
la elección personal.
-la existencia antes que la esencia.
-apacible vida inauténtica vs angustiosa vida aunténtica. El despertar de la banalidad del vivir
cotidiano para volver a una realización personal de la existencia en el ejercicio de la libertad.
- génesis cristiana del existencialismo y posterior secularización.
- circunstancias históricas favorables: las guerras mundiales y el fracaso de los ideales
humanistas y de progreso.
Jean-Paul Sartre
-la experiencia de la náusea: gratuidad, contingencia y absurdo de todo. De la nada a la nada ¨¨seren-
sí¨¨ y ¨¨ser-para-sí¨¨. Opacidad y compacidad del ser-en-sí . El hombre como ser con un vacío
de ser, como ¨secretor¨ de la nada: la libertad. El hombre se hace eligiéndose. La angustia como
toma de conciencia de la libertad.
-la ¨mala fé¨ como huida de la angustia y de la libertad: la religión como excusa y pretexto para
eludir nuestra absoluta responsabilidad.
-temporalidad: el hombre no es lo que es y es lo que no es.
-la intersubjetividad problemática y hostil; la vergüenza de ser objeto
-lucha entre libertades: del deseo del sadismo y al odio. El engaño del amor: del amor al
masoquismo.
-¨ Para qué las parrillas El infierno son los otros¨
-el problema de la libertad: de don a condena.¨ No somos libres de dejar de ser libres¨
-la muerte como enajenación absoluta de mi posibilidad. ¨ Es absurdo que hayamos nacido, como
es absurdo que debamos morir¨.
-el perpetuo fracaso de lo humano. ¨ El hombre es fundamentalmente deseo de ser Dios¨.
¨Pero la idea de Dios es contradictoria y nos sacrificamos en vano; el hombre es una pasión inútil¨.
-una radical moral de la libertad: todo es permitido si Dios no existe..y no existe.
-el existencialismo como humanismo ateo.
-el difícil matrimonio de existencialismo y marxismo: materialismo dialéctico sí, materialismo
histórico no.
-el movimiento hippie
NEOMARXISMOS
La Escuela de Frankfurt.
- origen y desarrollo de la Escuela de Frankfurt
- crítica a la sociedad burguesa, el nazismo, al marxismo cerrado, a la filosofía tradicional y a
la religión
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- crítica a la racionalidad burguesa o razón instrumental. La degeneración tecnicista de la
cultura humana.
Max Horkheimer
-de la mitología al iluminismo, del iluminismo a la mitología: la razón desvirtuada
-de la vivificación de las cosas a la reificación del espíritu, o del utilitarismo de la magia al
utilitarismo de la razón. Objetivación a ultranza. Autoliquidación de la razón. El costo humano : al
hombre dominado por las cosas
-degradación de la razón. De la emancipación a la barbarie. El holocausto nazi
-dictaduras modernas, cultura de masas y manipulación mediática como saldos de la razón
operativa. El pragmatismo y el positivismo lógico como sistemas filosóficos de razón instrumental
-actitud antimetafísica y antirreligiosa de Horkheimer
Herbert Marcase
-situación de la sociedad norteamericana. Situación de post-guerra en Europa: dictaduras
comunistas, pérdida de pujanza revolucionaria del proletariado en las sociedades de consumo.
- el comunismo como catalizador de la unificación económica y política del mundo capitalista.
- hombre y sociedad, cultura, pensamiento y conducta unidimensionales: el ídolo del confort.
- nivelación de las distinciones de clase por asimilación e integración al sistema de las fuerzas
contestatarias.
- “usar la conquista científica de la naturaleza para la conquista científica del hombre”.
- nuevas relaciones entre capital y trabajo: convergencia de intereses de antiguos antagonistas.
-carácter represivo y totalitario de las sociedades de la abundancia: una cómoda, suave, razonable
y democrática ausencia de libertad
-totalitarismo de izquierda y de derecha. Su enraizamiento en la sociedad industrial tecnológica
-racional irracionalidad de las civilizaciones industriales. Alienación disfrazada: la libre elección de
amos no suprime la esclavitud
-un dilema marcusiano: ¿ contención o revolución ?
-el momento relativo de la dialéctica y el choque del orden establecido con los elementos
subversivos de la razón
-crítica al positivismo lógico y a la filosofía analítica
-la utopía de Marcuse: el anarcopersonalismo
-conciencia y actitud revolucionarias de las minorías, en especial del proletariado
-rebeliones juveniles inspiradas por Marcuse
Ernst Bloch
-de la esperanza biológicamente determinada a la esperanza consciente: castillos en el aire vs
“utopía concreta”
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-la esperanza como constitutivo ontológico del hombre: sueños nocturnos alimentados de pasadossueños
diurnos anticipadores del futuro
-la historia humana en clave de utopía: las grandes fantasías de los pueblos como realización de la
función utópica
-la categoría del todavía-no: “gravidez” del presente (tendencia hacia el futuro bajo el móvil de la
esperanza)
-dimensión revolucionaria de la esperanza: el proyecto marxista como realización de la utopía
- corrección de Bloch a Marx: el individuo como sujeto de la historia
- el proletariado como ámbito desde el sujeto de la historia cobra conciencia de si mismo, en virtud
de la alineación
-dialéctica y ontología del “aún-no”: la tensión de la intradistancia. Esperanza existencial y
esperanza cósmica
-el sentimiento religioso como plani-ficación absoluta de la esperanza. Dios como proyección de la
utopía total
-el reino de Dios sin Dios. Dios como superstición o “representación mitologizada de una
esperanza”, opuesto a la libertad humana
-la utopía como versión secular de la escatología: deshechizar el cielo para hacer importante al
hombre, o dar al hombre lo que es del hombre
-la herencia cristiana de la esperanza ha pasado a los movimientos revolucionarios: “ sólo un ateo
puede ser un buen cristiano”. Mesianismo revolucionario marxista
-influencia de Bloch en la teología cristiana. Cristianismo sin Dios. Jesús revolucionario
-Ernst Bloch: teólogo del ateísmo o ateo por causa de Dios
-Erich Fromm
-las ideologías como expresión de instintos inconscientes. Del psicoanálisis social: el
freudomarxismo
-la conciencia como expresión de la realidad social (materialismo histórico) vs la conciencia como
expresión de tendencias instintivas
- la laguna psicológica en la teoría marxista. Papel de la energía libidinal en los cambios sociales:
entre el cemento y la dinamita
-el miedo a la libertad y a la soledad como causa del totalitarismo. El recurso al autoritarismo como
mecanismo de evasión ante la inseguridad y el aislamiento del individuo en las sociedades
capitalistas
- un mecanismo de evasión propio de las democracias modernas: el “conformismo compulsivo
automático” o masificación con “ilusión de la individualidad”
-evolución del capitalismo de la enajenación del productor a la enajenación del consumidor
-patologías de las sociedades modernas: mercantilización de las relaciones sociales. Enajenación
de las democracias
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-regímenes comunistas como capitalismos de Estado
-apología del verdadero socialismo humanista y del verdadero marxismo. Autonomía política,
codirección, cogestión
-tener y ser como modos de existencia individual y social. El profetismo y la mística bíblicos como
superación del modo del tener
-proyectos del hombre nuevo y de la sociedad nueva. Semejanzas con los “socialistas utópicos”
-ateísmo religioso de Fromm. La religión como”sistema de pensamiento y acción, compartido por
un grupo, que ofrece al individuo un marco de orientación y un objeto de devoción”
-cuestionamiento de Fromm al cristianismo: ¿cristianismo ideológico? ¿cristianismo pagano?
-alegato a favor de una religión humanista no teísta universal
ESTRUCTURALÍSIMOS
-de metodología científica a ideología filosófica
-tradición del humanismo racionalista occidental (de Descartes a Sastre): exaltación del yo
personal, consciente y libre. Primacía del sujeto sobre el objeto.
-Antihumanismo teórico: el hombre de sujeto a objeto, o “cosa entre las cosas”
-“No es que los hombres tengan estructuras. Es que las estructuras tienen hombres”
-Inspiración en el marxismo y el psicoanálisis: estructuras inconscientes, prerreflexivas y colectivas
-Concepto de estructura y análisis estructural. Esquemas o modelos abstractos
-La fuente lingüística. De Saussure a las Escuelas de Praga y Copenhague. Lengua y habla .
Sincronía y diacronía
Claude Lévi-Strauss
-estudio de los fenómenos culturales: estructuras de parentesco y análisis de mitos. El inconsciente
estructural (influencia kantiana).
-Antisubjetivismo y antihistoricismo
-Resolver lo humano en lo no humano. Disolver al hombre en las estructuras
-Reducción de la cultura a la biología, y de la biología a la física. Materialismo vulgar y pesimista.
Ateísmo crudo
-Lacan: “pienso donde no soy, luego soy donde no pienso”
-Nietzche a Foucault, o de la muerte de Dios a la muerte del hombre.
21
Un proyecto de humanismo
renovado para Cuba
I – Presupuestos teóricos.
II- Análisis de la situación en Cuba a partir de dichos presupuestos.
III- Magisterio de la Iglesia sobre esos puntos.
I—Presupuestos teóricos:-
1.-ORIGEN
El hombre procede y pertenece a un proceso biológico de evolución. Desde la
materia inorgánica, pasando por las formas más simples de vida, que han dado
lugar a otras formas de vida más compleja, se ha llegado, a través de un largo
proceso evolutivo, al hombre.-
El proceso de hominización es el resultado de los factores de la evolución
física (transformación de la columna vertebral hasta alcanzar la posición erguida,
el crecimiento y desarrollo del cráneo hasta alcanzar un tamaño y una complejidad
suficiente para permitir hablar, pensar y fabricar instrumentos y la liberación
progresiva de la mano para poder actuar cada vez con mayor habilidad), y de los
factores de la evolución cultural (la fabricación, utilización y perfeccionamiento de
utensilios para la supervivencia de la especie). A la herencia genérica se añade la
herencia cultural, trasmitida de una generación a otra. Así pues, los factores de
tipo biológico y de tipo cultural, relacionados entre sí, han dado las causas del
nacimiento del hombre actual, su continua interacción ha dado lugar a las
diferentes razas y culturas.-
El hombre, que es el fin del proceso evolutivo, se distingue del mismo, ya que
es capaz de conocer, estudiar e interrogar esos procesos; condición que lo
diferencia cualitativamente del resto de los seres inertes y vivos. Tal modo de
existencia les confiere una dignidad diversa al resto de los seres, la cual le
proporciona la primacía sobre ellos. El hombre ejerce su dominio amoroso y
responsable sobre los demás seres no humanos a través del trabajo, la ciencia y
la técnica.
Por otra parte, los seres humanos se relacionan entre sí, de forma específica y
única la relación intererpersonal, la cual capacita el modo de convivencia en este
mundo.
Los cristianos sabemos, por medio de la palabra divina revelada, que Dios es
el creador del universo, de la vida y del hombre, este dato no se encuentra en
contradicción con la teoría de la evoluc ión.-
2.-CONSTITUCIÓN DEL HOMBRE
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2.1- Estructura biológica.
El hombre es un ser bío-psíquico, su estructura biológica (corporal) es el
soporte de la vida humana.
El sistema nervioso es el más importante del comportamiento humano, ya que
resulta imposible considerar al hombre sin él. No sólo la conducta humana, sino
todos los procesos vitales (respiración circulación sanguínea, digestión, etc.) son
controlados por el sistema nervioso.-
El sueño, el estado de vigilia, la tensión, las funciones neurovegetativas y los
modos de expresión del hombre, son expresiones directas de la estructura
biológica en la estructura psíquica humana.
2.2 Estructura Psíquica
La estructura psíquica del hombre está formada por las vivencias que nos son
dadas como algo, interior a nuestro ser, los cuales no podemos controlar
concientemente:- los instintos, las tendencias. Los instintos sexuales y de
conservación individual, el deseo de poder, la necesidad de estimación el afán
vindicativo, el deseo de autoestimación,las tendencias creadoras, el deseo de
saber, las tendencias amatorias, normativas y trascendentes, juntos con las
vivencias del dolor, placer, aburrimiento, etc., son manifestaciones del sustrato
psicológico interior y constituyen la vida consciente del ser humano.
Sobre el sustrato psíquico descrito anteriormente, se halla la estructura
psíquica superior de la persona humana, a ella pertenecen las manifestaciones del
pensamiento (razonamiento) y la voluntad (libertad), controladas conscientemente
por nosotros. Es la vida consciente del ser humano.
3.-Características de la persona humana
3.1 La persona humana es libre
La libertad es un propiedad esencial del hombre y ella se funde en su condición
de ser personal. La Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 de
diciembre se l948) trata de reflejar la esencialidad de la libertad humana en su
artículo 1 al proclamar:”Todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos”
La libertad humana radica en dos dimensiones:
1)- El hombre posee autoconciencia, es decir, una capacidad de pensar en sí
mismo (autodeterminación); su reflexión no le viene dictada desde fuera. Esta
condición lo habilita para tener posesión de sí mismo, ser dueño de su persona.
Puesto que el ser humano piensa por sí, es independiente.
2)-Al tener el hombre autoconciencia, puede salirse de sí mismo, proyectar sus
reflexiones en el mundo que lo rodea por medio de la acción.
El hombre por su condición de ser “persona” nace libre, sin embargo, esta
libertad la posee como un núcleo inicial que va desarrollándose a través de su
vida. Lo normal es que el ser humano vaya alcanzando, a medida que el tiempo
avance, mayores grados de libertad llamada libertad progresiva, caracterizada por
el miedo de ser libres. En el juego de esas tendencias se edifica la vida humana.-
En el hombre la libertad varía de acuerdo con:
23
1)-El grado de autoconciencia que posea. En la medida que una persona piense
más por sí misma, analizando la información que le llega constantemente del
mundo que le rodea, y produciendo sus propios juicios, tendrá mayores grados de
libertad.
2)-El concepto que tenga de sí mismo como ser preparado e independiente. Una
persona que se subestime y haga depender sus decisiones de las de los demás,
es menos libre. De otro modo, la persona que experimenta una mayor conciencia
respecto a su independencia con relación al medio circundante, será más libre.-
Por otra parte es bueno aclarar que hay una diferencia entre “ser libre” y “tener
libertad”. No es lo principal tener libertades, lo decisivo es ser libre. La libertad, el
ser libres, es ante todo un modo de ser. El hecho de ser libre postula, sin
embargo, el tener libertades:-religiosas, morales, estéticas, económicas, sociales,
políticas, etc. SI una persona no tiene libertades, el ser libre es una .abstracción.
Somos libres y tenemos que estarnos liberando continuamente.
Para ser libres hay primero que liberarse de las ataduras de lo instintivo,
dominar las fuerzas naturales: el hambre, la enfermedad, etc.
Siempre habrá algo que nos condicione. Hay condicionamientos de tipo
biológico (una enfermedad crónica), de tipo psicológico (una neurosis por
ejemplo), de tipo social (un régimen totalitario y opresor), de tipo cultural (una
determinada costumbre, “siempre se ha hecho así), sin embargo siempre está en
nuestras manos vivir de acuerdo con unos valores éticos y, por consiguiente,
podemos buscar una nueva salida, superando dificultades y ataduras.
Sólo el hombre crea distintas culturas, distintos dinamismos sociales, distintas
respuestas a las situaciones que se les presentan, de esta forma van
conquistando su libertad.
Cuando hay condiciones objetivas de libertad personal (desbloqueos) y social
(sociedad tolerante, pluralista, etc.), tenemos mas posibilidad de hacer de la
libertad algo creativo.
En la medida que nos liberamos de las ataduras propias o impuestas por otros
(los instintos, la alimentación, la propia individualidad, las presiones sociales, etc.),
estamos más capacitados para crear mejores relaciones, nuevos ideales, un
hombre nuevo, un mundo mejor.
3.2La persona humana es social
El hombre junto a su individualidad, tiene una dimensión social, “se relaciona
con los demás, se integra, se apoya y realiza una acción social”.
La convivencia es la forma básica del ser social del hombre.
a)- Cuando el sujeto es un” tú” (otra persona), la convivencia se realza a través de
un tipo de relaciones profundas, espontáneas, fundadas principalmente en la
afectividad.
b)- Cuando el sujeto es la sociedad en general, se realiza a través de formas más
especializadas, más organizadas, fundadas sobre todo en el derecho. A este
último tipo de convivencias le damos el calificativo de social, y a ella nos referimos
en lo adelante.
La socialización es un proceso largo, dinámico y continuo, mediante el cual el
individuo aprende los valores de la sociedad, los selecciona e interioriza y se
adapta al medio social en que vive.
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La socialización no crea de la nada los valores propios de un sistema cultural.
Estos existen previamente y son trasmitidos en gran parte de generación en
generación, pero dejando amplias posibilidades de creatividad, originalidad
personal e innovación cultural.
El proceso de socialización se realiza a través de una progresiva incorporación
de los individuos a los diferentes grupos humanos de convivencia como son:-
1)-La familia es el primer grupo humano en el que empieza a crecer y a
desarrollarse la persona como ser social, por eso, de un modo directo y natural es
el primer agente socializador de la persona.
La familia aporta el núcleo fundamental de los valores del individuo. Este
núcleo, por ser captado en una situación de fuerte intensidad emotiva-afectiva,
tiende a conservar una cierta estructura permanente en el tiempo, parece que en
el momento actual su acción educativa se reduce en comparación con otras
épocas.
El papel de la familia consiste fundamentalmente en educar el sentido crítico y
favorecer la síntesis personal frente a los diversos mensajes que se encargan de
ofrecer nuevos agentes sociales.
2)—La escuela es un espacio en que todo ciudadano aprende a adaptarse a la
sociedad y a internarse a un sistema social determinado.
Todo sistema educativo tiene como finalidad reproducir el tipo de hombre que
la sociedad necesita. Por ello la sociedad refleja el sistema educativo, y todo
sistema educativo refleja la sociedad.
La escuela posibilita la formación de una ideología determinada, sobre todo a
través de materias específicas en tal sentido.
La influencia de la escuela en el desarrollo de la personalidad social de los
alumnos está ligada a la personalidad de los educadores.
La socialización que tiene lugar en el ámbito escolar es de tipo directivo e
intencionalmente buscada.
A pesar de todo, el papel socializador de la escuela es discutido y no todos
opinan lo mismo. Algunos creen que la escuela constituye el factor más importante
de transmisión de contenidos culturales en la infancia y juventud; otros piensan lo
contrario, que la escuela desempeña solo un papel instructivo-formativo,
reduciéndose a la enseñanza de nociones y habilidades para la adaptación
profesional a la sociedad.-
3)-Grupos culturales de edades homogéneas:- La importancia de estos grupos en
el proceso de socialización de los individuos es cada vez más creciente y su
fuerza es cada vez mayor. Ello se debe a que en estos grupos:
-las experiencias comunes son fáciles y abundantes,
- las reacciones interpersonales son cercanas e intensas,
- los objetivos comunes se dan en mayor intensidad,
- el sentido de pertenencia es fuerte y vital.
Dentro de estos grupos culturales de edades homogéneas, los grupos juveniles
son los que cobran cada día mayor importancia y significación. Hoy día se habla
de una cierta cultura juvenil elaborada por los mismos jóvenes.
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Los grupos juveniles tienden a ir adquiriendo autonomía propia en el área de
las conductas privadas (esfera erótica-afectiva), y del tiempo libre (ocio, música,
moda…).
4) Instituciones religiosas:-La importancia de su influjo en la socialización
principalmente de:
- la especial caracterización de las personas y de los grupos que las representan
en el entramado social.
-los fines y objetivos específico que pretenden inculcar en sus miembros.
Principios, valores, pautas de comportamiento y lo que es más importante, una
interpretación global de la existencia humana personal y colectivamente
considerada.
El futuro de la capacidad de las instituciones religiosas como agente
socializador dependerá de la relación que se establezca entre la religión y la
cultura, la institución religiosa y la sociedad en un contexto histórico determinado,
5).Mass-Media: Son los medios de comunicación de masas como la televisión, la
radio, el disco, el libro de bolsillo, la prensa, el cine…
Ellos se han convertido en los grandes educadores sin rostro.
Su gran poder de penetración se debe, tanto al contenido del mensaje ofrecido
como a la forma como es presentado. Estos medios ofrecen todo tipo de valores y
modelos de comportamiento personales y colectivos, altamente idealizados dentro
de un clima de fuerte emotividad y gran atractivo estético.
Estos medios pueden ayudar a una autentica promoción de las masas. El
peligro está en que los modos de pensar y actuar se igualan, la libertad de
expresión se reduce, el nivel de comunicación se empobrece y la opinión pública
frecuentemente es manipulada por la información recibida.
6)- Clases sociales:- No son grupos sociales propiamente dichos cuando sus
integrantes no son conscientes de penetrar en ellas, pero pueden llegar a serlo, si
la formación de una conciencia política les hace sentirse miembros de las mismas,
en este caso, el influjo de la clase social es muy fuerte y condiciona el progreso
socializador de la persona.
4.- Limitaciones y ambigüedes de la socialización
La finalidad del proceso de socialización no consiste en una simple adaptación
mecánica del individuo a la sociedad en que ha de vivir, sino, más bien, a favor de
un espacio de libertad y de humanización, en el que cada individuo vaya
madurando en relación dialéctica de sí mismo con la sociedad.
Existen situaciones concretas que dificultan seriamente el proceso de
socialización: Tales situaciones pueden ser debidas principalmente a tres
factores:-
1)Límite cultural:- Los individuos formados en una determinada cultura son más
refractarios al cambio sociocultural cuando este se produce. La tendencia en este
caso es la de mantener un tipo de socialización anacrónica respecto a los nuevos
aspectos culturales. Por eso, cuanto más rápido e intenso es el cambio social,
más difícil y complicado se hace la socialización de estas personas. Las posturas
involucionistas y conservadoras obedecen todas a este tipo de limitación. En
sentido opuesto pueden darse un desfase provocado por individuos adelantados a
una socialización que obedezca a situaciones de momento.
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También, una limitación de tipo social (como veremos en el siguiente
apartado) puede provocar limitaciones culturales al frustrar el proceso cultural
histórico en la vida de un pueblo, cuando se le impone a este un modelo cultural
extraño. Las frustraciones culturales pueden ser superadas.
2) Límite social:- Producido por las fuerzas de presión social que dificultan las
posibilidades reales de socialización de personas y grupos humanos. Estos son
los grupos anómalos de sectores marginados de la sociedad, existencia de unas
clases dominantes y otras oprimidas, regímenes totalitarios, oligarquías políticas e
ideológicas, sistemas autocráticos…
Estos límites pueden ser superados, en la medida que exista una mayor
participación social de las decisiones encaminadas a resolver los problemas de la
sociedad, por medio de la crítica y la creatividad.
5.-Rasgos de un personalidad social madura
La persona socialmente madura es aquella que:-
1- Es capaz de ejercer la autocrítica y la reflexión personal y comunitaria.-
2- Es capaz de controlar su propia conducta.
3- Es capaz de hacer discernimiento y crítica de situaciones.
4- Es capaz de intuir los sentimientos, expectativas de los demás.
5- Participa responsable y creativamente en la interacción social y relaciones
interpersonales sin sucumbir al conformismo y la masificación gregaria.
6- Persevera a pesar de las limitaciones.
7- Tiene conciencia de que los procesos sociales son conflictivos y
generalmente se solucionan a largo plazo.
Lógicamente esos rasgos son presentados como test de comprobación y como
tarea a realizar. Como lo primero, muestran nuestra manera de ser socialmente; y
como tarea, indica la meta para la que continuamente debemos trabajar, sabiendo
que nunca las poseeremos plenamente. Son un proyecto al que siempre debemos
tener en nuestro ser y en nuestra acción.
Los criterios básicos de la ética social son:-
- La justicia social,
- El Bien común:-Objetivo ético de la realidad social.
6.1. La Justicia:-El objeto de la justicia es el bien común. Una de las formas
hoy de comprobar la dignidad humana es la “aspiración a la igualdad” de todos
los miembros que componen una sociedad. La Ética social tiene sentido y
funcionalidad en la búsqueda permanente de la igualdad humana. El criterio
fundamental del discernimiento ético en los problemas sociales es la igualdad.
A su vez, la Ética Social tiene la función de cuestionar los ordenamientos
socio-jurídicos del orden establecido y de orientar moralmente el cambio y la
conflictividad sociales. La búsqueda de un proyecto renovado para la sociedad
debe construirse a partir de un conjunto de normas éticas humanista, capaces
de dinamizar ese proyecto.-
6.2- El bien Común
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-No es el conjunto de los bienes particulares de cada persona. Lo cual recalcaría
los intereses individuales a expensas del bienestar de la sociedad
-No es el bien colectivo a expensas de los bienes del individuo.
-Es el bien de las personas en cuanto a estas se hallan abiertas entre sí a la
realización de un proyecto unificador que beneficie a todos.
-El conjunto del bien común no se restringe a los valores económicos, sino que
abraca todos los ámbitos de la vida social:- el conjunto de bienes, fines y
condiciones que interesan a todos y de los cuales todos pueden participar.
6.3- El Bien Común y las Opciones Políticas:- La noción de bien tiene un
carácter político, por eso debe entenderse desde la opción global de
sociedad. Por tanto:
a)-No pueden entenderse dentro de las opciones sociales de inspiración liberal,
las cuales hacen prevalecer los intereses individuales con detrimento de los
colectivos.
b)-Tampoco el totalitarismo es el horizonte adecuado para una recta comprensión
del bien comúnc)-
Una sociedad de signo humanista, socialista y democrática (en el sentido más
amplio de la participación responsable) puede ser el ámbito adecuado para el
recto desarrollo del bien común.
6.4-Condiciones operativas del Bien Común: Deben basarse en estas
características:
- Carácter pluralista
- Carácter dinámico
- Carácter objetivo
- Carácter colectivo
- Carácter personal
- Carácter responsable
6.5-Criterio esencial que debe regular la ética del bien común:
“Lo único que es fin en sí mismo es el hombre, en tanto que ser racional. No ha
de ser utilizado nunca como un medio”. (Manuel Kant, filósofo alemán del siglo
XVIII).
Ninguna institución es fin en sí misma, ninguna ideología, estas solo tienen
razón en la medida en que sea mejor para dignificar al hombre, para enaltecer
su derecho y promover, humanamente sus deberes.
Un proyecto de sociedad humanista debe fundamentarse en el principio del
hombre como finalidad
7- Vocación del hombre:-
La vocación del hombre es su dignidad. Promover el conjunto de valores que
radican en el ser personal del hombre es tarea del auténtico humanismo.
Cuando la persona humana realiza sus aperturas a los demás por medio de
relaciones inter-humanas, su dignidad se acrecienta. Esto lo llamamos
trascendencia o apretura a los demás.-
28
Los cristianos sabemos por la palabra revelada de Dios, que en Jesús de
Nazaret se encuentra el Hombre nuevo. En su persona descubrimos los
valores humanos, vividos en plenitud y las actitudes y actos que estos
producen.
Los evangelios enseñan esos valores humanos. En las controversias de Jesús
respecto al valor absoluto y salvador que los religiosos de su tiempo daban a la ley
sagrada, Jesús nos revela que la persona humana, sus necesidades y problemas
están primero que la ley, la observación rigorista del sábado, los cumplimientos
rituales, el templo y los sacrificios. Jesús vino a liberarnos de las ataduras de toda
ley, aunque está fuera la sagrada, y con ella nos muestra que la persona humana
está por encima de todas las instituciones y leyes.
Este concepto de hombre revelado por Jesús lo descubrimos en los valores de
su persona; por eso decimos que Jesús es el hombre libre frente al tener, al poder,
el éxito, a los grandes del poder político. ASÍ SE PRESENTA COMO UN
SERVIDOR y no como un jefe político. Todo esto lo conduce a que los pobres son
los privilegiados de su Reino y denuncia la ceguera e insensibilidad de los ricos.-
Pero también Jesús nos enseña que la apertura de la persona humana a los
demás puede culminar en la apertura a Dios. Jesucristo nos revela cómo es
verdaderamente Dios: el de la misericordia y la vida, el de los pequeños y
sencillos, el que libera y salva. La meta es perfecta como lo es Dios. La vocación
del hombre es alcanzar la plenitud de la dignidad que es la perfección divina.-
Desde una ética de inspiración cristiana, los cristianos debemos trabajar por la
promoción de la dignidad humana en un mundo cada vez más humano.-
II- ANALÍSIS DE LA SITUACIÓN EN CUBA
Los presupuestos teóricos que hasta aquí hemos estudiado pueden ser un
instrumento para analizar en qué grado se han ido creando las condiciones, el
hábito, donde sea posible concebir un proyecto de humanismo renovado en la
situación concreta en que ha vivido Cuba y vive el hombre cubano de hoy.
La realidad es mucho más rica y más compleja que la teoría; no puede, por lo
tanto, ser encasillada sin correr el riesgo de esquematizar, reducir o ver
parcialmente las siempre diversas, y en ocasiones contradictorias vivencias
personales y sociales. Tanto más cuando quienes intentan (en osado lance)
aprehender esa realidad no cuentan con los recursos metodológicos de las
ciencias sociales, aun cuando la historia también nos ha enseñado que no siempre
la vivencia real se deja atrapar por dichos recursos que, sin embargo, pueden ser
de considerable ayuda.
Ante el trance de intentarlo o dejarnos llevar por la paralización y la falta de
reflexión seria, hemos optado, de hecho por el intento. Pondremos, no obstante,
algún remedio a nuestra indigencia de medios mejores al dejar abierto cada
aspecto de esta reflexión al aporte, modificación, eliminación o precisión de
matices que deben hacer los laicos interesados de cada comunidad cristiana
y aquellas personas de buena voluntad que desearan enriquecer este proyecto
para que así no solo sea de beneficio para todos sino concebido por personas
29
representativas de diversos sectores de nuestro pueblo. Las preguntas que se
incluyen quieren servir a esta deseable y enriquecedora reflexión de muchos.-
1.- El hombre: Su origen
El origen del hombre y su destino - ¿de dónde venimos y a dónde vamos? –
Son preguntas que se han hecho muchas personas para encontrar razón y sentido
a su vida.
De ahí su importancia y repercusión. No se trata sólo de una especulación
filosófica abstracta si no, las respuestas que se le dan son, en parte, definitoria
para el quehacer diario y para las opciones más importantes.
-Aunque existen diferentes respuestas, parece ser que se acepta generalmente
que el hombre procede y pertenece a un proceso de evolución.
En nuestro país, todo el sistema de educación, medios de comunicación y de
formación ideológica enseñan que el origen del hombre es fruto de la evolución.
Sin embargo, se opone esta verdad a la fe religiosa, suponiendo que la religión
presenta el relato poético del Génesis, fruto de la tradición oral de la cultura
hebrea, como contrapartida científica a la teoría de la evolución. Esta
contradicción es absurda y divide al hombre pues equipara una tesis científica con
una convicción de fe religiosa, confunde el ámbito de la investigación biológica y
antropológica con el ámbito de las creencias y acepta como tesis científica la
expresión literaria de la Creación de Adán y Eva.-
Al contraponer la evolución al relato de la Creación según el Génesis no solo
se comete un dislate en el método sino que provoca que una parte de los cubanos
que quiere aceptar la tesis científica se vean compelidos a rechazar la supuesta
contrapartida que sería, no solo el relato textual que aparece en la Biblia, si no
también el concepto textual del origen sagrado de la persona humana, que no se
opone al proceso evolutivo. Este sin aquel podría reducir la condición humana a
un simple fenómeno biológico similar al resto de los seres vivos.
El respeto por la vida humana, la certeza de la bondad intrínseca, aunque
caída, del hombre, y su predominio sobre el resto de la naturaleza y de cualquier
proceso biológico y social son condiciones sin las cuales la dignidad humana se ve
seriamente afectada. Es por eso que al contraponer evolución-creación, es decir,
verdad científica-carácter sagrado e inviolable de la vida humana se puede correr
el riesgo de desechar como” anti-científico” el origen y el valor sagrado, es decir,
supremo, del ser humano.
En Cuba, además, se presenta al hombre resultante del trabajo y las relaciones
de producción. Aunque este es un elemento que se tiene en cuenta para estudiar
el origen y el devenir de la vida humana, no es elemento absoluto o excluyente.
De aquí se deriva que una concepción como ésta sobre el origen del hombre
podría disminuir su razón de ser y en la práctica de la vida cotidiana, no sólo
“creer” que el hombre es fruto exclusivo del trabajo sino, al mismo tiempo y como
consecuencia, poner al hombre al servicio del trabajo como valor absoluto del que
se ha formado, y no solo utilizarlo para el trabajo, sino esclavizarlo por el trabajo.
Otra situación que puede devenir de esta concepción sobre el hombre es que
al rechazar el carácter sagrado de su origen y el valor absoluto de la vida y su
bondad original y perseverante, se manipule la vida en la investigación de la
30
ingeniería genética y la biotecnología sin respetar su inviolabilidad y condición
irrepetible. Esto también pude decidir sobre la salvaguarda de la vida tanto en el
momento de su concepción como de su ocaso:- la eugenesia y la eutanasia, los
abortivos y la pena de muerte, las sanciones punitivas y el sistema educativo y
carcelario tienen que ver con el concepto que sobre el origen de la vida y su
carácter sagrado y valor supremo tengan los hombres y las estructuras que las
deciden.
En resumen, la ciencia y la técnica, la producción y la defensa, el trabajo y la
religión, la sociedad y toda organización deben respetar el valor supremo de la
vida del hombre y ponerse a su servicio para humanizarla, y no considerar al
hombre como un objeto a su servicio para utilizarlo o esclavizarlo de las más
variadas y sutiles formas.
Preguntas para la reflexión:
Según tu experiencia personal y el ambiente en que vives, ¿Estas de acuerdo
con el enfoque y las realidades descritas? ¿Qué añadirías? ¿Qué arreglarías?
¿Qué eliminarías?
¿Consideras que el concepto que se tenga sobre el origen del hombre influye
en la vida cotidiana y en tus decisiones y en las decisiones de la sociedad?
¿Cómo?
¿Qué debemos hacer para este aspecto del proyecto de humanismo
presentado se haga realidad cada vez más en Cuba?
2.– Constitución del hombre
2.1- Su estructura biológica
La estructura biológica (corporal) es el soporte, el asiento vital, el cimiento
sobre el que se levanta el resto de la vida humana. Por eso hay que respetarla y
cuidarla. Ni menospreciarla ni ignorarla.-
En Cuba se garantiza, en la medida de nuestras posibilidades la satisfacción
elemental de las necesidades primarias para el sostenimiento de la vida. Nadie
muere en nuestro país por no tener acceso o posibilidad de recibir alimentación,
atención médica ambulatoria y hospitalaria, medicamentos gratis, medios y
lugares para practicar deportes y otros medios para mantener la cultura física,
atención a minusválidos e impedidos físicos—motores (ACLIFIM, FRATER…)
La cantidad y calidad con que estos servicios se prestan deben ser objeto de
continua mejoría y humanización, pero es una realidad palpable hasta hoy, su
existencia y garantía elemental en nuestra sociedad. Sin tener estas condiciones
elementales todo proyecto de humanismo sería ilusorio y se derrumbaría por su
misma base.
Al mismo tiempo que reconocemos que estas condiciones biológicas
fundamentales existen en nuestro país reafirmamos que deben ser preservadas
como derechos elementales y prioritarios del hombre, aun cuando cambiaran otras
condiciones. Y deben además ser mejoradas en su calidad y humanización.
31
Existen, por otra parte, otros requerimientos para garantizar la salud y la
estabilidad de la estructura biológica del ser humano que en nuestra nación aun
no se respetan suficientemente. Este es el caso del equilibrio de los ritmos
biológicos como el trabajo y el descanso, el sueño y la vigilia, el habitat y la
ecología.
En efecto parece conservar en todo proyecto de humanismo la base biológica
de la existencia humana, deben ser respetados los ritmos y tiempos dedicados a
garantizar un sano equilibrio vital. En Cuba no se ha logrado asegurar, con el
mismo respeto y el debido tiempo, el trabajo y el descanso. Muchas veces se
exige más trabajo, más sacrificio (jornadas voluntarias, horas extras, espíritu de
contingente, consagración total al trabajo sin horario), olvidando que la
remuneración monetaria o una motivación ideológica jamás podrán sustituir o
preservar los requerimientos del organismo humano, y su continua violación
pueden traer trastornos no bien identificados como consecuencia de no respetar el
derecho de cada hombre a conservar los ritmos biológicos en su vida cotidiana (
stress, hipertensión, neurosis…).
El derecho de 8 horas de trabajo como máximo, el descanso semanal y las
vacaciones anuales son conquistas de los trabajadores que deben ser
preservados aun cuando las urgencias económicas y sociales pudieran indicar
otra cosa. No es a costa del ser humano que deben resolverse.
La misma situación y análisis valen para la relación entre sueño y vigilia; la
violación continuada de esos ritmos dañará seriamente la estructura biológica
(corporal) del hombre.
El sano equilibrio entre el hábitat, es decir, el entorno donde vive el hombre, su
vivienda, el barrio, su ciudad, el centro de trabajo o estudio… y la naturaleza que
le rodea y lo conserva es otro requerimiento del humanismo renovado. El
desarrollo, la urbanización, la contaminación ambiental, el ruido, son realidades de
la civilización contemporánea que se da indiscriminadamente sin cuidar, en
ocasiones, el equilibrio ecológico indispensable para la vida en todas las
manifestaciones. Pocas veces se toma esto en serio.
Preguntas para la reflexión
1- Según tu experiencia personal y teniendo en cuenta el ambiente en que
vives, ¿Estás de acuerdo con las realidades descritas en este epígrafe?
¿Qué añadirías? ¿Qué arreglarías? ¿qué eliminarías?
2- ¿Consideras en qué grado se respetan los ritmos biológicos en nuestro país
y si en algún caso se menosprecian o se ignoran. Poner ejemplos.
3- ¿Qué debemos hacer para que este aspecto del proyecto de humanismo
renovado se haga realidad cada vez más en Cuba?
2.2- Estructura psíquica
La estructura del hombre no se puede reducir a su estructura biológica
(corporal) pues sería equipararlo a cualquier otra forma de vida, vegetal o animal.
Sobre dicho asiento vital se desarrolla la estructura psíquica que distingue al
hombre del resto de los seres vivos, construida tanto por el sustrato psicológico
32
inconsciente (instintos, tendencias deseos de conservación, de placer, de poder,
sexuales, vindicatorios…) como por la vida consciente o superior (el pensamiento,
la voluntad, los sentimientos, la libertad, la alteridad, su espiritualidad).
En nuestras condiciones concretas este aspecto de la vida humana es
atendido en parte, sobre todo, en lo que se refiere a la salud psíquica, es decir,
toda persona tiene acceso gratuito a la consulta de un psiquiatra o de un psicólogo
y la atención y condiciones hospitalarias que en este sector están garantizadas.
La mayor humanización de estos servicios así como el tipo de “escuela” o
presupuestos teóricos en que se inspira hasta hoy la psicología cubana deben ser
revisados y mejorados. La deficiencia de los métodos utilizados actualmente y el
estilo de sus profesionales, así como la ideologización que los ha perneado
excesivamente son fácilmente reconocibles por sus frutos en las nuevas
generaciones.
En efecto parece ser que consciente o inconscientemente (como resultado de
la escuela o como resultado de la deficiente atención a los problemas
fundamentales) se han dejado al desenfreno o la indiferencia amoral aquellos
instintos y tendencias que tienen relación con el sexo, las ansias de dominación y
poder, la inclinación a la venganza y la autoestima excesiva. No se trata de que
este proyecto de humanismo postule reprimir dichas tendencias sino que, como
orientan los más actuales conocimientos antropológicos, deben ser encauzadas y
reorientadas para el bien de la misma persona y de los demás.
Podría interpretarse, según los criterios oficiales que como estas tendencias no
se relacionan con la opción política, ni con la ideología de la persona que se deja
dominar por ellas no dañan la estabilidad socio-política, por lo tanto, no se les
presta tanta atención como a un llamado “problema ideológico”. Al priorizar estos
últimos se han descuidado aquellos que son (a nuestro parecer) la base de toda
opción política seria y de la actuación sincera y consecuente de los que la
ostentan.
La actual cororrupción y deserciones de no solo los altos funcionarios que son
conocidas y publicadas, sino las más numerosas y desconocidas de otras
personas de nuestro pueblo con el resultado inmediato de este tipo de escala de
valores en la atención de la estructura psíquica y espiritual del hombre. A la larga
todo comportamiento humano descansa y depende tanto de la correcta atención y
encauzamiento de los instintos y pasiones, aprovechando su rico potencial, como
de la parte consciente y reflexiva del razonamiento, la voluntad y el cultivo de los
mejores sentimientos y de la virtud.
Podemos comprobar, además, que esta zona consciente de la estructura
psíquica, espiritual, del ser humano en Cuba adolece en la actualidad de serios
problemas cuyas causas fundamentales se deben buscar en la forma y los
métodos ( así como en el contenido filosófico) de nuestro sistema educacional y
de la casi inexistente formación consciente en el ceno de nuestras familias.
En realidad, el mismo comportamiento de muchas personas que conocen y con
las que diariamente compartimos la vida cotidiana nos demuestra que uno de las
más graves deficiencias del actual estado del humanismo en Cuba es que las
personas “no piensan” es decir, actúan irreflexivamente, sin usar su propio
razonamiento para discernir, analizar o buscar opciones responsables, bien
pensadas, consecuentes con su propia autonomía personal.
33
Hoy más que nunca, parece ser de urgencia extrema la labor que en los
orígenes de nuestra nacionalidad desempeñó el Padre Félix Varela, “el primero
que nos enseñó a pensar” en con independencia y libertad, para que se formen”
hombres de conciencia que no sean soberbios con los débiles ni débiles con los
poderosos” tal como postuló Varela en sus “Cartas a Elpidio”, obra indispensable
para fundamentar cualquier intento de humanismo renovado para Cuba.
Otra de la deficiencias actuales es la fragilidad de la persona, la falta de
voluntad propia, el dejarse llevar por los acontecimientos y por la vida, el ser
arrastrado o aplastado por ella y no ser su protagonista consciente y libre. La
voluntad libre y responsable de decidir y construir su propia historia personal y
social es uno de los rasgos fundamentales del humanismo renovado que
proponemos.
En este aspecto de la voluntad como expresión de la libertad de todo hombre,
no debe faltar, es de vital importancia, el pensamiento de José Martí quien delineó
como nadie el tipo de humanismo apropiado a nuestra historia y nuestra cultura;
baste unas citas del Apóstol para invitarnos a estudiarlo más profundamente.- “Se
es hombre para serlo. Hombre es algo más que ser torpemente vivo, es entender
una misión, ennoblecerla y cumplirla”. (OC. Vol. II PG. 798).
Y en otro lugar dice Martí: “No es grande el que se deja arrebatar por la vida
sino el que la doma. Un hombre no es una estatua tallada en peso duro, con unos
ojos que desean, una boca que relame y un diamante en la pechera de plata. Un
hombre es un deber vivo, un depositario de fuerzas que no debe dejar al
embrutecimiento. Es deber del hombre levantar al hombre…Todo hombre es
bueno. Falta solo producirle el medio de bondad”. (OC. VOL., pg. 1667 y 1704).
El miedo al “que dirán”, a pensar “con su cabeza” y actuar según la propia
conciencia es un síntoma de que estas realidades no se han respetado
suficientemente en nuestro país.
Es precisamente en el respeto y la promoción de estos elementos (la
inteligencia, el pensar con autonomía, el tener fuerza de voluntad propia, el saber
encauzar y potenciar sus sentimientos, el juzgar por sus propios criterios y no por
los de los demás) como cada uno se hace dueño de su persona, de sus ideas y de
su actuación. Es todo esto lo que en Cuba puede y debe lograrse para hacer
realidad y no consigna aquel pensamiento del Apóstol que preside la constitución
de l976: “Yo quiero que la Ley Primera de nuestra República sea el culto de los
cubanos a la dignidad plena del hombre”.
Preguntas para la reflexión
1)-Según tu experiencia personal y teniendo en cuenta el ambiente en que
vives, ¿Estás de acuerdo con las realidades descritas en este epígrafe?
¿Qué añadirías?¿Qué arreglarías? ¿Qué eliminarías?
2)- Consideras que en nuestro país en los últimos 30 años se ha enseñado a
pensar con independencia y a juzgar y actuar por voluntad propia? ¿Por
qué hay miedo a expresar el pensamiento y para actuar con autonomía?
3)- ¿Qué debemos hacer para que este aspecto del proyecto de humanismo
renovado se haga realidad cada vez más en CUBA?
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3.Características de la persona humana
3.1- La persona humana es libre
Sabemos que todo hombre es libre y su libertad radica en su capacidad de
penar por sí mismos y la posibilidad de proyectarse en el mundo que lo rodea a
través de su acción independiente. Esta libertad debe irse alcanzando en la vida
personal de forma progresiva. Una cosa es “ser libre” y otra “es tener libertad”.
En Cuba se ha alcanzado (a lo largo de su historia) ciertos grados de libertad
personal y social. Pero siempre e necesario avanzar en esta conquista progresiva
que es “ser libre” cada día más; y por eso tener capacidad y voluntad de exigir
cada vez más, “tener libertades” propias de toda persona humana.
Que hayamos alcanzado ciertos grados de independencia y libertad no
significa en nuestro contexto- ni en ninguno otro que la conquista de la l libertad
personal y social sea una obra concluida. Es por eso que siempre debemos de
analizar en qué grado hemos avanzado o retrocedido en el camino de la nueva
libertad.
Como este es un asunto bastante manipulado debemos aclarar que no
estamos postulando un grado de libertad sin límites de corte individualista, que no
tenga en cuenta el desarrollo de los demás a ser libres y gozar también de
libertades.
Libertad y solidaridad deben crecer en sano equilibrio. No se trata tampoco de
las libertades individuales a costa de las libertades sociales. Ni de las libertades
sociales a costa de la persona humana.
Ahora, con toda sinceridad, debemos reconocer que en la sociedad cubana
actual no siempre nos hemos formado para “ser libres”; en el epígrafe anterior
hemos reconocido que esto depende de la capacidad de cada persona para
pensar con independencia y no dejarse llevar por el “que dirán”, por el miedo al
que me “perjudica” o sencillamente por el acomodamiento o indiferentismo somos,
en ocasiones, “como caña que se dobla al viento”. Las personas que lo han
logrado en este período nos confirman la posibilidad de hacerlo y las
consecuencias de haber alcanzado tal grado de” autonomía “en el pensar y en el
ser”. Esto también explica el porqué ha crecido tanto “el miedo a ser libre” en
nuestro contexto, o mejor, el miedo a actuar con libertad, sobre todo públicamente.
Donde hay miedo falta algo de libertad.
Debemos constatar, además, cómo ha crecido la doblez – la doble cara – en
nuestro medio. Ya no se trata del grupo de personas que no piensa con
independencia que pueden ser considerados como una pobreza de libertad
primaria o elemental, sino que se trata de personas que piensan en sí mismo pero
no tienen la fuerza de voluntad para expresar públicamente lo que piensa con
independencia del “pensamiento oficial”. Son las personas que viven con doble
cara,, que contestan a las encuestas o entrevistas con frases prefabricadas con
certeza que es lo que se espera que se diga, aun cuando esto no coincida con su
forma personal de pensar..
Otra forma de la doblez – como carta de libertad personal es cuando se actúa
de forma contraria a la que se piensa, se decide la mejor forma de actuar , solo
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porque es “la orientada” o porque es la que la mayoría hace, o sencillamente “para
no señalarse”. Donde hay doblez falta algo de libertad.-
Podemos considerar que esta es una pobreza de la libertad fundamental pues
afecta el mismo ser (su conciencia) de la persona al dividirla, desintegrarla y
reprimirla.-
La irresponsabilidad personal y la falta de iniciativa y creatividad han crecido
también en nuestra sociedad como resultado del autoritarismo, del paternalismo
que crea dependencia y no libertad y la falta de participación real y efectiva en las
decisiones sociales, económicas, y políticas. Como todo viene “de arriba, como
siempre hay que esperar que “bajen la orientación”, poco o nada queda a la
iniciativa y la creatividad personal más que “inventar “la mejor forma de cumplir
con la orientación recibida, o en el peor de los casos, para cumplir con el
compromiso contraído con un jefe. Sería más fácil buscar en otras causas la raíz
de la falta de responsabilidad personal y la ausencia casi generalizada de
iniciativas verdaderamente creativas y novedosas. Por lo menos en nuestro
contexto parece ser así.
Cuando las personas actúan porque alguien las está viendo o las está
controlando, para que apunten en un papel o para lograr alguna ventaja o alcanzar
alguna posición o beneficio material, esas personas no actúan con libertad y no
tienen, por lo tanto, el grado de responsabilidad personal que se espera de ellas
para cumplir con lo orientado, que en la mayoría de los casos no es orientación
sino orden incuestionable.
Queda entonces un camino abierto a la irresponsabilidad, como no participé en
la decisión, como no puedo discutirla, o como no puedo cambarla o mejorarla
entonces el camino que queda es escuchar, aceptarla formalmente y después en
lo que se ha llamado la vida real, hacer caso omiso de lo orientado.
Creemos que no es solo que hayan personas irresponsables- que las hay
donde quiera en el mundo- sino el mecanismo, la estructura, el método, el estilo
crea irresponsabilidad y mata la creatividad y la iniciativa personal. Donde esto
pasa falta algo de libertad.
En resumen las ataduras internas-vicios e instintos desordenados, el miedo, la
doblez, la irresponsabilidad, la falta de iniciativa y creatividad, la desconfianza en
los demás y en la propia capacidad para decidir y para pensar por sí mismos, son
pobrezas de libertad en Cuba y son las señales por donde debemos medir los
grados de libertad en que vivimos y por lo que debemos luchar para ser cada día
más libres y para construir estructuras en las que toda persona tenga mayores
grados de libertad.-
Todo proyecto de humanismo renovado debe tener en cuenta e l grado en que
las personas son “libres” y en el grado en que las personas “tienen libertad”.
Tener libertad supone también grados, de acuerdo al período histórico en que
se vive.- En las condiciones del período esclavista el mayor grado de libertad era
la abolición de la esclavitud.- Así cada período histórico encuentra que las
generaciones que en él crecen han encontrado que las libertades conquistadas
hasta el momento no son suficientes y sin negar aquellas conquistadas hasta el
momento no son suficientes que si negarlas aspiran -y eso es bueno- a alcanzar
nuevos grados de libertad.
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Lo peor es quedarse dormidos en los laureles conquistados o peor aun querer
regresar atrás. Es pues, legítimo y deseable, que al proyectar un modelo de
humanismo renovado para Cuba nos preguntemos cómo avanzar y no
estancarnos en el camino de la conquista progresiva de la libertad. El camino del
“ser libres” depende, además, de las estructuras sociales y del esfuerzo de los
hombres que ya son “libres” aun cuando las estructuras actuales no permiten
gozar más plenamente del tener mayor grado de libertad:-libertad personal, social,
política, económica, cultural, religiosa.
La participación efectiva y real de cada persona en la vida y las decisiones de
estos campos mencionados es la medida inequívoca del grado de libertad que se
goza en ellos. No son las declaraciones o las explicaciones sobre cual es el estilo
de libertad lo que la garantiza; se trata de la acción real y decisiva d los hombres y
mujeres sin segregaciones ni discriminaciones. El pluralismo es en todos estos
casos el rasero de la libertad.
Si bien es verdad que sin tener la libertad mencionada el “ser libre” sería una
abstracción, en Cuba debemos decir , por experiencia, que sin “ser libres
“interiormente, es decir sin alcanzar la madurez y el cambio de corazón , se ha
demostrado que no resultan eficaces a largo plazo los cambios de las estructuras
para una mayor liberación , puesto que el hombre es incapaz de usarla como es
debido.
Preguntas para la reflexión
1- Según tu experiencia personal y teniendo en cuenta el ambiente en que
vives, ¿Estás de acuerdo con las realidades descritas en este epígrafe?
¿Qué añadirías? ¿Qué arreglarías? ¿Qué eliminarías?
2- ¿qué consideras más prioritario en nuestras circunstancias actuales,
trabajar porque el hombre cubano “sea más libre” o porque “tenga más
libertades”?
3—¿Qué debemos hacer para que este aspecto de proyecto de humanismo
presentado se haga realidad cada vez más en Cuba?
3.2- La persona humana es un ser social
Otra de las características de la persona humana es su “ser social”. Ser social,,
como ser libre , es un proceso. En este proceso de socialización intervienen:- la
persona, la cultura en que vive, la sociedad de la que forma parte y los ambientes
en que se desarrolla (familia, escuela, grupos religiosa…).
En Cuba la dimensión social de la persona está no solo desatacada sino en
ocasiones sobrevalorada en detrimento de su condición libre y personal. Además
en Cuba, en ocasiones, se confunden o igualan:- sociedad, estado, gobierno,
partido.
Si el modo del “ser social” es la convivencia analizaremos esta realidad en
nuestro propio concepto, en sus dos dimensiones:-interpersonal y social.
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Debido a nuestra cultura, en Cuba ,las relaciones interpersonales son
generalmente de tipo familiar, cercanas, sencillas, francas. En ellas priman la
efectividad y el servicio.
Estas relaciones se dan, sobre todo, entre personas de confianza amigos
parientes. Sin embargo cada vez más se va dando otro tipo de relación en las que
canciones como: ya nadie quiere a nadie” repetida por la voz popular se hace una
desalentadora realidad. Entonces lo que debía ser convivencia se convierte en
competencia, dando paso a la agresividad y la violencia para alcanzar los propios
intereses: cosas materiales, posiciones sociales o laborales, etc. La delación, la
revancha sin consideraciones alas falta de respeto a los derechos de los demás y
las desconfianzas generalizadas frustran todo tipo de convivencia
interpersonal.Por otra parte, la convivencia social que debe existir entre el
individuo y el resto de la sociedad en general se realiza a través de la mediación
de las organizaciones y estructuras sociales de participación. En Cuba estas
mediaciones son:-el Poder Popular, las organizaciones de masas (CDR, FMC,
etc.). Estas mediaciones son también: la familia, la escuela, el centro de trabajo,
los grupos naturales, las instituciones religiosas, etc.
La eficacia de estas instituciones y ambientes como “lugares” en la sociedad se
basa con el derecho reconocido y practicado por cada individuo, y respetado y
garantizado por los demás y por las estructuras sociales. Sin este “estado de
derecho” la arbitrariedad y el autoritarismo, los privilegios y las discriminaciones se
apoderan de las relaciones sociales.
En nuestras condiciones concretas el Estado de derecho es una realidad por
alcanzar; aunque las leyes en algunos casos garantizan algunos derechos, todos
ellos se subordinan al criterio político de un solo partido.
La Carta Pastoral de los Obispos cubanos ha descrito nuestra situación actual
como situación de desaliento, desarraigo y fragilidad en que con frecuencia nos
encontramos. Estas características no son “intrínsecas” al carácter, a la
idiosincrasia, a la cultura, es decir a la forma de ser y de expresarse nuestro
pueblo. Sus causas hay que buscarlas más bien en una perspectiva históricosocial-
política.
De todas estas, unas de las realidades que más se oponen a la sana
convivencia del ser social de nuestros medios es el desarraigo, que se manifiesta
como:- un “no sentirse parte”, como una falta de compromiso ético, como el
colapso moral, como la decisión del “exilio” hacia el exterior o de otro tipo de
enajenación el “exilio interior” en el que la persona no se va del país pero se
desentiende del acontecer social, se refleja también la falta de afecto alas
tradiciones , ala propia cultura cubana , a los símbolos patrios identificados como
símbolos del estado-sistema político gobierno, y en el aprecio indiscriminado y
enfermizo hacia todo lo que sea de afuera. Se nota también en la falta de seriedad
y compromiso responsable en el ámbito laboral, cívico, familiar…Donde hay
desarraigo la convivencia social está enferma, la falta de motivación profunda lo
que pudiéramos Lamar una “mística social”.-
La despersonalización o proceso por el cual la persona pierde sus
características individuales, sus prerrogativas, derechos y deberes y sus
motivaciones personales profundas es otra de las situaciones que debemos
estudiar al intentar trazar un proyecto de humanismo para Cuba. Este proceso
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ocurre cuando los intereses estatales y socales aplastan a la persona y disponen
de ella para lograr sus objetivos, pase lo que pase, a toda costa.-
El fruto natural de la despersonalización es la masificación o cosificación de los
seres humanos. Las personas son tratadas como parte de la “masa”, como “objeto
o como “cosa”, como un “recurso” a manipular, como un “medio” por el cual
alcanzar el gran objetivo estatal colectivo. Entonces parece como si todo el mundo
aceptara el objetivo, como que todo e mundo participa, como que todo el mundo
está de acuerdo surgen las unanimidades y los “apoyos totales” que solo se dan
en la ficción de las apariencias, cuando en realidad lo que está ocurriendo es un
“proceso subterráneo” al margen de la “cosa pública” donde de verdad fluyen los
estados de opinión diversos, las contradicciones solapadas y enterradas, las
divergencias con las opiniones oficiales, es decir la vida real en la que caben dos
posibilidades, por lo menos:- o tener ingenuidad para creer en la ficción de las
apariencias, e los fenómenos de masa; o tener la culpable responsabilidad de
mantener un estado de sosas así para conseguir los fines deseados.
Donde estas situaciones existen la convivencia está enferma. No es
convivencia sino conveniencia con la falsedad. Todo esto empobrece al ser social
del hombre.
Analizaremos a continuación los distintos ambientes o “lugares” donde el proceso
de socialización del ser humano transcurre en nuestras condiciones concretas:-
La familia
Es el primer “lugar” y el más decisivo en la formación de la persona humana y en
el proceso de socialización.-
En Cuba, la familia vive una realidad compleja y contradictoria. Por una parte la
salud gratuita, el acceso a la educación, la seguridad social y la felicidad de tener
un trabajo estable, la atención a la madre durante el embarazo y después del
parto, todos estos elementos y otros aseguran a la familia cubana un ámbito de
convivencia más seguro.-
Por otro lado, la infidelidad asentida y difundida por los medios de
comunicación sin la debida crítica; la alta incidencia de divorcios o separaciones,
la permanente estancia de los hijos en las becas fuera del ambiente familiar, la
ausencia aislada o permanente de los padres por motivos de trabajo , misiones
internacionalistas y otras cusas, la falta de vivienda adecuada y el hacinamiento
de varios núcleos familiares con sus inconvenientes, la desidia o indiferencia de
los padres para dedicar tiempo a la formación de sus hijos como personas que
son, entre otras cosas, las causas por las que podemos afirmar que la familia
cubana presenta serios obstáculos para ser un sano y eficaz lugar de formación
del hombre como persona adulta y responsable.
L a casa se convierte a menudo en un albergue y hotel de paso donde se llega
para comer o dormir y salir lo más rápido posible.
Si la familia es un lugar donde se debe favorecer la síntesis personal frente a la
diversidad de mensajes que los hijos reciben en la escuela, la Iglesia, los grupos
naturales y en la misma casa, entonces debemos decir que en este aspecto la
familia cubana está cometiendo un serio error, pues la actitud generalizada es
evitarle a los hijos lo que se ha llamado popularmente un “trauma”. Es decir, en
39
lugar de buscar una síntesis personal, se evita que el niño reciba mensajes de
diversos sectores y de diversas tendencias, “para que no se traumatice”.
Dejando el mensaje predominante y oficial el lugar que corresponde a la
educación y formación familiar.- Esta sobreprotección crea seres humanos frágiles
y sin criterio propio para el discernimiento entre opiniones diversas y capacidad
para juzgar y optar entre acciones de diverso signo. Esto empobrece a la persona
humana.
La escuela
Si la escuela, como hemos dicho en los presupuestos teóricos, tiene la
finalidad de reproducir en cualquier país el tipo de hombre que la sociedad
necesita, en nuestro caso el resultado de nuestro sistema educacional reflejan un
deterioro de la conciencia, de la capacidad de pensamiento y razonamiento
independiente, de la fortaleza de voluntad y de la formación ética que no se
corresponde con las aspiraciones de un hombre nuevo que se postula
oficialmente.
Es verdad que todos lo jóvenes cubanos tienen la posibilidad de tener acceso a
la enseñanza, pero la calidad de la misma y los métodos utilizados no forman, en
la práctica hombres nuevos.
A nuestro juicio este objetivo es muy difícil de lograr tanto más cundo parece
no existir una voluntad decisiva en cuanto a erradicar de nuestras escuelas
internas (al campo y en el campo, becas universitarias, etc.) Es ambiente que
propicia, aun con la participación de los profesores en algunos casos la
promiscuidad, el robo, el desenfreno sexual indiferenciado, la falta de estudio serio
e independiente.
La permisividad y la decadencia del ambiente moral no solo es permitido por
directores y maestros sino que en ocasiones no causa sorpresa en los padres que
lo ven como “algo de estos tiempos”.
La escuela cubana, en quien la inmensa mayoría de los padres dejan la tarea
insustituible de la familia, a formar a la persona para la vida, priorizó la formación
política e ideológica de orientación única en el marxismo-leninismo por sobre la
formación moral básica tanto en el contenido como en la misma del centro escolar.
Es más se priorizó tanto la enseñanza no la orientación ideológica oficial que
solo postergó la enseñanza de la historia nacional y formación cívica sino que
estas asignaturas llegaron a desaparecer como tales de nuestros programas
educacionales. Hoy, al borde de la crisis de identidad y del rechazo, vuelven a
recuperarse la Historia de Cuba y Cívica como asignaturas. Sería deseable que no
sean impartidas de manera formal y dogmática como otras asignaturas de este
corte.
Sin este tipo de formación seria y consciente el desarraigo puede llegar a la
pérdida de la identidad y al vacío existencial. Las señales de estos fenómenos que
ya se observan son los “signos de los tiempos” que nos hablan de la urgente
necesidad de un proyecto de humanismo renovado para Cuba.
Los grupos naturales.
40
Otros de los lugares de socialización de la persona humana son los grupos
naturales, es decir los grupos de amigos, los clubes, o círculos de intereses
comunes, las asociaciones libres, también los llamados grupos intermedios o
informales.
En Cuba, como todos sabemos, existen organizaciones estatalmente dirigidas
que agrupan, jóvenes, niños, estudiantes , mujeres etc...
Pero aquí nos referimos más bien a los grupos que con libertad forman las
mismas personas, por afinidad o para buscar objetivos comunes. Es muy difícil
aunque no lo hay, la estabilidad de grupos como estos en nuestro país. La falta de
espontaneidad, la ideologización excesiva y la falta de autonomía son
inconvenientes para que las personas encuentren un grupo natural que les ayude
a avanzar en un proceso de socialización sano.
La lánguida y escasa participación de los grupos formales organizados
estatalmente (clubes juveniles, círculos de interés, etc.) reflejan la reacción ante el
dirigismo y falta de iniciativas renovadoras, en resumen, de la falta de libertad y
creatividad de estos grupos.
Los grupos religiosos
Este es otro ámbito en que la persona puede encontrar su desarrollo personal
y social. En nuestro país, debido a un proceso de educación ateizante y más aún,
de presiones para evitar que las personas acudan a la práctica religiosa, las
comunidades cristianas o religiosas, en general, son un escaso número en
comparación con las personas que creen para sí o sin práctica visible. No
obstante, los grupos formados en las comunidades religiosas son casi los únicos
espacios de participación en la sociedad cubana que no son dirigidas u orientadas
por el Estado o el Partido.
Como los jóvenes y personas de toda edad acuden en número creciente a las
comunidades cristianas buscando “algo”, parece ser que esperan de ellas un
ámbito para encontrar sentido a sus vidas para la amistad “distinta” a la de la calle
, para experimentar una vida más “sana”. Motivaciones muchas veces confusas o
no francamente buscadas. Más que una práctica ritual es la búsqueda de un
espacio de libertad y participación.
Las comunidades religiosas de Cuba deben tener la conciencia de que su
papel como “lugares” donde la convivencia, la participación y la libertad son
posibles independientemente de la forma de actuar o de pensar de las personas,
de vital importancia para llevar a cabo un proyecto de humanismo renovado.
De la vinculación, de la encarnación y relaciones que estos grupos religiosos
establezcan con la cultura y la sociedad en general depende la autenticidad de
estos “espacios” para que no se conviertan en “refugios enajenantes” o en “tierras
de exilio” dentro del país.
De su sinceridad, discernimiento y autonomía frente al poder temporal depende
su credibilidad y la garantía de su eficacia como lugares de formación y
socialización de toda persona humana sea creyente o no.
Mass media
Los medios de comunicación social (radio, cine, televisión video, prensa, etc.)
deben contribuir al proceso de socialización de las personas.
41
En Cuba todos los medios de comunicación sociales están en manos del
Estado y tienen una orientación política y filosófica única y excluyente.
Difícilmente en estas circunstancias podían encontrar las personas en proceso
de socialización suficientes elementos diversos para su recta y consciente
participación social.
La falta de información o su selección orientada a un único fin, empobrecer al
ser humano que, como persona, debe tener acceso no solo a una información
directa múltiple sino a participar como protagonista en la confección de la noticia,
del mensaje, en su difusión en su interpretación.
Las clases sociales
Estos grupos sociales concientes de su pertenencia a una clase son otro
espacio del proceso de socialización de la persona humana. En Cuba se reconoce
oficialmente la existencia de la clase obrera y de la clase campesina. La clase
obrera cuenta con un sindicato dirigido por el estado y el partido. Los campesinos
cuentan con una organización, pero como Asociación, también dirigida por el
partido.
No existen proyectos políticos para elevar la conciencia de otros grupos
sociales, para elevar y promover su papel en el proceso de socialización de las
personas.
Preguntas para reflexionar
1)- Según tu experiencia personal y la de tu ámbito laboral o estudiantil, ¿Estás
de acuerdo con el análisis de la realidad descrita en este epígrafe? ¿Qué
añadirías? ¿Qué arreglarías? ¿Qué eliminarías?
2)- ¿Consideras que la persona tiene posibilidades reales de participación en
su propio proceso de socialización en los ambientes descritos como
“lugares” del ser social? ¿En cuáles de ellos es más enriquecedora la
convivencia y en cuáles es más pobre?
3)- ¿Qué debemos hacer para que este aspecto del proyecto de humanismo
renovado para Cuba se haga una realidad en nuestra vida cotidiana?
4)-Limitaciones y ambigüedades de la socialización
Existen límites para el proceso de socialización de tipo cronológico, cultural y
social.
En Cuba uno de los límites de socialización es cuando las personas viven de
forma “desfasada” con relación al tiempo presente: ya sea porque se aclararon en
un pasado lejano o porque están aferradas a las glorias de un pasado cercano; ya
sea aquellas que adelantándose a su época – suelen ser muy pocos- no logran
ser aceptados por sus contemporáneos ni por las estructuras culturales.
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La atención a los “signos de tiempo “y el vivir al ritmo de la vida son
condiciones indispensables para superar este límite cronológico.
-Otro límite para la socialización es el de tipo cultural. En efecto, cuando se
trata de introducir un elemento extraño a la cultura viva de un pueblo, muchos se
resisten a este cambio brusco en el estilo de vida. En Cuba al tradicional ajiaco de
la cultura nacional se le añadió un ingrediente nuevo que, en rápido e inducido
proceso, entró a cambiar no pocas costumbres, tradiciones y modelos de conducta
propias de nuestra idiosincrasia. Muchas personas no resisten tan brusco giro e
interrumpieron su proceso de socialización, su participación social e incluso se
enfrentaron a lo que consideraron un modelo de vida extraño a nuestra forma de
ser.
-Pero el límite de mayor envergadura es el que pone la misma sociedad con su
dinámica propia y tipos de estructuras que implanta. En nuestras condiciones
concretas experimentamos que el Estado en lugar de abrir un especio para la
diversidad de opiniones y para el pluralismo ideológico, político y cultural, se aferra
al totalitarismo político, al monilitismo ideológico y al centralismo como estilo de un
sistema cada día más autocrático.
Cuando el diálogo considera necesario, pues se asume como que todos
pensamos igual y que todos hemos optado conscientemente por lo mismo, se
cierra el espacio a la convivencia social de personas que no piensan igual o que
optan diferente.
Cuando el mismo diálogo y la crítica constructiva se reducen al marco de los
miembros de un mismo grupo u organización, considerando que los demás no
tienen derecho a criticar o aportar soluciones alternativas , como es el caso de
Cuba, entonces el “ser social” se limita hasta la segregación , la discriminación o la
represión por motivos de conciencia, pensamiento, opción política o actuación
diversa a la aceptada oficialmente.
Este marco acaba por asfixiar la libertad personal y disecar la convivencia
social, deshumanizando las relaciones entre las personas y las estructuras
sociales que deben estar a su servicio y no deben ser “guardián” al que se teme,
ni un “padre autoritario” al que no queda más remedio que obedecer , ni una
camisa de fuerza donde el que no quepa y permanezca tranquilo debe ser
considerado una persona “ con problemas” a quien se impele a huir a cualquiera
de los exilios que hemos mocionado anteriormente.
Donde existen límites cronológicos, culturales o sociales de estos rasgo u
otros, la solución es abrir espacios de libertad, una mayor participación real y
constante de todos y dar paso al pluralismo ideológico y político n que el diálogo y
no la confrontación sean los signos de una sociedad madura y estable que no
regrese atrás, pero que no se estanque sino que marche hacia delante.
Preguntas para la reflexión
1)- Según tu experiencia personal y el ambiente en que vives ¿Estás de
acuerdo con el análisis hecho en este epígrafe ¿ ¿Qué añadirías? ¿Qué
arreglarías? ¿ Que eliminarías?
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2)-¿CUál de los límites para la socialización descritos consideras están
presentes con más furza en nuestro pueblo?
3)-¿Qué debemos hacer para que este aspecto de l proyecto de humanismo
se haga realidad en nuestra patria?
5)-Rasgos de una personalidad social madura
Al leer en los presupuestos teóricos los rasgos de una personalidad social
madura en la que se describen a estas personas como reflexivas, perseverantes,
pacientes, nos viene a la mente la característica del cubano descrita en el proceso
de la Reflexión Eclesial Cubana (RES) realizada en los años 1983-1986- En ella
veíamos que el cubano es:
“Inteligente, perspicaz, intuitivo más que reflexivo y de criterio propio;
—.afectivamente es muy cariñoso, cordial…aunque a veces se manifiesta
impulsivo, agresivo e impresionable;
—es trabajador, creativo, pero inconstante, con tendencia al acomodamiento y no
siempre es responsable y puntual;
—socialmente muy abierto, hospitalario, acogedor servicial y solidario sin dejar de
ser, por otra parte propenso al chiste y la doblez;
—naturalmente religioso, quizás con religiosidad superficial sincrética, no siempre
coherente con la fe, creyente en definitiva;
—temperamento alegre, espontáneo, fácil de embullar generoso sencillo, con alto
sentido de la justicia, al mismo tiempo tiene inclinación a la superficialidad, la
sensualidad y a la indisciplina”. (Documento de consulta, número 129-135; Cf.
369-370).-
Como podemos apreciar, a los cubanos nos falta para tener una personalidad
social madura superior:
—la superficialidad con la reflexión;
—la irresponsabilidad con el compromiso;
—el miedo y el oportunismo con la valentía y la reciedumbre de espíritu;
—la inconstancia con la perseverancia.
Esto no quiere decir que no exista en nuestra sociedad personas que sean
maduras socialmente pero se considera aquí al cubano promedio. Tampoco
creemos que esto sea tarea de poco tiempo, es la tarea de la vida de cada
persona. Siempre habrá que alcanzar un grado superior de madurez personal y
social.
Preguntas para reflexionar:
1)-Según tu experiencia personal, ¿Estás de acuerdo con la comparación que se
ha presentado en este epígrafe entre los rasgos de la personalidad social madura
y el carácter del cubano? ¿Qué añadirías? ¿Qué
Modificarías? ¿Qué eliminarías?
2)-¿Cuál de los rasgos de la personalidad social madura ves más ausente en
nuestro pueblo y por qué?
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3)-¿Qué debemos hacer para que estos rasgos de la personalidad social madura
se hagan realidad en ala mayoría de las personas de nuestro pueblo?
6- Vida social
L a vida social debe estar animada, orientada y regulada por una ética social.
Los criterios básicos para evaluar el tipo de ética social o vida social en que se
vive son la justicia y el bien común.-
En Cuba ha existido una rica tradición de eticidad compendiada en el libro “Ese
sol del mundo moral”, de Cintio Vitier, excelentes apuntes para una historia de la
eticidad cubana.
Los Obispos cubanos en su Carta Circular de 1969, conocida como “La carta
contra el bloqueo”, llaman a todos los cubanos a vivir según una “renovada moral
social”.
También el ENEC (1986) ratificó la importancia de la ética social.
Sin embargo, los últimos años en nuestro país nos dan , cada vea más,
algunos signos de decadencia moral, tanto en el plano social como personal.
Si hemos dicho que uno de los criterios básicos para el discernimiento ético de
los problemas sociales esta desigualdad, basado en la justicia, podemos
comprobar que en el seno de nuestra sociedad, aún cuando se han hecho serios
esfuerzos por alcanzar mayores grados de justicia e igualdad, se han dado casos
(por cierto no muy escasos ) de desigualdades, tanto en el sentido de que algunas
personas gozan de privilegios y prerrogativas vedadas al resto de la sociedad ,
como de personas que no tienen acceso a servicios destinados a grupos
específicos o a extranjeros.
La segregación de otras personas a ciertas carreras universitarias, cargos
militares o diplomáticos, el ejercicio de la docencia o cargos de dirección
superiores, son también, ejemplos de la desigualdad y de la injusticia en el
contexto cubano en que vivimos. Esto, sin olvidar que otros grados de justicia
social son ya conquistas alcanzadas a lo largo de nuestro devenir histórico lejano
y más resiente, aunque se marquen estos últimos en algo más de tres décadas.
Esto nos muestra que la justicia y la igualdad (sin caer en falsos igualitarismos
o en la justicia rígida e inmisericorde) son una tarea continua que no debe
descuidarse por los laureles obtenidos. El amor y la misericordia son la fuente de
una justicia –personal y social plenamente humana.
Otra lección, en este sentido es que aunque las estructuras sociales cambien
para mayor justicia social es necesario que también cambien la mentalidad y los
corazones de los hombres; sin este cambio todo se expone a la corrupción y al
colapso moral.
Si la ética moral se reduce al marco estrecho de la reafirmación de una
ideología por justa que esta sea , nada en esa sociedad “alienta la virtud”. En
nuestro caso, largos años de trabajo político-ideológico olvidaron las normas
éticas, sin las cuales toda la sociedad se seca por dentro, se fosiliza, se corrompe.
La ausencia de una ética social renovada es uno de los elementos básicos
para el ordenamiento social. Los cambios hacia delante y la regulación pacífica de
la conflictividad social presentes en el seno de cualquier sociedad, también en la
nuestra. Este proyecto de humanismo debe considerar este punto como decisivo
45
para que se den las condiciones necesarias para el crecimiento y desarrollo de un
hombre nuevo en Cuba.-
Un estado de derecho es el único ámbito adecuado para la consecución de
estos fines de justicia e igualdad siempre crecientes, pues no se trata de dávidas
que se administran o se reciben según la coyunturas históricas, sociales o según
el arbitrio de cualquier persona o grupo social.
El otro criterio básico en la vida social es el bien común.
En la práctica nadie puede definir el bien común sin contar con todos y cada
uno de los miembros de a sociedad, y como el bien común no es sólo la suma del
bien particular de cada persona, estas tienen el derecho de discernir cuál es la
dimensión social del bien común; que no es bien de las mayorías a cuesta de las
minorías, ni el bien colectivo que aplasta el bien del individuo.
Como este término es el objetivo ético de la vida social, o sea, que todo acto
social debe estar sometido al bien común.
Cabe entonces preguntarse, si esta opción cumple con as condiciones
operativas del bien común delineadas en los presupuestos teóricos de este
proyecto de humanismo y que son, en síntesis:-carácter pluralista, dinámico,
objetivo, global o colectivo (que abarquen a todos los de la sociedad) personal
responsable.
En cuanto al criterio esencial que debe regular el bien común que es
considerar al hombre como centro y finalidad de todas las accione sociales,
subordinando a su bienestar y seguridad todo (instituciones, organizaciones
sociales, leyes, religión, opciones políticas, sistemas sociales), podemos constatar
que en muchas ocasiones se le da más valor a estas últimas realidades (que no
son sólo medios para convertirlas en un fin en sí mismas) y se ponen a los
hombres al servicio de ellas, invirtiendo la escala de valores y olvidando el criterio
fundamental para regular el bien común que no es otro que la dignidad suprema
del hombre.
Es por eso que la clave determinante para conocer en qué sentido debe
cambiar o mejorar una sociedad, es esta:- En qué sentido se mejorará la, vida del
ser humano. Pero no sólo su vida económica o solamente su vida política , o
únicamente su vida social . Sino toda su vida:-material y espiritual. El hombre es
un ser integral e indivisible; por lo tanto, nadie puede legitimizar una opción por
valiosa que sea olvidando algunas de las dimensiones o necesidades de la
persona humana.-
Es por tanto, muy urgente que un proyecto integral de humanismo renovado
sea propuesto a nuestro pueblo sin olvidar que una ética social de signo
humanista, socialista y democrática pudiera ser el factor dinamizador de nuestro
devenir histórico y de todo proyecto con perspectivas en Cuba.-
Según nuestra propia cultura y devenir histórico ese proyecto futuro debería
tener en cuenta cuatro principios:
—Debemos desterrar las revanchas:-el diálogo pacífico es el único camino en
continuidad con nuestro humanismo de inspiración cristiana y martiana.
__Debemos evitar los radicalismos en uno u otro sentido:- el pluralismo,
moderado, por el bien común, es la única señal de madurez social.
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—Debemos conservar la continuidad histórica-cultural que comenzó en Varela,
encontró su plenitud en Martí y se hizo una experiencia histórica en 1959. Las
conquistas que desde entonces tienen un carácter auténticamente humano deben
salvaguardarse siempre. Sin volver atrás.
Debemos corregir o superar definitivamente aquellos contra-valores
deshumanizantes que han corrompido al hombre, lo desarraigaron, lo han hecho
frágil, apagaron la ética, secaron las motivaciones sanas y profundas , fomentaron
el paternalismo y el autoritarismo, con su consecuente fomento de la dependencia
y la falta de responsabilidad y libertad personal y social:- han implantado el
monolitismo ideológico y político, dieron al ateísmo categoría de ciencia y
consideraron la religión como un problema.
Todos estoe contra-valores y los factores socio-económicos y políticos que le
dieron origen o que los fomentan consciente o inconcientemente deben ser
discernidos en nuestra sociedad y superados de forma serena y pacífica. Para
esto es necesario que cada cubano recupere lo que ha perdido de” la
transparencia del vitral, la expresividad del gallo, la dignidad y la sencillez de la
palma real, como símbolos todos de nuestra cubanía”.
Preguntas para la reflexión:
1)- De acuerdo con tu experiencia personal y la de personas que te rodean
¿estás de acuerdo con el análisis hecho en este epígrafe? ¿Qué añadirías?
¿Qué arreglarías? ¿Qué eliminarías?
2)- El criterio esencial para regular la ética del bien común:- el hombre es lo
primero y la finalidad de toda vida social, ¿en qué medida se cumple en
Cuba? (Pon algunos ejemplos concretos).
3)- ¿Qué debemos hacer para que este aspecto del proyecto de humanismo
aquí delineado se haga realidad en nuestra vida cotidiana?
7—Vocación del hombre:- su dignidad y plenitud
Sabemos que la vocación superior del hombre es la llamada a alcanzar su
dignidad y plenitud. Su apertura a los demás y a Dios es una forma de expresar su
ansia de trascendencia. Otras formas son su sed insaciable de justicia , de verdad
de libertad, de todo lo bueno y bello, de lo absoluto
Los cristianos sabemos que esa ansia de lo absoluto y esa insaciable sed de
ser siempre más, es la búsqueda de un Dios personal y cercano rebelado por
Jesucristo como Padre, como el “Dios de Amor”.Y también sabemos que Jesús es
la imagen del hombre nuevo. Por eso en Cuba, los cubanos sentimos que la
presentación de un proyecto de humanismo renovado en el que “quepamos todos”
no es sólo una urgencia motivada por el amor: amor a Dios que nos impele a amar
a los demás. Amor a Cuba, por la que queremos dar lo mejor de nosotros mismos.
Y donde hay amor no hay temor. Donde hay amor no tiene lugar el odio, ni la
venganza ni la violencia. Donde empuja el amor se llega a la fraternidad por el
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camino sereno y compartido del diálogo. Esta será siempre la opción de los
católicos cubanos, hecha en nuestro bautismo, ratificada en el ENEC y mantenida
siempre, sean cuales fueran los signos de los tiempos. En cuanto a este proyecto
se ha señalado que se ha hecho como parte de nuestro pueblo que somos. Nadie
mejor que los hijos de un mismo pueblo para analizar su vida, enderezar sus
caminos y levantar su espíritu. Así queremos que sea.-
Preguntas parra reflexionar
1)- Según tu experiencia personal, ¿estás de acuerdo con el análisis de la
realidad que hemos hecho en el epígrafe? ¿Qué añadirías? ¿Qué
arreglarías? ¿Qué borrarías?
2)- ¿Consideras que en nuestro país hay muchos hombres y mujeres que son
conscientes en su prpia vocación humana ¿Qué papel desempeñaría en
esto la comunidad cristiana?
3)- ¿Qué debemos hacer para que este aspecto del proyecto de humanismo de
haga realidad en nuestras vidas?
Aportes
Visión antropológica
En este segundo paso de la Segunda Etapa se formularon una serie de preguntas a la que dieron respuesta cada uno de
los participantes en sus respectivos equipos.
A continuación el resumen del trabajo en equipos con las respuestas a las preguntas:
¿Cómo poner la antropología cristiana de base a un proyecto educativo para
Cuba?
La Antropología cristiana debe servir de base a un proyecto educativo para Cuba poniendo a la
persona humana (educando) y (educador) como centro, principio y fin de todos los sistemas,
estructuras e instituciones, y éstas a sus ves, al servicio de la persona y no a la inversa. Para ello
deben emplearse métodos personalizadores más participativos para que la persona pueda
desarrollar sus capacidades de pensamiento y discernimiento, con el empleo del método dialógico
–participativo, respetuoso, liberador que propicie el compromiso y la corresponsabilidad en aras del
bien común, por el amor y la paz.
Es necesario descender de la sociedad, a la comunidad, a la familia humana, donde el yo
crece en relación con el otro hasta llegar al nosotros, manteniendo la identidad dentro de la
diversidad.
Al convertir en centro a la persona, le permitirá asegurar la satisfacción de sus derechos como
persona humana respetando su vocación, encarnación y comunión y al mismo tiempo le convierte
en protagonista de sus proyectos, de su vida y de su propia historia.-
Permite el rescate de los valores desvirtuados o sustituidos por contravalores, logrando que los
genuinos se vivifiquen y la persona los defienda, cuide y comparta en el gozo de la experiencia
práctica que dignifica aun más al hombre.
Afianzar el reconocimiento del yo y el tú, mediante metodologías participativas y el compartir
de las vivencias.
Permitirá una formación estética de los sentimientos y la apreciación que posibiliten
condiciones propicias para la originalidad creativa.
Se hace posible involucrar a profesores y estudiantes, (con la consiguiente autonomía del
profesor a la hora de educar) en el fomento de cursos, talleres que permitan el intercambio entre
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las experiencias de ambos profesor-estudiante e introducir esos valores en la dinámica de la
enseñanza.-
Elaborar materiales didácticos en que se enseñen la antropología. Ejerciten y pongan en
práctica ese conocimiento tan imprescindible para la comprensión de la naturaleza humana y sus
fines más genuinos
Realizar dinámicas que propicien la comunión, la comunicación y la interacción entre los
propios estudiantes e ir creando estilos y técnicas para desarrollar una educación personalizada.
Extender este tipo de educación personalizada, dinámica, a los padres de los estudiantes para
complementar a la educación que se brinda en la escuela.
Incorporar los temas de filosofía, antropología cristiana en los folletos de catequesis que se
tienen para los niños, adolescentes y adultos así como en los talleres de música, dibujo, pintura
etc.
Fortalecer los talleres de padres o crearlos donde no existan para llevar esta formación a la
familia.
Creación de cátedras en el país donde se formen personas en el conocimiento filosófico y
antropológico, sin ninguna distinción de credo, ideología, sexo, edad, etc.
Priorizar la comunicación dialógica entre profesor y alumno y entre alumnos, en el proceso de
enseñanza aprendizaje De la misma manera en la familia, en la Iglesia, en las comunidades
(porque se constata que existe falta de conocimiento entre los miembros de una misma
comunidad)
Rectificar las actitudes autoritarias que cierran la posibilidad del diálogo y modificarlas
reivindicando el derecho a pensar distinto con esquemas distintos.
Promover la capacidad de diálogo y escucha.
Reconocer que nuestra actitud muchas veces es mi verdad y la tuya no cabe.
Trabajar por la apertura del yo al tú y al nosotros.
Revisar y modificar nuestras actitudes que nos ponen frente al otro como una amenaza, con
miedo, que impide el diálogo verdadero.
Trabajar decididamente por la libertad de expresión, de prensa.
Abrir espacios donde se pueda superar la pobreza humana.
Redimensionar la integralidad que respete los sentimientos, el afecto, los intereses, es decir, la
vocación de la persona, que no sea manipulada por los intereses del Estado.
Mejorar y enriquecer el lenguaje y el modo de razonar, conocer, escuchar y comprender lo que
leemos, lo que nos dicen. Aprender a leer la realidad y acceder a una información diversa y
pluralista.-
Hacer referencia explícita a la dignidad de la persona humana y de la importancia a la
trascendencia de la persona.
Ayudar a descubrir la identidad y la dignidad de la persona, Hijo de Dios, como centro de la
creación y de la sociedad.
Distinguir la dignificación de la persona sin excluir su dimensión comunitaria, no masificada y
su corresponsabilidad desde la complementariedad.
Desde la base antropológica cristiana caracterizar el proyecto educativo en la línea de la
metodología dialógica, bien inculturada y que se entrene en el diálogo, la ética, la lógica y la moral.
¿Cómo aplicar esta antropología cristiana a los cursos y servicios del CFCR, catequesis,
animación de comunidades, etc?
Realizando convivencias, propiciando la participación en talleres y debates abiertos a todos,
donde se facilite el diálogo, el amor, el respeto, la paz y el compromiso.
Propiciar la oración en nuestros ambientes, en nuestros barrios con nuestros vecinos una vez a
la semana, desarrollando la dimensión espiritual y trascendente del hombre.
Vincular el proyecto educativo a los humanismos para personalizar, formar para el compromiso
y la responsabilidad.
Formar en la antropología filosófica y hacerla extensiva a todos los ambientes de la sociedad.
Los animadores y catequistas deben aplicar metodologías liberadoras teniendo en cuenta que
debe ser un proceso gradual y evolutivo. Fomentar la formación de los animadores desde la base.
Al impartir los ciclos del Centro, hacer una invitación abierta a las diferentes instituciones y
hacer que se rompan los prejuicios a través de los espacios creados en las comunidades
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Crear un grupo de reflexión, en el CFCR, que se ocupe de preparar dinámicas para impartir
antropología cristiana, porque a veces, los animadores y catequistas tienen muchas
responsabilidades.
Fomentar esta educación personalizada desde edades tempranas, transmutando el lenguaje
complejo de la antropología, haciéndolo asequible, dinámico para que los niños crezcan con estos
valores.
Promover actividades de participación que desarrollen creatividad, espacios para ser personas,
que fomenten la investigación.
Seguir organizando encuentros interdiocesanos, que no solo se queden en Pinar del Río, para
abrirnos a otras diócesis.
Crear una biblioteca virtual, que tenga referencias sobre antropología cristiana, donde
cualquier persona pueda acudir y realizar algo en Internet.
Crear, en el Instituto Pablo VI, una asignatura de Antropología filosófica.
Revaluar la asistencia de las personas que participan en estos cursos y estimular la
participación para que adquieran un compromiso mayor con la comunidad.
Antes de participar en un taller o curso enviar una guía.
Tener un glosario para razonar con mayor claridad lo que se está exponiendo.
Fomentar los seminarios como método de participación en los talleres para que sean menos
expositivos.
Impartir temáticas, curso básico de antropología cristiana con lenguaje asequible a todos
aplicando la metodología dialógica.
Multiplicar y hacer énfasis en el ciclo “Somos personas”.
Promocionar el conocimiento de la DSI y sensibilizar a los animadores, catequistas, agentes de
pastoral, en la necesidad de la profundización y actualización de la formación.
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Modelo pedagógico
tercera etapa
Apuntes
Rasgos característicos de una escuela pedagógica o
modelo pedagógico de inspiración cristiana
Introducción.
Antes de abordar el tema que se me ha propuesto creo que es necesario responder a una
pregunta previa, ya que según la respuesta que demos, presentaremos un modelo de escuela o de
acción pedagógica, u otro.
La pregunta es simple: ¿Qué queremos definir, escuela cristiana o escuela para cristianos? A
simple viste puede parecer lo mismo, pero no lo es.
La primera, la escuela cristiana, es aquella que se organiza desde los valores que se
desprenden del evangelio, para ser modelo, en el medio en que se desarrolla, de la buena noticia
de Jesucristo, independientemente de los valores que vivan los miembros de dicha escuela que no
tienen por qué ser contrarios, sino más bien complementarios.
El segundo modelo, parte de ciertos valores comunes, que se dan por asumidos, por lo que la
fe común se da por entendida, y por tanto su acción, no partirá de cero, sino que vendrá a construir
sobre unas bases previas ya existentes; sería el modelo que podríamos denominar: de la
cristiandad.
Analizando la realidad socio- religiosa de Cuba, es evidente que el modelo ha desarrollar es el
primero, no sólo por la falta de un fundamento común desde el cual construir una Iglesia, sino,
sobretodo, por tratarse de un modelo más apto para la evangelización y más respetuoso con los
niños, adultos y jóvenes que queremos educar, y con sus valores personales y familiares.
La Iglesia, ni ninguna otra institución religiosa, social, cultural, o política, hace ya 45 años que
tiene prohibido el derecho a intervenir en el sistema educativo. Este hecho nos puede llevar
fácilmente, a caer en la trampa de reproducir el modelo educativo que se desarrollaba en los años
50.
El mundo ha dado muchas vueltas, y las ciencias pedagógicas han dado pasos que no se
pueden obviar, y que tampoco en la actual escuela estatal no se están desarrollando. Me refiero a
elementos como la atención a la diversidad; a la incorporación a los centros escolares de niños y
jóvenes con dificultades sensoriales, físicas o psíquicas; a la evidente falta de sentido crítico que
se observa en los alumnos en la actualidad; a la nula participación de las familias, e incluso de los
profesionales de la educación, en el currículum educativo de la escuela y un largo etcétera.
Repetir modelos anteriores, sería un grave error. La escuela cubana del futuro está llamada
pues, a dar un salto al frente, para ponerse a la par con los modelos educativos vigentes en el
mundo contemporáneo, así como para ser una auténtica institución de transformación social.
Hecha esta breve introducción veamos cuáles podrían ser los rasgos y características
generales de una escuela cristiana.
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A. El educando
· El educando cubano de inicio del siglo XXI, llega con heridas históricas que la escuela deberá
procurar sanar (división familiar, falta de un modelo refrendado al que seguir, doble moral,
etc...). El estudio de esta realidad y la respuesta que se dé, será uno de los grandes temas a
estudiar y desarrollar.
· La escuela cristiana debería considerara al niño, adolescente o joven como sujeto activo de
todos los ámbitos de desarrollo tanto personal, social, eclesial, como de cualquier otra índole.
Se trata de superar la visión de que el alumno es meramente un sujeto a quien conferir
contenidos, sino que debe comprenderlos y crearlos. El alumno debe ser el protagonista de su
educación, no sólo un receptor. Por tanto sólo podemos afirmar que “sabe”, cuando haya
comprendido y sea capaz de crear desde sus conocimientos. Para ello el aprendizaje deberá
ser significativo. Podríamos aplicar la ecuación: saber = comprender + aplicar.
· El modelo de persona que queremos construir es el de un ser libre, responsable, solidario,
justo, encarnado en su cultura y nación cubana, comprometido con la sociedad para la
construcción de un mundo más humano, con un estilo de vida coherente con sus valores y
desde su fe, desde Jesús como modelo, que crece en edad, sabiduría y gracia.
· Cada educando ha de hacerse responsable de sus propios talentos (atención a la diversidad,
educación personalizada, acompañamiento de tutorías...)
· El alumno, independientemente de la fe o credo que profese, o del momento espiritual en que
se encuentre, es Cristo. A este Cristo es al que acoge y sirve el educador.
· Ofrecer al educando, de forma progresiva y explícita, una experiencia de fe, que tenga en
cuenta lo siguiente:
• un proceso catequético
• la iniciación en el conocimiento y escucha de la Palabra de Dios.
• las experiencias vivas de Iglesia y el amor a ella
• la iniciación a la oración
• la participación en la vida sacramental
• el testimonio de los santos como testigos de la fe.
• el compromiso evangélico con los más necesitados..
· Que la organización escolar se desarrolle en función de los intereses y necesidades del
alumno y sólo de este, nunca a favor de otros estamentos escolares (profesorado, claustro,
directiva, etc...)
· La escuela debe optar por la educación integral del educando, no sólo lo académico. Por ello
deberá asumir como tarea propia el conocimiento y la orientación de la vida extraescolar del
alumno, llevándolo, incluso a la evaluación. (Evaluación de Conceptos, Procedimientos y
Actitudes)
B.- El educador
· Debemos entender como educador a todos aquellos que intervienen en el proceso educativo,
sea en el ámbito estrictamente escolar, como en cualquier otro: familiar, pastoral, social,
tiempo libre, etc...
· Todos los miembros de la Comunidad Educativa, deben vivenciar que su acción va más allá de
su labor profesional docente o pedagógica, y que pasa por el propio testimonio de fe, más en la
acción que en el discurso, y por el respeto y cultivo de los Derechos Humanos y del Niño.
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· El educador debe sentirse auténti-camente “maestro”, no sólo en el sentido educativo, sino
también espiritual. A tal efecto, se debe esforzar por acompañar, escuchar, favorecer la
autoestima de todos mediante la aceptación de cada uno.
· Debe estar abierto a la formación continua y a toda innovación e investigación educativa.
· El educador debe ser una persona “sana” para poder “sanar”. Por ello deberá tener una
adecuada formación teórica y didáctica, al tiempo que es una persona equilibrada y apta para
el trabajo académico.
· La familia es la finalidad explícita de nuestra acción, pues es ella la primera educadora y la que
nos confía a sus hijos/as para que colaboremos con ellos en esa dimensión. Por ello la familia
tendrá su espacio en la organización escolar, en especial, el educador, debe potenciar la
entrevista con los padres, el acuerdo en opciones, educativas, la ayuda recíproca, etc...
· Crear, con el equipo de educadores, co-mo con los otros miembros de la comunidad educativa,
un marco de trabajo respetuoso, de relaciones positivas, que impliquen apoyo, estima,
colaboración, implicación, crecimiento.
· Necesidad de formación, no sólo pedagógica, sino también humana y cívica del profesorado.
· La escuela deberá buscar medios para garantizar la formación continua de todos los agentes
educativos (profesores, padres, catequistas, agentes de pastoral o de tiempo libre,
entrenadores, educación en valores, urbanidad, etc...)
C.- Acción educativa
· La escuela católica forma parte de la misión de la Iglesia, que nos llama hoy a la Nueva
Evangelización, por ello el educador debe sentir que su acción está llamada a evangelizar
educando.
· La acción educativa debe promover la renovación de la sociedad, como instancia crítica y
activa, siendo una escuela que trabaja por la paz, la justicia y la solidaridad y, por otra parte,
que opta por el respeto y cuidado del medio ambiente y cultural. Como institución debe ser voz
profética en el medio social en que se encuentre. Para ello deberá llevar su acción más allá de
su recinto escolar y participar activamente con otras instituciones que tengan objetivos afines a
la escolar.
· La escuela debe considerar los primeros años como la etapa educativa más importante, pues
es ahí donde se puede realizar una auténtica labor preventiva y cultivar los hábitos esenciales.
Ello implica la especial atención y cuidado tanto en los medios personales como en los
pedagógicos.
· Debe primar la educación sobre la instrucción. Por ello la escuela cubana deberá encaminar
sus esfuerzos a posibilitar que el alumno aprenda a conocer, aprenda a hacer, aprenda a vivir
con los demás, aprenda a ser.
· La acción educativa deberá buscar medios para la auto -evaluación.
· El proceso educativo deberá adaptarse a las capacidades del alumno.
· Se deberá contemplar, como línea transversal la formación de la conciencia social. Para ello se
deberá propiciar la creación de espacios de voluntariado entre padres, alumnos y educadores,
para atender a alumnos con necesidades educativas y/o materiales.
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· La escuela, como institución social y para la formación de la conciencia de los educandos,
deberá hacerse eco de los grandes debates sociales, dedicando espacios y acciones para
concienciar a los alumnos sobre estas temáticas, de una forma crítica.
· Crear fuera del horario escolar, tiempos y ámbitos formativos, especialmente para quienes más
lo necesiten.
· La acción educativa deberá observar la nece-sidad de desarrollar unos ejes transversales, que
potencien la sensibilidad por temas sociales, así como el desarrollo de actitudes respetuosas
deseables en la sociedad. Para ello será necesario definir esos ejes y definir su despliegue
pedagógico (educación sexual, acción social, orientación profesional, cultura nacional y
tradicional, etc...)
· La acción educativa deberá realizarse mediante un método sencillo y eficaz que garantice
la consecución de unos mínimos que, de forma progresiva, deberán irse ampliando. Pragmatismo
pedagógico.
Aportes
Escuela pedagógica
La Tercera Etapa en el Itinerario le correspondió a la Temática:- Modelo pedagógico presentado y animado por el P. Piny,
sacerdote escolapio de origen catalán. Reside en Cuba desde hace tres años.Es rector de los Escolapios de Guanabacoa,
provincia Ciudad de La Habana.
Esta reflexión comunitaria de la diócesis de Pinar del Río se llevó a cabo en la Casa diocesana Ntra. Sra. de Loreto, el 28
de mayo de 2OO4, en un Encuentro convocado al efecto por el CFCR de Pinar del Río y el Grupo de Educadores.-
Memoria del taller sobre el tipo de escuela pedagógica (modelo pedagógico) al que aspiramos.
A continuación el resultado de las reflexiones del trabajo de los equipos. (APORTES)
Aspiramos a un modelo pedagógico en que la persona sea:- protagonista, sujeto y fin del
proceso de enseñanza aprendizaje.
Que los procesos pedagógicos presenten una inspiración cristiana, no confesional que esa
pedagogía permita la búsqueda de vías y acciones educativas que contribuyan a implantar por
consenso, en nuestros centros una formación de carácter personalista, humanista y liberadora, no
manipuladora, participativa y corresponsabilizadora, empoderada y empoderadora, abierta e
incluyente a todos, que no sea sectaria. Dialogante y no autoritaria ni fundamentalista
Que sin ser confesional esta pedagogía aplicada promueva un modelo de persona basado en
los valores cristianos, respetando cualquier ideología, forma de pensar o confesión religiosa
(siempre que respete la moral y las buenas costumbres)
Que esta pedagogía conjugue el trabajo conjunto entre el Estado, la comunidad, la familia y la
Iglesia que tengan en cuenta programas flexibles donde se respete la libertad de padres y
educandos de elegir el estilo educativo que prefieran.
Pedagogía inspirada en el Evangelio pero que sea abierta a todos, alumnos, padres,
estudiantes de cualquier credo o ideología.
-Que la escuela sea gratis para algunos los más necesitados y muy barata a los que la tengan
que sufragar, que se usen subvenciones y contribuciones de todas las instituciones civiles y de los
integrantes de la Comunidad Educativa.
-Que los contenidos que se impartan tengan un componente ético y cívico en la teoría y en la
práctica cotidiana,, ( coherencia entre la teoría y la práctica) entre lo que se piensa, lo que se dice y
lo que se hace.
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-Los padres tengan la posibilidad de elegir el tipo de educación para sus hijos, que ese
derecho se pueda ejercer legislativamente como derecho natural e inalienable, por todos lo
ciudadanos sin excepción.
-Se aspira sea permitida la pluralidad de estilos pedagógicos y educativos así como el tipo de
instituciones que la auspicie y que todo esto se legisle.
-Así también los objetivos generales de la educación por niveles deben ser también legislados-
1.-¿Cuáles son las tres grandes heridas que la educación católica debería sanar? ¿Cómo?
R/ a- La pérdida de identidad nacional.
b- La educación antropológica del niño y del joven.
c- La doble moral institucionalizada.
Además:
- Desintegración familiar.
- La falta de un modelo de referencia.
- El paternalismo oficial castrense, el “síndrome del pichón” que anula el rol protagónico
de la
Persona.
- El igualitarismo vs. diversidad
- Pérdida de una escala de valores.
Como solucionar estas heridas:
- Restaurando el ser de la persona. Personalizando la educación, poner a la persona
como sujeto
De la formación y no como objeto. El modelo a seguir. El Humanismo cristiano.
- Equilibrar la relación instrucción-educación.
- Integrar la familia al proceso de formación de sus hijos.
- Procurando una diversidad dentro de los moldes educativos, que estén abiertos a las
diferentes
Corrientes pedagógicas actuales.
- Que la formación integral sea responsabilidad de una comunidad educativa.
2.- ¿Qué debemos usar para que el aprendizaje sea significativo?
R/- Rescatar la formación de los valores esenciales, sobre todo la autonomía, la libertad, el
compromiso serio.
- Crear espacios para los maestros donde puedan conocer, interiorizar y reflexionar
sobre estos
temas.
- Vivir el proceso de liberación personal. Atrevernos a ser nosotros mismos. Asumir una
Actitud liberadora, convencernos de que si se pueden hacer cosas.
- Formar al educador.
- Comenzar en el hogar el proceso de educación de los hijos en materia del respeto de la
persona y sus derechos.
- Enseñar la verdadera historia de Cuba, los auténticos valores patrios, las raíces
- Revisar el modelo de Jesucristo que transmitimos, el modelo eclesial que proponemos
y vivimos.
Programa
- Mostrar al alumno diferentes alternativas para que el mismo escoja su opción.
- Crear un ambiente de diálogo respetuoso donde cada uno pueda expresarse
libremente.
- Enseñar a pensar con lógica.
3.- ¿Cuáles serán los órganos de participación del alumno y sus padres en la escuela?
R/- Utilizando metodologías participativas.
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- Crear espacios de reflexión, compromiso y diálogo en las escuelas, las escuelas de
padres.
- Facilitar la comunicación entre los alumnos, entre estos y sus padres y profesores y con
las
instituciones escolares y sociales.
- Creando espacios para actividades extraescolares que ayuden a mejorar las relaciones
entre
La familia y los alumnos.
4.- ¿Quiénes formarán la comunidad educativa y cuáles serían sus funciones?
R/- La familia
- La escuela
- La propia comunidad
Las funciones:
- Asumir las responsabilidades de cada uno de los miembros y el papel rector es de la
familia.
- Brindar una formación integral a la persona, tanto a los estudiantes como a la propia
comunidad
educativa.
- Crear una conciencia crítica, un pensamiento liberador creativo.
R/ - De cara a la realidad del grupo:
- Educar en la compasión, valerse de juegos.
- Educar en la no violencia, utilizar diferentes medios (video debates)
- Enseñar a compartir, aprovechar los espacios, las experiencias cotidianas.
- Enseñar el amor a la naturaleza, organizar excursiones.
-
5.- ¿Qué espacios de formación a la familia debe ofrecer una escuela de inspiración
cristiana?
R/- Acercarnos a la ralidad familiar por medio de visitas a las casas de los niños.
- Actividades comunitarias que involucren a los niños y sus padres.
- Escuela de padres donde se intercambien experiencias y no necesariamente tiene que
utilizar
materiales de catequesis.
- Procurar mantener una metodología participativa.
- Formar a los padres para que sean los primeros catequistas de sus hijos.
- Brindar una formación humana que incluya elementos afectivos, sociales y sexuales.
- Despertar la responsabilidad y el protagonismo de los padres en la educación de los
hijos y no
abandonarse en el hecho de que el Estado es el “dueño” de la educación de sus hijos.
- Aprovechar los espacios existentes con las madres en los hogares maternos y
acompañarlas
durante esta etapa de su vida, brindar formación e información.
- Renovar la Pastoral Familiar dentro de la Iglesia.
- Proveer a los padres de la posibilidad de asociarse para reclamar sus derechos y
defenderse ante
las diferentes violaciones.
- Comenzar a “salirse del templo” y empezar a involucrar a los niños con otros espacios.
- Formación de las personas que se comprometerán en la formación de la familia.
- Vincular más a los papás en la educación de sus hijos.ç
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Apuntes
Pedagogía Liberadora
de Paulo Freire y la Educación informal
A continuación se presentarán las reflexiones, debates y aportes a la Tercera Etapa del Itinerario reflexivo diocesano que se
celebró en su Segunda Parte en los días 23, 24 y 25 de enero de 2004 en la Casa Diocesana Nuestra Señora de Loreto por
convocatoria del Grupo de Educadores y El CFCR.
El análisis reflexión y debate se realizó luego de la presentación del tema correspondiente a la Tercera Etapa. Segunda
Parte, sobre Pedagogía Liberadora de Paulo Freire y la Educación informal. La presentación del tema y la animación
estuvieron a cargo de La lic. María Caridad Gálvez Chiú, graduada en Economía en 1994, miembro del equipo diocesano
del Centro de Formación Cívica y Religiosa y Responsable del grupo de Economistas.
Antes de la presentación del tema para el debate, se les ofreció a los participantes un reportaje fílmico que recoge una
entrevista realizada al destacado Pedagogo brasileño Paulo Freire que despertó expectativas y emociones por las
preguntas y las sabias respuestas del entrevistado ,así como la apreciación de los participantes de la vigencia y modernidad
de las ideas de tan prestigioso pedagogo y de cómo se ajustan muchas de sus apreciaciones a las aspiraciones liberadoras
, personificadoras para un proyecto educativo de inspiración cristiana para Cuba. También fue de una valiosa utilidad y
servicio, la entrega a todos los participantes de un folleto editado con el material y los textos de esa misma entrevista.
- Cada persona posee un mínimo de poder. Para aumentar dicho mínimo hay que usarlo. La
educación se realiza para aumentar las cuotas de poder y de libertad de cada persona.
- La educación es un arte que respeta los límites de las personas.
- Si las estructuras educacionales o sociales no permiten el diálogo, hay que cambiarlas y no
decir que el diálogo es imposible.
- En la educación deben respetarse los sueños y los miedos de las personas. Para potenciar
los primeros y superar los segundos.
- El educador debe conocer la realidad del educando: “Eva vio una uva”, y partir de ella.
- Debe cultivarse la tolerancia, que respeta un sueño o una idea distinta.
- El educador debe amar para enseñar a amar.
- El educador debe cultivar la humildad y enseñarla a los estudiantes: no tener vergüenza de
no saber.
- La educación es un esfuerzo conjunto entre el educador y el educando.
- Aceptar los conocimientos del grupo y enriquecerlos con los del animador.
- El educador debe tener buen gusto, debe ser un esteta, porque la educación es una obra
de arte.
- La educación implica promover en las personas una opción, una opción ética, una opción
política, una opción de quienes quieren ser también sujetos.
- La educación sólo gana fuerza en la medida en que se entrega a la labor de clarificación
de las conciencias.
- El educador y el educando se necesitan y educan mutuamente.
- Si se trabaja con un grupo condenado al silencio, hay que buscar vías para que rompan el
silencio y encuentren espacios de expresión en la sociedad.
- El proceso de conocimiento del mundo debe realizarse ejerciendo la crítica a partir de
criterios éticos libremente escogidos.
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- Para el educando, el proceso de cambio no pude dejar de venir de fuera, pero no puede
dejar de partir de adentro debe ser y es una simbiosis.
- El proceso educativo debe ser alegre, dinámico e investigativo.
- Debe partirse de los conocimientos previos del educando para que éste, después de
aprender, saque sus propios discernimientos, elecciones y conclusiones.
- El clima de respeto mutuo entre el educador y el educando es imprescindible.
- El educador y el proceso mismo, deben tener en cuenta las necesidades de todos los que
participan en el proceso.
- No hay cambio sin sueño ni sueño sin esperanza, sin desorden en lo establecido en el
orden cultural, político o ideológico.
- El proceso educativo debe crear un ambiente de pluralidad de ideas.
- La educación debe fomentar el compromiso: no a la neutralidad.
Iniciativas para aplicar dichos elementos:
- Promover el voluntariado de los educadores.
- Procurar que todos los participantes en el proceso sean protagonistas y responsables.
- Promover el sentido de pertenencia al grupo.
- Elaboración de un ciclo sobre Educación Liberadora para maestros y catequistas.
- Crear ejercicios para el desarrollo de libertades personales y sociales.
- Encuentros con dinámicas coherentes con el contenido.
- Modernizar los contenidos de los textos de catequesis.
- Procurar que los participantes en el proceso educativo no dejen de opinar o discutir por el
hecho de no ser quienes enseñan.
- Promover la creatividad en el trabajo: pensando cómo dar esperanza a las personas ante
las dificultades o problemas.
- Que los contenidos sean claros, sencillos, comprensibles, que dejen margen para la libre
opinión.
- Que los métodos sean flexibles y permitan cambiarse si es necesario para el bien del
proceso educativo. Utilizar preferentemente métodos inductivos.
- Que el ambiente en el proceso sea de confianza para hacer partícipes a todos los que
intervienen y esté de acuerdo a sus expectativas.
- Creación de un Proceso de Transformación, asumiendo como base el estilo pedagógico de
Paulo Freire. Participantes: animadores, catequistas, responsables de comisiones
diocesanas, miembros de comunidades. Los contenidos: que tengan relación directa con la
realidad personal, familiar, social y eclesial de los participantes.
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- Crear una metodología que mueva a los participantes a participar libremente.
- En otro momento de la reflexión se les solicitó a los equipos participantes en la reflexión a
propuesta de la asamblea’’ ¿Qué hacer?; cumpliendo la dinámica de Ver Juzgar y Actuar.
- Las reflexiones que se derivaron de este tema fueron de amplia participación y debate
pues a muchos nos parecía increíble la gran actualidad y coincidencia con muchas de las
aspiraciones y necesidades de cambios y transformaciones educacionales que con tanta
claridad expuso el destacado pedagogo latinoamericano tan cercano y consciente de
nuestras realidades y de nuestra historia americana.
Aportes
Tareas concretas para aplicar el modelo pedagógico de Paulo Freire en nuestros ambientes educativos.
(Resumen del trabajo en equipos)
Iniciativas escogidas:
Taller para conocer la pedagogía liberadora de Paulo Freire.
-Ejercicios para descubrir ejemplos de la vida que sirvan para la enseñanza de la cívica.
-Contenidos que emanen de esos ejemplos.
-Invitar al P. Alberto.
-Llevar resultados a las comunidades.
-Seleccionar los aspectos más importantes de la pedagogía de Paulo Freire y elaborar talleres por
encuentros. Un taller puede abarcar 1 sesión o 2 sesiones de trabajo según la extensión o amplitud
del objetivo y contenido seleccionado. -Proponemos que estos talleres se den en la comunidad
como opciones de formación para animadores, catequistas, padres de familia, profesores, etc.
-Adaptar este encuentro al tiempo y las personas de las comunidades.
-Proponerlo a los sacerdotes y las religiosas y comisiones diocesanas; especialmente al equipo
coordinador de la formación.
-Que el equipo diocesano (CFCR) y otros animadores estén disponibles para…
Enseñar a formar parte del grupo.
-Dando una acogida alegre en el grupo llamándolo por su nombre.
-Que el grupo se presente cada uno con su nombre mediante una dinámica de integración.
-Realizar salidas al campo, paseos, fiestas, donde compartan, así como visitar a los enfermos y a
los amigos.
-Aplicar la pedagogía del: Ver, juzgar, actuar.
-Se escogen hechos de vida y se dramatizan.
-Ver- tema: la verdad.
-Juzgar- tema: la verdad, iluminación bíblica, lectura einterpretación, opinión y razonamiento.
-Actuar- el compromiso de obra, según la verdad enseñada por Cristo.
-Acercarse a la realidad concreta de las personas; proponerles hechos de vida acorde al ambiente
real de cada comunidad.
-Método muy aplicable a la misión: ver, juzgar, actuar.
Cultivar el gusto hacia el arte, en educadores y educandos.
- Ofrecer actividades para formar y desarrollar el gusto artístico en educandos y educadores.
- Vídeo debates.
- Talleres literarios, círculos de poesía.
- Exposiciones.
- Conversatorios con artistas y creadores.
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- Presentación de libros.
- Incluir en las publicaciones del CFCR secciones de arte (creación y crítica)
Proponer por escrito, (por volantes, sueltos, Revista Vitral) diferentes estilos pedagógicos
cubanos y extranjeros para distribuir entre educadores, catequistas.
-Hacer un plegale que informe sobre aspectos importantes de la pedagogía de Paulo Freire y que
contenga aspectos como:
. ¿Qué es manipulación?
. Diferencias entre la manipulación y la liberación.
. Importancia de la educación liberadora.
. Informar las fuentes para estudiar la pedagogía de Paulo Freire.
. Posibilidades de los talleres y los ciclos.
Observación y comentario:-Uno de los temas más polémicos y debatidos fue lo relacionado
con el concepto de la palabra manipulación, se acudió a diccionarios y enciclopedias de la Real
Academia de la Lengua Española, se le aplicó a diferentes realidades, ambientes sociales y de la
vida cotidiana. Al final quedó claro por consenso que lo más importante es saber descubrir la
manipulación, sobre todo, esa que viene con ropajes aparentemente paternalistas, justicieros, y de
inspiración mesiánica que pretenden vendernos de todos los lados , de los sirios y de los troyanos
esa magnificencia de los materialismos consumistas y los totalitarismos fundamentalistas que
pretenden poner bajo su égida las conciencias y las vidas a su servicio, al servicio del poder y de la
ideología sin importarles el otro, la persona humana
Que el discernimiento ético y la formación cívica dentro de una educación y escuela liberadora y
empoderadora harán imposible que ese hombre , esa persona dignificada y dignificadora pueda
ser manipulada para desterrarle su libertad y coartarle sus esperanzas sea de donde sea y vengan
de donde vengan los manipuladores-
-Tratar en próximos encuentros diferentes corrientes y estilos pedagógicos contemporáneos y de
otros tiempos (Varela) y entregar material de estudio a los participantes con antelación a la fecha
de encuentros para facilitar el debate y participación en la esencia de esos contenidos.
-Determinar cuáles podrían ser viables para un proyecto educativo para Cuba.
-Copias al vídeo y a los materiales usados en este encuentro para ponerlos a disposición de las
Parroquias y comisiones.
-Proponerlo en propaganda en Vitral y Mayeutha.
Proceso de investigación.
Clasificación de la información.
Síntesis de la información.
Edición y realización del volante.
Opinar y dejar opinar.
-Dejar espacio para la expresión libre dentro de los encuentros que se efectúen, no menospreciar
sus opiniones, aun cuando estas no sean lo suficientemente bien expuestas.
-Escuchar con atención, dejando bien claro que pensar diferente no es un delito, ni debe nunca
interferir en las relaciones personales.
Elaboración de un ciclo sobre Educación liberadora para maestros y catequistas.
-Crear comisión y elaborar, según selección de temas, el ciclo con las mismas exigencias de los ya
elaborados.
-Revisar el que ya existe y ampliarlo.
-Si se quiere se separa después.
-Convocar a padres, catequistas, miembros de alguna asociación o de otras pastorales, de otras
iglesias, para que den su aporte.
-Organizar un programa para el ciclo de educación liberadora de educandos y educadores.
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-Que el ciclo sea abierto y se llame: Todos somos educadores.
-Que tenga unos temas sobre Varela y Freire y que incluya otros temas de educación informal.
-Que tenga los temas, motivaciones y contenidos de este encuentro.
-Que en las motivaciones y ejercitación, y en los ejemplos de contenido se haga referencia tanto al
ambiente escolar como extraescolar: familia, iglesia, barrio, etc.
Ser más cercanos a las necesidades de los alumnos.
-Ser más cercanos a las necesidades del catecismo.
-Visitar las familias para conocer las realidades.
-Tener en cuenta los cumpleaños y acontecimientos que pasan en la familia. ——Acompañarlos en
la vida.
Creación del proyecto transformación, asumiendo como base del estilo pedagógico de Paulo
Freire. Corriendo el riesgo que pueda crear algún desorden en lo establecido. Participantes:
animadores, catequistas, responsables de comisiones diocesanas, miembros de la comunidad.
Creación del proyecto educación liberadora en diferentes espacios sociales: familia, comunidad,
iglesia, otros.
Crear una metodología que mueva a los educandos a participar libremente.
- Elaborar una metodología para la aplicación del proyecto Educación liberadora.
-La ecuación institucional (formal) es un instrumento para facilitar el aprendizaje y la socialización
sólo un instrumento para facilitar el aprendizaje y la socialización. La educación informal es muy
importante, pues ocurre en el seno de la familia, de la comunidad, los grupos de la sociedad civil,
se comporta de manera autodidacta complementando la educación institucional o formal sin
excluirla.
- La educación informal es empleada por la Iglesia para la formación pastoral de sus miembros. La
educación informal complementa la educación institucional o formal, no la excluye.
-La educación informal fue la más utilizada por Jesucristo. Habló varias veces en grandes
sermones en las sinagogas (educación informal) pero la mayor parte del tiempo, sanó enfermos,
resucitó muertos, dio de comer a los hambrientos y simplemente vivió y conversó con sus
apóstoles (educación informal). Un estilo nunca negó el otro.
-Promover las actividades extraescolares en las que participen, los educadores, los educandos y la
familia. Estas formas de participación fomentan la colaboración.
-Los programas de las catequesis de niños, adolescentes, jóvenes y adultos deben ser revisados y
confeccionados nuevamente de forma tal que contribuyan a la educación no formal en general.
-En cualquier programa educacional debe aparece la educación no formal con un carácter
prioritario, los motivos son los siguientes: es a la que la persona puede dedicar la mayor parte del
tiempo; presenta un mayor espectro de actividades y estilos a elegir, lo que fomenta la motivación;
se puede desarrollar mejor la interacción entre los componentes del proceso de enseñanza.
-Un proyecto educativo para Cuba debe estar basado en una Educación Liberadora, donde los
participantes en el proceso educativo no sean manipulados y se cultiven la diversidad, la libertad y
la responsabilidad.
-La educación institucional se diferencia de la no formal en el carácter del programa. En la primera,
dicho programa guía todo el proceso, en la segunda, el educador pone lo elemental y lo
fundamental lo pone el educando.
-A los participantes en el proceso educativo se les debe permitir expresar sus sentimientos y
aspiraciones. Se les debe enseñar a pensar por ellos mismos, y no por lo que dice “el programa”.
Los estudiantes deben poder escoger libremente lo que quieren ser en el futuro y deben ser
respetadas sus ideas políticas y creencias religiosas.
-En Cuba tenemos todo lo necesario para mejorar la educación. Sólo hay que hacerlo.
-En un proyecto educativo para Cuba debe tenerse en cuenta: la soberanía de la persona; el
personalismo como fundamento de la labor educativa; que la realidad es algo cambiante; tomar
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como ejemplo y aplicar lo conveniente de las experiencias de educación informal en otros países,
para nunca importarlas.
-La educación institucional, ya sea pública o privada, no puede abarcar el caudal de conocimientos
ni la formación de actitudes, necesarios para el desarrollo espiritual de la sociedad. Un correcto
amparo legal sobre la educación libre y el libre uso de los medios de difusión es muy necesario.
-La educación debe enseñar a los educandos a pensar por sí mismos, a hacer lo que decida con
criterios éticos, y que se comprometa con el cambio permanente y no violento de la sociedad.
-La educación no debe perder de vista la formación la estética y la lógica en los estudiantes.
-La educación debe correr a cargo de la familia, con la ayuda y orientación de la Iglesia y de otras
instituciones, entre ellas la escuela.
-Todo proceso educativo debe respetar el tiempo libre. Deben crearse espacios recreativos de libre
participación donde el educando pueda esparcirse a su gusto.
-Deben crearse infraestructuras que ayuden al niño, adolescente y joven a aprovechar el tiempo
libre y el tiempo para la educación informal, en actividades que verdaderamente lo formen y
eduquen integralmente.
-Que se eliminen las secundarias y preuniversitarios en el campo ya que en esta edad es cuando
más necesitan los adolescentes la educación de los padres, pues comienzan a perfilar su
personalidad.
-Deben existir una asignatura en las escuelas que fomente virtudes y valores.
-Que el proyecto educativo para Cuba tenga una parte dedicada a la educación extraescolar,
considerando: importancia, características distintivas, modelos pedagógicos (liberador) que deben
inspirarla, métodos no formales. En el proyecto deben referirse al papel de la familia, la Iglesia así
como de otras organizaciones de la sociedad civil.
-La educación institucional debe organizarse a partir de la colaboración con los padres,
asociaciones, otras instituciones sociales y centros de recreación.
-Que se tenga en cuenta la conformación de un programa que incluya actividades sociales,
deportivas y culturales, a desarrollar en los barrios, parroquias, casas, teatros, centros culturales,
etc., que influyan en la formación social de los niños y jóvenes. Estas actividades pudieran ser:
eventos deportivos, obras de teatro, pintura, canto, música, corte y costura, computación,
campismos, excursiones entrevistas y muchísimas más que se ponen en práctica en la
continuación del andar de la vida. Solo hace falta que la educación curricular deje un espacio a
estas actividades.
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Perfil del educador
cuarta etapa
Aportes
Estas reflexiones se llevaron a cabo en el XII Encuentro anual de animadores del CFCR de la diócesis de P. del Río durante
los días del 28 al 30 de enero de 2005en la Casa Diocesana Nuestra Sra. De Loreto.
Fue desarrollado expuesto y sometido a debate, análisis y reflexión por: La Hna. Religiosa Carmina Roselló, del Sagrado
Corazón de Jesús,
Esta hermana religiosa vive en Cuba desde l988, actualmente se encuentra en la Parroquia del Rosario.-
Carmina siempre nos deja lucir ese espíritu conmovedor y sugestivo de gran maestría pedagógica con el que sabe guiar
con mano firme y dócil a la vez por la dulzura de descubrir y asombrar con frases, interrogantes, anécdotas mini relatos y
testimonios que nos llenan de descubrimientos y apetencias por conocer e indagar.
PERFIL DEL EDUCADOR
1- Desde el punto de vista de su educación. Rasgos o características personales.
- Educado en la humanidad y la convicción de que nunca ha terminado.
- Desarrollar la empatía, el dinamismo, la creatividad y la paciencia.
- Educado en la amistad respuetuosa, la justicia y enseñarla, ser testimonio en la escuela, en la
familia y en la sociedad.
- Humano en relación amorosa consigo mismo y con los demás. Desarrollar la capacidad de
discernimiento.
- Observador de sí mismo y de la realidad que enseña.
- Alto sentido de la fe en la persona humana y percibir la necesidad de los otros y enseñar esas
virtudes.
- Iluminar la ciencia que imparte con la luz de la vida que comparte.
- Educar el buen gusto estético, ejercitar la empatía y la asertividad.
2- Desde el punto de vista de su carácter.
- Coherente en el pensar, el decir y el hacer.
- Valiente y que enseñe coraje para vivir.
- realista y enseñar a asumir la realidad, sacando de los males bienes y enseñar a hacerlo.
- Sentir vocación por la educación más que transmitir conocimientos, entusiasmarse y entusiasmar
a los alumnos por los valorres, despertar en ellos la responsabilidad de tomar las riendas de su
vida.
- Nunca en él, el odio debe ser una motivación
- Educar no solo en conocimientos sino en sentimientos.
- Amante de la libertad, formador de personas libres, que aprendan a usar la libertad. Procurar su
propia liberación y así dar testimonio de ella.
3- Desde el punto de vista de sus habilidades pedagógicas.
- Una formación integradora y desarrolladora de valores de la responsabilidad, la tolerancia, la
humildad, la paciencia, la capacidad dialógica tanto personal como en sus educandos y
convertirse en un eterno aprendiz de sus alumnos.
- Conocer de la persona humana, que practique la coherencia entre fe y vida, entre fe y razón y
que trate de ser un evangelio vivo.
- Educar para la vida y la paz, consciente que su materia prima, su elemento fundamental es el
hombre.
- Vocación para enseñar y copnsagrarse a ello.
- Debe ser un acompañante donde el educando (alumno) aprenda a proyectarse hacia el futuro,
debe ser un elemento de unión y nuunca de exclusión.
63
- No manifestar sus estados de ánimo (depresión, tristeza, ansiedad, otros) a los alumnos,
tomándolos siempre como personas apreciables. Debe ser ante todo corazón antes que que
razón y siempre abierto a la trascendencia.
- Consciente que en el proceso educativo se enseña y aprende a la vez, se intruye y educa a la
vez, y que estos procesos son indisolublemente unidos. No hay educación sin instrucción y
viceversa.
- Describir el interior de quienes educa, tener oídos que escuhen y que sea comprensivo ante
cualquier dificultad de sus alumnos.
Debe saber adecuar los programas de estudio a la realidad y necesidades de los alumnos que
aprenda a librar la flexibilidad sobre los métodos, los contenidos y los procedimientos.
- Abridor de puertas y derribador de muros.
- Educar no desde arriba, sino desde el acompañamiento,
respetando el ritmo de sus alumnos.
- Situado en el mundo y abierto a los cambios sin ser relativista.
- Ser luz en iluminar todas las dimensiones de la persona humana: Corporal, Racional o intelectual,
Afectiva, Volitiva y Trascendente.
64
Hacia una comunidad educativa
quinta etapa
Apuntes
La Comunidad Educativa
Cuando pedimos que se reconozca nuestro derecho a enseñar…,
no pedimos algo que signifique un privilegio,…
sólo pedimos se nos deje ejercer el derecho de servir a Cuba en la mejor formación de sus ciudadanos.
Mons. Enrique Pérez Serantes1
I. A modo de Introducción
Sea la gratitud del pueblo que se educa árbol protector,
en las tempestades y en las lluvias,
de los hombres que hoy les hacen tanto bien.
José Martí
Si hay algo en que todo el mundo parece estar de acuerdo es en la importancia que tiene la
educación. En conversaciones informales y en propuestas de organismos internacionales, en los
programas de los partidos políticos —sean de izquierda o de derecha— o en los análisis de tono
más académico, siempre se escucha hablar de la educación como el factor fundamental que
favorece el desenvolvimiento de los pueblos, hace crecer las economías y permite que funcionen
las instituciones republicanas y democráticas. Y es que:
Frente a los numerosos desafíos del porvenir, la educación constituye un instrumento
indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia
social…, no como un remedio milagroso… sino como una vía, ciertamente entre otras pero más
que otras, al servicio de un desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder
la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, las guerras, etc.2
El tema de la educación es vasto, sin duda alguna, y encierra una complejidad que nos remite
a casi todas las disciplinas que componen lo que vagamente llamamos ciencias sociales. Quien les
habla debe reconocer, en primer lugar, que no es una especialista en la materia. Pero, aparte de
haber dedicado cuatro décadas a la docencia, se ha encontrado con el problema de la educación a
cada paso: al atender la enseñanza que recibieron sus hijos y ahora sus nietos, al analizar los
problemas de nuestra realidad social, la dispersión de los jóvenes, el proceso de desarrollo y los
elementos que lo propician, y hasta en temas mucho más específicos, como el pensar sobre los
regímenes totalitarios, la doble moral y la pasividad e indiferencia de muchos ante la violación
sistemática de los Derechos Humanos.
Es difícil, por lo tanto, permanecer ajenos al debate sobre algo que nos toca tan de cerca,
como si la amplia gama de cuestiones que se engloban en lo que llamamos educación pudiera ser
resuelta solamente por los expertos en el tema. Pero no creo que sea objetivo de este encuentro
hacer una presentación sistemática de todos los aspectos relativos a la educación en nuestra
sociedad, lo cual además tampoco podría hacer. Me han pedido reflexionar sobre la comunidad
educativa desde el sentir de un educador cristiano, y esto es lo que trataré de hacer teniendo como
punto de partida y “leitmotiv” las palabras de Juan Pablo II en Santa Clara: «La familia, la escuela y
la Iglesia deben formar una comunidad educativa donde los hijos de Cuba puedan ‘crecer en
humanidad’»3. Cuando el Papa enfatizaba: «¡No tengan miedo, abran las familias y las escuelas a
los valores del Evangelio de Jesucristo!, que nunca son un peligro para ningún proyecto social»4,
estaba invitándonos a soñar futuros, y quiero pensar que nos estaba invitando a encontrarnos aquí
para buscar juntos, y llenos de esperanza, pistas que ayuden a convertir nuestros centros
65
diocesanos de formación —y ¿por qué no?, también nuestras escuelas— en Comunidades
Educativas que sean espacio propicio para formar las nuevas generaciones de la Cuba que
anhelamos.
Mis palabras quieren tener vocación pedagógica. Ser invitación a tener el oído abierto a los
pasos que se van dando en nuestra sociedad, en nuestras comunidades, en pos de su realización
más íntima, a la plenitud de la vida en la libertad y en el amor, a la apertura al diálogo con Dios y
con las demás personas de diferente pensar. Pasos que, dejados sobre el humus de nuestra
historia reciente, dan a conocer avances, conciencia creciente; pero también nos muestran
retrocesos y violaciones a una dignidad que se asoma al infinito también en este campo de la
educación.
El horizonte que trataré es limitado y desea modestamente abrir un trillo donde hay carreteras,
encender una vela donde hay reflectores en demasía. Deseo abrir un espacio para la reflexión
entre educadores cubanos sobre la base siempre firme de aquellos que nos precedieron y son
figuras troncales de nuestra cultura: Félix Varela, José de la Luz y José Martí. Ellos poseyeron, en
el más alto grado, la cualidad fundamental de todo gran educador: una visión clara y penetrante de
las necesidades sociales más profundas de su época y amor entrañable a su Patria; en su pensar
se anidan las raíces cristianas de la cultura cubana.
En la obra de estas figuras cimeras de nuestra pedagogía, vemos cómo Varela procuró
despertar al cubano a la vida de la inteligencia y darle el dominio de sus propias energías, Luz
quiso templarle el alma para la vida, y Martí enseñarle caminos de libertad. Estas aspiraciones,
lejos de contradecirse, se complementan y van encaminadas a un mismo propósito: crear, afirmar y
robustecer la nacionalidad. De aquí que para los tres patricios la escuela fuese una institución cuyo
destino estaba estrechamente ligado al destino de la Patria. Ellos no hablaron de comunidad
educativa, no era éste un concepto que se manejara en su época, pero el espíritu que la anima
está presente en su ideario: ¿Cómo entender si no a Varela cuando dice que “los que enseñan no
son más que unos compañeros del que aprende”, comprender con Luz que la enseñanza es
sacerdocio que une íntimamente educador y educando, y sentir con Martí que es una obra de
infinito amor, “fusión sencilla, un mutuo afecto dulce”?
En los albores de un nuevo siglo ante cuya perspectiva la angustia se enfrenta con la
esperanza, es imperativo que todos los que estén investidos de alguna responsabilidad presten
atención a los objetivos y a los medios de la educación5, pues ésta, cada día más, es una tarea
comunitaria e integral, en la que todos los involucrados funcionan como en una orquesta sin
solistas, que no admite protagonismos en exclusiva. En ella los profesionales de la educación
comparten trabajos y responsabilidades con muchos otros actores, sobre todo con la familia. Por
eso la comunidad educativa juega un papel fundamental. Pero lamentablemente en muchos casos,
la llamada comunidad educativa6 ni es comunidad ni educa, sino que más bien se ha convertido en
un elefante blanco al margen de la vida escolar o en el invitado de piedra del proceso educativo.
Se justifica, entonces, que dediquemos algún tiempo a reflexionar sobre la naturaleza, los objetivos
y los dinamismos de la comunidad educativa. Pido que se me excuse si dejo de lado alguna
cuestión que quizá sea importante o tal vez decisiva en el tema, y trataré de concentrarme en los
puntos que considero esenciales para abordar la cuestión.
El sentir de un educador
Tal vez lo primero sea decir qué siento ante la tarea educativa, a sabiendas de que, como
decía el Apóstol, “la educación es como un árbol: se siembra una semilla y se abre en muchas
ramas”. Los maestros, cuando actuamos con vocación, educamos para concretar muchos y muy
nobles propósitos, y antes que un simple oficio la nuestra es una “profesión de fe”. Creemos que el
futuro puede y debe ser mejor que el presente, y ayudamos con gozo a construirlo. Entregamos
nuestro saber y los dones que la vida nos ha dado sin mirar a quién, conscientes de que quienes
los reciben deberán transformar a la mayor parte de ellos en obsoletos para extraerles una
verdadera utilidad, y que sólo perdurará nuestro recuerdo si acertamos en transmitir una o dos
verdades fundamentales, y que el resto apenas será un peldaño más, retrocediendo en el tiempo
hasta el olvido inexorable.
Un médico puede inmortalizarse salvando una vida; un abogado recibirá eterna gratitud por
preservar una libertad. ¿Qué debe hacer un maestro para que su labor adquiera ese significado
66
extra, esa pequeña gloria del reconocimiento?: Enseñar a vivir la vida y a ejercer la libertad, ni más
ni menos.
Algunos dirán que los dos párrafos anteriores son románticos, pero los valores que encierran
son universales y han sido repetidos por cada civilización, en todo tiempo y lugar, porque el
educador responde, por sobre todas las cosas, al atávico mandato de preservar el pasado e
impulsar a sus congéneres hacia el futuro. Es posible concebir una existencia sin artefactos, sin
comercio, pobre en tradiciones e incluso sin una organización social elaborada, pero no es posible
ningún progreso sin Educación.
Podemos asumir esta obligación “perpetuadora” con un criterio pragmático, mecanicista, que
es lo que impulsan ciertos sectores contemporáneos despojando la labor magisterial de todo lo que
sea idealismo y espíritu, y concentrarnos en la mera producción de individuos capacitados. Pero
eso sería volvernos instructores, divulgadores, y dejaríamos de ser verdaderos maestros para
reducirnos a engranajes de un sistema que nada más se satisface con la eficiencia. Limitar la
Educación a una técnica es como pedirle a un científico que no indague más que las verdades
convenientes, confundirla con la capacitación.
Por otro lado, está en nosotros conservar esa sublimación del magisterio que lo pone a la par
de las más elevadas empresas humanas, y responder a esos ideales tal como la Ciencia hace con
los interrogantes: buscando la verdad, aún al precio más caro. Dar al alumno reglas, pero educar
para la libertad y la autonomía responsable; trasmitir saberes, pero educar para la sabiduría;
enseñar a pensar, pero educar para la creatividad; divulgar la Historia y el Arte, pero educar para la
Cultura; instruir en las normas sociales, pero educar para el amor, la fraternidad y la solidaridad.
Hoy, cuando se debate sobre el modo más conveniente de mejorar la praxis docente
procurando incentivos y mayor motivación, hay quienes argumentan que los maestros deben
someterse a una crítica periódica de su labor — la “evaluación”— a fin de establecer qué tanto
rinden, cómo se comporta la “promoción” en sus grupos, cuál es su grado de eficiencia, y de tal
modo hacer depender los incrementos salariales de esta variable. Enmarcada en un proceso de
desvalorización de la tarea magisterial, esta propuesta se vuelve decididamente impropia cuando
se considera que «lo medible» de la Educación es precisamente todo aquello que no es
Educación.
Así la cultura, la sabiduría, la creatividad o el amor que un maestro haya podido propiciar en
sus alumnos escapan por definición al análisis matemático o a la enumeración estadística; son
intangibles cuyo valor sólo puede apreciarse subjetivamente. Ciertamente puede ignorárselos a la
hora de remunerar la tarea docente, respondiendo a criterios como los que ya hemos calificado:
pragmáticos y mecanicistas; pero esto sería cometer la más grande de las injusticias, comparable
apenas con la de remunerar nada más que el lado instructivo de la enseñanza y ni siquiera dar las
gracias por el “valor agregado” de la Educación. Porque sucede que este valor agregado es
justamente lo que hace de la Educación un rasgo de la naturaleza humana.
Los alumnos no son usuarios, ni clientes, ni consumidores de un servicio, y los maestros no
son empleados, ni comerciantes de arte alguno, ni sirvientes de nadie más que de su propia
conciencia y del deber que a sí mismos se han impuesto. Ambos, alumnos y maestros, se
enfrascan día tras día en una labor que tiene algunos aspectos mensurables, pero cuya esencia es
—parafraseando a Saint Exupéry— invisible a los ojos de los numerólogos y los evaluadores.
Algunas referencias a nuestra realidad
Sin lugar a dudas, educar en una sociedad que oficialmente desconoce el pluralismo ideológico
y donde los medios de comunicación invaden la intimidad de la vida personal y familiar con un
pensamiento único, es un auténtico desafío; sobre todo cuando la tendencia a la masificación y a la
despersonalización se conjugan en gran medida con la búsqueda afanosa de bienes básicos de
subsistencia, búsqueda que atrapa a las personas de una manera casi absoluta. No es nada fácil
ayudar a encontrar el sentido de la vida a hombres y mujeres fragmentados en su interioridad,
llenos de necesidades fundamentales y desvinculados en gran medida de los modelos impuestos a
la sociedad por el Estado mismo.
Debemos reconocer que en este contexto muchas veces no sabemos cómo educar. El cambio
de época nos ha encontrado a muchos mal parados, y no sabemos bien cómo afrontar los nuevos
desafíos que se presentan. No es raro encontrar desconcierto en el mundo adulto, perplejidad, e
incluso claudicación, sobre todo en el campo de la educación7.
67
Estamos cruzando los umbrales de un nuevo milenio. El mundo es muy diferente de aquel que
conocimos en la escuela de nuestra infancia; aquí en Cuba y otros lugares del mundo más aún.
Vivimos, por tanto, un tiempo no sólo de grandes cambios, sino de un verdadero cambio de época.
Los desafíos se han hecho globales y totales, conciernen a la humanidad entera. Junto a las
muchas posibilidades de encuentro, de conocimiento y a las innegables ventajas que las nuevas
tecnologías permiten tener, se asiste a la consolidación de un sentido de desorientación y soledad.
En nuestro mundo todavía pesan antiguos fardos: la injusticia, el hambre, la falta de libertad. Y el
atentado del 11 de septiembre del 2001 nos recordó la pesada herencia de conflictos y de odios
entregada al nuevo milenio, recreando nuevos escenarios globalizadores de violencia.
Ante una realidad como la que vivimos, necesitamos preguntarnos cuál será el Proyecto
Educativo que permitirá a las jóvenes generaciones alcanzar mayores niveles de felicidad, que es,
en definitiva, la segunda gran vocación del ser humano, después de la vocación a la vida.
En el fondo, de lo que hablaremos en esta tarde será sobre cómo avanzar hacia la
humanización integral en una sociedad donde la tendencia creciente es la des-humanización, para
pensar cómo podemos dar esos pasos desde comunidades educativas que permitan a los padres
«escoger para sus hijos el estilo pedagógico, los contenidos éticos y cívicos y la inspiración
religiosa en los que desean formarlos integralmente, sin esperar que todo les venga dado,
asumiendo su misión educativa, y buscando o creando los espacios y medios adecuados en la
sociedad civil»8, como también dijera el Papa en nuestra tierra y había alertado proféticamente
Mons. Pérez Serantes9.
II. BREVÍSIMO MARCO TEÓRICO Y/O REFERENCIAL
Comencemos haciendo un repaso al itinerario que sigue cualquier colectivo humano en la
construcción de la comunidad, usando un paradigma de la psicología social que ofrece una
gradación en la pertenencia de cada individuo a los colectivos con los que se encuentra.10
1. El no-grupo o aglomerado
Desde un punto de vista teórico el grado de pertenencia mínima de un individuo a un colectivo
es el de aglomerado. El aglomerado se caracteriza por la yuxtaposición, la falta de coordinación de
sus miembros. Dentro de nuestra sociedad se dan a menudo situaciones de aglomerado incluso en
situaciones cercanas de la vida cotidiana.
Los centros educativos son, con bastante frecuencia, un aglomerado. La gente acude a ellos
con intereses personales muy diferentes; en algunos casos esos intereses están formulados y en
otros no debido a la enorme mezcla de intereses que puedan coexistir.
Un padre de familia busca matricular a su hijo o a su hija en una determinada escuela porque
ha oído que allí “hay control, orden y disciplina”. Otro puede que consiga la admisión atraído por “la
dotación de material didáctico” que tiene el centro, por la calidad de sus profesores… etc. No se
trata de juzgar sobre la legitimidad o no de tales intereses sino de tomar conciencia de la existencia
de motivaciones diferentes.
Un docente puede estar en un centro porque es la manera que tiene de sostener a su familia,
aunque nunca hubiera pensado dedicarse a la enseñanza. Otro porque se encontró casualmente
en un momento en el que había escasez de trabajo. Otro porque con un trabajo por horas en la
enseñanza (con la municipalización, las escuelas nocturnas) puede “redondear” el salario que
recibe de otras fuentes... Repetimos, no se trata de juzgar las motivaciones sino de tomar
conciencia de que son múltiples.
Los alumnos que están en nuestras escuelas suelen estarlo porque ésa es la que le
corresponde a su barrio, o porque sus padres los inscribieron allí cuando no tenían capacidad para
decidir. Muchos valoran, sobre todo, las relaciones que tienen con los amigos que han hecho
dentro del centro. Esto lo pudiéramos decir también con relación a nuestros centros diocesanos de
formación, no todos los que están comparten los valores de nuestro ideario, algunos hasta piensan
que están en el mejor sitio para labrar su futuro. No faltan los que, en uno u otro lado, simplemente
están...
Todo esto no debe escandalizar a nadie, por ahora se trata de constatar situaciones. En
nuestros centros hay situaciones de aglomerados y las va a haber siempre. Y esto no tiene porqué
llevarnos a ser más pesimistas u optimistas. Siempre vamos a tener que lidiar con una serie de
68
personas, que explícita o implícitamente tienden a no conocer a los demás, a no involucrarse con
los demás, a procurar que nadie sepa nada sobre ellos. Y por más esfuerzo que hagamos no
vamos a poder darle al problema la solución que nos gustaría.
Por supuesto que esto no libera a nadie de tratar de ofertar y acompañar ese esfuerzo por
avanzar en lo que consiste lo esencial de la labor educativa teniendo, siempre, en cuenta la
libertad personal.
2. El grupo
Constituye el segundo grado de pertenencia a una colectividad. Los grupos pueden ser
múltiples y variopintos, pero en todos ellos hay algo común: los individuos que lo forman tienen un
cierto conocimiento mutuo.
Entre el conjunto de padres que acuden a la reunión anual de principio de curso hay un grado
de conocimiento mínimo: todos son padres de alumnos de esa aula, de ese curso. La información
que puedan tener unos sobre otros puede ser mínima —se vieron el año anterior, se saludan por la
calle, coinciden a la hora de buscar a los niños—, o mayor, se paran a charlar sobre lo bien que les
va a los niños en tal actividad, o de las dificultades que tiene el niño en tal otra. Es así como se van
constituyendo en grupo.
Entre el conjunto de docentes que se reúne en un colectivo suele haber un nivel de
conocimiento mutuo. Es frecuente que se vayan formando, de forma espontánea, subgrupos
diversos en función de afinidades: el de los que tienen las aulas cerca, el de los que cogen la
guagua —o el camión— en el mismo sitio, el de los que participan de un mismo modo de pensar...
Los alumnos, en la medida en que comienzan a ser autónomos, van manifestando su
capacidad de pertenecer a grupos diversos. Dentro de un aula en la que ya hay un nivel
determinado de camaradería, van surgiendo grupos en función de intereses diversos.
En todos esos casos, la pertenencia o no a un grupo determinado, o los cambios de
pertenencia, tienen que ver con la capacidad personal de trasmitir-recibir información y de
involucrarse. Esto es lo que hace que el aglomerado se convierta en grupo: las personas
comienzan a conocerse entre sí, con un conocimiento que va más allá de lo superficial, la pura
noticia, hasta hacerse más profundo.
3. El equipo
El tercer grado de pertenencia se conoce con el nombre de equipo. En este caso se supone
que hay un conocimiento previo de las personas que lo componen, de tal manera que se pueda
pasar al reconocimiento de las mismas. En la medida en que se da ese salto del conocimiento al
reconocimiento estamos dando el salto del grupo al equipo. No se trata sólo de conocer poco o
mucho a los otros que están a mi alrededor, aunque un alto grado de conocimiento posibilita mejor
el salto, sino de reconocer en ellos determinadas características, valores, cualidades etc. En la
medida en que les reconozco, estoy construyendo un equipo.
Acostumbramos a asociar el término equipo con el término trabajo pero no tiene por qué ser
necesariamente así. Aunque una parte importante de nuestra vida esté relacionada con el trabajo,
hay o puede haber equipos en otros muchos ámbitos.
Los padres forman un equipo cuando por encima de la mera información acerca de los planes
de sus hijos comienzan a preguntarse por su ser de padres y a reconocer que los otros padres
actúan de forma similar o diferente. O cuando, reconociendo su necesidad de formarse para
mejorar en su oficio de padres, se juntan con otros para organizar, por ejemplo, una escuela de
padres.
Los docentes dejan de ser un grupo y comienzan a ser un equipo cuando reconociéndose
competencias diversas se ponen a disposición de los demás, cuando entienden que el trabajo en el
aula, su programación, está en función de la formación integral del alumnado y no en función de su
propia asignatura y que, por lo tanto, deben reconocer en sus compañeros capacidades similares a
las propias.
El grupo de alumnos comienza a ser un equipo no sólo cuando es capaz de trabajar en común
sino cuando también es capaz de jugar en común, reconociendo que debe pasar el bate al otro que
tiene más capacidad de batear o a un tercero que es el que tiene más posibilidad de anotar la
carrera.
69
Y cuando somos capaces de dar el salto del conocimiento del otro, de lo específico, de sus
defectos y sus cualidades, al reconocimiento, entonces estamos dando el salto del grupo al equipo.
4. La comunidad
El grado de pertenencia más perfecta a una colectividad se conoce con el nombre de
comunidad. Hacemos comunidad cuando pasamos de reconocer al otro a compartir valores con él.
En la medida en la que nuestro reconocimiento del otro, de sus cualidades y capacidades, va
pasando a un compartir valores con él, en esa medida estamos dando el salto desde el equipo
hacia la comunidad. El reconocimiento de cualidades en el otro no nos lleva necesariamente a la
formación de una comunidad con él. Este reconocimiento es condición necesaria pero no
suficiente. Se puede reconocer que alguien es enormemente coherente en sus principios y no estar
de acuerdo con los valores o principios que esta persona defiende.
Los padres pueden llegar a formar una comunidad cuando reconocen que las preocupaciones
propias por sus hijos no sólo resultan comunes con otros padres sino que además nacen de una
coincidencia en una serie de valores familiares y sociales. Los padres pueden comenzar a actuar
en comunidad cuando encuentran que su aportación al colectivo no es sólo de tipo material, pagar
una cuota, o estar de acuerdo en un ideario, sino que transciende estos ámbitos y llega al umbral
del compromiso.
En un centro educativo es posible conocer al grupo de padres preocupados por sus hijos. Se
puede reconocer a los que de entre el grupo anterior son capaces de organizar eficazmente y dar
viabilidad a sus deseos en torno a un equipo. Normalmente se valora extraordinariamente a
aquellos padres que son capaces de superar los intereses legítimos que generan sus propios hijos
y comienzan a comprometerse por los hijos de los demás.
Los docentes dan el salto desde el equipo a la comunidad cuando además de trabajar juntos
comienzan a formular valores juntos. Cuando además de reconocer en el otro sus competencias
personales entienden que es posible compartir una serie de valores que va a dar al conjunto algo
superior. Es fácil reconocer al grupo de docentes preocupados por sus alumnos y, dentro de él, alosque son
capacesde trabajaren equipo.
Los alumnos dan el salto desde el equipo a la comunidad cuando además de trabajar juntos
van siendo capaces de formular en voz alta sus valores y vivirlos entre sí de forma comprometida.
Todos valoramos a aquellos alumnos que, siendo o no brillantes, son buenos compañeros y son
capaces de comprometerse con los demás.
En síntesis:
Cuando hablamos de comunidad educativa nos estamos refiriendo al conjunto de personas
que operan en la escuela cuando realmente actúan como comunidad. Su razón de ser, sus
intereses y sus necesidades particulares están centrados en el bien de la educación. Esta
comunidad educativa aspira, no simplemente a la instrucción sino a la educación integral. Apunta a
la vida entera de la persona en formación, y también a la de todos sus componentes que viven en
estado de educación permanente.
Requiere estructuras orgánicas de participación para todos los miembros, respetando la
especificidad de los roles y los requerimientos de la organización institucional y sus razones
fundacionales. Todo ello, animado por unos principios y valores esenciales, configura un espíritu y
una mística que dan fuerza al accionar y a la convivencia de cada día. Una auténtica comunidad
educativa origina naturalmente esta mística y vive de ella.
Una comunidad educativa se caracteriza por estar abierta al cambio, en respuesta a las
demandas de la vida real, pues tiene conciencia de que la única forma de permanencia de los
seres vivientes es a través de su propia renovación. Lo contrario sería caminar hacia la extinción,
sin haber trabajado para el recambio cuando el agotamiento de las formas actuales reclama un
nuevo ser.
Nadie puede discutir la función de la familia como primera, natural y fundamental educadora ya
que es en ese encuentro de padres e hijos donde el niño estructura los elementos fundamentales
para su personalidad y su educabilidad progresivas. La familia, como primera y principal
educadora, necesita encontrar una ampliación de sus propias capacidades, diferenciándolas.
Por tanto, no se trata sólo de que la escuela le brinde al niño los sabores que los padres no
pueden ofrecer, sino que se trata de encontrar un espacio de maduración integral de la persona.
70
En ese contexto, el papel de los docentes consiste, básicamente, en aproximar al niño al gran
espacio del mundo en el que debe aprender a vivir.
Ése es el ideal de la comunidad educativa. Pero caben varias preguntas:
• ¿No será éste un ideal excesivamente elevado?
• ¿No estamos frente a una tarea que escapa a nuestros cortos alcances?
• ¿Cuál es, en la práctica, el alcance y los límites de este objetivo?
• ¿Es posible, en un centro educativo normal, ir haciendo el camino del conglomerado hasta la
verdadera comunidad? Veámoslo…
III. CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN
El objetivo al que debe aspirar todo centro educativo, es llegar en lo posible al último paso. No
pueden resignarse a ser un aglomerado de individuos, ni a quedarse en mero grupo, ni
conformarse con ser equipo, sino que deben constituirse en auténtica comunidad, y en un clima de
libertad, de oferta abierta, de pertenencia libre, de respeto, de corresponsabilidad. Para lograrlo
contamos con algunos elementos que vale la pena detallar. Éstos son11:
1. Elementos institucionales
El que todo centro educativo se tenga que convertir en comunidad educativa es, en primer
lugar, algo que nace de su misma naturaleza. Sólo así puede ofrecer un proyecto educativo en el
que muestre a la sociedad los valores —y los medios de lograrlos— que pretende desarrollar
mediante el proceso educativo. Los proyectos de centro son la garantía de que se va a algún sitio y
de que los que dirigen el caminar saben a dónde van y a qué.
El proyecto educativo es para los centros una especie de momento constituyente en el que la
comunidad educativa —padres, docentes, empleados y alumnos— comienza consensuando qué
valores van a desarrollar, en qué orden y de qué manera. El principio ordenador de todas las
acciones posteriores queda supeditado a este planteamiento. Así es como funciona una
comunidad educativa que en realidad ha llegado a serlo.
En este momento constituyente se debe reconocer a todos los integrantes una misma
capacidad para establecer los valores que van a dirigir el juego en común y que servirán de
criterios para la evaluación posterior. De esta manera el término comunidad educativa, en cuanto
conjunto de personas que comparten una serie de valores, se llena de contenidos. Es una
verdadera comunidad puesto que un grupo de personas comparten una serie de valores,
ordenados de una manera determinada, es decir, jerarquizados.
Cuando el centro tiene un ideario, el proceso de creación del proyecto educativo,
necesariamente debe referirse a él, puesto que contiene los valores jerarquizados que una entidad
determinada ofrece a la sociedad. En nuestro país, el Estado impone un ideario que responde al
Proyecto Socialista, pero esto no puede servir de excusa para que los miembros de la comunidad
se refugien en la pasividad, el conformismo, la no participación, etc. El que alguien tome la
iniciativa, no quiere decir que el resto, padres, docentes, alumnos, etc.... no tengan nada que decir.
2. Ideario, proyecto educativo y comunidad
Creo que es el momento oportuno para hablar un poco sobre el tema del ideario, pues éste no
debe faltar. Un ideario es sólo eso: la racionalización de lo que pretende una institución con su
acción educativa, así como la metodología y el proceso que va seguir para conseguirlo. Esto,
ofrecido a una sociedad que está en continua evolución, lleva a tener que formular y reformular
cada vez más claramente objetivos y metodologías. Por eso, la institución debe ir actualizando su
ideario, no porque cambien las ideas básicas sino porque deben contrastarse constantemente con
la realidad y, por tanto, mantenerse en adaptación permanente. Claro que nos estamos refiriendo a
centros educativos de lugares donde existe el pluralismo educativo, pues sin libertad de enseñanza
desaparece el pluralismo.
Por consiguiente, en los centros con ideario, el proyecto educativo tiene, como función básica,
contextualizar el ideario. Conscientes de que no todo se puede hacer siempre, y de que el ideario
debe ser llevado a la práctica en un medio amplio y pluriforme, el proyecto educativo ubica la
concreción del ideario en un aquí y ahora determinados.
71
¿Quién hace esto? Parece evidente que deben hacerlo los representantes de toda la
comunidad educativa, si se quiere que después haya un seguimiento e involucración de todos. Muy
pocos participan gustosamente en la ejecución de algo en cuya elaboración no han participado.
El proyecto de centro tiene que incluir, al menos, los objetivos y procedimientos que se
pretenden cumplir con los alumnos. Pero, ¿Por qué no empezar a plantearnos las mismas
finalidades para directivos, padres, docentes, personal de administración y servicio, etc.? ¿Por qué
no establecer, siempre desde una evaluación inicial realista, objetivos de construcción de la
comunidad educativa que sean viables en plazos razonables? De esa manera, a partir de la
capacidad de vinculación que tiene el proyecto educativo, podremos establecer un plan de
formación en la participación que vincule a todos los miembros de la comunidad educativa.
3 Elementos personales
Una comunidad sólo se construye entre personas libres. Pero hay que tener en cuenta las
carencias y las heridas que podemos arrastrar los adultos como fruto de experiencias anteriores.
No podemos olvidar que muchos de nosotros no hemos sido educados ni en, ni para la
participación y por ello tenemos una carencia inicial, en este aspecto. Necesitamos subsanar ese
déficit y, así como tratamos de ponernos al día en otros aspectos técnicos, necesitamos
actualizarnos también en esto, supliendo con valor nuestra falta de formación inicial. Debemos
aprender técnicas y desarrollar actividades que nos ayuden a educarnos en la participación, a fin
de poder educar en la participación a otros, ¿cómo si no sustentar nuestros sueños de
democracia? Y esto no se hace de una forma espontánea... pues, de sobra lo sabemos, lo
espontáneo parece ser la no-participación, la autosuficiencia, la inercia. Hemos de enfrentar cuanto
antes ese problema.
Un segundo aspecto es el de nuestras heridas. Y nuestra libertad no sólo está herida, más
grave aún es que tememos ejercitarla. Cuántas veces, movidos por nuestras convicciones hemos
hecho propuestas que entendíamos que tenían que ver con nuestro derecho a la participación
expresando nuestra opinión sin cortapisas pero que, no sólo no nos han resultado, sino que han
dejado en nosotros un sabor amargo y la decisión de no volverlo a intentar para no buscarnos
problemas políticos. Pero, a pesar de todo, a pesar de nuestra falta de educación en la
participación, de nuestras heridas y de nuestros miedos, tenemos que seguir siendo fieles a
nuestra conciencia.
¿Por qué no volver a probar? ¿Por qué no arriesgarnos nuevamente, si así estamos
construyendo el futuro que deseamos? A la larga comprobaremos que no estamos solos, que
muchos más piensan igual aunque no lo expresen en voz alta.
4. El estilo comunitario
Es así como se va conformando el estilo comunitario; se trata de un elemento esencial que
exige un cambio de actitudes, un aprendizaje de la comunicación y la respetuosa integración de
todas fuerzas en torno al Ideario y al proyecto educativo, compartido por todos los estamentos de
la comunidad. Por eso podemos definir la comunidad educativa como el conjunto de personas que,
en un ámbito escolar, comparten un determinado proyecto educativo.
La educación se fragua en la relación, en las mediaciones, en el amor. Y es que toda
comunidad es una red de relaciones cuyo lenguaje esencial es la confianza.
La comunidad educativa se esfuerza en integrar la pluralidad; atiende al reto de formar en los
valores del Ideario que ha asumido como propio. Para ello:
a. Propone actividades formativas que aglutinen al mayor número posible de educandos.
b. Actualiza medios y metodologías para afrontar el futuro inmediato: tecnología, audiovisuales,
informática, idiomas, educación para el ocio.
Pero, esencialmente,
c. Asegura los procesos formativos, el clima de convivencia y relaciones, siendo los
representantes de dicha comunidad los primeros testimonios de madura convivencia, abierta
a las interpelaciones y demandas de todos los grupos que la integran. No habrá posibilidad
de valores superiores, mientras la base humana, la relación personal, la justicia y la mutua
comprensión no sean un hecho.
72
5. De la comunidad educativa a la comunidad cristiana
Hoy día, nadie niega la necesidad de que haya confluencia de fuerzas y responsabilidades en
la comunidad educativa. Sin embargo, hay contradicción entre deseo y realidad; y ello radica en las
diversas connotaciones del mismo término comunidad. Su auténtico sentido de acogida, unidad,
confianza, adhesión, corresponsabilidad, etc., quedan velados por las realidades a las que se
aplica. Por eso, importa precisar la diferencia entre comunidad educativa genérica y comunidad
educativa cristiana, como dos niveles solidarios de un mismo proyecto comunitario.
El centro educativo cristiano —y es el caso de nuestros centros de formación— reclama la
presencia de una comunidad de fe que sea el soporte de un proyecto educativo verdaderamente
cristiano. De ella debe surgir el dinamismo que vitalice el proceso de maduración de la fe y sea
modelo referencial para todos los que compongan la comunidad educativa. En otras palabras, el
centro cristiano sólo puede realizar su plural tarea a través de una comunidad. Ello es válido
especialmente para su dimensión evangelizadora.
Los objetivos educativos y pastorales son inseparables para nosotros, y sabemos que la
educación en valores favorece la calidad de la educación. La opción por un centro educativo
implica la aceptación de una escala de valores claramente expresada en el proyecto del centro.
Recae en nosotros, directores, asesores y profesores la tarea de dar vida responsablemente al
modelo de persona que debemos formar. Más aún, hemos de crear una comunidad cristiana
referencial.
Por otra parte, «el pluralismo cultural invita, pues, a la Iglesia a reforzar su empeño educativo
para formar personalidades fuertes, capaces de resistir al relativismo debilitante, y de vivir
coherentemente las exigencias del propio bautismo. Además, la apremia a promover auténticas
comunidades cristianas que, precisamente, en virtud de su propio cristianismo, vivo y operante,
puedan dar en espíritu de diálogo, una contribución original y positiva a la edificación de la ciudad
terrena», como plantea la Sagrada Congregación para la Educación Católica12.
6. Desde la misión compartida
Va quedando superada la visión de la escuela católica en la que, por un lado, las primeras y
últimas responsables eran las comunidades religiosas, y los demás miembros de la comunidad
educativa apenas contaban. No se trata de hacer una justificación o de detallar la evolución que se
está dando en los centros educativos católicos, sobre todo porque lo que nos ocupa no es “la
escuela católica”. Me limitaré a afirmar que la escuela católica, como mediación de la Iglesia para
evangelizar, requiere de todos los miembros de la comunidad educativa para llevar adelante su
misión.
En el trasfondo de este planteamiento se encuentra el mismo Vaticano II, cuando en la
declaración Gravissimum Educationis plantea el cambio decisivo en la historia de la escuela
católica: el paso de la escuela-institución al de escuela-comunidad. Y me detengo en este aspecto
porque es clave dejar claro que un centro educativo cristiano, los nuestros lo son, sólo conseguirá
sus metas cuando acepte de veras que es la comunidad educativa entera la necesaria para
conseguir sus fines evangelizadores. Y, por supuesto, en la comunidad educativa hay
religiosas/religiosos, sacerdotes, pero también, y en mayor número, laicos.
Por consiguiente, todos juntos, con un proyecto educativo común y cada cual en su tarea
específica, conseguiremos que nuestros centros sean instrumento de evangelización. Por eso
hablamos de misión compartida, es decir, misión compartida por cada miembro de la comunidad
educativa corresponsable, protagonista en la tarea, que es al mismo tiempo don, de educar
evangelizando.
Por ello: «No pueden dudar los laicos católicos que trabajan en la escuela en tareas educativas
como profesores, directivos, administrativos o auxiliares, de que representan para la Iglesia una
inmensa esperanza. En ellos confía, en general, la Iglesia para la progresiva configuración de las
realidades temporales con el Evangelio y para hacerlo llegar a todos los hombres, y, de una
manera particular, para la trascendente tarea de la formación integral del hombre y la educación de
la fe de la juventud, de quien depende que el mundo del futuro esté más cerca o más lejos de
Jesucristo13».
En síntesis, estamos llamados a configurarnos en comunidad de fe, enviada por la iglesia local
a realizar un servicio de formación; a entrar en diálogo con la sociedad civil para ayudar a
construirla y transformarla desde el evangelio; y a ser un centro eclesial de permanente referencia
73
en la diócesis, al servicio y en colaboración con otras entidades sociales y culturales. Para ello es
preciso celebrar el amor con los signos cristianos: el perdón, el servicio, el compartir, la Eucaristía.
7. Al servicio de una educación integral
La educación sólo será integral si comprende la dimensión religiosa de la persona; de ahí que
sólo podremos decir que una Evangelio escuela es cristiana cuando los principios evangélicos se
conviertan para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo en metas
finales.
Las turbulencias de los cambios actuales también agitan a la escuela cristiana: «la ruptura
entre Evangelio y Cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue también en
otras épocas14». Sólo una comunidad cristiana de adultos puede ser el testimonio y modelo
referencial en todo el proceso de maduración de la fe. En el ámbito de las comunidades educativas
se invita a los jóvenes y a los adultos, respetando siempre su conciencia, a integrar su cultura con
su fe y a ponerse al servicio de la sociedad y de la Iglesia.
La comunidad educativa es al mismo tiempo expresión de un compromiso secular y original
experiencia de Iglesia. Tal vez por esto, igual que la familia, ofrece un espacio para experimentar la
comunión entre diferentes vocaciones y la unidad entre las exigencias de la fe y los desafíos de la
cultura.
8. En formación y participación
Quede claro que el testimonio de los educadores será la mejor garantía de la presencia de una
comunidad cristiana. Si la educación, en general, es el terreno experimental del diálogo entre
historia humana y conciencia cristiana, las comunidades educativas son el laboratorio donde se
puede crear y probar un modelo de acción-reflexión para integrar las dos instancias. En ellas, en
efecto, la preocupación central no es comunicar la ciencia; ni tampoco convertir a una religión o
inculcar una ideología. El punto central de atención es la persona humana a la cual se ofrecen las
perspectivas religiosas y científicas como recursos para su crecimiento integral.
Esto supone asumir las interrogantes que la persona debe resolver y buscar en colaboración
respuestas aceptables: en una palabra implica procesos de formación típicos de adultos, desde los
desafíos de la vida; conlleva participación activa en la orientación y desarrollo de una tarea
asumida como misión. Formación es uno de los puntos más pedidos por los laicos en la reciente
encuesta eclesial, el de mayor compromiso y empeño para los pastores. La formación que oferta el
sistema nacional de educación
En este momento la formación tiende a monopolizar la atención. La insistencia sobre ella
obscurece, pone en segundo término, y casi absorbe la exigencia inmediata de participación. No
está, por lo tanto, libre de ambigüedad y puede resolverse en formas individualistas, solitarias,
alejadas de los lugares y situaciones donde vive y se expresa la comunidad eclesial. Las
comunidades educativas tienen la envidiable posibilidad de fundir las dos instancias en un único
proceso. Indicaciones de contenidos y motivos para la formación del laico no faltan; al contrario
abundan. ¿Qué es lo que falta entonces?: comunicación eficaz, operadores, tal vez estructuras.
Tenemos todos los elementos doctrinales, pero nos faltan los elementos operativos.
Pensar en la formación de los laicos vinculados a nuestros centros, en términos operativos,
significa identificar algunos objetivos, formular algunos criterios, crear algunas condiciones para
asegurar un camino de crecimiento, seleccionar algunos contenidos y prever los tiempos e
instrumentos de los que se puede disponer; y todo esto hacerlo objeto de una decisión política para
que sea practicado en forma general, continua y unívoca en los diversos lugares de pastoral.
La vida de la comunidad educativa dispone no sólo de una sucesión de tiempos interesantes de
encuentro, sino también de una red de relaciones que facilitan la comunicación. Además, el mismo
quehacer educativo arrastra hacia los temas más candentes de la fe. Es conveniente, entonces,
estudiar a fondo y explotar sus posibilidades.
¿Será mucho soñar este propósito de trabajar, en comunión y coherencia, en un Proyecto que
integra a todos los estamentos, con unos objetivos claros, con un modelo de alumno bien definido,
con una escala de valores basada en el evangelio? No; creo que no es un sueño, quizás sí una
utopía, pensar y organizar un centro educativo que responda a las demandas de una auténtica
comunidad eclesial, donde el perfil del cristiano se forje sin disonancias y donde todos los
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involucrados en el proceso educativo se entiendan y se sientan obreros del Reino en la parcela
escolar.
Reflexiones a la luz de estas cuestiones
Tal vez a alguien le pueda parecer todo esto una quimera, porque nada podemos hacer en un
país donde no existe la libertad de enseñanza. Nada más contrario a mi pensar, cuantos estamos
empeñados en la educación del pueblo cubano, sea en los centros estatales o en los diocesanos,
debemos emprender nuestra misión —que para el cristiano es también evangélica— sin prejuicios
negativos, abiertos a la más real y vigorosa esperanza. Esperanza que apunta claramente hacia el
triunfo de la utopía de la vida: «Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda
decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la
felicidad y donde las gentes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una
segunda oportunidad sobre la tierra15».
De todos los debates abiertos a la crítica y la discusión, el de la educación es uno de los más
difíciles, porque la educación es consustancial al ser humano y cada forma de ver y analizar el
mundo pensará y verá su propio sistema educativo como el mejor. «Pero es también cierto, que
todo sistema educacional y todo proyecto ético, no encuentra su verdadero sentido y eficacia si no
se mide en términos sociales y si no se apoya en ese ciudadano cuyos derechos y dignidad
personal son la célula viva, única, irrepetible, del tejido social16».
Entre la realidad y la esperanza, cuyos umbrales ya estamos atravesando, vamos
construyendo comunidades educativas “vivas y dinámicas” capaces de forjar la Patria nueva,
seguros de que en este caminar nos acompaña el Señor de la Historia. Cuba y la Iglesia lo
necesitan.
Y para los que aún piensan que no pueden hacer nada, este parrafito de la Congregación para
la Educación Católica:
No se puede olvidar, finalmente, a aquellos laicos católicos que trabajan en escuelas de países
donde la Iglesia es perseguida y donde la misma condición de católico constituye un veto para
ejercer la función de educador. Laicos que tienen que ocultar su condición de creyentes para poder
trabajar en una escuela de orientación atea. Su mera presencia, de por sí difícil, si se ajusta
silenciosa pero vitalmente a la imagen del hombre evangélico, es ya un anuncio eficaz del mensaje
de Cristo, que contrarrestará la perniciosa intención que persigue la educación atea en la escuela.
El testimonio de vida y el trato personal con los alumnos puede, además, conducir, a pesar de
todas las dificultades, a una evangelización más explícita. Para muchos jóvenes de esos países, el
educador laico que, por causas humana y religiosamente dolorosas, se ve forzado a vivir su
catolicismo en el anonimato, podrá ser tal vez, el único medio de llegar a conocer genuinamente el
Evangelio y la Iglesia que son desfigurados y atacados en la escuela17.
IV. LA ESPIRITUALIDAD EN LA COMUNIDAD EDUCATIVA
Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y tiendes el ala hacia
tal excelsitud inasible, afanoso de perfección y rebelde a la mediocridad, llevas en ti el resorte
misterioso de un Ideal. Es ascua sagrada, capaz de templarte para grandes acciones. Custódiala;
si la dejas apagar no se reenciende jamás. Y si ella muere en ti, quedas inerte... Sólo vives por esa
partícula de ensueño que te sobrepone a lo real…18
Toda comunidad educativa tiene su mística —la crea y vive de ella—, y no es posible concluir
un comentario entre cristianos sobre comunidad educativa sin hablar de la espiritualidad, pues es
en estos momentos cuando más nos debemos plantear las cuestiones fundamentales de nuestra
opción cristiana y es precisamente esa mística, esa espiritualidad la que hace que nuestros centros
de formación puedan dar el salto de comunidad educativa a comunidad cristiana. Si lo he dejado
para el final no es porque sea menos importante, al contrario, en la espiritualidad de una
comunidad educativa está ella toda condensada. Pienso con Karl Rahner, el teólogo más
importante del Concilio Vaticano II, que: El siglo XXI será espiritual, contemplativo, místico... o no
será. Y éste es también el siglo de los laicos.
La palabra espiritualidad evoca muchas ideas diferentes que responden, a su vez, a diversos
modelos antropológicos y formas de concebir la vida cristiana. Frente a una concepción dualista de
la persona (compuesta de alma y cuerpo), y una teología que coloca a Dios —y lo espiritual— en
75
un cielo lejano a “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de
nuestro tiempo...”19, entenderemos la espiritualidad como la forma de vida del discípulo de Jesús
que se deja guiar por su Espíritu.
La espiritualidad no es sólo la vida de oración. No es una parte de la vida cristiana sino el
conjunto de nuestra vida, en todas sus dimensiones. Una vida verdaderamente cristiana, espiritual,
integrará esta dimensión con el resto de las dimensiones del ser humano: política, social,
económica, familiar, sexual, racional,... La vida entera está llamada a ser vivida bajo la inspiración
del Espíritu de Jesús, tanto la personal como la comunitaria.
Si otrora se ponía el acento en el carácter histórico, desencarnado, puramente celeste y
angelical de la mística, hoy se subraya su dimensión histórica20. La mística tiene mucho de sueño y
se mueve en el mundo de la imaginación, es verdad, pero el sueño y la imaginación están
cargados de utopía. Y la utopía forma parte de la historia, se ubica en el corazón mismo de la
historia, mas no para acomodarse a los ritmos que impone el orden establecido, sino para
subvertirlo desde sus cimientos; no para quedarse a ras de suelo, sino para ir a la profundidad.
A lo largo de la historia de la Iglesia el Espíritu ha ido animando a personas y comunidades a
descubrir nuevos acentos y formas de vivir. La pregunta que me inquieta ahora es: ¿podemos, al
menos, clarificar algunos de los elementos de una espiritualidad cristiana en una comunidad
educativa del siglo XXI?
Para comenzar a andar es necesario, como nos pide Jesús en el Evangelio, revisar lo que hay
en nuestra bolsa para quedarnos con lo mejor y aligerar lo que es peso inútil. Una espiritualidad
para el siglo XXI debe ser evangélica, poner a Jesús en el centro y tener en el seguimiento activo
de Jesús desde una comunidad, el modelo más eficiente sobre el que construir esa vida inspirada
por el Espíritu Santo y en permanente búsqueda de la voluntad del Padre en un mundo que es
nuestro reto y lugar teológico permanente.
En resumen, hemos de caminar hacia una espiritualidad radicalmente laica y de discipulado
basada en la Palabra de Dios, profundamente contemplativa, encarnada en nuestra realidad
cultural, política y social desde la opción por los pobres, que en nuestro caso es opción por la
justicia, con una nueva visión del ser humano, creadora de intimidad y silencio, capaz de
admiración ante la naturaleza, con una opción por la sencillez de vida vivida desde los
sacramentos y abiertos al diálogo.
El educador laico católico es aquel que ejercita su ministerio en la Iglesia viviendo desde la fe
su vocación secular en la estructura comunitaria de la escuela, con la mayor calidad profesional
posible y con una proyección apostólica de esa fe en la formación integral del hombre21. Y es este
actuar el que ha de configurar nuestra espiritualidad.
Formar parte de esta Comunidad Educativa nos compromete a:
• compartir y aportar, con espíritu de servicio, nuestra competencia y habilidades;
• esforzarnos por construir una comunidad viva en la que todos busquemos el bien de los
demás;
• ponernos en actitud de aprendizaje y de crecimiento, aceptando que todos podemos dar y
recibir.
Cierto que no es nada fácil abandonar la seguridad de las costas que nos hemos ido
construyendo por más Tierra Prometida que se anuncie en el horizonte. Seduce más el olor de las
ollas del faraón que la promesa de un maná incierto. El miedo a la libertad prometida siempre
encuentra razones para aplazar la salida. Siempre habrá algún muerto que enterrar, algún campo
que cultivar o algún banquete al que asistir antes de poner un pie fuera de nuestras seguridades.
Sólo si cada uno ejerce la vocación a la que ha sido llamado, el barco de la Iglesia navegará
rumbo al Espíritu. No podemos quedarnos quietos mirando al cielo22. Hacen falta marineros que se
lancen al abordaje de barcos fantasmas, al rescate de náufragos. Hacen falta mujeres y hombres
de espíritu capaces de navegar rumbo al puerto de una Humanidad Nueva forjada al calor de
nuestras comunidades educativas.
Es hora ya de levar el ancla y echarse a la mar... «Duc in altum!»
V. EPÍLOGO
Mi convicción cardinal del quehacer pastoral como servicio del Reino y mi creencia en el valor
del diálogo y el intercambio fraternos, me han llevado a exponer estos criterios que, enfocados en
76
torno a la labor educativa, se han querido asomar a una situación de retos enormes, pero también
de grandes y hermosas perspectivas, sólo posibles, creo, cuando nos abrimos a la trascendencia.
La oportunidad de educar se nos da como don y como tarea de responsabilidad. La seriedad
de la encomienda nos invita a la dedicación sin descanso, y nos conduce a la alegría íntima y a la
comunión en el amor que no termina jamás.
Para terminar, permítanme contarles una vieja parábola:
Había una vez un maravilloso jardín, situado en el centro de un campo. El dueño
acostumbraba pasear por él al sol de mediodía. Un esbelto bambú era el más bello y estimado de
todos los árboles de su jardín. Este bambú crecía y se hacía cada vez más hermoso. Él sabía que
su Señor lo amaba y que él era su alegría. Un día su dueño, pensativo, se aproximó a su amado
bambú y, con sentimiento de profunda veneración, el bambú inclinó su imponente cabeza. El Señor
le dijo:
-«Querido bambú, Yo necesito de ti».
El bambú respondió: -”Señor, estoy dispuesto; haz de mí lo que quieras”.
El bambú estaba feliz. Parecía haber llegado la gran hora de su vida: su dueño necesitaba de él y
él iría a servirle.
Con su voz grave, el Señor le dijo: -«Bambú, sólo podré usarte podándote».
-”¿Podar? ¿Podarme a mí, Señor?... ¡Por favor, no hagas eso! Deja mi bella figura. Tú ves como
todos me admiran”.
-«Mi amado bambú» —la voz del Señor se volvió más grave todavía—. «No importa que te
admiren o no te admiren... si yo no te podara, no podría usarte».
En el jardín, todo quedó en silencio... el viento contuvo la respiración.
Finalmente, el bello bambú se inclinó y susurró: -”Señor, si no me puedes usar sin podar, entonces
haz conmigo lo que quieras”.
-«Mi querido bambú, también debo cortar tus hojas...».
El sol se escondió detrás de las nubes... unas mariposas volaron asustadas... El bambú temblando
y a media voz dijo:
-”Señor, córtalas...”.
Dijo el Señor nuevamente: -«Todavía no es suficiente, mi querido bambú, debo además cortarte
por el medio y sacarte el corazón. Si no hago esto, no podré usarte».
-”Por favor Señor -dijo el bambú- yo no podré vivir más... ¿Cómo podré vivir sin corazón?”.
-«Debo sacarte el corazón, de lo contrario no podré usarte».
Hubo un profundo silencio... algunos sollozos y lágrimas cayeron. Después, el bambú se inclinó
hasta el suelo y dijo:
-”Señor, poda, corta, parte, divide, saca mi corazón... tómame por entero”.
El Señor deshojó, el Señor arrancó, el Señor partió, el Señor sacó el corazón. Después llevó al
bambú y lo puso en medio de un árido campo y cerca de una fuente donde brotaba agua fresca.
Ahí el Señor acostó cuidadosamente en el suelo a su querido bambú; ató una de las extremidades
de su tallo a la fuente y la otra la orientó hacia el campo.
La fuente cantó dando la bienvenida al bambú. Las aguas cristalinas se precipitaron alegres a
través del cuerpo despedazado del bambú... corrieron sobre los campos resecos que tanto habían
suplicado por ellas.
Ahí se sembró trigo, maíz, soya y se cultivó una huerta. Los días pasaron y los sembradíos
brotaron, crecieron y todo se volvió verde... y vino el tiempo de cosecha.
Así, el tan maravilloso bambú de antes, en su despojo, en su aniquilamiento y en su humildad,
se transformó en una gran bendición para toda aquella región. Cuando él era grande y bello, crecía
solamente para sí y se alegraba con su propia imagen y belleza.
En su despojo, en su aniquilamiento, en su entrega, él se volvió un canal del cual el Señor se
sirvió para hacer fecundas sus tierras. Y muchos, muchos hombres y mujeres encontraron la vida y
vivieron de este tallo de bambú podado, cortado, arrancado y partido.
Soñemos, amigos, con educadores al estilo del bambú de esta historia, que vivan la utopía
sirviendo a la forja del futuro desde el hoy comprometido. Sólo así podremos construir
comunidades educativas y llenar la Patria de buscadores de estrellas que viven su ilusión sin
reparar en el esfuerzo. Que el Señor que nos convoca nos ayude e ilumine en la tarea.
77
VI. BIBLIOGRAFÍA
Centro Educativo Dehoniano: ¿Qué es una “Escuela Solidaria”? Introducción del Proyecto
Pedagógico del Centro, Montevideo.
Contexto Educativo: Lo mensurable y lo Esencial. Revista digital de Educación y Nuevas
Tecnologías, n. 5, marzo 2000, Argentina.
Cortés, Guillermo: Educación social científica Una nueva mirada de cara al siglo XXI. Grupo de
Estudios de Atacama – GEA, Monografias.com.
Delors, Jacques: La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión
Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI. Compendio. Ediciones UNESCO, París,
1996. Versión digital.
Franco Aguado, Luis Fc.: La comunidad educativa. Conferencia en Santa Clara, julio del 2004.
Instituto Pastoral Pérez Serantes: DSI para Cuba: La educación y los medios de comunicación
social. santiago de Cuba, noviembre del 2004.
Laguna, José: A la brisa del Espíritu. Revista Discípulos n. 5, ciberiglesia.net, enero 2002.
Mayor Zaragoza, Federico: Intervención especial del Secretario General de la UNESCO en el
Coloquio Internacional Félix Varela, La Habana, diciembre de 1997.
Renal, Jesús: Irrenunciables utópicos en educación, propuestas e interrogantes. Cristianismo i
Justicia n. 28, Barcelona, 2001.
Rivas Torres, Ramón Cham: Del no grupo a la comunidad. Tema 3.3. «La comunidad escolar».
Confederación Interamericana de Educación Católica Al re-encuentro con la familia, Caracas,
abril 2003.
Sabino, Carlos: Educación: Del mito a la realidad. Fundación Internacional para la Libertad.
Tamayo, Juan José: El negocio de la espiritualidad. El País, Madrid, 15 de marzo del 2001.
Torres, Rosa María: Participación Ciudadana y Educación Una Mirada Amplia y 20 Experiencias en
América Latina.
Yzuel, Juan: La Espiritualidad en el Siglo XXI. Revista Discípulos n. 5, ciberiglesia.net, enero 2002.
Documentos del Magisterio de la Iglesia.
Es preciso aclarar que las ideas fundamentales para este trabajo las he tomado de la ponencia
«Del no grupo a la comunidad», de Ramón Rivas, lo que haya de valioso en él tiene su origen en
esa ponencia de cuya versión digital me he servido.
PROPUESTA DE PREGUNTAS PARA EL TRABAJO EN EQUIPOS:
1. Analizando nuestra realidad nacional:
a. ¿Existe realmente la comunidad educativa?
b. ¿Es funcional, operativa, dinámica?
c. ¿O es sólo una entelequia?
2. En caso de que no exista,
a. ¿cuáles son las razones?
b. ¿Se percibe en el común de padres de familia algún sentido de corresponsabilidad
y participación frente al colegio?
c. ¿O predominan la apatía, la indiferencia o quizás la agresividad?
d. ¿Cuáles serían las causas de esa situación?
e. ¿Cómo eliminarlas o interferirlas?
78
3. En caso de que exista una verdadera comunidad educativa,
a. ¿cuáles son sus expresiones, sus funciones, sus limitaciones, sus logros?
b. ¿Qué obstáculos y dificultades debe superar?
c. ¿Qué se podría hacer para mejorar su actuación?
Hacia una nueva visión educativa para Cuba
La Familia, la Escuela, la Iglesia y el Estado en la educación
Por Dagoberto Valdés Hernández
I. Un proceso de empoderamiento, eticidad e inculturación”
Una nueva visión sobre la misión de los diferentes agentes educativos se va
abriendo paso en la contemporaneidad.
No se trata de algunas técnicas innovadoras que renuevan los sistemas
educativos y los actualizan. No se trata de complementar, o redimensionar a
escala social, el proceso docente educativo que hemos recibido de nuestros
padres y demás educadores. Mucho menos se trata de una coordinación entre los
“factores” que intervienen en el acto de enseñanza-aprendizaje. Incluso, estas
actualizaciones, que en nuestro país están siendo revaloradas, siguen siendo
cambios cosméticos si los comparamos con ese estado de gestación que se
debate en el mundo de hoy y que, por cierto, no acaba de dar a luz. Incluso parece
que lo mismo avanza que retrocede, tanto en la enseñanza estatal, como en la
pública-comunitaria, ya sea en la enseñanza laica o en la religiosa.
A mi manera de ver, lo que se va gestando es una verdadera “revolución”
educativa, en el sentido de la creación de un proyecto “nuevo” desde sus raíces,
concepciones, estilo, objetivos generales, métodos, medios, protagonistas y
destinatarios. Debo aclarar que no me estoy refiriendo a una “revolución cultural”
como la que hemos conocido y sufrido, en la que se ha intentado barrer con la
cultura de los pueblos, se le intenta imponer una cultura ajena o foránea, se ha
despreciado y desprestigiado lo mejor del acervo pedagógico y se ha intentado,
incluso, partir de cero. Esto además de ser un genocidio cultural, es un absurdo
histórico. Nada en este mundo parte de cero, nada es totalmente nuevo, nada
debe ser impuesto desde arriba y desde fuera de la persona y de sus culturas.
Se trata más bien de gestar lo nuevo desde otra perspectiva, más profunda,
más humanista, más trascendente, más autónoma y autogestionada, más
solidaria, más integral, de modo que al concebir esa otra perspectiva se asume e
integra todo lo que la tradición educativa y las culturas tienen en sí de este talante,
pero al mismo tiempo se accede, por la vía del proceso, a una realidad formadora
de un carácter cualitativamente superior y de una profundidad y horizontalidad
más integradoras hacia la coherencia de la persona y la cohesión de la sociedad.
Deseo destacar que he dicho, por la vía del proceso, no del suceso, ni del
retroceso, ni del receso de la tradición pedagógica, ni del violento acceso a una
79
utopía totalizadora, mesiánica y arrasadora de la cultura de los pueblos. No se
trata de un reformismo timorato, ni una desarticulación de la memoria histórica.
Se trata de:
-un proceso de cambios hacia delante en la dignificación y “empoderamiento”(
enpowerment) del ser humano hasta que, él mismo, pueda descubrir y
cultivar su total dignidad y su carácter trascendente;
-un proceso de cambios hacia la profundidad ética de la persona y de las
dinámicas sociales en las que la persona vive, de modo que pueda asumir un
proyecto de vida y cooperar en un proyecto social en que la dignidad, los
derechos y el carácter trascendente de la persona humana sean respetados y
promovidos;
-y un proceso de cambios hacia arriba, en los objetivos y metas de la
inculturación de las personas, de los grupos sociales y de los mismos procesos
pedagógicos, de modo que las diferentes culturas no se vean absorbidas y
desmanteladas por los procesos de globalización o de genocidio cultural, sino
que esas culturas puedan trascenderse, abrirse, al intercambio con las demás,
a su propia purificación y fecundación plenificante para el desarrollo, como toda
realidad viva.
De este modo, la nueva visión educativa tendría tres dimensiones íntimamente
relacionadas y complementarias, aplicables a todos los objetivos y métodos del
proceso pedagógico:
- el enpowerment .............. Dignificación, autoestima y protagonismo autónomo.
- la eticidad ...................... Proyecto de vida:de la moral formulada a la moral
vivida.
- la inculturación............. Transmisión, respeto, purificación y fecundación
desarrollo de las culturas.(La propia y las demás)
Señalo que la dimensión trascendente no es una cuarta dimensión añadida
que pudiera darse o no, sino una meta intrínseca a cada una de estas tres
dimensiones del proceso en las que se integran esas otras dimensiones de la
persona humana, a saber: el enpowerment trabaja más, aunque no
exclusivamente, sobre los sentimientos: “yo siento que puedo”. En la eticidad se
trabaja más, aunque no exclusivamente, en la voluntad: “yo quiero hacerlo”. En la
inculturación se trabaja más en el plano del cultivo de la inteligencia y las
costumbres: “yo puedo y quiero hacerlo y me preparo para hacerlo con los demás
y en un contexto cultural que debo aprender y asumir”. Estas dimensiones, y su
trascendencia, garantizan una coherencia mayor en la persona y una lógica de
desarrollo pleno en el proceso. La trascendencia hacia los demás y hacia Dios
debe partir de estas realidades humanas, abriéndolas, purificándolas,
fecundándolas y plenificándolas.
80
Trascender es pasar el umbral, la puerta, el límite que nos reduce. Trascender
es apertura, salida y liberación. Es apertura-salida-liberación del yo-egoísta. Es
apertura-salida-liberación del tú-colectivista. Es apertura-salida-liberación del
nosotros-inmanentista. Para las culturas de inspiración judeo-cristianas esto
significa el proceso: creación-opresión del mal-éxodo-encarnación-redenciónascensión-
plenificación en el Espíritu, Señor y Dador de Vida.
En una escuela pedagógica o en un proyecto educativo de inspiración cristiana
no debe existir fractura ni contradicción entre estas dos formas de denominar un
mismo proceso.
Como podemos ver, aquí las palabras y conceptos más usados por nosotros,
como: aprendizaje, docencia, conocimientos, enseñanza, que en los encuentros,
jornadas científicas, seminarios metodológicos, etc. de la Cuba de hoy, ocupan un
lugar preeminente y abarcador, aquí no desaparecen, como es lógico, pero son
abarcados, integrados y redimensionados por realidades y visiones, objetivos y
metas mucho más trascendentes, en el sentido de “ir más allá, más arriba y más a
la profundidad” en el proyecto educativo.
Es en este contexto, con esta visión, y para este proyecto, que desearía
compartir con ustedes mis reflexiones y experiencias sobre las relaciones y
mutuas implicaciones que tienen la familia, la escuela, la Iglesia, el resto de la
sociedad civil y el Estado, en la educación.
Lo vengo a hacer como padre de familia, como catequista, como animador de
un Centro de Formación Cívica y Religiosa, y sólo en este sentido como educador,
pues todavía, desde la mentalidad más generalizada entre nosotros, aún me
quedaría pedirles disculpas por estar aquí y no ser profesor.
Que las disculpas, o los prejuicios que pudieran estar detrás de ella no nos
desvíe de lo que he querido presentar en esta introducción que pudiéramos llamar:
“Hacia una nueva visión educativa: empoderamiento, eticidad e inculturación”.
Todo lo que pretendo compartir con ustedes a continuación pudiera perderse en
los detalles de las “relaciones” entre familia, escuela, iglesia, el resto de la
sociedad civil y el estado. Es necesario buscar esas nuevas relaciones, pero
caeríamos, casi sin darnos cuenta, como ha ocurrido con bastante frecuencia
hasta ahora, caeríamos digo, en el ramaje de la interrelación sin ir al tronco y a la
raíz de esa nueva visión que lo debe informar, transformar y redimensionar todo
en el proceso educativo.
Hasta las palabras y los conceptos necesitarán una nueva visión. Ya saben
ustedes, mejor que yo, que la semántica no es una ciencia vacía que sólo se
ocupa de las palabras, y sabemos también que todo lenguaje, oral o gestual,
simbólico o directo, no sólo sirve para expresar una cultura, o un proceso, sino que
además, ayuda a definirlo, perfilarlo, a purificarlo e incluso a desarrollarlo. Luego
debemos dar una gran importancia a las palabras y a los conceptos en todos los
ambientes pero, sobre todo, en este de los educadores.
Todo es importante en un nuevo proyecto educativo. Pero el lenguaje puede
ser una rémora o un facilitador del proceso. No es lo mismo decir que estamos
para enseñar y “ellos” para aprender, que estamos para “compartir” una herencia
cultural en la que todos “nosotros” creceremos como personas y como comunidad.
81
No es lo mismo decir que estamos para mejorar el proceso de enseñanzaaprendizaje,
que decir que estamos buscando un nuevo proyecto educativo para
Cuba. No es lo mismo hablar de la dinámica instrucción-educación, o
conocimientos-valores que hablar de empoderamiento, eticidad e inculturación
autónomos y trascendentes.
Luego, una señal de que vamos acercándonos al cambio de mentalidad que
debe acompañar al cambio de proyecto educativo es cuando nos sorprendamos
con un cambio de lenguaje y de conceptos que señalen que algo ha cambiado en
nuestro interior. Mientras sigamos “traduciendo”, desde el nuevo lenguaje para el
viejo, o mejor, Ir cambiando el lenguaje más desarrollado por el más restrictivo,
entonces esta será una señal de que hemos pasado por las escuelas pedagógicas
pero ellas no han hecho el cambio en nuestras concepciones.
Quien habla y entiende traduciendo al idioma “primitivo”, es decir, más
restrictivo, es porque no piensa todavía en el idioma nuevo. Si cuando hablemos
de ahora en lo delante de proceso de empoderamiento e inculturación, seguimos
pensando que esto quiere decir, proceso de enseñanza aprendizaje, no es que
esté mal, ni que nos hemos quedado “encueros” sino que seguimos usando la
“talla” anterior, aún cuando ya nos damos cuenta que hemos crecido.
Con estos presupuestos me gustaría ahora que revisáramos nuestros propios
conceptos de familia, escuela, iglesia, sociedad civil y estado. Y además
revisáramos, a la luz de esta visión, nuestros conceptos de educación, proyecto
educativo, escuela pedagógica, proyectos pedagógicos, proceso docenteeducativo
ó de enseñanza-aprendizaje, enseñanza de valores-contenidos
científicos, métodos didácticos-dinámicas de participación. En esta ocasión les
propongo hacer sólo la primera parte sobre los protagonistas y dejar para una
próxima la revisión de los procesos.
II. CONCEPTOS.
Para encontrar un tipo de relaciones entre la familia, la escuela, la iglesia, el
resto de la sociedad civil y el Estado, en un mundo donde la diversidad y las
diferentes concepciones sobre estas realidades sobreabundan, considero que es
necesario que nos pongamos, antes, de acuerdo sobre el concepto de lo que
estamos hablando. Sabiendo que, evidentemente, existen otros conceptos muy
diferentes a estos, e incluso contradictorios, sobre las mismas realidades.
En otras palabras, que este esfuerzo de conceptualización, lo que el poeta del
Génesis primero, y Eliseo Diego, nuestro poeta, más cercanamente después, han
llamado: “nombrar las cosas”. Este esfuerzo, digo, está ya informado, iluminado si
se quiere, íntimamente relacionado y condicionado, por una visión global de la
persona humana, de la sociedad y de la vida. De modo que, como habíamos
adelantado, para construir un nuevo tipo de relaciones es necesario primero
encontrar una visión, nueva quizá para algunos de nosotros, de aquellos
elementos que se quieren relacionar entre sí.
Proponemos, por tanto, este esfuerzo de conceptualización:
La Familia.
Entendemos aquí por familia, la comunidad de personas, padres e hijos y
demás parientes interactuantes, una comunidad de vida y de amor, que tiene
82
como finalidad el desarrollo integral de cada uno de sus miembros como sujetopersona
y no como mero sujeto-función o parte contratante;es la encargada de
escoger la escuela pedagógica, el proyecto ético y la inspiración religiosa para sus
hijos; y contribuir así al desarrollo del resto de la sociedad como “célula primera y
vital, como “escuela del más rico humanismo” y en el caso de los que tienen fe
“como Iglesia doméstica y primera educadora en la fe”. La familia goza de derecho
propio y primordial con relación a la escuela, a la Iglesia, a la sociedad civil y al
estado.
La Escuela.
Entendemos la escuela, como una comunidad educativa pluralista constituida
por padres, alumnos y maestros con el fin de contribuir con la familia en la
formación de sus hijos como personas libres y responsables; la escuela, así
concebida, tiene como objetivo organizar y sistematizar el proceso de
empoderamiento-eticidad-inculturación, o dicho de otra manera, el proceso de
personalización-socialización, según las opciones escogidas por la familia. La
escuela debe aportar los instrumentos necesarios para el discernimiento ético, el
despertar de la conciencia crítica, el desarrollo de las capacidades creativas, el
cultivo de las actitudes de relaciones interpersonales y el entrenamiento para
promover una participación social responsable y democrática. La escuela goza de
derecho delegado y secundario con relación a la familia, pero no con relación a la
iglesia, ni el resto de la sociedad civil, ni con relación al estado.
La Sociedad Civil.
Entendemos aquí la sociedad civil, como el conjunto, la red o el tejido de
organizaciones, grupos informales, instituciones cívicas, asociaciones culturales,
deportivas, sociales, que se convocan, organizan y financian con autonomía e
independencia del estado y que constituyen para la persona del ciudadano un
entramado plural y abierto de espacios de libre expresión, participación, y aporte al
resto de la sociedad. La sociedad civil, al mismo tiempo, dota a los ciudadanos
individuales de un respaldo-apoyo organizativo y de la necesaria defensa frente a
los excesos y abusos del Estado, del mercado, o de otras organizaciones de la
sociedad civil. La sociedad civil es la expresión pluralista de la nación que se
organiza democráticamente y que brinda a sus ciudadanos la posibilidad de formar
sus propias comunidades autogestionadas y corresponsables con todo el cuerpo
social. Las organizaciones de la sociedad civil gozan de derecho propio, delegado
por sus propios miembros, primario con relación al Estado y a la Iglesia que
también forma parte de la sociedad civil, pero secundario con relación a la familia
y a la escuela.
La Iglesia.
Entendemos aquí la iglesia, como la comunidad de personas creyentes que se
organizan para la convivencia fraterna de la fe, la comunión de la esperanza y la
participación de la caridad. Sabemos que para los que creemos la Iglesia tiene un
origen divino, está fundada y convocada por Jesucristo, es una realidad a la vez
humana y sobrenatural, tiene una vocación trascendente pero, mientras peregrina,
debe construir aquí “el Reino de Dios y su justicia”. En nuestro caso, la Iglesia
83
católica se entiende a sí misma, en el Concilio Vaticano II, como “pueblo de Dios”.
Ya que “Dios quiere salvar a los hombres no aisladamente sino como pueblo”
(L.G. no.9). “La condición de este pueblo es la dignidad y la libertad de los hijos de
Dios...tiene por ley el nuevo mandato de amar...y tiene, en último lugar, como fin,
dilatar más y más el reino de Dios, incoado por el mismo Dios en la
tierra.”(L.G.no.9). “La Iglesia, o el Pueblo de Dios, introduciendo este reino, no
disminuye el bien temporal de ningún pueblo, antes , al contrario, fomenta y
asume, y al asumirlas, las purifica, fortalece y eleva todas las capacidades y
riquezas y costumbres de los pueblos en lo que tienen de bueno.”(L.G. no. 13).
Desde el punto de vista sociológico, la Iglesia, las iglesias, son consideradas
como una organización-institución dentro del tejido autónomo de la sociedad civil,
al no pertenecer ni al ámbito individual, ni al del Estado. Esto no niega que los
creyentes la consideremos, también y sobre todo, como realidad de origen divino y
con destino escatológico, pero desde la teología cristiana, católica, esa realidad
responde a la vocación de su Divino Fundador que es la Cabeza de este Cuerpo y
quiso encarnarse y poner su tienda entre nosotros. Por eso la Iglesia no puede
dejar de estar inmersa en las realidades temporales.
La Iglesia, las iglesias, pues, como parte de la sociedad civil y respetando “la
autonomía de las realidades temporales”(G.S. no.36) al mismo tiempo que
salvaguarda su propia autonomía y se siente libre de toda atadura para servir a su
Señor, respeta y se acoge a la justicia y el derecho. En este sentido, las Iglesias
gozan de derecho divino, propio y primordial para sus fieles en materia de fe y
moral; goza también de derecho propio y primordial, delegado por sus miembros
cuando tiene personalidad jurídica propia con relación al Estado y a las
organizaciones de la sociedad civil. La Iglesia debe, sin embargo, respetar el
derecho propio y primordial de la persona, de la familia y de la escuela, con
relación a la profesión o no, de una fe religiosa y con relación al derecho a escoger
el tipo de educación y de escuela para sus hijos y alumnos.
El Estado.
Entendemos aquí al Estado , como las estructuras organizativas,
administrativas y legales que la nación, entendida como la comunidad de personas
que tienen una historia y un proyecto común, se da a sí misma para confeccionar
su constitución y sus leyes (poder legislativo), para administrar sus bienes y
procurar el desarrollo del país (poder ejecutivo), para aplicar las leyes y
administrar justicia (poder judicial), de modo que el poder, que reside y emana
exclusiva y totalmente del pueblo-nación sea compartido por diversas instituciones
que se controlen entre sí, y entre todas promuevan los espacios plurales y
democráticos en los que se fomente el máximo de participación posible de los
ciudadanos y de las organizaciones intermedias en las que este se organice en la
sociedad civil con el supremo fin de respetar los Derechos Humanos y buscar el
Bien Común de la Nación. El estado goza de derecho delegado y secundario con
relación al pueblo-nación, por tanto con relación a la familia, la escuela, la iglesia y
el resto de la sociedad civil.
III. DINÁMICAS DE RELACIÓN.
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Una vez que he intentado delinear una propuesta de conceptos con el fin de
situarnos en esta visión de un nuevo proyecto educativo, conviene destacar las
dinámicas relacionales que podrían favorecerse y facilitarse entre ellos.
Deseo citar textualmente un párrafo de la homilía del Santo Padre en Santa
Clara que me parece, toda ella, un auténtico programa para los educadores y las
familias. Este párrafo resume, de cierta forma, el rol específico de cada protagonista
educativoylarelaciónentresí:
“Los padres al haber dado la vida a sus hijos, tienen la gravísima obligación de
educar a la prole, y por consiguiente, deben ser reconocidos como los primeros y
principales educadores de sus hijos . Esta tarea de la educación es tan importante
que, cuando falta, difícilmente puede suplirse. Se trata de un deber y un derecho
insustituible e inalienable. Es verdad que en el ámbito de la educación a la
autoridad pública le competen derechos y deberes, ya que tiene que servir al bien
común; sin embargo, esto no le da derecho a sustituir a los padres. Por tanto, los
padres sin esperar que otros les reemplacen en lo que es su responsabilidad,
deben poder escoger para sus hijos el estilo pedagógico, los contenidos éticos y
cívicos, y la inspiración religiosa en los que desean formarlos íntegramente. No
esperen que todo les venga dado. Asuman su misión educativa, buscando y
creando los espacios y medios adecuados en la sociedad civil.” (no.6)
De la misma concepción que hemos propuesto para cada protagonista de esta
relación y con la iluminación del magisterio de Juan Pablo II en Cuba, se puede
deducir lo que viene a ser el primer presupuesto y la primera dinámica de relación:
1. La primacía de la persona humana: la persona al centro de las relaciones.
La dinámica de toda relación humana viene dado por el lugar que se le atribuya
y se le respete a la persona:
- Esta relación puede ser paternalista por lo tanto sitúa al “alumno” en un plano
inferior. Se puede establecer una relación de coacción y miedo, con métodos
represivos y criterios impositivos. La propia familia, los maestros, el Estado o la
Iglesia, ocupan el lugar de un padre autoritario y se presenta no como un
acompañante en la búsqueda de la verdad, de la bondad y de la belleza, sino
como aquel que posee la única verdad, el único proyecto ético para ser bueno
y los únicos criterios estéticos para contemplar la belleza.
- Puede ser una relación utilitaria en la que el “alumno” es considerado como una
pieza que debe pulirse para ser útil a la sociedad, a un proyecto político, o a la
dinámica del mercado y la competencia. El Estado, un partido, una empresa, la
familia, o la iglesia se convierten en un empleador que exige un tipo de
“idoneidad”. Sirves si eres útil a los propósitos de cada uno de ellos, sin
respetar tu libertad.
- Puede ser una relación manipuladora en que se aparente que la persona
participa, se aparenta que sus padres, el educador, el catequista, lo quieren
promover como persona libre, en que se quiere contribuir a su liberación
personal, pero que, en realidad, no se desarrolla su conciencia crítica, la
participación es en un marco restrictivo de apoyo a “lo permitido” y las
dinámicas de participación están manipuladas y contribuyen a la simulación y
la doble moral. Se le teme a que la persona haga su propio camino a través del
85
bosque enmarañado de la pluralidad, no se intenta acompañarla sino
“ahorrarle” el riesgo del bosque o desentrañarle, a nuestro modo, la maraña de
la pluralidad que como con frecuencia decimos, “los puede confundir”. Se
simplifica y se oculta la diversidad. La persona se capacita para “ver”,
“entender”, “pensar”, en realidades simples y únicas. Es un empobrecimiento
desgarrador.
- Puede ser una relación alienante y neutralista en que se intente separar a la
persona del mundo que lo rodea, o ponerlo supuestamente por encima de esa
realidad al estar “mejor preparado intelectualmente”, adormeciendo su
conciencia crítica, su capacidad de discernimiento y su responsabilidad
personal para con la sociedad. La familia, la escuela, la Iglesia, el mismo
Estado liberal, prefiere que se capacite a las personas para sus propios
intereses y para permanecer en “la cerca”, es decir, en un neutralismo sin
compromisos familiares, ni eclesiales, ni cívicos.
- La relación debe ser personalista, e s decir, que todo el proceso
educativo esté encaminado a la formación respetuosa, liberadora y solidaria de
la persona. Acompañando su propio proceso de crecimiento humano. Ese
acompañamiento debe significar: despertar y estimular su conciencia crítica;
facilitarle los instrumentos para el discernimiento y las opciones; compartir el
depósito, el acervo cultural para que la experiencia y la sabiduría de las
anteriores generaciones le sirvan para su propia orientación ética y cívica. Ni la
escuela, ni la Iglesia, ni el Estado, ni la propia familia puede violentar el
derecho primordial e inalienable de la persona humana.
Esta es la dirección y el sentido de la relación personalista que proponemos
para un nuevo proyecto educativo.
2. El derecho prioritario de la familia: la familia, primer círculo de relaciones.
La segunda dinámica de relación entre la familia, la escuela, la iglesia, el resto
de la sociedad civil y el estado se establece por el reconocimiento, el respeto y la
promoción de la familia como primer sujeto-protagonista del proceso educativo. La
relación debe tener presente:
- Primero que todo, que la familia asuma su responsabilidad y no haga dejación
de ella por ninguna razón.
- Que el Estado respete, en la práctica cotidiana, y en las leyes, decretos
ministeriales, reglamentos escolares, ubicación de las escuelas, formación de
maestros y dirigentes de educación, el derecho primordial de la familia frente a
la escuela, la Iglesia, el Estado.
- Que la escuela, la Iglesia y el resto de la sociedad civil organicen sus propios
espacios y actividades, así como los espacios comunes, medios y métodos, de
modo que favorezcan el protagonismo prioritario de la familia, es decir, su
participación activa y sistemática en la educación. Actualmente la escuela, los
espacios de formación de la Iglesia, están organizados, en la práctica, para lo
contrario.
3. El carácter subsidiario de la escuela, la Iglesia, la sociedad civil y el
Estado.
86
Otras de las dinámicas fundamentales de relación entre los agentes educativos
es la subsidiaridad.
Este principio, que debe formar parte de toda la dinámica social y no sólo de
las relaciones entre la familia, la escuela, la Iglesia y el Estado, tiene una
importancia decisiva en dichas relaciones.
Se entiende por subsidiaridad aquel principio por el cual toda instancia igual o
superior debe hacer sólo y todo lo que no pueda hacer una instancia igual o
inferior por sí misma.
Entonces, teniendo en cuenta que el proyecto educativo que proponemos
desea respetar este orden de prioridades: persona, familia, escuela, Iglesia,
sociedad civil, Estado, las relaciones de subsidiaridad consistirían en:
- que el estado no debe asumir ningún papel, función o servicio que pudieran
hacer por sí mismos la persona, la familia, la escuela, la Iglesia y la sociedad
civil.
- Que las organizaciones de la sociedad civil no debe asumir ningún papel o
servicio educativo que la Iglesia, la escuela, la familia y la propia persona no
puedan asumir por sí mismos.
- Que la escuela y la Iglesia no deben asumir ningún papel, función o servicio
educativo que la familia no pueda asumir por si misma.
- Que la propia familia no debe asumir ningún rol que la persona no sea capaz
de asumir por sí misma.
4. El carácter complementario y solidario de la familia, la escuela, la Iglesia,
la sociedad civil y el Estado.
No obstante, pudiera parecer, y de hecho, puede ser que ese carácter
subsidiario, que por un lado salvaguarda la libertad, la posibilidad de iniciativa y la
autogestión de las distintas instancias, por otro lado, pudiera generar un
individualismo en la persona y un sectarismo o cerrazón en los organismos de la
sociedad civil. Incluso, pudiera generar también una especie de indiferencia de
ellos y del Estado frente al desarrollo de los demás miembros del cuerpo social.Es
por ello que a la dinámica de la subsidiaridad debemos agregar inseparablemente
el principio de solidaridad complementaria.
Este carácter de las relaciones favorecerá que cada uno de los agentes
educativos, al mismo tiempo que dejan hacer lo que pueden hacer por si mismos
los demás, no lo abandonan a su suerte, no se cierran en sí mismos, ni se tornan
indiferentes sino que se abren a la cooperación y la colaboración entre ellos; se
interesan sistemáticamente por evaluar esa cooperación; y expresan
concretamente ese interés comunitario con iniciativas de solidaridad que apoyen y
complementen los servicios educativos propios de cada protagonista educativo.
En otras palabras, entre la persona y la familia deben complementarse
mutuamente los esfuerzos por una formación más plena e integral. Entre la familia
y la escuela deben establecerse espacios reales, viables, evaluables de
87
cooperación y complementariedad para ayudar al crecimiento y desarrollo pleno
de la persona.
Entre la escuela, la Iglesia y el resto de las organizaciones de la sociedad civil
deben establecerse canales estables y practicables de solidaridad y cooperación
en el proyecto educativo y el desarrollo de toda la sociedad.
En fin, entre la familia, la escuela, la Iglesia, el resto de la sociedad civil y el
Estado debe crearse un marco legal e institucional que cree un clima favorable a
la cooperación respetuosa y pluralista, que dote a la persona y su familia de los
mecanismos judiciales de protección de sus derechos y de facilitación de sus
deberes con relación a la educación.
5. El carácter mutuamente crítico y liberador de estos protagonistas
Otro de las dinámicas relacionales, es el carácter mutuamente crítico de las
instancias entre sí y con el resto de la sociedad. En efecto, cada uno de los
agentes educativos debe desarrollar con relación al resto de las partes
corresponsables una conciencia crítica, es decir, el ejercicio de los criterios
evaluativos que periódicamente valoran el funcionamiento y el servicio de los
demás.
En este sentido la familia debe ejercer un control crítico sobre la escuela y esta
debe, a su vez, exigir sin suplantar impositivamente, que la familia cumpla su rol.
La Iglesia y el resto de la sociedad civil deben ejercer una misión crítico-profética
sobre el rol educativo de la familia y la escuela y al mismo tiempo proponer una
pedagogía liberadora, participativa y solidaria.
En ocasiones, como en la nuestra, la familia, la escuela y la Iglesia, con la
sociedad civil de la que forma parte, deben unirse en el empeño de criticar el papel
totalizador y autoritario del Estado en la educación y proponer un modelo pluralista
y democrático de educación en el que la persona y la familia tengan el marco legal
y operativo que favorezca su derecho prioritario en la formación integral de las
nuevas generaciones.
El Estado, en una sociedad pluralista, cuida porque la educación llegue a todos
y porque los proyectos educativos de las escuelas alternativas públicas o
estatales, laicas o religiosas, tengan el nivel de calidad y la orientación
encaminada al bien común, evitando la promoción de actitudes segregantes como
el racismo, el fanatismo, el sectarismo, etc.
6. La formación de una verdadera comunidad educativa al servicio de la
persona
Las anteriores dinámicas de relación deben encontrar su integración y plena
dimensión cuando los diversos protagonistas implicados en la educación se
decidan a formar una verdadera comunidad educativa.
Una vez más, y sin cansarnos de recordar aquella propuesta y de intentar
ponerla en práctica, dejamos a su reflexión y examen de conciencia aquellas
palabras del Papa Juan Pablo II en Santa Clara, el 22 de Enero de 1998:
“La familia, la escuela y la Iglesia deben formar una comunidad educativa donde los hijos de Cuba puedan crecer en
humanidad. No tengan miedo de abrir las familias y las escuelas a los valores del Evangelio de Jesucristo, que nunca son un
peligro para ningún proyecto social.”
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Al terminar su homilía, el Papa dijo: Quiero repetir las palabras... y de todo el
texto repleto de propuestas fundamentales, reitero el párrafo de la comunidad
educativa. No estoy seguro de que los cubanos hayamos valorado en su justa
dimensión esta propuesta. Es necesario implementarla hasta donde podamos. Es
necesario buscar vías para su aplicación en las actuales circunstancias. Esto, bien
podría ser un apasionante proyecto de trabajo para esta escuela de educadores.
Esa comunidad educativa que, desde la inspiración cristiana, soñamos debe
tener un carácter personalista, una pedagogía liberadora, unos contenidos éticos y
cívicos basados en los valores de la libertad, la solidaridad y la participación
democrática. Esta comunidad educativa debe, además, estar abierta y en
sistemática relación con las demás organizaciones e instituciones de la sociedad
civil y del Estado. Su fin es que los cubanos crezcan en humanidad mediante un
proyecto educativo integrador de todos los protagonistas y a la vez respetuoso del
rol de cada uno.
Esta comunidad educativa debe ser el principal agente de realización de un
nuevo proyecto educativo para Cuba. No hay comunidad sin proyecto. Al mismo
tiempo, un proyecto educativo, por muy bien diseñado que esté, queda en letra y
reflexión muertas cuando no encuentra quienes lo lleven a la practica. Según el
pensamiento pedagógico contemporáneo este protagonismo no puede ser
asumido solamente y de forma excluyente por ninguno de los agentes ya
mencionados.
La historia nos recuerda que cuando la familia asumía ella sola, y de modo
sectario, la educación de sus hijos, faltó en ellos la dimensión social y la
conciencia solidaria que ha costado siglos formar. La historia nos enseña que
cuando la Iglesia, sola, asumió un proyecto educativo sin formar ese tipo de
comunidad abierta y plural, y sustituyó el papel de la familia, la escuela y el resto
de la sociedad civil, sus proyectos educativos no siempre dieron los frutos
esperados. La historia nos enseña también que, cuando esta labor formadora es
asumida de forma totalitaria y excluyente por parte del Estado, el hombre nuevo
que se esperaba como fruto de esa “formación integral” resulta un verdadero
fracaso antropológico.
IV. PROCESO PARA LA FORMACIÓN DE UN NUEVO PROYECTO
EDUCATIVO PARA CUBA.
Al finalizar esta reflexión me gustaría proponerles cómo concebiría el proceso
que va desde esta nueva visión educativa hasta las obras y servicios concretos,
animados por cada comunidad educativa. Podría resumirlo, esquemáticamente, de
esta forma:
1. Asumir una nueva visión educativa...
2. Convertir esa visión en proyecto educativo...
3. Formar una comunidad educativa que acompañe y anime el proceso...
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4. “Traducir” el proyecto educativo a una escuela pedagógica que aplique
técnicamente los grandes objetivos del proyecto y busque métodos, medios,
etc.
5. Fundar o refundar centros de formación, escuelas y otras alternativas
educativas según ese proyecto y con los métodos, medios y estilo de esa
escuela pedagógica...
6. Evaluar sistemáticamente este proceso por parte de la comunidad educativa...
7. Abrir e interrelacionar la comunidad y sus obras con otras visiones educativas,
proyectos y escuelas pedagógicas para la crítica y el enriquecimiento mutuo.
No creo que haya que esperar otras condiciones para comenzar en este
trabajo. Los 4 primeros pasos del proceso son posibles y realizables sin esperar
más. El 5to. paso ya está ocurriendo a todo lo largo de la Isla, a su forma, al aire
de cada cual como es lógico y deseable, pero quizá sin la suficiente visión
actualizada y futura, y sin proyectos coherentes con esa visión. Prácticamente,
cada Diócesis tiene algún centro de formación, un instituto, algún aula, y otras
iniciativas educativas. Con esto podemos y debemos comenzar a trabajar ya. Sin
intentar imponer nada, pero convocando a todos. Respetando las peculiaridades
de cada Iglesia y de cada proyecto, como es deseable en una sociedad pluralista.
Buscando consensos e intercambios, no consolidados sin uniformidad. Con los
espacios diversos que se han alcanzado podemos comenzar “creyendo en la
fuerza de lo pequeño”.
El problema y el desafío es: ¿Con qué visión educativa lo estamos haciendo?
¿Con o sin proyectos educativos que concreten esa visión? ¿Lo hacemos con
estilos y métodos pedagógicos atrasados o novedosos? ¿No querremos volver a
empezar como lo dejamos, o nos lo quitaron, en 1960, como ha ocurrido con las
procesiones y otras obras eclesiales?
Cada diócesis, cada comunidad religiosa con carisma educativo, cada centro
de formación existente, cada obra educativa, podría comenzar por reflexionar
sobre una opción para el cambio hacia delante, por buscar puntos de consensos,
por encontrar vías para la actualización de su visión educativa primero y
elaboración o reformulación de sus proyectos educativos, después.
De este modo, podríamos ayudar a la creación de una nueva escuela cubana
que tome de sus raíces, todavía sin desarrollar plenamente, aquella herencia de
Varela, Luz, Mendive y Martí, y avance hacia esa nueva visión educativa que
procura integrar lo mejor de la pedagogía liberadora y participativa de la
contemporaneidad.
Cada uno de nosotros puede servir de animador y facilitador de este proceso.
Cada uno de nosotros, padres, maestros, profesores, catequistas, directores de
centros de formación de la Iglesia, religiosas y religiosos dedicados al carisma de
la educación, puede presentar en su ambiente estas propuestas sugestivas y
convocantes. Se trata de presentar sin imponer.
Se trata de una amplia reflexión sin exclusiones ni prejuicios. Se trata de pasar
de la reflexión a la ejecución. Se trata de pasar de la vieja concepción pedagógica
a la nueva visión educativa y de ella a los nuevos proyectos de formación integral.
90
Respetando los carismas y ritmos de cada uno. Respetando y coordinando los
acentos, matices y perfiles educativos de cada centro y de cada instituto. Lo
importante es asumir la visión general, diseñar un proyecto tan abarcador y
pluralista de modo que quepan las actuales obras educativas que han costado
tanto esfuerzo, sacrificio y riesgo.
Comenzar aquí mismo, este proceso en cada uno de nosotros, cambiar algo
hoy en nuestra conciencia y modificar algo en nuestras concepciones pedagógicas
es ya dar “una señal en la noche”; es comenzar a ser “fermento” en la masa
educativa de Cuba, ahora masiva y masificante; es encender una “pequeña luz”
inmediatamente antes del amanecer; es sembrar una minúscula “semilla” en que,
estoy seguro, “vendrán a anidar las aves del cielo” cuando sea un robusto árbol
educativo, a la sombra del cuál las más variadas y plurales iniciativas pedagógicas
podrán crecer, con coherencia, al servicio del crecimiento humano y espiritual de
la Nación.
(Conferencia dictada en la Escuela de Verano para Educadores)
Ciudad de La Habana, 4 de agosto de 2002
Por laLic. María de la Caridad Campistrous, laica de la región más oriental de la Isla.
Directora del Inst. Pérez Serantes de Santiago de Cuba.
91
Aportes
Comunidad educativa
Resumen de las respuestas de los equipos a las preguntas referentes al tema de la Comunidad Educativa.
1.¿Existe realmente una comunidad educativa en Cuba?
Realmente existen agrupaciones o grupos sociales y religiosos con acciones educativas
aisladas o espontáneas pero si tenemos en consideración nuestra realidad nacional y aunque
puedan existir colectivos profesionales de maestros no reúnen las características de una
comunidad educativa.
Por todo lo anteriormente expuesto se llegó a un consenso en que se aceptó que realmente en
nuestra realidad nacional no existe una comunidad educativa y afirmar lo contrario sería llamarnos
a engaño.
Algunos equipos concluyeron que en nuestra realidad cubana la comunidad educativa es una
entelequia, no existe.-
2.¿Cuáles son las razones por las que existe o por las que no existe?
Las razones por las cuales no existe la comunidad educativa en Cuba se deben a que en este
país la educación está fundamentalmente centrada en la “instrucción”(aspectos específicos del
conocimiento) y no la educación en sentido general.- Y en el sistema establecido no existe una
acción concertada donde intervengan de manera responsable y consciente:- la familia, la escuela,
y otros grupos sociales con diferentes alternativas ideológicas pues no existe la pluralidad
participativa dentro de la diversidad para que cada uno de sus componentes participen de forma
protagónica y corresponsable como sujetos determinantes a la hora de definir el tipo de educación
y formación que han de recibir los estudiantes(hijos de esas familias miembros diversos y plurales
de la sociedad).
No existe además una acción coherente y consecuente entre los diferentes grupos sociales
que debían incidir en la educación de la persona y como consecuencia , esto genera y fomenta “la
doble moral o la inmoralidad” así como los relativismos y los permisivismos de todo tipo.
Al no existir consideración ni reconocimiento a las libertades fundamentales de la persona
humana las mismas perciben sus derechos y libertades coartados y esto los conduce a la
alienación que se convierte en lesiva de su dignidad como persona y sus limitaciones severas para
alcanzar su verdadera liberación que les permita librarse del mayor y más cruel de los
genocidios,”el de la conciencia”.
Todo lo anterior trae aparejado una educación que no fomenta la independencia y la
autonomía de la persona que se siente impotente e invadida por el miedo que paraliza y conduce
al exilio y al ostracismo que frenan el cambio de las estructuras.
Este daño antropológico convierte a muchos en introvertidos, sumidos en la indefensión, en
entes sin criterios, sumidos en la despersonalización que produce la omnipresencia ideológica
oficial.
Existe un predominio de la apatía y de la agresividad pasando por la evasión en el alcohol, las
drogas, la corrupción fundamentalmente por el fracaso antropológico de la persona en un sistema
cerrado, paternalista y al mismo tiempo autoritario.
Pérdida de la valentía incluso por el temor a la propia libertad y por la delegación de nuestras
responsabilidades culpando a otros o esperando porque otros piensen y realicen lo que nos
corresponde en cuanto al protagonismo personal y comunitario.
Dificultades de tipo económico muy reales generalizadas y tocantes a una gran esfera de la
población de forma mayoritaria.
Regidos por un sistema social “ateo”y socialista con claras pretensiones totalitaristas y
fundamentalistas.
Todos estos marasmos han producido un desmembramiento familiar, vacío de la fe religiosa y
miedo a la apertura. Miedo a la libre decisión.
En el proyecto educativo cubano todo viene de arriba, nadie ha participado, ni el ministro.
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Los padres no se sienten corresponsales de nada, porque todo lo programa otro. A los padres
de hoy todo se lo hicieron, no han elegido nada.
En el ámbito escolar todo se presenta como una unidad férrea, se aceptan sin chistar
decisiones ajenas, impuestas.
Existe ausencia de concordancia entre los objetivos profesionales de los docentes.
Las personas, muchas se sienten auto-reprimidas por cuanto no se reconocen con derecho y
capacidad para escoger y desarrollar sus capacidades de discernimiento.
Desconocimiento por parte de los padres de los derechos que le asisten para elegir la
educación que deseen brindar a sus hijo.
3¿Qué hacer para edificar una comunidad educativa en Cuba o mejorar las que existen?
Para ello es necesario la transformación de las estructuras sociopolíticas y educativas de forma
gradual y cooperativa.
Trabajar de persona a persona, en los pequeños espacios de que disponemos ampliando las
actividades formativas y lograr su sistematicidad.
Utilizar el espacio de las publicaciones de que se dispone en el ambiente cristiano para
modificar y reestructurar el pensamiento de todos los agentes que intervienen en el proceso
educativo, destruyendo prejuicios y miedos y fomentando ideas claras, convicciones y la libre
expresión y participación.
Aprender a despertar la valentía que existe en cada uno de nosotros. Darle valor a esas
pequeñas cosas que podemos hacer en nuestro día a día.
Aprovechar los espacios que tenemos y crear otros. Ej. Catequesis, encuentro de jóvenes,
escuelas de padres.
Es necesario fomentar la coherencia, la autonomía, la educación en valores, enfrentando todo
riesgo, pagando por ello, el precio que conlleva hacer el bien, buscando espacios de participación
que nos corresponden dentro de la sociedad civil.
Con valor, enfrentando todo riesgo, pagando el precio que conlleva hacer el bien, buscando
espacios de participación que nos corresponden dentro de la sociedad civil.
Los padres deben cumplir sus funciones, desde el hogar hasta la escuela y la comunidad y ser
modelo para los demás.
Poner al descubierto la entelequia de que existe una comunidad educativa. Y exigir nuestros
derechos.
Hablar en el Consejo parroquial sobre esto y convertir a la parroquia en una comunidad
educativa.
Que haya diferentes alternativas.
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