Té en Shabbat




Introducción


Entre los Trabajos Prohibidos, en Shabbat, está la acción de cocinar alimentos, como por ejemplo, freír, hervir, asar carne, pescado, huevos, etc… Lo mismo ocurre con las bebidas o líquidos, como por ejemplo, agua, leche, vino, etc…

Por otro lado, existen fórmulas excepcionales permitidas para disfrutar de una comida caliente en Shabbat, bajo ciertas restricciones… En esta ocasión, se dilucidará sobre el tema de hacer un té o café en el día de Shabbat, analizando si esto podría conllevar a la trasgresión o no de la prohibición de cocinar, a través de calentar -en agua caliente- hojas de té o granos de café. ¿Hay manera de tomar un té o café recién hecho, en Shabbat?¿Bien caliente?

 

 

Pregunta

 

¿Es permitido hacer té o café calientes en Shabbat?

 

Preludio


Cocinar lo precocinado

 

A manera de preludio, es necesario estar documentado de que es prohibido cocinar cualquier alimento y bebida, en Shabbat, como está escrito en el Talmud (Shabbat, 74:2) y en el Shulján Äruj (O.J., Simán 318). Por consiguiente, básicamente es prohibido cocinar café o té crudos, en Shabbat… Pero, existe una manera de recalentar alimentos en Shabbat, basada en el Talmud (Shabbat, 145:2), y cuya regla (Shulján Äruj, O.J., Simán 318:4) es “En Bishul Ajar Bishul Beyabesh” (literalmente no hay cocción después de una cocción que se secó): no se califica funcional y legalmente como “cocción” cuando se someta al alimento al mismo sistema de cocción que se le aplicó anteriormente, por segunda vez consecutiva. Por consiguiente, todo alimento seco que haya llegado a su grado máximo de cocción (por ejemplo, en viernes por la tarde), estará exento de la prohibición de la Torá de cocinar si se le sometiera, otra vez en Shabbat, al mismo sistema de cocción. 

En otras palabras, la acción de cocinar -por segunda vez- un alimento que ya estaba cocinado no calificaría como Bishul (Cocción) en Shabbat. Por ejemplo, si una pata de pollo está hervida y hecha desde el viernes por la tarde: será permitido colocarla y recalentarla en un recipiente de agua caliente (que se retiró del fuego), en Shabbat. Lo mismo ocurre con el azúcar refinado que se introduciría en cualquier líquido muy caliente, en Shabbat: no se considera que se está cocinando ya que el azúcar ya fue cocinada durante su fabricación, y, por lo tanto, es permitido insertarla en agua caliente, en Shabbat.

 

Seco exclusivamente

 

Pero, todo este permiso, según el Shulján Äruj, lo otorgó el Talmud única y exclusivamente para alimentos previamente cocidos, de consistencia sólida, cuando esté seca y sin líquido alrededor; pero, si el alimento fuera líquido o tuviera líquido alrededor, como por ejemplo, una sopa, se prohíbe recalentar en Shabbat, aunque se ya haya cocinado completamente antes.

Por consiguiente, sumergir una bolsa de hierbas u hojas crudas de té, en agua que se mantuvo bien caliente -en Shabbat- en el caso en que el recipiente (Kelí Rishón) de esta agua estuviera aún sobre el fuego, o incluso cuando haya sido retirado del fuego y el agua estuviera todavía ardiendo: es definitivamente prohibido.

 



Mercado del té

 

En la actualidad, las hojas de té que llegan al consumidor final, ya sea en bolsita o sueltas, en su mayoría se encuentran crudas o deshidratadas a través de un horno o del sol, pero no pre-cocidas. Según la Halajá, un alimento se considera “horneado” cuando ha recibido el calor del fuego en seco; y se considera cocinado cuando ha recibido el calor del fuego a través de haber sido sumergido en agua u otro líquido (por ejemplo, hervido). 

El Shulján Äruj (Simán 318:5) registra que (A1) “Yesh Mi Sheomer” (hay quien opina) que un alimento crudo que fue sometido previamente al calor de un horno (en seco), aun así, sigue estando prohibido de cocinar (en húmedo o sumergido en agua), en Shabbat, pues “Yesh Bo Mishum Bishul” (su condición de horneado se considera todavía como “no cocinado aun”, y, por lo tanto, si se le sometiera a una cocción o hervido, sería como su primera cocción, según la Ley). El Shulján Äruj (Loc.Cit.) registró la existencia de otra (A2) opinión “Yesh Mekilim” que sostiene que es permitido bajo estas condiciones.

 


¿Qué hacer?

 

Para decidir qué hacer en este caso en que se registra dos opiniones contradictorias, según algunos Posekim (I), la decisión va siempre en favor al último “Yesh” que registra el Shulján Äruj, en este caso, el permisivo… Pero, otros Posekim (II) sostienen que la decisión se determina dependiendo de la gravedad de la prohibición que está en juego: si se tratara de una cocción considerada por la Torá como tal, la decisión sería ser exigente y prohibir cocinar un alimento horneado; pero, si sólo los Sabios (aunque no la Torá) consideraran una cocción como tal, entonces, la decisión sería ser transigente y permitir cocinar un alimento horneado.

Por consiguiente, según I, se permitiría sumergir hojas (secadas al horno) de té, en agua caliente, en un recipiente recién salido del fuego en Shabbat. Pero, según II, incluso aquellas hojas de té que hayan sido secadas, antes de Shabbat, por medio del calor de un horno: estarían prohibidas de hervir, en Shabbat (aunque sea adentro de un recipiente caliente retirado del fuego).

 

¿Si ya estaba horneado?

 

El RAM”A (Shulján Äruj, O.J, Simán 318:5, Hagah), por su parte, reporta la existencia de dos Yesh:

 Uno (B1) que sostiene que es permitido sumergir, en agua caliente, en Shabbat, un alimento que había sido horneado previamente (por ejemplo, antes de Shabbat), cuando el sumergimiento se hace en “Kelí Shení” (un segundo recipiente, al cual se haya vertido agua que fue cocinada en un primer recipiente)


Pero, el otro Yesh (B2) sostiene que es permitido sumergirlo directamente en el agua caliente del mismo recipiente (Kelí Rishón) en el que se hirvió (esa misma agua), siempre y cuando no se encontrare encima del fuego. Ya que el RAM”A registró dos opiniones contradictorias, según algunos Posekim (I), la determinación debería ir en favor al último “Yesh” que registra el RAM”A, en este caso, el que permite sumergir, incluso en agua muy caliente recluida en Kelí Rishón, un alimento que ya había sido horneado con antelación. 

No obstante, muchos otros Poskim (II), entre ellos, Ajaronim Ashkenazim, sostienen que la costumbre es cuidarse de no sumergir -alimentos horneados- en líquidos calientes recluidos en Kelí Rishón, en Shabbat.

 

En resumen:

·                   Cocinar alimentos crudos en Shabbat, definitivamente es prohibido…

·                   Recalentar, en Shabbat, alimentos secos que previamente habían sido cocinados, la Torá no lo considera como cocción y lo permite.

·                   Hay discusión sobre si se permite o no Calentar, en Shabbat, alimentos secos que previamente habían sido horneados.

·                   En el caso en que alimentos líquidos o húmedos hayan sido previamente cocidos: es prohibido recalentarlos de nuevo, en Shabbat.

 

Argumentos

 

Sal cruda

 

En base a todo esto, el libro Toäfot Reem (Cap. 80), escrito por el Rab Rafael Encaoua, disertó sobre el tema del té en Shabbat, y antecedió su discurso dotando de argumentos y referencias básicas para abordaje y entendimiento del tema en cuestión.

 En Maséjet Shabbat (42:2) dice, en nombre de Rab Yosef,  que la sal cruda se compara a las especias (condimentos), y, por lo tanto, si se introduce adentro de un recipiente de alimentos o bebidas que fue retirado del fuego (Kelí Rishón), y está caliente, la sal se cocina; pero, si el recipiente (Kelí Shení) no tuvo contacto con el fuego, sino que había recibido su contenido a partir de un recipiente (Kelí Rishón) que había sido retirado del fuego, entonces, no considera cocción si introdujera sal en aquel Kelí Shení, a pesar de conservar todavía una alta temperatura. Abayé le discutió y le dijo que la sal se cocinaría también en Kelí Shení (recipiente que recibió alimento o bebida de un recipiente que estuvo en contacto con el fuego), y, por lo tanto es prohibido introducirla allí, en Shabbat.

 Y hay una tercera opinión (Rab Najmán) que sostiene que la sal no se cocina, ni siquiera en Kelí Rishón, a menos que se le aplique un calor tan intenso y en un tiempo considerable que pudiera capacitar para cocinar hasta un toro.


Kelí Shení

 

De cualquier manera, al menos según Rab Yosef y Abayé, existe un concepto de cocción en Kelí Shení, aunque, en lo referente a la sal, fuera objeto de discusión. En otras palabras, del Talmud, se obtiene que existen alimentos que sí son sensibles a una cocción en Kelí Shení y otros que no.

Por otro lado, el Talmud ha determinado, en Maséjet Shabbat (40:2), entre otras fuentes, que un Kelí Shení no tiene la fuerza para legalmente cocinar un alimento.

 

¿Cómo se puede resolver esta contradicción? Por un lado el Talmud menciona casi en los que Kelí Shení sí cocina y, por otro lado, declara, en forma general, que no

 

Consistencia del sustrato

 

El Séfer Yereím (274:10), cuyo autor fuera uno de los alumnos de los Tosafot, dice que existe un conjuntos específicos de alimentos que, por su consistencia o naturaleza, son extremadamente sensibles al calor, aunque se trate de un caso en que se haya sumergido este alimento en un recipiente (Kelí Shení) al que se le ha vertido agua caliente hervida en otro recipiente. Por ello, se justifica que a pesar de que el Talmud (40:2) haya dicho que el Kelí Shení no cocina, no obstante, el propio Talmud (42:2) haya encontrado casos, como por ejemplo, la sal, sobre los que haya base para pensar de que sí tenga capacidad para cocinar.

 


Para ilustrar esta explicación, dijo el Séfer Yereím que pedacitos de pan diminutos que se introducen en un plato con sopa caliente (Kelí Shení), es objeto de cocción, debido a su consistencia tan esponjosa y endeble…

Y así es la opinión del SMA”G, SMA”K, Mordejí, Piské Rekanati, Shibolé Haléket y Hagahot Maimoniyot.

El Séfer Yereím particularmente anexó -a sus palabras- que si una persona llegara a introducir pan en la sopa, cabe la duda sobre si traspasó una prohibición de la Torá, y (cabe la duda) sobre si el que lo hizo (adrede) debiera ser o no sentenciado a Sekilá (la penalidad máxima del Tribunal).

Según esta línea de pensamiento, se deduce que, así como un sustrato de consistencia endeble –como, por ejemplo, un pedacito de pan- puede llegar a ser cocinado efectivamente, con tan solo introducirlo en el contenido de un Kelí Shení, de la misma manera, podría ocurrir con pedacitos de hoja o hierba de té que se introduzcan en este Kelí Shení.

 

Sólo Kelí Rishón Cocina

 

Por otro lado, el RI”F y el RAMBA”M no mencionaron nada sobre la existencia de excepciones a la regla de que Kelí Shení no cocina, por lo que se deduce que, no sólo rechazarían la exposición del Séfer Yereím y sus seguidores al respecto, sino que también permitirían el sumergimiento de una bolsa de hojas o hierbas de té en una taza de agua caliente (Kelí Shení).

  

Hojas y hierbas pre-cocidas

 


Suponiendo que la determinación halájica favoreciera la posición del Séfer Yereím…, todavía habría que considerar qué pasaría, en la actualidad, cuando la realidad es que la gran mayoría de hierbas de té han sido previamente cocidas, antes de ser empacadas o embolsadas. 

O, aun, a sabiendas que la fábrica no las pre-cocinó, ¿qué pasaría si el consumidor, antes de Shabbat, las hirviera y las secara, conservándolas así hasta Shabbat? Considerando que las hojas o hierbas de té ya estuvieran pre-cocidas y secas, ¿sería permitido sumergirlas en una taza de agua caliente (Kelí Shení), incluso para la opinión del Séfer Yereím, en Shabbat?

El ROS”H recuerda un trabajo que se hacía, en semana, para preparar la coloración de los atuendos, cortinas y cubiertas que se usarían en el Templo. 

Este trabajo consistía en usar cierto tipo de especias, hirviéndolas para obtener una coloración específica y aplicarla (colorear aquellos componentes del Templo). En general, dichas especias tenían una capacidad de soltar su coloración, no sólo para una primera cocción, sino incluso repitiendo hasta tres a cuatro veces más. 

Dice el ROS”H que, dado que, a este tipo de especias, le surte un efecto similar la aplicación de varias cocciones (como si fuera que no se habían cocinado aún), se deduce que si, en Shabbat, se repitiera su cocción (por segunda o tercera vez, por ejemplo), sería una excepción a la regla de “En Bishul Ajar Bishul”, y, por lo tanto, en este caso, clasifica en el nivel de “Yesh Bishul Ajar Bishul” (sí se considera cocción la siguiente vez que se cocine un alimento, a pesar de haberlo cocinado previamente).

 

Té previamente cocido

 

Por lo tanto, bajo la perspectiva de esta fuente del ROS”H, deduce el JATA”M Sofer que una hoja o hierba de té, por más que haya sido previamente cocida y secada, dado que tiene todavía la capacidad de soltar su sabor, color o efecto característico: debería estar similarmente prohibido sumergirlas de nuevo en agua caliente, al menos, en Kelí Rishón. Y tantas veces siga teniendo esta capacidad, será sensible a la calificación de cocción, y, por lo tanto, es un trabajo prohibido en Shabbat. 

Esta misma deducción se podría hacer para el caso en que se quiera sumergir –en agua muy caliente- un cúmulo de granos de café molido que ya había sido cocino o hervido una primera vez: bajo este perfil, debería estar prohibido.

 


Café entero o molido

 

El autor del Guinat Veradim, ante esta contrariedad, argumentó que no se puede comparar el caso del grano de café o cualquier otro alimento con las especias colorantes… Y dice que el ROS”H, cuando prohibió cocinar una segunda y más veces estas especias, en Shabbat, consideró seguramente que el único objetivo con que las personas cocinan una especia colorante es obtener su color…, mientras que, en los alimentos, como por ejemplo, un grano de café, no es lo mismo (en aquella época, en su país, la gente comía grano de café). Explica que, cuando se ha cocinado por primera vez un alimento, éste se considera como si ya hubiese llegado a su objetivo (es decir, adaptarlo para su consumo), y la mayoría piensa (por lo menos, en aquel lugar y aquella época) principalmente en que esa es su forma de ingerirlo, y no con más cocciones repetidas; por consiguiente, si a alguien se le ocurriese someterlo una vez más a inmersión en agua caliente, aunque vuelva –de nuevo- a soltar sabor o color, no será considerado legalmente como cocción de dicho alimento sino como un beneficio secundario o colateral, a diferencia de las especias colorantes que no son alimenticias, y, desde la primera vez que se las cocinaba, el usuario siempre había estado prevenido de las reiteradas cocciones que habían de ser aplicadas posteriormente para aprovecharla su poder principal.

 

Ni digeribles como tal

 

Pero, si bien cualquier alimento pueda estar exento de la supuesta prohibición de sumergir en agua caliente por segunda o más veces, en Shabbat, esto no incluiría necesariamente al caso de las hojas o hierbas de té, debido a que las personas normalmente no comen este producto en ese estado (de la misma manera como no comerían una especie proveedora de color), sino que las usan para aprovechar única y exclusivamente el agua en la que se sumerjan (y, ya que no es digerible ni alimenticia, su objetivo de cocción se limita sólo a despedir su esencia o sabor, y, por ende, aunque se sumerja en agua caliente por segunda vez -o más veces- se estaría traspasando por una prohibición, hasta que llegue al máximo de su efecto).

 

Capacidad de desprendimiento

 

El autor del libro Shebitat Hashabbat, cuyo autor  es el Rab Yitzjak Meltzán, dice que hay diferencia entre las especies colorantes y las hojas de té. Las primeras (especies colorantes), cuando son sometidas a otra cocción o sumergidas de nuevo en agua caliente, sueltan la esencia que quedó recluida y sin salir en la cocción anterior, es decir, la nueva cocción extrae y suelta nuevas partículas de colorante, de tal manera que, cada vez que se sumergen en agua caliente, se consideraría como si se hubiera cocinado por primera vez: por eso, se prohíbe, aunque sea un segundo o más sumergimientos en agua caliente, en Shabbat. Pero, en el caso de las hojas o hierbas de té, cuando se sumergieron –antes de Shabbat- por primera vez en agua caliente, soltaron todo lo principal de su esencia quedando una fracción débil de sabor; y, cuando se la someta a un nuevo sumergimiento (en Shabbat), lo que soltará será únicamente una esencia secundaria, debilitada y sobrante de su esencia principal, mas no es una esencia principal sobre la que se pueda decir que provee del mismo sabor y efecto de la primera cocción. Por lo tanto, se podría comparar al sumergimiento –por segunda vez- de un pedazo de pollo pre-cocido, lo cual es permitido, en Shabbat.

 

El Té y los Colorantes

 

Empero, afirmar que hojas de té tengan propiedades diferentes a las de las especies colorantes, desde el punto de vista de reacción a repetidas acciones de cocción sobre el mismo sustrato, no está tan claro… Y, de hecho, se podría pensar que la segunda cocción que se aplique a un té tendrá como consecuencia el desprendimiento de partículas que no se habían desprendido en la anterior. No sólo eso… Hay algunas marcas de té que dotan de su esencia múltiples veces con la misma bolsita; y hay quienes usan el té como fórmula para colorante, parecidamente a cómo lo hacen las especies especializadas para ello.


Siendo así, ¿cuál sería, entonces, la manera de hacer un té en Shabbat, sin que se considere que se está haciendo legalmente una cocción prohibida en Shabbat?

 

Calentar lo horneado

 

El Mishná Berurá (O.J., Simán 318: S.K. 39) dice que es importante explicar cómo se hace un té en Shabbat, ya que hay mucha gente que se tropieza y termina trasgrediendo una prohibición de la Torá, cuando vierte agua caliente encima de las hojas de té, o incluso sería prohibido cuando el agua caliente ya estuviera servida en un vaso y le introdujera las hojas crudas de té allí.

ועתה נבאר דין בישול עלי הטיי"א השייך בכמה ענינים לסעיף זה. הנה טיי"א בשבת פשוט בפוסקים דיש בו משום בישול ובמזיד יש בו איסור סקילה ובשוגג חיוב חטאת וע"כ יש ליזהר בו מאד ובעו"ה רבים נכשלים בו ומקילין לעצמן בקולות שאין בהם ממש וע"כ מוכרח אני לבאר אופני ההיתר והאיסור בזה בעזה"י

Por consiguiente, registra el Mishná Berurá que, para hacer té en Shabbat, habría que seguir las siguientes instrucciones, y, de esa manera, salvarse de los obstáculos:

Antes de Shabbat, por ejemplo, el viernes, se vierte agua cocinada en un recipiente, y allí se coloca la cantidad de hojas de té deseada, y se revuelve de tal forma que se pueda asegurar que la cocción abarcó a todas las hojas sin excepción… Preferiblemente, en vez de esto, cocinar –antes de Shabbat- dichas hojas en una olla o tetera de agua. De cualquier manera, el resultado de esta cocción será hojas de té cocinadas (pre-cocidas) y una esencia líquida de té.

הסכימו האחרונים דיש לערות עליהם מע"ש רותחין מכלי ראשון כדי שעי"ז יהיה נקרא הטיי"א מבושל במקצת דעירוי מבשל כדי קליפה ויהפך בעת העירוי את הטיי"א היטב בתוך הרותחים מלמעלה למטה ומלמטה למעלה ויותר טוב שיהיה מבושל ממש ע"י העמדה במקום שמתבשל


Tanto la esencia de té como las hojas cocidas resultantes se califican legalmente como “Mebushal Mamash” (Cocida completamente)

En cuanto a las hojas que sobraron de la cocción, procederá a secarlas y podrá disponer de éstas para Shabbat.

En Shabbat, no se debe verter nunca el agua caliente -de la tetera- encima de la esencia líquida que se preparó previamente

En Shabbat, cuando lo desee, podrá disponer de las hojas de té, en estado seco, y tendrá permitido –sobre éstas- verter agua caliente (de la cafetera o tetera que está en la placa de Shabbat). Y, si lo desea (por ejemplo, porque piensa que no está lo suficientemente cargado de sabor), se le permitirá verter posteriormente -encima de este líquido resultante- aquella esencia de té que preparó antes de Shabbat, como complemento.

 

Verter agua sobre hojas

 

Se detecta que el Mishná Berurá sostenía que el té sí llega a su cocción máxima la primera vez, y, por lo tanto, se le aplica la regla de “En Bishul Ajar Bishul” como cualquier otro alimento sólido. Por eso, el Mishná Berurá permitió –en Shabbat- verter directamente agua caliente desde una tetera recién salida del fuego hacia adentro de un recipiente que aborde aquellas hojas secas de té pre-cocidas, y no lo califica como prohibido por cocinar en Shabbat.

Y el motivo por el que las esencias líquidas deban ser vertidas, en Shabbat, después de haber vertido al agua de la tetera (en una taza por ejemplo) y no viceversa, es por una regla que prohíbe recalentar cualquier alimento húmedo o líquido en Shabbat por medio de un Kelí Rishón (olla directamente) o a través de un Ïruy Kelí Rishón (vertimiento de agua candente desde una olla hacia la esencia que está en un taza).

יהיה מותר לו לערות אח"כ בשבת עליהם מים חמין מכלי ראשון כיון שכבר נתבשלו מע"ש כדין דבר יבש דקי"ל בסעיף זה דאין בו בישול אחר בישול אפילו אם נצטנן ואח"כ מותר לו להחזיר גם מי העסענ"ס אלו הצוננים לתוך הכלי זה גופא וכמו שכתבנו לעיל דדבר לח שנצטנן מותר לו ליתנו בתוך כלי שני רותח

Por consiguiente, el Mishná Berurá sostiene que no hay Bishul Ajar Bishul en el té; y no consideró que las hojas de té tengan la exigencia que se expuso, en nombre del Guinat Veradim sobre las especies colorantes.

 

¿El pre-cocido… perfecto?

 

De cualquier manera, aun considerando la solución del Mishná Berurá para permitir disponer de té en Shabbat, se debe recordar que está registrado en el Shulján Äruj (O.J., 318:12 & también Yoré Deä) que el “Ïruy Kelí Rishón” (vertimiento de agua caliente, a partir de un recipiente que está o recién estuvo en contacto con el fuego cocinando su contenido) encima de agua fría o de cualquier alimento crudo tiene un efecto de cocción inminente; pero, tan sólo la capa externa de los alimentos o la parte que tuvo contacto con dicha agua caliente directamente sería considerara legalmente cocinada. 

Por consiguiente, si, desde el viernes, una persona quisiera aplicar la idea de la Mishná Berurá, y “vertiera agua –en viernes- caliente de la tetera sobre las hojas de té crudas para luego secarlas”, todavía quedaría un riesgo pendiente, cuando intente en Shabbat hacer caer –de nuevo- el agua caliente sobre las hojas secas resultantes: si bien no se traspasaría la prohibición de cocinar la parte de las hojas que tuvo contacto directo con el Ïruy del día anterior, no obstante, sí lo sería con respecto a partes de las hojas que nunca habían llegado antes a recibir directamente contacto con un Ïruy Kelí Rishón, ni nada por el estilo.

 

Revolviendo exhaustivamente

 

Por eso, el mismo Mishná Berurá acotó que, durante el precocido del té en viernes, se cercioren de que “se revuelva las hoja de arriba abajo y de abajo a arriba”, de tal forma que se pueda asegurar que la cocción abarcó a todas las hojas sin excepción… Y agregó que  “Preferiblemente, en vez de esto, cocinar dichas hojas en una olla o tetera de agua”. De esta manera, se podrá obtener, sólo bajo el perfil del Mishná Berurá, que se pueda reusar las hojas de té en estado seco, con el objetivo de hacer té en Shabbat. Pero, para los que sostienen que el té es como las especies colorantes, y sostengan como el Guinat Veradim, aun así, no sería suficiente preparación para permitir hacer té, en Shabbat, usando el agua caliente de una tetera.

Por otro lado, si bien se ha expuesto que (a) hay quien sostiene que Ïruy Kelí Rishón encima de unas hojas de té secas pre-cocidas representa una posible transgresión de una prohibición de Shabbat, y aun considerando que existe quien (b) opina que el agua caliente recluida en un Kelí Shení sí ocasiona que halájicamente se cocinen sustratos tan endebles como hojas de té que se hayan sumergido allí, con todo y eso, se podrá recurrir al comentario del autor del libro Tebuot Shémesh (O.J., Simán 90), a continuación…

 

Kelí Shelishí

 

Sostiene el Tebuot Shémesh (O.J., Simán 90), por deducción, que si vertiera el agua de una tetera en un envase, y, de éste, a otro envase, se calificaría como Kelí Shelishí (Recipiente en el que fue vertido el contenido caliente de un Kelí Shení), es decir, es el Tercer Recipiente en el que se ha ubicado un alimento que originalmente fue cocinado en Kelí Rishón y fue trasbordado dos veces más.

Afirma el Tebuot Shémesh que “Kelí Shelishí no cocina”. Por más crudo que se encuentre el alimento que allí se sumerja, por más endeble que sea su consistencia, y, por más caliente que se encuentre el agua allí recluida, esta unión de esa agua con el sustrato o alimento no se considerará Halájicamente como un trabajo de cocinar, y, por lo tanto, será plenamente permitido hacer té, en Shabbat, siempre y cuando se haga en un recipiente Kelí Shelishí.

 

Temperatura decisiva, en lo endeble

 

No obstante, tomando en cuenta lo dicho por el Séfer Yereím, en cuanto al poder que puede llegar a tener un Kelí Shení para cocinar en el caso en que se haga sumergir un alimento o sustrato sumamente endeble o delgado; y tomando en cuenta que muchos Rishonim asintieron a que la regla de que Kelí Shení no cocina tiene su excepción en la realidad de ciertos alimentos calificados como fáciles o ligeros para lograr rápidamente la cocción (Kalé Habishul): se podría alegar que -igualmente esto- podría ocurrir también en Kelí Shelishí (y no necesariamente deducir que Kelí Shelishí no cocine); y, por el solo hecho de tratarse de un sustrato tan endeble y ligero como una hoja de té, sería suficiente para justificar su sensibilidad al calor y humedad proveídas por el agua caliente que la rodea, y entender que esto haya resultado en un té cocinado, a pesar de todo.

Más todavía… En la práctica, si una persona sumergiera –en un día de semana hábil- una hoja de té, en un Kelí Shelishí o incluso Kelí Rebiï (Recipiente en el que se vertió el alimento caliente de un Kelí Shelishí), se notará que despedirá  su color y sabor muy similarmente a como si lo hubiese sumergido en Kelí Rishón, mientras que si lo sumergiera en agua fría no reaccionará. Por consiguiente, ¿por qué no pensar en la posibilidad de que, aun también en Kelí Shelishí, sea prohibido tratándose de estas hojas de té crudas?

 

Se hace frío o caliente

 

El autor del Tebuot Shémesh argumentó a esto, y, con ello, además, negó que la reacción de una hoja de té pueda ser usada como demostración de que sea prohibido sumergirlo en Kelí Shelishí, en Shabbat; y dijo que, en la práctica, las hojas de té sí logran despedir su sabor y color, debido al estímulo proveído por la simple humedad, al sumergirla en agua fría, después de doce horas. Y si el solo hecho de haber soltado el sabor y color fuera una prueba estricta de que Kelí Shelishí sí cocina, ¿acaso también habrá que afirmar esto mismo sobre el agua fría?¡Acaso el agua fría cocina!¡Seguro que no! Por consiguiente, tampoco habría prueba de que el Kelí Shelishí sí cocina incluso para alimentos o sustratos tan endebles delgados como una hoja de té.

 

Encurtido

 

No obstante, se podría alegar que las doce horas que transcurren y estimulan el desprendimiento de color y sabor de una hoja de té al estar rodeada constantemente  de agua fría, no son una simple reacción. 

Según la opinión de algunos Rishonim, un alimento que pasa 12 horas en agua fría sufre un proceso de curtido (Cabush). Y, dado que un encurtido reacciona muy similarmente a una cocción (Cabush Kimbashel Damé), no debe extrañar el hecho de que una hoja de té desprenda su color y sabor. En otras palabras, no es un simple contacto con el agua fría -en forma constante- lo que provocó su desprendimiento, sino haber llegado a aquellas 12 horas o más. Si es así, se puede volver a la idea que la temperatura alta del agua será definitiva para determinar si se califica como cocción, cuando se haga sumergir un sustrato endeble y delgado allí, a pesar de que esto tenga lugar en un Kelí Shelishí.


Y así como el té se puede llegar a hacer por medio de un proceso de Kebishá (Curtido), de esta misma manera, se puede entender que cualquier forma de Cocción, por más simple que sea, podrá provocar una cocción. Pero, hay algo que es seguro: una simple agua fría no lo logra…

 

 

Conclusión

·         Es prohibido Cocinar hojas crudas de té, en Shabbat, en Kelí Rishón (una olla o tetera) que ha sido retirada del fuego, definitivamente es prohibido.

·         Es prohibido sumergir hojas crudas de té, en Shabbat, en un Kelí Shení (Recipiente en el que se había trasbordado o vertido líquido caliente desde una olla, tetera o cafetera)

·         Hay discusión sobre si las Hojas de té previamente horneadas (que es el caso de algunas bolsitas de té) pueden o no ser sumergidas en agua caliente, en Shabbat

·         En cuanto a Hojas de té previamente cocinadas y secadas, como por ejemplo, una persona las hirvió o sumergió en agua caliente y las secó, en viernes por la tarde:

o       Según el Jatam Sofer y Guinat Veradim: es prohibido volverlas a sumergir en agua caliente, en Shabbat

o       Según el Mishná Berurá: es permitido volverlas a sumergir en agua caliente, en Shabbat

·       Por consiguiente, debido a que estas soluciones (según algunas opiniones) podrían llegar a una prohibición de la Torá, entonces, se Recomienda, para aquellos que, en Shabbat, deseen tomar té permisivamente según todas las opiniones:

o       Opción A: Echar té instantáneo –en polvo- en una taza que contenga agua caliente, en Shabbat… o


o    Opción B: Hervir y obtener previamente, antes de Shabbat, una esencia concentrada líquida de té; y, cuando la necesite, verterá este concentrado en una taza de agua caliente para obtener una taza de té permisivamente, en Shabbat.