¿Revisar o no toda fruta?

Introducción

En el Talmud está escrita una advertencia que prohíbe la ingesta de bichos, gusanos, hormigas, y cualquier organismo por estilo… Estos pequeños seres son identificados generalmente con el término de “Tolaïm”, que -en hebreo- literalmente significa “gusanos”, y, la Halajá lo utiliza para generalizar e incluir a todo ser diminuto con dimensiones y características similares, lo cual podría incluir desde una larva acuática y terrestre, hormigas, e insectos, entre otras especias diminutas de invertebrados


Es casi obvio que nadie se atrevería a comer éstos, ya sea por la gravedad que esto representa para la Ley, así como lo repulsivo que sería para una persona ingerirlos… Pero, resulta que, en diversas oportunidades, ocurre que estos diminutos seres se encuentran inmersos en alimentos o incluso bebidas que podría servir de agentes de trasporte de dichos organismos, llevando a los mismos al interior de las cavidades digestivas del ser humano, sin que éste lo haya advertido. Por consiguiente, lo lógico sería revisar cada uno de estos alimentos.

 

Pregunta


¿Es permitido comer determinada fruta o verdura, sin revisar si aborda, en su interior, algún organismo o gusano?

  

Argumentos


Impacto multiplicado

 

Está escrito, en Maséjet Macot (16:2)si uno comió “Potitá” (un insecto o larva encontrada en el agua), traspasa cuatro advertencias de la Torá (hay dos por ser Shéretz, y dos por ser particularmente acuáticos); si ingiere una hormiga, traspasa cinco advertencias de la Torá (hay dos para todos los Sheratzim y tres por ser terrestres); si ingiere una avispa, traspasa seis advertencias de la Torá (por todas las cinco anteriores y por ser un "Sheretz Ha_Of"). Y como esto fue escrito en Torat Cohanim (Parashat Sheminí).

 

אמר רב יהודה האי מאן דאכל ביניתא דבי כרבא מלקינן ליה משום (ויקרא יא) שרץ השורץ על הארץ ההוא דאכל ביניתא דבי כרבא ונגדיה רב יהודה אמר אביי אכל פוטיתא לוקה ארבעה נמלה לוקה חמש משום שרץ השורץ על הארץ צרעה לוקה שש משום (דברים יד) שרץ העוף

 

Nacido adentro

 

Dice el RAMBA”M (Maajalot Asurot, Pérek 2, Halajá 14 y 15) que hay dos tipos de especies de Sheratzim (rastreros o batracios) que nacen adentro de los frutos

a)    Aquél que haya nacido adentro de un fruto y que nunca se separó (salió) de éste, será permitido consumirlo

b)    Aquél que haya nacido adentro de un fruto y que ciertamente se separó (salió) de éste, aunque haya vuelto, será prohibido consumirlo (con más razón si no había nacido adentro de dicho fruto).


יד אלו המינין הנבראין בפירות ובמאכלות, אם פירשו ויצאו לארץ--אף על פי שחזרו לתוך האוכל--מי שאכל מהן כזית, לוקה:  שנאמר "לכל השרץ, השורץ על הארץ--לא תאכלום, כי שקץ הם" (ויקרא יא,מב), לאסור אלו שפירשו לארץ.  אבל אם לא פירשו, מותר לאכול הפרי והתולעת שבתוכו


Conexión con la tierra

 

Continuó el RAMBA”M diciendo que todo esto fue dicho sobre alimentos que sólo se agusanaron después de que fue arrancado de la tierra. Pero, si se agusanaron cuando todavía estaban conectados a la tierra, estos seres estarán prohibidos de ingerir (aunque hayan nacido allí y no hayan salido nunca de allí), como si hubiesen salido a la tierra (separado del fruto) o como si hubiesen nacido en la tierra, y, por lo tanto, está penalizado por la Torá aquel que lo ingiera. Y, en caso de duda (no se sabe si se agusanó antes de ser arrancado o después), estará prohibido su consumo.     

טו במה דברים אמורים, שהתליע האוכל אחר שנעקר מן הארץ.  אבל אם התליע והוא מחובר--אותה התולעת אסורה כאילו פירשה לארץ, שעל הארץ נבראת; ולוקין עליה.  ואם ספק, אסורה; לפיכך כל מיני פירות שדרכן להתליע כשהן מחוברין--לא יאכל עד שיבדוק הפרי מתוכו, שמא יש בו תולעת.  ואם שהה הפרי אחר שנעקר שנים עשר חודש--אוכל בלא בדיקה, שאין תולעת שבו מתקיימת שנים עשר חודש.

טז פירשו לאוויר ולא נגעו בארץ, או שפירשו מקצתן לארץ, או שפירשו אחר שמתו, או שנמצאת תולעת על הגרעינה מבפנים, או שיצאו מתוך האוכל לתוך אוכל אחר--כל אלו אסורין מספק, ואין לוקין עליהן.


Por consiguiente, todo fruto que se agusane habitualmente cuando todavía está conectado a la tierra, es prohibido para su consumo, hasta que sea revisado por adentro, por si acaso hay un gusano adentro. En caso en que cualquier fruto haya perdurado doce meses después de haber sido arrancado, se permitirá consumirlo, debido a que es imposible que un gusano pueda sobrevivir adentro de un fruto por más de doce meses.

 

10 %

Un Heter

 

¿A qué refiere el RAMBA”M con la condición “todo fruto que se agusane habitualmente”?

משכנות יעקב - חלק א - ברוכין, יעקב בן אהרן

Dice el Mishkenot Yaäcob (Simán 17) que cualquier fruto que cuente frecuentemente con la presencia a un sustrato prohibido (en este caso, gusano), está sujeto a revisión. La frecuencia a la que se refiere el Mishkenot Yaäcob es de un mínimo de 10% (de cada 100 frutos revisados, 10 cuentan con la presencia) de Tolaïm. Es decir, si una especie de fruto cuenta con un promedio de aunque sea 10 o de más frutos agusanados por cada centenar, entonces, se considerará como un fruto de agusanado frecuente, según el autor de este libro, y estará sujeto a revisión.

 

Criatura en una Mezcla

 

¿Por qué calificación no cuenta con una mayor tolerancia?¿Por qué no transigir evaluando en base a una frecuencia mayor a un 50% (por ejemplo, si se encontrare 2 frutas agusanadas por cada 3 frutas revisadas), tal y como siempre la Ley lo estipula, en caso de mezclas (por ejemplo, en sólidos), "Holejim Ajar Ha_Rob", es decir, el alimento prohibido (la prohibición) se anula cuando se encuentra imperceptiblemente mezclada en una mayoría (permitida)?

Está escrito, en el Shulján Äruj (Y.D., Simán 100:1): “una criatura (entera), por ejemplo, una hormiga, ave impura, nervio ciático (…) no se anula siquiera frente a mil veces de su misma dimensión en alimentos permitidos”. Por consiguiente, por más que se mezcle con grandes cantidades de otros sustratos permitidos, no se permitirá. Cabe decir que si esto hubiese ocurrido a partir de una o más fracciones de criaturas prohibidas y no enteras, entonces, sí se podrían anular bajo los conceptos de anulación reglamentarios.

בריה דהיינו כגון נמלה או עוף טמא וגיד הנשה ואבר מן החי וביצה שיש בה אפרוח וכיוצא בהם אפי' באלף לא בטלה ואין לו דין בריה אא"כ הוא דבר שהיה בו חיות לאפוקי חטה אחת של איסור וכן צריך שיהא דבר שאסור מתחילת ברייתו לאפוקי עוף טהור שנתנבל ושור הנסקל וכן צריך שיהיה דבר שלם שאם יחלק אין שמו עליו לאפוקי חלב וכן צריך שיהא שלם


Por consiguiente, es comprensible que la Ley haya sido estricta a la hora de definir una frecuencia que determine si un alimento debe ser de cuidado o no, a causa de una probable existencia de gusanos (enteros) en su interior. Y, como ya se mencionó, los Sabios determinaron, según el Mishkenot Yaäcob, que si tiene o supera una frecuencia del 10 %, se considera al fruto como de “riesgo”, y debe ser revisado antes de ingerirlo. De lo contrario, no habría obligación de revisarlo antes, para ver si los hay o no.

Pero, por otro lado, cabe reconsiderar que lo dicho por el Mishkenot Yaäcob es producto únicamente de un análisis deducido aparentemente a partir de una determinación lógica a consecuencia de la estrictez que se pone en evidencia ante el tema de los rastreros (enteros) en el Simán 100 del Shulján Äruj…


Base o apoyo para Permitir

Apoyo 1 para Permitir

Uno en mil

 

Ante esta situación, se procederá a recordar lo dicho por el Rab Yehonatán Aibeshitz, quien, por medio de su libro “Keretí & Peletí”, encontró que el Rabenu Shimshom y el RASHB”A (N.E. ty ambién los Tosafot) sostienen que un Tolaät sí se anula cuando se haya mezclado con 1000 o más sustratos alimenticios permitidos (siempre y cuando lo prohibido no se perciba su presencia en la mezcla). 

En otras palabras, según estas autoridades halájicas, los Tolaïm ciertamente sí se anulan frente a una mayoría permitida, cuando la proporción sea 1 en 1000 o más. Y la base, a su vez, de estos Sabios, está anclada en el Talmud Yerushalmi… Y concordaron -con este dictamen- el Or Zarúä y el Hagahot Ha_ASHR”I (Hasojer, Simán 11) en nombre del BAHA”G…   

Por consiguiente, se podría alegar que, considerando esta fuente, se podría permitir el consumo de alimentos que se hayan presentado ante una persona y en los que -a simple vista- no vea Tolaïm, sin necesidad siquiera de revisarlos, ya que, al fin y al cabo, la probable inadvertida presencia de estos se limitarían sólo a una proporción tan pequeña, que –de seguro- no superaría nunca al 1/1000 del total del alimento que se vaya a consumir, dado lo diminutos que serían en dado caso.

El autor del Keretí & Peletí continuó diciendo que encontró que la anulación de la prohibición de una mezcla de un Tolaät con una mayoría de sustrato alimenticio permitido: podría ocurrir incluso, cuando esta mayoría fuera de 960 (y no necesariamente 1000). Es decir, aunque sea 1 en 960, sería suficiente para permitir la mezcla (en caso en que la haya), y así lo expresó textualmente el autor del Äruj Hashulján (100:14), basado en el Talmud Yerushalmi. 


Asimismo, cabe aclarar que el Äruj Hashulján (100: 15&16) fue una fuente primordial en la determinación que hiciera el Keretí Upeletí y que aquí se expuso en líneas previas a este párrafo.


 

Anulación… ¿en principio? {Kushiyá 1.1}

 

No obstante, es necesario tomar en cuenta varias observaciones que limitan el permiso al que se refirieron los Sabios recientemente mencionados…

Es sabido que el Shulján Äruj (Y.D., Simán 99:5) sostiene que no se permite “provocar” la anulación de una prohibición por medio de mezclarla con una mayoría de sustrato permitido

אין מבטלין איסור לכתחלה ואפילו נפל לתוך היתר שאין בו שיעור לבטלו אין מוסיפין עליו היתר כדי לבטלו עבר וביטלו או שריבה עליו אם בשוגג מותר ואם במזיד אסור למבטל עצמו אם הוא שלו וכן למי שנתבטל בשבילו (ואסורים למכרו גם כן לישראל אחר שלא יהנו ממה שבטלו) (ארוך כלל כ"ד) ולשאר כל אדם מותר

Por consiguiente, si bien –según los recientemente mencionados Sabios- es permitido comer un alimento en que se haya mezclado “imperceptiblemente” un Tolaät, alegando que seguramente se cumple la proporción de 1/1000, por otro lado, quizá esto no debería ser así cuando sea posible corroborar previamente el contenido interno de dicho fruto. Por lo tanto, no revisarlo previamente antes de (cocinar los frutos y/o) comer quizá sea equivalente a pretender “anularlo en principio”. Pero, esta anulación sólo podrá ejercerse en un caso en que sea imposible revisar, y no cuando sí haya la ocasión. Por consiguiente, incluso aplicando lo dicho por el Mishkenot Yaäcob, si una persona quisiera cocinar y comer diez frutos que tengan un promedio bajo de aparición de gusano en un fruto (por ejemplo, 1 de cada 10), ¿acaso no sería esto un intento por anular, en principio, un alimento prohibido dentro de una mezcla, teniendo la capacidad de revisar uno a uno?

 

Shulján Äruj {Kushiyá 1.2}

 

No sólo eso… Aun suponiendo que las anulaciones no fueran consideradas como “adrede” (Lejatejilá) sino Bediäbad, habría que considerar que el Shulján Äruj no dictaminó como la opinión de Rabenu Shimshón ni la del BAHA”G. El Shulján Äruj, como se mencionó antes, sostiene que la mezcla de una criatura (por ejemplo, una hormiga) en un sustrato permitido, no se anula siquiera en mil ni en cualquier otra cantidad; en otras palabras, no se anula nunca, toda vez que se haya mezclado enteramente. Si es así, con más razón todavía que será difícil permitir consumir frutos (sin revisarlos antes), sobre la base de que sus Tolaïm (en caso de haberlos) se hayan anulado…

 

Apoyo 2 para Permitir

Gusano… ¿parte del fruto?

 

Otro de los permisos que se pueden encontrar, en este tema, está registrado en el Keretí & Peletí también…. Sostiene el autor que, en el caso en cuestión, el prototipo de gusano que está inmerso o se encuentra adentro del fruto, no se califica como una “Beriyá”, es decir, según la Halajá no debería ser considerada como “criatura entera”, y, por lo tanto, su presencia en una mezcla permitida, sí podría ser anulable bajo los reglamentos convencionales de Anulación de una prohibición... 

El motivo del “por qué no” es: que la regla de “Beriyá” está condicionada a que el sustrato prohibido haya sido una criatura por sí misma desde el momento en que se creó o nació. Y, ya que esta criatura estuvo considerada como parte del fruto cuando nació, aun en el que se considere prohibida, no se califica su nacimiento como “entera”, y, a pesar de que, al salir, adquiera características que la independicen del fruto (donde se gestó y aunque la realidad es que esté tan entera como cuando nació), no podrá ser calificada como una “Beriyá” para fines Halájicos. Y si no puede ser calificada como tal, aun sospechando de su presencia, quedaría anulada su prohibición, y no habrá obstáculo alguno para, sin revisarla antes, permitir morder o empezar a comer una fruta sobre la que no se sepa con certeza que tiene Tolaïm (aunque su especie cuente con un promedio determinado en lo que respecta a presencia interna de Tolaïm).

 

Sin mucho apoyo

 

No obstante, este permiso no contó con el auspicio varios Sabios (N.E. Pitjé Teshubá SK 1 y Darké Teshubá SK 4), tal y como lo asegura el Rab Shelomó Zalman Aüerbach, a través de su libro Minjat Shelomó (Mahadurá Teniná, Simán 63), quienes  "argumentaron frente a ello (este permiso del Keretí Upeletí)".

 

Apoyo 3 para Permitir

Desagrado y repulsión

 

En el SHU”T Shibat Tziyón (Capítulo 28) dice que, a favor de una transigencia a la hora de escoger un fruto para morderlo sin necesidad de revisarlo antes, se podría alegar que, aunque hubiese una posibilidad de encontrar un Tolaät adentro, éste no suele ser del agrado de ningún comensal. El hábito mundial es repelente y despreciativo ante estas diminutas criaturas… Por lo tanto, cuando una persona se disponga a comer un vegetal, hortaliza, o fruta ciertamente no tiene el más mínimo objetivo de gozar de estos repugnantes gusanos o criaturas que dichos frutos pudieran eventualmente albergar en su interior, sino más bien si pudiera tener la oportunidad de desecharlos, lo haría.


Esta situación implica que, si una persona llegara a ingerir un fruto, y ocurriera que había una diminuta criatura de éstas allí, el estatus de su consumo sería totalmente un acto sin intención (Dabar Sheenó Mitkavén), y más bien inconveniente. Por consiguiente, el consumo de los Tolaïm que están adentro de una fruta es una acción definida como “Mitäsek” (cuando una acción que normalmente sería prohibida, no fue realizada bajo las fórmulas y procedimientos con que la Ley la condena). Es decir, cuando una persona está haciendo algo, y, sin darse cuenta, ocurrió una acción idéntica a una Melajá prohibida en Shabbat, se califica –por la Ley- como “Mitäsek”, y está exento de toda culpa.

{N.E. Por ejemplo, en Shabbat, es prohibido encender fuego o la luz eléctrica, cuando la persona genera el fuego u oprime el obturador que activa el paso de la electricidad que enciende la luz… Pero, si una persona no tiene como dirección u objetivo de encenderla sino de hacer otra cosa, y él no quiere nunca ni le conviene encender la luz pero la termina encendiendo (por ejemplo, está caminando y su cuerpo roza el obturador de la luz), entonces, no se considera que trasgredió. Igualmente, si una persona come un fruto y no se quiere encontrar con un gusano, pero, sucede que –por efecto de su mordida- ingiriera inadvertidamente una repugnante y diminuta criatura de éstas, entonces, sería Mitäsek}

 

Shabbat & Meléjet Majashebet {Dejiyá}

 

No obstante, si bien la excepción de “Mitäsek” funciona y tiene auge en el tema del Cuidado del Shabbat, no así será para otros temas, tal y como lo enseña el Talmud (Keritut, 19:2): “dijo Rab Najmán, en nombre de Shemuel que un Mitäsek (alguien que, por un error inadvertido incurrió), en (consumo de) Sebos (así como cualquier otro tema de Cashrut)  o (incurrió en) Promiscuidad, está penado por la Ley, debido a que proveen de provecho; pero, en el tema de Shabbat no es así (ya que las acciones prohibidas son determinadas) por (la Torá bajo consideración de) Meléjet Majashebet (Trabajos que se hacen con el pensamiento, consideración halájica ("Bemajashabá") y de la manera específica tal y como se hacía para lograr la activación del Mishcán -Tabernáculo Sagrado)”.

מר רב נחמן אמר שמואל מתעסק בחלבים ועריות חייב שכן נהנה מתעסק בשבת פטור מלאכת מחשבת אסרה תורה

Además, ni el el RAMBA”M ni Shulján Äruj aludieron al concepto de Mitäsek, sino, por lo contrario, se inclinaron más por la revisión de frutas y vegetales antes de proceder a ingerirlos.

 

 

Apoyo 4 para Permitir

Herramientas de revisión

 

En una Publicación de Torá, fue dicho en nombre del Rab Yosef Elyáshib, que, en una ocasión, le preguntaron sobre si había que revisar la lechuga con lupa con una exhaustiva observación, y dijo que no… Y especificó diciendo que se revisa sólo lo que esté a la vista y retirará los Tolaïm que halle; y todo lo que sería posible captar y/o revisar dependiendo –más de lo habitual- sólo de a través de un amplificador y/o de otras fórmulas de tan alta exigencia de búsqueda en cada hoja de lechuga para descubrir si hay o no gusanos, se considerarán anulados por efecto de la regla de Anulaciones en mezclas, según la Torá, aunque los Sabios hicieron un vallado y lo prohibieron por ser que los Tolaïm fueron catalogados por los Sabios como “Beriyá” (una criatura), y la regla es que una Beriyá no se anula, aunque esté mezclada en mil sustratos permitidos.


Análogamente ocurrió, en una noche de Shabbat, un suceso en el que una persona ingirió una copa servida a partir de una botella de vino. Esa noche no habían tenido luz suficiente (tuvieron que pasar la noche a la luz de las velas) y no pudieron darse cuenta de que el vino de la botella tenía numerosos insectos y/o gusanos adentro. Al día siguiente, al darse cuenta esta persona, fue a consultar al Rab Yosef Elyáshib sobre si habría de hacer Teshubá por ello, pues se presume que, al haber tomado de la misma botella -la noche anterior- ingirió el vino con Tolaïm adentro. Ante esto, reportó una Publicación de Torá que contestó el Rab Elyáshib que, al ser que no vio –por la noche- a los Tolaïm flotando en el vino, y considerando que -cuando no se pueden detectar los Tolaïm- la Torá los anula ante una mayoría permitida (en este caso, vino), entonces, dado que la ingesta fue “sin querer”, entonces, quedará absuelto del cargo por haber traspasado una advertencia de Rabanán.

 

¿Versión equívoca? {Kushiyá}

 

No obstante, en una publicación, la redacción incluyó un artículo en que alguien protestó, y dijo que es imposible que haya salido esta aseveración de la boca del Rab Elyáshib. Además, dice que el caso no está claro, pues, normalmente una persona sí se fija en el contenido de vino de la botella, y no se le esconde aunque sea frente a la escasa la luz de una vela…

 


Presunción lógica y elocuente {Dejiyá}

 

Aun así se podría tolerar la legitimidad de aquel artículo, alegando que normalmente un vino no suele tener nunca gusanos, por lo que es comprensible que el usuario no se haya preocupado por fijarse en su interior antes de consumirlo (y éste fue el caso reportado sobre lo que respondió Rab Elyáshib)…  Pero, si se hubiese tratado de algo que tiene un promedio de aparición, aunque sea modesta, de Tolaïm: habría de contar con una atención especial por parte del comensal previo a su consumo; y éste no fue el caso que respondió Rab Elyashib.

 

Apoyo 5 para Permitir

Maíz… Según el lugar

 

El Rab Moshé Vaye, autoridad rabínica y dedicado muy especialmente al tema de los Tolaïm, sostiene que es prohibido comer maíz o mazorca entera. Y explica que suelen tener gusanos que se albergan debajo de la hoja verde, con una tendencia a incrustarse entre cada grano y grano de maíz, en especial, cuando estos seres detectan que están a punto de ponerse al descubierto, como por ejemplo, al deshojarlas. Por consiguiente, si, por ejemplo, alguien hirviera una mazorca adentro de un caldo o sopa, esta sopa podría muy fácilmente contar riesgosamente con la presencia de gusanos.


Pero, no todos los lugares cuentan con este espécimen de mazorca… Por ejemplo, en cierta región de Sur América no ocurre el mismo fenómeno reportado recientemente. Y se pudo constatar que, en una muestra de cierta cantidad importante de maíces, no se encontraron gusanos incrustados o escondidos en medio de sus granos (eso no quita que sea posible encontrar uno, de vez en cuando, pero, no hasta el punto de prohibir consumir dicho maíz).

Aun así, su opinión se mantuvo y estuvo apoyada por un círculo respetable de autoridades rabínicas, quienes asintieron a ésta y a otras advertencias más, de la misma índole, como por ejemplo, no consumir fresas, debido a que suelen contener diminutos gusanos en sus alrededores, y se mantienen camuflados, con gran dificultad para ojearlos a simple vista.

 

Apoyo 6 para Permitir

Tamaño microscópico

 

Cabe señalar un problema más reportado por el Rab Vaye, y que consiste en que sea prohibido comer frutos que suelan contener, aunque sea gusanos de una dimensión tan reducida, que sólo una lupa o un microscopio podría detectarlos.

El Rab Moshé Feinstein (SHU”T Iguerot Moshé, Y.D. Jélek IV: Simán 2), por su parte, registró que equivocadamente dijeron, en su nombre, que él había dictaminado sobre la prohibición de comer frutos que contienen microscópicas criaturas… Y dijo que los gusanos prohibidos por la Torá y los Sabios no incluyen –en esta prohibición- a aquéllos que sólo puedan ser captados por una lupa o microscopio, sino únicamente por medio de la visión humana convencional.


En el libro Minjat Shelomó, escrito por el Rab Shelomó Zalman Aüerbach, su autor no prohíbe el consumo de frutos donde se haya descartado la presencia de gusanos que serían detectables por la visión humano convencional, y no requería revisión al microscopio, ni tampoco con lupa.

 

¿Escondidos u ocultos?

 

Tomando en cuenta lo dicho por el Rab Feinstein y el Minjat Shelomó entre otros, y, en base a que es permitido comer de un fruto que no contiene gusanos detectables a la vista humana, ¿acaso esto implica en que se vaya a permitir, comer frutos, hortalizas o vegetales que contengan gusanos que estén escondidos (en la práctica, no visibles), a pesar de tener un tamaño visible al ojo humano (si se descubriera o desacoplara su escondite quedarían a la vista humana)?

Tal y como se mencionó en medio de este documento, se podría alegar que el hecho de que esté recluido y oculto un Tolaät, eso no quiere decir que carezca de un tamaño o dimensión que, si se viera, sería detectable a la vista humana. Es decir, el permiso de comer un fruto que contiene criaturas diminutas no detectables al ojo humano, no incluye aquellas que sólo por haberse escondido impidan ser vistas, sino únicamente su dimensión microscópica.

 

Apoyo 7 para Permitir {El Muestreo}


 Hay una fórmula que algunos han usado para permitir, entre algunas autoridades rabínicas del Norte de América, y que consiste en revisar sólo un ejemplar (muestra) por cada especie de alimento que se desea determinar si se permitiría comer sin revisar. Si el ejemplar no tiene gusano (ni Tolaät) alguno, entonces, se presume que no hay en el resto de la muestra, y eventualmente en toda esa especie.

No obstante, esta fórmula tiene sus limitaciones, como por ejemplo, una misma cosecha, un mismo campo, cuando la revisión se hizo en partes del fruto en las que se encuentran los gusanos (cuando aparecen). Siendo así, realizar y confiar en este muestreo no es algo que pueda funcionar fielmente en todas partes del mundo…, pues podría ocurrir que el evaluador tenga que considerar además una diferencia marcada entre los campos de ese país, sus cosechas, clima, y tomar en cuenta regiones que no sean aptas para evaluar en forma fija, debido a lo irregular del suelo, crecimiento, desarrollo, higiene, y cuidado de sus plantíos.

 


Resumen de la Primera Parte


Hay dos tipos de especies de Tolaïm que nacen adentro de los frutos o vegetales

a)       Aquél que haya nacido adentro de un fruto y que nunca se separó (salió) de éste, será permitido consumirlo

b)       Aquél que haya nacido adentro de un fruto y que ciertamente se separó (salió) de éste, aunque haya vuelto, será prohibido consumirlo (con más razón si no había nacido adentro de dicho fruto).

 

Todo fruto que se agusane habitualmente cuando todavía está conectado a la tierra, es prohibido para su consumo, hasta que sea revisado por adentro, por si acaso hay un gusano adentro.

En caso en que cualquier fruto haya perdurado doce meses después de haber sido arrancado, se permitirá consumirlo, debido a que es imposible que un gusano pueda sobrevivir adentro de un fruto por más de doce meses.

 

Según el Shulján Äruj (Y.D., Simán 100:1): “una criatura (entera), por ejemplo, una hormiga, no se anula siquiera frente a mil veces de su misma dimensión en alimentos permitidos”. Por consiguiente, por más que se mezcle con grandes cantidades de otros sustratos permitidos, no se permitirá.

 

Hasta ahora, han presentado diferentes factores y pruebas a favor y en contra que proporcionan bases que serán consideradas por la Segunda Parte de esta investigación, para saber si es posible hallar algún o algunos tipos frutos sobre los que no sea necesario revisarlos antes de ingerirlos…

 

·                  Mishkenot Yaäcob sostiene que si un tipo de fruto tiene un promedio -de hallazgo de un gusano- igual o menor a un 10%, se podrá permitir comer dicho tipo de fruto sin tener que revisar uno por uno. De lo contrario tendrá que revisarlo

·                  Existe una discusión sobre si un fruto que contiene un gusano tiene la capacidad de anular el efecto de la prohibición que dicho gusano provee, debido a que el fruto contiene mil veces más partes permitidas en relación a dicha prohibida criatura. El Shulján Äruj, por su parte, sostiene que los Sabios decretaron que nunca se anula.

·                  Algunas autoridades rabínicas se pronunciaron diciendo que un gusano que haya nacido adentro de un fruto, aun estando prohibido dicho gusano, en el peor de los casos, no se considerará Beriyá (criatura completa), y, por lo tanto, según todas las opiniones, debería permitirse dicho fruto para su consumo, sin necesidad de revisarlo antes. Pero hay quien discute…

·                  Según el Shibat Tziyón, dado lo despreciable que son estas criaturas, nunca habrá intención –por parte- del hombre convencional en comer un gusano, sino más bien, cuando se come un fruto, en caso de ingerirlos se consideraría colateralmente accidental (Mitäsek). Por otro lado, muchas autoridades rabínicas no estuvieron de acuerdo con la figura legal “Mitäsek” aplicada en temas diferentes al de Shabbat.

·                  Según cierta Publicación de Torá, la opinión de Rab Elyashib es que si una persona no puede ni pudo hallar Tolaïm -a través de la simple vista- en determinado fruto, entonces, si comió dicho fruto, no trasgredió. No sólo eso… Si esta persona se llegara a dar cuenta de que, en efecto, sí había gusanos en este fruto, según declaración, no tendría siquiera que hacer Teshubá por lo que hizo.

·                Según la gran mayoría de los Posekim, los gusanos candidatos a la prohibición son aquellos cuya existencia sea detectable por la vista humana. Por lo tanto, los microorganismos no estarán sujetos a esta advertencia de no comer gusanos… Muchos Posekim no están de acuerdo con la opinión de Rab Vaye, quien prohíbe toda una especie de ciertos frutos y/o vegetales, por el solo hecho de que se detecte o haya un promedio de presencia de Tolaïm, aunque sea sólo al microscopio, y no necesariamente a la vista humana.

·                  Autoridades Rabínicas, en el Norte de América, han autorizado el consumo de frutas sin revisar, en el caso en que hayan hecho previamente un pequeño muestreo y descartar la existencia de gusanos en la muestra. Pero, este sistema de muestreo está limitado a una región, y condiciones del suelo y clima muy particular, lo que hace que no se pueda concluir un permiso similar para otras regiones del mundo.

 

Continúa en lapróxima Edición Parte II

 

 

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