Pésaj... La Linterna para Bedikat Jametz


 

Introducción


   Es conocida la Mitzvá de hacer Bedikat Jametz en la víspera de Pésaj, la cual debe ser cumplida a través de la proyección de la luz de una vela encendida, en la noche del 14 de Nisán de todos los años. En las últimas décadas existió y sigue existiendo un tipo de lámpara portable que contiene una bombilla muy pequeña, denominada linterna. La comodidad y destreza que se obtiene con una linterna tiene un efecto acertado a la hora en que hay que ubicarse o buscar objetos en la oscuridad (proporcionando aun mayor seguridad), pues apunta directa y rápidamente hacia donde uno desea buscar. Por otro lado, es sabido que la Ley rechaza el uso de mecanismos lumínicos tales como velas de aceite y antorchas, debido a diferentes causas… ¿Acaso la Ley sí toleraría el uso de linternas como sustitutas de velas? ¿Vale la pena usar una linterna para buscar el Jametz? ¿Es lo correcto o mejor seguir usando únicamente las velas de cera, como siempre?

 

Pregunta

 

¿Es válida la Mitzvá de Bedikat Jametz cuando se haga por medio de una linterna de bombillo?

 

Limitaciones

 

La presente investigación se ocupará únicamente sobre si es válido y correcto hacer Bedikat Jametz alumbrando la búsqueda con una linterna de bombillo tradicional (bombilla), a lo cual se limitará la conclusión a la que se llegue. Se exceptúa de esta investigación cualquier otro tipo de sistema de iluminación. En particular, esta investigación “no” documentará lo referente a las linternas que iluminen con el sistema L.E.D. (Light Emitting Diode), ni tampoco el de tipo halógeno.



Argumento

 

Luz de la vela

 

Está escrito en la Mishná del Talmud (Pesajim, 2:1): “Or Learbaä Äsar (en la noche del catorce de Nisán), se revisa el Jametz (se investiga sobre la presencia de Jametz) a la luz de la vela”. De esta Guemará (Pesajim, 7:2), se puede deducir que otro sistema de iluminación no sería el requerido por los Sabios para el cumplimiento de este precepto. 

Explica Rab Jisdá que el motivo de que haya sido requerida una vela (y no otros sistemas de iluminación) es resultado de un puente analítico (Guezerá Shavá): “estudiamos de ‘Metziä’ (encuentro) a ‘Metziä’, de ‘Metziä’ a ‘Jipús’ (búsqueda), de ‘Jipús’ a ‘Jipús’, de ‘Jipús’ a ‘Nerot’, de ‘Nerot a Ner’”. Es decir, se aprende, por la ley de transitividad y Guezerá Shavá (puente analítico), que la búsqueda y revisión de la existencia de Jametz se debe concretar exclusivamente a través de una vela

Y dijo una Baraitá, en nombre de Rabí Yishmaël, que -para recordar esto- la persona tendrá en cuenta un versículo (Shemot, Pérek 12) “siete días levadura no debe ser encontrada”, y, a través de unos versículos que se concatenan analíticamente con este, se obtiene que el objetivo de lograr que no se encuentre Jametz en la propiedad de la persona debe ser concretado por medio de una vela.

 

Antorcha

 

Sigue diciendo el Talmud (Loc.Cit., 7.2&8.1) que no se verificará la existencia de Jametz a la luz del sol, ni a la luz de la luna, ni tampoco a la luz de una antorcha, sino a la luz de una vela, debido que la luz de la vela es más bonita (adecuada) para la revisión.

A modo de reflexión, a pesar que la lógica humana pueda estar a favor de que la búsqueda sea más favorable en el día y no en la noche, y que la luz del sol aparente ser más adecuada que la luz de una vela, el Talmud viene a enseñarnos que, según lo indicado por la Torá y los Sabios, no es necesariamente así, sino que la luz de la vela es la correcta para la revisión del Jametz, por encima de los rayos del sol, el reflejo de la luna o la iluminación de una antorcha.

 

Naturaleza de la Mitzvá

 

El RA”N (Al Ppio. del Maséjet Pesajim) dice que revisar a la luz de la vela es una norma Mide_Oraitá. Por consiguiente, según el RA”N, no cabría, en forma clara, la posibilidad de cumplir con esta ley de la Torá de revisar la existencia de Jametz, de no ser con la luz de una vela. 

Por otro lado, RASH”I y otros Rishonim sostienen que esta ley (de buscar justamente con una vela) no es Mide_Oraitá, sino Mide_Rabanán (una exigencia de los Sabios), y los Sabios se valieron de los versículos expuestos por el Talmud como un apoyo a su decreto (Asmajtá). Según este bloque de opinión, si bien habría una inclinación fundamental para hacer la Mitzvá con una vela encendida, eso quizá no sería suficiente para censurar el uso de otros mecanismos lumínicos, en determinados casos, para cumplir este objetivo.

 

¿Dónde está el fuego?

 

Una vez aclarada la naturaleza de lo imperante que podría ser el uso de una vela para la Mitzvá de buscar el Jametz, se procederá a determinar si la energía lumínica que se genera en una bombilla se constituye en un segmento equivalente al fuego o no. Sobre este asunto, ya esta investigación ha sido adelantada y publicada en diferentes números de Vaibárej David {[Núm. 40, 5767]&[Núm. 82, 5769], entre otros}, arrojando, entre sus resultados, que la luz eléctrica es considerada por la gran mayoría de las autoridades rabínicas competentes, como fuego propiamente dicho (asimismo, los especialistas en luz eléctrica acceden a que así es el resultado de lo que pasa por el filamento, cuyo fuego no se expande debido a la restricción en el paso de oxígeno a la cámara donde se ubica dicho encendido).


Siendo así, quedaría por determinar si este fuego que emana del filamento de una bombilla podría ser considerada como una fuente lumínica autorizada por la Ley, para la búsqueda del Jametz; y si así fuera, probablemente la linterna sería una opción correcta para dicho fin. Ejemplo viviente de esto lo llevó a la práctica quien fuera el Rabino Principal de Vilna, Rab Jayim Ozer Grozensky, autor del libro SHU"T Ajiëzer, antes de la mitad del siglo 20, cuando se valía de una bombilla eléctrica para la bendición de Meoré Haesh (iluminarias de fuego) de la Habdalá que se dice los sábados por la noche (la Halajá le Maäsé, es que, en el tema de Habdalá, no se usa por el motivo de que tiene un protector de vidrio que interfiere con el objetivo de esa Mitzvá). Ya que, para la búsqueda del Jametz no habría ningún obstáculo producto de la existencia de un protector de vidrio –como el que tienen todas las linternas y bombillas- ¿por qué no autorizar el uso de una linterna para Bedikat Jametz?

 

Piedra lumínica

 

Ante esta hipótesis, bien se podría enfrentar la posición del MAHARSHA”G (SHU”T MAHARSHA”G, Jélek II, Cap. 107), quien ha afirmado que la luz eléctrica se compara a la luz que emana de una piedra preciosa (“Yahalom”=diamante) que, por cierto, fue usada en el arca del Nóaj, para iluminarla de noche.

No obstante, se podría alegar ante esta consideración, que la luz que emane de una piedra no proviene –al parecer- del fuego sino de reflejos lumínicos recluidos no impulsados por el fuego, a diferencia de la luz de una linterna de bombilla que sí es emanada directamente por el fuego que se produce en su filamento.

 

¿Linterna a qué se compara?

 

Pero, aun considerando que un bombillo genera su luz a partir del fuego, faltaría por compararla con la vela, en cuanto a la forma cómo se mantiene encendido su fuego… ¿A través de un material similar al de una mecha (que emana una llama) o al de un carbón ardiendo (que tiene el fuego recluido en su interior)?



En el caso en que fuera como una mecha que emana una llama, sería comparable a una vela, pero, de lo contrario, no. Al observar bien lo que ocurre en el interior de una bombilla, específicamente en su filamento metálico cuando está encendido, se presenta un diferencial iónico que hace que este metal (ej. wolframio) se resista un poco en transmitir la electricidad que por allí se haga pasar, resultando en una acumulación de carga considerable de electricidad, poniéndose de manifiesto una incandescencia en todo el cuerpo de este metal…  

Imagen relacionada

Por consiguiente, le corresponderá -al funcionamiento de una linterna o bombilla- ser comparada con lo que ocurra con un carbón ardiente (el Talmud reconoce la existencia de materiales metálicos que se comportan como el carbón, denominados Gajelet Shel Matéjet); y, si es así, no se podrá equivaler a una vela, cuya iluminación no ocurre por incandescencia sino por la quema (por ejemplo, de una mecha) y emanación de la correspondiente llama. Y así es la consideración del SHU”T MAHARSHA”G, cuyo autor sostiene que una linterna o bombilla no es equivalente a una vela, debido a que carece de mecha. Y así lo recopiló el Yabiä Ómer (Jélek IV, Simán 40), quien, si bien argumentó frente al comentario anterior del MAHARSHA”G cuando comparaba una bombilla con un diamante, por otro lado, pareciera que sí lo apoyó –al no pronunciarse en contra de- la comparación que hiciera de la bombilla con el carbón incandescente y la disparidad con una vela.

 

¿Por qué la antorcha no?

Imagen relacionada 

El Talmud (Maséjet Pesajim, 8:1) se cuestionó el por qué no aceptar hacer Bedikat Jametz con una antorcha (cuando aparentemente una antorcha alumbraría mejor que una vela)…  A lo que respondió con cuatro explicaciones:

-Rab Najman Bar Yitzjak explica que una vela tiene la capacidad de llegar a iluminar, en detalle, adentro o a través de un agujero o grieta de una superficie, mientras que una antorcha no con tanta precisión, debido a la distancia que tiene que guardar con respecto a la superficie de búsqueda.

- Rab Zebid explica que el motivo es que la llama de la vela permite tener un campo mayor de visión al ser que su llama no interfiere tanto en la observación de quien la manipula, mientras que la antorcha “alumbra más hacia atrás que hacia adelante” menoscabando el enfoque del objetivo al que se desea iluminar.

- Rab Papá dice que una antorcha da miedo a quien la usa, quitándole la confianza, y, por ende, la concentración de quien pretende encontrar el Jametz; pero, una inofensiva vela no da miedo y, por ende, provee de la confianza y concentración necesarias en el objetivo de revisar el Jametz.

-  Rabena explicó que la vela tiene una iluminación constante y estable, mientras que el fuego de una antorcha tiene una iluminación variable e inestable en el tamaño y dirección de la flama.


El Shulján Äruj (433:2) dictaminó que no se revisa con una antorcha para el cumplimiento de la Mitzvá de Bedikat Jametz...


 

Circuito de filamentos

 

A través el libro Beer Moshé (Jélek VI, Kuntrés Electric, Página 244, Inciso 23), dijo su autor que la luz eléctrica se parece a una antorcha, debido a la cantidad de hilos o filamentos, lo que lo hace ser comparable a una antorcha.


Pero, aun suponiendo que fuese así (que la linterna se parece a una antorcha), habría que analizar si una linterna posee, al menos una de las propiedades de una antorcha que la hacen inválida como herramienta de la Bedikat Jametz. En el caso en que la linterna no coincida con dichas características, por más que se parezca en la forma, podría no serlo en su fondo halájico en relación a este tema, y podría haber la posibilidad de autorizar y validar su uso para Bedikat Jametz.  Y así es la opinión del Beer Moshé.

 

Clasificando la Linterna

 

¿Una linterna califica entre las características que invalidan a una antorcha para Bedikat Jametz? A continuación se hará un análisis cotejando las propiedades de una linterna en función de dichas características:

Si bien, en lo que respecta a una antorcha, ésta no abarca bien la búsqueda (del Jametz) entre las grietas y orificios de una superficie por el miedo a que (aproximando la antorcha) se queme o dañe con su flama, por el contrario, la linterna no tiene este riesgo… y, por lo tanto, sí podrá ser aproximada y alumbrar con precisión hasta las grietas y orificios de las superficies que requieran revisión por Ley. Incluso se podría decir que el nivel de miedo a que dañe algo es mucho menor en una linterna que en unan vela.

En cuanto a que la antorcha “alumbra más hacia atrás que hacia adelante” menoscabando el enfoque del objetivo al que se desea iluminar, vale reconocer que esto no sucede con la linterna debido a que su tamaño, portabilidad y manejo permiten tener un campo visual mucho más amplio que el de una antorcha. Y hasta se podría afirmar que una linterna ofrezca un mayor campo visual que el que puede ofrecer una vela.

Si bien una antorcha inspira temor para quien la porta, quitándole la confianza y  concentración para el objetivo de encontrar el Jametz, no obstante, esto no sucede con una inofensiva linterna, la cual no inspira miedo alguno, provee de la confianza y concentración necesarias para la revisión del Jametz. No sólo eso… Una linterna tiene menor riesgo -para la persona- que el uso de una vela, y, por lo tanto, inspira una mayor confianza y efectividad en lo que se esta haciendo.

Definitivamente una linterna ilumina constante y establemente el objeto o zona a la que apunta, mientras que el fuego de una antorcha tiene una iluminación variable e inestable en el tamaño y dirección de la flama. La estabilidad de una linterna es incluso mayor que la de una vela.

Por consiguiente, por más que se quiera decir que una linterna se parece a una antorcha, habrá que admitir que no coincide con ninguna de las propiedades que la invalidarían para Bedikat Jametz, lo que implica que sí pudiera ser un buen instrumento de búsqueda y válido para la Halajá, y, con más razón, cuando se trata de un instrumento que superaría a una vela, desde estos cuatro puntos de vista.

 

¿Cuál es la definición de “antorcha”, según la Halajá?

 

Shejitá, Habdalá & Janucá…

 

La Halajá se refiere a una figura denominada “antorcha” en varios de sus capítulos… Por ejemplo, está escrito que la persona sí tiene permitido hacer Shejitá a horas nocturnas…, pero, no podrá hacerla a la luz de la vela sino a la luz de una antorcha, para que se pueda ver bien lo que se está haciendo.


Otra área de la Halajá refiere a la “Abuká” (antorcha) como requisito para la bendición de Meoré Haesh, y refiere su uso como prioritario al de una vela.


Pero, por otro lado, existen otros ámbitos halájicos en los que una antorcha no es la prioridad o está vetada, como es el caso de las velas de Janucá, cuyo requisito es exclusivamente velas, por lo que el uso de una antorcha invalida esta Mitzvá. Asimismo, ocurre con la vela de Shabbat, sobre la que el Shulján Äruj dictaminó que es inválida para esta Mitzvá. Y, en el tema mismo de la Bedikat Jametz, la Ley es determinante invalidando la antorcha como fuente lumínica de su revisión.

 

Anclaje de los filamentos

 

Dado que esta figura halájica es tan referida por la Ley, se hace fundamental investigar exactamente qué es una “antorcha” y qué no es una antorcha.

Para ello, será necesario remitirse a Maséjet Berajot (Pérek 8), la cual se refiere a la “Abuká” para Habdalá. Una Abuká es como una vela, pero, en vez de contener una fimia o mecha incrustada, flotando o conectada al combustible, tiene varias mechas conectadas a un combustible independiente (para cada una), y están muy cercanas unas con otras, conformando así a la antorcha. Según esta definición, si varios hilos están incrustados, compartiendo el mismo combustible, no se considerará una antorcha sino una vela de varias mechas o hilos. Así como una mecha está conformada de varios hilos redoblados unidos y conectados a un combustible, y tiene la apariencia indiscutible de vela, asimismo se consideraría vela a cualquier conjunto de hilos que, aunque no estuvieran tan juntos, compartan el mismo combustible.

Siguiendo esta línea de explicación, una vela no sería considerada como tal según la Halajá si estuviera conformada por dos mechas o más, y la trayectoria de, al menos, dos de sus mechas estuviesen envueltas de un combustible individual independiente de sus homólogas, y se mantuvieran muy cercanas unas con otras. Según la opinión del Rab Moshé Shtern (autor del Beer Moshé), si estas mechas -aun rodeadas, cada una, de combustible individual e independientemente uno de otro- se llegaran a unir en sus terminales o zona de la llama (por ejemplo, cuando previamente se les hiciera un rebobinado o un nudo que uniera los terminales de esas mechas, antes de encenderla), aun así, sería como una vela y no como una antorcha.



Pero, otros Sabios no están de acuerdo, y sostienen que seguirá siendo antorcha aunque se unan sus mechas en la zona de la llama o flama.

 

 

¿Filamento o Filamentos?

¿Base común o con disparidad?

 

De cualquier manera, considerando las características descritas sobre lo qué es una Abuká, se podría considerar que una bombilla se le parezca. Una bombilla contiene un hilo metálico -que podría ser considerado como una fimia, que entra por un lado de la bombilla, se conecta con un filamento más resistente donde se produce la incandescencia (con propiedades de fuego recluidas allí), de dónde continúa la carga eléctrica a través de un hilo metálico similar al primero, con una trayectoria dirigida hacia el lado contrario de su homóloga. ¿Este pequeño circuito se considera que aborda la conjunción e intersección de dos hilos o se considera solamente como uno solo con trayectoria elíptica? Por un lado, se podría decir, según las bases de lo qué es una antorcha y lo que es un vela indicadas por el Beer Moshé, que este circuito muy bien podría ser considerado de un solo hilo debido a que une sus hilos en un mismo terminal en común (por donde arde y encandece), es decir como una vela.


Pero, por otro lado, y según otro punto de vista, se podría considerar que ambos hilos están insertados en dos áreas totalmente separadas aparentemente independientes, lo que lo alejaría del concepto de vela para acercarlo a un parecido mucho mayor a las propiedades de una antorcha, cuya características principal es que sus mechas estén enclaustradas adentro de dos cámaras diferentes tanto en su función como en el espacio que ocupan, por cierto, en un espacio nada común a ambos hilos.


 

Abundancia de luz

 

Resultado de imagen para velas de havdala

Debido a que, desde el punto de vista de la formación de su circuito, no habría una decisión determinante para considerar a una linterna o bombilla como una vela, se procederá a analizar el punto de vista funcional y de resultado. 

Bajo este perfil, se podría calificar a una bombilla -que une a sus hilos metálicos para su encendido- halájicamente como una antorcha. Y, de hecho, esta consideración permitiría el uso de la luz eléctrica (de bombilla) para hacer Shejitá, debido a que es considerada como Abuká; pero, según el concepto del SHU”T Beer Moshé sobre qué es una Abuká y qué es una vela, la bombilla se consideraría una vela, y, por lo tanto, no sería apropiada como iluminación autorizada en el caso de una Shejitá nocturna… 

El Talmud ha expresado que la luz que emana de una Abuká se caracteriza por ser extremadamente abundante. Si es así, se podría alegar que, cuando se unan dos o más mechas que parten de puntos diferentes del aparato de iluminación, la iluminación suele ser de mayor magnitud en proporción a las uniones de mechas en dicho terminal; y, si es así, quizá haya que inferir que, más bien, un aparato con estas características sea calificado como una antorcha y no como (ha dicho el SHU”T Beer Moshé) una vela. 

 (N.E. En el caso de una bombilla, la conexión terminal o superior de sus hilos, a través del filamento metálico (ej. wolframio) es justamente la que provoca que exista luz, pues si no se unieran, no ardería nunca, y, por consiguiente, no iluminaría. Además, es posible alegar que no son ambos hilos de una bombilla los que llevan la carga al wolframio, sino que la carga viaja desde el hilo de entrada, pasa concentradamente por el wolframio –el cual arde hasta encandecer- y sigue la carga su trayectoria a través del segundo hilo metálico como una especie de desecho que viaja desde y hacia la tierra. En otras palabras, se considera este como un solo hilo metálico que pasa por una gran cámara llamada iodos (ánodo y cátodo) por donde pasa la electricidad y produce la luz de la bombilla o linterna. Esta característica se parece a la de una vela, incluso según la opinión que contradiría al SHU”T Beer Moshé.)

 

Protector trasparente


Imagen relacionada

Suponiendo superados todos los obstáculos para autorizar la luz de una bombilla o linterna como una luz válida, todavía habría quedado un punto más para solventar… Se trata del vidrio (o protector trasparente) que cubre al bombillo, y, con más razón el vidrio protector de una linterna… ¿Este vidrio es un factor de interferencia entre la luz que emana dicho aparato y el objeto de revisión del Jametz? Para abordar este tema, habrá que remitirse a un caso especial, sobre el que habla la Halajá. Se trata de la revisión del Jametz en el caso en que una persona no pudo revisar en 13 de Nisán en la noche, sino en la mañana del 14. En este caso, si ocurriera que una ventana da directamente a un área de un cuarto de la casa, es permitido basarse en la entrada de los rayos solares que pasan por allí para la búsqueda válida.

Pero, el Maguén Abraham (Simán 433, S.K. 4) sostiene que si la ventana llegara a tener vidrio, no sería válido para Bedikat Jametz, pues el vidrio sería una interrupción entre la fuente de luz y el objetivo de búsqueda.

 

Vidrio es como si nada

 

El Rab Öbadía Yosef ante lo dicho por el Maguén Abraham, recuerda al Talmud (Berajot, 25:2), el cual dice que es prohibido recitar Keriat Shemä delante de una Ërvá (un área del cuerpo humano desnuda considerada -a la vista- sin pudor, según la Halajá), por ejemplo, hay una mujer vestida sin pudor presente en el mismo lugar donde una persona pretende recitar la Shemä. 

No solo eso... Aun habiendo una pared transparente (por ejemplo, de vidrio) entre uno y otro, seguiría siendo prohibido recitarla. Por consiguiente, el mandamiento de “no ver asuntos de desnudez”, según los Sabios, no se interrumpe por el hecho de que haya incluso una pared trasparente o de vidrio, y, por lo tanto, debería ser igual para validar el uso de una vidrio que se interponga entre la fuente de luz válida para la Mitzvá de Bedikat Jametz y el área de su búsqueda.

 

Visión & Pensamiento

 

No obstante, se podría alegar que, si bien es cierto que el vidrio no se considera interferencia entre la Ërvá y la persona que recita la Shemä, no necesariamente debe ser así en otros temas… En el tema de Ërvá, hay un elemento que se suma que no está presente en otros temas, y que hace que el vidrio no sea considerado como un separador o Mejitzá: el impulso humano genera y aporta pensamientos e imaginaciones resultantes en presencia de la desnudez, y esto no es algo que el vidrio pueda impedir por medio de su obstáculo; pero, en el tema de Bedikat Jametz, no hay un aporte de luz por parte del pensamiento o de la visión de la persona que intensifique lo que el cuerpo del vidrio obstaculiza, y, por ello, quizá el vidrio si sea un obstáculo halájico para validar el efecto de la luz que llega a su destino (probablemente dado que el vidrio menoscaba la nitidez e intensidad con la que se proyecta). El propio Rab Öbadía Yosef ha reconocido que, en el tema de Habdalá, si hubiese una vela  cubierta con una cúpula de vidrio, se debería retirar dicha cúpula para permitir apreciar la luz de la Habdalá sin obstáculos. De cualquier manera, incluso para los que consideren que es válido el uso de aparatos lumínicos para Bedikat Jametz, admiten que no es lo ideal, y se debería usar la vela tradicional (por ejemplo, la vela unitaria de cera o parafina).

 

Honor sin fronteras

 

En el libro SHU”T Halajot Ketanot (Jélek I, Simán 274) sostiene que si hay un anciano Yehudí pasando por la calle, y hubiese una pared transparente separándolo de una persona, esta última deberá pararse, debido a que se considera que lo vio, a pesar de la interferencia. Si es así, quizá sería análogo para el tema de Bedikat Jametz, y permitir revisar a pesar de que un vidrio interfiera entre la luz y la superficie de búsqueda.

En este caso, se podría alegar que tampoco sea una prueba contundente para considerar que, en el tema de Bedikat Jametz sea considerado igualmente como válido, debido a que, en el tema reportado por el Halajot Ketanot, se busca otorgar honor al anciano que está pasando, y esto no depende de si hay o no distorsión en la imagen que se está viendo, sino en que la persona pueda lograr honrarlo sin menoscabo, lo cual se logra con la misma medida independientemente la nitidez de la trasparencia de dicha pared. Pero, en el caso de la Bediká, la nitidez tiene participación activa en la precisión de la búsqueda del Jametz.

Quizá se podría decir que dependerá de qué tema se esté dilucidando, para concluir si una pared de vidrio o un protector de vidrio es válido para las Mitzvot o no. Por ejemplo, una persona que tapa el pan en el Kidush de Shabbat con un mantel trasparente… Desde el punto de vista de la opinión que sostiene que es por vergüenza, sostendrá que no es válido dicha cobertura y no cumple su función. Pero, desde otros puntos de vista del por qué tapar el pan, sí tendría funcionalidad este manto trasparente.

 

Conclusión

 

Es Mitzvá revisar si hay Jametz por medio de la luz que emana de una vela.

En cuanto a si es válido el uso de una linterna para Bedikat Jametz, no es tan sencillo considerarla al mismo nivel del uso de una vela -a pesar de su indiscutible mayor practicidad- debido a que hay duda sobre si se parece al caso de los carbones incandescentes o a la sistema de luz de una vela, sobre si se parece a una antorcha o a una vela, sobre si el vidrio que protege a la bombilla y a la linterna son interferencia o no para la irradiación de su luz.

Por consiguiente, al menos, al iniciar la Mitzvá de Revisar el Jametz (Bedikat Jametz), se deberá hacer (comenzar) con una vela tradicional (la vela de parafina o cera), al menos hasta que revise un área determinada de su búsqueda. A continuación, podrá proseguir, si lo desea, usando una Linterna hasta concluir dicha Mitzvá. (Muy importante- Atención: Vale recordar que la linterna sobre la que aquí se está disertando, es la linterna de bombilla y no la linterna de LED).

 Y si la persona desea prescindir de la Linterna, y hacer toda la Bedikat Jametz sólo con la Vela tradicional (vela de cera o parafina) será digno merecedor de Bendición.

Subpáginas (1): PDF