Bendición de Netilat Yadayim... ¿Cuándo?




¿Cuándo exactamente recitar la Berajá de “Netilat Yadayim”?


Introducción


    Cuando una persona va a hacer una Mitzvá, comerá un alimento, olerá un perfume, oirá cierto sonido, o si se trata de algún elemento específico que verá, existen reglas para conocer si es o no obligatorio –para la persona- bendecir, el cómo, dónde y cuándo bendecir.

  En esta oportunidad, la investigación  se concentrará en el “cuándo” bendecir, específicamente en el tema de Netilat Yadayim, Mitzvá que consiste en realizar un lavado de las manos derecha e izquierda (varias veces, en cada mano, usando el recipiente adecuado halájicamente), ya sea la Netilá que se hace por la mañana, al levantarse, como la que se hace cada vez que vaya a empezar a comer pan.

La gran mayoría de las veces en que se dice una Bendición, en general, se puede notar que las personas la pronuncian antes de comenzar a hacer aquello por lo cual bendice. De hecho, los Sabios han enseñado –a través del Talmud- que las bendiciones se recitan antes de comenzar aquello por lo cual se bendice (con excepción de bendiciones de agradecimiento posterior al consumo alimenticio).

En base a esto, la interrogante será si también, por hacer la Mitzvá de Netilat Yadayim, la persona debería bendecir previamente, antes de empezar a verter sus aguas en sus manos, si es permitido dilatar el comienzo de esta bendición hasta que termine de lavarse, o no.


Preguntas


En qué momento se pronuncia la bendición de Netilat Yadayim… ¿Antes del lavado? ¿En el ínterin? ¿Después de lavado? ¿Antes del secado?

 

Limitación-Advertencia

 

La conclusión sólo apuntará al tema de Netilat Yadayim y no deberá ser tomado, como base, para concluir el dictamen de alguna otra ley sobre otro tema.

 

Argumentos

 

Justo antes

 

En Maséjet Pesajim (7:2), está escrito que dijo Rabí Yehudá, en nombre de Shemuel, que todas las Mitzvot deben ser bendecidas “Öber La_Äsiyatán” (literalmente ‘adelantado a su hecho’, equivalente a  ‘previo a la concreción del acto’).

דאמר רב יהודה אמר שמואל כל המצות מברך עליהן עובר לעשייתן

Es decir, se pronuncia la bendición de una Mitzvá previamente a la realización de esta misma. Por ejemplo, si va a encender la vela de Janucá, dirá antes Baruj… Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Lehadlik Ner Shel Janucá; o si se va a poner los Tefilín, antes de ponérselos, dirá Baruj… Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Lehaníaj Tefilín. Y así con muchas otras Mitzvot.

Pero, no solamente se aprende -de este inciso talmúdico- que se debe pronunciar previamente la bendición, sino que esta pronunciación no debe ser adelantada con  demasiada antelación, sino justamente antes de realizar la Mitzvá. Por ejemplo, si una persona va a bendecir por la puesta de un Talit, pero, todavía no lo ha sacado de su estuche o bolso, deberá aguardar hasta el momento en que tenga el Talit en la mano, listo para la Ätifá (cubrirse y vestirlo inmediatamente). Y así con todas las Mitzvot.

El Talmud reportó el origen del término “Öber La_Äsiyatán”, haciéndolo corresponder a versículos de la Biblia (ver allí).

 

Sumergimiento en el Mikvé

 

El Talmud, dice, que no obstante, según Rab, hay excepciones  a la regla de Öber La_Äsiyatán. Una de éstas es la (a) “Mitzvá de Tebilá” (Por ejemplo, el Sumergimiento -en Aguas Puras o Mikvé- de una persona que se está Convirtiendo)… La explicación es que, antes de convertirse, no hay una Mitzvá u orden, para un gentil, de llevar a cabo una conversión… 

Todo el tiempo que no haya concretado su conversión no pertenece al Pueblo de Yisrael, y su bendición no obedecería a ningún mandato. Por ello, la bendición de la Tebilá, en este caso, se dice excepcionalmente después de haberse sumergido. Otra excepción reportada por Rab es (b) la bendición del Toque del Shofar, sobre el cual haya que bendecir después de asegurarse que el sonido sale, y la única forma de lograrlo es esperando a que se emita el primer sonido en forma correcta.

בי רב אמרי חוץ מן הטבילה ושופר בשלמא טבילה דאכתי גברא לא חזי אלא שופר מ"ט וכי תימא משום דילמא מיקלקלא תקיעה אי הכי אפילו שחיטה ומילה נמי 

Finalmente el Talmud decidió como la opinión de Rab Jisdá, quien dijo que solamente el caso (a) aplica como excepción a la regla de Öber La_Äsiyatán, de lo que se deduce que todos los demás casos, incluyendo el del Shofar debe ser bendecido antes de tocar. En otras palabras, todas las bendiciones que se digan por Mitzvot deben ser anteceder a su correspondiente Mitzvá excepto por la Mitzvá de Tebilá para la Conversión.

אלא אמר רב חסדא חוץ מן הטבילה בלבד איתמר תניא נמי הכי טבל ועלה בעלייתו אומר ברוך אשר קדשנו במצותיו וצונו על הטבילה

 

Ser consecuente

 

Uno de los argumentos para el apoyo de esta decisión es que si la excepción (b) hubiese sido aceptada, entonces, también habría de aceptarse un cúmulo más de excepciones a la regla de Öber La_Äsiyatán. Por ejemplo, antes de hacer la Mitzvá de Shejitá, no se sabe con certeza si el degollamiento será válido o no, pues el matarife debe faenar el animal cumpliendo, en principio, con cinco requisitos -para que se considere válida la misma- a eximir únicamente durante el degollamiento y no antes: y, aun habiendo la probabilidad que, al menos un requerimiento no sea satisfecho y se invalide la Mitzvá, la bendición debe ser dicha antes (bajo riesgo de que la acción no sea válida). Otro ejemplo, lo representa la Mitzvá de Milá, cuya bendición -el Mohel- sí la recita antes, aun cuando exista la posibilidad de que éste no vaya a terminar cumpliendo cabalmente con los requisitos del precepto. Por consiguiente, los Sabios del Talmud concluyeron que también la bendición del Mitzvá de Shofar deba anteceder a la acción de tocar, aunque  no toque bien al principio (Jas Veshalom), y la única excepción a esta regla de Öber La_Äsiyatán será la Tebilá del Converso.

 

Extrapolación legal

 

Los Tosafot encontraron que aparentemente hay otra excepción a la regla de Öber La_Äsiyatán… Se trata de la Tebilat Nashim (el Sumergimiento que hace la mujer hebrea para purificarse). 

אומר ר"י דאין לגעור בנשים שמברכות אחר הטבילה כיון דאיכא טבילת גר דלא מצי לברך לא חילקו 

Los Tosafot concluyeron que, aunque no haya una razón particular o técnica para impedir que se diga previamente la bendición de la Mitzvá de Tebilá, aun así, tomando en cuenta la tendencia instintiva de la mujer para bendecir –por esto- después de sumergirse, los Sabios usaron un salvoconducto legal llamado “Lo Pelug” (“no hicieron diferencia”), lo cual significa que: tomando en cuenta que, por una Mitzvá de Sumergimiento del Converso, la Ley es que la bendición se haga después de haberse sumergido (y emergido), entonces, por una Mitzvá de funcionamiento similar –como la Tebilá de la Mujer – será idéntica esta determinación, y, de esta manera, las personas no se confundirán nunca en saber en qué caso sí y en cuál no se dice bendición posterior a un una Mitzvá del Sumergimiento de la Persona.


1era Opinión

Con antelación… siempre


Por otro lado, el libro Teshubot Hagueonim (Ed. Lick, Simán 91), el Shaäré Teshubá (Teshubot Hagueonim, Simán 196), y el texto del Or Zaruä (Jélek 1, Simán 73), en nombre del Séfer Hamiktzoot, registraron una Responsa de Rabenu Hai Gaón referente a este tema, y como se expondrá a continuación…

Le preguntaron a Rab Hai Gaón si la bendición de Netilat Yadayim se hace antes de la Mitzvá de Netilat Yadayim o después, ante lo que respondió que así vimos de nuestros Maestros (sobre este tema): “se bendice cuando el mayordomo vierte el agua (de Netilat Yadayim) en sus manos (de su patrón)… Y si se trata de una persona que no tiene mayordomo, entonces, la bendición habrá que pronunciarla justo cuando se empina para verter el agua (de Netilat Yadayim)”.

 

¿Recitando con pureza?

 

Continuó Rab Hai Gaón cuestionándose esta actitud de bendecir antes de lavarse las manos, alegando que la bendición de Netilat Yadayim ha de ser dicha en condiciones de pureza ideal, y, por lo tanto, partiendo de la base de que la persona no se encuentra en un grado de pureza mejor al que podría estar actualmente, sería conveniente pronunciar esta bendición después de que se haya llegado a la pureza proveída -por cierto-  por estas mismas aguas.



 Pero, por otro lado, acotó “¡Encontramos que está escrito textualmente que todas las bendiciones se pronuncian “Öber La_Äsiyatán” con excepción de la Tebilá!”. Y, si bien existe una excepción a esta regla representada por la Mitzvá de Tebilá, no se podrá deducir que otros preceptos también la sean, en especial, cuando la bendición por la Mitzvá de Tebilá sólo se retrasa (bendice después de haberse sumergido) para casos especiales de Conversión...,  y no para el resto de los casos en los que también haya un deber de hacer Tebilá, como por ejemplo, la Tebilá que hace una mujer para purificarse después del término de su período (Nidá): la mujer Nidá, aunque se encontrara en su grado de impureza, está autorizada halájicamente a decir bendiciones (aun) en su condición (como por ejemplo, Bendición por Separar la Jalá); por lo tanto, podrá esta mujer bendecir antes de Sumergirse en la Tebilá, así como se le permitiría bendecir previamente por la Mitzvá de Separar la Jalá.

 

Sólo una excepción, y ya

 

El Rabenu Jananel Bar Jushiel sostuvo como esta opinión, de que la Bendición por la Mitzvá de la Tebilá de para la Mujer (textualmente dijo “para el resto de las Obligaciones de hacer Tebilá” que no sean de Conversión) debe ser mencionada antes de llevar a cabo dicha Mitzvá

הלכתא אקב"ו על ביעור חמץ וכל המצות כולן מברך עליהן קודם עשייתן חוץ מן הטבילה בלבד כדתניא טבל ועלה בעלייתו אומר אקב"ו על הטבילה יש מי שאומר דבטבילה דגר בלבד הוא זה הדבר דתנן עלה וב"ה אמר הפורש מן הערלה כפורש מן הקבר אבל שאר חייבי טבילות מברכין ואחר כך טובלין 

Asimismo, el Majzor Vitri (Pag 591, Inciso 474) escrito por alumnos de RASH”I, el Séfer Hayashar (Ed. Shlesinger, Simán 406) cuya autoría fue adjudicada a Rabenu Tam, y el Séfer Haeshcol (Pag. 8) sostienen todos que la Bendición que se dice por la Mitzvá de Tebilá para la Mujer debe ser pronunciada antes de empez    arla, es decir, antes de llevar a cabo el Sumergimiento.

 

Netilat Yadayim

 

El RAMBA”M (Halajot Jametz Umatzá, 8:1&6), sobre el asunto del Lavado de las Manos que se hace antes de comer en la mesa del Séder de Pésaj, dictaminó que la Bendición de “Netilat Yadayim” (sobre el Precepto de Lavado de las Manos) se debe pronunciar antes de hacer dicha Mitzvá

ומברך בורא פרי הגפן; ואומר עליו קידוש היום, וזמן, ושותה.  ואחר כך מברך על נטילת ידיים, ונוטל ידיו.  ומביאין שולחן ערוך

Es decir, primero se pronuncia la Berajá “Äl Netilat Yadayim”, luego se vierte cada mano- las aguas de un recipiente autorizado para la Mitzvá de Netilat Yadayim, y posteriormente se seca las manos. Asimismo es la opinión de su hijo, Rabenu Abraham Ben Ha_RAMBA”M, registrada en sus Responsas (Teshubá # 83), a través de la cual dictaminó que primero se dice la bendición y luego toda la acción de Netilat Yadayim.

El RAMBA”M (Halajot Berajot, 6:2) dice que todo el que haga Netilat Yadayim, ya sea para comer (pan), para la Mitzvá de Leer la Shemä, o, para hacer la plegaria (de la mañana, por ejemplo), deberá previamente bendecir Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Äl Netilat Yadayim.


En los Jidushé Ha_RAMBA”N (Final de Maséjet Julín & Maséjet Berajot), está escrito que la Bendición de “Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Äl Netilat Yadayim” se dice antes de la Mitzvá.

El Rabenu David (Jidushim Äl Maséjet Pesajim, Pag. 47) dice que la Bendición de Netilat Yadayim se debe pronunciar antes de la Mitzvá.

 

2da Opinión - Los Tosafot & el ROS"H

Sanitario

 

Por otro lado, los Tosafot (Maséjet Pesajim, 7:2 D.H. “Äl”) dijo, en nombre del R”Y (Rabenu Yitzjak) que, en cuanto al Lavado de Netilat Yadayim que se hace por salir del “Bet Hakisé” (sanitario, después de haber hecho sus necesidades), no se consigue nunca una oportunidad para pronunciar su Berajá antes de lavarse, sino únicamente después (ya que, al salir de allí, no se encuentra en un estado óptimo de limpieza). 

וכן בנטילת ידים לא חילקו בין נטילה של אחר בית הכסא דלא מצי לברך קודם

Por consiguiente, enseñó el R”Y que, por ser que es así con uno de los motivos de Netilat Yadayim, los Sabios “no hicieron diferencia” en el resto de las Netilot (a pesar de que sí haya una oportunidad de bendecir antes). En otras palabras, todas las bendiciones de Netilat Yadayim deberán decirse al término del Lavado y no antes, para no hacer diferencia con el caso de la salida del baño.

 

Al pan, puro

 

Los Tosafot exponen otro argumento que favorezca al permiso de bendecir después del Lavado… Explicaron, en base a Maséjet Sotá (4:2), que una persona que haya comido con las manos lavadas (todavía con agua en las manos) sin habérselas secado, se le considerará como si hubiese comido un pan impuro

מיהו בנטילה יש טעם אחר לברך אחר נטילה קודם ניגוב כדאמרינן(סוטה ד' ד:) האוכל לחם בלא ניגוב ידים כאילו אוכל לחם טמא 

Es decir, todo el tiempo que no se haya secado las manos, se considera como si fuera que no ha terminado de purificar sus manos… Es decir, el Lavado no ha tenido el efecto requerido para la Mitzvá. Por consiguiente, si una persona vierte agua –en sus manos- para efectuar la Mitzvá de Netilat Yadayim, no concluyó todavía con el proceso, y, por lo tanto, si dice –en ese instante- la bendición de “Äl Netilat Yadayim”, se considerará también como si la pronuncio antes de efectuar la Mitzvá, pues todavía falta el secado, que, según Maséjet Sotá, es el proceso que sentencia como puras sus manos.

El ROS”H (Pesajim, Cap. 1, Final del Simán 10), Tosafot Ha_ROS”H (Pesajim, 7:2, D.H. “Asher” & Maséjet Berajot 51:1), Tosafot Shantz (Pesajim, 7:2), Tosafot Rabenu Péretz (Pesajim, 7:2, “Bishlemá”), Tosafot Rabí Yehudá Hajasid (Berajot, 51:1), Piské Ha_ROS”H (Berajot, Pérek 7) opinaron que se pronuncie, para todos los casos de Netilat Yadayim que requieran Berajá, la bendición correspondiente será pronunciada “después” de haberse lavado las manos y “antes” de secárselas.

 ור"י מפרש דאין למחות בנשים שמברכות אחר טבילה ולא קודם כיון דאיכא גר דלא מצי לברך עד לאחר הטבילה לא פלוג. והאי טעמא נמי שייך בנטילת ידים שנהגו לברך אחר הנטילה לפי שבבקר כשידיו מלוכלכות לא מצי לברוכי עד אחר הנטילה לכך נהגו לעשות כן אף בנטילה דסעודה. ועוד יש טעם אחר בנטילה כיון דמברך קודם ניגוב גם זו מצות נטילה כדאמרינן בסוטה דף ד: כל האוכל פת בלא ניגוב כאילו אוכל לחם טמא


Dos caminos... una decisión

 

En cuanto al ROS”H, si bien dictaminó de la misma manera que los Tosafot, no explicó el argumento exactamente de la misma manera. Y, en vez de apuntar -como caso base- a la Netilat Yadayim que se hace después de salir del baño, apuntó al caso de Netilat Yadayim que se hace después de despertar por la mañana, y expresó que no se consigue un momento apto para bendecir antes de empezar a hacer la Netilat Yadayim, al levantarse por la mañana, ya que se presume que las manos han tenido contacto con partes generalmente ocultas del cuerpo, y, por lo tanto, los Sabios no hicieron diferencia de otras Mitzvot de Netilat Yadayim con la recientemente señalada

De esta manera, el ROS”H llegó al mismo resultado que los Tosafot presentados con anterioridad: cuando Netilat Yadayim requiera bendición, se bendecirá después de verter el agua y antes de secarse.

Secundariamente al tema… ¿Por qué el ROS”H y los Tosafot no basaron su explicación en el mismo punto exacto? El motivo es que el ROS”H considera que la salida del Bet Hakisé no requiere bendición de “Äl Netilat Yadayim”, mientras que los Tosafot sí. Por ello, el ROS”H cambió el ejemplo base.

Pero, la conclusión de ambos es similar: la bendición requerida para Netilat Yadayim no antecederá al lavado de las manos sino que se pronunciará después de lavárselas, justo antes de secárselas.

 

3ra. Opinión… El Meíri

 

Una tercera posición, se identifica a través del dictamen del Meíri (Pesajim, 7:2), quien -por cierto- en nombre de los Gueonim, sostiene que la Bendición por hacer Netilat Yadayim se pronuncia después del Secado de la Mano

Y explica que, hasta que no sean secadas las manos, éstas no salen de su impureza, y necesariamente su recitación debe ser al final del secado. Asimismo fue la posición del Or Zaruä (Jélek 1, Simán 79), en nombre del Rab Yehudá Bar Yitzjak Sirleón.



 

¿Qué hacer?

 

El Tur (O.J., Simán 158) dictaminó que la persona no bendiga sino hasta después de que haga Netilat Yadayim; aunque está escrito que las bendiciones (sobre los preceptos) deben ser recitadas antes de hacerlas, a veces, podría pasar que la mano no esté limpia antes de hacer la Mitzvá de Netilat Yadayim, y no habría sido conveniente pronunciar una Bendición con el Nombre del Todopoderoso así. 

ולא יברך עד אחר הנטילה אף על גב דכל המצות מברכין עליהם קודם לעשייתן שאני הכא שפעמים שאין ידיו נקיות ואינו יכול לברך קודם הילכך תקנו שלעולם יברך אח"כ ועוד כיון דמברך קודם הניגוב הוי שפיר קודם לעשייתן שגם ניגוב הוא מן המצוה וינגבם היטב קודם שיבצע דאמר רבי אבהו כל האוכל בלא ניגוב ידים כאילו אוכל לחם טמא שנאמר ככה יאכלו בני ישראל את לחמם טמא בגוים לחמם טמא בגימטריא בלא ניגוב ידים (ס"א לחמ"ם לח מים וכו'):


Por ello, se lava las manos primeramente, luego se bendice, y luego se seca las manos; de esta manera, se sigue acatando la norma de que se debe bendecir antes de concretar el precepto (pues el secado es también parte principal del proceso) y, al mismo tiempo, se pronuncia la debida bendición bajo condiciones más apropiadas de pureza. Y así es la opinión del ROS”H.

 

Acotación omitida

 

El Bet Yosef (O.J., Simán 158) se extraña de cómo el Tur (así como su padre, el ROS”H) concluyó definitivamente que la bendición no deba anteceder al lavado de las manos de Netilat Yadayim, y sí al secado. Más todavía… El Tur debió haber introducido que la Ley indica que las bendiciones deben ser recitadas antes de la Mitzvá a la que corresponden, y acotar el mundo acostumbró a que, en el caso especial de Netilat Yadayim, se bendiga justo después de haberse lavado las manos (por concepto de Netilat Yadayim), y antes de secárselas, pues, de esta manera, no pareciera que se estuviera dejando de lado al Principio de Pronunciación de Bendiciones.


4ta. Opinión… Rabenu Yerujam


El Bet Yosef recopiló la opinión encabezada por el RAMBA”M que contrasta con la que representa el Tur, y, posteriormente recopiló una opinión más que, hasta la ocasión, no se había presentado… Pero, antes de exponerla aquí, habrá que recordar que la Ley dictamina que, en principio, una persona debería ejercer la Mitzvá de Netilat Yadayim (por ejemplo, para comer pan), por medio de verter varias veces agua en cada mano. El  Rabenu Yerujam dictaminó que la Bendición –en este tema- ha de ser pronunciada justo después de la primera vertida, y, una vez dicha, se ha de proseguir con el resto de las vertidas de agua, y con el posterior secado

ור"י כתב שראה לרבותיו נוהגים אחר שפשוף ידים מברכין קודם שיטלו עליהם מים שניים כיון שהן נקיות כבר

Es decir, el Rabenu Yerujam tomó en cuenta el motivo de que las manos se encuentran impuras o sucias, al principio; y, por ello, identifica la primera  oportunidad para que las manos estén aptas para la pronunciación de una Bendición con el Nombre del Todopoderoso… 

Y determinó que, para este fin, se logra la limpieza o pureza a través de haber lavado las manos una única vez, aunque, para fines de otros objetivos de mayor profundidad de la Mitzvá sea necesaria dos vertidas más de agua, además del secado final. 

        

Antes de “terminar”

 

Dice el Shulján Äruj (O.J., Simán 158:11) dictaminó que se debe pronunciar Bendición antes de la Mitzvá de Netilat Yadayim, debido a que todas las bendiciones –sobre las Mitzvot- se debe recitar antes de que se hagan. Pero, el mundo acostumbró a que, esta bendición en especial, se haga después de Nethilá (el lavado), ya que ocurre, a veces, que las manos no están limpias. Entonces, ¿cómo se hace? Después de haber vertido agua sobre las manos, y haberse frotado entre sí, pronunciará la bendición (correspondiente), antes de verter agua la segunda vez. Es decir, el Shulján Äruj concluyó como la opinión del Rabenu Yerujam.

מברך קודם נטילה שכל המצות מברך עליה' עובר לעשייתן ונהגו שלא לברך עד אחר נטילה משום דפעמים שאין ידיו נקיות ומפני כך מברכין עליהם אחר ששפשף ידיו שכבר ידיו נקיות קודם שיטיל עליהם מים שניים:

El RAM”A, por su parte, dijo que también se podrá bendecir, sobre esta Mitzvá, después de las subsiguiente vertida, es decir, antes de secarse las manos. Esto debido a que, todo el tiempo en que no se haya secado (las manos), se considera que todavía no se ha concretado la Mitzvá de Netilat Yadayim.

 הגה גם יכול לברך עליהם קודם נגוב שגם הנגוב מן המצוה ומקרי עובר לעשייתן (טור ותו' ורא"ש פרק קמא דפסחים) [הגהות אשירי פרק קמא] ואם שכח לברך עד אחר נגוב מברךאח"כ:


Necesidad de Secarse

 

No obstante, cabe analizar ¿hasta cuánto es fundamental secarse las manos para permitirse comer pan? ¿Siempre es así?¿A veces?

Dice el Shulján Äruj (O.J., Simán 158, Inciso 12) que, cuando una persona se lava las manos de Netilat Yadayim, se requiere secarse las manos con el objetivo de remover la impureza residual que queda en la superficie de las manos.

וינגבם היטב קודם שיבצע שהאוכל בלי נגוב ידים כאילו אוכל לחם טמא

En este sentido, cabe acotar que el Shulján Äruj lo ha dictaminado como algo imperante, sólo en el caso en que se haya vertido exactamente la cantidad de Rebiït (86 cc aprox.) en cada mano, ya que la Netilat Yadayim funciona (válida) cuando se vierte no menos de esa cantidad en cada mano. Pero, cuando se haya vertido –de una vez- más de esta cantidad de Rebiït, entonces, el Shulján Äruj (inciso 13) dictamina que no será necesario secarse las manos, y con tan solo el agua -de más de un Rebiït que vertió de un solo golpe en sus manos- habrá sido suficiente para convalidar la Mitzvá, de la misma manera como si hubiese sumergido toda la mano en una Mikvé. Aparentemente el RAM”A estaría de acuerdo con el Shulján Äruj, pues no se opuso a este dictamen.

 

Agua en abundancia

 

Por consiguiente, cuando se echa agua en abundancia, el secado no es obligatorio, sino únicamente para objetivos (personales) ajenos a la Mitzvá (como por ejemplo, para que el pan no se empape o humedezca cuando lo agarre con las manos mojadas). Si, en este caso (en que se eche más de un Rebiït de agua), la persona decidiera bendecir “Äl Netilat Yadayim” justo antes de secarse, estará obrando (i) opuestamente al dictamen del Talmud, pues se encontraría bendiciendo después de haber terminado la Mitzvá, y no antes. Y todo esto será así, con más razón, para aquellas personas que se viertan “mucho” más de un Rebiït, por ejemplo, que se vierten tres veces agua abundante en cada mano. En este caso, incluso después de la primera vertida de agua, ya la persona ha culminado con la exigencia halájica, incluso bajo la perspectiva del autor del Shulján Äruj. Por consiguiente, esta solución de bendecir después de lavarse, aun cuando se recite después de la primera vertida de agua, sería inviable para el cumplimiento del deber talmúdico de Bendecir antes de la Mitzvá. Más todavía… Aun desentendiéndose del problema de que ya ha culminado la Mitzvá –al echar agua la primera vez- y que la bendición está siendo dicha posterior al precepto, hay otro problema que consiste en que (ii) la bendición debería no ser sucedida por acciones que sean ajenas al cumplimiento, como por ejemplo, las otras dos echadas de agua abundante (aparentemente innecesarias e interruptoras) previas al secado de manos.

Y si todo esto es así, ¿en qué se amparará la costumbre -que hace la gran mayoría de personas en el mundo- que consiste en Bendecir “Äl Netilat Yadayim” después de haberse vertido repetidas veces agua en las manos, aun cuando hayan sido en abundancia?¡Cómo se justifica una recitación de una bendición cuando la acción de la Mitzvá ya culminó!

 

Costumbre Actual

 

¿En qué se ampara la costumbre de Bendecir después de haberse vertido repetidas veces agua en las manos, aun cuando hayan sido en abundancia?


Que no se haga abominable

 

(A) Se podría quizá responder que, según el MAHARSHA”L, el motivo de la obligación secado de las manos es únicamente para que no provoquen que el pan se haga abominable


Y esta opinión, a diferencia del Shulján Äruj, no discriminaría entre si se ha vertido un Rebiït de agua en las manos o si ha vertido más. Y así se desprende de lo recopilado por el Mishná Berurá (S.K. 45&46). Y así es la opinión del BA”J, del Maguén Abraham y el TA”Z. Por consiguiente, quizá no habría inconveniente en bendecir Äl Netilat Yadayim antes de secarse las manos, debido a que el secado estaría todavía al servicio de la Mitzvá de Netilat Yadayim, por medio de remover el agua que se considera abominable y despreciable para el próximo e inmediato consumo del pan.

Empero, quedará todavía resolver si hay algún argumento para que, incluso según el Shulján Äruj, se pueda permitir bendecir, sobre Netilat Yadayim, “después” de lavarse con abundante agua (más de Rebiït), a sabiendas que, según el Shulján Äruj, las manos ya estarían en perfectas condiciones halájicas paras comer pan, sin necesidad de secarse. Esta misma interrogante podrá plantear para el punto de vista del RAM”A, quien no objetó lo dicho por el Shulján Äruj en estos incisos 12 y 13.

 

Secado es un componente

 

En vías de resolver este dilema, vale recordar (B) que el Meíri representa a la opinión que sostiene que la bendición se puede recitar incluso una vez terminada el secado de las manos, al final del Netilat Yadayim. Por consiguiente, según el Meíri, haber bendecido al final de una Mitzvá como la de Netilat Yadayim es una excepción autorizada por los Sabios, así como se autorizaría la bendición de la Tebilá de una Conversión.

 

No hay de otra

 

Otro (C) apoyo (para comprender cómo podría ser que el Shulján Äruj mismo pudiera aceptar bendecir Netilat Yadayim, después de haberse lavado las manos abundantemente), se podría obtener de lo que dijo el RAM”A (Simán 158): “si ocurrió que una persona se secó las manos y no había dicho aún la correspondiente bendición, tendrá permitido recitarla”


Si el RAM”A lo convalidó después del secado, en un caso circunstancial como éste, entonces, en este caso –en que se echó agua en abundancia- será convalidado… (N.E. Dado que éste también es un caso circunstancial en que sería tolerable.  Por un lado, no se bendice antes de empezar, por manos impuras, por ser no aptas las manos. Y si se concluye que no se bendice -tampoco después de haber vertido el agua- entonces ¿cuándo se bendecirá?).

 

¡No hacer diferencia!

 

Un argumento más (D) para justificar que, aun según la opinión del Shulján Äruj, se pueda bendecir después de un lavado abundante (y antes del secado) es que los Tosafot habían indicado una segunda respuesta al por qué se ha visto que el hábito del mundo es que se recita la bendición de “Äl Netilat Yadayim” al finalizar la Mitzvá: los Sabios consideraron no hacer diferencia entre todas las Netilot y la Netilat Yadayim que se hace después de salir del excusado (sanitario), y se dispuso que se recite –en todos los casos que se requiera bendición- después de haberse lavado (ya sea que se haya o no terminado la Mitzvá). Si es así, se puede entender que se justifique un lavado abundante para Netilat Yadayim seguido de su bendición, y no será una falta contra la Ley.

 

Hábito y tendencia indetenible

 

Otro alegato (E), podría ser que, en la actualidad, al menos, el secado de las manos se ha convertido en un hábito de higiene y tendencia indetenible, por lo que se halla como parte integral del proceso inseparable de la Netilat Yadayim de cada uno y uno. 


Por consiguiente, bajo esta perspectiva, la Netilat Yadayim (como proceso) continúa y no ha terminado para la persona, aunque, para la Ley, se llenó el requisito formal para su cumplimiento, desde que se vertió la primera echada abundante.

 

Análisis preliminar


Por consiguiente, tomando en cuenta, al menos, estos cinco argumentos, es comprensible que sea permitido y conveniente seguir la costumbre de bendecir Äl Netilat Yadayim”, después de culminar el lavado de manos (Netilat Yadayim), cuando se haya vertido abundante agua en éstas. Y esto no representará una contradicción para el Shulján Äruj, ya que no expresó un dictamen sobre en qué momento recitar la bendición en este preciso caso de agua abundante, sino únicamente en el caso en que no se haya vertido Rebiït -de un solo golpe- en las manos. Pero, al menos, quedaría una interrogante sobre si el Shulján Äruj habría –de seguro- indicado proseguir bendiciendo después de la primera vertida o aceptaría recitarla después de la subsiguiente.

Más todavía… Los Sefaradim, durante muchos años acostumbraron a lavarse las manos, no sólo con abundante agua, sino bendiciendo Äl Netilat Yadayim después de haber terminado de verterse agua en las manos, tal y cuando lo indicara el RAM”A en el inciso 11, bendiciendo justo antes de secarse (y no como lo proyectó el Shulján Äruj en ese mismo inciso 11). Esta costumbre (de bendecir al final del lavado y antes de secarse, aun habiéndose lavado con abundante agua) fue apoyada por Grandes Ajaronim de la talla del Maté Yehudá, Birké Yosef, RAM”A, MAHARSHA”L, BA”J, Maamar Mordejay, TA”Z, Maguén Abraham, Mishná Berurá, Caf Hajayim (Falag’y) y Nehar Shalom.

Por lo tanto, no se aplicará en este caso la regla de Safek Berajot Lehakel (en caso de duda, se transige), y, por lo tanto, no necesariamente se dirá la bendición sobre la primera echada, debido a que la Costumbre apoya a uno de los lados de la duda o discusión halájica (en este caso, a la opinión del RAM”A).

Por consiguiente, aun cuando no sea seguro que el Shulján Äruj apoyaría dicha costumbre, ya que no se aplica la regla de Safek Berajot Lehakel, considerando que hay argumentos y autoridades calificadas y numerosas que la sustentan, considerando que la práctica de numerosas personas se ha habituado y acostumbrado a que se bendiga justo antes de secarse (después de haberse vertido agua -en las manos- abundantemente y repetidas veces seguidas), el dictamen favorecerá a que se continúe haciendo así: bendecir Äl Netilat Yadayim justo antes de secarse las manos, aun cuando se haya vertido agua veces seguidas y en abundancia.

 

Conclusión

 

Si una persona hace la Mitzvá de “Netilat Yadayim”, la Ley es bendecir (“Äl Netilat Yadayim”) antes de realizarla.

La Costumbre mundial es recitar su bendición (“Äl Netilat Yadayim”) después de haberse lavado las manos (todavía con las manos mojadas) justo antes de secarse las manos. Esta Costumbre tiene en que basarse…

Pero, si una persona excepcionalmente ha recibido la tradición o costumbre de bendecir justo después de haber vertido tan solo la primera echada de agua en sus manos, o si ha recibido la costumbre de bendecir justo antes de empezar a lavarse sus manos, tendrá el permiso de seguir con su costumbre.