REVISION DE HUEVOS

Esta sección se ha facilitado antes de tiempo a petición de la comunidad judía de Venezuela por problema con los cartones de huevos blancos. 


Vaibárej David - Num. 54












Introducción 

Croissant, omelet, panquecas, pizzas, tortas, pasteles, son de los alimentos que forman parte de la dieta de los seres humanos, en recurrentes ocasiones. Mas antes de llevarlos al paladar, es conveniente recordar que detrás de estos alimentos hay un ingrediente principal: el huevo. Este particular ingrediente debe antes reportar ciertas señales de cashrut para autorizar su consumo, al igual que lo hacemos propiamente con los mamíferos, aves y peces los cuales poseen sus propias y determinadas señales de pureza e impureza.

En una ocasión, ocurrió, en una corta época de escasez de huevos, que algunos vendedores de huevos comenzaron a vender huevos con un leve parecido a los de siempre, pero que mostraban,  entre sus características externas e interna, aspectos que los diferenciaban de los habituales. Aspectos como el color , la forma y textura de la cáscara, y el color opaco de la yema, son sólo los aspectos más notables que los hacían diferentes de los huevos habituales. A pesar de conservar una misma dimensión, estas otras diferencias marcaron el inicio del proyecto de aclarar, tanto a los que recibieron esta “mercancía”, como a los lectores del Vaibarej David, cuál es el procedimiento a seguir para definir la postura a tomar por cualquier persona a quien se le ofrezca o quien ya haya adquirido un cartón de huevos con estas extrañas características.

 

Preguntas

 ¿Todos los huevos (sin sangre) son permitidos?

¿Hay que chequear los huevos antes de comprarlos?


Argumentos 

Evaluación de curvas

 La Guemará, en Masejet Julín (64:1), indica la manera de saber si un huevo es de un ave de las especies puras o si es de de las especies de aves impuras. Explica la Guemará que la evaluación consiste en  observar si el huevo es redondo (o curvatura abierta) en uno de sus polos mientras que, en el polo opuesto, la curvatura es más pronunciada o cerrada. Si es así, hay indicios de que el huevo provino de una especie de ave pura.

Pero, si las dos puntas o polos son igualmente redondeadas, o si los dos polos tienen la curvatura igual de cerrada, es decir, si los dos polos son idénticos, entonces, el huevo provino de una especie de ave impura.

Por lo tanto, la Guemará determinó que la fórmula para calificar la procedencia de un huevo de ave depende de verificar la simetría de la forma de sus polos. Si son simétricos, entonces, el ave que la engendró es impura, y, por lo tanto, el huevo no es casher.

 

Prólogo a la estructura simple interna

 Antes de proseguir, es conveniente tener en cuenta que el contenido que estamos habituados a ver, dentro un huevo, no se estructura, para todas las especies de aves, de forma similar. Estas diferencias se aprecian con el huevo crudo, pero, aún con mayor lucidez, después de hervir o cocinar, que es cuando se delimita bien su estructura.

Hay aves que ponen huevos que contienen la clara exteriormente y la yema interiormente, mientras que otras especies de aves, ponen huevos que se estructuran de forma contraria: la yema adentro y la clara afuera… El Talmud, por cierto, citó esta diferencia, y su repercusión legal, como se verá a continuación…

 

La clara y la yema

 Siguió la Guemará (Idem) describiendo que si, después de abierto, el huevo contiene, en su cavidad,  externamente al Jelbó (clara o albumen) e internamente al Jelmó (la yema), entonces, hay indicios de que es señal de que el huevo provino de un ovíparo puro. De lo contrario, si la clara está por adentro y la yema por afuera, el ave a quien perteneció seguro era de una especie impura. Anexó la Guemará que si se identifican coloraciones amarillentas y blanquecinas mezcladas, tanto externa como internamente (yema y clara al mismo nivel), entonces, el huevo provino de un reptil (por ejemplo, una lagartija).

 

Señales de impureza

 El Shulján Aruj (Y.D., Simán 86:1) dice que, para poder identificar un huevo puro (o impuro), hay que (A) chequear si su cáscara es simétrica en su dos polos, o que, en su cavidad, la yema está en posición externa y la clara en su núcleo (y si llegara a ser así), entonces, “es sabido” que (A.1) el huevo es de una ave impura. Y aunque (A.2) el vendedor le asegure al consumidor que el huevo es de un animal puro, no prevalece su declaración (frente a la apariencia del huevo que delata su estatus de impureza).

 

Supuesta pureza

 Continuó el Shulján Aruj diciendo que, de lo contrario, (B) si sus polos tienen curvaturas diferentes (por ejemplo, uno polo redondo y el otro más agudo), o si su cavidad contiene a la clara por afuera y a la yema por adentro, entonces, (B.1) se genera una situación de duda (Safek), ya que existe la posibilidad de que provengan de un animal impuro y también es factible que sea puro. En este caso, (B.2) habrá la obligación – si desea consumirlo – de preguntar a un cazador judío que conozca sobre las especies de aves y las formas de sus huevos. Si el cazador (B.2.1) menciona el nombre del ave y resulta que el “ave mencionada por el cazador” pertenece a un especie de aves puras, entonces: es pura. Pero, (B.2.2) si el cazador (no dice el nombre del ave sino que unicamente) dice que el ave es pura, entonces, no es confiable su declaración (para enfrentar esta duda).

 

Confianza en el gallinero

 El Shulján Aruj, dado el peso de la duda que, en el mejor de los casos, prevalece sobre la proveniencia de los huevos, determinó también que no se deben adquirir huevos de manos de los gentiles, a menos que el consumidor le reconozca por Tebiüt Äyin (refiriéndose al resto de las cualidades naturales descubiertas con la fuerza de la experiencia de estar en contacto con los mismos corroborando así que son similares a los huevos de cualquiera de las aves puras).

El Tebiüt Äyin es la facilidad natural o aptitud que puede poseer una persona para lograr la identificación de las otras características propias de los huevos que son de especies puras, además de las señales (simetría de los polos de la cáscara y estructura de su yema) referidas por la Guemará.

Continuó el Shulán Aruj aclarando: “Y si llegara a verificar su pura procedencia, no necesitará el consumidor verificar también si el ave de la cual proviene dicho huevo, estaba Terefá (enferma condenada a morir) o Nebelá (si se le había quitado la vida sin el debido proceso legal).

 

Realidad del mercado

 No obstante, en el  siguiente inciso (86:2), continuó Rabí Yosef Karo diciendo que, en la actualidad, acostumbramos a comprar huevos de quien sea, incluso de vendedores gentiles, ya que aves impuras no hay entre nosotros (= no frecuentan en el mercado). El Shulján Aruj se refiere a que actualmente la mayoría de los huevos que están en el mercado es de procedencia pura. Y, más bien, se hace difícil, ya sea por causa de la escasez o por costos,  para cualquier vendedor de huevos, colocar huevos de otros animales no tan frecuentes, ya sea en forma total o mezclados en el mismo cartón.

¿A qué tipos de huevos se refiere el Shulján Aruj con este permiso? ¿A los huevos asimétricos o incluso a los simétricos?

Definitivamente, el Shulján Aruj dio esta licencia estrictamente para el consumo de huevos con forma asimétrica…,  ya que, sobre los huevos que sí son simétricos, Rabí Yosef Karo fue conciso en determinar que “Beyaduä” (es sabido) que es proveniente de un animal impuro sin dar más detalles.

 

Comercio de los asimétricos

 Esta aclaratoria sobre la opinión del Shulján Aruj, coincide con la opinión del Keneset Haguedolá (Hagaot Bet Yosef, Simán 86: S.K. 6) quien explica que la costumbre de adquirir convencionalmente huevos en el mercado recae únicamente sobre huevos que tengan forma asimétrica, pero no sobre huevos que tengan forma simétrica o que su cavidad contenga la yema por afuera y la clara por adentro, casos en los cuales, “es sabido” que son huevos de aves impuras. Igualmente el Oraj Jayim Hakadosh, Rabí Jayim Benatar, en su libro Perí Tóar (Siman 86, S.K. 4), dice que únicamente se aplica esta costumbre con respecto a los huevos que cumplen con las señales que revelan indicios de pureza y no a los huevos que tienen señales de impureza.

 

¿Una o las dos?

 Recordando la Guemará antes mencionada (Masejet Julín), llama la atención el hecho de que se hayan descrito dos señales de impureza en el huevo: (a) la forma simétrica del huevo y (b) la yema ubicada en la parte externa del contenido del mismo. ¿Acaso la condición, para que la impureza del huevo sea definitiva, se cumple con tan solo la existencia de una de las dos señales, o es necesario que se cumplan ambas señales para calificarlo así (impuro)?

Para responder a esta pregunta, habrá que remitirse, una vez más, al Shulján Aruj, quien escribió (Y.D., Simán 86:1) la expresión  “hay que chequear si su cáscara es simétrica en su dos polos, o que, en su cavidad, el color es amarillo por afuera y blanco en su núcleo”,  para la detección de un huevo de proveniencia impura. Nótese que el Shulján Aruj lo registró con una “o” , lo que indica que definitivamente Rabí Yosef Karo interpretó que esta Guemará enseña que es suficiente con que se verifique una sola de las señales de impureza para calificarlo definitivamente como huevo de animal impuro.

 

Características en común

 El SHA”J, en su comentario al Shulján Aruj (Siman 86), en referencia a la compra de huevos de manos de un gentil, manifiesta la inquietud de saber si prevalece la necesidad de tener facilidad natural para la identificación de otras características propias de los huevos que se van a consumir (Tebiüt Äyin), en fin, para reconocer si pertenece a alguna de las especies de aves puras. Ejemplos de estas caracterísiticas anexas que entran dentro de la evaluación con aplicación “Tebiüt Äyin”, son la coloración, forma y  textura de la cáscara, y el color de la yema, entre otras propiedades físicas del huevo. Y si se llegara a presentar algun cuestionamiento o caso en que el o los huevos carecieran de las mismas características (Tebiüt Äyin) que los huevos de aves puras, entonces, según el SHA”J, el huevo en cuestión no estaría licenciado para ser consumido.

 

Tebiüt Äyin es definitivo

 Finalmente el SHA”J concluye que es necesario que, una vez que se verifiquen las dos señales de pureza en el huevo descritas en la Guemará, se evalúe, también con Tebiüt Äyin, a este huevo, como aporte en pro de la autorización de su consumo. Tomando en cuenta que un huevo de ave, con indicios de pureza (revelados por la Guemará),  posee también características de coloración, forma y textura de la cáscara, peso y coloración del contenido interno, etc…, entonces, resultará – según la opinión del SHA”J –  que si llegara a ocurrir que se identifiquen ciertamente, en el huevo a evaluar, diferencias entre sus características con respecto a las carácterísticas de los huevos típicos de ave pura – es decir, carentes de Tebiüt Äyin –, entonces, a pesar de que este “huevo que se está evaluando” cumpla con las dos señales que marcan el indicio de ser de un ave pura (asimetría de los polos de la cáscara y posición externa de la yema), aún así, deberá ser evitado su consumo.

De cualquier modo, aún sin tomar en cuenta la opinión del SHA”J, queda bien claro que un huevo no debe contener su yema en posición interna ni tampoco una cáscara de polos simétricos, pues de lo contrario, según todas las opiniones, será considerado un huevo de ave impura.

 

Señales divididas

 En el libro Darké Teshubá, está escrito en el Simán 86 (S.K. 26), en nombre del SHU”T Tub Taäm Vadaät (Mahadura Kama, Simán 124), cuyo autor es el Rab Shelomó Kluger, que le presentaron una inquietud en la que una persona adquirió un conjunto de huevos y encontraron, entre todos, uno que otro huevo que coincidía con la descripción de una de las señales de impureza (por ejemplo, dos polos simétricos); el resto de los huevos del mismo cartón no presentó señal alguna de impureza (ni simetría ni yema externa). Le preguntaron, pues, qué hacer con el resto de los huevos del cartón que no tienen estas señales de impureza.

Respondió el Rab Kluger que si el resto de los huevos que no tienen señales de impureza, tienen – además –  Tebiüt Äyin, entonces, se considera que están autorizados para el consumo.

No obstante, si se llegaran a presentarse un conjunto de huevos con señales de pureza pero que, en su totalidad, carecen de Tebiut Äyin, aunque hayan unos cuantos con señales de impureza (ej. simetría en sus polos) – aún así –, no se podría utilizar el argumento del Rab Kluger como apoyo para permitir los que tienen señales de pureza, al ser que carecen de Tebiut Äyin. Esta aclaratoria se hace necesaria sobretodo al recordar que el consumo de un ave impura es una prohibición de Oraita.

 

Colorido y pigmentaciones

 En el SHU”T Bet Yehudá (Sección Costumbres de Argelia), escrito por Rabí Yehudá Ayach, está registrado que, en Argelia ocurrió, en una ocasión, que un gentil trajo a la Yeshibá unos huevos que eran más oscuros de los normal, y tenían unas extrañas y notables pigmentaciones. A pesar de tratarse de huevos que carecían de ambas señales de impureza expuestas por la Guemará y aunque estos huevos eran de forma similar a los huevos de gallina (con excepción de su oscuridad y sus pigmentaciones), el Rab Yehudá Ayach, decidió no dar la aprobación de consumo con respecto a dichos huevos, por ser que no hay una Kabalá Meforeshet (conocimientos obtenidos a través de generación a generación, de padres a hijos) que textualmente haya aclarado sobre la aceptación de dichas irregularidades.

 

Ovo-metría exacta

 El Rab JID”A (Majazik Beraja, Siman 86, S.K. 1) , en nombre de SHU”T Halajot Ketanot (Jelek 1, Simán 34), reportó un caso en el que, en cierto gallinero donde sólo habían gallinas (puras) corroboradas por personal yehudí, uno de los huevo salió anormalmente  con una forma simétrica, razón por la cual se enfrentó “la certeza visual de que el huevo provino de una gallina (que es una ave pura)” frente a “la regla indiscutida de que un huevo de cáscara simétrica proviene de una ave impura”…

Dada la existencia de este problema, decidió el autor del SHU”T Halajot Ketanot ordenar que se hicieran mediciones geométricas (longitud de la curva, ángulos, concavidad de los polos, etc…). Se dieron cuenta que había una diferencia sumamente pequeña entre ambos polos, por lo que el autor del SHU”T Halajot Ketanot decidió dar permiso para consumirlo por no ser, ambos polos del huevo, perfectamente simétricos.

Por lo tanto, se podría deducir que si una persona llegara a adquirir un huevo que aparente tener simetría entre ambos hemisferios, si se pudiera detectar, al menos, una muy pequeña diferencia entre ambos lados, entonces, según el SHU”T Halajot Ketanot estaría permitido consumirlo.

 

Testimonio, reglamento y medición

 No obstante, no podemos deducir tan precipitadamente que, [en cualquier caso, según el SHU”T Halajot Ketanot, estaría permitido consumir un huevo, que es simétrico a primera vista, y que se compró en el mercado, usando la transigencia de las mediciones geométricas, las cuales detectan que milimétricamente este huevo no es exactamente simétrico]. Y la razón es que todo lo que el SHU”T Halajot Ketanot reportó como una solución geométrica al caso de un huevo que en apariencia es simétrico, sólo lo expuso en relación a un caso en que se encontró el huevo problemático en el propio gallinero que tenía unicamente gallinas puras corroborado por yehudim (aumentando la evidencia), lo que inclinó la balanza para decidir por la mediciones geométricas, pero, si no hubiese sido porque se encontró el huevo mencionado en un gallinero así, entonces, se podría suponer que el autor del SHUT Halajot Ketanot no hubiese sugerido la solución de las mediciones geométricas, y, por lo tanto, no hubiera permitido consumir dicho huevo.

 

En el mercado de Guisiz

En el libro Kupat Harrojelim (Ërej Betzá, Ot 3), cuyo autor es el Rab Yedidyah Monsoniego, escrito hace más de 150 años, se registró que en el Libro Pajad Yitzjak (Jelek 1, Betzá Hoja 107:1) dijo que vio unos huevos de gallina que le trajo un gentil que vende en el mercado de Guisiz. Vio el autor del Pajad Yitzjak que habían dos huevos, entre todos estos, que eran redondos como una pelota. Le preguntó el Rab al gentil que de dónde los había traido, a lo que respondió que son de gallina, pero, se excuso diciendo que  tiene una gallina que se encuentra enferma y que pone los huevos de esa forma.

Frente a esta información, dijo el autor del Pajad Yitzjak que, a pesar de que, en realidad, sí vio una reducida diferencia entre los polos de los dos huevos en cuestión, no se atrevía a dar autorización definitiva para el consumo de dichos huevos, ya que consideró que, [sólo en un caso en que el huevo simétrico se encuentra en un gallinero que tenía unicamente gallinas puras, corroborado esto por yehudim,  el SHU”T Halajot Ketanot dictaminó que se puede recurrir al salvoconducto de uso de las herramientas de medición milimétrica para descubrir su real asimetría], pero, no se refirió el SHUT Halajot Ketanot a un caso en que la forma del huevo haya sido detectada en un mercado o después de haber sido comprada de un gentil que no nos garantiza su origen supervisado por yehudim.

 

Evaluación condicionada

El Rab Monsoniego, se mostró emotivo por haber conseguido esta prueba, ya que un tiempo antes, en el año 5622, había pasado un caso similar, y el Rab Monsoniego, en esa ocasión, dictaminó que estaba prohibido.

Si es así que existe una posición tan exigida frente a la evaluación de asimetría de un huevo, y, que sólo por eso, se puede llegar a prohibir el consumo de determinado huevo, considerando que esta exigencia se realiza aun en el marco de la presencia de Tebiut Äyin, entonces, con más razón deberá ser así cuando los huevos, además, careciesen de Tebiüt Äyin.

 

¿Y mi cartón de huevos?¿Qué hago?

 En el caso en que se presente la indeseable ocasión de haber adquirido un cartón de huevos en el cual existan algunas unidades de huevos con señales de impureza (simétricos) y otras con señales de pureza (asimétricos), ¿qué se debe hacer con los que sí son asimétricos pero que poseen la misma fisonomía extraña que los huevos simétricos de ese cartón (careciendo de Tebiut Äyin)?¿Qué hacer con el resto de los huevos que vinieron en el mismo cartón que tiene una punta redonda y la otra aguda, pero que la coloración, forma y  textura de sus cáscaras, y el color de sus yemas, entre otras propiedades físicas del huevo, son semejantes a las características del o los huevos con señales de impureza presentes allí?

 

De aspecto extraño

 Si el resto de los huevos con señales de pureza de ese cartón tiene el mismo extraño aspecto del huevo ya detectado como impuro (ej. por fuerza de las señales de simetría), y no son de fisonomía similar (en coloración, forma y  textura de sus cáscaras, y el color de sus yemas, etc…)  a alguno de los tipos de huevos del mercado que se sabe que son de aves puras, entonces, no se debe consumir ningun huevo del cartón obtenido.

 

Con buena pinta

 De lo contrario, en el caso en que “sí hay Tebiüt Äyin del resto de los huevos del cartón”, porque son diferentes, en aspecto, al huevo problemático (al simétrico), entonces, habrá que prescindir unicamente del huevo problemático, mientras que el resto de los huevos estarán permitidos. En otras palabras, si un cartón de huevos asimetricos, posee Tebiüt Äyin en su totalidad (lo cual corresponde a las características de cierta o ciertas especies de aves puras), entonces, si uno o unos de los huevos en el cartón son simétricos, se tendrá que prescindir sólo del huevo o huevos simétricos, mientras que el resto de los huevos se encontrarán permitidos para ser consumidos y no habrá necesidad de deshacerse de los mismos, con excepción claro está del o los huevos de polos simétricos.

 

Conclusión 

1)           Para poder identificar si un huevo proviene de un ave de las especies impuras, hay que chequear sólo una de las dos siguientes señales: o que (1.a) su cáscara sea simétrica en sus dos polos, o que, (1.b) en su cavidad interna, la yema está en posición externa y la clara en su núcleo; y si llegara a ser así, entonces, “es sabido” que el huevo es de una ave de las especies impuras  y se encuentra prohibido su consumo. Aunque el vendedor asegure al consumidor que el huevo es de un animal puro, no prevalece su declaración.

 

2)           Para poder identificar si un huevo proviene de un ave de las especies puras, hay que verificar primeramente dos señales, ambas necesarias: (2.a) que los polos de su cáscara tengan curvaturas diferentes (por ejemplo, uno polo redondo y el otro más agudo), y que (2.b) su cavidad interna contenga a la clara por afuera y a la yema por adentro, y sea conocido como un huevo casher.

 

Antes de pasar al punto 3 de las conclusiones, hay que recordar que Tebiüt Äyin es aptitud que le permite a la persona lograr identificar apropiadamente las otras características propias de los huevos que son de especies puras, además de las señales (simetría de los polos de la cáscara y estructura de su yema) referidas por la Guemará.

 

3)           Si una persona adquiere un cartón lleno de huevos, obtenidos en el mercado, cartón en el cual se encuentran algunos huevos con señales de proveniencia de ave impura (por ej. hay simetría en ambos polos del huevo)  y otros huevos están allí sin estas señales (por ej. asimétricos), entonces, habrá que seguir las siguientes instrucciones:

3.1)                    Si el conjunto de huevos asimétricos que está en el cartón entero tiene Tebiüt Äyin, entonces, los huevos de forma simétrica, se encuentran prohibidos para consumir, mientras que los que tienen forma asimétrica, a pesar de que están en el mismo cartón, se pueden consumir.

3.2)                    De lo contrario, si se presentasen algunas carácterísticas extrañas de color, textura, forma, peso…, en el o los huevos de polos simétricos que están en el cartón, como pudieran ser por ejemplo, una coloración extraordinaria, extrañas pigmentaciones, rugosidad, protuberancia o deformidad intermedia de su cáscara, u opacidad de la yema…, y si, además, en el resto de los huevos (que no son simétricos) se presentan también estas extrañas características, no coincidiendo así con la fisonomía similar a alguno de los tipos de huevos de aves puras que se venden en el mercado, entonces, no se deberá consumir ningún huevo del cartón obtenido.