Num. 256 Hagalat Kelim con otros Líquidos

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Introducción



Adaptación de fábricas lácteas a universal (parvé) 


Es conocida la Prohibición escrita en la Torá y transmitida por los Sabios de no comer productos lácteos con carne. Dada la importancia de este tema, la investigación, en esta ocasión, se dedicará a descubrir cómo hacer si una persona comerá carne y desea mezclarla con algún producto que no es lácteo, pero que fue fabricado en una industria cuyas máquinas–en otros momentos - llegan a pasar productos lácteos (en caliente y en frío) por sus tanques, tubos, y demás utensilios. Asimismo, podría pasar que la persona quiera comer un alimento neutro “parve” (fabricado en esta industria láctea) justo después de haber comido carne… O quizá, podría pasar que la leche que utilizan en esa fábrica no sigue las pautas descritas por la Ley, y, por sí misma no se podría tomar… Entre los productos que son mayormente susceptible a pasar por este inconveniente pudieran estar chocolates, galletas, snacks, cereales, caramelos, helados, etc. ¿Acaso es posible convertir esos conductores y recipientes en utensilios que no sean considerados lácteos? Y si no fuera posible, ¿sería permitido comer -con carne- un producto neutro fabricado en este tipo de máquinas?¿Hay solución?


Preludio

 

Una de las opciones que se pudiera alegar –en breve y sin mucho detalle- para empezar a buscar una solución a esta problemática, es la aplicación de la Hagälat Kelim, proceso de calentamiento agua a altas temperaturas en una gran olla o recipiente, con el objetivo de que se sumerja, allí adentro, al utensilio “en cuestión” (que ha absorbido el alimento que deseamos eliminar por completo). Suponiendo esta solución como correcta, llevarla a cabo en una máquina (electrónica o no) de refinamiento y fabricación de alimentos, no sería viable, primeramente porque la máquina suele ser inmensa, y no entra dentro de una olla grande. Además, de hacerlo atentaría contra la vida útil de la misma.

Pero, la Halajá (la Normativa Legal) ofrece una solución también cuando los utensilios son tan inmensos… En los casos en que los recipientes sean tan grandes, la Hagälá se haría sin sumergir en agua, sino llenándola con agua y poniéndola a hervir… Si bien esta solución es viable y exitosa en muchos casos, por otro lado, existe un tipo de maquinarias sobre las que no se puede aplicar esta solución y resultaría inviable… 




Por ejemplo, en el caso de una fábrica de chocolate, la aplicación de esta Hagälá con agua representaría un atentado contra la funcionalidad de dichas máquinas, dado que el agua caliente las corroe y daña. Por consiguiente, como líquido agente de Hagälat Kelim, se tendría que verter un líquido graso que mantenga la máquina en condiciones óptimas para que siga funcionando… Este líquido pudiera ser una manteca de cacao, entre otros, el cual originalmente es graso y neutro (parve). Y, si se llegaran a cumplir las condiciones Halájicas de limpieza total, temperatura, cantidades, tiempos requeridos, ¿se podría estar hablando de una solución aceptable para que la máquina elimine su condición láctea? ¿Este tipo de Hagälat Kelim es suficiente, fehaciente y factible para fabricar chocolate parve, a pesar que se haya fabricado antes allí productos lácteos? ¿El chocolate podrá ser parve finalmente o tendrá un estatus de lácteo a pesar de todos estos esfuerzos?


Preguntas


Hagälat Kelim

¿Es válida la Hagälat Kelim por medio de otro líquido diferente al agua?


Fábrica Láctea a Parve

De ser así...  ¿sería suficiente, fehaciente y factible su aplicación para fabricar chocolate parve con las mismas máquinas donde se fabricaron productos lácteos previamente?


Argumentos


Pura Absorción

 

El RASHB”A, a través de su SHU”T Ha_RASHB”A (Jélek I, Simán 503) y de su comentario “Mishméret Habayit”, recopiló una discusión que mantuvo frente a un dictamen del RAMBA”N, admitiendo que se comportó como un niño, de la manera como trataba de instar al RAMBA”N para convencerlo de lo contrario a su opinión…

El RAMBA”N, en Julín (108:2) dice que el único líquido que sirve para llevar a cabo una Hagälat Kelim, extrayendo los sabores absorbidos adentro de las paredes de un recipiente, sin reabsorberlos allí otra vez, es el agua… Y, en contraste, dijo que los demás líquidos tienen el efecto contrario: “insertan los sabores dentro de la olla y no los re-expulsan de allí” (y esto es lo contrario al efecto que se quiere de una Hagälat Kelim).




Ante esto, el RASHB”A le preguntó al RAMBA”N que, según lo por él dicho, si una persona cocinara –con agua- un pedazo de carne Nebelá (o Terefá) en un utensilio Casher, el utensilio quedaría Casher…, debido a que el sabor de la Nebelá es extraído por acción del agua, pero, no reabsorbido en las paredes del utensilio… Por consiguiente, el utensilio debería mantener su estatus de Casher, y no estatus de Nebelá; pero, sabemos  que no es así.

 

Fragmentos de grasa

 

El RAMBA”N le contestó al RASHB”A que el motivo por el cual el sabor de la Nebelá o Terefá sí es absorbido por el utensilio (del ejemplo del RASHB”A) no es debido a que el agua ejerza la fuerza de reabsorber el sabor de la Nebelá en el utensilio, ya que el agua sólo extrae y no hace reabsorber…, sino que es debido a los corpúsculos grasos provenientes de la carne Nebelá, los cuales ejercen una fuerza de reabsorción del sabor de la Nebelá, a través de las paredes y plano del utensilio…





El RASHB”A contrapunteó este argumento y dijo que, en el escenario de una “Hagälat Kelim que se haga con agua”, si bien el RAMBA”N dice que el agua extrae el sabor prohibido de la olla y no lo reabsorbe, de nada le habrá servido decirlo, ya que, entre las partículas de sabor prohibido extraído, hay corpúsculos grasos, que –según el RAMBA”N- son los que se dedicarán –bajo esta perspectiva- a reabsorber el sabor prohibido extraído, una vez más, hacia interior de las paredes de esa misma olla. Y lo que se ganó con el agua (extraer el sabor prohibido), se perdió a causa de la grasa (reingresar el sabor prohibido a la olla).

 

Un día sin usar

 

El RAMBA”N le reclama al RASHB”A que, según la argumentación e ideas sostenidas por el RASHB”A, no habría manera ni salida alguna para lograr hacer una Hagälat Kelim nunca, ya que si todo lo que sale, entra de nuevo, nunca se logrará hacer la supresión deseada del sabor prohibido absorbido en los utensilios. El RAMBA”N agregó que el único caso en que las ideas del RASHB”A apoyarían una Hagälat Kelim efectiva, sería en un caso en que la olla tuviera más de un día sin usarse, debido a que los sabores adentro estuvieran vencidos y dañado; pero, si la olla tuviera menos de un día sin usarse, la Hagälá no sería efectiva. EL RASHB”A accedió a este punto… Y escribió que el RAMBA”N no pudo contrarrestar lo principal de sus argumentos.



 

Traslado de sabores

 

El RA”A  y el RA”N concordaron en dar una respuesta en favor al RAMBA”N y frente al argumento del RASHB”A

Explican ambos Rishonim que efectivamente el agua hervida tiene la capacidad de extraer una prohibición que estaba inmersa dentro de la aleación de una olla, y no la va a hacer reabsorberse de nuevo allí. Y respondieron al alegato del RASHB”A diciendo que el sabor (por ejemplo, leche) -que pueda ser extraído  por el agua hervida de una Hagälat Kelim- pierde su sustento como sabor prohibido (Niklash Hataäm), lo que motiva que, aunque vuelva a ser reabsorbido por las paredes del utensilio, será inofensivo dicho sabor (Taäm Kalush), es decir, su presencia no contagiará más a su alrededor.

 

Sólo con agua

 

El RAMBA”N, por su parte, dijo que tiene una prueba del Maséjet Zebajim (96:2), que dice que una persona podrá hacer “Hagälat Kelim” con agua, pero no con vinoTampoco se podrá hacer con un vino aunque sea éste esté diluido en agua.

Pero, el RASHB”A le respondió que, de la misma Guemará, se puede traer una prueba contraria…Y recordó que el Talmud venía disertando sobre utensilios donde fueron cocinados alimentos sagrados tipo Kodashim, y, sobre esto, enseñó el Talmud que no sirve hacer Tebilat Kelim con vino puro o aunque sea diluido. Pero, cuando se trata de una olla en la que se cocinó alimentos con condición sagrada de Terumá, sí será permitida la Hagälat Kelim con vino. Por consiguiente, deduce el RASHB”A que, si una olla ha absorbido alimentos que no tenían ninguna condición sagrada (Julín), con más razón que se podrá ejercer una Hagälat Kelim con vino. Por consiguiente, el agua no es el único agente facultado para llevarlo a cabo, sino cualquier otro líquido que tenga propiedades de cocción similares al agua.

El RAMBA”N no siguió el contrapunteo con el RASHB”A, por lo que podría entender que el RAMBA”N cedió a favor de los argumentos del RASHB”A.

 

Discusión en lo Sagrado

 

No obstante, el RA”N (Julín, final del Pérek Col Habasar) afirmó que la prueba que alegó el RASHB”A (recientemente expuesta) no es válida, y, por ello, el RAMBA”N ni siquiera se molestó en  contestarla. Explicó que el RASHB”A debió haber considerado que (A) el Talmud venía hablando de cómo se hace una “Meriká” en los Kodashim… 



La Meriká es un proceso que consiste en introducir el utensilio, al cual se le acaba de aplicar Hagälat Kelim, adentro de un envase con líquido frío, con el propósito de bajar su temperatura aceleradamente. Y fue, sobre esto, que el Talmud hizo diferencias entre Kodashim y Terumá: en ollas que cocinaron Kodashim, la Meriká sólo se hace con agua y no con vino, aunque sea diluido en agua, mientras que, en ollas que cocinaron Terumá, la Meriká se hace incluso con vino. Y, aunque se quisiera alegar que (B) el dilema del Talmud si era sobre Hagälat Kelim, aun así, se podría alegar que el autor de este dictamen fue Abayé… Pero, es necesario tomar muy en cuenta que Rabá no dijo así, sino que tampoco en Terumá se usa vino para dicho objetivo. Y considerando que, en toda discusión que haya entre Rabá y Abayé, la regla básica del Talmud determinó que la Halajá es como Rabá: se deduce, del Talmud, que no habrá prueba a favor del RASHB”A, ni contra el RAMBA”N, sobre si otros líquidos -que no sean agua- funcionan también para Hagälat Kelim.

 

Un Cucharón y muchas ollas

 

En una ocasión, llegó una mujer a la Yeshibá de Rabenu Guershom (Meor  Hagolá), y dijo que ella tenía quince ollas cocinando diferentes tipos de comida…, pero, había un cucharón allí que pertenecía a un gentil (es decir, se presume que se usó para Terefá y otros alimentos no permitidos), y ella no se había percatado de ello. Ella continuó narrando que, por error, tomó el cucharón y lo insertó en la primera olla que estaba cocinando cierta comida… Posteriormente lo lavó bien, y lo volvió a insertar en otra de las ollas, la cual contenía otro cocido. Y así fue ella haciendo hasta llegar a insertar el cucharón en todas las ollas de esta misma manera.


El Rabenu Guershom, al escuchar esto, le preguntó, a la señora, si había sesenta veces más la olla con su contenido versus el volumen del cucharón, a lo que ella contestó que ninguna olla llegaba a tener sesenta veces más que el volumen de dicho cucharón. Entonces, Rabenu Guershom le dijo que únicamente el contenido de la primera olla fue “contaminado” con el sabor prohibido que salió del cucharón, y no se puede comer, pero, todos los demás cocidos que estaban en el resto  de las ollas (en este ejemplo, 14) quedaron permitidos. No se registró el justificativo de Rabenu Guershom para dar su respuesta. Pero, se podría intuir que Rabenu Guershom sostiene que, una vez que introdujo el cucharón en la primera olla por medio del hervido que allí había, el líquido (aunque no fuera agua) que estaba allí candente logró extraer todo el sabor prohibido de aquel cucharón, a tal punto que el cucharón quedara casherizado (sin sabor alguno prohibido absorbido dentro de su aleación), como si fuera nuevo. Y, por eso, las demás ollas no se vieron afectadas por un cucharón con todo el sabor de la prohibición removido.

Por consiguiente, se podría deducir que la opinión del Rabenu Guershom es equivalente a la del RASHB”A y no a la del RAMBA”N, al ser que el líquido de la primera olla no necesariamente era agua…, y, con todo y eso, funcionó la cocción como si se hubiese aplicado una Hagälat Kelim.

 

Extracción parcial

 

Por otro lado, se podría argumentar diciendo que no necesariamente haya que relacionar la opinión de Rabenu Guershom con la del RASHB”A, en este asunto… El motivo, por el cual Rabenu Guershom permitió el contenido de las demás ollas, no necesariamente debió ser porque haya sostenido que el líquido hervido que había allí (que no era agua) sí servía para hacer Hagälat Kelim… Entonces, ¿por qué las demás ollas se permitieron? El motivo es que, en realidad, ese líquido de la primera olla sí tenía la capacidad para extraer el sabor prohibido, pero sólo en un porcentaje muy bajo, pues todo líquido que no sea agua carece del potencial de extraer más de una cierta cantidad de sabor prohibido inserto en la aleación del utensilio (en este caso, cucharón). 




Una vez extraído este contenido, ya no se podrá extraer más, aunque se le vuelva a aplicar aquellos líquidos una y otra vez (a menos que se lo exponga a la aplicación de agua hervida, la cual podrá extraer hasta el 100 % del sabor prohibido). Siendo que las restantes ollas no tenían agua, sino otros líquidos que no tenían la capacidad de extraer más de lo que ya se extrajo en la primera vez, sus contenidos alimenticios (de las restantes) no se vieron afectados ni contagiados de prohibición por parte del cucharón.

 

“Ex post facto”

 

El Bet Yosef (O.J, Simán 452) registró la discusión entre el RAMBA”N (en conjunto con el RA”N) y el RASHB”A… Y dijo, en base al punto de vista del Orjot Jayim, que toda esta polémica gira alrededor de realizar la Hagälat Kelim a propósito, por medio de otros líquidos diferentes al agua, ante lo cual, el RAMBA”N diría que no se haga así, en un principio, sino sólo con agua … Pero, si, usando otro líquido, se hizo la Hagälat Kelim a dicha olla (con sabor prohibido absorbido en su aleación), y, luego, cocinaron comida Casher allí, entonces, por cuanto que ya lo hizo (Bediäbad), se permitirá el contenido de dicha olla.


El Shulján Äruj, en su dictamen, no registró nada sobre esta conclusión que hiciera en su libro Bet Yosef.  El RAM”A (Simán 452:2) dice que no se permite hacer Hagälat Kelim por medio de ningún líquido excepto con agua, en principio. Pero, si la persona ya hizo la Hagälat Kelim por medio de otro líquido, se podrá permitir el alimento Casher que haya sido cocinado allí, por error.

Por consiguiente, bajo la perspectiva del Bet Yosef y del RAM”A, no habría autorización para utilizar un líquido diferente al agua, con el propósito de extraer el sabor prohibido de una olla, cucharon, tanque, o procesador de alimentos de una fábrica. Es decir, es prohibido hacer Hagälat Kelim en una fábrica dado que no es factible hacerlo con la reglamentaria agua hervida.

 

Permisión por omisión

 

Por otro lado, el Perí Jadash dijo que el Shulján Äruj omitió su dictamen debido a la regla que sostiene que todo lo que no está prohibido empíricamente debe seguir siendo considerado permitido. Por consiguiente, ya que el autor el Shulján Äruj no prohibió hacer la Hagälat Kelim con otro líquido que no fuera agua, no se adhirió a las autoridades que lo prohíben, y permitió.

 

Prueba del agua

 

En el Shulján Äruj (Simán 451:3), están escritas las reglas y procedimientos para realizar una Hagälat Kelim… En el tercer inciso entra más en los detalles, y la condiciona a que se haga en un “Kelí Rishón”. Define el Shulján Äruj “Kelí Rishón” diciendo que consiste en una olla, sobre el fuego, en la que se pone a hervir agua.  Y allí se hace la Hagälá…


Considerando este inciso, se podría deducir que el Shulján Äruj sí sostiene que la Hagälat Kelim se haga con agua y no con otro líquido, debido a que, cuando narró cómo se hace el proceso, usó el agua para su explicación, y no una palabra más general, como podría haber sido “mashkim” o “mashké” (“líquidos” o “líquido”). Por consiguiente, no necesariamente habrá que decir -por el hecho de que Shulján Äruj (Simán 452) haya omitido la advertencia de no usar otros líquidos para Hagälat Kelim- que sí se hayan convalidado “a los demás líquidos”, para Hagälat Kelim. Y la regla del Perí Jadash que sostiene que “toda prohibición que se omitió como tal, implicó en que esté permitida”, si bien es verdad, no será el caso del Shulján Äruj (Simán 452), porque realmente sí se había pronunciado un capítulo antes, en el Simán 451, insinuando que la Hagälat Kelim se hace únicamente con agua.

 

 En caso de incongruencias

 

El Mishkenot Haroïm y muchos otras autoridades halájicas sostienen que, cuando ocurre que el Shulján Äruj no escribió una Halajá claramente y el RAM”A sí, la costumbre es seguir el dictamen del RAM”A, y, con más razón, cuando es notable que el Bet Yosef decidió recopilar la perspectiva del Orjot Jayim, quien apunto a que, en principio, no se deba hacer uso de otro líquidos  para Hagälat Kelim. Por consiguiente, el corolario del Perí Jadash estaría en discordancia con todo esto, y, no contaría tampoco con el apoyo de otras autoridades homólogas, tales como Maamar Mordejay, Pétaj Hadebir, entre muchos otros. Por consiguiente, no es evidente un dictamen para permitir, en principio, hacer Hagälat Kelim con otro líquido que no sea agua.


 

La fábrica de chocolate

 

El Rab Moshé Feinstein, autor del Iguerot Moshé, recibió una pregunta similar al del tema de esta investigación, sobre si es permitido hacer la Hagälat Kelim (con otro líquido que no sea agua) en los aparatos y recipientes que cocinan, procesan y refinan chocolate de una fábrica que ha procesado alimentos lácteos allí. Después de analizar los argumentos a favor y contra de permitirlo, finalmente contestó que será permitido Bediäbad (“Ex post facto”), es decir, si ya la hicieron (y no se prohibiría comer el chocolate Casher parve que se procese allí la siguiente vez).


 

¿La fabricación es  Bediäbad?

 

Tomando en cuenta esta orientación de permitir solamente en un caso Bediäbad, el siguiente paso sería definir si el caso de una fábrica de alimentos que se distribuye a nivel comercial, es considerado o no como un caso Bediäbad (“Ex post facto”), o es un caso Lejatejilá (previo al hecho).


El Guinat Veradim, entre otras autoridades, considera que este caso sigue siendo Lejatejilá (“previo al hecho”), como es aparentemente lo lógico. Pero, otras autoridades rabínicas, algunas de éstas que tienen injerencia en empresas de certificación de Cashrut, sostienen que la Hagälat Kelim en fábricas de alimentos comercializados, tienen un carácter Bediäbad, y no Lejatejilá.

Pero, como ya se dijo, esto no representa el grueso de las opiniones halájicas, y, así, por ejemplo, el Caf Hajayim sostiene que todo lo que haya sido premeditado, será considerado Lejatejilá… Por consiguiente, lo correcto será considerarlo, en general, en estatus Lejatejilá.

 

Conclusión


En principio

En principio, la persona debe tratar de no plantearse la práctica de hacer Hagälat Kelim con otro líquido que no sea agua.


Caso apremiante

  Pero, en un momento de aprieto, en el que la necesidad sea considerable, hay autoridades halájicas en quien apoyarse, para permitirlo. En este caso en especial, el encargado de la Hagälá deberá precaver que los utensilios a los que se hará Hagälat Kelim, tengan más de un día sin uso, y, de esta manera, se optimizará este proceso.


Fábrica de Chocolate

En el caso de una fábrica de productos lácteos, a través de la que una persona pretenda fabricar un lote de chocolates u otro producto “parve”, y, pretendiera para ello, hacerle Hagälat Kelim a todo el aparato procesador pertinente, a través de otro líquido diferente al agua: en principio, no se podrá considerar casherizado y/o “parve”, con un permiso abierto al consumo general.

Pero, en caso de apremio, en el que una persona no tuviera otro alimento que comer sino ese, si ya se hizo la Hagälat Kelim de esa manera, tendrá permitido comerlo, basado en que, su caso en particular, es considerado “Bediäbad” (Ex post facto).