Num. 246 Aplicar Crema en Shabbat


Introducción

La base de la siguiente investigación, está anclada en un Trabajo de las 39 Melajot restringidas en Shabbat, llamada “Memajek” (alisar una superficie por medio de frotarla con un ungüento o crema -Lemaréaj- en Shabbat). Y, por consiguiente, se empezará por describir, en breve, algunas actividades que podrían ser candidatas a dicha clasificación, sean o no lo sean a la final:

·    Colocarse una crema en las manos, a causa de que las tiene resecas

·    Colocar una crema de jabón en la mesa, para limpiarla mejor.

·    Frotarse las manos con jabón líquido o la cabeza con champú

·    Frotarse con un desodorante de barras en el día de Shabbat

Por consiguiente, ya que estas actividades son frecuentes y usuales en la vida diaria de un ser humano y tienen que ver con la higiene y presencia personal, se hace menester evaluar y determinar una guía para entender qué es lo que las hace prohibidas y qué las hace permitidas, según la Torá y los Sabios. En efecto, la investigación presente se ha propuesto el objetivo de analizar y determinar en for

ma empírica cuáles de estas actividades estarían restringidas en el día de Shabbat y cuáles no.

Preguntas


¿Es permitido, en el día de Shabbat, el uso de crema para las manos, jabón y champú para el cuidado del cuerpo? ¿Se puede aplicar crema limpiadora para la superficie de algunos muebles? ¿Es autorizada la aplicación de desodorante de barra, en el día de Shabbat?

 

Argumentos


El hoyo del barril

 

La Mishná, en Maséjet Shabbat (146:1), parte de una realidad que se practicaba en aquel momento, en el caso en que un barril se perforó, y la persona deseaba obstruir efectivamente el escape del líquido allí contenido, se aplicaba cera en el orificio y sus alrededores, por su propiedad nada porosa, y su facilidad en el manejo, secado rápido y efectivo. Pero, si una persona pretendiera practicar este correctivo en Shabbat, d

ice Raban Yojanán Ben Zacay que tiene –en su haber- una sospecha de que traspasó y “se haría merecedor de traer un Sacrificio de Jatat”; esto significa que, según R Yojanán B.Z., esta persona muy probablemente  habrá trasgredido la prohibición de la Torá de hacer una Melajá de Shabbat ordenada.

¿A qué Melajá (Trabajo prohibido en Shabbat) se refirió Raban Yojanán Ben Zacay? Dice el Talmud que se refiere a una actividad llamada “Memaréaj” (frotar una superficie para que quede lisa), la cual tiene como base una Melajá Principal denominada “Memajek” (alisar una piel limando su aspereza). Y, es por ello, que Rabán Yojanán B.Z. dijo que  colocar cera en la superficie de un barril para clausurar un orificio tiene una sospecha de trasgresión de una prohibición de la Torá como ésta.

Opuestamente el Talmud aclara que, si hubieran tapado el orificio con grasa o aceite viscoso, el resultado será producto de una discusión halájica: (A)  Rab diría que es prohibido hacerlo, mientras que (B) Shemuel diría que es permitido. Y hay una regla talmúdica que indica que, cuando hay una discusión entre estos Sabios, en asuntos de prohibiciones, el dictamen, en general, se inclina en favor de la decisión de Rab. Y, por lo tanto, es prohibido tapar un orificio de un barril también con grasa. No obstante, cabe aclarar que la naturaleza de la prohibición de usar grasa para esta finalidad, incluso según el caso más exigente, proviene de un decreto Rabínico (Mide_Rabanán) en aras de que la persona no vaya a terminar usando cera para tapar el orificio del barril y traspasar una prohibición de la Torá (Mide_Oraitá).

Y así fue la directriz del RI”F, el ROS”H y el RAMBA”M, sobre quienes se apoyó el Shulján Äruj (314:11) para dictaminar que tanto el uso de cera como de aceite grueso para tapar el orificio de un barril es prohibido, porque estaría trasgrediendo la prohibición de Memaréaj.

 

Excreción salival

 

Suponiendo que una persona está caminando por la calle, en un suelo todo de tierra, y, de pronto,  escupe, mas procurando que los pasantes no se asqueen al divisar dicha excreción… Y esta persona, preocupada porque no quede evidencia, se dispone a pisar la recién expulsada saliva, de tal manera que se distribuya y sea absorbida por la tierra donde cayó, sería una acción prohibida. ¿Acaso sería esto permitido en Shabbat? En relación a este tema, el Talmud -en Maséjet Shabbat (Hoja 121:2)- dice lo siguiente: “es permitido pisar una saliva si lo hace inocentemente (caminando y que no se note –con el movimiento de sus pies- que su objetivo es la aceleración de su absorción en la tierra)”. Dice RASH”I que, a pesar de que, al mover sus pies -reiteradamente por allí- alisará –además- alguna fosa, grieta, o hendidura…, aun así, la intención (de la persona que lo estaba provocando) no estaba dirigida ni a Lemaréaj (alisar -con la saliva- la superficie) ni a Leashvuye Gumot (tapar dichos orificios)… Y, aunque estos resultados serían inminentes al pisarla allí (Pesik Resheh), aun así, los Sabios lo permitieron por causa de “Meisutá” (evitar que los demás aborrezcan o se sientan asqueadas).

 

Tierra absorbente

 

En base a esta reflexión, el Maguén Abraham se plantea que, si bien es comprensible que el Shulján Äruj haya hecho una analogía transigente en el tema de Ashvuyé Gumot, asemejando “el tema de barrer con pisar la saliva en un suelo de piedra”, no, por esta misma analogía, habrá que también ser transigente en “permitir Lemaréaj la saliva en un piso de piedra”-, pues no hay nada que asemejar –por concepto de Lemaréaj- entre el tema de barrer y el tema de “pisar la saliva”. “Barrer en Shabbat”, en ningún caso es cotejable con la acción de Lemaréaj, mientras que pisar la saliva sí lo era (como lo insinúa RASH”I) cuando se trataba de un piso de tierra. Siendo así, ¿por qué el Shulján Äruj concluiría que tampoco rige una prohibición de Lemaréaj de la saliva sobre el piso de piedra?

Según el Maguén Abraham (316, S.K. 16), la situación en la que se prohibiría pisar dicha saliva, incluso en un suelo de piedra –en Shabbat-, sería cuando se pisare con la intención de frotar y mantener la existencia de saliva en el suelo; de lo contrario, cuando se pisare sin la intención de mantener la existencia de saliva en el suelo sería permitido -incluso en un suelo de tierra-, lo que se cotejaría con el caso en cuestión, en el que la intención es que la saliva sea absorbida completamente por el suelo.

El Mishná Berurá (Simán 316:S.K.49) dice que no se prohíbe la pisada de la saliva en el suelo –por concepto de “Merúaj”- porque, para califique como ésta, la intención (del que pisa) tendría que ser es esparcimiento,  alisamiento, y estancia de la sustancia pisada; pero, en este caso, la intención (de quien pisa) sería, más bien, opuestamente lograr que sea finalmente absorbida la saliva, lo que implica prácticamente en desaparición.

 

Vaselina

 

El Rab Shalom Mordejay Hacohén Mi_Barzam (MAHARSHA”M, a través del libro Daät Torá), en relación al Simán 328 (26), habló sobre la aplicación de algo parecido a la “vaselina” en una herida, cuyo proceso implica una absorción del ingrediente activo en la zona afectada… Y dijo que parecería que habría de ser prohibida, en Shabbat, su administración en la piel de la persona, cuando queda algo de este ungüento en la zona de aplicación… “Pero –aclara el MAHARSHA”M-, según lo que dice el Maguén Abraham –sobre el tema de la saliva- no es así cuando la intención que tiene la persona esparcirla sería el logro de su absoluta absorción… Y, por lo tanto, en nuestro tema tampoco lo será”. En otras palabras, concluye el MAHARSHA”M que, bajo este perfil, no será prohibido aplicar esta vaselina, en Shabbat, con esta misma intención.

Estos textos hasta ahora recopilados no fueron los únicos en llegar y apoyar a esta decisión… El autor del  SHU”T Maté Leví (Tomo II, Cap. 21) dijo que no hay prohibición de Memaréaj cuando la sustancia sea ligera (N.A. pues, la intención es que finalmente sea esparcida para su absorción y no para alisar la superficie frotada).

Por su parte, el autor del Shemirat Shabbat Kehiljetá (Cap. 33: Letra 63) dijo, en nombre de Rab Shelomó Zalman Auerbach, que, en el caso en que sea para un enfermo y la intención sea la de que la aplicación sea esparcida (N.A. con el objetivo de que sea absorbida), se permite en Shabbat.

 

Necesita un atenuante

 

No obstante, el Eliyá Rabbá (Simán 316) se opuso a la conclusión del Maguén Abraham sobre el tema de la saliva y expresó que, si bien se ha dictaminado que es permitido pisarla esparciéndola, en Shabbat…, esto ha sido justificado –por RASH”I entre otros- por el alegato de que, con dicho esparcimiento, se evite asquear a los transeúntes que pasen por allí… Se deduce que, de no ser por el objetivo de evitar que la gente llegue a un sentimiento desagradable de aborrecimiento, se habría prohibido dicha acción en el día de Shabbat…, y muy a pesar de que la intención haya sido el que se absorba en su totalidad. Por lo tanto, no es la intención de absorción la que cuenta a la hora de decidir si hay o no Memaréaj en un caso así… Concluye el Eliyá Rabbá que básicamente sí habría prohibición de Memaréaj en el esparcimiento de la saliva en un suelo de no ser por un permiso halájico que consideró “velar por el que el prójimo no se asquee”.

Siendo así, cualquier otro caso en el que no persista justificativo como el de no asquear al prójimo, no tendrá permiso de esparcir una sustancia en el cuerpo, aunque sea con la intención o finalidad de que sea absorbido por el cuerpo frotado.

De hecho, el MAHARSHA”M trajo también la opinión del Eliya Rabbá, por lo que finalmente dijo que “se necesita escudriñar más en el asunto”.

 

Betún para zapatos

 

Otro punto que contradice la posición del Maguén Abraham, es la base  de lo que está escrito en el Mishná Berurá (327:S.K.16), en nombre del Tiferet Yisrael: una persona que desea aplicar  “Merúaj Shajor” betún (producto para frotar y esparcir pulitura) negra a su zapato en Shabbat, es prohibido en Shabbat.

El betún es una crema que se usa para ser frotada esparcida, con resultado que provoca una aparente absorción de sus partículas. Una prueba podría ser que, después de unos minutos, al tocar la superficie del zapato, no quedará rastro de ese betún en las manos. Por lo tanto, revela este Sabio que, a pesar de que hay un objetivo de absorción de la sustancia en el cuero del zapato, fue considerado prohibido por el mero de hecho de funcionar por intermedio del frotado y esparcimiento de la sustancia en un cuerpo específico.

 

Absorción con desaparición

 

Empero, se podría responder a esta argumentación que todo lo que alegó el Maguén Abraham fundamentando el permiso de frotar una sustancia en un cuerpo cuando la intención que tiene la persona es que sea absorbida en el mismo, fue pensando en que la sustancia como tal desaparezca, pero no sólo del campo visual de la persona, sino también que no siga teniendo influencia funcional sobre el cuerpo frotado. Y si la intención fuera así, aunque quede algo de sustancia en los poros del objeto frotado, sería permitido, pues la intención no está centrada en que se mantenga incrustada allí. Por ello, es comprensible que, a pesar de que el betún sería absorbido por el cuero del zapato, la intención de quien lo frota habría de ser que la sustancia absorbida siga teniendo una influencia en el zapato, como por ejemplo, mantener su color negro firme, y/o pulido y/o brillante; y, por eso, usar el betún para zapatos en Shabbat es prohibido. Y, quizá, más bien, en el caso del betún, la absorción es el objetivo con el que conseguirá una mejoría en los resultados mencionados…

 

Manchas de salsa

Por ejemplo, si una persona le cayere salsa de tomate en su mano o mayonesa encima del mantel, y, la removiese de allí, va a notar que queda un poco de esta sustancia impregnada en dicha superficie. Y esto no se considera una  Prohibición de Memaréaj, aunque pudiera quedar allí y notarse la presencia de vestigios de la salsa existente en los poros de la cubierta, debido a que:          

1. La persona preferiría expulsar dicha sustancia y lo escoge hacer a través de esa remoción…

2. En este caso en especial, la intención de la persona obviamente no era que la salsa quedara allí.

3. Tampoco se ejerció un proceso parecido al de frotarse y esparcirse dicha sustancia

4.    Si fuera identificable como Memaréaj en Shabbat, sería una prohibición de Rabanán, pero, el escenario de una remoción de salsa no es fácilmente cotejable con Memaréaj, y, ante la duda, queda atenuada una sospecha de prohibición…

Y, por el contrario, si una persona se echara, a propósito, una crema en la piel, la prohibición sería trasgredida por concepto de Merúaj ya que:

     

    1.   La persona está interesada en que la sustancia se absorba y se fije al ras o en la porosidad de la piel, sin importar si desaparece o no de la vista del usuario, para que el efecto de la crema quede perenne con la mayor efectividad y por el mayor tiempo posible.

    2.   La crema es frotada en la superficie de la piel

    3.   La crema es esparcida sobre el área sobre la que se desea abarcar la presencia de la crema

    4.   En este caso en especial, es semejante a la Actividad de Memaréaj descrita por los Sabios.  

Crema para manos

 

Una vez aclarado bien los factores que facilitan la identificación de la Actividad de Memaréaj, se podrán cotejar con los diferentes casos expuestos en la introducción, preguntas y desarrollo de esta investigación.

Por ejemplo, tanto una crema para las manos, un desodorante (ej. de barra), el betún para los zapatos, son sustancias que se frotan, esparcen, y se hacen absorber en la superficie aplicada. En el caso de la manos, para proteger la epidermis o mantener la suavidad o humedad de la misma. En el caso del desodorante, para fijar y mantener el control de la traspiración y/o el buen olor que opaca el efecto del sudor. En el caso del betún, para que se fije su efectividad (oscuridad, pulitura y brillantez) en el calzado, y su resultado quede garantizado allí el mayor tiempo posible. Y, por ello, todo esto está prohibido.

 

Irritación

 

En el SHU”T Minjat Yitzjak (Tomo VII, Cap. 20), cuyo autor es el Rab Yitzjak Weiss, recibió, en el año 5736, la pregunta de un Rab apellidado Freiman. Le planteó la posibilidad de permitir aplicar una crema para la dermatitis de los bebés afectados, ya sea por causa de una intensiva y frecuente defecación o por no soportar el uso constante de sus pañales. Alegó, para esto, la opinión del Minjat Shabbat recopilada por el MAHARSHA”M, de quien se entendió que dijo que si frotara una sustancia (el MAHARSHA”M habló de la saliva), de tal manera que se logre absorber en su totalidad, sería permitida su aplicación. Por lo que se entiende que, aplicar la crema contra la dermatitis, sería permitido en Shabbat, si se frota y procura que sea absorbida totalmente por la piel.

El Rab Weiss, admitiendo que la información -recopilada por su inquisidor- era cierta, aclaró que por otro lado, dijo que le faltó recopilar aún más detalles del texto del MAHARSHA”M (invocado por el Rab Freiman). El Rab Weiss argumentó diciendo que el MAHARSHA”M todavía no había terminado allí su discurso, cuando mencionó la posición del Maguén Abraham, sino que posteriormente abordó la opinión del Eliyá Rabbá, quien se opuso a la consideración del motivo principal que alegaba el Maguén Abraham. El MAHARSHA”M terminó dejando expuesta una discusión Halájica central sin punto final, por lo que concluyó el MAHARSHA”M: “se necesita escudriñar más en el asunto”.

No sólo eso… El Rab Weiss se extrañó de cómo se podía traer una prueba a partir de (I) la pisada de una sustancia líquida (caso de la saliva en el suelo) para el tema de (II) la frotada y esparcimiento de una sustancia viscosa como lo es una crema para la dermatitis infantil. En cuanto al primer caso (I), se comprende que se haya podido conseguir un permiso para esparcir dicha sustancia en el suelo, pues no es convencional una acción de frotar usando líquidos, sino, más bien, en productos viscosos, grasosos, sólidos, o algo por el estilo, como lo es el caso de una (II) crema para dermatitis.

 

Jabón de panela

 

El Minjat Yitzjak trajo a colación el tema del uso del jabón de tocador… Cuando se empezaban ya a usar las panelas de jabón, hace más de doscientos años,  había, en aquel tiempo, un Sabio cuyos dictámenes fueron escritos en un libro llamado Guinat Veradim. El Baer Heteb y Mishná Berurá, dijeron, en su nombre, que el uso del jabón resulta en un esparcimiento de la espuma frotándolo al contacto con poca agua, pero no se fija en la superficie (para mantener algún resultado en pie)…, sino que el jabón se dispersa, suprime la suciedad, limpia, y se retira inmediatamente sin que quede vestigio de jabón plasmado en la superficie lavada, pues más bien estorba su presencia perenne  (además que, al contacto con agua en las siguientes veces suprime su fuerza y propiedad espumante y/o limpiadora). Y no se compara estrictamente con las (II) cremas cuyo uso suele llevarse a cabo con una mayor fijación en la superficie untada. Por lo tanto, el Rab Weiss se quedó en duda sobre si sería permitido o no enjabonarse en Shabbat con jabón de panela. Por otro lado, el Rab Weiss dijo que el asunto podría agravarse más si se considera que el jabón se va alisando a medida que se va utilizando, en especial cuando se sabe que los jabones de panela son duros en su presentación inicial, y van tomando una forma alisada en la medida en la que se vayan usando.

 

Vestigio seguro

     

     Volviendo al punto de las cremas, destaca el Minjat Yitzjak que es muy difícil ver que, cuando uno se frote una (II) crema, no quede nada en la superficie, por más que intente su absorción en la piel o en cualquier otra superficie. Y, por ello, no se compara con el (I) tema del esparcimiento con la pisada de una saliva que está en el suelo, pues, en este último, es asegurable que no quedará nada sin ser absorbido.

Finalmente, concluye el Minjat Yitzjak que, según su óptica, hay que ser muy cauto en no usar cremas para la irritación de la piel en el día de Shabbat, a menos que se trate de una situación delicada.

 

El Jazón Ish (Simán 52, S.K.16) sostiene que, cuando una persona tenga una herida y necesite aplicar una crema, en Shabbat, podrá colocarla pero sin frotarlaPosteriormente podrá tapar la herida, por ejemplo, con una gasa o venda (indirectamente se irá esparciendo la crema). Y cualquier otro caso de enfermedad aunque esté fuera de peligro de vida, será permitido hacerlo de esta forma…

 

Conclusión

Es prohibido untar y frotarse las manos, con crema hidratante y/o suavizante, en el día de Shabbat, con más razón en países con clima frío-seco y sobre todo cuando la crema es viscosa.

Una persona que necesita aplicar una crema con fines terapéuticos, antibióticos, como por ejemplo, para curarse una herida, tendrá que superar dos obstáculos que le impedirían proceder de esa manera: (a) La prohibición de aplicar medicamentos o procedimientos médicos y paramédicos en Shabbat; (b) Y la prohibición de Memaréaj en Shabbat.

 El primer obstáculo (a) “Refuá en Shabbat”, es superable cuando la condición del herido es calificada como Jolé Sheén Bo Sacaná (un enfermo que está en cama, aunque no tenga peligro de vida). El segundo obstáculo (b) “Memaréaj en Shabbat” es superable si se es cauto de sólo aplicar la crema sin frotarla ni esparcirla, permitiéndosele luego taparla con una gasa como protección.

Es prohibido Mide_Oraitá frotar “cera” para tapar el orificio de un barril en Shabbat.

Es permitido frotar pisando una saliva que se encuentra un suelo macizo, siempre y cuando lo haga inocentemente, sin una especial intención, y con los movimientos que realizaría una persona al andar por su camino.