Num. 243 Residir en Edificios y Rascacielos



Introducción


Casas, Quintas, Villas, Edificios, Rascacielos, son ejemplos de la arquitectura residencial que se ha hecho realidad en el mundo. En algunos casos, dejando casi atrás el sistema de vecindarios horizontales y haciéndose cada vez más popular el vecindario vertical donde los vecinos viven en el piso de arriba o en el de abajo, además de los vecinos que comparten el mismo piso. Mientras las técnicas arquitectónicas van enrumbándose, la Ley judía queda inalienable.

Es sabida la obligación de respetar y honrar la Sinagoga, objetivo que merece una dedicación a todos los detalles tanto dentro como fuera de ella. Muchos conocen los detalles que se dedican dentro de la misma, pero, quizá no muchos tienen pendiente las obligaciones desde fuera de ella o con respecto al medio que lo rodea. Uno de estos detalles, requiere aparentemente que la Sinagoga de la ciudad sea la más alta construcción arquitectónica. Considerando la existencia de edificios altos, y, cada vez más en ascendencia tanto en altura como en cantidad, ¿cómo será posible cumplir con el deber procurar que la Sinagoga de la ciudad sea la Casa más alta de la ciudad?¿Acaso habrá que instalar una Sinagoga en el Pent-House del rascacielos más alto de una ciudad?

     

Pregunta


¿Es permitido vivir en una casa que esté más alta que una sinagoga?



 Argumentos

Elevar la Casa

 

Está escrito en Maséjet Shabbat (11:1), en nombre de Rabá Bar Mejasyá, quien a su vez dijo en nombre Rab Jamá Bar Guriá, que Rab enseñó que toda ciudad cuyos techos son más alto que el de la sinagoga, su final es que será destruida, como dice el versículo (Ëzrá, 9:9): “…Leromem et Bet Elohenu Ulhaämid et Jorbotav…” (…para elevar la Casa de Nuestro D__s  y levantar Sus ruinas…). Y esto fue afirmado con respecto a los techos de las casas de la ciudad, pero, en el caso de un Kashkushé (columnas ornamentales de la ciudad) o Abruré (pináculos y murales) no habría inconveniente.



Continuó el TalmudDijo Rab Ashé que él provocó que la ciudad de Matta Majseyá (se protegiera y) no se destruya. Aparentemente exhortó a que se acatara esta Ley, por ejemplo, a que todos derrumbaran los pisos altos de sus casas, a la vez que iba mandando a construir las sinagogas más altas que los domicilios de aquellos inmuebles.

No obstante, el propio Talmud se extrañó que Rab Ashé haya afirmado tal cosa, cuando finalmente… ¡la ciudad de Matta Majseyá sí se destruyó! El Talmud respondió que, si bien es verdad que terminó destruyéndose, eso no sucedió por causa de haber trasgredido esta advertencia de cuidarse de no construir domicilios más altos que la sinagoga, sino por causa de otras trasgresiones de otra índole.

Aparentemente, se evidencia que residir en casas que son más altas que la sinagoga, es algo tan grave, que podría causar una destrucción tan masiva como lo es la de una ciudad.

 

La más alta

 

El RAMBA”M (Tefilá, Pérek 11: Halajá 2) dice que, cuando se va a construir un Bet Hakenéset, no se podrá construir sino en el relieve más alto de la ciudad, como está escrito (Mishlé 1:21) “Berosh Homiyot Tikrá” (desde la cima de las ciudades, llama –ora-). Dijo el RAMBA”M que asimismo hay que levantar la construcción (de la sinagoga) hasta que sea más alta que todos los patios (vecindarios) de la ciudad, como está escrito (Ëzrá, 9:9): “…Leromem et Bet Elohenu Ulhaämid et Jorbotav…” (…para elevar la Casa de Nuestro D__s  y levantar Sus ruinas…).

 

Vigencia

 

El Shulján Äruj (O.J., 150:2) dice: “no se construye una Bet Hakenéset sino de manera que se haga en el relieve más alto de la ciudad; y la altura del mismo se elevará, de tal manera que (su techo) quede más alto que (el de) todas las casas de la ciudad”. Todo esto excluye a las Columnas y Torres que no son utilizadas (habitadas) sino únicamente con fines ornamentales. Y si hay una casa que tiene un techo que no es habitable o apto para ningún servicio, ese piso se exenta de esta exigencia. En otras palabras, el Bet Hakenéset deberá ser construido a una altura mayor al inmueble más alto de la ciudad, tomando como referencia al piso útil más alto del mismo. Por ejemplo, si el edificio más alto de la ciudad tuviera un techo de teja, el sobrante de la teja que ha sido construido sólo con fines ornamentales (no habitable), no entraría en la cuenta de la altura de la casa a la que cubre, para determinar a qué altura habrá de hacerse la sinagoga.

 

¿A demoler sea dicho?

 

Una vez entendido que toda persona -que se dispone a construir un Bet Hakenéset en la ciudad- la construirá encima del relieve mayor de la zona habitable de una ciudad, y con una altura mayor a la casa más alta de la ciudad…, habrá que preguntarse qué pasaría en un caso en que ya existe la sinagoga y las edificaciones de una ciudad; ¿habrá que corregir el error cometido involuntariamente?¿La persona que se encuentra viviendo en dicha ciudad deberá mudarse de casa en caso de encontrarse a una altura mayor al Bet Hakenéset? En caso afirmativo, ¿hay algún correctivo válido y viable para cumplir con la exigencia de esta Ley?

 

Techos cónico, Tejas & Hipped Roof

 

1. El ROS”H (Maséjet Shabbat, 11:1), después de exponer este tema en función de una exigencia halájica, en primera instancia, agregó que, en aquella época en la que él vivía, las casas eran tejadas, y no se usaba la azotea (la parte de arriba de los techos), y, por lo tanto, no se trasgrediría este reglamento por una que otra casa cuyo techo de teja fuera más alto que la sinagoga; pero, si la mayoría del techo de tejas fuese funcional y más alto que el techo de la sinagoga de la ciudad, entonces, sería prohibido y, hay quien opina que, en caso de haber errado en esto, habría que tumbar el o los techos de la casas altas hasta que el de la sinagoga se encuentre más alto; en este caso, aunque ya hubiera estado todo hecho y nadie se había percatado, y sucediera que una persona se ha mudado a una casa cuyo techo se encuentra más alto que la sinagoga, deberá suprimir su parte del techo hasta que la edificación este menos alta que la sinagoga. 


Y la prueba del ROS”H de que habría que hacer estos correctivos es que aparentemente Rab Ashé los habría aplicado también, por cuanto que, en su tiempo, dijo que él hizo que no se destruyera la ciudad de Matta Majseyá, lo que aparentemente es una base para pensar que aplicó los correctivos propuestos por el ROS”H en caso de no haber acatado –desde un principio- las medidas calificadas para la construcción de casas y sinagogas en una ciudad, pues Rab Ashé entendió que era una Mitzvá aplicar estos correctivos.

2. Rabenu Jananel, por su parte, lejos de mencionar un correctivo que implicara demolición de partes de edificaciones altas, para este fin…, entendió que había que buscar por aumentar la altura de edificación de la sinagoga para que finalmente quedaran todos los techos de las casas por debajo del techo del Bet Hakenéset.

De cualquier manera, ya sea según Rabenu Jananel o según el ROS”H, aun en una situación “Bediäbad” en que ya se haya construido una ciudad sin acatar la jerarquía de altura que debió haber tenido la sinagoga de esa ciudad con respecto a las casas que la pueblan: habrá aparentemente que realizar los arreglos pertinentes para corregir la trasgresión y que la sinagoga se encuentre a una altura mayor que los techos de todas las zonas residenciales.

 

Saneando el Historial

 

Vale agregar un detalle que escribió Rabenu Jananel en relación a un particular que haya construido su casa a una altura mayor que la de la sinagoga de la ciudad; Rabenu Jananel le insta a que, a pesar de haberse corregido el problema a través de elevar más la altura de la sinagoga, aun así, su trasgresión no se limpió -por completo- y deberá el responsable -de aquella casa- hacer Teshubá (enmendar su trasgresión) por medio de suprimir la parte de la casa que rebasaba la altura de la sinagoga antiguamente; y todo esto a pesar de haberse ya corregido el problema jerárquico de alturas, quedando la sinagoga más alta que todas las residencias de la ciudad.


 
Irreversible

3. RASH”I dice que si alguien construyó su casa más alta que una sinagoga, clasifica entre el conjunto de quienes fue dicho el versículo: “Meüvat Lo Yujal Litkón Vejisarón Lo Yujal Lehimanot” (el torcido no podrá ser enmendado, y el falto no podrá ser tomado en cuenta). Se entiende que, una vez que ha pasado por esta falta, se considera como si hubiese perdido la casa (como lo augura el Talmud), lo que implica en que ya esto no tiene corrección; y, sobre esto, fue dicho: “Lo Yujal Litkón”.

En otras palabras, este error, no tiene arreglo (en forma física); aun volviendo todo a la normalidad, quedó el hecho de que, en algún momento, una o más personas vivieron en una casa que tenía mayor altura que la sinagoga de su ciudad.

 

Puede dejarlo así

 

4. El autor del Libro Taharat Hashulján dice que, aun cuando la altura de una casa mida más que la sinagoga de esa ciudad, el dueño de dicha casa no tendrá que ejercer ningún correctivo en el caso en que esta casa haya estado construida y terminada a

ntes que dicha sinagoga.

El SHU”T Zerä Emet, sin embargo, dice que, aun habiendo estado construida previamente la casa antes que la sinagoga, si la casa está más alta que la sinagoga, habrá indefectiblemente que derrumbar, al menos, el techo de la casa de tal manera que la altura de la casa quede menos alta que la sinagoga. Y alega el autor que el motivo de la estrictez es que el Talmud no puso condición de tiempo, antes o después, para la casa que tiene la medida más alta que la sinagoga, como está escrito: “toda ciudad cuyos techos son más alto que el techo de una sinagoga, su final es que será destruida, como dice el versículo Leromem et Jorbotenu”. Y dijo “toda casa” refiriéndose a cualquier caso en que haya una casa más alta que la sinagoga.

 

¿Y ahora…qué se hace?

 

Una vez determinada la claridad de los estricto de este tema, habrá que investigarse el cómo puede ser posible que la mayoría de la ciudades en el mundo cuenten con múltiples casas y edificios con techos que se encuentran a una mayor altura que sus sinagogas. Paris, New York, Caracas, Panamá, C. de México, Sao Paulo, Buenos Aires, Madrid, son sólo ejemplos de ciudades que contienen, en su arquitectura, numerosas casas con altura mayor a las  sinagogas de la ciudad.
El Maguén Abraham (Simán 150) se hizo eco de una inquietud similar, y dijo que Tzarij Ïyún (demanda una investigación) de cómo existe una s

ituación así y la gente no es cauta en este reglamento.

A pesar de haber declarado que se necesita una investigación al respecto, el Maguén Abraham asomó una posible respuesta a su impresión, diciendo que el motivo de este (aparente) desacato del reglamento es el temor de lo que pudiera ser calificado por los gentiles como una amenaza (ya sea física, social o moral) a su convivencia, cuando vean que las sinagogas son construidas con una altura mayor a sus viviendas.

Aunque esta razón aparenta ser lógica, el Maguén Abraham mismo se preguntó que, de ser cierta esta suposición, ¿por qué no  mandar a construirse las casas a una altura menor a la sinagoga? Respondió a esto el Maguén Abraham que, aunque se llevara a cabo esta idea, aun quedarían las numerosas casas de los gentiles que viven en esa ciudad; y, de ser así, no se notaría el acato del reglamento por parte de los yehudim, pues, al fin y al cabo, hay edificios más altos que la sinagoga. Y, al ser así, dice el Maguén Abraham que no tendría ninguna utilidad el que los yehudim hagan sus casa más bajas que la sinagogas, y, por ello, tienen permiso de dejarlas a la altura de las casas gentiles. Concluyó el Maguén Abraham, pues, que, en la actualidad, es tolerable la existencia de un escenario de ciudades y metrópolis con casas judías que se encuentren a una altura mayor que la sinagoga, por dos razones: (A) aumentar la altura de la sinagoga sería vista como una amenaza, por los habitantes no yehudim de la ciudad, y, (B) calibrar las casas judías, bajándolas a una altura menor a la sinagoga, no resultaría notable (y, por lo tanto, tampoco sería el correctivo óptimo) pues habrían de quedar aún múltiples casas y edificaciones de gentiles de altura mayor a la de la sinagoga, escenario en el que quedaría opacado (por más esfuerzo que hicieran -todos los yehudim de la ciudad- por reducir la altura de sus casas).

 

Motivos de la prohibición

 

1. Honrar

Según la opinión del RAMBA”M el motivo de que la existencia de una prohibición de construir casas con una mayor altura que la sinagoga de la ciudad es que está escrito en los Profetas (Ëzrá, 9:9) “Leromem et bet Elohenu” (para levantar la Casa de Elohenu). Percatándose de que no haya casas más altas que la sinagoga de la ciudad, se logra mantener “levantar el honor” del Santo Bendito Él a través de que su Casa sea la más elevada, cumpliendo, de esta manera con el mencionado versículo. Este motivo fue recibido y sostenido por el Äruj Hashulján (Simán 150:5) quien dijo que hay que hacer la sinagoga más alta que todas las casas de la ciudad para lograr propiamente la honra del Bet Hakenéset.

El enfoque del RAMBA”M fue sostenido -por su ho mólogo- el Séfer Habatim, cuyo autor es Rabí David Hacojabi, quien indicó que el por qué de una exigencia de esta índole es para lograr cuidar el honor al Bet Hakenéset de la ciudad.

 

2. Respeto

El SHL”A Hakadosh (Ppio. De Maséjet Shabbat, Letra 8), con el objeto de explicar el por qué de la exigencia de asegurarse de que la sinagoga siempre esté más alta que las casas de la misma ciudad, dijo que, al cumplir con esto se lograr proteger a la sinagoga de una probable y constante humillación proveniente del hecho que, en las casas, se ejerce actividades personales y/o cotidianas como ir al baño, dormir, etc… que no son compatibles éticamente con la actividad sagrada de una Sinagoga… Y cuando las casas están a una altura mayor que la sinagoga, se considera como si dichas actividades estuvieran efectuándose prioritariamente encima de la sinagoga, proyectándose esta consideración en una humillación al sagrado recinto. Para cuidar que esto no ocurra, se decretó la Ley de que la sinagoga sea construida más alta que las demás edificaciones funcionales y así se asegura que a gente pueda ejercer libremente sus actividades privadas mencionadas anteriormente y sin riesgo de que estuviera desprestigiando la importancia y santidad de la Sinagoga por causa de estar en uno o más pisos más altos que la misma.

 

3. Entrada de luz

En el libro Shulján Jai, está mencionado un tercer motivo que consiste en que hay que cuidar que la entrada de luz solar a la sinagoga no sea opacada por otras edificaciones, y esto se logra percatándose de que la sinagoga siempre esté a una altura mayor que las casas que la rodean.

 

Consideración hacia el gentil

 

El BA”J ante el dilema de tener, por un lado, un inciso halájico que no tolera la existencia de casas más altas que la sinagoga de la ciudad, y, por otro, saber que, en la actualidad, esta advertencia no se halla acatada, respondió que, el motivo es, que, cuando algunos gentiles vean que los yehudim han hecho una sinagoga más grande que todas sus edificaciones, pudieran reaccionar en forma desconfiada y pavorosa, provocando la remoción de la misma. Para evitar problemas con los conciudadanos, los yehudim podrán hacer sus sinagogas y casas sin percatarse de que la sinagoga quede más alta que sus residencias. Y la situación en la cual el Talmud habló concisa e implacablemente sobre la obligación de percatarse de que la sinagoga se mantenga más alta que las casas, era cuando dichas construcciones estaban ubicadas en una ciudad habitada principalmente por yehudim… Asimismo, lo que llevó a Rab Ashé a velar por que la ciudad de Matta Majseyá (se protegiera y) no se destruya, obligando a que todas las casas estuvieran más bajas que la Sinagoga: es que la ciudad de Matta Majseyá era una ciudad habitada ciertamente por yehudim en su gran mayoría, condición principal para que el efecto de dicha Ley surta su efecto sin obstáculos de otra índole no menos importante.

Pero, dice el BA”J que si se hubiera tratado de una ciudad cuyos habitantes son principalmente gentiles, esta exigencia no habría regido sobre los yehudim de la misma.

Y así es la opinión del Kenéset Haguedolá, quien, en su texto, admitió haber estado impresionado por cómo los yehudim levantaban su domicilio a una altura mayor a la de la Sinagoga, sin contar con un fundamento válido que no fuera la fobia u odio infundados por parte de sus conciudadanos gentiles, al ver que una sinagoga está por encima de sus edificaciones.

 

Evitar sobresalir

 

En Libro Ëdut Byhosef, de Rabí Yosef Ben Samón, registra que el motivo por el cual las personas no levantan la sinagoga por encima de la altura máxima de las casas de la ciudad, es para evitar llamar la atención de los pobladores y comentarios denigrantes y despreciativos posibles de parte de aquellos que no simpatizan con la religión judía, quienes eventualmente, podrían destruirla, o, al menos serían capaces de convertirla en una iglesia, como, de hecho, lo llegaron a hacer en España y otros países en su momento.

Una reflexión que llama la atención es que algunas comunidades de religiones monoteístas diferentes a judía, tienen, como hábito, el cuidado de la exigencia de que sus centros religiosos sean más altos que las zonas residenciales de sus ciudades. Siendo así, con más razón, con respecto a la Ley judía, que tiene en su constitución el cumplimiento de este reglamento en forma oficial, extraña el que se haya tolerado y transigido plenamente en este asunto, muy a pesar de las dificultades, en especial, cuando no hay un motivo bibliográfico por parte de un texto que sustente su transigencia.

 

CONTINÚA EN EL VD. NUM 244 PROXIMAMENTE