Num. 240 Llenarse la boca de "risa"















Introducción

¿Cuántas veces no ocurre que la persona se encuentra en una reunión con personas, y quiere mostrarse simpático con sus compañeros? Escenas como ésta ocurren a diario y es una expresión típica de demostración de amor al prójimo de los unos a los otros. La risa, la sonrisa, y la carcajada son expresiones corporales que las personas usan para desahogar su estado de ánimo, o simplemente como muestra de sus pensamientos y/o como herramienta estratégica en las relaciones interpersonales. Algunas culturas occidentales hablan sobre la “risoterapia”…

No obstante,  fuentes talmúdicas recuerdan que esta forma de expresión pudiera ser un factor alienante e inconveniente para la persona, por lo que la investigación  halájica se ha propuesto el objetivo de conocer si la risa es un estigma positivo en la sociedad, o es una expresión que antagoniza con las precauciones señaladas en el Talmud.



Pregunta


¿Es permitido llenarse la boca de risa?¿Sonreír?¿A carcajadas?

 

Argumentos


Risueño, sonrisa y risas

 

El Talmud Maséjet Berajot (31:1) dice, que dijo Rabí Yojanán, en nombre de Rabí Shimön Bar Yojái que es prohibido que una persona se llene su boca de risa, en este mundo. Tal y como está escrito “Az Yimalé Sejok Pinu Ulshonenu Riná” (y será –para en ese momento- que se llenará la sonrisa de nuestras bocas y, nuestras lenguas, de regocijo). Y, ¿cuándo nos vamos a reír? En el momento en que los gentiles digan “Higdil Adn_y Laäsot Ïm Ele”. Dijeron, sobre Resh Lakish, que nunca en su vida  se río desde que escuchó esto de Rabí Yojanán, su Maestro.

RAMBA”N (Torat Haadam, al final del capítulo Halajot Abelut Yeshaná) dice que lo dicho por el Talmud es exclusivamente durante la diáspora y no en tiempos de redención. Es decir, es un motivo luctuoso no reírse, pues pareciera que la persono no está afligida por la destrucción del Sagrado Templo.

 

Concepto universal

 

Empero, el Rabenu Yoná (Berajot 31:1), recopilando la opinión de su homólogo, no está de acuerdo y dice que la prohibición de no reírse recae incluso en época de redención y no sólo durante la diáspora. Rabenu Yoná aparentemente obtuvo este aprendizaje del hecho de que está escrito, en el Talmud (Idem) que dicha prohibición recae en “este mundo”, es decir, todo el tiempo en que la persona esté viva. Y explica que el motivo es que es prohibido reírse aunque sea en el tiempo del Bet Hamikdash pues la risa provoca que la persona se olvide de hacer una Mitzva… Aparentemente Rabenu Yoná se refiere a una risa muy fuerte, con la potencia suficiente para opacar pretensiones de Mitzvá.

 

¿Cuándo sí reír?

 

Y lo que está escrito cuando (se preguntó el Talmud cuál sería el día en que sí se pueda llenar de risa la boca y) contestó “Higdil Hashem Laäsot Ïm Ele”, no fue correspondiente a la construcción del Bet Hamikdash (pronto en nuestros días), sino a aquellos días en que abundarán los milagros y salvaciones, que es cuando los demás pueblos clamarán por sus bocas “¡Higdil Hashem Laasot Ïm Ele!”, después de haberse quedado embelesados  de ver cómo todo el Pueblo de Yisrael disfruta de una alegría plena. En otras palabras, cuando se trata de una Simjá por una salvación y milagros de Hashem, se justifica el que una persona llene su boca de júbilo.

 

Risa de Mitzvot

 

El Tur (O.J., Simán 560) dice que es prohibido llenar de risa su boca, en estos tiempos, como está dicho (Tehilim, 126:2): “Az Yimalé Sejok Pinu”.

Estas palabras fueron tomadas en cuenta por el Bet Yosef, quien vinculó las palabras del Tur a las del RAMBA”N, no sin antes destacar que la prohibición de llenar de risa la boca de la persona es única y exclusivamente en la época en la que todavía no se haya construido el Templo, y no como la opinión del Rabenu Yoná, quien dijo que esta prohibición se extenderá incluso para aquel momento en que se construya el Templo, pues (este último) sostiene que la risa en demasía disminuye el empuje de la persona para hacer Mitzvot. Por un lado, es prohibido, según Rabenu Yoná, llenar la boca de una risa en demasía, pues hace olvidar las Mitzvot, pero, cuando se trata de un risa motivada por la participación o estar envuelto en una Mitzvá, como por ejemplo, una fiesta de boda, o, por ejemplo, cuando la Torá encomienda a la persona a estar alegre, como lo es el precepto de “Vesamajtá Bejagueja” en los Yamim Tobim, por cuanto que está alegre por motivo de una MItzvá, y ya que la misma Torá le ha encomendado la alegría, se deduce que es permitido llenar de risa la boca en esta ocasión tan especial.

Uno de los Comentaristas al Tur sostiene que, cuando dice “es prohibido llenarse de risa la boca, en estos tiempos”, se refiere incluso en Janucá y Purim.

 

Cal y arena

 

Se puede visualizar la gran diferencia entre ambos bloques de opinión hasta donde abarca las consecuencias de sus perfiles. Por un lado, la opinión del Tur es transigente en que esta prohibición está limitada a la reconstrucción del Bet Hamikdash, y es exigente desde el punto de vista que no admite una alegría plena aun en Festividades Judías. Pero, según Rabenu Yoná, se ha de ser exigente en que la prohibición se extiende aun para el momento del tercer templo en este mundo, y es transigente en que permite alegrarse en casos de mitzvá.

 

En el Séfer Haeshcol (pag. 6) sostiene como la opinión del RAMBA”N, y dice que esta prohibición deberá acatarse Bizman Jorbán Bet Hamikdash (todo el tiempo que no se haya reconstruido el Templo).

 

Susceptible al instinto

 

El Shitá Mekubétzet sostiene que el motivo de esta acotación es que, cuando alguien se ríe, es susceptible a la influencia e injerencia del Yétzer Harrä (instinto del mal), y, por lo tanto, cuando llegue el Mashíaj, se hará Shejitá al Yétzer Harrä (se eliminará la fuerza que induce al mal), lo que pondrá fin similarmente a esta prohibición.

 

¿Jorbán o Tiempos duros?

 

En el Séfer Jasidim (Hashení), cuyo autor es el Rab Moshé Bar Yaäcob Hacohén, quien fuera sobrino del ROS”H, escribió que la prohibición tiene que ver estrictamente con la destrucción del Templo (y todas las épocas en que no se haya reconstruido). El Sheeltot, del Rab Ajái Gaón sostiene que la prohibición de llenar de risa la boca está limitada a la reconstrucción del Templo…, tal y como se entiende del RAMBA”N.

El autor del Ha_Ëmek Sheelá, el Rab NATZI”B de Volozhin dice que esta prohibición no empieza exactamente desde el momento de la destrucción sino durante tiempos duros para el Pueblo de Yisrael

 

 Convergencia

 

El Shulján Äruj (O.J., Simán 560:5) dice que es prohibido, para la persona, llenar su boca de risa, en este mundo. Explica el Maguén Abraham que la risa y la frivolidad convergen en promiscuidad.

Y el TA”Z dice que la opinión del Shulján Äruj tiene origen en el enfoque del Rabenu Yoná, quien dijera que la prohibición de llenar de risa la boca incluye la época cuando se reconstruya el Templo… No obstante, se permitirá alegrarse en forma plena en el día de Boda, Janucá, Purim, y (por supuesto) Yamim Tobim. Pero, según la opinión del RAMBA”N, desde que se destruyó el Templo, se entiende que deberá ser prohibido reírse plenamente incluso en un día de Yom Tob.

 

¿Cuál es la alegría prohibida y cuál es la permitida?

 

Como introducción, el Talmud (Maséjet Nidá, 23:1) trae una pregunta que le hizo Rabí Yirmeyah a Rabí Zerá, en base a la opinión de Rabí Meír…, quien opina que si hay un cordero en el vientre (la placenta) de una mujer, este tiene valor fetal: Si el padre de este feto (el esposo de la embarazada) recibiera los Kidushín (el valor monetario de su casamiento por parte de algún pretendiente), es decir, si recibe valor monetario para comprometer en casamiento a la criatura (en caso que fuera femenina) que está en el vientre de su esposa, entonces, ¿podríamos dictaminar que sus Kidushín son válidos (están casados el pretendiente con el feto)? Antes de responder esta pregunta, el Talmud aclara las pretensiones del que la formuló: ¿a qué se refiere con que son válidos o no? Responde el Talmud, dando por sentado que obviamente no se refiere a que el pretendiente quede comprometido a un animal como ese, que: se refiere ciertamente a una repercusión colateral definitiva de prohibir a las demás hijas de este padre, por la prohibición de casarse con cualquiera de las “hermanas” del feto, es decir, con el resto de las hijas de este hombre.  Preguntó el Talmud: “¡Y acaso Rab Yehudá en nombre de Rab no ha dejado en claro que esto solo puede ser factible con la misma especie humana!”. En ese              momento, dijo Rab Aja Bar Yaacob que todo este planteamiento fue formulado a propósito por Rabí Yirmeyah para hacer reír a Rabí Zerá. Y dice RASH”I que Rabí Zerá era extraordinariamente Majmir (exigente, fuera de lo común) y procuraba no reírse, y, por esa razón, no se rio, a pesar de todo el esfuerzo de Rabí Yirmeyah en provocarle la risa.

Siendo así, se demuestra, de lo dicho por RASH”I, que está permitido reírse en forma convencional… Y todo lo que estaría  prohibido sería reírse únicamente en demasía… Y lo que se aguantó Rabí Yirmeyah de reírse, aunque sea una risa pequeña, lo hizo como un manifiesto de una cualidad extraordinaria de conducta halájica.

 

Temas de hombre y mujer

 

El Jatam Sofer dice que el motivo de que Rabí Zerá no se rio ni siquiera un poco, es que Rabí Zerá temía que, de haberse reído, podría el y/o los demás caer en algún problema de Ërvá (promiscuidad) debido al tema que se estaba tratando. Se desprende que, al menos, según esta opinión, en asuntos que circundan el tema de hombre y mujer, se debe asumir una actitud completamente serena y seria, sin mostrar un mínimo de risa, pues el tema lo justifica.

 

Risa & Recompensa

 

El Talmud en Berajot (30:2) narra otro escenario en el que Rabí Yirmeyah estaba risueño. En una ocasión, estaba sentado delante de Rabí Zerá mostrando su alegría. Explica RASH”I que su alegría, aparentaba como si estuviera rompiendo el yugo que tiene con respecto a las Alturas. Rabí Zerá le dijo: “Bejol Ëtzeb Yihyé Motar” (RASH”I explica que esto significa que, cuando una persona aparenta “seriedad”, será recompensado).{N.E.: se deduce que, según Rabí Zerá, la risa es antagónica al bienestar y recompensa de la persona}. Esto pudiera significar que la persona está tentada a pecar y, por lo tanto, tiene una actitud antagónica a la recompensa. Le contestó que lo que pasaba era que tenía los Tefilín puestos y era imposible que la risa le provoque pecar, pues, como explicó RASH”I, los Tefilín son el testimonio del Gobierno del Adquisidor y que Domina sobre la persona (en este caso, sobre Rabí Yirmeyá).

 

Rompiendo la copa

 

En otra ocasión, estaba Rabena celebrando la boda de su hijo, en un evento en el cual la gente reía en demasía. Tomó Rabena una copa cuyo valor ascendía a 400 monedas, y la rompió. Rab Ashé hizo lo mismo para el momento en que se celebraba la boda de su hijo. En todos estos casos, los Amoraím lograron devolver la seriedad a la proporción del evento.

No obstante, se  podría alegar que el impulso de esta reacción provenía de una cualidad extraordinaria o Jasidut

 

Risa & el Mundo Venidero

 

El Talmud (Taänit 22) narra una anécdota en que Rab Beroká se encontró a Eliyahu Hanabí, en el mercado… Y le preguntó, a Eliyahu, quién de todas esas personas tienen Ölam Habá (parte en el mundo venidero)… Le respondió que ninguno… Posteriormente vieron a dos personas, los cuales fueron señalados por Eliyahu Hanabí como aquellos merecedores del Mundo Venidero. ¿Por qué? Explicó Eliyahu que son unos bufones muy especiales que se preocupan porque la gente siempre esté contenta y sin depresión: son alegres y alegran a la gente; siempre cuando ven a alguien que está muy serio, le provocan reírse.

 

Dilema declarado

 

Siendo así, es verificable la contraparte de lo anteriormente mencionado, demostrando que mantenerse alegre justifica una acción risueña. Pero, por otro lado se verifica lo contrario…, por lo que aparenta haber una contradicción.

 

Grado de risueño

 

Por lo tanto, cabe decir que, en el caso de Taänit (Loc.Cit.), la intención de los “bufones” no era llegar a un grado de risa extrema partiendo de una actitud pasiva o convencional, sino voltear el estado de ánimo depresivo eventual de las personas a un estado anímico que le permita salir de dicha depresión, logrado por medio de una terapia amena que converge en risa. Pero, los otros casos en los que se refrenó la risa, parte de un estado anímico relativamente muy risueño, ante lo cual es loable mantener la seriedad en la persona tan necesaria para alejarlo de las trasgresiones.

 

Cielo Risueño

 

El Talmud (Babá Metziä, 59:2) dice que Rabí Natán le preguntó a Eliyahu Hanabí: “¿qué hace Hashem “en este momento”? “Este momento” era cuando discutían, en una ocasión Rabí Eliezer y Rabí Yehoshúä… Les respondió Eliyahu que Hashem “se estaba riendo” cuando dijo “¡Me ganaron Mis hijos, Me ganaron Mis hijos!”…

Por otro lado, en Maséjet Äbodá Zará (Hoja 3), dice que el Creador no ríe desde que se destruyó el Bet Hamikdash

 

Cría de felicidad

 

Considerando que este tema tiene referencias para un lado y para otro…, es entendible que no se puede decir en forma vasta que la Torá y los Sabios se oponen totalmente a la risa en este mundo. En especial, cuando la alegría de la persona está asociada a los estudiosos de la Torá, como está dicho Pikudé Hashem Yesharim Mesameje Leb

El Talmud describe grados de felicidad extremos a los que llegan sus Estudiosos, y lo compara a una persona que cría cerdos, pues, quien cría cerdos obtiene el beneficio multiplicados de una reproducción de la cría.

Se demuestra que, al hacer uso de un ejemplo que se comparó a una actitud risueña como algo muy bueno que se obtiene al estudiar Torá, definitivamente debe estar lejos de ser catalogado como una trasgresión o algo que se le parezca.

 

Conclusión

 

Hay una prohibición que se trasgrede cuando una persona se encuentra en una actitud depresiva y de tristeza.

Una persona que no está suficientemente alegre, tiene permiso de utilizar terapias de alegría  que le suban el ánimo, a pesar de tener que pasar por ser muy risueño durante las mismas (ej. chistes).

En general, no hay inconveniente en que la persona se ría en forma convencional y no exagerada.

Una sonrisa a carcajadas deberá ser controlada  y disminuida para no llegar a excesos, a fin que la persona siempre mantenga un grado de serenidad necesario para el recuerdo del Bet Hamikdash…

De cualquier forma, es importante que impere una vida de alegría en la persona.