Num. 233 Mencionar los Nombres del Creador












  

Introduccción

La relevancia de no decir, en vano, el Nombre del Todopoderoso es un tema conocido en su forma más básica, y su desarrollo es un tema a tomar en cuenta y conveniente para todos, pues ¿quién estaría dispuesto a mencionar en vano el Nombre de  su Creador, quien le dotó de vida, cuerpo, y de un mundo a su disposición? En esta oportunidad, se aclarará una de las ramas más importantes de este tópico y que apuntan directamente a la mención de algunos de los Nombres del Todopoderoso,  ya no en Bendiciones ni Juramentos, como es lo más típico en el desarrollo de estos temas, sino en lo que respecta a su inclusión como parte de las conversaciones o redacciones de textos explicativos cartas, documentos, publicaciones, o cualquier otro medio de expresión empírico.





Preguntas

¿Es permitido escribir completamente los Nombres Elo-him o E-l, que son Nombres del Todopoderoso, en la redacción de una carta, documentos, libros, conversaciones y email?¿Es permitido pronunciarlos en una conversación?¿Hay que buscar un apelativo para referirse estos Nombres del Todopoderoso?¿Es permitido?¿Es mejor no pronunciarlos?


Argumentos 


Honrado y Temible

 

El RAMBAM, en  Halajot Shebuöt (12:11), dice que, quien quiera mencionar Nombres Especiales del Todopoderoso, no solamente es prohibido hacer un juramento en vano, sino también es prohibido mencionar, en vano, incluso los Nombres Especiales del Todopoderoso, aunque sea sin haber hecho Juramento alguno, pues ha sido escrito el versículo: “para temer a Ad_n_y honrado y temible” (Debarim, 28:58): y dentro de la acción de temer que debe tener una persona está cuidarse de no pronunciarlos en vano.

 

Cuatro Letras

 

Por otro lado, el RAMBA”M, en Halajot Äbodá Zará (2:7), sobre el Megadef, una persona que se atreve a hacer lo contrario a bendecir al Todopoderoso. Y dice que éste merece sentencia de Sekilá (una de las sentencias de más  contundencia registradas en la Torá), siempre y cuando, haya mencionado “el Nombre Especial” de cuatro letras del Todopoderoso, en la redacción de aquella maldición. RAMBA”M ejemplificó y dijo que este Nombre de cuatro letras está compuesto por la letra Alef, Dalet, Nun & Yud, y hay quien explica que no será sentenciado a menos que, en su maldición, haya mencionado el Nombre de cuatro letras que está compuesto por la letra Yud, He, Vav & He. El RAMBA”M, a modo propio, sostiene que merece dicha sentencia aquel que mencione cualquiera de ambos Nombres Especiales.

 

¿7 o 6 Nombres?

 

En Halajot Yesodé Ha_Torá (6:2) dice que hay que respetar y no despreciar el Nombre de Hashem. Hay una septena de Nombres que son Sagrados y Puros, además del Yud He Vav He que es el Shem Hameforash que es el “Nombre Textual” que serán prohibidos de borrar: 1) Alef Dalet Nun Yud, 2) El, 3) Eloah, 4) Elohim, 5) Eheyé, 6) Shaday 7) Tzebaot (Tzadi Bet Alef Vav Tav). Sobre estos últimos seis Nombres, fue dicho que si una persona llegara a borrarlos, merecería la sentencia de Malkut (la cual es de una intensidad menor que la de Sekilá). Por ejemplo, aunque sea que borrare la Alef del séptimo nombre, merecerá la sentencia referida.

Nótese que el RAMBA”M no escribió en forma completa los primeros dos Nombres  (Yud He Vav He & Alef Dalet Nun Yud) sino que los deletreó, a diferencia del resto de la septena que si los escribió completos. Por lo tanto, se deduce que los Nombres que no solamente son prohibidos de borrar, sino también prohibidos de escribir son éstos dos, que inductivamente son los Shemot Hameyujadim (Nombres Especiales del Todopoderoso), como se ve que el RAMBA”M se cuidó en la práctica de no escribirlos con su morfología convencional sino deletreándolos. Pero, el resto de la lista, que no son catalogados de esta manera, se permitirá escribir (aunque no borrar, debido a la santidad y pureza que poseen), los cuales son:  Él, Eloah, Elohim, Eheyé, Shaday & Tzebaot.

 

Especiales… ¡No borrar!

 

Empero, el Késef Mishné (Äbodá Zará, 2:9), en su comentario al RAMBA”M, dice que los Shemot Hameyujadim (Nombres Especiales del Todopoderoso) son todos aquellos que son prohibidos de borrar. ¿Y por qué fueron catalogados con este apelativo “Hameyujadim” (Especiales)? Explica que es porque son especiales desde el punto de vista que son estos sobre los que se advierte no ser borrados.

Por lo tanto, se observa que la catalogación Shemot Hameyujadim no tiene una sola interpretación ni definición única en el propio texto del RAMBA”M, pues, si bien, sobre la sentencia de quien maldice el Nombre Especial del Todopoderoso, definió solamente un par de Nombres del Todopoderoso, por otro lado, sobre el tema de borrar dijo, según el Késef Mishné, que los Nombres Especiales del Todopoderoso son aquellos que son prohibidos de borrar. Siendo así, cuando se adjudica una definición de Nombres Especiales para saber qué Nombres son lo prohibidos de escribir, quedaría una duda sobre cuál definición sería la más correcta: los que se aprenden de Halajot Äbodá Zará (dos Nombres únicamente) o los que son aprendidos de Halajot Yesodé Hatorá (el Nombre Textual y la septena de Nombres del Todopoderoso allí enumerada).

 

Pronunciar…en vano

 

El SHU”T Ha_ RIBAS”H (Simán 408), el Tur (O.J. Simán 61) en nombre del RAMA”H, y el Mishné Lamelej (Halajot Berajot, 1:15) concluyeron que no se debe pronunciar, en vano, ningún Nombre del Todopoderoso, es decir, no solamente los dos mencionados (en Halajot Äbodá Zará del RAMBA”M), sino todos los demás Nombres (enumerados en Halajot Yesodé Torá del RAMBA”M).             

¿Qué es mencionar, “en vano”, el Nombre del Todopoderoso?¿Qué motivación o redacción habría de hacerse para que no se considere que una persona ha mencionado el Nombre del Todopoderoso, en vano? Si se incluye el Nombre del Todopoderoso dentro de una Bendición, o de un Curso o Charla de Torá, ¿acaso no sería permitido mencionarlo sin que eso signifique haber trasgredido la prohibición de mencionar uno de los Shemot Hameyujadim (Nombres Especiales del Todopoderoso)?

El Rab Moshé Malka, quien fuera el Rab de Pétaj Tikva, trajo, para resolver esta problemática, una prueba de la Perashá de Toledot (Bereshit, 27:21), en la que Yitzjak le dice a Yaäcob que su voz le parece a la de Yaäcob y sus manos como las de Ësav. RASH”I (D.H. “Geshá…”) no dijo que era por el tono de su vocalización sino que explicó que su voz le parecía, a Yitzjak, como la de Yaäcob, porque Ësav nunca tenía el hábito de que el Shem Shamayim Shagur Befiv (no tenía nunca el hábito de tener el Nombre Celestial fijo en –lo que sale de- su boca), al contrario de Yaäcob, que sí lo tenía, como dice el versículo anterior:  “Hikrá Ad_n_y Eloheja Lefanay” (“me lo proveyó Ad_n_y, vuestro D__s, ante mí”).

De este pasaje bíblico, el Rab Malka, a través de su libro Mikvé Hamayim (Jélek I, Y.D., Simán 3)  dedujo que es permitido incluir el Nombre del Todopoderoso en una conversación común y corriente, de padre a hijo, como, por ejemplo, cuando le pregunta el padre a su hijo cómo consiguió el alimento tan rápidamente, y el hijo le contestó que Hashem, tu D__s, me lo proveyó.

 

Reconocer al Todopoderoso

 

No obstante, el Rab Shalom Mesás, quien era rabino principal de Yerushalayim para aquel momento, a través de su libro Tebuot Shámesh (Y.D., pag 74), no estaba de acuerdo con esta prueba del Mikvé Hamayim, y dijo que, cuando RASH”I recuerda el concepto de Shem Shamayim Shagur Befiv, no se refiere a que Ësav no frecuentaba la mención del Nombre del Todopoderoso mientras que Yaäcob sí…, sino que quiso decir que Yaäcob, a diferencia de Ësav, aludía frecuentemente el reconocimiento de sus éxitos y beneficios obtenidos en su vida, a la mano del Todopoderoso. Y así es el camino de los justos

Por otro lado, el Rab Malka no le pareció lo suficientemente contundente para cambiar su parecer y continuó sosteniendo que, de este episodio, en el cual se refleja el Nombre del Todopoderoso en forma textual (Yud, He, Vav, He) aparentemente pronunciado por Yaäcob -delante de Yitzjak- sí comprueba el permiso de mencionar el Nombre del Todopoderoso  en medio de una conversación -siempre y cuando sea útilmente-.

 

Referir a Elohim

 

El Rab Moshé Malka continuó exponiendo más argumentos. Dijo que, si una persona pretendiera enmascarar un Nombre del Todopoderoso, con el fin de evitar pronunciarlo en su forma exacta, podría encontrarse con un efecto contrario. Dio como ejemplo, cuando algunas personas quieren sustituir el Nombre “Elohim” o el Nombre “El” por el Nombre “Elokim” o “Kel” (sustituyendo una de sus letras por una “Kuf”), si bien lograron evadir la mención exacta del Nombre del Creador, por otro lado, lo estaría degradando o, más bien, denigrando, pues cambia el significado de esta palabra, cuando le insertan una letra como ésta (Kuf). Por ejemplo, si dice “Kel” , en vez de “El”, se podría interpretar como si se refiriera al Todopoderoso como “fácil” o “transigido”, Jas Veshalom.

Asimismo, cuando se pronuncia “Elokim”, en vez de Elohim, es como si lo apodara con el seudónimo “el que pega” (E-Lokim), Jas Veshalom. Por consiguiente, es obvio que no se debería apodar el Nombre del Creador con fórmulas degradantes como ésta. Y, aunque no lo fueran así de degradantes, el solo hecho de apodar el Sagrado Nombre del Creador: es negativo. Y así está escrito en el libro Zajor Le_Abraham, en nombre del Kitzur Ha_SHL”A, quien dijo que decir el Nombre del Todopoderoso, en vano, es muy grave. Pero, cuando una persona está estudiando Torá, es Mitzvá mencionarlo como es, y no como algunos dicen “Adoshem”, en vez de Ad_n_y. No es el honor del Todopoderoso que Le estén tergiversando su Nombre. Y dijo el autor del libro que investigó, entre las comunidades sefaraditas, y obtuvo, como resultado, que nunca pronuncian “Elokim”, sino Elohim, tal y como es su pronunciación original.

Incluso entre las comunidades askenazíes, no se estilaba la pronunciación del apodo Elokim para evitar la pronunciación del sagrado Nombre en conversaciones comunes y corrientes, y fue únicamente, en las últimas décadas, que se ha venido practicando esta nueva costumbre de decir Elokim en vez de Elohim, a nivel de conversaciones.

 

Bendición del pan

 

El RAM”A (O.J., Simán 188:7) dice que si una persona se le olvidó decir “Yaälé Veyabó” (plegaria alusiva a determinadas Festividades) del Bircat Hamazón que dijo después de haber comido pan en un día de Jol Hamoëd de Sucot (o después de haber comido Matzá en Pésaj), no deberá repetir todo el Bircat Hamazón completo por esta causa. Pero, al menos, después de haberse dado cuenta de que no lo dijo, si todavía su oración está ubicada antes de culminar la sección “Harrajamán”, podrá insertar el siguiente texto de recuperación:  “Harrajamán Hu Yaälé Veyabó…” (recopilará todo el texto del Yaälé Veyabó). No obstante, el propio RAM”A no estaba seguro de que sea legitima esta decisión, y dijo que, considerando que la plegaria Yaälé Veyabó contiene Nombre del Todopoderoso en medio de su texto, lo correcto será no decirlo, para no tener que pronunciar este Nombre en forma espontánea en una sección del Bircat Hamazón que no fue la indicada por Sabios para este fin: y de esta manera no se pronunciará el Nombre del Creador vanamente, agregó: “y así es la costumbre”.

No obstante, considerando que se ha dicho que, todo el tiempo que el Nombre del Todopoderoso sea mencionado con un propósito (en este caso, alabarlo), es permitido pronunciarlo, ¿por qué el RAM”A se retractó,  alegando el problema de pronunciar vanamente el Nombre del Creador?

 

El Maguén Abraham se formuló esta pregunta, y reaccionó diciendo que la declaración del RAM”A merece ahondar aun más en el asunto, ya que, cuando las personas elevan plegarias, bendiciones, pedidos, agradecimientos al Todopoderoso, aunque se pronuncie el Nombre de Hashem, no necesariamente deba ser calificada como una pronunciación vana del Nombre del Todopoderoso. ¿Y por qué, en un caso así, en que una persona inserta una plegaria con el Nombre del Todopoderoso en medio del segmento final del Bircat Hamazón habría de prohibirse? ¡Debería ser permitido!

 

Efecto dominó

 

El Netib Jayim, con el objetivo de contestar a esta disyuntiva, dice que el RAM”A no se retractó a causa de que estaría diciendo el Nombre del Todopoderoso, en vano, cuando agrega el texto “Yaälé Veyabó” de recuperación, en el segmento semifinal del Bircat Hamazón; el RAM”A se retracta, porque, a pesar de que no habría inconveniente directo en recuperarlo en dicho segmento, no obstante, habría un inconveniente a futuro: el día de mañana, cuando le acontezca que, en Jol Hamoëd, no dijera del todo el Yaälé Veyabó, ni en su segmento original ni en el de la recuperación propuesta, le provocará repetir “todo el Bircat Hamazón completo”, como sería lo correcto en un día de Yom Tob (según algunas opiniones), mas ¡no en día de Jol Hamoëd! Y si una persona repite un Bircat Hamazón completo únicamente a causa de que no dijo Yaälé Veyabó en Jol Hamoëd, la repetición se considera –ahí sí- como Bendiciones -con el Nombre y Reinado del Todopoderoso- dichas en vano, lo que justifica el que el RAM”A no haya permitido siquiera algo que puntualmente sería legítimo a corto plazo (como decir, al final, Yaälé Veyabó “de recuperación”), pero que trae estas consecuencias a mediano y largo plazo (de decir, en una siguiente oportunidad, el Bircat Hamazón repetidamente en forma ilegítima).

Siendo así, se puede entender que, en realidad, el RAM”A sostiene igualmente que es permitido, en forma puntual, pronunciar el Nombre del  Creador cuando es para una finalidad justificada, por ejemplo, para alabar_Le. Siendo así, deberá ser similar cuando una persona necesite pronunciar el Nombre del Creador para evocar una alabanza espontánea al Creador, lo que podría ocurrir en una conversación o en cualquier momento en que la persona desee invocar el Nombre Divino para decir peticiones, agradecer y alabar a Él.

 

Saludar diciendo “Hashem”

 

Una prueba que se pudiera anexar, es que, en la Meguilá de Rut (4:2), está escrito que, cuando Boáz saludaba a sus trabajadores, lo hacía con la frase “Ad_n_y Ïmajem” (Ad_n_y –el Nombre Sagrado Especial del Todopoderoso- esté con ustedes), lo que es demostrativo de que, incluso, en un saludo, personas de tan alta importancia y cuidado de su persona y religión como lo es Bóaz, uno de los Jueces del Pueblo de Yisrael, se valió del Nombre Sagrado para simplemente saludar a sus prójimos.

En Maséjet Berajot (Hoja 54:1) está escrito que el motivo por el cual se permitió valerse de la mención del Nombre del Todopoderoso para saludar, fue finalmente un Decreto especial de los Sabios (N.A.: en realidad, el decreto fue establecido, como dice el Medrash Rut Rabá (4:4), por Boäz y su Tribunal, ya que -como explica el Torá Temimá- aunque un tiempo atrás se había prohibido la mención espontáneamente frecuente de los Nombre de Hashem, por ser que las personas lo hacían en forma y lugar inadecuados, no obstante, llegó esta omisión a un punto en que se dieron cuenta que la gente empezó a inclinarse hacia el olvido del Nombre de Hashem, Jas Veshalom; por esta razón los Jueces volvieron a permitirlo, para que les sea familiarizados nuevamente); siendo así, se verifica, que, incluso, por una causa que no es equivalente, y más bien, no es tan relevante como una plegaria, ni como un estudio de Torá,  ni como agradecimiento, ni tampoco como una alabanza al Creador,  se permitieron los Sabios incluir la mención de Su Nombre Sagrado: con más razón, entonces, será justificable la mención del Nombre del Todopoderoso para aquellos motivos de mayor envergadura (alabanza, peticiones al Creador, etc…).

        

Conclusión

 

El Nombre de cuatro letras del Todopoderoso, AD_N_Y, ya sea que se trate de la palabra compuesta por “Yud_He_Vav_He o por “Alef_Dalet_Nun_Yud, no deberá se pronunciado como parte de una conversación. En este caso, el Nombre Sagrado podrá ser sustituido por la palabra “Hashem”.

Los demás Nombres del Todopoderoso, como lo son “EL”, “ELOHIM”, “ELOAH”, “EHEYÉ”, “SHADAY” O “TZEBAOT”, podrán ser mencionados (así como están escritos) como parte de la redacción de una conferencia o conversación de Torá o Musar, toda vez que piense que no le van a entender si lo sustituye por la palabra “Hashem”. Y no tendrá que sustituirlo ni intercalará letras; es decir, no dirá “Kel” ni “Elokim”…, “Shakay”, ni “Tzebakot”, sino los podrá mencionar en su forma original y exacta, tal y como es la costumbre sefaradí antigua.

Se permite pronunciar también Nombres alusivos al Eterno, como por ejemplo, “Boré Ölam” (Creador del Mundo”), “Hakadosh Baruj Hu” (“Santo Bendito Él”), u otra denominación (honrosa) diferente a la lista anteriormente mencionada, incluso cuando se trate de conversaciones que no son de Torá ni Musar.

Si una persona edita una publicación de Torá, será preferible que se refiera a los Nombres de cuatro letras Sagrados con el seudónimo “Hashem” o “Hashem Yitbaraj”. Pero, si se refiere a uno de los demás Nombres de la lista anteriormente mencionada, podrá hacerlo en forma exacta y completa: Elohim, Eloah, etc…

 

 

 

 

 

 

 

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