Num. 133

Vaibárej David - Num. 133
Vitaminas en Shabbat
 
  
 
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  ¿Es permitido tomar vitaminas en Shabbat?

¿Y si está sano y lo toma sólo como precaución?

Así como en muchos ámbitos, la medicina y la farmacología han optimizados sus métodos, y uno de éstos se refleja en la fabricación de fármacos cuya función pudiera ser, entre otras, prevenir contra enfermedades, contribuir con el metabolismo y funciones del organismo, mejoras en el crecimiento, contribución al funcionamiento de los sentidos, aporte de sensación de fortaleza para el cuerpo, y muchas otras opciones que no necesariamente son curativas sino representan, por decirlo así, una dosis extraordinaria de mejora en la calidad de vida sana en la persona. Algunos de estos fármacos son llamados vitaminas, término que los aleja aparentemente de ser considerados medicamentos, estos últimos utilizados generalmente cuando un personas se encuentra enferma, a diferencia de las vitaminas que son también para uso de gente sana.

Es sabido que, en Shabbat, es prohibido consumir medicamentos, a no ser que se trate de cierto tipo de enfermedad que lleva a la persona a guardar cama. En esta ocasión, será la meta de este documento dejar al descubierto si, para una persona que se encuentra sana, es o no prohibido tomar vitaminas en Shabbat.


 Preguntas

¿Es permitido tomar vitaminas en Shabbat?

¿Y si está sano y lo toma sólo como precaución?

 Argumentos

Sano… con dolor

 

En Maséjet Shabbat (Hojas 109, 110 &111),  están escritas varias enseñanzas que desembocan en un factor común de prohibir tomar medicamento en Shabbat. La razón de esta advertencia es, según el RAMBA”M (Mishné Torá, H. Shabbat, 21:20), el Tur (Oraj Jayim, Simán 328) y otros Rishonim, por si acaso la persona tenderá a hacer los preparativos inherentes a la obtención del mencionado medicamento (y termine haciendo cierto Trabajo Prohibido en Shabbat -ej. Shejikat Samamanim: molienda de especies-), a menos que se trate de un caso de enfermedad (que le esté provocando a la persona que tenga que estar acostado para sentir cierto alivio), y así es el dictamen del Shulján Äruj (O.J., Simán 328:1). Por ejemplo, si una persona está sana, pero tiene dolor de cabeza, dolor de oído, o dolor de muelas, entonces, no tendrá permitido consumir medicamentos, a menos que el dolor sea tan intenso que la persona no podría permanecer sin acostarse, y, en este caso no se consideraría que está sano.

De esta manera, si las vitaminas son consideradas medicamentos, entonces, ¿por qué habrían de ser permitidas en Shabbat?

 

Color de la alerta

 

Ante esta pregunta, se podría alegar que si bien la causa por la que se decretó es por si acaso la persona tenderá a hacer los preparativos inherentes a la obtención del mencionado medicamento, esta posibilidad vendría dada aparentemente por el hecho de que, cuando una persona demanda por un medicamento, se siente algo angustiada o inquieta producto de su dolor o mala sensación. Es decir, su dolencia es la que estimularía al riesgo de que una persona hubiera sido capaz (para el momento en que se decretó esto) de fabricar prohibitivamente aquel medicamento en Shabbat.

Pero, cuando se trate de una vitamina que se toma para prevenir malestares o para sentirse más fuerte, su consumo no vendría precedido por un sentimiento de angustia, dolor, o seria inquietud, lo que significa que es posible que esta tranquilidad sea ventajosa y no estimule a la tendencia de hacer los preparativos inherentes a la obtención de esa u otra vitamina.

 

Alimento y vitamina…a la vez

 

Una prueba para esta reflexión, se ha ubicado, en Maséjet Shabbat (109:2), cuya Mishná enseña que, en Shabbat, todos los alimentos son permitidos para ser consumidos como remedio medicinal y todas las bebidas pueden ser tomadas como medicina (salvo ciertas excepciones). Esta Mishná está permitiendo el consumo de alimentos comunes y corrientes, a pesar de ser consumidos, no porque tenga apetito, sino fines terapéuticos o medicinales. Por ejemplo, una persona que necesita potasio por prescripción médica, escuchó que el cambur es una buena fuente de potasio y lo aporta adecuadamente en el cuerpo, por lo que ha decidido comerlo incluso en el día de Shabbat, objetivo que se encontrará permitido bajo esta regla mencionada por esta Mishná.

 

Para todos

 

El Tur (O.J., Simán 328:37) dice que todas las comidas y bebidas que son alimentos de personas sanas, están permitidas para ser consumidas en Shabbat, a pesar de que la persona la coma con la intención de curarse, y, a pesar de que este alimento sea nocivo para algunas personas sanas, y se note que se está comiendo con la única intención de curarse, es permitido, ya que las personas sanas suelen comerlos o beberlos.  

Por ejemplo, si una persona desea, en Shabbat, comer alguna fruta o verdura en Shabbat, pues ha escuchado que es bueno para cierto enfermedad específica, se permite aunque su intención haya sido únicamente quitar este malestar y no el de alimentarse ni porque le guste esa fruta o verdura. O, por ejemplo, una persona que come un alimento sabroso hecho a base de afrecho, sólo con el objetivo de servir como mejora para la artritis.

 

Sólo para enfermos

 

El Shulján Äruj (Simán 328:37) dice, a propósito de este inciso, que si se tratare de comidas o bebidas que “no son de personas sanas”, entonces, está prohibido consumirlas en Shabbat, cuando el fin es el de curarseY esto es sólo cuando tiene un malestar (enfermo), y utiliza este tipo de alimento para su reforzar su mejoría y sentirse como una persona sana. Pero, si no tiene ningún malestar (y lo come sólo como comida o bebida), se permite consumirlos.

Por ejemplo, una fruta muy amarga o cuyo sabor es malo para las personas y no se estila de comer por personas sanas, es prohibido comerla en Shabbat cuando la finalidad de su consumo sea netamente curativa.

 

Para gente sana

 

En el Yalkut Yosef (Halajot Shabbat, Jélek 4, Simán 114), el Rab Yitzjak Yosef dice que una vitamina es consumida por gente sana (incluso aquélla que no tiene ningún malestar), y, por tal motivo, deben ser consideradas como alimentos para sanos. De esta forma, y basado en ambos, en el Tur (Idem) y en el Shulján Äruj (Idem) recién mencionados, se deberá permitir su consumoa pesar de servir como remedio o parte del complejo medicinal de la receta, ya que estas vitaminas son equivalentes a los alimentos que forman parte de la dieta de las personas sanasy el Shulján Äruj explicó que todas las comidas y bebidas que son alimentos de personas sanas, están permitidas para ser consumidas en Shabbat, a pesar de que la persona la coma con la única intención de curarse (pues se siente mal y no porque tiene apetito o porque quiera probarlo).

Por ende, aparentemente el autor del Yalkut Yosef entendió que, ya que las vitaminas son consumidas por personas sanas, entonces, éstas responden a la categoría de alimentos para sanos, y, por ende, recae en éstos el mismo permiso que diera el Shulján Äruj, y, por ende, aunque una persona las quiera utilizar con fines terapéuticos, tendrá permitido consumirlas (estas vitaminas) en Shabbat.

 

Las vitaminas no se comen

 

En el libro Mishné Halajot (Jélek 4, Simán 51), escrito por el Rab Menashé Klein, manifestó su discordancia con esta última opinión, ya que la prueba sobre la que se basó, está escrita en Maséjet Shabbat, y esta Mishná está hablando sobre comida de gente sanaPero antes de ser catalogada “para sana”, hay que recordar que debe ser primeramente “comida”Y, por ende, la razón por la cual Maséjet Shabbat lo permite, es porque el riesgo de que vaya a moler para fabricar un medicamento, es prácticamente nulo.

Pero, una vitamina está compuesta justamente por especias las cuales deben necesariamente pasar por un proceso de molienda de esas especias para la obtención de la misma, lo que se encontraría prohibido en Shabbat, mientras que las comidas no tienen esta estricta dependencia, es decir, un alimento no necesariamente debe obtenerse a través de la molienda. Es justamente sobre esas mismas especias, acerca las que la Halajá teme que vaya a triturarlas o molerlas para la obtención de los medicamentos. De esta manera, las vitaminas pueden ser enfocadas de un punto de vista medicinal más que de un punto de vista alimenticio, y su dictamen no debería ser aprendido de la misma fuente que permitió los alimentos que sirven también como medicina.

 

Seguir gozando de salud

 

El Yalkut Yosef, ante este cuestionamiento, respondió que, cuando el propósito es que el producto sea aprovechado por personas que gozan de buena salud, entonces, no hay diferencia entre comida y especias que se usan para fabricar vitaminasya que ambas (comida y especias) fueron hechas o existen con el propósito de que sean consumidas incluso por personas sanas.

 

Dos los motivos

 

No obstante, si bien es cierto que ambos rubros fueron dedicados incluso para gente sana, por otro lado, cabe aclarar que             el propio Maséjet Shabbat (Idem) mencionado,  a través de la Mishná, resaltó la ponderación permisiva que tiene un producto que no es medicina, y que al mismo tiempo no recae sobre sí el decreto de molienda de especias, por encima de aquellos productos que no son medicina, pero en los que sí recae el decreto de molienda de especias, aun siendo considerados como alimentos.

Es decir, de Maséjet Shabbat se podría extraer un total de dos motivos para permitir su ingesta en Shabbat:

[a]Que sea comida

[b]Que no recaiga, en ésta, el decreto que precave la molienda de especies

Con estos dos motivos, la Mishná expresó su permisión… Por ende, no necesariamente se podría deducir que, con sólo uno de estos motivos, sería suficiente para permitir esta  ingesta, en Shabbat. Es decir, si alguien pretende concluir que consumir vitaminas es permitido sólo por el hecho de que sea comparado a una comida, no será suficiente, sino hasta que se demuestre que -en éstas- asimismo no recae el decreto que precave la molienda de especies para su fabricación, y, de esta manera, se adaptaría íntegramente al permiso que diera Maséjet Shabbat (Idem), a través de su Mishná.

 

Gastronomía, placer, nutrición…

 

No sólo eso… Comparar una vitamina con alimentos como por ejemplo, miel, o limón, o cambur, o zanahoria, no es tan evidente, ya que las personas, cuando consumen estos últimos están plenamente concientes de que están consumiendo alimentos, mientras que, cuando consumen vitaminas, no es así. Por ejemplo, una persona que se dispone a almorzar, no contará con varias píldoras de vitaminas como elemento esencial de nutrición y placer gastronómico, sino que tenderá siempre a comer alimentos convencionales, tales como pollo, carne, pescado, ensaladas, postres, etc… En el caso en que consuma vitaminas, es obvio que no las usará como una delicia alimenticia, ni pretenderá llenarse tomando vitaminas. Asimismo, una persona, cuando expresa que va a comer algo, puede ser que revele lo que va a comer, pero, de la lista que revelará, no dirá que “va a comer vitaminas”. Es decir, las vitaminas normalmente no son confundidas con el nombre o concepto de alimento. De esta manera, se puede alejar aun más las vitaminas del concepto de hábito alimenticio, dejándolo, aun más, en tela de juicio para ser permitidos de ingerir en Shabbat.

Por otro lado, hay una tipo de vitamina que bien podría estar permitida... Se trata de aquella cuya función es abrir el apetito, destinada para aquellas personas que carecen de ganas de comer. Este objetivo revelaría que este producto, en especial, muy probablemente, no sea considerado como medicina ni se esté usando como tal, sino que lo está usando como medio para darla ganas de comer.

 

Más todavía…

 

Es necesario saber que lo indicado por el Yalkut Yosef no va en la misma línea que la del Maguén Abraham (Simán 328:S.K. 43) ni la del Mishná Berurá (Simán 328, S.K. 120), pues estos últimos sostienen que cuando una comida (que no es para gente sana) se ingiera con la única intención de curarse y no para alimentarse, es prohibido consumirla en Shabbat aunque la persona se encuentre en buen estado de salud (como por ejemplo, quiere repotenciar su salud). Según la opinión que permite, la posición del Shulján Äruj fue objetada por los recientemente mencionados, pues este libro dictaminó que una vez considerado comida (pues quien no lo consume en una persona sana), no importaría el destino de su uso, ya sea alimenticio o medicinal.

 

Naturistas las toman

 

En el Or Letziyón (Jélek 2, pag. 257), fue registrada una pregunta sobre si se puede tomar vitaminas en Shabbat, a lo que respondió que es permitido servirse de las mismas. Agregó que, a pesar de que el Maguén Abraham indicara que es prohibido, incluso para un sano, consumir alimentos en Shabbat cuando éstos son consumidos con el objetivo único de mejorar su salud, aun así, las vitaminas están permitidasya que se consideran en el rango de alimentos para sanosal ser que la gente sana es meticulosa en consumir únicamente de lo naturaly aun así, consumen igualmente vitaminas. Aunque la persona sana se cuide de sólo consumir productos naturales, aun así, no dejaría de consumir vitaminas por este motivo. En otras palabras, la actitud misma de las personas sanas demuestra que las vitaminas están dentro del rango de los alimentos…

 

Puntos de venta, y más

 

No obstante, si bien es verdad que las personas sanas lo consumen, por otro lado, el enfoque que se le da a estas vitaminas, así como en cuanto a la frecuencia de uso, puntos de venta, y hábito de consumo, entre otros factores, lo alejan del campo alimenticio y lo acercan más bien al medicinal.

Da la impresión que el Or Letziyón presume que una persona sana, que se caracteriza por comer sólo insumos naturales, incluye vitaminas en su dieta, entonces, eso indicaría claramente que las vitaminas pertenecen al conjunto de alimentos para personas sanas…, pero, al parecer, el vínculo que existe entre ambos factores no es estricto, y no necesariamente será así.

Para ilustrar esta reflexión, vale preguntarse: de cada cien personas sanas, ¿cuántas podrían estar tomando diariamente vitaminas?¿A dónde las van a comprar?¿Son tan deliciosas como la comida?¿Invitaría alguien a un amigo a tomar vitaminas?

 

Complemento dietético

 

Rab Moshé Fainshtein, a través del Iguerot Moshé (Jélek 3, Simán 54), recopiló las características de la oposición que encabezó el Maguén Abraham frente al Shulján Äruj en este tema, y se pronunció alargándolo mucho, e incluyó, en medio de su discursó, la siguiente explicación: “(…) por lo tanto, la mayoría de las vitaminas no sirven para proveer de salud a la persona, ni tampoco convierten a una persona débil en una fuerte, sino que contribuyen un poco a su fortalecimiento”. Para ilustrar qué tanto estas vitaminas contribuyen con el fortalecimiento físico de la persona, el Iguerot Moshé se valió diciendo que así como una persona que almuerza carne estará más vigoroso en comparación a que si él mismo almorzara verduras, asimismo sucede con una persona que toma una vitamina, la cual se encontrará con más fuerza que si no la tomara, pero este fortalecimiento no es tan intenso como para llegar a la conclusión de que pasó de ser una persona débil a una fuerte, ni tampoco viene a curar a la persona. Siendo así, bajo el enfoque del Rab Fainshtein, este tipo de vitaminas se encontraría permitido de consumir en Shabbat, mientras que si se hallare una vitamina con efecto de fortalecimiento intenso o curativo de una enfermedad, entonces, sí quedaría prohibida la misma para su consumo.

 

Como verduras & carne

 

Al parecer, las palabras del Iguerot Moshé están basadas en que las vitaminas son comparadas en equivalencia a verduras, carne o cualquier otro alimento. Siendo así, el Yalkut Yosef ha coincidido con esta posición, pues su texto también sostiene que las vitaminas son consideradas dentro del rango alimenticio.

Por otro lado, cabe recordar que el libro Mishné Halajot no concuerda con esta postura, y considera que las vitaminas no están dentro del conjunto definido como alimento.

 

Analgésicos y sedantes

 

El Rab Eliëzer Yehudá Valdenberg, autor del Tzitz Eliëzer, a través del Jélek 8 (Simán 15) y del Jélek 14 (Simán 50:Ot 5), hizo una declaración que aparenta ir más allá de un permiso del consumo de una vitamina en Shabbat. Dijo que una medicina, cuya función no es curativa, sino aliviar o calmar el dolor o malestar que produce la enfermedad por la cual la ha adquirido, es permitido tomarla en Shabbat.

Ejemplo típico de esta medicina, lo representan los analgésicos y sedantes, los cuales lógicamente ni curan ni reprimen el germen de la enfermedad, sino que hacen sentir a la persona como si no la tuviera o, por lo menos, mejor de cómo se tendría que sentir, por un tiempo corto.

En otras palabras, el Tzitz Eliëzer estaría revelando que su interpretación es que, cuando los Sabios prohibieron el uso de medicinas en Shabbat, estaban apuntando únicamente a aquellas que ejercen un poder curativo de la enfermedad por la cual se está administrando dicho remedio, y son únicamente éstas sobre las que cabe alegar (por parte de los Sabios de Bendita Memoria) el riesgo de que se vaya a trasgredir una prohibición de la Torá de “Moler Especias” en Shabbat. Pero, en lo que respecta a remedios que sólo reducen los síntomas de la enfermedad, ya sea dolor, fiebre, o malestares similares, pero sin curarla, no estaban en la lista de medicamentos prohibidos por los Sabios.

 

Buches medicinales

 

No obstante, Maséjet Shabbat (111:1) registra un ejemplo de una receta médica que consistía en hacer buches o enjuague bucal con vinagrepara combatir el dolor, producto de una enfermedad en un diente, y lo prohibió, pues consideró el Talmud como una fórmula de curación de dicha enfermedad, a pesar de servir sólo como alivio del malestar y no para disminuir o erradicar la enfermedad. No sólo eso, aunado a esto, hay que tomar en cuenta que una de las formas de curar a un enfermo, es logrando que este último resista los síntomas de su enfermedad para que le “dé tiempo” a los anticuerpos naturales del cuerpo para que puedan erradicar lo mejor posible a la enfermedad, lo que sería muy difícil muchas veces si no se llegan a mantenerse los niveles de presión, tensión, y temperatura normales, además del aporte emocional que provee encontrarse sin dolor, ansiedad ni otros malestares.

 

Cafeína

 

Hay otros tipos de medicinas que utilizan algunas personas incluso sanas para poder quedarse despiertas durante el tiempo que les tocaría naturalmente estar dormidos. Ejemplo de esto es la cafeína o ciertos esteroides que se administran para poder rendir en el estudio durante parte de la noche.

En este caso, muy probablemente este tipo de fármacos se pueda considerar “no” como una medicina, pues no se utilizan con este fin, sino con la finalidad de mantenerse despiertos; y esto no es un aporte curativo, ni tampoco es una mejora para el cuerpo, ni un medicamento preventivo, sino es simplemente un ayudante para quitar o retrasar el sueño de un persona que muy bien podría estar sana. Y, por el contrario, no sería quizá nada recomendable para la mayoría de las personas enfermas (a las cuales les conviene dormir bien y/o guardar reposo).

 

Vendaje

 

En el Shulján Äruj (Simán 328) está dictaminado que una persona cuya herida ya fue curada, pero, la persona desea colocar, alrededor de ésta, una venda para protegerla o prevenir que se vuelva a abrir, es permitido hacerlo así, ya que sólo cumple una función de cuidarla. Explica el Maguén Abraham que la razón de este permiso es que no hay riesgo de que vaya a fabricar un medicamento (Shejikat Samamanim), y, a su vez, el motivo de que no haya este riesgo es que:

1. Ya se curó la herida o enfermedad

2. No está “Bahul Kol Kaj” (no está tan ansioso), al ser que ya ha sido curado.

Y por ende, ya que no tiene la ansiedad por la enfermedad (de la cual se ha curado), entonces, tampoco tiene el apuro por curarse, y, por ende, no hay sospecha de que vaya a caer en la trasgresión de hacer Shejikat Samamanim en Shabbat para fabricar un medicamento.

 

Herida cicatrizada

 

Se podría deducir, del comentario del Maguén Abraham, que todo el tiempo en que una persona esté enferma y no haya sido curada todavía, recaerá la advertencia Rabínica de no tomar medicinas en Shabbat y de no administrar vendajes en el cuerpo, etc…, pero, si una persona sana deseara aplicar una venda en su cuerpo, como protección y/o prevenirse de alguna recaída o apertura de heridas ya curadas, estaría permitido, o si una persona deseare aplicarse un medicamento, en Shabbat, mientras está sano, para evitar caer en una nueva enfermedad, entonces, estaría permitido bajo este enfoque. Siendo así, con más razón todavía, se podría permitir el uso de vitaminas en Shabbat para personas que se encuentran sanas o que incluso están recién curadas de una o más enfermedades, las cuales son generalmente ingeridas con el objetivo de evitar, en la medida de lo posible, caer en debilidades (que, en el peor de los casos,  podrían converger en esa u otra enfermedad). Al no haber candidato a curarse, es obvio que la vitamina no podrá ejercer ningún poder curativo en la persona, y, por ende, está permitido su uso en Shabbat.

 

Doble advertencia

 

Sin embargo, pretender aprender del caso de un vendaje protector de una herida, para el consumo de una vitamina en Shabbat, no es del todo claro. Quizá la razón por la que era analizable si es o no prohibido colocar una venda alrededor de una herida curada, no sea por el riesgo de que vaya a triturar especias para fabricar la venda (ya que es sabido que así nunca se han fabricado las vendas) sino por (a) el riesgo de que vaya a aplicar un remedio encima de la herida, y, de esta forma, (b) quizá vaya a fabricar el remedio curativo respectivo. Siendo así, el análisis arroja que no se puede prohibir la aplicación de dicha venda, ya que, además de haber sido ya curada la persona previamente, existe el “riesgo” de que se aplique un medicamento, lo que generaría en pensar en otro riesgo de se vayan a fabricar los mismos en Shabbat, y la norma es que no se pueden concatenar un Decreto Rabínico con otro Decreto Rabínico (probabilidad sobre la base de otra probabilidad), es decir, no se puede prohibir la puesta de una venda, por el riesgo de que aplique un medicamento en Shabbat, y, al mismo tiempo, pensar que si aplica ese remedio en Shabbat, se genere –a su vez- un riesgo de que vaya a hacer Shejikat Samamanim. De esta forma, es entendible que el autor del Shulján Äruj haya dictaminado el permiso de usar una venda para proteger una herida ya curada (pues no sospechamos una probabilidad de probabilidades). Pero, en lo que respecta a la vitamina, no será así, al ser que el riesgo de Shejikat Samamanim es imputable a la aplicación de la misma vitamina, lo que significa que este no es un decreto aplicado a otro decreto (producto de una probabilidad sobre la base de otra probabilidad) sino es un decreto (producto de una probabilidad) sobre la base de un evento seguro.

Y no sólo que el inciso del Shulján Äruj no es prueba para permitir las vitaminas, sino que figuraría como una prueba para prohibirlas, al ser que se podría alegar que justamente cuando se trata de una sospecha lejana, es posible permitir una aplicación de un elemento medicinal, pero, cuando la sospecha es cercana, no es así, y este es el caso de las vitaminas en Shabbat.

 

Discusión de Ajaronim

 

En resumen, el autor del Or Letziyón y el Yalkut Yosef permiten plenamente el uso de vitaminas en Shabbat, y, del autor del Iguerot Moshé, aunque también se podría traer traído parte de la exposición de este último, como evidencia para permitir el consumo de vitaminas en Shabbat, no obstante, del final de su discurso, esta aseveración no queda  del todo clara.

El Mishné Halajot, por su parte, así como otros Poskim tales como el Rab Shelomó Zalman Auerbach, y el autor del Shemirat Shabbat Kehiljetá, prohibió el consumó de vitaminas en Shabbat.

 

 Conclusiones

Medicamentos en Shabbat

Es prohibido, para un individuo sano, consumir medicamentos en Shabbat, a menos de que haya contraído una enfermedad que le debilite, a tal punto que se considere Jolé (consulte a su Rabino para calificarla como tal).

 

Vitaminas en Shabbat

Hay una discusión Halájica sobre si es permitido o no ingerir vitaminas en Shabbat… Por ende, tomando en cuenta que: °las vitaminas no son de una necesidad tan grande, y tomando en cuenta que el °°resultado de las mismas no se afectarán notablemente por fallar en tomarlas un día a la semana, o aun por fallar en tomarlas durante dos días (de Yom Tob seguidos por ejemplo), y, tomando en cuenta que °°°es posible recuperar este fallo recuperando la dosis en la víspera de Shabbat (desde justo antes) o en la salida de Shabbat (justo después), entonces: se recomienda no consumir vitaminas en Shabbat, y, de esta manera, la persona podrá cumplir con el acato de todas las opiniones que han entablado esta discusión.