Num. 130

Vaibárej David - Num. 130
 Y en  memoria de Shena Bat Braja Z"L
Dormir en la Sucá
 
  
(en audio sólo conclusiones)
    
¿Un individuo que no duerme en la Sucá, es candidato al deber de habitar en la Sucá?



Introducciòn

Para la Festividad de Sucot, la Mitzvá de Sucá es un precepto de la Torá, y uno de los pocos que se cumple requiriendo de todo el cuerpo de la persona.

Hoy en día, en nuestra época, es una de las Mitzvot que son algo forzosas para la persona, al ser que la sociedad se ha habituado cada vez más a la comodidad del hogar (baños cercanos, aire acondicionado, etc…) la cual ha ensanchado sus distancias con respecto a la vivencia en una Sucá, con el pasar de las décadas. Es por esta situación, que algunas personas han optado por buscar un permiso para no dormir en la Sucá, lo que ha motivado a que se llevara a cabo la actual publicación.

En esta oportunidad, será objeto de investigación si necesariamente hay que dormir en la Sucá, o únicamente se hará el resto de las actividades que se hacen cuando la persona está despierta. Asimismo, se verificará cuál es el impacto halájico de poder o no dormir en una Sucá.

 Preguntas

¿Hay que dormir en la Sucá?¿Un individuo que no duerme en la Sucá, es candidato al deber de habitar en la Sucá?

 Argumentos

En los Cinco Libros de la Torá (Jumashim) no se encuentra textualmente expuesto el deber de dormir en la Sucá. Pero, sí se podrá encontrar, al menos, un versículo (Vayikrá, Pérek 23) alusivo a habitar en la Sucá: “Basucot Teshebú Shibät Yamim” (en Sucot habitaréis durante siete días).

En la Guemará de Sucá (28:2) está escrito que el concepto de habitaréis comprende: comer, tomar y dormir, entre otras actividades.

Está escrito igualmente en la Mishná, en el propio Maséjet Sucá (20:2), que una persona que durmió debajo de la cama en la Sucá, no cumplió con su obligación. Esto se podría interpretar diciendo que, de no ser así, sí hubiera cumplido durmiendo, lo que implica que hay una obligación de dormir en la Sucá. Siendo así, cabría la pregunta sobre lo que pasaría si una persona no llegara a tener sueño y no deseare dormir en Sucot, ¿acaso es correcto pensar que no ha de cumplirse con la obligación de habitar en la Sucá por sólo dejar de no dormir?

 

Interpretación

O todo o nada

 

En el libro Meléjet Shelomó, escrito por el Rab Shelomó Etni, está registrado que una persona que pretende cumplir con el precepto de “Basucot Teshebú Shibät Yamim”, deberá ineludiblemente cumplir con todas las actividades expuestas por la Guemará (M. Sucá) recién mencionada, entre las cuales se encuentra dormir. De lo contrario no habrá cumplido específicamente con el precepto de “Basucot Teshebú Shibät Yamim”, aquella persona que no haya dormido durante toda la Festividad de Sucot.

 

Temporal a fija

 

Una prueba para las palabras del Meléjet Shelomó, está en una Baraitá, en Maséjet Sucá, la cual enseña que el precepto de la Sucá es todos los siete días, y que todos los siete días hay que hacer de la casa un lugar de estadía temporal, y de la Sucá, un lugar de estadía fijay que habites en ésta (la Sucá) igual que como vives en tu casa. De este legado aprendió el autor del Meléjet Shelomó que cuando una persona no duerme en la Sucá, se está exceptuando de hacer, de su Sucá, un lugar de estadía fija, por lo que, entonces, no habrá cumplido con el precepto de Sucá; de lo contrario, si llegara a hacer las actividades que hacen que una Sucá sea fija, incluyendo dormir, entonces, sí lo habrá cumplido.

 

Interpretación 2

Etapa 1

Sin embargo, se podría encontrar otra alternativa de lectura a la Mishná de la Hoja 20 de Maséjet Sucá (El que duerme debajo de la cama en la Sucá no cumplió con su obligación)…

Primero, es necesario recordar -antes- una inquietud del Baäl Hamaor, al final de Maséjet Pesajim, donde dice que, tanto en Pésaj como en Sucot, hay obligación de comer pan (pan ácimo en Pésaj) en la primera noche, mientras que en las demás noches de Jol Hamoëd, no persiste ninguna obligación de comer pan. Sin embargo, hay una diferencia, en lo referente a “comer pan” en estas Festividades: en Pésaj, sólo se bendice “Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Al Ajilat Matzá” cuando se come el pan (ácimo) en la primera noche, mientras que en Sucot se bendice “Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Lesheb Basucá” en cualquier noche o día de Sucot, al momento de comer pan en la Sucá. ¿Cuál es el motivo de esta notable diferencia entre ambas bendiciones previas a los respectivos preceptos de comer Matzá y comer pan en la Sucá?

Una de las respuestas, la proporciona el propio Baäl Hamaor, quien dijo que si la pronunciación de la bendición de Lesheb Basucá fuera únicamente por comer en la Sucá, entonces, no habría que bendecir todos los días esta bendición, sino exclusivamente la primera noche de Sucot, así como ocurre con la Matzá en Pésaj. Pero, hay algo que es inevitable que la persona va a tener que hacer durante el período de esta Festividad de Sucot: dormir. Y esto es tan cierto, que está escrito en Maséjet Nedarim, que si una persona llegara a jurar que no comerá durante tres díasel juramento es válidopero, si esta persona llegara a jurar que no dormirá durante tres días, el juramento quedaría anulado inmediatamente pues es imposible resistir tres noches sin dormir…

 

Etapa 2

 

Por ende, se obtiene de este pasaje en Maséjet Nedarim, que dormir es algo inevitable mientras que comer pan no lo es. Por tal motivo, toda la Festividad de Sucot, durante la cual, dormir  representa una de las actividades principales de la misma, queda remitida a la diaria orden de dormir en la Sucá, a pesar de que comer pan, sólo es obligado en la primera noche. Y, por tal motivo, la obligación de recitar “Lesheb Basucá” rige en todos los días de Sucot, mientras que recitar “Äl Ajilat Matzá” sólo en la primera noche de Pésaj.

Asimismo es la explicación del MAHARA”M Halawa (Maséjet Sucá, 27:2), y el Orjot Jayim (Ot 36)Séfer Hamijtam (Sucá 27:2)Meíri (Sucá, 27:1)Rab Abudarham, Rabenu Manóaj, RASHBAT”Z, y muchos otros Rishonim.

 

Etapa 3

 

Siendo así que el impulso de esta Mitzvá de Sucá está encabezada para la inevitable actividad de dormir y no por la opcional actividad de comer pan, entonces, ¿por qué esperar hasta comer pan para recitar la bendición de la Sucá?

Los Tosafot (Sucá, 11:2) contestan a esta interrogante y dicen que la bendición “de sentarse en la Sucá” que se hace sobre la comida con pan, recae también sobre el dormir. Y si es así, ¿por qué no hacer –al revés- y decir la bendición en el momento de dormir y que recaiga también esta bendición sobre la comida? A lo que responden los Tosafot que es probable que la persona, cuando pretende dormir, no se duerma (ya sea por insomnio o alguna otra causa ajena a su voluntad), pero, cuando uno se propone a comer, es muy seguro que va a comer.

 

Etapa final

 

Siendo así, el precepto de Habitar en la Sucá estaría remitido no al cumplimiento del conjunto de todas las actividades de habitabilidad mencionadas (en un mismo día) sino a cualquiera de ellas por separado indiferentes, y, al menos se cumple con una de éstas, tal y como se ha observado que el Baäl Hamaor acepta la idea de que si se deja de comer pan un día (aunque sea una parte del conjunto de actividades de habitabilidad de la Sucá), eso no quiere decir que haya dejado de cumplir con la Mitzvá de habitar la Sucá, y no hay Mitzvá de comer todos los días pan en la Sucá, y con todo y eso (aun así), cuando lo come, está permitido que bendiga -con el Nombre de D__s- la Berajá de habitar en la Sucá (Baruj Atá Ad. Elohenu Mélej Haölam Asher Kiddeshanu Bemitzvotav Vetzivanu Lesheb Basucá) pues se considera que ha ejercido (al menos) una de las actividades características de habitar la Sucá.

De esta forma, la Mishná, en Maséjet Sucá (20:2), cuando ha enseñado que no cumple con la obligación aquella persona que no durmió válidamente en la Sucá (que es equivalente a que no durmió en la Sucá), se refiere a que “no cumplió con dormir en la Sucá”, pero, contrariamente a lo dicho por el Meléjet Shelomó [quien enseñó que si uno no durmiera en la Sucá, no cumpliría del todo con la Mitzvá de Sucá], eso no quiere decir que haya perdido o dejado de cumplir “del todo” con el precepto de “Habitar en la Sucá”, pues quizá hizo alguna de las otras actividades propias de la Sucá, y así cumplió una Mitzvá, y sólo le faltó cumplir con otra Mitzvá por haber dormido en su casa en vez de en la Sucá.

 

 

Mitztaër

Sucá y comodidad

 

Heter 1

En la Guemará, en Maséjet Sucá (26:1), hay una regla que señala que enseñara Raba: “Mitztaër Patur Min Hasucá” (el que sufre por estar en la Sucá, está exento de la misma).

¿Puede una falta de confort en la Sucá exentar a las personas de su obligación de Sucá? ¿Hasta qué punto una falta de comodidad o sufrimiento puede llegar a exentar a una persona de este deber?

El Terumat Haddeshen (Simán 92) recibió una pregunta sobre si era candidato al precepto de Sucá aquella persona que le tocaría dormir sobre una cama cortade la cual le sobresaldrían sus pies (en el aire), y entonces, le generaría la correspondiente incomodidad al dormir. Respondió el Terumat Haddeshen con dos pruebas de que aun así la obligación de Sucá persistiría para esta persona:

Prueba 1. Está escrito, en una Mishná en Maséjet Sucá, que la mínima medida de una Sucá es de 7x7x10 Tefafim (56cm largo x 56cm ancho x 80cm alto), lo que indica que, para poder habitar en una Sucá así, es prácticamente imposible que una persona quepa acostado extendiendo sus pies debajo de la Sucá, y, aun así, la Halajá la califica como válida. Si es así, ¡que también se califique válida a una Sucá cuya cama presta a una persona sólo la posibilidad de acostar su dorso pero no sus piernas!

 

La cama quedó corta

 

Prueba2. El Mordejí enseña (Hal. Sucá) dice que un yehudí que tiene una Sucá que no es apta para dormir (como por ejemplo, se encuentra en medio de la calle donde hay mucho peligro), es inválidapues la Sucá debe ser apta para hacer todas las actividades características de habitabilidad, incluyendo la actividad de dormir. Pero, si la Sucá no estuviera en medio de la calle, entonces, aun midiendo una dimensión tan pequeña como 7x7x10 Tefafim, medida incómoda para dormir, la Sucá sería válida… y si él no pudiera dormir en ese espacio, esa Sucá tampoco hubiera sido Kasher del todo para la regla del Mordejí. Por consiguiente, la incomodidad con que se duerma en la Sucá, no es el indicador de la ineptitud de una Sucá sino que se necesitaría algo peor que eso para que no sea apta.

Y si es así, la regla de “Mitztaër” no abarca al caso que se le inquiriera al Terumat Haddeshen, quien concluyó que es válido el precepto de Sucá para aquella persona que haya dormido en una Sucá con los pies fuera de una cama por ser ésta (cama) de cortas dimensiones.

 

Estrecho dormitorio

 

El RAM”A (Hagah, O.J., Simán 640:4) enseña: “(…) una persona que no puede dormir en una Sucá a causa de que el lugar (la cama) es muy estrecho (a), por lo que le impide extender sus manos y pies, no se califica como “Mitztaër”, y está obligado a dormir allí (no se le permitirá dormir fuera de una Sucá) aunque necesite flexionar sus manos y pies (…)”. De esta manera, se obtiene que si bien Ha_Mitztaër se encuentra exento de la Mitzvá de Sucá, se necesitaría algo más que una notable incomodidad de dormir con los pies flexionados y sin extenderlos para calificarlo como tal. Por ende, dejar de dormir en una Sucá, no será permitido, al menos usando como excusa la falta de este espacio físico señalado recientemente.

 

Máxima incomodidad

 

Kushiyá

El Rab Tzeví Ashkenazí, a través del SHU”T Jajam Tzeví, analizó lo expuesto por el Terumat Haddeshen (Loc.Cit.), y criticó su posición, ante lo que exclamó que no hay una persona que esté más incómoda que aquélla que no puede extender sus manos y pies mientras duerme. Asimismo, demandó una explicación acerca de hasta qué punto habría que llegar para que el Terumat Haddeshen califique de Mitztaër (incomodidad) la vivencia en una Sucá.

Después de continuar detallando, aún más, su oposición a esta idea, culminó el Jajam Tzeví dictaminando que una persona que no puede extender sus manos y pies en la Sucá está exento de la Sucá (si es la única que hay), lo que significa que el caso de la cama estrecha no es un permiso para no dormir sino es una exención total del uso de esa Sucá para cumplir con el deber de habitar la Sucá.

Entre los puntos expuestos por el Jajam Tzeví, a diferencia del Mordejí, está que, él considera que una Sucá sí puede ser válida como Mitzvá, cuando, por lo menos, la persona tiene la capacidad física para comer, aunque no para dormir.

 

Sucá Dúplex

 

Terutz

No obstante, el Eliyá Rabá (S.K. 10), Nehar Shalom (S.K. 2), Shulján Äruj del Rab Zalman, y el Abné Nézer (Simán 479) escrito por Rabí Abraham Brunstein, entre otros, no estuvieron de acuerdo con este enfoque del Jajam Tzeví, y decidieron que la incomodidad que provoca dormir con las manos y pies flexionados sin poder extenderlos, no debe ser calificado como Mitztaër, y, por ende, es obligatorio dormir en una Sucá aunque internamente no proporcione el confort de una cama donde quepan los pies extendidos. Entre los argumentos presentados por estos Ajaronim, se encuentra un texto de RASH”I que demuestra que la regla de Mitzaër no abarca (no exenta) al caso de una Sucá así: En la Mishná 3 del Pérek 1 de Maséjet Sucá, está escrito que si hay una Sucá encima de otra, entonces, según la opinión de Rabí Yehudá la de abajo es Casher en la medida en que la de arriba no tenga Diyurim. La frase “No tenga Diyurim”RASH”I (Sucá, 10:1, D.H. “Ki Ata Rab Dimi…”) la explica y dice que, cuando la Sucá de arriba no está en buen estado ni fuerte para soportar la existencia de implementos tales como colchones (y cobijas) y almohadas para dormir, entonces, esta situación  provoca que la de arriba sea inválida como Sucá, y automáticamente la de abajo sea calificada como válida.

De esta manera, entendieron los Ajaronim mencionados que así como una dificultad para dormir fue tomada como indicadora de invalidez de una Sucá, así también debería ser con cualquier otro tipo de dificultad para dormir, como por ejemplo, disponer de sólo una cama corta o angosta, por persona, en una Sucá. Y si es así, queda en evidencia, en base a la Guemará de Sucá recién mencionada, que dormir sea una actividad definitiva para calificar a una Sucá como inválida incluso para el cumplimiento del resto de las actividades relativas a una Sucá, contrariamente a cómo el Jajam Tzeví la seguiría convalidando, a pesar de no poder dormir allí.

 

Tranquilidad familiar

 

Heter 2

El TA”Z registra un argumento que apoya la validez de una Sucá, a pesar de que no se pueda dormir allí. Alude a una obligación que persiste en cualquier Festividad (Yom Tob) de alegrar al cónyuge y a los hijos. Explica el TA”Z que si, a la hora de dormir, la mujer necesita que su marido esté presente en casa, pues le inspira tranquilidad, entonces, ya que esto incide en su alegre estado de ánimo, se podría permitir que el hombre duerma en su casa y no en la Sucá, y, de esta manera, podrá aportar a la alegría de su esposa. Este permiso se adapta únicamente al caso en que la Sucá no se encuentre adyacente o cercana a la casa, como por ejemplo, una Sucá pública. Pero, si una persona, aun así, va a dormir en esa Sucá, entonces, de seguro lo haría en una situación de incomodidad, al ser que estaría incumpliendo con alegrar a su cónyuge.

Por ende, se deduce -del TA”Z- que la falta de la actividad de dormir no invalida la Sucá para la Mitzvá.

 

Alegrar al cónyuge

 

Kushiyá

No obstante, este permiso que dio el TA”Z está basado en el supuesto de que acompañar al cónyuge, durante el momento de dormir (en la noche), sea una de las fórmulas con que se logra el precepto de Alegrar al cónyuge en Yom Tob. Pero, al dirigir la mirada a las Hojas de la Guemará, en Maséjet Sucá, ésta enseña cómo hay que alegrarse uno mismo en Sucot y cómo hay que alegrar a los demás: los hombres, según lo apropiado para ellos, y las mujeres, según lo apropiado para ellas. La alegría apropiada para los hombres se concreta con el consumo de carne y vinola alegría apropiada para las mujeres, se concreta dándole un brillante y ropa bonita; y la alegría apropiada para los niños es recibir Kelayot (trigo tostado) y Egozim (nueces).

Y si ésta es la forma como se cumple técnicamente con el precepto de te alegrarás en tus Festividades, entonces, definitivamente “pasar la noche en la Sucá, fuera de las adyacencias de su casa” no sería un desacato a aquel precepto de alegrar a su cónyuge. ¿Por qué exentar a una persona de cumplir con el precepto de dormir en la Sucá, cuando técnicamente no dejaría de cumplir con este otro precepto de la Torá (de alegrar a su esposa)?

 

Cabaña Familiar

Heter 3

El RAM”A (Simán 639) dice que a él le parece que, ya que el precepto de Sucá debe ser concretado “Ish Ubetó”, el hombre con su esposa deben habitar allí de la misma manera como habitan durante el resto del año, entonces, en el caso en que no puedan dormir juntos –pues carece de una Sucá particular- entonces, quedará exento.

La prueba para este dictamen proviene de la Guemará, en Maséjet Ärajín (3:2), donde está dicho que todos están obligados a la Sucá, ya sea Cohanim, Leviyim y Yisraelim. Es extraño que la Guemará haya tenido que especificar que un Cohén también está obligado cuando era de suponerse, al igual que se supondría para cualquier otro precepto. Entonces, ¿por qué tuvo que aclararlo? Ya que el modo de vida del Cohén consiste en laborar recluidamente en el Templo Sagrado (todos los días), y, en ese momento es imposible –por más que quiera- estar con su esposa, y no está viviendo como vive una pareja de una manera normal, entonces, se podría pensar que no es apto para cumplir la regla de “Teshebú Keën Taduru” (Se sentarán ustedes en la Sucá tal y como habitan ustedes normalmente). La Guemará, compartiendo esta inquietud, respondió que si bien el Cohén es imposible que esté con su mujer durante su desempeño en el Bet Hamikdash, esto sólo era en el día, pero no en la noche. Es decir, en la noche, cuando regresaba a su casa, volvía con su familia comparativamente al resto de sus hermanos Yisraelim. De esta forma, la lectura de esta Guemará de Ärajín debe ser que los Cohanim están obligados al precepto de Sucá únicamente durante la noche, que es el horario al que normalmente puede compartir con su familia.

Tomando esto en cuenta, el RAM”A dictaminó lo arriba expresado: en el caso en que cualquier matrimonio que no pueda dormir junto  –pues carece de una Sucá particular- entonces, quedará exento de dormir en la Sucá. No obstante, el RAM”A aclaró que es bueno que la persona haga el esfuerzo por conseguir una Sucá particular para su familia.

 

Aunque no juntos

 

Lemaäsé

El Äruj Hashulján (Simán 639:12) pregunta, sobre este permiso de “dejar de dormir en la Sucá cuando el matrimonio no pueda residir juntos”, que la obligación de “Teshebú Keën Taduru” escrita en la Guemará de Ärajín no trascendió al dictamen halájico, y, por ende, el sólo hecho de que un matrimonio no pueda estar juntos en la Sucá, no exenta al marido de que tenga que cumplir con el deber de Sucá. Una reflexión parecida, pero que podría ilustrar la posición del Äruj Hashulján es que si llegara a pasar que la cónyuge se enfermare y no puede pasar la noche en la Sucá, entonces, esto no exentaría al marido de habitar en la Sucá.

No obstante, hay que admitir que hay algunas situaciones en las que el hombre ha de inclinarse por la convivencia con su matrimonio y abandonar la Sucá por acompañar a su cónyuge, como pasaría en situaciones de Mitzvá, como por ejemplo, la fecha de la  Tebilá o noche de Öná. Pero, en general, una persona deberá cumplir con dormir y pernoctar en la Sucá, aunque su esposa no le acompañe en su residir allí, en especial, cuando ya se ha demostrado que la alegría que una persona debe dar a su mujer exige principalmente vestimenta nueva y/o brillante, pero no necesariamente la acción de acompañarla en horario nocturno. Sobre este punto, dijo el Shaär Efráyim que existen muchas mujeres que no sienten una alegría notable por el hecho de que sus maridos las acompañen mientras duermen en la noche.

 

Países nórdicos

 

Heter 4

Otro caso que trae el RAM”A, se contempla para países con clima templado, en especial los nórdicos, en cuya situación se podría permitir al matrimonio dormir bajo el techo de su hogar y no en la Sucá.

Sin embargo, el Maguén Abraham recomendó que, de todas maneras, si es posible traer cobijas suficientes (a la Sucá) para mantener confortablemente la temperatura corporal (mientras duerme en la noche), entonces, es preferible que lo haga.

Por ende, el permiso del RAM”A estaría limitado a tener en posesión los implementos y  cobijas necesarias para tal fin, en un caso como éste.

 

Dormir solitariamente

 

Heter 5

En caso en que uno duerma solo (sin ningún acompañante) en la Sucá, se podría alegar que, en la Guemará de Maséjet Shabbat (151:2), está escrito que no se debe dormir (en cualquier día de la semana) en un casa solitariamente. Y así está escrito en el Zohar Hakadosh… Por ende, quizá se podría aprender que, con tal de respetar lo dicho por ambas fuentes y dormir acompañado, se permitirá dormir fuera de la Sucá acompañadamente.

Kushiyá

Frente a esta deducción, se registró, en nombre del Jajam de Vilna, a través del libro Maäsé Rab (Simán 221), que le preguntaron si una persona tiene permiso de dormir solo en la Sucá, a lo que respondió que (a quien duerma solo en la Sucá no le ocurrirá nada malo) pues está escrito que mientras una persona está cuidando una Mitzvá, no se enterará de nada malo que le pase, lo que significa que no le pasará nada malo mientras esté cumpliendo con un deber comandado por el Todopoderoso, en este caso, el de dormir en la Sucá (aunque lo haga sin compañía).

 

Ayuda en casa

 

Heter 6

Por otro lado, dice el Mekor Jayim (Simán 630) que existe una posibilidad de permitir, basado en la ayuda que podría prestar el marido en la casa en el caso en que hay niños pequeños en la casa, en especial, cuando estos pequeños suelen levantarse en horas tardías de la noche…

No obstante, la base de este permiso podría no tener la contundencia necesaria, al ser que no tiene base en Rishonim.

 

Enfermo

Heter 7

Existe una situación que podría justificar en forma concisa dormir fuera de la Sucá… Se trata del caso en que una persona se encuentra enferma, incapaz de pasar la noche bajo el techo de una Sucá, pues necesita estar en un ambiente de confort y atención extraordinaria, que permitan que se alivie su dolor y se facilite su proceso de curación.

Esto quiere decir que una persona que se encontraría igualmente enferma, esté o no pasando la noche en la Sucá, se le exenta de dormir en ésta (aunque ésta no empeore su situación), pues se encuentra en estatus de Jolé (enfermo), causa enteramente justificada para dejar de pasar la noche en la Sucá…

 

El sano

Heter 8

Asimismo, una persona que está sana, pero, se sabe que en tres Sucot seguidos  (por 3 años) que ha pasado la noche en la Sucá, esta persona se ha enfermado (en consecuencia), entonces, podrá dejar de dormir en la misma, pues lo más probable es que se repita el mismo resultado de las anteriores veces.

Las recientes, son parte de la lista de exenciones, entre las que se encuentran asimismo, casos como el de las personas en las noches de Öná, o en el día de la Tebilá, cuando específicamente coinciden en la Festividad de Sucot.

 

Es fundamental recordar que, siempre que una persona califique para la obligación de dormir en la Sucá, el Kaf Hajayim, en nombre del AR”I Hakadosh, le asegura que estará envuelto en una Santidad exclusiva, la cual normalmente sería muy difícil obtenerla durante el resto del año.

 Conclusiones

Es un precepto de la Torá de dormir en la Sucá en los siete días de la Festividad de Sucot.

Si una persona se molesta por dormir apretado o en una posición anatómica algo incómoda, esto no le exenta y seguirá obligado al precepto de dormir en la Sucá.

Si un hombre casado no puede contar con la presencia de su cónyuge en la Sucá, esto no le exenta y seguirá obligado al precepto de dormir en la Sucá.

 

Un individuo que está enfermo está exento de la Sucá

Un individuo que es propenso a enfermarse –si le ha ocurrido durante tres Sucos seguidos por haber dormido en la Sucá (año tras año)-, está exento de la obligación de dormir en la Sucá.

Las personas que se encuentren en la noche de Öná, o en la fecha de la Tebilá están exentas de la obligación de dormir en la Sucá.

 

De no ser específicamente por estas excepciones, tendrá que dormir en la Sucá, cumpliendo -con esto- una Mitzvá de la Torá de “Basucot Teshebú…”.